TRIUNFOS. DAVID BROOKS

American curios

Un día antes del asalto al Capitolio, los demócratas ganaron los dos escaños del Senado federal por Georgia, antes bastión republicano, y recuperaron el control de la cámara alta. En la imagen, partidarios de los dos candidatos, el pasado día 4.Foto Afp

DAVID BROOKS

Lo que se ha perdido de vista durante los últimos días desde el insólito asalto al Capitolio el 6 de enero en una intentona de golpe por fuerzas ultraderechistas instigadas por el propio presidente y sus secuelas es el hecho de que ese mandatario y su Partido Republicano fueron derrotados en el ámbito electoral por fuerzas progresistas de todo el país.

En los cuatro años de Trump, los demócratas reconquistaron el control de la cámara baja en 2018, retomaron la Casa Blanca en las elecciones de noviembre de 2020, y hace 12 días también el control del Senado.

Vale repetir: la elección presidencial no fue definida por un voto pro-Biden, sino por una lucha de resistencia contra la derecha y su proyecto neofascista encabezado por Trump.

Estos triunfos se deben a movilizaciones y organización encabezadas por afroestadunidenses, latinos, indígenas y otras minorías en varios estados claves, una nueva generación joven progresista (gran parte de la cual dice favorecer el socialismo) y nuevas coaliciones de defensores de derechos civiles, inmigrantes, ambientalistas de base, movimientos contra la violencia sistémica. Varios han sido parte de lo que es el movimiento de protesta social más grande en la historia de Estados Unidos detonado por la injusticia racial y por las vidas negras, el cual se expresó en cientos de ciudades con la participación de más de 26 millones de personas.

Hoy día, el llamado Caucus Progresista del Congreso federal es más grande que nunca con casi 100 legisladores (incluyendo entre su liderazgo a Raul Grijalva y Jesus Chuy Garcia, ambos de origen mexicano). Entre ellos hay un número creciente de los que se definen como socialistas, al igual que en gobiernos municipales y estatales.

Un día antes del asalto al Capitolio encabezado por supremacistas blancos, neonazis, antimigrantes y combatientes contra la izquierda radical (como acusa Trump a los movimientos de resistencia progresistas), los demócratas ganaron los dos escaños del Senado federal en disputa en una segunda vuelta en el antes bastión republicano de Georgia; y eso con dos políticos novatos. Uno de los ganadores fue nada menos que el reverendo progresista Raphael Warnock, encargado de la iglesia bautista donde se formó el reverendo Martin Luther King Jr (cuyo día oficial se festeja este lunes, y cuyo llamado a una revolución moral en este país sigue retumbando) y quien ahora será el primer senador negro enviado por ese estado a la cámara alta en su historia.

El otro ganador es el documentalista Jon Ossoff, el hombre más joven en ser electo al Senado en varias décadas, y para horror de los neonazis y antisemitas, de origen judío.

El destacado historiador Eric Foner, de la Universidad de Columbia, comentó esta semana que lo ocurrido en el Capitolio “refleja una ideología con raíces profundas en la sociedad estadunidense –el nacionalismo blanco… Se requiere de una constante lucha para enfrentar al neoklanismo, los grupos de supremacía blanca armados” que se han expresado a lo largo de la historia estadunidense. Eso implica, afirma, poner fin a la criminalización de la gente pobre y superar las profundas desigualdades de este país.

La historia oculta de Estados Unidos sigue siendo la de estas luchas democratizadoras, rebeldes y disidentes a lo largo de su existencia (aunque Howard Zinn y otros la rescatan). Las nuevas generaciones rebeldes, como en otros países, surgen de una lucha común y presente contra cuatro décadas de neoliberalismo.

Son estos movimientos democratizadores los que deberían ser reconocidos por sus contrapartes en México y otros países (tal vez hasta invitarlos a dialogar y chance bailar en lugar de perder tanto tiempo fijándose sólo en el ámbito oficial estadunidense) y festejar sus triunfos –son también los de nuestras diásporas en el norte–, ya que son al fin triunfos de todos los que luchan contra la derecha y el neoliberalismo, y por la justicia y la dignidad, en todas partes.

Taj Mahal. Things are Getting Crazy Up Here. https://open.spotify.com/track/ 4OmduSVUMJ3PgC09UqzrZT?si= r5JE8M_FS4SwL4iFYESnUA

Bruce Springsteen. This Little Light of Mine.  https://open.spotify.com/track/ 63g7Z2JC9t4zUBykMvJcm9?si= Eh3P8O1FSo-ISjeLKdk1wA

Fuente: LA JORNADA

LO CIEGO Y LO FATAL. CÉSAR VALLEJO

CÉSAR VALLEJO

POEMA PARA SER LEÍDO Y CANTADO

Sé que hay una persona
que me busca en su mano, día y noche,
encontrándome, a cada minuto, en su calzado.
¿Ignora que la noche está enterrada
con espuelas detrás de la cocina?

Sé que hay una persona compuesta de mis partes,
a la que integro cuando va mi talle
cabalgando en su exacta piedrecilla.
¿Ignora que a su cofre
no volverá moneda que salió con su retrato?

Sé el día,
pero el sol se me ha escapado;
sé el acto universal que hizo en su cama
con ajeno valor y esa agua tibia, cuya
superficial frecuencia es una mina.
¿Tan pequeña es, acaso, esa persona,
que hasta sus propios pies así la pisan?

Un gato es el lindero entre ella y yo,
al lado mismo de su taza de agua.
La veo en las esquinas, se abre y cierra
su veste, antes palmera interrogante…
¿Qué podrá hacer sino cambiar de llanto?

Pero me busca y busca. ¡Es una historia!

LÍNEAS

Cada cinta de fuego
que, en busca del Amor,
arrojo y vibra en rosas lamentables,
me da a luz el sepelio de una víspera.
Yo no sé si el redoble en que lo busco,
será jadear de roca,
o perenne nacer de corazón.

Hay tendida hacia el fondo de los seres,
un eje ultranervioso, honda plomada.
¡La hebra del destino!
Amor desviará tal ley de vida,
hacia la voz del Hombre;
y nos dará la libertad suprema
en transubstanciación azul, virtuosa,
contra lo ciego y lo fatal.

¡Que en cada cifra lata,
recluso en albas frágiles,
el Jesús aún mejor de otra gran Yema!

Y después… La otra línea…

Un Bautista que aguaita, aguaita, aguaita…
Y, cabalgando en intangible curva,
un pie bañado en púrpura.

Fuente: POESÍA UNIVERSAL

LOS INTELECTUALES Y LA REVOLUCIÓN. GRAZIELLA POGOLOTTI

Alejo Carpentier

GRAZIELLA POGOLOTTI

En 1959, Carpentier llevaba 14 años instalado en Caracas, donde sus conocimientos en los campos de la publicidad y la radiodifusión le proporcionaron bienestar material y, por primera vez, la disponibilidad de tiempo para desarrollar su obra literaria. Con El reino de este mundo alcanzó renombre internacional, reafirmado luego a partir de la difusión de Los pasos perdidos. En Europa y Estados Unidos la crítica acogió con entusiasmo la aparición de una narrativa renovadora en su visión de América y en la concepción de la novela histórica.

El triunfo de la Revolución Cubana lo estremeció con el despertar de sueños forjados desde sus años juveniles. Quemó las naves. Regresó para compartir el destino de los suyos y poner al servicio de la obra en construcción su experiencia de vida en el terreno de la cultura y sus amplios contactos en el plano internacional.

Hijo de rusa y francés, había nacido en la ciudad suiza de Lausana. Llegó a Cuba en su primera infancia. Aquejado de asma, no pudo frecuentar la escuela de manera regular. En procura de una atmósfera menos contaminada, vivió en una zona todavía rural de los alrededores de La Habana, donde aprendió los secretos de nuestro paisaje y conoció de cerca las duras condiciones del vivir campesino. En el aislamiento impuesto por la enfermedad empezó a construir su inmensa cultura musical y literaria.

No había salido de la adolescencia cuando, abandonado por el padre, se hundió de súbito, junto a su madre, en la más absoluta indigencia. Con los zapatos rotos y la ropa remendada, tuvo que sumergirse en la ciudad desconocida en busca de sustento. Se inició entonces en el periodismo. En las redacciones de los órganos de prensa y en las célebres tertulias del café Martí se fue vinculando a una generación que sería la suya. La renovación de los lenguajes artísticos se imbricaba entonces con el espíritu emancipador y el crecimiento de la conciencia antimperialista.

Eran jóvenes que irrumpían en la tercera década del siglo XX movidos por la voluntad de transformar en todos los órdenes la República neocolonial. Se fueron congregando alrededor del llamado Grupo Minorista, cuyo manifiesto programático había sido inspirado por Rubén Martínez Villena. Algunos de ellos habían participado en la Protesta de los Trece contra la corrupción imperante al amparo de la presidencia de Alfredo Zayas. Ante la dictadura de Machado, las posiciones políticas se definieron aún más y consolidaron los vínculos con el movimiento intelectual latinoamericano, sometido en muchos lugares a similares formas de opresión.

Atento al peligro que lo amenazaba, Machado apeló a la represión. Tomando como pretexto una inexistente conspiración comunista, el dictador lanzó una cacería policial contra sindicalistas y profesores de la Universidad Popular José Martí, además de dirigentes estudiantiles y miembros del Grupo Minorista. Carpentier fue detenido y encarcelado. Para impedir la deportación que lo amenazaba, contando con la asesoría de Emilio Roig, su madre hizo constar, ante notario, que el joven Alejo había nacido en La Habana, ficción a la que Carpentier se atendría durante el resto de su vida, porque en su país de adopción el sentimiento de cubanía había arraigado definitivamente.

En ese viraje de los años 20, Carpentier se comprometió en lo político. Exploró, así mismo, lo más profundo de la sociedad cubana. Asociado a los proyectos renovadores de los compositores Amadeo Roldán y Alejandro García Caturla descubrió la importancia de la contribución de África al desarrollo de la cultura nacional. En términos polémicos, enfrentó los prejuicios de una sociedad racista.

A partir del triunfo de la Revolución, Carpentier se dedicó de lleno a las faenas del momento. Con generosidad extrema entregó al país los beneficios de su premio Cervantes. Donó al Museo valiosísimas obras de arte, entre ellas La silla, de Wifredo Lam. En cumplimiento de su voluntad, su viuda, Lilia Esteban, liberó sus bienes personales, incluida la importante papelería del escritor en favor de la Fundación Alejo Carpentier.

Al decir de Raúl Roa, uno de los protagonistas, la Revolución del 30 se fue a bolina. Contribuyó, sin embargo, a revitalizar una tradición. Dejó la impronta de la acción y el pensamiento febriles de Rubén Martínez Villena, ya sin voz y con los pulmones devorados cuando recibía las cenizas de Julio Antonio Mella. Quedaron en el recuerdo el sacrificio ejemplar de los estudiantes universitarios, el batallar de Antonio Guiteras, el espíritu rebelde de Pablo de la Torriente Brau, que permea su obra literaria y lo induce a proseguir el combate a favor de la República Española hasta la entrega de la vida en Majadahonda.

Los efectos del intervencionismo norteamericano en los asuntos del país, así como la frustración del intento emancipador de los años 30 profundizaron el desarrollo de la conciencia antimperialista. Para los intelectuales cubanos, más allá de diferencias en lo estético y en lo filosófico, la reivindicación de la soberanía nacional y la conquista de la justicia social se convirtieron en aspiraciones irrenunciables.

El vínculo de los intelectuales con la Revolución de enero no responde a privilegios concedidos para producir alabarderos oficialistas. Se fundamenta en experiencias de vida, en una memoria histórica vigente y en la resistencia ante el asedio de un imperio tozudamente empeñado en torcer el destino de la nación.

Fuente: JUVENTUD REBELDE

DISFRACES. SANDRA RUSSO

Jake Angeli

SANDRA RUSSO

La imagen de Jake Angeli, con su gorro de piel con cuernos, su cara pintada de rojo, azul y blanco, y su torso tatuado, no fue casualmente la más difundida del intento de copamiento del Capitolio por parte de miembros de Qanon, uno de los grupos que alimentó y fogoneó el odio trumpista.

Hubo debate sobre a qué remitían los símbolos elegidos por esos descentrados cuya irrupción violenta provocó cuatro muertos. Este último número, cuatro, es el primer dato a destacar, porque los asaltantes eran blancos supremacistas. Si hubieran sido los negros que Trump estuvo instando a aplastar en todas las protestas que se vinieron desatando en los últimos años, después de cada asesinato a mansalva de ciudadanos negros por parte de la policía, los hubieran matado a todos.

Mucha gente aventuraba si esos supremacistas habían elegido evocar a Daniel Boom, si apelaban a disfraces para ser “neo-originarios”, si tomaban símbolos vikingos para adelantarse incluso a la primera colonización. Entre los disfrazados, posaban también los que llevaban remeras que decían que “6 millones no fue suficiente”: neonazismo explícito.

Roberto Pagani, un historiador italiano que se especializa, en una universidad de Islandia, en los estudios sobre la Edad Media nórdica, publicó esta semana en un sitio especializado en historia, un artículo en el que desmenuza los símbolos dispersos en las imágenes del Capitolio. Cuenta allí que los estudios filológicos germánicos comenzaron a tener auge en el siglo XIX, ya entonces motivados por la búsqueda ideológica en sentido racial: los propios nazis no ubicaron su supremacía aria en el territorio de lo que entonces era Alemania, sino precisamente en Islandia. Alemania era ya un entramado de sucesivas migraciones desde la Edad Media. El ideal lo colocaron en una prehistoria antojadiza pero como era desconocida, pasible de imaginerías: la supremacía blanca tenía su origen en el supremacismo nórdico, especialmente el islandés. Sólo allí existían viejos documentos sobre la mitología pagana germánica.

De allí sacaron el biotipo étnico que propulsaron y que estos nuevos grupos como Quanon retoman: hombres y mujeres altos, de piel transparente y ojos celestes muy claros, resistentes a los climas adversos y ansiosos por más conquistas. Ya entonces esos antecedentes eran viscosos: esos primeros documentos sobre los germánicos habían sido escritos doscientos años después por autores nórdicos convertidos al cristianismo. Pero el rigor histórico nunca fue un obstáculo para los nazis, ni los de antes ni los de ahora.

En esa mitología construida al servicio de una ideología supremacista, se encuentra el casco con cuernos. Muchos de los tatuajes de los Quanon, afirma el historiador, como el símbolo vegvisir y leyendas en alfabeto rúnico, también surgen de ese pasado que no existió tal como lo relatan.

De hecho, señala Pagani, a fines del año pasado la revista Science publicó un trabajo inconveniente para estos nuevos supremacistas que reivindican el medievalismo nórdico: se probó que ni siquiera entonces había ninguna “pureza”, y que los habitantes de las tierras heladas no eran una mayoría rubia, sino una mixtura con muchos habitantes castaños de tez mate.

Volviendo al Capitolio, Angeli volvió luego a ser noticia: se negó a comer nada que no sea vegano. Pura banalidad. Pura comedia. Disfraces. Ese eje es importante.

