BRASIL: FRENTE AMPLIO ANTIFASCISTA. ÁNGEL GUERRA CABRERA

ÁNGEL GUERRA CABRERA

La abrumadora victoria del nazi Jair Bolsonaro en la primera vuelta de las elecciones brasileñas no debe ser subestimada. Brasil es la octava potencia mundial, con posición geopolítica de primer orden en América del Sur. Bolsonaro, descaradamente chovinista, misógino, racista, homófobo, proyanqui y prosionista, detesta los valores democráticos. Es la continuación del golpe de Estado contra la democracia, iniciado mucho antes del golpe parlamentario que tiró a Dilma con una extraña movilización de masas y una campaña mediática internacional que dibujó al PT como el único partido corrupto del país. Campaña salida del Departamento de Justicia estadunidense, promotor del caso Odebrecht y las miserables delaciones retribuidas.

Bolsonaro no es un hecho local. Se inscribe en una corriente mundial de ascenso del fascismo, que tuvo su primera expresión rotunda en la elección de Donald Trump, a quien casi nadie tomó en serio, igual que al ex militar hasta hace unos meses. Lo mismo ocurrió con Hitler. Esta corriente eslabona hoy a Trump, Le Pen, Salvini, Orban y, por supuesto, Netanyahu, entre otros. Está creando una internacional con articuladores como Steve Bannon, ex jefe de campaña del hoy inquilino de la Casa Blanca, y generosos donadores como los hermanos Koch, grandes entusiastas de Bolsonaro. Aunque no sean abiertamente fascistas, Duque, Macri y Piñera son fanáticos neoliberales y en un eventual triunfo de Bolsonaro el 28 de octubre, constituirían un peligroso polo reaccionario en América del Sur.

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EN DEFENSA DE LA DEMOCRACIA, EN DEFENSA DEL PUEBLO BRASILERO

Desde la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad asistimos con gran preocupación a los acontecimientos políticos que vienen sucediendo en Brasil.

Denunciamos en su momento el golpe parlamentario contra la Presidenta legítima Dilma Rousseff, y protestamos contra el encarcelamiento, sin pruebas, del Presidente Lula, cuyo único delito fue sacar de la pobreza a millones y millones de brasileños y brasileñas, algo que las élites trasnacionales y el imperialismo estadounidense no perdonan.

Ahora, asistimos con horror al auge de un candidato abiertamente fascista, misógino, homófobo y racista. Un candidato que representa todos los anti valores de una sociedad democrática. Este auge se enmarca en la profunda crisis que el modelo económico neoliberal ha provocado en nuestras sociedades, y se monta sobre el odio y la frustración de amplias capas de la población, para elevar y posicionar figuras como Trump, Le Pen, Salvini o Netanyahu.

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CARTA ABIERTA DE MANUEL CASTELLS A LOS INTELECTUALES DEL MUNDO

Amigos intelectuales comprometidos con la democracia:

Brasil está en peligro. Y con Brasil, el mundo, porque después de la elección de Trump, de la toma del poder por un gobierno neo fascista en Italia y por el ascenso del neonazismo en Europa, Brasil puede elegir como presidente a un fascista, defensor de la dictadura militar, misógino, sexista, racista y xenófobo, que ha obtenido 46% en la primera vuelta de las elecciones presidenciales. Poco importa quién sea su oponente. Fernando Haddad, la única alternativa posible, es un académico respetable y moderado, candidato por el PT, un partido hoy día desprestigiado por haber participado en corrupción. En una situación así, ningún intelectual, ningún demócrata, ninguna persona responsable del mundo en que vivimos, podemos quedarnos en una indiferencia generalizada hacia el sistema político brasileño. Pero la cuestión no es el PT, sino la presidencia de un Bolsonaro capaz de decir a una diputada, en público, que “no merece ser violada por él”. O que el problema con la Dictadura no fue la tortura, sino que no matara en lugar de torturar. Yo no represento a nadie más que a mí mismo. Ni apoyo a ningún partido. Simplemente, creo que es un caso de defensa de la humanidad, porque si Brasil, el país decisivo de América Latina, cae en manos de este deleznable y peligroso personaje, y de los poderes fácticos que los apoyan, los hermanos Koch entre otros, nos habremos precipitado aún más bajo en la desintegración del orden moral y social del planeta, a la que estamos asistiendo. Por eso les escribo a todos ustedes, a los que conozco y a los que me gustaría conocer. No para que suscriban esta carta como si fuera un manifiesto al dictado de políticos, sino para pedirles que cada uno haga conocer públicamente y en términos personales su petición para una activa participación en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, el 28 de octubre, y nuestro apoyo a un voto contra Bolsonaro, argumentándolo según lo que cada uno piense, y difundiendo su carta por sus canales personales, redes sociales, medios de comunicación, contactos políticos y cualquier formato que difunda nuestra protesta contra la elección del fascismo en Brasil. Muchos de nosotros tenemos contactos en Brasil, o tenemos contactos que tienen contactos. Contactémoslos. Un mensaje de Whatsapp es suficiente, o una llamada telefónica personal. No nos hace falta un # (hashtag). Somos personas, miles, potencialmente hablando a millones, en el mundo y en Brasil, porque a lo largo de nuestra vida hemos adquirido con nuestra lucha e integridad cierta autoridad moral. Utilicémosla en este momento, antes que sea demasiado tarde.

Yo lo voy a hacer, lo estoy haciendo. Y simplemente ruego que cada una/uno haga lo que pueda.

Manuel Castells

CARTA ABIERTA

HISTÓRICO, ESTE AÑO NO HUBO NOBEL DE LITERATURA

Estocolmo. Por primera vez desde 1949, este jueves no sonaron las trompetas que anuncian al galardonado con el Premio Nobel de Literatura, concedido cada año por la Academia Sueca en Estocolmo.

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Tradicionalmente, el premio lo anuncia el secretario vitalicio de la Academia el primer jueves de octubre en la Casa de la Bolsa, en la ciudad vieja de la capital sueca.

El anuncio se retransmite en directo por la televisión sueca al mundo entero.

Los autores que aparecen en las apuestas –a menudo más equivocadas que acertadas– esperan ansiosos, pendientes en todo momento del teléfono, a la espera de la llamada de la academia, mientras que sus editores preparan el aprovisionamiento de las librerías y la famosa solapa de la tapa con el título de “Premio Nobel”.

Pero en 2018 no es así.

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CON MI MÚSICA Y LA FALLACI A OTRA PARTE. LEONARDO HABERKORN

LEONARDO HABERKORN

Después de muchos, muchos años, hoy di clase en la universidad por última vez.
No dictaré clases allí el semestre que viene y no sé si volveré algún día a dictar clases en una licenciatura en comunicación.
Me cansé de pelear contra los celulares, contra WhatsApp y Facebook. Me ganaron. Me rindo. Tiro la toalla.
Me cansé de estar hablando de asuntos que a mí me apasionan ante muchachos que no pueden despegar la vista de un teléfono que no cesa de recibir selfies.
Claro, es cierto, no todos son así.
Pero cada vez son más.
Hasta hace tres o cuatro años la exhortación a dejar el teléfono de lado durante 90 minutos -aunque más no fuera para no ser maleducados- todavía tenía algún efecto. Ya no. Puede ser que sea yo, que me haya desgastado demasiado en el combate. O que esté haciendo algo mal. Pero hay algo cierto: muchos de estos chicos no tienen conciencia de lo ofensivo e hiriente que es lo que hacen.
Además, cada vez es más difícil explicar cómo funciona el periodismo ante gente que no lo consume ni le ve sentido a estar informado.

