Lo grande en lo insignificante

Por Guille Vilar

Lo que es ley en el curso de un astro por el espacio, es ley en el desenvolvimiento de una idea por el cerebro. Todo es idéntico.

José Martí(1)

Equilibrio
Equilibrio

El espacio que la Galería Génesis tiene en el Centro de Negocios Miramar, es tan inusualmente pequeño, que quizás basten menos de diez minutos para recorrer la exposición Re/Cuerda del artista de la plástica Sándor González Vilar. Pero obviamente, para aquellos que gustan descubrir los fundamentos de las esencias, estos se tomaran el tiempo que les haga falta en el análisis discursivo procedente de los pequeños objetos expuestos.

Cuando el poeta Walt Whitman asume que lo insignificante es tan grande para mí como lo más grande (2), nos convierte en creyentes de un insólito misticismo que pervive entre todas las cosas:

Creo que una hoja de hierba es tan perfecta como la jornada sideral de las estrellas,
y una hormiga,
un grano de arena
y los huevos del abadejo
son perfectos también.(3)

ADN
ADN

Quienes han visto el concierto ofrecido en 1990 por el músico francés Jean Michell Jarre en la ciudad de Paris ante dos millones de personas, todavía conservan las emociones provocadas por un espectáculo donde el verdadero escenario son los edificios del barrio La Défense, al proyectarse en sus paredes, gigantescas imágenes graficas de escogidas obras de arte. Sin embargo, el ingenio y la amplitud del talento de Jarre, quien también se ha presentado en las pirámides de Egipto o en la Acrópolis de Atenas, no son necesariamente correlativos a la monumentalidad de su propuesta. El concepto de lo autentico brota del pensamiento creador con la misma urgencia de todas las plantas cuando estas deciden echar raíces sin tener en cuenta dimensiones como el espacio y el tiempo que puedan comprometer su voluntad de existir.

En tal sentido, detenerse ante la obra Relojero de Sándor, es reflexionar en torno a la singular belleza del micro universo que integran los componentes del mecanismo de un reloj, pero en este caso independientes entre si y a la vez colgando en el aire como parte de un movimiento giratorio proporcionado por la cuerda de otro reloj.

Homenaje
Homenaje

Algo tan aparentemente elemental que es la atracción ejercida por un imán sobre la pequeña bolita de metal que en la pieza Homenaje, se mantiene como flotando, semejante experiencia nos remonta al recuento de siglos atrás donde como fenómeno físico inexplicable por aquel entonces, constituía y lo es todavía hoy en día, por lo menos visualmente, un sugerente acto de magia.

21
Contratiempo
Contratiempo (Dibujo a punta seca sobre metal  y lente)
Contratiempo (Dibujo a punta seca sobre metal y lente)

Si los afables y cálidos relojes del cu-cu, de por si siempre son bien recibidos, Sándor se ha encargado de transformar su presencia tradicional con tantos aditamentos añadidos que se les ha otorgado la oportunidad de renacer como obras de arte en las piezas 21 y Contratiempo respectivamente.

Por si la libertad de su imaginación y la frescura del aliento inspirador que lo conmueve no fueran suficientes, esta exposición Re/Cuerda, aparece velada por un franco sentimiento de amor hacia esas pequeñas cosas que forman parte de nuestra complicada vida cotidiana y entonces tiene que surgir alguien como Sándor González para re/cordarnos la maravilla en que estamos sumergidos.

Notas:

1. José Martí. Obras Completas. Tomo 10. Pág. 197

2. Walt Whitman. Canto a mi mismo y otros poemas. Consejo Nacional de Cultura. 1966. Poema XXX. Pág. 74.

3. Walt Whitman. Op. Cit. Poema XXXI. Pág. 75.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s