Las ultraderechas, como los nazis en su momento, no tienen argumentos ni pueden dar los debates para dar a conocer un proyecto político. Son pura antipolítica y lo dicen con sus disfraces. Son antidemocráticos, naturalmente, aunque su líder se sirvió de la política para ayudar a destruir el sistema político más hipócrita del mundo, y generar pseudomilicias armadas. No conciben nada que no implique la eliminación de otros.

Se disfrazan porque el disfraz es el uniforme de estos soldaditos que el plomo no lo llevan puesto sino listo para disparar sobre otros cuerpos. Se disfrazan como algunos que vemos por acá. El disfraz de lo primero que habla es de neoliberalismo, desde un baño de inmersión con patitos, o desde abajo de peinados que laboriosamente son pelucas bizarras.

A ninguno de estos exponentes en todo el mundo les importan tres balines las cosas públicas, aunque quienes los alentaron a juntarse y armarse sí están interesados en quedarse con todo. El líder inspirador de estos mamarrachos los habilitó como fuerza de choque. Los ubicó en un borde desde donde tarde o temprano saldría la violencia, aunque los demócratas pongan caras de asombro.

¿Y Trump, con su jopo de canario y su mujer barbie-florero no era un disfraz de político que se puso un hombre de negocios con otras intenciones? ¿Y Bolsonaro no es él mismo un disfraz de energúmeno que todos podríamos imitar, impostando la voz hasta la disfonía para decir cosas como que los brasileños no sirven para nada? ¿Carrió no es un disfraz de lo que fue ella misma, cuando usaba otros disfraces, como el de la mística de la cruz exagerada? ¿Su republiquita no es un disfraz de la república que ayuda a destruir? ¿Y Macri? ¿No era un disfraz de presidente ése que despreció a destajo a docentes y a alumnos pero ahora pide que se vuelvan ya, en un pico pandémico, las clases presenciales?

La ultraderecha no vendrá nunca a decirnos que tiene pensado copar el poder para alzarse con lo poco que queda, cueste las vidas que cueste. Con la ultraderecha no se puede pensar en debate, diálogo o intercambios armónicos. Su fuerte es el cinismo y su capacidad para atraer hacia su propia arena toda la luz mediática posible. La tienen.

No quieren nada parecido a la razón, porque su lógica es la del disfraz y no tienen idea de cómo contestarle a un argumento. Ahora mismo los vemos escupir sobre vacunas que la enorme mayoría del mundo espera ansiosamente.

Es mentira que descreen de la vacuna rusa o de la china. Puede que sus acólitos lo hagan pero los ideólogos de esas corrientes se podrían una de Corea del Norte si la hubiera porque también saben que la pandemia existe. Lo saben abajo del disfraz. Tampoco creen en lo que dicen. Repiten cualquier cosa que les convenga, sin pruritos por la verdad. Quieren inyectar todo el veneno posible, toda la confusión y el desequilibrio posible, porque es su llave del éxito. 

Las ultraderechas apuestan por el disfraz, que es fotogénico. Muy pronto Jake Angeli tendrá un club de fans. Así funciona la sociedad occidental que brotó al calor de la brutalidad neoliberal, como un circo en el que a veces parece que hay payasos, pero se trata de otro circo: casi siempre hay esclavos a los que ellos les sueltan los leones.

Fuente: PÁGINA 12

CARTA DE ANTÓN CHÉJOV A SU HERMANO MAYOR NIKOLAI

Una persona cultivada según Antón Chéjov

ANTÓN CHÉJOV

Moscú, 1886

¡A menudo te me quejas de que la gente no te entiende! Goethe y Newton no se quejaban de eso… Sólo Jesucristo se quejó, pero él estaba hablando de Su doctrina y no de Sí mismo. La gente te entiende perfectamente. Y si tú no te entiendes a ti mismo, no es culpa de nadie.

Te aseguro, como hermano y como amigo, que te entiendo y te aprecio con todo mi corazón. Conozco tus grandes cualidades como conozco la palma de mi mano. Las valoro y las respeto profundamente. Si quieres, para demostrar cuánto te entiendo, puedo enumerar todas esas virtudes. Pienso que eres amable hasta extremos de blandura, magnánimo, generoso, listo para compartir tu último centavo; no sientes ni envidia ni odio; eres sencillo de corazón; tienes piedad por los hombres y por los animales; eres confiado, sin resentimiento ni malevolencia y no eres rencoroso. Tienes un don del que otra gente carece: tienes talento. Ese talento te sitúa por encima de millones de hombres, porque en la tierra sólo uno entre dos millones es un artista. Tu talento te distingue de los otros: si tú fueras un sapo o una tarántula, incluso entonces, todo te sería perdonado.

Tú sólo tienes un fallo, y lo falso de tu posición, tu infelicidad y tus problemas intestinales son debidos a él. Se trata de tu extremada falta de cultura. Perdóname, por favor, pero “veritas magis amicitiae”… Verás, la vida pone sus condiciones.

Para sentirte bien entre gente educada, estar como en casa y feliz entre ella, uno debe ser cultivado en cierta manera. El talento te ha introducido en ese círculo, tú perteneces a él, pero… estás siendo apartado. Y es que las personas cultivadas satisfacen, en mi opinión, las siguientes condiciones:

1. Respetan la personalidad ajena, y además son siempre amables, gentiles, educados, y listos para ceder ante los otros. No montan un escándalo porque una herramienta se haya perdido; si viven con alguien no lo entienden como un favor que hacen, y no andan diciendo !nadie puede vivir contigo! Disculpan el ruido y el frío y la carne seca y la presencia de extraños en sus casas.

2. No sólo tienen simpatía por los mendigos y los gatos. Su corazón se duele también por lo que su ojo no ve. Se levantan de noche para ayudar, para pagar la universidad de sus hermanos, y para comprar ropas a sus madres.

3. Respetan la propiedad ajena, y pagan sus deudas.

4. Son sinceros, y temen a la mentira como al fuego. No mienten ni tan siquiera en pequeñas cosas. Una mentira insulta al que la escucha y le pone en una posición humillante a los ojos de quien la cuenta. No fingen, se comportan en la calle como en casa, no presumen ante sus camaradas más humildes. No son dados a la charlatanería, ni fuerzan a los otros a escuchar confidencias no deseadas. Por respeto a los demás a menudo mantienen silencio en vez de hablar.

5. No se desprecian a sí mismo para despertar compasión. No manipulan los corazones de otras personas para sacarles algo. No dicen, soy un incomprendido, o me he convertido en alguien de segunda fila, porque todo eso tiene un efecto barato, es vulgar, falso…

6. No tienen una vanidad hinchada. No les importan esas ridiculeces como conocer a gente famosa, o estrechar la mano al borracho P. Si ganan un poco de dinero no lo malgastan como si hubieran hecho cientos de rublos.

7. No presumen de entrar en lugares donde otros no son admitidos. El talento verdadero se mantiene siempre oculto entre la multitud, y tan lejos como sea posible de la publicidad. Incluso Krylov ha dicho que un barril vacío puede tener más eco que uno lleno.

8. Si tienen talento lo cuidan. Sacrifican a ese talento el descanso, las mujeres, el vino, la vanidad… Están orgullosos de ese talento. Además, son cuidadosos.

9. Desarrollan un sentido de la austeridad. No pueden irse a dormir con la ropa puesta, ver cucarachas por las paredes, respirar aire viciado, caminar sobre el suelo que se ha escupido, cocinar sobre una estufa aceitosa. Buscan tanto como sea posible contener y ennoblecer el instinto sexual. Lo que quieren en una mujer no es solamente una compañera de cama… No buscan esa agudeza que se manifiesta en la mentira continua. Quieren, especialmente si son artistas, frescura, elegancia, humanidad, la capacidad de una mujer para ser madre… No beben vodka a cualquier hora de la noche y del día, no olfatean en las alacenas porque no son cerdos. Beben solamente cuando están de recreo, en ocasiones. Defienden una mens sana in corpore sano.

Y todo eso. Así es como es la gente cultivada. Para ser cultivado y no estar por debajo del nivel de tus semejantes no sólo es necesario haber leído The Pickwick Papers y haberse aprendido el monólogo de Fausto. Lo que se necesita es trabajo constante, día y noche, lectura continuada, estudio, voluntad… Toda hora del día es preciosa para ello.

Vuelve a nosotros, tapa la botella de vodka, túmbate y lee… a Turguénev, si quieres, a quien no has leído. Tienes que renunciar a tu vanidad, no eres un niño… pronto tendrás treinta años. ¡Este es el momento! Yo lo espero. Todos lo esperamos de ti.

A.Ch.

Fuente: DIARIO DE UN NÁUFRAGO

ESTADOS UNIDOS, LA DEMOCRACIA QUE NUNCA FUE. MARCOS ROITMAN ROSENMANN

MARCOS ROITMAN ROSENMANN

Vaya por delante la condena. Pero de allí a lanzar loas a la democracia estadunidense es una falta de respeto. Menos aún señalar su ejemplaridad. Azuzados por el presidente Donald Trump, sus seguidores no dudaron en asaltar el Capitolio bajo la consigna de haber sido víctimas de fraude y robo en las elecciones presidenciales. Son muchos quienes le siguen, dentro y fuera de las instituciones. Cien representantes en la Cámara y siete senadores han negado validez al triunfo de Biden. Para ellos, América se encuentra secuestrada por vendepatrias. Por consiguiente, la sociedad estadunidense es víctima de una conspiración de negros, latinos, minorías sexuales, comunistas y socialistas, cuya finalidad es destruir el país.

Las imágenes de ciudadanos trepando paredes, rompiendo ventanas, invadiendo despachos, son un jarro de agua fría para quienes han aupado a Estados Unidos como salvaguarda de la democracia mundial. Analistas políticos, especialistas en relaciones internacionales, corresponsales, hacen piña. Sólo hay un responsable de la violencia: Donald Trump, un desequilibrado que no asume su derrota. Las cadenas de radio y televisión informan en tiempo real y a la par dan a conocer tuits de jefes de Estado y gobierno occidentales mostrando su rechazo a la toma del Capitolio y su reconocimiento a Joe Biden. El momento era relevante, se estaba validando formalmente, en sesión plenaria, la designación de Joe Biden como presidente. Penúltimo acto para el traspaso de poderes en la Casa Blanca el 20 de enero. Pero el ícono del poder legislativo, el Capitolio, era víctima de un ataque, según diría Hillary Clinton, perpetrado por terroristas nacionales. El acto protocolario se veía empañado, suspendiéndose la votación que ratificaba a Joe Biden como presidente. La invasión se cobraba la primera víctima, una mujer era abatida mientras trataba de colarse en la sala de sesiones.

Definir el sistema político estadunidense como una democracia, salvo que el concepto quede restringido a la mínima expresión, resulta poco serio. De ser así, son hechos auténticamente democráticos morirse de hambre o no tener cobertura médica. Pero vayamos a deshacer el entuerto. Esos senadores y diputados, reunidos en sesión plenaria, salvo excepciones, son los que, independientemente de su partido, han avalado anexiones territoriales, guerras, invasiones, golpes de Estado, bloqueos a terceros países, consolidado tiranías y financiado gobiernos autocráticos, lo cual contradice su respeto y apego a los valores democráticos. En América Latina, Asia y África hay ejemplos que harían enrojecer a cualquier demócrata. Sin olvidar que Trump no ha sido el primer presidente en mentir. Desde el genocidio de los pueblos originarios, la anexión de los territorios pertenecientes a México, la guerra contra Cuba, Vietnam y más recientemente la guerra contra Irak se fundan en mentiras. ¿Acaso se encontraron las armas de destrucción masiva? Ésa es la historia de Estados Unidos. Howard Zinn, Charles W. Mills, Sheldon Wolin o Noam Chomsky, entre otros, han cuestionado el sistema político que prevalece en Estados Unidos, tras sus actuaciones en Vietnam, Centroamérica, Chile e Irak, además de las leyes emergentes con posterioridad al 11 de septiembre de 2001. Totalitarismo invertido es la definición de Wolin para referirse al orden político en Estados Unidos, nacido de los atentados a las Torres Gemelas.

Presidentes como Kennedy, Nixon, Carter, Ford, Clinton, Reagan o Bush, padre e hijo, con todos los matices, se han saltado preceptos democráticos como la no intervención, el derecho de autodeterminación o el respeto a los derechos humanos. Además, durante sus administraciones, han utilizado mecanismos poco ortodoxos, democráticamente hablando, como avalar la tortura, crear noticias falsas, contratar mercenarios o desvalijar países enteros de sus riquezas. Sin despreciar la persecución a periodistas y aplicar la censura en las informaciones sobre las actividades de espionaje en su propio país o a sus aliados. Julian Assange y Edward Snowden son un ejemplo de lo dicho.

Crímenes y criminales de guerra, cuya impunidad está garantizada al no reconocer el Tribunal Internacional Penal, campan por su territorio, dan conferencias y reciben premios Nobel. Henry Kissinger, sin ir más lejos. Ninguna administración estadunidense está libre de haber patrocinado guerras, vender armas, traficar con estupefacientes, derrocar gobiernos democráticos y torcer el brazo a quienes se enfrentan y rechazan sus políticas unilaterales de corte autoritario. Pero si no es suficiente, debemos recordar que en su política doméstica Trump no ha sido una anomalía, al margen de sus excentricidades. Obtuvo más de setenta millones de votos. Además, las organizaciones supremacistas, neonazis, llevan décadas existiendo. La Asociación Nacional del Rifle y lobby, que van desde las farmacéuticas, compañías de seguros, multinacionales de la alimentación y las empresas tecnológicas de Silicon Valley, cuentan con un apoyo bipartidista. El Ku Klux Klan, el Tea Party, White Power, Skin Heads o Metal Militia no han sido creados por Trump, otra cosa es que los condene. Por otro lado, fue Barack Obama, premio Nobel de la Paz, quien aceleró la construcción del muro fronterizo con México, y según José Manuel Valenzuela Arce en Caminos del éxodo humano, durante su presidencia las deportaciones sumaron 2 millones 800 mil personas. En resumen, definir el sistema político bipartidista que rige Estados Unidos como un orden democrático es un despropósito si se trata de caracterizar el régimen político. Otra cosa es defender el imperialismo estadunidense, sus estructuras de poder y dominación y adjudicarles el papel de guardián de los valores occidentales, dizque democráticos. Pero ya sabemos, democracia y capitalismo son incompatibles.

Fuente: LA JORNADA

Y CON EL TREN LLEGÓ EL CINE… JUAN CARLOS GONZÁLEZ

Llegada de un tren a la estación de la Ciotat, de Louis Lumière

“A medida que el tren se acercaba empezó el pánico en el teatro: la gente saltaba y corría. Ese fue el momento en el que nació el cine; no fue simplemente cuestión de técnica o de una nueva forma de reproducir el mundo. Lo que resultó fue un nuevo principio estético” -Andrei Tarkovski, Esculpir en el tiempo.