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JORNADA DE LA CULTURA CUBANA. GRAZIELLA POGOLOTTI

Como La Marsellesa, el Himno de Bayamo irrumpió en pleno combate. Convocatoria del canto coral, tuvo extraordinario poder unificador. Por primera vez, en un espacio público, el concepto de patria tomaba cuerpo concreto. Se personificaba, porque ella «os contempla orgullosa». La noción abstracta atravesaba la conciencia. Se fundía a través de todas las fibras. Tocaba la inteligencia, el conocimiento de las características del sistema opresor, los sueños en el ámbito de la emoción y de la sensibilidad. Por esa raigambre esencial, asociada a lo más entrañable de la memoria, sus notas conmueven en días de nostalgia y de triunfo, en la urgencia de un llamado a la salvaguarda de la nación. Entonarlo nunca puede convertirse en acción rutinaria, disuelto su significado en la grisura de la cotidianidad, inmerso en los rumores de la ciudad, como sucede a veces cuando los escolares se aprestan a entrar a las aulas.

La historia de la cultura cubana está estrechamente vinculada al crecimiento de la nación. Desde su más remoto origen, aquel Espejo de paciencia relataba en versos el enfrentamiento de los lugareños con los contrabandistas  a causa del secuestro de un obispo. Sin apelar a las autoridades habían actuado de manera autónoma. El negro Salvador Golomón aparecía como héroe de la hazaña. El entorno natural se exaltaba en el elogio a los frutos de la tierra. Muy lejos todavía del contexto que conduciría a hacer insalvables las contradicciones entre los criollos y el poder colonial, el texto literario iniciaba la representación de las particularidades que definían el espacio de la isla.

Muy pronto, las inquietudes se manifestarían en el terreno de las ideas. Llama la atención que en etapa tan temprana como el siglo XVIII el obispo Morell, Arrate y Urrutia emprendieran la tarea de narrar, con los recursos entonces disponibles, la historia de la Isla. Al hacerlo, apuntaban sus particularidades y señalaban algunos atisbos de sicología social. El padre José Agustín Caballero abría una brecha  en la sustancia de un pensamiento dominado por el dogmatismo y la escolástica. Proponía un método para el acceso al conocimiento asentado en la cercanía a los datos de la realidad.

Crecido a su vera, el padre Félix Varela daría un gran salto hacia adelante. Pasaría al plano de la política, formularía una prédica emancipatoria. Exiliado de por vida, había  sembrado ideas en sus discípulos del seminario San Carlos y San Ambrosio y persistió siempre en mantener contacto vivo con su tierra de origen.

Los tiempos, sin duda, habían cambiado. La Revolución Francesa proyectó su ideario renovador y las guerras de independencia en América Latina situaron en el horizonte la posibilidad real de romper el yugo colonial que se iba haciendo muy pesado por la exacción de los bienes del país para satisfacer las necesidades de la metrópoli y la falta de acceso de los nativos a los niveles de decisión  respecto a la política imperante.  Seguir leyendo JORNADA DE LA CULTURA CUBANA. GRAZIELLA POGOLOTTI

BRASIL VAI AS URNAS SOB O OLHAR ATENTO E PREOCUPADO DO MUNDO. RIBAMAR FONSECA

RIBAMAR FONSECA

Ribamar FonsecaO Brasil vai às urnas neste domingo para escolher seu novo Presidente. Será uma eleição atípica, nervosa e tensa, porque embalada pela intolerância e pelo ódio e, também, porque tutelada por uma justiça vergonhosamente partidarizada, que tirou do povo o direito de votar no candidato da sua preferência. Com uma ação política escancarada, pontilhada por manobras escandalosas, homens e mulheres de toga se empenharam em manter ilegalmente no cárcere o maior líder político do país, o ex-presidente Lula, de modo a impedi-lo, até com a restauração da censura à imprensa, de influenciar o processo sucessório presidencial. Com a valiosa ajuda da mídia, em especial da Globo, a mais alta Corte de Justiça do país criou, com esse comportamento condenado por juristas nacionais e internacionais, as condições ideais para a implantação do fascismo no território pátrio, favorecendo a candidatura extremista de Jair Bolsonaro, perigo percebido até pela imprensa mundial.

Os brasileiros, portanto, mergulham nas urnas neste domingo para eleger não apenas o Presidente, governadores, senadores e deputados mas, principalmente, para escolher o tipo de regime que vigorará no país a partir do próximo ano, se o democrático ou o autoritário, se a paz ou a violência. Será, no fundo, um plebiscito sobre o golpe de maio de 2016, que destituiu a presidenta Dilma Rousseff, e sobre o governo Temer, que destruiu a legislação trabalhista, programas sociais e entregou nosso petróleo para as multinacionais estrangeiras. Desse escrutínio, na verdade, ainda não sairá o novo Presidente, mas sim os dois candidatos que seguirão para o segundo turno, quando a batalha será mais encarniçada. Com base nas pesquisas de intenção de votos já é possível afirmar-se que irão para a segunda fase os candidatos Fernando Haddad, do PT, e Jair Bolsonaro, do PSL. O primeiro, indicado por Lula, representa a paz e o progresso, e o segundo, que defende o uso de armas para solucionar os problemas nacionais, representa o retrocesso, o atraso, o fascismo, a continuidade do governo Temer.

As eleições deste domingo se revestem de grande importância, não apenas para os brasileiros mas, também, para o mundo, dada a relevância do Brasil como o maior país da América Latina e, também, graças ao espaço conquistado entre as grandes potências do planeta pelo governo Lula. Por isso, a imprensa mundial acompanha com muito interesse o nosso pleito, visivelmente preocupada com a possibilidade de vitória do candidato da extrema direita, porque o resultado produzirá inevitáveis reflexos na comunidade internacional. O mais interessado em nossas eleições, ninguém tem dúvidas, são os Estados Unidos, que terão o Brasil de novo a seus pés com Bolsonaro na Presidência da República. Os norte-americanos, que participaram decisivamente da conspiração que culminou com o golpe de 2016 e atuaram em parceria com a Lava-Jato para garantir a prisão do ex-presidente Lula, de modo a impedir o seu retorno ao governo, também interferiram nestas eleições com o objetivo de assegurar a vitória do ex-capitão. Trouxeram para cá, inclusive, o esquema que elegeu Donald Trump: a inundação de fake news nas redes sociais, em especial no whattsapp, para eleger Bolsonaro.  Seguir leyendo BRASIL VAI AS URNAS SOB O OLHAR ATENTO E PREOCUPADO DO MUNDO. RIBAMAR FONSECA

ATILIO BORÓN: NACE UN MONSTRUO

Adolf Hitler, cabo del ejército imperial austriaco; Jair Bolsonaro, capitán del ejército brasileño.

ATILIO BORÓN

ATILIO 1En una taberna maloliente de los barrios bajos del Munich de la primera posguerra un cabo desmovilizado del ejército imperial austriaco –fracasado como pintor y retratista- trataba de ganarse la vida apostando con los borrachos del local a que no lograban acertarle sus escupitajos desde una distancia de tres metros. Si los esquivaba, ganaba; cuando no, debía pagar. Entre una y otra tentativa vociferaba tremendos insultos antisemitas, maldecía a bolcheviques y espartaquistas y prometía erradicar de la faz de la tierra a gitanos, homosexuales y judíos. Todo en medio de la gritería descontrolada de la clientela allí reunida, pasada de alcohol, y que repetía con sorna sus dichos mientras le arrojaban los restos de cerveza de sus copas y le tiraban monedas entre insultos y carcajadas. Años después, Adolfo Hitler, pues de él estábamos hablando, se convertiría, con esas mismas arengas, en el líder “del pueblo más culto de Europa”, según más de una vez lo asegurara Friedrich Engels. Quien en esos momentos -años 1920, 21, 23- era motivo del cruel sarcasmo entre los parroquianos de la taberna resucitaría como una especie de semidiós para las grandes masas de su país y la encarnación misma del espíritu nacional alemán.

Atilio - BOLSONARO 2
La política a punta de pistola.