JUAN CARLOS GONZÁLEZ*

Tiempo-de-cine

“Los señores Lumière -padre e hijos- de Lyon, ayer por la noche habían invitado a la prensa a la inauguración de un espectáculo verdaderamente extraño y nuevo, cuya primera exhibición había sido reservada al público parisiense. Imagínese una pantalla ubicada en una sala, por cierto no demasiado grande. Esta pantalla es visible para el público. Sobre la misma aparece una proyección fotográfica. Hasta aquí nada nuevo. Pero, de repente, la imagen de tamaño natural o reducida según las dimensiones de la escena, se anima y se hace viviente. Hay una puerta de una fábrica, que se abre dejando salir una multitud de obreras y obreros algunos en bicicleta, con perros que corren y coches; todo se anima e inquieta. Esto representa la vida misma, el movimiento tomado en vivo. Aparece después una escena íntima. Una familia reunida alrededor de una mesa. El niñito deja escapar de los labios un biberón que el padre le ofrece, mientras la madre sonríe. Al fondo, los árboles se agitan. Se ve cómo un golpe de viento levanta el babero del pequeño. Y, finalmente, ¡el vasto Mediterráneo! El mar está primeramente inmóvil. Un joven de pie sobre las olas que avanzan espumantes y el bañista se sumerge, seguido por otros nadadores. Burbujea después de la zambullida para romperse sobre sus cabezas. En cierto momento son arrastrados y se deslizan sobre las rocas. La fotografía, entonces, ha cesado de fijar la inmovilidad. Perpetúa, ahora, la imagen del movimiento. La belleza de la invención reside en la novedad y la ingenuidad del aparato. Cuando estos aparatos sean de público dominio, cuando todos puedan fotografiar a los seres queridos, no ya en forma inmóvil sino en el movimiento de la acción, en sus gestos familiares y con las palabras a flor de labios, la muerte cesará de ser absoluta” (1). La crónica, escrita por un periodista anónimo del periódico La Poste, el 30 de diciembre de 1895 da cuenta de un acontecimiento singular ocurrido dos días antes, el 28 de diciembre, cuando los hermanos Lumière -Louis y Auguste- realizaron la primera exhibición pública y comercial de su cinematógrafo. La cita era en el exótico Salón Indien, en los bajos del Grand Café, número 14 del Boulevard des Capucines entre la Opéra y la Madeleine-, a donde se llegaba por una escalera de caracol, luego de pagar una entrada de un franco. El salón había sido seleccionado por el fotógrafo parisino Climent Maurice y en el funcionaba previamente una sala de billar.

Se trataba de un programa de diez cortometrajes de veinte minutos de duración total, que en su momento de apogeo llegó a exhibirse veinte veces diarias. Los cortos, denominados “actualidades”, incluían en su orden, La salida de los obreros de la fábrica (La Sortie des ouviers de l’usine Lumiere a Lyon), La VoltigeLa Pêche aux poissons rougesLe débarquement du congrès de photographie à LyonLes Forgerons, Le jardinier (L’arrouseur arrose)Le repas (de bébé)Le saut à la couvertureLa place des Cordeliers a Lyon y La mer (Baignade en mer). Entre los 33 invitados a la exhibición inicial se encontraban Gabriel Thomas, director del museo Grèvin; Lallemand, director del Folies-Bergére y Georges Méliès, por entonces director del Teatro Robert-Houdin. Méliès fue invitado personalmente por el padre de los inventores, Antoine Lumière, encargado de la parte comercial del invento. Recordaba Méliès que “Los otros invitados y yo nos vimos de repente frente a una pequeña pantalla, similar a las que usamos para… proyecciones. Luego de unos minutos se proyectó una fotografía fija mostrando la plaza Bellecour en Lyon. De alguna forma sorprendido, le susurré a mi vecino: «¿Nos han traído aquí solo para ver proyecciones? ¡Las he estado haciendo por más de diez años!». Apenas había acabado de hablar cuando un caballo que empujaba una carreta empezó a galopar hacia nosotros, seguido de otros vehículos, luego transeúntes, en resumen, todo el bullicio de la calle. Viendo esto, estábamos allí con la boca abierta, conmocionados, sin habla del asombro. Al finalizar la proyección, todo era locura y todos queríamos saber como podíamos obtener los mismo resultados” (2).

La Llegada de un tren a la estación de la Ciotat (L’arrivée d’un train en gare à la Ciotat, 1896) fue incluida en el programa días después, en enero de 1896. Este es un corto compuesto de una sola toma, con una duración aproximada de 40 segundos, en la que desde el fondo de la pantalla aparecía un tren que se acercaba hacia el frente, de derecha a izquierda, para detenerse ya fuera de campo, mientras vemos a la gente a su alrededor subir y bajar. La novedad de la toma es que, a diferencia de las demás “actualidades”, esta no representaba el movimiento de forma lateral sino en dirección a la cámara, ganando un dinamismo del que se carecía hasta el momento. Esos segundos de filmación contienen además, sin quererlo, todas las tomas que se convertirán eventualmente en la base del cine tal como lo conocemos: plano general, plano medio y primer plano, gracias al movimiento interno de los personajes dentro del cuadro, no de la cámara. “Y esa perpetua variación del punto de vista permite extraer del film toda una serie de imágenes tan diferentes como los planos sucesivos de una edición moderna” (3), escribe Georges Sadoul.

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MISERIA MORAL DEL “PERIODISMO INDEPENDIENTE”. ATILIO BORÓN

ATILIO BORÓN

Revisando algunos viejos apuntes acumulados en el disco duro de mi computadora encontré una serie de declaraciones de la Academia Nacional de Periodismo de la Argentina manifestando su preocupación por la libertad de expresión y el ataque a “periodistas” como Luis Majul y Daniel Santoro. La institución de marras la preside Joaquín Morales Solá, un señor que finge ignorar la diferencia entre informar y -sobre la base de información confiable y chequeada opinar- y utilizar los medios de comunicación en los que se desempeña para operaciones propagandísticas presentadas ante su indefensa audiencia como si fueran “periodismo independiente”. En una reciente emisión de su programa Desde El Llano el presidente de la ANP “entrevistó” a la señora Elisa Carrió quien se despachó con una serie interminable de disparates ¡sin que el supuesto periodista atinara a balbucear una sola repregunta! No fue una entrevista periodística sino un caso de propaganda política subliminal, probablemente remunerada. Es decir, una estafa a la teleaudiencia. Lo mismo había hecho unos días antes Carlos Pagni, otro representante del “periodismo serio” en la Argentina, cuando “entrevistó” durante poco más de media hora a Juan Guaidó que, como lo haría Carrió después con Morales Solá, derramó enormes cantidades de “bullshit” ante un impasible Pagni, que no hizo el menor comentario o formuló pregunta alguna para poner a prueba los dichos de Guaidó. El objetivo, claro está, era brindarle al esperpento venezolano una plataforma para difundir su proyecto político. En ambos casos un espacio supuestamente periodístico parecería haber sido alquilado para promover la agenda política de una autoproclamada candidata a gobernadora de la provincia de Buenos Aires, retornada a las lides políticas pocos meses después de haber anunciado su definitivo retiro; o la de un pelele orgulloso de haber sido designado “presidente encargado” de su país por Donald Trump. Todo esto, repito, ante la actitud complaciente de los aquiescentes “entrevistadores.” En resumen, gran parte de eso que llaman “periodismo independiente” no es otra cosa que una tapadera para que algunos mercaderes trafiquen con su espacio comunicacional y lo subasten (ellos o sus patronos) al mejor postor. ¡Y encima se dan el lujo de pontificar sobre la libertad de expresión, la república y la democracia!

En fin, esta es la dura realidad del periodismo que en nuestro tiempo se autocalifica como “serio y profesional”, y no sólo en la Argentina y Latinoamérica. Europa o Estados Unidos tampoco están a salvo de este flagelo que es una de las mayores amenazas que acecha a la democracia en el mundo moderno. La ANP salió en defensa de dos personajes de la cloaca mediática como Luis Majul y Daniel Santoro cuyo “periodismo de investigación” es producido por un singular equipo cuyos puntales son los servicios de inteligencia y un manojo de jueces y fiscales corruptos, unos y otros en abierta violación a las leyes de este país. Esta operación no tiene nada que ver con el periodismo. Su objetivo es obtener instrumentos y supuestas pruebas para perseguir, acosar y eventualmente extorsionar a rivales políticos y sectores ligados en este caso al oficialismo.

Lo de la ANP no es una excepción; tampoco lo son los grandes conglomerados mediáticos argentinos (que incluyen prensa gráfica, radio AM y FM, televisión abierta y por cable, granja de bots, etc.) como Clarín, La Nación o Infobae. Pero por su gravitación mundial el diario El País de España se lleva los laureles en lo que hace a la prostitución del periodismo convertido en un nauseabundo house organ al servicio de los ricos y poderosos de todo el mundo. Por eso no sorprendió que a mediados del año pasado Antonio Caño, ex director de aquel diario entre 2014 y 2018, publicara una nota titulada nada menos que “El Error de Llamar a Assange periodista.”[1] En ella arguye que el fundador de Wikileaks es un “impostor” porque, según él, “los periodistas no roban información legalmente protegida, no violan las leyes de los Estados democráticos, no distribuyen los documentos que les facilitan los servicios secretos sin haberlos verificado” tarea que Caño confía, corporativamente, al buen saber y entender de periodistas profesionales. ¿Periodistas profesionales, como quiénes? Puede ser, en algunos poquísimos casos, pero ¿por qué no confiar en gente con mayor formación específica para evaluar los datos divulgados por Assange como politólogos, sociólogos, internacionalistas, historiadores, semiólogos y expertos en materias militares o en inteligencia? Pero además, muchos de los amigos y colegas latinoamericanos de Caño lo que hacen es justamente eso: roban información que “debería” estar legalmente protegida, violan a destajo las leyes de los estados democráticos, y distribuyen los documentos que les facilitan los servicios secretos o funcionarios corruptos del poder judicial para acosar y/o destruir a sus adversarios políticos. En su angelical candor, o diabólico cinismo (cuestión que las y los lectores deberán discernir), el ex director de El País dice que los periodistas profesionales “cuidan de no causar daños innecesarios con su trabajo, les dan a las personas aludidas la ocasión de defenderse, buscan la opinión contraria a la que sostiene la fuente principal de una información, no actúan con motivación política para perjudicar a un Gobierno, un partido o un individuo. Los periodistas no defienden más causa en una sociedad democrática que la del ejercicio de su trabajo en libertad.”

Releo estas líneas de Caño y me rectifico: no creo que sea el suyo un caso de infantil ingenuidad. Digámoslo con todas las letras: es la sutil estratagema discursiva de un impostor de alta gama que sabe que en el ejercicio del periodismo hegemónico, ese que él llama “profesional”, aquellas reglas tan prístinas que él enunciara son violadas con premeditación y alevosía; que los autodenominados “periodistas independientes” causan intencionalmente daños a las personas o instituciones víctimas de su persecución; que no les dan ocasión de defenderse; que jamás buscan una opinión contraria a la línea que les bajan sus jefes o patronos y nunca aceptan debatir con quienes sostienen puntos de vista contrarios; y siempre actúan con motivación política para perjudicar a un gobierno, partido o individuo. El caso de Agustín Edwards Eastman, dueño de El Mercurio de Chile es una muestra paradigmática de lo que hacen los periodistas defendidos por Antonio Caño y por el presidente de la ANP, Joaquín Morales Solá. Por eso después más de cincuenta años de prostitución periodística en buena hora el Colegio de Periodistas de Chile lo expulsó de sus filas, precisamente por haber hecho exactamente eso que Caño dice que los periodistas profesionales no hacen.[2] Si en la Argentina existiera una institución con los mismos valores y valentía de sus colegas chilenos la cantidad de operadores políticos disfrazados de periodistas que serían expulsados de sus filas llegaría fácilmente a medio centenar.

Justamente a causa de esta degradación moral es que no sorprende el estruendoso silencio de la ANP ante caso de Julian Assange, injustamente encarcelado por haber informado al público sobre los crímenes de guerra, la corrupción y el espionaje global del gobierno de Estados Unidos. Ni una palabra en defensa de un verdadero campeón de la lucha por la libertad de expresión, que mentirosamente la ANP dice defender; ni un gesto de solidaridad ante un periodista retenido en una cárcel de máxima seguridad, en confinamiento absoluto, sin contacto con nadie, sin ver sino por unos minutos la luz del sol una vez a la semana, sometido a maltratos físicos y psicológicos de todo orden pese a la precaria condición de su salud. Pero al haber revelado los secretos del imperio y sus mandantes -que el sicariato mediático oculta bajo siete llaves- para la ANP Assange es un traidor, un “impostor” como dice Caño, que no merece solidaridad alguna. El próximo 4 de enero la jueza Vanessa Baraitser dará a conocer su sentencia en el juicio por la extradición del australiano a Estados Unidos. Pese a la debilidad de las pruebas aportadas por el querellante el acusado fue privado de su libertad y enviado a la cárcel. Cunde la indignación entre los periodistas de verdad de todo el mundo, advierte el laureado cineasta y periodista británico John Pilger, quien asegura jamás haber visto una farsa tan grotesca como el juicio celebrado en Londres. El lawfare se extiende como una mancha de aceite, y de la Argentina, Brasil, Bolivia, Chile y Ecuador ya arribó a Europa y Estados Unidos. Pero la ANP no cree que exista tal cosa porque, según sus dirigentes, el lawfare es una maligna invención de una izquierda totalitaria, populista, chavista, castrista, y por lo tanto desestima olímpicamente la denuncia de Pilger.[3] La inmoralidad de esa institución no tiene límites.

Este negacionismo también se revela en relación a la situación de los periodistas en Estados Unidos. Desde el estallido de las protestas del Black Lives Matters con motivo del asesinato a sangre fría de George Floyd por la policía de Minneapolis, 322 periodistas fueron agredidos (salvo contadas excepciones, por las “fuerzas del orden”); 121 fueron detenidos, a 76 les destruyeron sus equipos (cámaras fotográficas o de video, teléfonos celulares) o instalaciones (salas de prensa) y 13 fueron querellados y sometidos a proceso judicial.[4] La misma fuente informa que en 2018 cinco periodistas fueron muertos a balazos en Estados Unidos. Pero esto no fue ni jamás será noticia en los medios hegemónicos, apropiadamente caracterizados por sus críticos como la Bullshit News Corporation porque la mayoría de la información que difunden es eso, basura; mucho menos será motivo de preocupación o denuncia para la ANP, obediente hasta la ignominia antes los menores deseos del amo imperial. La institución defiende a sus mercachifles de la comunicación, no a estos pobres diablos acosados por el poder en Estados Unidos que pagan con sus vidas su lealtad a la profesión que eligieran. En cambio si un periodista, ¡aunque sea sólo uno!, hubiera sido detenido en Venezuela o sufrido la destrucción de su equipo de trabajo la gritería del sicariato mediático mundial habría sido ensordecedora. Su doble estándar moral los convierte en sujetos despreciables.

Conclusión: el autocalificado “periodismo independiente” no es otra cosa que una organización criminal porque, como lo recordara Gilbert K. Chesterton en tiempos de la Primera Guerra Mundial, “los periódicos comenzaron para decir la verdad y hoy existen para impedir que la verdad sea dicha.” Para ello cuentan con cuatro armas principales: promover la “posverdad”; mentir y usar las fake news a destajo; utilizar el blindaje informativo (por ejemplo, no decir jamás nada sobre la interminable matanza que a diario desangra Colombia o sobre las revelaciones de los Panamá Papers que involucran al ex presidente argentino Mauricio Macri) para proteger a socios y/o amigos; y el linchamiento mediático de líderes “molestos” a las cuales es preciso satanizar para que luego jueces y fiscales culminen el proceso enviándolos a la cárcel o inhabilitándolos para competir por cargos públicos. Por eso hoy esa prensa, así de corrupta, constituye una de las principales amenazas a la democracia, y si la sociedad no reacciona a tiempo probablemente acabe no sólo con lo poco que resta de libertad de expresión sino que acentúe aún más la asimetría entre una prensa hegemónica que domina sin contrapesos el espacio mediático y el periodismo verdaderamente independiente, que sobrevive a duras penas ante tan desigual competencia. Pero lo que está en juego no sólo es la libertad de expresión; también el derecho de los pueblos a acceder a información verídica y comprobable, legalmente obtenida. Y por supuesto, la democracia también está en peligro porque para sobrevivir requiere que el espacio mediático sobre el que reposa sea efectivamente democrático y plural y no esté amordazado por la dictadura del pensamiento único. La democracia se vacía de contenidos, se degrada y finalmente sucumbe cuando el sustrato comunicacional sobre el que se apoya es una tiranía informativa. Evitar que esto suceda será una de las grandes e impostergables batallas que deberemos librar una vez derrotada la pandemia.

NOTAS

[1] Su nota se puede encontrar en: https://elpais.com/elpais/2019/05/15/eps/1557937168_850658.html

[2] Toda le info puede verse en https://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2015/04/21/el-fin-de-un-intocable-colegio-de-periodistas-decide-expulsar-a-agustin-edwards/

[3] https://independentaustralia.net/life/life-display/john-pilger-eyewitness-to-the-agony-of-julian-assange,14374

[4] Datos de la U.S. Press Freedom Tracker, en https://pressfreedomtracker.us/ y también en https://www.worldpoliticsreview.com/articles/28908/more-journalists-are-being-assaulted-in-the-u-s-tarnishing-america-s-image

LECTURAS NAVIDEÑAS: NOTAS SOBRE UNA ARTICULACIÓN PLEBEYA. ENRIQUE UBIETA GÓMEZ

En Cuba no hay ni habrá cacerías de brujas. Tampoco impunidad. Los cubanos respetamos a quienes defienden criterios discrepantes de forma honesta. No son enemigos. Dialogamos, debatimos, confrontamos. Pero décadas de enfrentamiento al imperialismo nos han enseñado a descubrir la doble moral enemiga, la piel de oveja sobre el cuerpo del lobezno

Contra la violencia reaccionaria se irguió la Revolución. Y estableció un referente ético, político, humano, de justicia social, de inclusión, de democracia Foto: Internet

ENRIQUE UBIETA GÓMEZ

Una buena amiga, a la que comenté que en estos días navideños leía y releía algunos textos que expresaban sentimientos e ideas de un pequeño grupo intelectual que se arroga la representación de las mayorías en un manifiesto que llaman Articulación plebeya, y que me disponía a escribir sobre los temas que abordan, me sugirió un título: lecturas navideñas. No lo tomé en serio cuando lo dijo, pero después recordé que existieron unas Pascuas sangrientas en el ya lejano 1956, cuando la violencia de Estado ejercida por la dictadura de Batista le arrancó la vida, en apenas tres días, a 23 jóvenes cubanos. Como uno de los temas tratados es, precisamente, el de la violencia de Estado, el título me pareció pertinente. Cada asesinato, cada detenido torturado durante la dictadura batistiana, enardecía más al pueblo, porque si algo no admite el cubano es el abuso, el uso abusivo de la fuerza. La Revolución fue la respuesta a la violencia que le era consustancial al capitalismo neocolonial cubano: a la injerencia del Procónsul estadounidense (los presidentes del imperio ni siquiera se tomaban el trabajo de visitar este «paisito»), la de los marines yanquis sobre la estatua de Martí en el Parque Central o en los garitos y bares de La Habana, la del golpe de Estado que situaba en la presidencia al hombre más allegado a los intereses de Washington, la de las enormes diferencias entre ricos y pobres, o la que se ejercía, física o moral, contra las mujeres, los negros, los campesinos…

La serie televisiva Coisa mais linda producida por Netflix en Brasil –—ahora en nuestras pantallas—, ubica su trama entre los años 1959 y 1960; la sola presentación, no diría que frontal, pero sí lo suficientemente visible, del papel asignado a las mujeres y a los negros por la sociedad de la época, golpea al espectador cubano. No se trata solo de que nuestra mirada haya evolucionado. En aquellos años, precisamente, la Revolución removía en Cuba los viejos cimientos mentales e institucionales del racismo y del machismo. Una Revolución dentro de una Revolución, la calificó Fidel. No pocas películas del recién creado Icaic reflejaron ese acto revolucionario, necesariamente violento (porque enfrentaba una violencia histórica, institucionalizada) de liberación de la mujer cubana, y en general, de los oprimidos todos. Los cambios no se producían por decreto: los imponía la acción protagónica de las masas compuestas de individuos conscientes. Y el diálogo. La primera premisa del diálogo fue la alfabetización, la enseñanza general y gratuita. «No les pido que crean, les pido que lean», instaba Fidel. El diálogo creció en la Plaza, en los centros de trabajo, en las aulas; se convocó para aprobar declaraciones, congresos, constituciones, lineamientos, ayudas internacionalistas.

Cuando se repasan las luchas por la igualdad racial y de género en los Estados Unidos y en el Brasil de los años 60 del siglo pasado, se comprende cuánto había avanzado este pequeño archipiélago. Barack Obama había presumido en La Habana del significado de su elección como presidente, obviando, por supuesto, las más profundas enseñanzas de las décadas de los 60 y de los 70. La admiración de Malcolm X por la Revolución cubana y la rápida radicalización de su pensamiento tenían de trasfondo un contexto internacional de luchas populares. De ser líder de los negros, el afroamericano se había transformado en líder de los oprimidos, en un luchador anticapitalista. Ese cambio radical le costaría la vida.

Con los años, la Revolución ha podido visibilizar nuevos espacios de injusticias, y expande su fuerza rectificadora sobre ellos: el camino hacia la justicia total nunca termina. El cambio que necesita el mundo no es cosmético: para acabar con la depredación del medio ambiente —que nos trae estos virus «nuevos»—, con la violencia clasista, de género, racial y cultural —formas autónomas de violencia, pero interdependientes—, para refundar la democracia sobre bases diferentes a las ya inoperantes de la burguesía, y acceder a la justicia social, premisa de la verdadera libertad individual, para que la nave llamada mundo no naufrague, con sus ricos, sus pobres y sus desahuciados, todos pasajeros del mismo barco, es necesario un cambio de paradigmas, de modos de vida, de concepciones sobre el éxito y la felicidad.

Contra la violencia reaccionaria se irguió la Revolución. Y estableció un referente ético, político, humano, de justicia social, de inclusión, de democracia. Por eso resulta tan extraño que ese grupo clame por establecer un «nuevo» referente que huele a viejo. No puede obviarse el contexto: el imperialismo es más agresivo, acude a métodos que abiertamente contradicen la legalidad internacional, mientras la inmensa mayoría de los cubanos aprueba una Constitución que proclama el Estado socialista de Derecho. El imperialismo abandona el marco legal y ético del sistema burgués, que ya no logra sostener y reproducir su poder, y promueve golpes de Estado, fraudes electorales, asesinatos selectivos, golpes quirúrgicos, invasiones, bloqueos económicos y militares; pero hay una «izquierda» sistémica al capitalismo que persiste en enarbolar aquel marco inoperante, y une su voz y su firma a la de representantes de la derecha, y a la de conocidos e impresentables mercenarios.

Los conceptos que se proclaman de forma abstracta, el capitalismo los hace suyos. Sus portadores en Cuba se miran arrobados en el espejo roto de la Constitución del 40, de la República neocolonial. El pluralismo político (y el pluripartidismo, que defienden, algunos de forma sutil, otros abiertamente), es la base sobre la que se erige la violencia capitalista: dentro del sistema, todo, porque el dinero construye la hegemonía, y da gato por liebre. Como acertadamente dice el filósofo español Carlos Fernández Liria: «es absurdo alardear del hallazgo político de la división de poderes, ahí donde el poder no es político, sino económico».

¿De verdad creen los firmantes del manifiesto, que la supresión «del lenguaje político polarizante, [es la] condición para la superación de todas las formas de violencia y desigualdad»?, ¿creen de verdad que estos tienen su origen en el lenguaje polarizante? La «reconciliación» de la que hablan, ¿es entre explotados y explotadores, entre servidores del imperialismo y defensores de la independencia y la justicia social? «El “todos” de Martí, por lo tanto, no es meramente cuantitativo —insistía Cintio Vitier en mayo de 1995, en un panel en el que tuve el honor de participar—, parte de un abrazo de amor, pero también de un rechazo crítico, rechazo que no es inapelable pero que solo puede convertir en abrazo si los que engañan, yerran o “mienten”, aceptan la tesis central del discurso, que es la viabilidad histórica de una Cuba independiente y justa». Aunque desde el punto de vista semántico Patria y Socialismo no son lo mismo, lo son desde un punto de vista histórico: sin socialismo, solo nos queda el regreso al capitalismo neocolonial.

Los revolucionarios cubanos vemos cómo algunos intentan aplicar, metódicamente, los consejos de las llamadas (contra)revoluciones de colores en Cuba, para nada pacíficas. ¿Nos sentamos a observar?, ¿los dejamos hacer? Se comportan con cinismo los supuestos plebeyos cuando dicen rechazar toda acción estatal violenta. Néstor Kohan, un marxista argentino de sólida formación crítica, amigo de algunos de los autores –el dato no es superfluo, porque su malestar se ajusta a principios-, narraba así encuentros anteriores con ellos:

«En una de esas discusiones, escuché que me decían “Aquí, Néstor, [se trata de Cuba. N.K.], hay una DICTADURA” [sic]. Luego de refrenar mi tentación de carcajada, les pregunté: ¿Ustedes alguna vez han estado presos? Yo sí. ¿Ustedes alguna vez han enfrentado a la infantería de la policía con sus bastones, sus escopetas y fusiles recortados? Obviamente la respuesta fue negativa. Y continué: ¿Ustedes han participado en manifestaciones donde las fuerzas de represión y sus carros de asalto disparan los proyectiles de gases lacrimógenos directamente a la cara de la gente que se manifiesta? (…) En otra de las discusiones, algunos años después, me tomé el atrevimiento de dar un consejo. Como si fuera un viejo sabiondo y no un don nadie, simple militante de base. No aceptes dinero de la gente que te ofrece un blog de internet «para que escribas lo que tú quieras». En realidad, la frase exacta que pronuncié, en buen tono porteño de Argentina, fue: “para que escribas lo que vos querés”. NADA ES GRATIS, hermano. Si te ofrecen eso, siempre hay un peaje que pagar. Y nunca confundas al Vaticano con Camilo Torres… porque no son y nunca fueron lo mismo. Evidentemente no he sido un buen consejero. No me han hecho caso».

En Cuba no hay ni habrá cacerías de brujas. Tampoco impunidad. Los cubanos respetamos a quienes defienden criterios discrepantes de forma honesta. No son enemigos. Dialogamos, debatimos, confrontamos. Pero décadas de enfrentamiento al imperialismo nos han enseñado a descubrir la doble moral enemiga, la piel de oveja sobre el cuerpo del lobezno. Al final, este siempre salta.

Fuente: GRANMA

IGNACIO RAMONET: “EL MUNDO HA ENFRENTADO ESTA PANDEMIA EN DESORDEN Y SIN SOLIDARIDAD”. BERNARDA LLORENTE

Estados Unidos, no ayudó a nadie, brilló por su ausencia, no ha enviado medicamentos, mascarillas a ninguno de sus aliados. Mientras que, por ejemplo, un pequeño país como Cuba, bloqueado, sancionado injustamente, ha enviado brigadas médicas a decenas de países para ayudar, mostrando algo, una dimensión de la que el mundo ha carecido, que es la solidaridad.

El periodista y ensayista Ignacio Ramonet visitó a Buenos Aires y Mar del Plata. en 2013/2014

BERNARDA LLORENTE*

El periodista y ensayista español Ignacio Ramonet, que se ha dedicado en los últimos meses a analizar las transformaciones económicas, sociales y tecnológicas que está provocando la pandemia, sostiene que el debate crucial en las sociedades contemporáneas se da hoy en torno a la verdad, que ha perdido peso frente al valor de las creencias, lo que vuelve al periodismo “más necesario que nunca porque es el que viene a poner un poco de racionalidad y luz sobre lo que está pasando”.

Ramonet le da jerarquía a la profesión de periodista con las mismas dosis de calidad e irreverencia, sin apartarse nunca de un sentido crítico profundo. La temática de su obra gira alrededor de la influencia de los medios de comunicación en la sociedad y la presión ideológica que ejercen las nuevas tecnologías, todo ello visto desde su posición crítica contra el neoliberalismo. Lúcido y apasionado, realizó en una entrevista con la presidenta de Télam, Bernarda Llorente, una aproximación al mundo pospandemia y al rol del periodismo en este nuevo escenario.

El también escritor y sociólogo es una voz autorizada para reflexionar sobre el futuro de los medios posCovid. Director de Le Monde Diplomatique durante casi dos décadas y promotor del Foro Social Mundial de Porto Allegre, Ramonet fue además cofundador de la organización no gubernamental Media Watch Global , observatorio Internacional de los Medios de Comunicación, y es autor o coautor de una veintena de libros, entre ellos “Un mundo sin rumbo” (1997), “La tiranía de la comunicación” (1998), “La golosina visual” (2000), “Marcos, la dignidad rebelde” (2001), “Guerras del siglo XXI” (2002), “Fidel Castro: biografía a dos voces” (2006) y “La catástrofe perfecta: crisis del siglo y refundación del porvenir” (2010).

Gran conocedor de la política latinoamericana hoy reside en Francia y es Doctor en Semiología e Historia de la Cultura por L´Ecole des Hautes Ètudes en Sciences Sociales de París y se desempeña como catedrático de Teoría de la Comunicación en la Universidad Denis-Diderot. Ha ejercido la crítica cinematográfica y escrito sobre cine en diferentes revistas.

– Télam: “Para comprender y descifrar el mundo” es el lema de Le monde Diplomatique, prestigiosa publicación dirigida por usted desde hace muchísimos años. En tiempos de reflexión imprescindible, ¿Cómo se explica el momento que estamos viviendo y cómo imaginar el mundo post pandemia?

– Ignacio Ramonet: Primero, indiscutiblemente nos está ocurriendo algo que no ocurrió nunca: la brutalidad de la pandemia, la novedad también de la pandemia. Ninguna generación humana actualmente ha tenido una experiencia de este tipo. En un ensayo que se llama “La pandemia y el sistema mundo” había definido esta pandemia como un hecho social total, porque sólo la guerra violenta, abierta y frontal se parece a lo que estamos viviendo. Es un tipo de guerra en el sentido de que perturba el conjunto de parámetros de la sociedad, ya sean los parámetros colectivos, los individuales, los económicos, sociales y culturales. El mundo entero está un poco patas para arriba por la pandemia, tenemos una experiencia de casi un año. China denunció la existencia de un nuevo virus en diciembre del año pasado, y ahora nos damos cuenta de que todas las sociedades en el planeta, todos los Estados se han visto confrontados a esta situación, algunos más, algunos menos. Hemos visto que no hay ningún gobierno, ninguna autoridad que estuviese lista, que tuviese una agenda para enfrentar esta pandemia. Algunos gobiernos lo han hecho mejor, otros lo han hecho decididamente mal, en particular el gobierno de la primera potencia mundial que es Estados Unidos, y evidentemente todo esto nos ha llevado a reflexionar sobre la fragilidad de nuestro mundo.