Salvando las distancias algo parecido está ocurriendo con Jair Bolsonaro, quien encabeza cómodamente las encuestas de la primera vuelta de la elección presidencial de Brasil. Sus exabruptos reaccionarios, sexistas, homofóbicos, fascistas y su apología de la tenebrosa dictadura militar brasileña del 1964 y sus torturas provocaban generalizada repulsa en la sociedad. En el mejor de los casos lo consideraban tan sólo un bufón, un hazmerreír nostálgico de los tiempos del régimen que se abatió sobre el Brasil entre 1964 y 1985.  Por eso, durante dos años su intención de voto nunca superó el 15 o 18 por ciento. Las encuestas de las últimas dos semanas, sin embargo, muestran un espectacular crecimiento de su candidatura. La más reciente le asigna un 39 por ciento de intención de voto. Sabemos que hoy las encuestas de opinión pública tienen enormes márgenes de error; también que pueden ser operaciones mediáticas de la burguesía brasileña dispuesta a instalar en Brasilia a cualquiera que impida el “retorno del populismo petista” al poder. Pero también sabemos, como lo afirma una nota reciente de Marcelo Zero, en Brasil, que la CIA y sus aliados locales han desatado una apabullante avalancha de “fake news” y noticias difamatorias de los candidatos de la alianza petista que encontró un terreno fértil en las favelas y barriadas populares de las grandes ciudades de ese país. (“Tem dedo da CIA nas eleicoes do Brasil”, en www.brasil247.com)

Atilio - Bolsonaro simula fusilamiento petistas
En esta foto Bolsonaro simula el fusilamiento de los petistas.

Esos sectores fueron sacados de la pobreza extrema y empoderados por la gestión de Lula y Dilma. Pero no fueron educados políticamente ni se favoreció su organización territorial o de clase. Quedaron como masas en disponibilidad, como dirían los sociólogos de los años sesenta.  Quienes sí los están organizando y concientizando son las iglesias evangélicas con quienes se ha aliado Bolsonaro, promoviendo un discurso conservador duro, hipercrítico del “desorden” causado por la izquierda en Brasil con sus políticas de inclusión social, de género, de respeto a la diversidad, a los LGBTI y su “mano blanda” con la delincuencia, su obsesión por los derechos humanos “sólo para los criminales.” Uno de sus recursos para atraer a los favelados a la causa de la derecha radical es mandar supuestos encuestadores para preguntarles si les gustaría que a su hijo José le cambiaran de nombre y le llamaran María, para exacerbar la homofobia. La respuesta es unánimemente negativa, e indignada. La  prédica del ex capitán sintoniza nítidamente con ese conservadorismo popular hábilmente estimulado por la reacción. En ese clima ideológico sus escandalosos y violentos disparates, como los de Hitler, decantan como un razonable sentido común popular y podrían catapultar a un monstruo como Bolsonaro al Palacio del Planalto que, como dato adicional habría que recordar que le prometió a Donald Trump autorizar la instalación de una base militar de EEUU en Alcántara, en el estratégico promontorio del Nordeste brasileño que es el punto más cercano entre las Américas y África, cosa a la que se negaron los gobiernos petistas. Si llegase a triunfar sería el comienzo de una horrible pesadilla, no sólo para el Brasil sino para toda América Latina.

Fuente: ATILIO BORÓN, blog del autor.

 

EL PASADO YA NO ES LO QUE ERA. LUIS HERNÁNDEZ NAVARRO

LUIS HERNÁNDEZ NAVARRO

El acontecimiento

Entre el 26 de julio y el 4 de diciembre de 1968 se produjo en México el sismo social urbano más importante de la segunda mitad del siglo XX. El epicentro se localizó entre los estudiantes de instituciones de educación media y superior de la capital de la República y tuvo réplicas a lo largo y ancho del país. Cincuenta años más tarde, seguimos viviendo sus efectos.

El movimiento del 68 fue un acontecimiento, en el sentido que Alan Badiou da al término. Fue algo excesivo, espinoso e imprevisible que propuso situaciones nuevas. Un suceso que alteró no únicamente la vida de quienes participaron en él, sino la de muchas otras personas más.

A pesar de la violencia con que fueron sofocadas, las protestas del 68 constituyeron, en su momento, la ruptura más relevante del sistema político mexicano en muchos años. Otros movimientos previos fueron vencidos por la fuerza y absorbidos por el sistema sin pagar grandes costos políticos. No así el movimiento del 68. Su represión generó una fuerte crisis de legitimidad y propició la formación de nuevos actores políticos opuestos a él.

Hoy, el mito del 68 se ha agrandado. Es el momento fundacional de una nueva etapa y el anuncio de la culminación de otra. Es una identidad, una experiencia de crisis que, más allá de la racionalidad, ha generado formas de acción y valores compartidos afectivamente, tanto por una parte de la clase política emergente como por varias generaciones. En esa fecha se establecieron gran parte de los elementos que integran la conciencia pública del México actual.

La protesta estudiantil tuvo alcance nacional. Afectó aproximadamente a cien universidades, normales, colegios, escuelas, institutos de enseñanza media y superior y centros escolares públicos y privados.

Los protagonistas principales de las protestas, aunque no los únicos, fueron jóvenes estudiantes. Muchos maestros desempeñaron un importante papel. Si bien existían organizaciones estudiantiles permanentes y militantes de partidos políticos de izquierda entre ellos, la gran mayoría de los participantes no tenía una experiencia política previa. La protesta surgió al margen de las organizaciones tradicionales de representación partidaria o gremial.

Los estudiantes organizados políticamente, que antes ya habían participado en luchas, desempeñaron un papel importante en el surgimiento y curso de la revuelta. Ellos habían participado en las jornadas en defensa de la Revolución Cubana y en contra de la guerra de Vietnam.

La movilización resumió decenas de luchas universitarias y educativas previas. Por ejemplo, la resistencia de las normales rurales, amenazadas desde finales del sexenio de Adolfo López Mateos, renacida a raíz de la desaparición forzada de 43 estudiantes de Ayotzinapa el 26 de septiembre de 2014. O los conflictos universitarios que estallaron a lo largo de la década de los sesenta en Guerrero, Chihuahua, Puebla, Michoacán, Durango, Sinaloa, Sonora y Tabasco.

Durante casi cuatro meses y medio, los estudiantes se convirtieron en portadores de cuestionamientos y de ruptura con el régimen de la Revolución Mexicana. Su revuelta fue más que una sublevación generacional contra la rigidez estructural que bloqueaba su movilidad social: fue el canal de expresión de una crisis profunda en la sociedad urbana. Muestra de ello fue el pliego petitorio de seis puntos que cohesionó su lucha, integrado por demandas no estrictamente estudiantiles.

Los blancos ideológicos de la revuelta fueron cuatro: el autoritarismo del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el presidencialismo, la ideología de la Revolución Mexicana y el imperialismo estadounidense. Además de la figuras de Emiliano Zapata, Francisco Villa y Ricardo Flores Magón, los jóvenes reivindicaron al Che Guevara, Mao Tse Tung y Ho Chi Minh.

El movimiento auspició la emergencia de una nueva forma de pensamiento y de subjetividad política. A partir de entonces, los estudiantes crearon sus propias tradiciones de lucha, forjadas al margen de partidos y organizaciones. Se propició la emergencia de una cultura política radical, el encuentro entre jóvenes y los brotes recurrentes de malestar social. Se dio carta de naturalidad a la consigna de formar una alianza obrero-campesino-estudiantil. Se proporcionó una lección práctica sobre la naturaleza del Estado: el de instrumento de dominación de una clase.

Durante la protesta todo ocurrió políticamente, pero ajeno a la política tradicional. Lo político irrumpió más allá de una identidad social específica. ¿Hubo una transformación benigna de costumbres y modos de vida? ¿Se produjo una sacudida cultural? Sí, pero la política fue su vehículo de expresión.

La protesta estudiantil se estructuró en torno a tres experiencias organizativas centrales: el Consejo Nacional de Huelga (CNH), los comités de lucha y las brigadas.