Estábamos en un momento en que había como una especie de orgullo desmesurado respecto a la capacidad del ser humano de tener tecnologías de punta. En particular las comunicaciones, pero también en el sentido económico, financiero. Por ejemplo, planteando la conquista de Marte. Y de repente un pequeño virus, casi invisible, ha venido a demostrarnos que dependemos pues de la naturaleza. Por otra parte, lo que no cabe duda es que la pandemia ha cambiado el mundo y debemos pensar a qué mundo vamos. Aquí también debemos ser muy prudentes, es una pregunta muy difícil de contestar, sólo podemos hacer algunas apuestas; no cabe duda de que en este momento lo que el mundo está esperando es salir de la pandemia.

– T.: Siguiendo con el lema de Le monde, ¿con qué herramientas se descifra el mundo actual? ¿Creés que los medios pueden seguir lidiando entre los poderes y la gente?

– I.R.: Creo que en cada época la tecnología comunicacional ha determinado la organización de la sociedad. Finalmente el ser humano es un ser gregario, que vive en sociedad, que vive en grupo y, por consiguiente, a lo largo de la historia cada vez que el grupo dominante ha tenido una forma diferente de comunicar, el grupo ha cambiado. Podríamos decir que, desde un punto de vista antropológico, cuando el grupo de grandes simios que éramos encontró una manera de comunicar mediante el habla, pues, ahí se flanqueó la frontera entre el animal y el humano. La humanización se hizo con la palabra o, por lo menos, aceleró ese proceso. Cuando los seres humanos empiezan a comunicarse, a transmitir y acumular experiencia, se distinguen del resto.

Cuando se inventó la escritura, que es la segunda gran revolución en la comunicación, fue en un solo lugar -no en dos o tres- y luego se expandió. Esta fue una revolución muy importante que dio nacimiento al Estado, a la religión de una manera jerarquizada, a organizaciones de carácter político y social muy diferentes. Al inventarse la imprenta en 1440, el libro y su difusión masiva cambiaron la historia de la humanidad, la historia política. Y quizás ahora, con Internet, estemos en la cuarta revolución que tiene un efecto antropológico. Cuando apareció Internet todos pensamos -como especialistas de la comunicación- que Internet permitía liberarnos de la dominación de los grandes medios. En el momento en que aparece, a finales de los años 80, la televisión predominaba sobre el resto de los medios: la prensa escrita, la radio, el cine, la fotografía. Al mismo tiempo que los grupos multimedia empezaban a fusionarse para tratar de dominar.

– T.: ¿Internet aparecía en ese momento como la respuesta democratizadora a un proceso de concentración mediática y a la necesidad de diversificar las voces y ampliar las representaciones ciudadanas?

– I.R.: Cuando aparece internet pensábamos que ante la posibilidad de circular desde el punto de vista planetario, ya no habría distancias comunicacionales: alguien en Europa podía leer un periódico mexicano, alguien en México podía leer un periódico indio. Esa especie de planetarización de la comunicación hizo que pensáramos que podíamos liberarnos de los grupos mediáticos dominantes en cada uno de nuestros países. Y de hecho fue lo que ocurrió, se produjo una democratización de la comunicación. Es lo que estamos haciendo ahora: no nos cuesta nada, es gratuito. Es la democratización de la comunicación. Ahora, ¿esto ha resuelto el problema de nuestra autonomía intelectual, de nuestra autonomía cultural, de la manipulación eventual de la comunicación? No, obviamente no.

En un artículo que publiqué recientemente digo que la historia humana se resume en un mito griego, el mito de Sísifo. Sísifo era un semidiós castigado por los dioses a subir una piedra, rodarla a lo alto de la montaña, pero cuando llegaba a lo alto la piedra rodaba de nuevo hasta abajo y Sísifo tenía que volver a subirla, y así hasta el fin de la eternidad. Bueno pues, cuando los seres humanos encuentran la solución a un problema, esa solución es otro problema. Entonces siempre los habrá. La dificultad consiste en identificar el problema y ahora ver cuál es la solución a este nuevo problema. Nosotros aspirábamos a la democratización de la comunicación para no depender de tal o cual medio. En ese sentido, tú y yo conversando ahora, no estamos pasando por ningún canal de televisión, ni una radio dominante, ni un periódico. Lo hacemos de manera autónoma. Pero para hacer esto tenemos que pasar por Zoom, y Zoom por ejemplo no existía antes de la pandemia. Uno de los efectos de la pandemia es la expansión brutal en bolsa de Zoom, que se ha transformado en una empresa millonaria y hoy ha sustituido a Skype, por ejemplo, o a otras herramientas que permitían este tipo de cosas con más protocolos tecnológicos.

Seguir leyendo IGNACIO RAMONET: “EL MUNDO HA ENFRENTADO ESTA PANDEMIA EN DESORDEN Y SIN SOLIDARIDAD”. BERNARDA LLORENTE

NUNCA PUDE REZAR Y OTROS POEMAS. EDWARD HIRSCH

EDWARD HIRSCH

NUNCA PUDE REZAR

Llévame hasta la costa
donde el faro fue abandonado
y la luna resuena en los techos.

Déjame escuchar el viento que hojea los árboles
y ver las estrellas que destellan, una por una,
como los rostros olvidados de los muertos.

Nunca pude rezar,
pero déjame inscribir mi nombre
en el libro de las olas

y luego contemplar el domo
del cielo interminable
y ver mi voz navegar hacia la noche.

§

I Was Never Able to Pray*

Wheel me down to the shore
where the lighthouse was abandoned
and the moon tolls in the rafters.

Let me hear the wind paging through the trees
and see the stars flaring out, one by one,
like the forgotten faces of the dead.

I was never able to pray,
but let me inscribe my name
in the book of waves

and then stare into the dome
of a sky that never ends
and see my voice sail into the night.

TEMPRANA MAÑANA DE DOMINGO

Solía burlarme de mi padre y sus amigos
por levantarse temprano las mañanas de domingo
para tomar café en un lugar del barrio,
pero ahora soy uno de esos amigos.

A nadie le importan mis viejas humillaciones,
pero siguen arrastrándose por mis sueños
como una tira de latas vacías que traquetean
detrás de un auto abandonado.

Así sucede: justo cuando piensas
que has olvidado a la chica de cabello rojo
que te dejó plantado en un estacionamiento
hace cuarenta años, te despiertas

bastante temprano para verla desaparecer
a la vuelta de la esquina de tu sueño,
viajando con un sujeto en una motocicleta
que ruge en la carretera al amanecer.

Y ahora estoy sentado en un café
a media luz lleno de madrugadores,
donde las ventanas están tiznadas
y el café es caliente y amargo.

§

Early Sunday Morning*

I used to mock my father and his chums
for getting up early on Sunday morning
and drinking coffee at a local spot
but now I’m one of those chumps.

No one cares about my old humiliations
but they go on dragging through my sleep
like a string of empty tin cans rattling
behind an abandoned car.

It’s like this: just when you think
you have forgotten that red-haired girl
who left you stranded in a parking lot
forty years ago, you wake up

early enough to see her disappearing
around the corner of your dream
on someone else’s motorcycle
roaring onto the highway at sunrise.

And so now I’m sitting in a dimly lit
café full of early morning risers
where the windows are covered with soot
and the coffee is warm and bitter.

DERRIBEN LA OSCURIDAD

Mi padre en la noche arrastra los pies de cuarto en cuarto
en una oscura misión a través del corredor.

Ayúdenme, espíritus, a penetrar su sueño
para aliviar su inquieto viaje.

Derriben la oscuridad para un vendedor
que podía cautivar todo salvo a las sombras,

un inmigrante que se para en el umbral
de una vasta noche

sin andadera ni bastón
e incapaz de recordar lo que quería decir,

aunque alce su brazo derecho a manera de profecía,
mientras el izquierdo tiembla inútilmente en señal de alarma.

Mi padre en la noche arrastra los pies de cuarto en cuarto
y ya no es un padre ni un esposo ni un hijo,

sino un niño parado al borde de un bosque
escuchando el distante aullido de los lobos,

los perros salvajes,
los primitivos aleteos que sacuden las copas de los árboles.

§

Lay Back The Darkness*

My father in the night shuffling from room to room
on an obscure mission through the hallway.

Help me, spirits, to penetrate his dream
and ease his restless passage.

Lay back the darkness for a salesman
who could charm everything but the shadows,

an immigrant who stands on the threshold
of a vast night

without his walker or his cane
and cannot remember what he meant to say,

though his right arm is raised, as if in prophecy,
while his left shakes uselessly in warning.

My father in the night shuffling from room to room
is no longer a father or a husband or a son,

but a boy standing on the edge of a forest
listening to the distant cry of wolves,

to wild dogs,
to primitive wingbeats shuddering in the treetops.


MÁS DE LA MITAD DEL CAMINO

He encendido todas las luces de la casa,
pero nada puede salvarme de esta oscuridad.

He salido al frente del porche para ver
las estrellas que perforan las negras nubes lácteas

y la luna que mira con frialdad entre los árboles,
salvo a este negativo que llevo dentro de mí.

¿Dónde está el niño que memorizaba constelaciones?
¿Cuál es el libro de texto que así lo consolaba?

Ahora llevo más de la mitad del camino rumbo a la tumba,
pero no soy la mitad del hombre que quise llegar a ser.

¿A qué deidad fracturada puedo rezar?
Estoy dispuesto a pagar a la noche con interés,

pero la noche no quiere a nadie más que a ella misma.
¿Qué quería decirle a la oscuridad?

La muerte es un cero extraído de mi pecho.
Dios es una ausencia que murmura en las hojas.

§

More Than Halfway*

I’ve turned on lights all over the house,
but nothing can save me from this darkness.

I’ve stepped onto the front porch to see
the stars perforating the milky black clouds

and the moon staring coldly through the trees,
but this negative I’m carrying inside me.

Where is the boy who memorized constellations?
What is the textbook that so consoled him?

I’m now more than halfway to the grave,
but I’m not half the man I meant to become.

To what fractured deity can I pray?
I’m willing to pay the night with interest,

though the night wants nothing but itself.
What did I mean to say to darkness?

Death is a zero hollowed out of my chest.
God is an absence whispering in the leaves.

Versiones de Alejandro Bajarlia

Fuente: LA PÁGINA IMPRESA

CRISTO, FUNDADOR DEL ANTI-IMPERIALISMO. ACLARACIONES IMPRESCINDIBLES PARA UN DEBATE NECESARIO. ATILIO BORÓN

ATILIO BORÓN

Hace tres años, para la Navidad del 2017, escribí el texto que agrego a continuación. Su difusión generó en ese momento una fuerte controversia. Desde los sectores conservadores de la Iglesia Católica llovieron todo tipo de críticas contra esta interpretación del legado de un personaje histórico como Jesucristo. El escándalo y la abominación fueron las marcas de estas fallidas defensas de la “verdad oficial” defendida por la institución. Los sempiternos y omnipresentes voceros del imperialismo se unieron a ella, sobre todo por las consecuencias políticas y económicas de esta reconstrucción del mensaje que nos hereda Cristo más allá de cuestiones teológicas que no son de mi interés examinar. Algunas pocas voces procedieron del marxismo vulgar, ecos lejanos de un correcto anticlericalismo pero incapaz de distinguir entre el discurso de Cristo y la corrupción del mismo en manos de la burocracia eclesiástica.

Transcurrido cuatro años de trumpismo y, (a) ante la acentuación de los rasgos más criminales del imperialismo contemporáneo y, (b) los enormes desafíos que nos plantea la refundación de un orden social e internacional post-capitalista a la salida de la pandemia me ha parecido conveniente reproducir aquel breve escrito en donde se subraya la actualidad del mensaje original de Cristo para las luchas antiimperialistas. Por eso lo reproduzco con varias aclaraciones, introducidas todas ellas entre paréntesis. ¡Aquí les va!

___________

Hoy se recuerda el nacimiento de Cristo, hijo de un artesano y carpintero, vástago de una familia judía de refugiados y migrantes. (Refugiados y migrantes suman, al día de hoy, unas 80 millones de personas) De niño se destacó por su inteligencia, su humanismo y su finísimo sentido de la justicia que dejó en ridículo a los doctores de la ley del Sanedrín. (En la actualidad esos doctores dictan cátedra en universidades y difunden sus mentiras por los medios de comunicación, y también suelen quedar en ridículo, pero los medios los protegen) Echó a latigazos a los mercaderes del templo y condenó la usura. (Eso hoy se llama “irracional rechazo a las leyes de la economía”, o populismo económico). Siempre estuvo del lado del pueblo, de los oprimidos, de los excluidos, de los otros y las otras estigmatizadas, con María Magdalena como caso paradigmático. (¡Populismo recargado!) Condenó la hipocresía y el sesgo antipopular de las leyes que regían en Judea. (Vocación autoritaria, desprecio por las instituciones republicanas y la división de poderes) Criticó al imperialismo de su tiempo, el romano; a los lacayos que lo representaban y a los sacerdotes y fariseos que elaboraban doctrinas para demostrar que la fidelidad a Roma era lo mejor que podía hacer el pueblo judío. (Con el antiimperialismo “nos salimos del mundo”, dicen en Argentina. El “mundo” repudia la vacuna rusa, llamada también “soviética”, por los lacayos, sacerdotes y fariseos de hoy) Por eso se lo recuerda como el primer gran luchador anti-imperialista de la historia. (Más de medio siglo antes Espartaco encabezó una gran rebelión de esclavos contra la por entonces República Romana. Pero al carecer de una doctrina filosófica la derrota en el campo militar y político hizo que el heroísmo de los esclavos no pudiera dar origen a una nueva fuerza política) Por su prédica que movilizaba multitudes Cristo fue detenido, escarnecido, torturado y en un juicio infame sentenciado a muerte en las pascuas judías del año 33. (Esto hoy lo hacen el “lawfare” y el sicariato mediático que manipula las mentes y los corazones de la población) Nos legó una doctrina basada en el amor, el afán insaciable de justicia y el rechazo al poder del dinero, del imperio y sus sirvientes. (Che Guevara: “el revolucionario verdadero está guiado por grandes sentimientos de amor”; “es capaz de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometido contra cualquiera en cualquier parte del mundo”) Por eso sólo se es verdaderamente cristiano si se es revolucionario. (He ahí el fundamento de la Teología de la Revolución: Gustavo Gutiérrez, Leonardo Boff, Frei Betto, etcétera) Y nos legó también otra enseñanza: que no basta con poseer las ideas correctas si no se construye una organización capaz de convertirlas en el motor de la historia. Por eso le encomendó a sus apóstoles, a los cuadros de la nueva fe, crear un instrumento político de convocatoria universal que congregase a los pueblos sometidos por Roma –que en esa época histórica se traducía como “iglesia”- para oponerse al imperio romano y al poder establecido en Judea y para construir un nuevo mundo. (Gramsci estableció una correlación entre Marx, fundador del materialismo histórico, y Lenin, creador de su aparato político, y Jesucristo, creador de una nueva cosmovisión universal, y su iglesia de los primeros tiempos, antes de que traicionara el legado de su fundador)

______________


El calor del debate sobre la figura histórica de Cristo hizo que incorporara en apoyo a mi tesis un pasaje luminoso de Federico Engels. En su célebre “Introducción” de 1895 para la nueva edición de libro de Karl Marx Las Luchas de Clase en Francia de 1848 a 1850 de Karl Marx, Engels pone punto final a su escrito introductorio con las siguientes palabras:

ʺHace casi mil seiscientos años operaba en el Imperio Romano un peligroso ‘partido revolucionario`. Minaba la religión y todas las bases del Estado; negaba categóricamente que la voluntad del emperador fuese la suprema ley; carecía de patria, era internacional; se propagó por todo el reino, desde las Galias al Asia, y aun más allá de los límites del Imperio. Por mucho tiempo había trabajado bajo tierra y en secreto, pero de algún tiempo se sentía lo bastante fuerte para salir abiertamente a la luz del día.