Integrado por representantes de escuela, nombrados en asamblea y revocables, el CNH dirigió el movimiento. Los comités de lucha eran la instancia organizativa en cada escuela, responsables de articular actividades y comisiones. Las brigadas estaban constituidas por grupos de afinidad, de entre cinco y 10 personas, generalmente las más combativas y militantes.

La revuelta estudiantil de 1968 propició una diáspora estudiantil de las universidades en la que muchos de sus participantes se involucraron en la construcción de proyectos políticos, sociales y culturales de izquierda en tres grandes polos: formación y fortalecimiento de partidos políticos progresistas, lucha armada y organizaciones populares de masas autónomas e independientes. El 68 favoreció el surgimiento de un nuevo tipo de intelligentsia,su marcha al pueblo y el desarrollo de una amplia variedad de movimientos sociales.  Seguir leyendo EL PASADO YA NO ES LO QUE ERA. LUIS HERNÁNDEZ NAVARRO

VENEZUELA Y LA REELECCIÓN DE TRUMP. ÁNGEL GUERRA CABRERA

ÁNGEL GUERRA CABRERA

Hablar de agredir militarmente a la República Bolivariana de Venezuela se ha convertido en lo más natural en los medios hegemónicos de comunicación. Nada vale para ellos el derecho de los pueblos a su soberanía, a la no intervención, la solución pacífica de las controversias y la no amenaza y no uso de la fuerza, principios que aún forman parte de la Carta de la ONU y de muchas constituciones, incluida la de México. Principios que no pueden ser condicionados por ninguno otro, como los derechos humanos, invocados hipócrita y descaradamente por los neoliberales. Pues, qué otro patrón de acumulación que no sea el neoliberal, pisotea y viola con más ferocidad y alevosía todos los derechos humanos. Para esos medios tampoco existe la sistemática y multifacética guerra a que ha sido sometida Venezuela desde hace 16 años.

Estados Unidos es el autor principal en la imposición de este estereotipo a las audiencias de su gigantesca maquinaria mediática, pero también ha contribuido mucho a ello el ahora alicaído Grupo de Lima, cuyos gobiernos fundadores gozan de los más altos grados de impopularidad y repudio popular en nuestra región. Aunque ahora digan lo contrario, también, por acción u omisión, han llevado mucha agua al molino de la acción militar contra la patria de Bolívar.

Es este contexto, Donal Trump,  presidente de la gran potencia del norte, cargó implacablemente contra Venezuela por enésima vez la semana pasada, ahora en la Asamblea General(AG) de la ONU y luego reiteró a periodistas que “todas las opciones están sobre la mesa, todas.  Las fuertes y las menos fuertes”.  En tono amenazante añadió: ya saben lo que quiero decir con fuerte.

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EL SILENCIO COMO MANIPULACIÓN. ROSA MIRIAM ELIZALDE

Los medios tradicionales silenciaron escandalosamente la agenda del Presidente Miguel Díaz-Canel en Estados Unidos, pero las redes sociales son otra historia
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El Presidente Miguel Díaz Canel y Robert de Niro, en Nueva York. Foto: Estudios Revolución

ROSA MIRIAM ELIZALDE

ROSA MIRIAM 2Lectores y espectadores, partidos políticos, movimientos de distinta índole, servicios secretos, hackers, periodistas y animadores centrales de internet (Twitter, Facebook, YouTube, Google, Instagram, etc.) conforman un amplísimo mercado de la manipulación. No lo dice la “propaganda comunista”, sino científicos de prestigiosas universidades y centros independientes de Europa y Estados Unidos, que han probado hasta el cansancio que los medios informativos han sido secuestrados para amplificar los mensajes estereotipados y que usan las mismas técnicas que las empresas de mercadotecnia.

Apelan a la Economía de la Atención, un concepto cada vez más popular en la política y que parte del hecho indiscutible de que se ha producido un cambio muy significativo en la forma en la que consumimos información. En el pasado, cuando esta era escasa, los humanos competíamos por las noticias disponibles. Ahora son las informaciones quienes compiten por la atención humana.

Se ha articulado un sistema económico basado en la pormenorizada vigilancia de cada clic. Un estudio reciente del Reuters Institute for the Study of Journalism de la Universidad de Oxford llegaba a la conclusión de que más de la mitad de la ciudadanía se informa ya a través de redes sociales. Y de esa mitad, más del 50% no recuerda correctamente las fuentes de la información. En otras palabras, pierden relevancia y autoridad las fuentes al tiempo que se aplanan las jerarquías.

‘I Saw the News on Facebook’: Brand Attribution when Accessing News from Distributed Environments |…
We find that less than half could remember the name of the news brand for a particular story when coming from search…reutersinstitute.politics.ox.ac.uk

En la esfera pública ultra-rápida y con más información que nunca -que no mejor informada-, para muchos una noticia pescada al vuelo en una red social tiene la misma legitimidad que el trabajo serio de una investigación periodística rigurosa.

Al mismo tiempo, los llamados medios tradicionales tratan de adaptarse a esa lógica y un ejército de espectros vela a diario en Internet por la defensa de un territorio sembrado de intereses económicos. El 45 por ciento de la publicidad en Estados Unidos es ya digital. El último informe sobre tendencias globales del mercado publicitario MAGNA prevé que los ingresos publicitarios netos de los dueños de medios crecerán un 6,4% y alcanzará 551 000 millones de dólares en 2018. Este es el mayor crecimiento desde 2010.

Cualquier analista medianamente serio en Estados Unidos reconoce que la crisis de la política tiene que ver, entre otros factores, con no poder hacer visibles a los ciudadanos los temas y discursos de la sociedad. Los cronistas de falacias, los community managers de las redes, los perfiles automáticos que generan burbujas narrativas creadas con la intención de instalar un embuste son los nuevos zares de las noticias.

Eso explica por qué Presidentes de 130 naciones desembarcan en Nueva York y muy pocos en el país se enteran. “Naciones Unidas es irrelevante en Estados Unidos”, comenta David Brooks, veterano corresponsal del diario mexicano La Jornada, en Nueva York. En el actual debate de la Asamblea General no existieron ni América Latina, ni África, ni Asia, ni siquiera Europa. Solo interesan algo los proclamados enemigos, aquellos candidatos a ser bombardeados en los próximos días: Irán, por ejemplo, porque la pirotecnia de la guerra sí vende. Importa Rusia por el tema electoral. China, porque es el otro superpoder en pugna. Eso explica por qué nadie le preguntó nada o casi nada de temas multilaterales a Donald Trump, quien ofreció en la ONU su quinta conferencia de prensa y una de las más extensas desde que llegó a la Casa Blanca.

“Cada vez hay menos corresponsales permanentes en las Naciones Unidas. Pasas por las salas de prensa y no hay nadie. Entre los recortes de los medios, está la ONU, que lo puedes ver por Internet”, añade David.  Seguir leyendo EL SILENCIO COMO MANIPULACIÓN. ROSA MIRIAM ELIZALDE

JUAN RAMÓN QUINTANA: “BOLIVIA DEJÓ DE SER UN PROTECTORADO ESTADOUNIDENSE CON EVO MORALES”. LUIS HERNÁNDEZ NAVARRO

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LUIS HERNÁNDEZ NAVARRO

Juan Ramón Quintana conoce al monstruo por dentro. Egresó del Colegio Militar del ejército boliviano con el grado de subteniente y se retiró de esa institución como Mayor, porque no estaba de acuerdo con la corrupción. En 1988 asistió a la Escuela de las Américas, en Estados Unidos. No duda en definir a la Bolivia de antes de Evo Morales como un territorio tutelado absolutamente por Washington.

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Juan Ramón Quintana durante la entrevista con La Jornada.

Juan Ramón es, también, sociólogo y durante 11 años estuvo al frente del Ministerio de la Presidencia con Evo Morales. Esa institución es el instrumento ejecutivo más importante del mandatario. Articula un gabinete de 20 ministros y la relación con los movimientos sociales. Es, también, una fuerza de contención contra la oposición. Actualmente es Embajador del Estado Plurinacional de Bolivia en Cuba.