Este ‘partido revolucionario’, conocido con el nombre de Cristianos, tenía también una fuerte representación en el ejército; legiones enteras estaban integradas por cristianos. Cuando se les ordenaba asistir a las ceremonias de sacrificio de la iglesia pagana establecida, para servir como guardia de honor, los soldados revolucionarios llevaban su insolencia hasta el grado de fijar en sus yelmos símbolos especiales —cruces—. Las usuales medidas disciplinarias de cuartel, impuestas por los oficiales, demostraban ser inútiles. El emperador, Diocleciano, no podía ya contemplar tranquilamente aquello y ver cómo el orden, la obediencia y la disciplina estaban minados en el ejército. Promulgó una ley antisocialista; perdón, anticristiana. Las reuniones de los revolucionarios fueron prohibidas, sus lugares de reunión cerrados o demolidos, los símbolos cristianos, cruces, etc., fueron prohibidos, como en Sajonia se prohíben los pañuelos rojos de bolsillo. Los cristianos fueron declarados incapaces de ocupar cargos en el Estado; ni siquiera podían ser cabos. Puesto que en aquel tiempo no había jueces bien ʹentrenadosʹ en lo que respecta a la ʹreputación de una personaʹ, como presupone la ley antisocialista de Herr Koller, a los cristianos simplemente se les prohibía exigir sus derechos ante un tribunal de justicia. Pero esta ley excepcional también resultó inefectiva. En desafío, los cristianos la arrancaron de los muros, más aún, se dice que en Nicomedia incendiaron el palacio del emperador pasando por encima de él. Este se vengó entonces por medio de una gran persecución de su clase. Fue tan efectiva que, diecisiete años después, el ejército se hallaba compuesto en gran parte de cristianos, y el próximo gobernante autócrata de todo el Imperio Romano, Constantino, llamado ʹel grandeʹ por los clericales, proclamó el cristianismo como la religión del Estado.ʺ

¿Se entiende ahora, gracias a la exposición histórica que hace Engels? ¿Se entiende también por qué la Iglesia terminó traicionando el legado revolucionario de su fundador? ¿Se entiende por qué la derecha y el imperialismo abonaron la tesis que convirtió al rebelde judío en un “adocenado adorador” del statu quo, con todas sus lacerantes injusticias y atrocidades? Fue por esto que en las últimas décadas del siglo pasado el Papa Juan Pablo II lanzara, con el beneplácito de sus grandes aliados: Ronald Reagan y Margaret Thatcher, una “santa cruzada” contra la Teología de la Liberación y los curas villeros, los de la opción por los pobres, restaurando la visión conservadora y reaccionaria de Jesucristo, apartando a los curas populares de sus comunidades, acallándolos y persiguiéndolos sin pausa, abriendo las puertas al avance de las versiones más retrógradas del catolicismo representada en los episcopados y la burocracia romana y el neopentecostalismo sutilmente orquestado por el imperialismo, para convertirlo en la base social de apoyo de títeres de la Casa Blanca como Jair Bolsonaro en Brasil y otros en diversos países.

Es todo, (por ahora)

¡Feliz Navidad 2020, por un despertar de la conciencia revolucionaria para construir el nuevo mundo post-pandemia!

UN HOMBRE Y UNA MUJER. ROBERTO FERNÁNDEZ RETAMAR

ROBERTO FERNÁNDEZ RETAMAR

Si un hombre y una mujer atraviesan calles que nadie ve
                sino ellos,
calles populares que van a dar al atardecer, al aire,
con un fondo de paisaje nuevo y antiguo más parecido
a una música que a un paisaje;
si un hombre y una mujer hacen salir árboles a su paso,
y dejan encendidas las paredes,
y hacen volver las caras como atraídas por un toque de
                trompeta
o por un desfile multicolor de saltimbanquis;
si cuando un hombre y una mujer atraviesan se detiene
la conversación del barrio,
se refrenan los sillones sobre la acera, caen los llaveros
                de las esquinas,
las respiraciones fatigadas se hacen suspiros:
¿es que el amor cruza tan pocas veces que verlo es motivo
de extrañeza, de sobresalto, de asombro, de nostalgia,
como oír hablar un idioma que acaso alguna vez se ha
                sabido
y del que apenas quedan en las bocas
murmullos y ruinas de murmullos?

SOBRE LA DISCUSIÓN EN TORNO AL SOCIALISMO, ERNESTO NOVÁEZ GUERRERO

Debate en torno al socialismo

Las calles más comerciales de Shanghai | Absolut Viajes
Calle de la ciudad de Shanghai, China

ERNESTO NOVÁEZ GUERRERO

Creo que el debate en torno al socialismo, de emprenderlo, debe partir del estado de desarrollo que ha tenido la reflexión en torno al tema dentro de la tradición marxista. Sin pretender agotar acá está tradición, si quisiera apuntar algunas ideas, en diálogo fraterno con el artículo Discutiendo acerca del socialismo, publicado recientemente en este blog.

Sin dudas, una de las aspiraciones del socialismo ha de ser la de lograr el mayor nivel de vida posible, pero lograr esto no puede divorciarse del cómo lo logramos y, desde luego, siempre cabe la discusión en torno a cuál es el mejor nivel de vida posible en una sociedad determinada.

En los primeros años de la experiencia soviética se dio un estimulante debate referente a lo que debía hacer una economía atrasada como la rusa para llegar a niveles de desarrollo productivo con los cuales pudiera, verdaderamente, comenzar a construirse el comunismo. Siguiendo la idea de Marx, se planteó que si el capitalismo había tenido una etapa de acumulación originaria, el socialismo debería tener una acumulación originaria del socialismo. Independientemente de las peculiaridades que tuviera este proceso, todo proceso de acumulación originaria, se apellide de una forma u otra, implica relaciones de explotación.

Se vuelve entonces sobre el problema esencial: ¿es posible construir el socialismo en sociedades atrasadas como Rusia, China, Cuba o Vietnam?
Lenin consideraba que sí, pero solo como un primer paso para una revolución posterior de las sociedades más avanzadas, únicas capaces de garantizar un intercambio de saberes que nivelara las profundas desigualdades sociales, fruto del orden colonial.

La práctica histórica demostró que el optimismo leninista debía repensarse. No bastaba con la firme disciplina y educada voluntad de un partido de vanguardia. Las condiciones objetivas del país donde había triunfado la revolución, sumado al formidable asedio internacional, determinaron una serie de decisiones que dieron la victoria en la guerra civil, pero al costo de fracturar definitivamente la democracia interna del partido y establecer un régimen de control burocrático a todos los niveles que, a la larga, permitirían el triunfo de la reacción pequeño burguesa y gran rusa, de la cual Stalin fue el rostro político.

Las profundas contradicciones de la sociedad rusa determinaron el análisis de un Trotsky en la década del treinta sobre las deformaciones de la práctica soviética, aunque la lectura de éste todavía conservaba un viso de optimismo, o la afirmación mucho más tajante del Che en la década del sesenta respecto a que la URSS y las restantes sociedades de Europa del Este estaban regresando al capitalismo.
Vemos entonces que el debate en torno al socialismo no se puede resolver a la ligera ni con fórmulas ambivalentes, que de tanto que parecen decir, no dicen nada.

Volviendo a lo del mayor nivel de vida posible, este ideal así planteado no excede las aspiraciones de cualquier república burguesa con aspiraciones de clase media. Ese estado de bienestar, por llamarlo de alguna forma, no sigue siendo más que el derecho irrestricto de explotación del capital, lo que colocando una cómoda capa de clase media entre los verdaderamente ricos y los verdaderamente pobres.
Tampoco creo que el ejemplo de Vietnam sea feliz, sobre todo porque el relativo desarrollo alcanzado por el país no se ha logrado sin pagar un alto costo de abandono social, y porque además el petróleo del Golfo de Tonkin jugó un gran papel en su milagro económico.

Creo que en el debate en torno al socialismo conviene que, partiendo de las contradicciones reales que se han verificado en la práctica, levantemos un grupo de cuestiones sobre las cuales reflexionar.

La primera y más evidente es hasta qué punto una sociedad atrasada puede construir el socialismo. La evidente respuesta es no. Pero el hecho es que todas las sociedades que emprendieron la empresa socialista en el siglo XX eran atrasadas. Esto puede llevar, falsamente, a pensar de plano en el fracaso completo de esta práctica, pero lo cierto es que la aspiración socialista se mantiene en países como Cuba, donde con conflictos evidentes, todavía conserva un alto apoyo popular. Otras sociedades, como China, afirman la necesidad de construir el capitalismo para luego comenzar a transitar la senda socialista. Y en eso de construir el capitalismo, China ha sido muy exitosa. Queda la pregunta: ¿serán capaces de ir más allá? ¿Puede un partido comunista donde militan algunos de los hombres más ricos del mundo, emprender el camino de superación de la propiedad privada como premisa para la construcción del comunismo?

La segunda es hasta qué punto la voluntad de una vanguardia y la formación de una conciencia adecuada en el pueblo puede, por decirlo de alguna manera, violentar el imperativo de las condiciones materiales para emprender la construcción de una sociedad nueva. Esta parece haber sido la idea de una parte de la élite bolchevique y de los líderes de la Revolución cubana, al menos en los primeros años de voluntarismo.

La tercera es la referente al desarrollo de la burocracia. Si bien este fenómeno es herencia del capitalismo, lo cierto es que va a jugar un importante papel en la práctica histórica del socialismo del siglo XX y XXI. El problema con este grupo (no creo que deba considerarse como clase) es que, como bien apuntara Lenin, en épocas de revolución, el aparato burocrático se convierte en el refugio de elementos del régimen derrotado. Se convierte este aparato entonces en un espacio donde sobrevive y se fortalece la conciencia pequeño burguesa y los valores que le son afines. No es de extrañar, entonces, que del seno de este mismo aparato provenga la traición. En torno a este problema cabría repensar las soluciones de la Comuna de París, que el mismo Lenin reivindicó pero que no pudo aplicar, y que dan algunas claves necesarias.

Otro problema central es el de las relaciones de propiedad. La práctica histórica del socialismo hasta ahora no ha resuelto el problema de la sustitución de la propiedad privada por la social. El capitalista individual es sustituido por el estado como capitalista abstracto, pero las condiciones de alienación del trabajador con respecto al producto de su trabajo permanecen intactas. Cómo crear formas de propiedad verdaderamente colectiva, ese es el problema, que también ha tenido una larga de lista de tentativas de solución en la práctica teórica y práctica del socialismo.

Desde luego, esta no es ni de lejos la totalidad de los problemas que un debate sobre el socialismo verdaderamente responsable debe abordar, pero sean un primer paso, una invitación, a profundizar verdaderamente en la riqueza del problema y no quedarnos en soluciones pragmáticas y fórmulas vagas.

Fuente: DESDE TU TRINCHERA

PASADO Y FUTURO DE LAS CIENCIAS SOCIALES EN AMÉRICA LATINA. MARCOS ROITMAN ROSENMANN

De la serie Habaneando, de Sándor González

MARCOS ROITMAN ROSENMANN

La reflexión es pertinente. Desde hace algún tiempo, se viene planteando el problema del relevo generacional en el pensamiento social latinoamericano. Las grandes líneas que se marcaron en las décadas de los 50 y 60 fueron un punto de inflexión en el devenir de las ciencias sociales de la región. La institucionalización en planes y programas de estudios facilitó la creación de las facultades de ciencias sociales. En 1957 ve luz la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso). Su existencia permitió trabajar América Latina globalmente. Con sede en Santiago de Chile, constituyó un llamado para los jóvenes egresados de toda la región. En su seno, crecen las primeras generaciones de científicos sociales, que más tarde tendrían un peso destacado en el desarrollo de la sociología, la ciencia política o las relaciones internaciones en la región. Entre los primeros graduados de sus escuelas de Sociología y Ciencia Política, podemos mencionar a Orlandina de Oliveira, Aníbal Quijano, Humberto Muñoz, José Miguel Insulza, Teresita de Barbieri o Edelberto Torres Rivas. La lista es larga. Entre sus profesores destacaban Alain Touraine, Gino Germani, Florestán Fernández, Joan Garcés, Víctor Urquidi, Enzo Faletto, René Zabaleta Mercado y Rodolfo Stavenhagen. Las promociones graduadas entre 1957 y 1973 constituyen la llamada Flacso clásica. Rica en debates, el golpe de Estado en Chile el 11 de septiembre de 1973 supuso una diáspora, un cambio en los planes y programas de estudios y nuevas sedes.

Por otro lado, la mayoría de los titulados emigraban de la región para obtener sus doctorados. Francia, Italia, Alemania, Gran Bretaña, Canadá o Estados Unidos eran anfitriones. Sus universidades recibían alumnos de Chile, México, Brasil, Ecuador, Argentina o Centroamérica. Nombres como Ruy Mauro Marini, Theotonio dos Santos, Bania Bambirra, Suzy Castor, Gerard Pierre Charles, Daniel Camacho, John Saxe-Fernández, Agustín Cueva, José Arico, Ricardo Lagos, Bolívar Echeverría, Octavio Ianni o Pablo González Casanova obtienen doctorados en La Sorbona, Milán, Florencia, Harvard, Cambridge, Oxford. Su retorno les vinculó a tareas administrativas y docentes en las nacientes facultades de ciencias políticas y sociología.

A la luz de la revolución cubana, surgen debates. La caracterización de las sociedades latinoamericanas, el rol de las vanguardias, la descripción de las estructuras sociales y de poder, la teoría de la dependencia, la sociología de la explotación, el colonialismo interno o el carácter del imperialismo. El cuadro se completaba con los estudios de la evolución de la población desarrollados desde Celade bajo la dirección de Carmen Miró.

En el territorio del pensamiento económico, la emergencia de la Cepal, bajo la batuta de Raúl Prebisch, en 1949, supuso un avance de proporciones inéditas. Fueron tiempos fructíferos. Estaba todo por hacer. Un debate latinoamericano recreaba las teorías marxistas, presentaba la escuela de Frankfurt o debatía sobre la sociología comprensiva de Max Weber. Adorno, Marcuse, Fromm, Parsons, Raymond Aron, eran lectura obligadas, junto a los clásicos latinoamericanos. Las lecturas de Mannheim, Parsons, Marx o Keynes se antojaban también imprescindibles.

En este contexto, la Cepal crea Ilpes en 1962, el Instituto Latinoamericano de Planificación Económica y Social; su objetivo, favorecer la formación de cuadros para la administración pública. En su dirección un republicano, exiliado español, cuyo trabajo había sido seminal en Flacso, José Medina Echavarría. En España trabajó con Ortega y Gasset. Traductor de obras como Ideología y Utopía, de Karl Mannheim o Economía y Sociedad, de Max Weber. Su texto Las consideraciones sociales del desarrollo económico en América Latina abre el debate de la sociología del desarrollo. Ilpes se transformó en un tanque de pensamiento. En su seno, varias generaciones de economistas y científicos sociales. Celso Furtado, Pedro Vuskovic, Aldo Ferrer, Osvaldo Sunkel, Aníbal Pinto, García D’Acuña, Miguel Wionczek, Max Nolff, Marcos Kaplan, Enrique Oteiza, Helio Jaguaribe o Ricardo Fajnzyber. La revista Trimestre Económico fundada por Daniel Cosío Villegas y más tarde editada por el FCE, se hizo eco de los debates. En sus páginas se hallan todos los grandes debates del pensamiento socioeconómico latinoamericano.

Este año, en medio de una pandemia, he sido invitado y he asistido como alumno a seminarios virtuales. La experiencia ha sido enriquecedora. Así, en el 60 aniversario del CELA, UNAM, México, reunión internacional, coordinada por su director Nayar López Castellanos, hubo intervenciones de jóvenes, cuyos trabajos y presencia se multiplicó durante el acto. También, tuve la suerte de participar en los encuentros virtuales de los grupos de trabajo de Clacso. Allí disfruté con sus ponencias. Rigor conceptual y conocimiento del pensamiento latinoamericano. Aprendí y me sentí reconfortado en los debates. Tenemos motivos más que suficientes para el optimismo. El pensamiento crítico latinoamericano está en buenas manos y goza de muy buena salud. Quienes somos sexagenarios y en ocasiones nos invade el pesimismo, debemos dar un paso adelante, potenciar el relevo, apoyar a las nuevas promociones de científicos sociales latinoamericanos, cuyo trabajo es brillante.

Fuente: LA JORNADA

CLARINADA DE BERNIE SANDERS. ÁNGEL GUERRA CABRERA

ÁNGEL GUERRA CABRERA

“Si permitimos que los republicanos establezcan los parámetros del debate en curso, como lo han hecho en el actual paquete COVID de ayuda, los próximos dos o cuatro años van a ser un desastre”, expresó en un correo electrónico a sus seguidores el senador Bernie Sanders.

La lucha de clases se refleja pocas veces tan nítidamente en  las actividades gubernamentales como en la discusión parlamentaria de la asignación de fondos públicos. Se trata de una puja por la distribución de los recursos públicos entre los representantes de las distintas   clases y capas sociales. Nunca en la historia del capitalismo los sectores desfavorecidos resultaron más despojados en la asignación de recursos que en la etapa neoliberal. De la misma manera, nunca los sectores más privilegiados recibieron beneficios mayores del presupuesto que en ese período.

El mensaje de Sanders a sus seguidores es un ejemplo muy claro de esto. Argumenta contundentemente las deficiencias del paquete de ayuda para los afectados por la COVID-19 y la crisis económica que ha generado, más grave debido al ligero y criminal manejo de la pandemia por el presidente Trump.

Reconoce que el paquete contiene un aumento no retroactivo del seguro de desempleo hasta marzo de 300 dólares por semana y dedica fondos a escuelas, cuidado de niños, Internet, ayuda para comida y vivienda, distribución de vacunas y -gracias a los esfuerzos de legisladores progresistas y organizaciones- incluye un pago directo de 600 dólares a muchos estadounidenses.

No obstante, afirma que “dada la enorme carencia económica que tantas familias trabajadoras están experimentando, en modo alguno (el paquete) está cerca de ser suficiente para lo que se necesita”

Sanders censura al Partido Demócrata por su actitud capituladora en la negociación del paquete con los republicanos y, en contraste con el presidente Biden, que lo ha presentado como un “modelo” de cooperación bipartidista señala: “Al llegar a este acuerdo, estamos sentando un mal precedente y preparando el escenario para un regreso a las políticas de austeridad, ahora que Joe Biden está por asumir la presidencia. El principal problema político de nuestro tiempo –enfatiza– es: ¿vamos a permitir a Mitch McConnel, al Partido Republicano, al Estados Unidos corporativo, que nos regrese a las políticas de austeridad, o vamos a construir una economía dinámica que trabaje para cada uno?

Sanders resume los esfuerzos legislativos en relación con la pandemia. Desde mayo “hemos ido” de una asignación de 3.4 billones a una de 2.2, a otra de 1.1 hasta llegar ahora a 340 mil millones, escasamente el 10 por ciento de lo que los demócratas consideraban necesario originalmente y la mitad de lo que Trump y McConnel ofrecieron en pagos directos.  Esto no es una buena negociación. ¡Es un colapso!

Una vez se hizo claro que Biden había ganado las elecciones –continúa el senador por Vermont– mis colegas legisladores republicanos comenzaron a hablar de su “viejo amigo” el déficit.  Pagos directos de 1200 dólares por trabajador y 500 por sus hijos, ayuda fiscal a gobiernos locales y estaduales y más robustos beneficios de desempleo, se convertían –añade con sorna– en “no lo podemos costear a causa del déficit”.

La ironía –apunta Sanders– es que “ese mismo Partido Republicano preocupado por el déficit” es el que: aprobó 1.9 billones de dólares en beneficios fiscales para los más ricos a costa de la inmensa mayoría, gastó billones en guerras en las últimas dos décadas; aprobó la semana pasada –con apoyo demócrata añado yo, pues solo 23 miembros de ese partido votaron en contra– un presupuesto para el Pentágono de 740 billones, el mayor en la historia del país, “que supera los de las 10 naciones que le siguen sumados”; prodiga cientos de miles de millones en subsidios a la  industria de combustibles fósiles destructora del clima; provee miles de millones a corporaciones rentables “que pagan salarios  de hambre a sus trabajadores… apoyadas por los contribuyentes”.  “Y durante el debate de estas medidas, ¿recuerdan ustedes a alguno de mis colegas republicanos preguntar cómo se iba a pagar por ellas?”, continúa el texto de Sanders. Yo no, se responde. ¡Es pura hipocresía!

Al subrayar la generalización del desempleo, la pobreza, el hambre y la inseguridad habitacional, Sanders apunta que hay más necesidad económica en el país que en ningún momento después de la Gran Depresión. Razona que acometer la solución de cada uno de los problemas que tiene la clase obrera y reconstruir la infraestructrura del país costará dinero. Sentencia: en un momento en que “crece el abismo entre los más ricos y todos los demás” los demócratas deben estar junto a la clase obrera.

Ojalá que se diera el milagro Bernie. Pero la historia de Estados Unidos enseña que solo grandes movilizaciones pueden lograrlo.

Twitter: @aguerraguerra

NI RESPONSABILIDAD SOCIAL NI PERSONAL, SÁLVESE QUIEN PUEDA. MARCOS ROITMAN ROSENMANN

Bill Gates en una charla TED en 2015

MARCOS ROITMAN ROSENMANN

Son tiempos de reflexión. Las consecuencias de haber sido educados en el egoísmo, la competitividad y la meritocracia afloran con el hedor de sus enseñanzas. Vivimos en el capitalismo, un orden de dominación y explotación sobre el cual se edifica una cultura a cuyos valores nadie es inmune. Es una sociedad enferma. Los síntomas hablan de un colapso general. Calentamiento global, desertización, sequías, contaminación ambiental, hambrunas y, por si fuera poco, pandemias. Los científicos atentos a los cambios han inventado una palabreja, sindemia. El término une dos conceptos: pandemia y sinergia.

Nuestra civilización occidental que se ufana de sus desastres, sufre pandemias como la obesidad, la malnutrición y el cambio climático, a la cual se unen atractores que multiplican sus consecuencias, provocando nuevas enfermedades. Hablamos de las desigualdades sociales. Sin atender a sus causas, desoyendo los avisos, las próximas sindemias no están lejanas. Asistimos a una crisis que afecta no sólo al sistema sanitario, compromete al orden económico, social, político, étnico, cultural y de género. Une factores sociológicos, históricos y sicofisiológicos, que arrastra una condensación de actos del ser humano contra la naturaleza, que han llevado a la especie humana a un callejón sin salida.

Asistimos a una concentración de grandes fortunas, cuyas proporciones son obscenas. Son el resultado de mantener, conscientemente, a cientos de millones de personas con salarios de hambre, sin acceso a la salud, a una vivienda digna, a la educación ni a una alimentación sana, al agua potable, la electricidad, a derechos laborales o sociales. Tampoco a la justicia. El capitalismo los excluye, margina y considera fracasados. Gente que no ha aprovechado sus oportunidades. Incapaces de labrarse un porvenir. Han tomado malas decisiones. Nadie más que ellos son culpables, deben pagar las consecuencias.

Los ricos, nos dice su ideología, tienen derecho a su riqueza, a disfrutarla, no deben avergonzarse. Las han levantado con su esfuerzo, sacrificio y compitiendo en un mercado que expulsa a los débiles. En esta ecuación, no se menciona la moral corrupta inherente al capitalismo, con una sola regla de oro, aprovechar al máximo sus oportunidades para explotar, engañar y especular. Conscientes de esta otra cara del capitalismo, quienes amasan billones acaban creando fundaciones y propagando actos de filantrocapitalismo.

Jeff Bezos, Mark Zuckerberg, Bill Gates, Carlos Slim, Amancio Ortega, Larry Page o Sergey Brin no le deben nada a nadie. Todo lo han conseguido por iniciativa personal. Es irrelevante la pertenencia a una clase social. Ellos se bastan y sobran. Pero son buena gente, hacen beneficencia. Donan material digital, patrocinan la OMS, se comprometen con la agricultura verde y digital, a eliminar la brecha de digital, apadrinan especies en extinción y ONG para luchar contra la contaminación, el hambre y la explotación. Seguramente comprarán vacunas contra el Covid-19 para ofrecerlas al tercer mundo, cuando ellos estén a salvo, claro. Evaden impuestos, mantienen a sus trabajadores en condiciones de sobrexplotación, con empleos basura y contratos temporales, deslocalizando la producción para emplear a niños en países asiáticos, maquilas o en la agroindustria de palma, soya o maíz transgénico en América Latina. Para ellos, al igual que para los gobiernos y las compañías trasnacionales, las desigualdades no son responsabilidad de nadie. Unos ganadores otros perdedores. Los segundos lo son por su escaso espíritu de sacrificio. Irresponsables que no han querido estudiar, ni progresar. Por consiguiente merecedores del desprecio. En este saco entran los pueblos originarios, los inmigrantes, las mujeres obligadas a esclavizarse sexualmente. Deben asumir su fracaso, obedecer y trabajar en beneficio de quien les da trabajo.

Hoy, los gobiernos, en medio del ­Covid-19, llaman a sus ciudadanos a ser responsables; a no salir de casa, mantener la distancia social, usar mascarillas, ser prudentes. Apelan a valores como el bien común, la solidaridad, el interés general. Es decir, lo que han despreciado, ninguneado y consideran un lastre para la iniciativa privada, el beneficio empresarial y la especulación financiera. Han avalado las conductas egoístas, han educado en la meritocracia y la competitividad. Pero hoy piden responsabilidad. Las mismas élites políticas, gobiernos, empresarios e instituciones (FMI, BM, OMC) que fomentan la desigualdad, desgravan las grandes fortunas, nos piden responsabilidad, de la cual han carecido a la hora de privatizar, desarticular los sistemas de salud y la educación pública. Sin olvidar que en esta pandemia han optado por salvar la economía y no a las personas. Su ejemplo, la irresponsabilidad, la mentira y la criminalización de los movimientos democráticos. No es coherente ni ético. Sin embargo, a contracorriente, la respuesta de las clases trabajadoras, de los pueblos originarios, del feminismo, ha sido ejemplar ante la pandemia. Han actuado con dignidad, sabiendo que del capitalismo sólo se puede esperar un sálvase quien pueda. En él no hay cabida para la responsabilidad social ni personal. Demandarla es hipocresía, tanto como las orgías, fiestas y transgresiones que sus dirigentes comenten todos los días.

Fuente: LA JORNADA

GANADORES Y PERDEDORES DE LA PANDEMIA. JORGE ELBAUM

Los beneficiados de la catástrofe y las reglas que habilitan la avaricia global

JORGE ELBAUM

El balance transitorio de la pandemia muestra una inmensa cantidad de víctimas y un reducido número de beneficiados. La actual crisis exhibe de manera obscena las reglas de un sistema global instaurado para favorecer a una elite minúscula y castigar a las grandes mayorías de la humanidad. Este orden internacional se convirtió en la condición de posibilidad de una triple ampliación de las desigualdades: la referida al incremento de las brechas sociales al interior de los países, las que provocaron la profundización de la distancia entre Estados centrales y periféricos, y las que generaron mayores condicionamientos a los Estados respecto a las corporaciones trasnacionales, los organismos multilaterales de crédito y los fondos de inversión.

La pandemia ahondó un esquema previo que debilitó a los más vulnerables y fortaleció a los más poderosos. Pero también dejó un poco más al descubierto el entramado que habilita la maximización de esas iniquidades. Dentro de esas coordenadas, durante la pandemia, existieron entidades gubernamentales, como la argentina o la alemana que se abocaron, desde el inicio de la emergencia sanitaria, a reducir el daño. Sin embargo sus esfuerzos no lograron detener el proceso de concentración que la lógica neoliberal promueve y fomenta desde hace más de cuatro décadas.

Un mes atrás el Institute for Policy Studies, un prestigioso centro de investigación con sede en Washington, difundió un estudio sobre las secuelas sociales generadas por el Covid-19 y las políticas que acompañaron su propagación. En uno de sus capítulos, dedicado a la situación internacional, describe cómo fue posible que mil millones de personas –un cuarto de la población económicamente activa a nivel mundial– hayan perdido su trabajo. Ese guarismo supone que alrededor de un 40 % de la población mundial ha caído en la pobreza. El relevamiento detalla, además, cómo un reducido grupo de billonarios se ha visto inmensamente beneficiado  gracias a la  pandemia. Las 50 personas más ricas del mundo aumentaron sus ingresos este año en U$D 413.000 millones, un monto equivalente al PBI actual de la Argentina.

Los beneficiarios no son más que una docena de empresas entre las que se encuentran BlackRock, Amazon, Facebook, Alphabet (Google) y Microsoft, pertenecientes a dos sectores: el de la especulación financiera y el de la economía de plataforma. Ambos universos son tributarios de la minería de datos y la Inteligencia Artificial (IA) –con la cual monitorean y condicionan la demanda–, la reducción extrema de lo que denominan como costos laborales y la elusión tributaria. Desde el 18 de marzo hasta el 17 de noviembre, la fortuna personal agregada de sus titulares se incrementó en un 42 %. Jeff Bezos, titular de Amazon, sumó 188.3 mil millones de dólares,  un monto cercano al total de la deuda externa de la Argentina.