Cuando fue ministro, Quintana era visto por algunos como una especie de medio de contención de un equipo de fútbol, que permitía pasar o al balón o al jugador de la escuadra rival, pero no a los dos al mismo tiempo. Otros, en cambio, lo describían como el mariscal de campo de un conjunto de fútbol americano.

A su paso por la Ciudad de México, Juan Ramón Quintana conversó con La Jornada sobre las relaciones de su país con nuestro vecino del norte, la repostulación de Evo Morales para un nuevo periodo presidencial y el impacto en Bolivia del reflujo del ciclo progresista en América Latina. Presentamos aquí, partes de la entrevista.

–Evo Morales ha sido Presidente durante 12 años, ¿por qué volverse a repostular? ¿No hay dirigentes de recambio?

–Hay varias razones para la repostulación del presidente. La más importante es la necesidad de dotar al Estado Plurinacional de proyección estratégica para los próximos años. No hay ningún líder que sea capaz de articular, de unir al pueblo boliviano como lo hace Evo Morales. Su liderazgo ha sido capaz de poner fin a un Estado colonial, a un Estado republicano excluyente, a un Estado paria tutelado desde el extranjero.

“Es necesario no sólo darle estabilidad y seguir impulsando el crecimiento de Bolivia, sino convertir al país en un actor estratégico geopolítico fundamental de la región. Durante mucho tiempo nos acostumbraron a vivir como súbditos, marginados, invisibles, ninguneados por unos y por otros. Hoy en día, este nuevo Estado está empezando a proyectarse internacionalmente, a adquirir un peso geopolítico gravitante en la región. Nunca, el Estado boliviano había sido tan importante para la región.

Pero, además de eso, nunca habíamos logrado los bolivianos construir una identidad, un orgullo nacional. Nunca habíamos logrado mirarnos en el espejo tal como somos. Nunca nos habíamos acercado tanto al ser nacional. Lo que había ocurrido durante mucho tiempo era un vaciamiento de nuestra identidad, una fractura de nuestra identidad, una suerte de despojo del ser nacional. Evo ha transformado todo eso.  Seguir leyendo JUAN RAMÓN QUINTANA: “BOLIVIA DEJÓ DE SER UN PROTECTORADO ESTADOUNIDENSE CON EVO MORALES”. LUIS HERNÁNDEZ NAVARRO

INVITADO POR ROBERT DE NIRO, DÍAZ-CANEL SE REÚNE CON ARTISTAS EN EL EDIFICIO DAKOTA

Una treintena de celebridades del cine y las artes de Nueva York asistieron al encuentro con el Presidente cubano.

El Dakota fue una vez el edificio más imponentes de Nueva York. Elevado en una franja del extremo oeste de Central Park, su distintiva arquitectura de estilo renacentista y sus reclamos de lujo sin precedentes, lo convirtieron rápidamente en uno de los edificios residenciales más conocidos de la ciudad.

Aquí, a las 5:30 de la tarde de este viernes, el Presidente Miguel Díaz Canel compartió con una veintena de artistas, filántropos y promotores culturales de Estados Unidos, con Robert de Niro y Jane Rosenthal como anfitriones.

“Los buenos vecinos no levantan muros, que la cultura sirva para construir puentes·, expresó Robert de Niro al recibir al mandatario cubano. “He ido dos veces a Cuba, lo más importante es su pueblo”, y añadió que nada tiene más valor que la cultura para promover acercamientos, porque “se queda siempre”.

Díaz Canel tuvo palabras de agradecimiento a los artistas y recordó el reciente Festival Artes de Cuba celebrado en el Kennedy Center. Subrayó la importancia de promover nuevas acciones y encuentros culturales que acerquen a ambos países. Invitó a los artistas a llevar lo mejor de la creación estadounidense a Cuba, a mostrar sus producciones y contribuir a estrechar los lazos entre los dos pueblos por encima de las diferencias políticas e ideológicas.

El Presidente explicó las características del sistema de enseñanza artística cubana, que pese a las carencias sufridas por el bloqueo impuesto por los Estados Unidos, mantiene la calidad, acceso universal y gratuito y la calidad que se expresa en la formación y desempeño profesional de los graduados cubanos.   Seguir leyendo INVITADO POR ROBERT DE NIRO, DÍAZ-CANEL SE REÚNE CON ARTISTAS EN EL EDIFICIO DAKOTA

CUBA: PRESIDENTE Y PUEBLO CONSTITUYENTE (II Y FINAL). ÁNGEL GUERRA CABRERA

ÁNGEL GUERRA CABRERA

El debate popular del proyecto de nueva Constitución de la República de Cuba se realiza desde el 13 de agosto, natalicio de Fidel, y se prolongará hasta el 15 de noviembre. La discusión se desarrolla en barrios, centros de trabajo, organizaciones campesinas, escuelas de los distintos niveles, estudiantes de educación media a superior, centros de investigación y unidades militares y de orden interior. Las propuestas son recogidas y tabuladas para su posterior consideración en la comisión especial encargada de su redacción en la Asamblea Nacional del Poder Popular(ANPP), a la cabeza de la cual se encuentran Raúl Castro, y el presidente Joaquín Díaz Canel. El proyecto consta de preámbulo, 224 artículos(87 más que la actual Constitución) divididos en 11 títulos, 24 capítulos y 16 secciones.

El debate ha sido exhaustivo. No pocas intervenciones han defendido que se mantenga explícitamente el objetivo de llegar al comunismo, no obstante que el liderazgo de la Revolución, muy claramente el presidente Díaz Canel, han explicado que no se renuncia a este ideal y que omitirlo es una cuestión de carácter práctico, relacionada con el marco histórico y geopolítico realmente existente. Otras muchas han insistido en que la nueva Constitución establezca la obligatoriedad del trabajo pues consideran incongruente que alguien disfrute de los derechos y conquistas de la Revolución sin que realice ningún aporte a la sociedad. De la misma manera, aunque muchos expresan preocupación por las desigualdades que pueden crear la propiedad privada y la acumulación de capital, en general consideran necesaria su existencia, siempre que ambas sean reguladas por el Estado.

Muchas propuestas buscan el reforzamiento de ese control. Pero no han sido óbice para que exista un consenso amplio en cuanto al derecho de los ciudadanos cubanos a invertir en el desarrollo económico y social del país con las salvedades ya mencionadas. La definición del matrimonio como la unión “de dos personas” encuentra detractores.

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DÍAZ-CANEL: «NO NEGOCIAREMOS NUESTROS PRINCIPIOS NI ACEPTAREMOS CONDICIONAMIENTOS»

Discurso íntegro del Presidente cubano en el debate del 73 Período de Sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas

Señor Presidente:

Imposible estar aquí, hablar desde este podio en nombre de Cuba y no evocar momentos históricos de la Asamblea General que lo son también de nuestra memoria más entrañable: Fidel Castro, Ernesto Guevara, Raúl Castro Ruz y el canciller de la dignidad, Raúl Roa, por sólo citar los más trascendentes, trajeron hasta aquí, no sólo la voz de nuestro pueblo, sino la de otros pueblos latinoamericanos y caribeños, africanos, asiáticos, no alineados, con los que hemos compartido más de medio siglo de batalla por un orden internacional justo, que aún está lejos de alcanzarse.

Es absurdo, pero coherente con la irracionalidad de un mundo en el que el 0,7% más rico de la población puede apropiarse del 46% de toda la riqueza, mientras el 70% más pobre sólo accede al 2,7% de la misma; 3 460 millones de seres humanos sobreviven en la pobreza; 821 millones padecen hambre; 758 millones son analfabetos y 844 millones carecen de servicios básicos de agua potable, cifras todas, por cierto, que elaboran y manejan habitualmente los organismos globales, pero que al parecer aún no alcanzan a movilizar suficientemente la conciencia de la llamada comunidad internacional.