El contexto que autoriza la actual inequidad sistémica se funda en la aquiescencia de las autoridades gubernamentales respecto a sus mandantes (o socios), encargados de instaurar un modelo de gestión global en el que el egoísmo y la mercantilización de la vida se han institucionalizado como virtud. Las reglas del juego vigentes convierten a las entidades soberanas en agencias protectoras de los acaudalados beneficiarios. En ese contexto, guiado por los apotegmas flexibilizadores, sobrevino la calamidad sanitaria que redujo aun más los empleos, incrementó obligadamente el endeudamiento y produjo una rápida reversión de los flujos de capitales desde la periferia hacia los países centrales. Este último hecho, además, motivó una amplia inestabilidad monetaria entre las economías de los países periféricos.

Para que esa situación no colisionara contra el sentido común, fue necesario inculcar –durante las últimas cinco décadas– un mantra neoliberal replicado por difusores activos e interiorizado por receptores indiferentes o pasivos. Algunos de los pilares de su discursividad,  que aún hoy se difunde como verdad revelada, reside en la desregulación del sector financiero, la privatización de servicios sociales –que incluye el desmantelamiento de los sistemas públicos de salud–, los recortes fiscales a las empresas (y a sus grandes accionistas), la flexibilidad laboral y el libre acceso a la explotación ilimitada de los recursos naturales, al límite de la aniquilación de especies y de la destrucción del medio ambiente.

Datos del Banco Mundial a 2017.

Al inicio de la pandemia, sólo 26 de los 158 países relevados por un estudio de Oxfam y el Development Finance International (DFI) invertían un 15 % de su PBI en salud pública, el porcentaje considerado básico para atender a sus poblaciones. En Argentina, para el año 2017 –último dato oficial disponible– la inversión en salud representó el 9,4 % del PBI, habiéndose reducido durante el macrismo un 20% desde 2015, el último año de gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. El mismo contraste que se observa en relación con los ganadores y perdedores globales se aprecia en la programada distribución futura de las vacunas. Las naciones con el PBI más alto, que representan al 14 % de la población mundial, se aseguraron la mitad del total de dosis a ser producidas durante el año 2021. Se especula que más de las dos terceras partes de la humanidad –sobre todo los habitantes de los países más pobres– deberá esperar a 2022 para inocular a sus habitantes. Alrededor de 70 países pobres solo podrán vacunar a una de cada diez personas contra la Covid-19, el próximo año. Las naciones más ricas han comprado suficientes dosis para vacunar a toda su población casi tres veces antes de que se inicie el 2021. Canadá encabeza la clasificación con suficientes dosis para vacunar a cada canadiense cinco veces. Su gobierno se agenció  152 millones de vacunas para un población de 38 millones. Los países centrales han comprado el 53 % de todas las vacunas aprobadas o en proceso de certificación.

Las ocho guaridas fiscales con mayor cantidad de depósitos. Fuente: Citizens for Financial Justice.

Quienes se han visto favorecidos gracias a las cuarentenas y los distanciamientos sociales obligatorios venían acumulado riquezas desproporcionadas antes de la pandemia. Sus agraciados no son más que una docena de empresarios que valorizaron sus acciones a expensas de los trabajadores, los consumidores y la dificultades generalizadas. La crisis no hizo más que acelerar un proceso de concentración cuyas reglas han sido previamente impuestas y legitimadas por variadas instancias gubernamentales. Un aspecto central de esa normativa global, funcional al interés de la concentración creciente, ha sido la reducción de la fiscalidad. Esta mengua nunca ha generado mayores niveles de inversión, como prometen las propaladoras del ultraliberalismo anárquico. Por el contrario, ha incrementado los flujos especulativos, provocando más desigualdad, concentración de la riqueza y volatilidad en los mercados emergentes. En lo que sí han invertido estas elites globales fue en la adquisición de medios de comunicación, periodistas y think tanks, cuyo rol fundamental consiste en presionar a los gobiernos, las instituciones multilaterales y la sociedad civil para darle continuidad a su legitimación. También se han involucrado en campañas políticas y de formación de operadores judiciales, con el único objetivo de impedir que accedan a puestos gubernamentales quienes se oponen a esta lógica impúdica, reproductora de la miseria y la pobreza.

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LAS CÚPULAS POLÍTICA Y ECONÓMICA AVANZAN HACIA LA ERA POS-TRUMP. DAVID BROOKS

En Mar–a–lago no quieren al magnate de vecino

El presidente se niega a aceptar la derrota y afirma que el Partido Republicano tiene que aprender a luchar

Pete Buttigieg, ex alcalde de South Bend, Indiana, ayer en una rueda de prensa en Wilmington, tras ser invitado a formar parte del gabinete del demócrata Joe Biden.Foto Afp

DAVID BROOKS

Nueva York. El presidente rehúsa aceptar su derrota pero cada día eso tiene menos peso en la cúpula política y económica del país que avanza rápidamente hacia la era pos–Trump –donde ya ni en su propia casa lo quieren– marcada por prosperidad para los más ricos y desastre para todos los demás.

Después de que el líder de la mayoría del Senado, el republicano Mitch McConnell, reconoció al demócrata Joe Biden como presidente electo el martes –abriendo así la puerta para que otros legisladores republicanos hicieran lo mismo–Trump aguantó hasta la una de la mañana de este miércoles para tuitear su respuesta, una vez más rehusando ceder ante la realidad: Mitch, 75 millones de votos, un récord para un presidente activo (por mucho). Demasiado temprano para rendirnos. El Partido Republicano finalmente tiene que aprender a luchar. La gente está enojada.

Trump no mencionó que Biden había ganado más de 81 millones de votos, y que su contrincante también ganó por amplio margen en el Colegio Electoral. Algunos interpretaron que la respuesta del magnate a su, hasta hace poco fiel aliado McConnell, representa una grieta creciente dentro del Partido Republicano, con la cúpula legislativa advirtiendo ya que ha llegado el momento de superar y dejar atrás la pugna electoral presidencial.

A la vez, vecinos de Trump en Palm Beach, Florida, enviaron un mensaje que prefieren no ser vecinos de quien será pronto el ex presidente. Entregaron una carta formal a las autoridades del pueblo y del Servicio Secreto argumentando que Trump perdió su derecho a vivir en su lujoso club privado Mar-a-Lago por un acuerdo que él mismo firmó en los años 90 al cambiar esa propiedad de residencia a club privado. Según eso, no puede ser su residencia y hogar.

Hablando de ricos, para las empresas más grandes del país este año ha sido, pues, nada malo. Desde marzo hasta la fecha, mientras cerca de 8 millones más se sumaron a las filas de los pobres, 45 de las 50 empresas más grandes del país registraron ganancias sustanciales, reporta el Washington Post.

Más aún, 27 de estas 50 empresas cesaron a más de 100 mil de sus trabajadores en ese periodo. El incremento en la pobreza registrado en 2020 es el salto más alto en sólo un año en casi seis décadas.

En el continuo análisis ofrecido por el proyecto Inequality.org del Institute for Policy Studies y Americans for Tax Fairness, se ha documentado que los 651 multimillonarios más ricos han incrementado sus fortunas colectivas por más de un billón de dólares desde marzo –o sea, el inicio de la crisis de la pandemia del Covid-19– hasta la fecha.

Ese incremento supera el total de la asistencia federal que se está negociando para responder a la crisis detonada por la pandemia. (https://inequality.org/great-divide/updates-billionaire-pandemic/).

Con 20 millones de trabajadores recibiendo asistencia por desempleo en el sector formal, millones más están en peligro de ser expulsados de sus hogares al concluir una moratoria para evitar lanzar a la gente que no pude pagar sus rentas.

▲ El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, anunció ayer la nominación del ex alcalde de South Bend, Indiana, Pete Buttigieg, para ocupar la Secretaría de Transporte, durante una videoconferencia en la que participó a distancia la vicepresidenta electa, Kamala Harris.Foto Afp

Ese traslado de riqueza a la clase multimillonaria es perturbador en momentos en que millones enfrentan el desalojo, la destitución y pérdidas, afirmó Chuck Collins, del Institute for Policy Studies.

Mientras, continúa la tendencia más que documentada de la devastación en la salud de los sectores más vulnerables durante la peor crisis de salud pública en un siglo. Entre las cifras de los más de 15 millones de contagiados se encuentran aquellos que literalmente no se pueden escapar del paso de la pandemia, con por lo menos 250 mil reos infectados en prisiones, parcelas y centros de detención de inmigrantes en éste, el país más encarcelado del mundo, según el Marshall Project. (https://www.themarshallproject.org/2020/05/01/a-state-by-state-look-at-coronavirus-in-prisons).

Se han reportado más de 100 acciones de protesta por estas condiciones en 39 estados, que incluyen huelgas de hambre en prisiones, cárceles y centros de detención de inmigrantes, según un informe de Perilous Chronicle. Esta semana se están realizando más acciones de protesta y solidaridad en varias partes del país (https://www.afsc.org/freethemall-december-days-action).

A la vez, otro integrante del círculo del presidente está en cuarentena por posible contagio de Covid-19. El secretario de Estado, Mike Pompeo, informó que se mantendrá aislado y bajo observación médica después de ser informado de que estuvo presente con otro individuo que resultó positivo. Más de 40 personas de la Casa Blanca, la campaña y asesores cercanos a Trump –incluido el propio presidente– han sido contagiados desde finales de septiembre, muchos en actos oficiales en la Casa Blanca, donde frecuentemente no se emplean medidas básicas de prevención de contagios.

El uso de cubrebocas se ha vuelto tema político, con Trump y sus fieles rechazando el consenso científico y declarando que todo reglamento obligando su uso es un atentado contra la libertad en el país líder en contagios y muertes por Covid. La alcaldesa de Dodge City en Kansas, Joyce Warshaw, ex directora de una escuela de primaria, de 69 años de edad, renunció el martes después de que fue repetidamente amenazada de muerte al aprobarse un mandato en esa entidad obligando el uso de cubrebocas en lugares públicos.

No es la única. Alcaldes, legisladores, funcionarios y directores de departamentos de salud locales en varias partes del país han sido amenazados en torno a reglamentos sobre el uso de cubrebocas y otras medidas de mitigación.

Todo esto mientras el Congreso aún no ha logrado aprobar el próximo paquete de rescate económico –incluyendo fondos de desempleo, estímulo y apoyo de gobiernos municipales y estatales– durante las últimas semanas en un país que está padeciendo crisis de salud, económica y política sin precedentes provocadas en gran medida por el presidente y el liderazgo legislativo de ambos partidos.

Fuente: LA JORNADA

VINICIUS DE MORAES ENTREVISTADO POR CLARICE LISPECTOR

Vinicius de Moraes

“Detesto tudo que oprime o homem, inclusive a gravata.”


Mulher, poesia, música

Clarice Lispector – Vinicius, acho que vamos conversar sobre mulheres, poesia e música. Sobre mulheres porque corre a fama de que você é um grande amante. Sobre poesia porque você é um dos nossos grandes poetas. Sobre música porque você é o nosso menestrel. Vinicius, você amou realmente alguém na vida? Telefonei para uma das mulheres com que você casou, e ela disse que você ama tudo, a tudo você se dá inteiro: a crianças, a mulheres, a amizades. Então me veio a ideia de que você ama o amor, e nele inclui as mulheres.

Vinicius de Moraes – Que eu amo o amor é verdade. Mas por esse amor eu compreendo a soma de todos os amores, ou seja, o amor de homem para mulher, de mulher para homem, o amor de mulher por mulher, o amor de homem para homem e o amor de ser humano pela comunidade de seus semelhantes. Eu amo esse amor mas isso não quer dizer que eu não tenha amado as mulheres que tive. Tenho a impressão que, àquelas que amei realmente, me dei todo.

Clarice Lispector – Acredito, Vinicius. Acredito mesmo. Embora eu também acredite que quando um homem e uma mulher se encontram num amor verdadeiro, a união é sempre renovada, pouco importam as brigas e os desentendimentos: duas pessoas nunca são permanentemente iguais e isso pode criar no mesmo par novos amores.

Vinicius de Moraes – É claro, mas eu ainda acho que o amor que constrói para a eternidade é o amor paixão, o mais precário, o mais perigoso, certamente o mais doloroso. Esse amor é o único que tem a dimensão do infinito.

Clarice Lispector – Você já amou desse modo?

Vinicius de Moraes – Eu só tenho amado desse modo.

Clarice Lispector – Você acaba um caso porque encontra outra mulher ou porque se cansa da primeira?

Vinicius de Moraes – Na minha vida tem sido como se uma mulher me depositasse nos braços de outra. Isso talvez porque esse amor paixão pela sua própria intensidade não tem condições de sobreviver. Isso acho que está expresso com felicidade no dístico final do meu soneto “Fidelidade”: “que não seja imortal posto que é chama / mas que seja infinito enquanto dure”.

Clarice Lispector – Você sabe que é um ídolo para a juventude? Será que agora que apareceu o Chico, as mocinhas trocaram de ídolo, as mocinhas e os mocinhos?

Vinicius de Moraes – Acho que é diferente. A juventude procura em mim o pai amigo, que viveu e que tem uma experiência a transmitir. Chico não, é ídolo mesmo, trata-se de idolatria.

Clarice Lispector – Você suporta ser ídolo? Eu não suportaria.

Vinicius de Moraes – Às vezes fico mal-humorado. Mas uma dessas moças explicou: é que você, Vinicius, vive nas estantes de nossos livros, nas canções que todo mundo canta, na televisão. Você vive conosco, em nossa casa.

Clarice Lispector – Qual é a artista de cinema que você amaria?

Vinicius de Moraes – Marilyn Monroe. Foi um dos seres mais lindos que já nasceram. Se só existisse ela, já justificaria a existência dos Estados Unidos. Eu casaria com ela e certamente não daria certo porque é difícil amar uma mulher tão célebre. Só sou ciumento fisicamente, é o ciúme de bicho, não tenho outro.

Clarice Lispector – Fale-me sobre sua música.

Vinicius de Moraes – Não falo de mim como músico, mas como poeta. Não separo a poesia que está nos livros da que está nas canções.

Clarice Lispector – Vinicius, você já se sentiu sozinho na vida? Já sentiu algum desamparo?

Vinicius de Moraes – Acho que sou um homem bastante sozinho. Ou pelo menos eu tenho um sentimento muito agudo de solidão.larice Lispector – Isso explicaria o fato de você amar tanto, Vinicius.

Vinicius de Moraes

Vinicius de Moraes – O fato de querer me comunicar tanto.

Clarice Lispector – Você sabe que admiro muito seus poemas, e, mais do que gostar, eu os amo. O que é a poesia para você?

Vinicius de Moraes – Não sei, eu nunca escrevo poemas abstratos, talvez seja o modo de tornar a realidade mágica aos meus próprios olhos. De envolvê-la com esse tecido que dá uma dimensão mais profunda e consequentemente mais bela.

Clarice Lispector – Reflita um pouco e me diga qual é a coisa mais importante do mundo, Vinicius?

Vinicius de Moraes – Para mim é a mulher, certamente.

Clarice Lispector – Você quer falar sobre sua música? Estou escutando.

Vinicius de Moraes – Dizem, na minha família, que eu cantei antes de falar. E havia uma cançãozinha que eu repetia e que tinha um leve tema de sons. Fui criado no mundo da música, minha mãe e minha avó tocavam piano, eu me lembro de como me machucavam aquelas valsas antigas.

– Meu pai também tocava violão, cresci ouvindo música. Depois a poesia fez o resto.

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