Señor Presidente:

Esas realidades señora Presidenta, no son fruto del socialismo, como el Presidente de los Estados Unidos afirmó ayer en esta sala. Son consecuencia del capitalismo, especialmente del imperialismo y el neoliberalismo; del egoísmo y la exclusión que acompaña a este sistema, y de un paradigma económico, político, social y cultural que privilegia la acumulación de riqueza en pocas manos a costa de la explotación y miseria de las grandes mayorías.

El capitalismo afianzó el colonialismo. Con él nació el fascismo, el terrorismo y el apartheid, se extendieron las guerras y conflictos, los quebrantamientos de la soberanía y la libre determinación de los pueblos; la represión de los trabajadores, las minorías, los refugiados y los migrantes. Es opuesto a la solidaridad y a la participación democrática. Los patrones de producción y consumo que le caracterizan promueven el saqueo, el militarismo, amenazan a la paz; generan violaciones de los derechos humanos y constituyen el mayor peligro para el equilibrio ecológico del planeta y la sobrevivencia de los seres humanos.

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“ACTOS MÁS QUE PALABRAS; COOPERACIÓN, NO INTERVENCIÓN”. MIGUEL DÍAZ-CANEL EN CUMBRE DE PAZ

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El Presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, durante su intervención en la Cumbre de Paz “Nelson Mandela” en la sede de la Asamblea General de Naciones Unidas, 24 de septiembre de 2018. Foto: @CubaMINREX

MIGUEL DÍAZ-CANEL BERMÚDEZ

Señora Presidenta de la Asamblea General:

Cuánto nos alegra y reconforta que la Asamblea General de las Naciones Unidas se reúna en una Cumbre por la Paz y que esa Cumbre lleve el nombre de Nelson Mandela.

Hace menos de 30 años, el entrañable Madiba era un preso político en las cárceles del apartheid, confinado de por vida, a causa de su noble lucha por la justicia y la igualdad entre todos los hombres y mujeres de Sudáfrica, donde una minoría blanca sometía a la mayoría negra al escarnio de la segregación.

No olvidamos que durante los oscuros años del apartheid y aún mucho tiempo después de ser elegido presidente, a Mandela y a los más brillantes y honestos luchadores africanos, los mantuvieron en listas de presuntos terroristas.

Cuba se honra al recordar que compartió sus luchas, en la primera línea de combate, junto con sus hermanos africanos de Angola y de Namibia. Nunca olvidaremos Cuito Cuanavale.

Y no hubo mayor reconocimiento que el abrazo del Mandela libre a nuestro líder histórico, Fidel Castro Ruz, en territorio cubano.

Pretendo que nuestro tributo a Mandela no sea solo al primer presidente negro de Sudáfrica y al Premio Nobel de la Paz, sino que pensemos también en el rebelde que se vio obligado a luchar contra la injusticia cuando le cerraron los caminos pacíficos; al preso político, al defensor de los derechos humanos y de los derechos de su pueblo, y al político que cambió la historia.

Nos complace que al recordar a Mandela se reconoce la heroica lucha del pueblo sudafricano en contra del oprobioso régimen del apartheid, conducida bajo el liderazgo del Congreso Nacional Africano y la contribución de muchos líderes y combatientes que dedicaron su vida a la causa de la libertad de África.

El Primer Secretario de nuestro Partido, General de Ejército Raúl Castro Ruz, calificó a Mandela como “un profeta de la unidad, la reconciliación y la paz”. Por su parte, el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, lo definió como ejemplo de “hombre absolutamente íntegro (…), inconmoviblemente firme, valiente, heroico, sereno, inteligente, capaz…” Así mismo recuerda el pueblo cubano a Nelson Mandela.

Señora Presidenta:

Alarman los recientes anuncios del aumento del gasto militar que lanzará al mundo una nueva carrera armamentista, en detrimento de los ingentes recursos que se necesitan para construir un mundo de paz.

No puede haber desarrollo sin paz y estabilidad, ni paz y estabilidad sin desarrollo. No puede haber paz y seguridad para pueblos con altos niveles de pobreza, con hambre crónica y malnutrición, insalubridad y escaso acceso al agua potable, analfabetismo, altos índices de mortalidad infantil, muertes por enfermedades prevenibles y baja esperanza de vida.  Seguir leyendo “ACTOS MÁS QUE PALABRAS; COOPERACIÓN, NO INTERVENCIÓN”. MIGUEL DÍAZ-CANEL EN CUMBRE DE PAZ

EL AMARGO ENCANTO DE LA MÁQUINA DE ESCRIBIR. GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

Se ha hecho mucha literatura barata sobre las diferencias entre un texto escrito a mano y otro escrito a máquina. Lo único cierto, sin embargo, es que la diferencia se nota al leerlos, aunque no creo que nadie pueda explicarlo.
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Gabriel García Márquez en las oficinas de Prensa Latina, Bogotá, 1959. Foto tomada de Twitter 

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

Los escritores que escriben a mano, y que son más de lo que uno se imagina, defienden su sistema con el argumento de que la comunicación entre el pensamiento y la escritura es mucho más íntima, porque el hilo continuo y silencioso de la tinta hace las veces de una arteria inagotable. Los que escribimos a máquina no podemos ocultar por completo cierto sentimiento de superioridad técnica, y no entendemos cómo fue posible que en alguna época de la humanidad se haya escrito de otro modo. Ambos argumentos, desde luego, son de orden subjetivo. La verdad es que cada quien escribe como puede, pues lo más difícil de este oficio azaroso no es el manejo de sus instrumentos, sino el acierto con que se ponga una letra después de la otra.

Se ha hecho mucha literatura barata sobre las diferencias entre un texto escrito a mano y otro escrito a máquina. Lo único cierto, sin embargo, es que la diferencia se nota al leerlos, aunque no creo que nadie pueda explicarlo. Alejo Carpentier, que era escritor a máquina, me contó alguna vez que en el curso de la escritura tropezaba con párrafos de una dificultad especial, que sólo lograba resolver escribiéndolos a mano. También esto es tan comprensible como inexplicable, y sólo podrá admitirse como uno más de los tantos misterios del arte de escribir. En general, yo pienso que los escritores iniciados en el periodismo conservan para siempre la adicción a la máquina de escribir, mientras quienes no lo fueron permanecen fieles a la buena costumbre escolar de escribir despacio y con buena letra. Los franceses, en general, pertenecen a ese género. Hasta los periodistas: hace poco, en Cancún, me llamó la atención encontrar al director del Nouvel Observateur, Jean Daniel, escribiendo a mano su nota editorial con una caligrafía perfecta. El famoso café Flore, de París, llegó a ser uno de los más conocidos de su tiempo porque allí iba Jean Paul Sartre todas las tardes a escribir las obras que todos esperábamos con ansiedad en el mundo entero. Se sentaba muchas horas con su cuaderno de escolar y su estilógrafo rupestre, que muy poco tenía que envidiar a la pluma de ganso de Voltaire, y tal vez no era consciente de que el café se iba llenando poco a poco de los turistas de todas partes que habían atravesado los océanos sólo por venir a verle escribir. Sin embargo, no había necesidad de verlo para saber que era una obra escrita a mano.

En cambio, es difícil imaginar a un norteamericano que no escriba a máquina. Hemingway, hasta donde lo sabemos por sus confesiones y las infidencias de sus biógrafos, usaba los dos sistemas —como Carpentier—, y ambos del modo más extraño: de pie. En su casa de La Habana se había hecho construir un facistol especial en el que escribía con lápices de escuela primaria, a los cuales sacaba punta a cada instante con una navaja de afeitar. Su letra era redonda y clara, un poco dibujada, y de su oficio original de periodista le había quedado la costumbre de no contar por páginas el rendimiento de su trabajo, sino por el número de palabras. A su lado, en una mesa tan alta como el facistol tenía una máquina de escribir portátil y, al parecer,  en un estado más bien deplorable, de la cual se servía cuando dejaba de escribir a mano. Lo que no se ha podido establecer es cuándo y por qué usaba a veces un sistema y a veces el otro. En cuanto a la rara costumbre de escribir de pie, él mismo da una explicación muy suya, pero que no parece muy satisfactoria: «Las cosas importantes se hacen de pie», dijo, «como boxear». Hay el rumor de que sufría de alguna dolencia sin importancia pero que le impedía permanecer sentado durante mucho tiempo. En todo caso, lo envidiable no era sólo que pudiera escribir lo mismo a mano o a máquina, sino que pudiera hacerlo en cualquier parte y, al parecer, en cualquier circunstancia.  Seguir leyendo EL AMARGO ENCANTO DE LA MÁQUINA DE ESCRIBIR. GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

SARTRE Y EL MARXISMO. BOLÍVAR ECHEVERRÍA

 

BOLÍVAR ECHEVERRÍA

S’il essaye de devenir lui-même une
politique,… [l’éxistentialisme] ne
pourra que déguiser en double oui son
double non proposer q’on corrige la
démocratie par la révolution et
la révolution par la démocratie.”

M. Merleau-Ponty, Sartre et l’ultra-bolchevisme.

  BOLÍVAR ECHEVARRÍA El elogio de Sartre es directo y franco; no tiene nada de irónico, no pretende carcomer al objeto elogiado hasta dejarlo en puro cascarón, pero es un elogio que termina por ser contraproducente. Contradice la conocida afirmación de Marx y Engels en La ideología alemana, que reconoce esa capacidad de “dominar”, de “totalizar el saber”, no a las ideas del proletariado revolucionario, sino a “las ideas de la clase dominante”. A esta descripción, que comparte en principio, Sartre contrapone sin embargo la observación de que, “cuando la clase ascendente toma conciencia de sí misma, esta toma de conciencia actúa a distancia sobre los intelectuales y desagrega las ideas en sus cabezas.” La presencia real del marxismo, insiste, “transforma las estructuras del Saber, suscita ideas y cambia, al descentrarla, la cultura de las clases dominantes”.

   La distinción puede parecer bizantina, pero es sustancial. Mientras Marx habla del dominio de las ideas de los dominantes como un hecho propio de la reproducción del orden establecido, Sartre habla del dominio de la nueva “filosofía” como algo que tiene lugar dentro del enfrentamiento entre ese orden y las fuerzas sociales y políticas que lo impugnan. Puede ser, diría Marx, que la clase de los trabajadores “lleve las de ganar” en esta lucha, y sea “dominante” es este sentido, pero, aquí y ahora, el dominio efectivo sigue estando del lado del capital y las clases a las que favorece. El elogio de Sartre resultaría así contraproducente porque, al elevar al marxismo a la categoría de “el Saber” de nuestro tiempo, desactiva en el discurso de Marx de aquello que su autor más preciaba en él: su carácter crítico. Para Marx, en efecto, el discurso de los trabajadores revolucionarios es un discurso de la transición y para la transición “de la pre-historia a la historia”, y en esa medida carece de la consistencia propia de los saberes históricos que acompañan el establecimiento de un orden económico y social; es un discurso que tiene la misma fuerza y la misma evanescencia que caracteriza al proceso de transición: un discurso parasitario-demoledor, des-constructor del discurso dominante. Su obra inaugural, El capital, no es la “primera piedra” de un nuevo edificio, el del Saber Proletario, no lleva el título de “tratado de economía política comunista”, sino que se autocalifica simplemente de “crítica de la economía política”, una contribución a la crítica general del “mundo burgués” o de la modernidad capitalista.

   Una vez que Sartre ha presentado su definición del “marxismo” como “la filosofía irrebasable de nuestro tiempo”, la pregunta que se impone consecuentemente la formula él mismo: “¿Por qué entonces el “existencialismo” ha guardado su autonomía? ¿Por qué no se ha disuelto en el marxismo?” Y su respuesta es contundente: “Porque el marxismo”, que sólo puede ser una totalización que se re-totaliza incesantemente, “se ha detenido”. Toda filosofía es práctica, añade, “el método es un arma social y política”, y la práctica marxista, habiéndose sometido al “pragmatismo ciego” del “comunismo” estalinista, ha convertido a su teoría en un “idealismo voluntarista”. Sartre no percibe que las miserias de lo que él reconoce como “marxismo” no se deben a un problema de velocidad, a que el marxismo se ha detenido recientemente, sino más bien a una cuestión de sentido, a que lleva ya un buen tiempo –desde las fechas en que el propio Marx tomó distancia de sus discípulos “marxistas”– de haber abjurado de su vocación crítica.

De lo que se trata para el existencialismo, plantea Sartre, es de ayudar al “marxismo” a salir de su marasmo teórico, y de hacerlo introduciendo en él lo que el existencialismo puede mejor que nadie: la exploración de la dimensión concreta, es decir, singular de los acontecimientos, a través de las “instancias de mediación práctico-inertes” que conectan a los individuos con sus entidades colectivas y con la historia. Las condiciones objetivas determinan, sin duda, la realización de todo acto humano, pero ese acto no es el producto de esas condiciones, sino siempre el resultado de una decisión humana libre. El existencialismo puede enseñarle al “marxismo” que la dimensión de “lo vivido” en medio del cumplimiento o la frustración de un proyecto, no es un subproducto del proceso histórico, sino su verdadera substancia.

   El esfuerzo teórico de Sartre en su obra de aporte al “marxismo” es descomunal. Las 755 densas páginas de su Crítica de la razón dialéctica rebosan creatividad; hay en ellas innumerables conceptos y argumentos nuevos -“praxis e historia de la escasez”, la “serialidad” y lo “colectivo”, el “juramento” y el “grupo en fusión”, la “mediación” y “lo práctico-inerte”- que su autor presenta a través de ejemplos concretos de comprensión histórica, tan diferentes entre sí como la toma de la Bastilla, en el un extremo, y la identificación de Flaubert con Madame Bovary, en el otro. Se trata sin embargo de un esfuerzo cuyos resultados efectivos fueron marginales, por no decir nulos. El “marxismo” tenía razón al no querer enterarse de la obra de Sartre y permitir sólo una discusión escasa e insubstancial de la Crítica. Y es que, en verdad, el aporte de Sartre resultaba para él un regalo envenenado.  Seguir leyendo SARTRE Y EL MARXISMO. BOLÍVAR ECHEVERRÍA

EL CAPITALISMO DEL SIGLO XXI: EL PODER DE LOS SICOGUERREROS. RAÚL ANTONIO CAPOTE

El desarrollo tecnológico e informático de la era de las comunicaciones, la globalización del mensaje y las capacidades para influir en la opinión pública mundial, convirtieron a las operaciones de acción sicológica-mediática en el arma estratégica dominante.

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RAÚL ANTONIO CAPOTE

A finales del siglo xx los estados capitalistas abandonaron importantes áreas vitales de la economía, los servicios, las comunicaciones, etc. Estas áreas quedaron en manos de grandes conglomerados cuyo único objetivo es obtener la mayor cantidad de beneficios a como dé lugar.

El proceso de desregularización iniciado en Estados Unidos con la aprobación en 1996 de la Telecomunication Act, por parte del entonces presidente estadounidense Bill Clinton, permitió que empresas con intereses ajenos a la lógica de la comunicación comenzaran a ser propietarias de los medios.

A las megafusiones del capital financiero, industrial, militar, le siguió un proceso mayor de concentración de los medios masivos de comunicación. Surgieron verdaderos monstruos de mil cabezas que lo mismo producen cereales que aviones de combate, alimentos transgénicos, autos, medicinas, galletas, noticias, video-juegos, misiles, representan artistas, editan los libros, los periódicos y las revistas que leemos, arman y promueven campañas presidenciales, dictan la moda, la política, los gustos, inventan y organizan guerras, nos conectan a internet y a la televisión satelital, controlan la energía, etc.

Es un mundo cada vez más cercano al de Fahrenheit 451 vislumbrado por el escritor estadounidense Ray Bradbury, mundo de seres enajenados, donde la vida es una especie de reality show televisivo, donde no queda una gota de privacidad, de autodeterminación, de libertad, es el universo orwelliano de 1984.

En este mundo del capitalismo del siglo XXI la libertad de expresión no es otra cosa que la libertad de los grandes conglomerados para decirle a la gente lo que a ellos mismos les interesa, lo cual es importante entender, porque ese poder sobre la libertad está en manos de apenas unas seis megatransnacionales.

En Estados Unidos, Westinghouse, –que no solo fabrica refrigeradores y mezcladoras y otros enseres electrodomésticos, sino que forma parte del Complejo Militar Industrial de ese país– se fusiona con CBS-Viacom.

General Electric, también conocida por sus famosos electrodomésticos y como empresa de ese mismo Complejo Militar Industrial, se fusiona –más bien se adueña– de FOX News, Disney, Sony, AOL, CNN, EMI, Time, Life, People, es dueña de satélites, agencias de información, redes de cable, revistas, radios, editoriales… También de la Warner Music Group, que cuenta con más de mil artistas contratados, como Madonna y Eric Clapton, y es suyo el 86 % de lo que vemos, oímos y leemos.
Del otro lado del mundo se repite la escena. En Europa, Lagarder, una gran empresa de armamentos, se fusiona con Le Monde y compra importantes acciones de Prisa; Dasau (Armamentos) con Le Fígaro;  Fininvest (Empresa de Berlusconi), con Mepiaset-Tele 5 y Mediabanca-Fiat con Risoli Corriere della Cera.

Todos estos conglomerados europeos tienen a su vez como socios cada vez más dominantes a Westinghouse y General Electric, representados por Time Warner, FOX, VIACOM, AOL y Sony.  Seguir leyendo EL CAPITALISMO DEL SIGLO XXI: EL PODER DE LOS SICOGUERREROS. RAÚL ANTONIO CAPOTE

EXPANSIÓN DE EE.UU. EN AMÉRICA LATINA: PROTECCIONISMO A LA TRUMP

EXPANSIÓN 1

PABLO WAHREN, SILVINA M. ROMANO, ANIBAL GARCÍA Y ARANTXA TIRADO 

Desde las promesas de campaña y a partir de la (inesperada) asunción al Gobierno de Donald Trump suenan las alarmas sobre un “retorno al proteccionismo” en Estados Unidos (EE. UU.) como amenaza al orden global neoliberal. Se ha renovado la discusión liberalismo-proteccionismo desde una postura hegemónica que plantea ambas alternativas como contradictorias y en la que el proteccionismo sería un lastre del “populismo de derecha” de Trump que atenta contra los logros del neoliberalismo a nivel internacional. Así, desde la prensa hegemónica -que se hace eco de las voces expertas más calificadas- se viene advirtiendo sobre los perjuicios de los lineamientos proteccionistas impulsados por el Gobierno, en particular, los efectos en la economía y geopolítica internacional y, también, para América Latina y el Caribe (ALC).

Sin embargo, hay poca información concreta sobre cuál es el impacto en inversiones y relaciones comerciales con la región, donde las políticas de Trump, paradójicamente, parecen haber profundizado el neoliberalismo por la vía de la expansión de las transnacionales estadounidenses. Además, más allá de si el proteccionismo es “bueno o malo”, los resultados de los lineamientos implementados parecen haber abierto un nuevo ciclo de crisis en la economía de EE. UU.,[1] a la vez que están causando un impacto significativo en la geopolítica internacional. Lo que no está tan claro es que se trate de medidas que amenacen la supervivencia del neoliberalismo.

A continuación, expondremos qué es el “proteccionismo à la Trump” (una cosa es lo que se dice, otra es lo que se decide y otra diferente, lo que se logra), dimensionando, en primer lugar, sus efectos en EE. UU. para, en un segundo momento, abordar su impacto en las relaciones con ALC.

Proteccionismo à la Trump en EE. UU.

La llegada de Trump a la presidencia de EE. UU. auguraba, para la mayoría de analistas, un menor ritmo de comercio y de inversiones con la región. En efecto, varios factores parecían conjugarse en este sentido: la suspensión de acuerdos, como el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP), que contemplaban la reducción de barreras no arancelarias, la armonización regulatoria y la creación de nuevos estándares para regular el comercio digital; la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN); la idea de renegociar, también, acuerdos bilaterales con otros países como Chile, Colombia, Panamá y Perú, entre otros; las críticas a la OMC por favorecer el libre comercio; y la apuesta por la relocalización de la producción de las empresas estadounidenses hacia EE. UU. Sin embargo, hasta el momento, no se ha verificado esta tendencia.

El “America First”, que prometía generar empleo e impulsar la industria nacional, volver al “made in America” vs. el “made in China”, ha mostrado escasos resultados. No parece haberse conseguido un aumento en la competitividad de las industrias locales, pues la mayoría está atada a una cadena de producción invariablemente internacional.[2] A esto se suma la disminución de las ganancias en las industrias manufactureras de EE. UU., como la de producción de alimentos, bebidas y tabaco, las productoras de petróleo, carbón, químicos y otros productos durables que se fabrican en territorio estadounidense. En un análisis reciente se menciona que esa caída de las ganancias podría explicar la política proteccionista al interior y la política de libre mercado al exterior.[3]

Sin embargo, esta merma no se observa en todos los sectores. El complejo industrial-militar (una de las principales fuentes de empleo en EE. UU.) sigue gozando de buena salud: la venta de armas de EE. UU. al mundo se incrementó en 2017 (en continuidad con la tendencia con los gobiernos de Obama y de acuerdo a lo prometido por Trump). El último ejercicio fiscal (octubre 2016-septiembre 2017) cerró con la venta de poco más de 41.930 millones de dólares, un incremento del 24% con respecto al mismo periodo anterior. Los departamentos de Defensa, Estado y Comercio plantean diferentes propuestas para mejorar y acelerar el proceso de ventas a otras naciones y, también, estimular el incremento de empleos en el sector. Según datos recientes, EE. UU. realiza el 57.9% de las transacciones mundiales de armamentos,[4] y con América Latina las ventas rebasaron los 343 millones de dólares en 2016, destacando las compras de México (100.899 millones), Colombia (75.990 millones), Brasil (59.310 millones) y Chile (48.798).[5]

También parece haber un repunte en las repatriaciones de dividendos de las empresas estadounidenses tras medidas como el “taxcut”. Anteriormente, las empresas sólo pagaban impuestos sobre sus ganancias cuando lo ingresaban al país; a partir de ahora ya no estarán gravadas. En el primer trimestre de 2018 ingresaron a EE. UU. 300.000 millones de dólares por esta partida, cuando el promedio trimestral de los últimos años oscilaba en torno a los 50.000.[6] Por primera vez desde 2005 las empresas estadounidenses registraron un flujo neto de capitales positivo hacia su país entre inversión extranjera directa y remisión de utilidades.[7] El dato es que las repatriaciones, hasta el momento, no se han transformado en nuevas inversiones, sino que se han destinado mayoritariamente al mercado financiero, en particular, para la re-compra de acciones de las propias empresas[8].

A su vez, las políticas proteccionistas están generando una mayor expansión de las empresas EE. UU. al exterior,[9] expansión que, tal como vienen operando desde hace décadas -si bien por un lado implica aumento de inversiones y puestos de trabajo- también es portadora de una serie de “condicionamientos” a las economías (sobre todo las periféricas), asociados a exenciones impositivas, fuerza de trabajo barata y condiciones laborales “flexibles”, etc. -cabe recordar que en esta tónica van las reformas laborales y previsionales de los gobiernos de derecha en Argentina y Brasil, por ejemplo-. Seguir leyendo EXPANSIÓN DE EE.UU. EN AMÉRICA LATINA: PROTECCIONISMO A LA TRUMP

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