CANTATA DEL MONTE SACRO

  EDMUNDO ARAY

I

                     Narrador

Miren a ese mozalbete americano.descarga
Todo lleno de sol, joven galán.
Palabra fácil, toda elegancia.

Jardín de Frascati y Mabille.
Baila como ninguno el valse,
la mazurca, la polca, la gavota,
la danza febril de los gitanos.

               Solista I

Muda las horas del día,
del día y de la noche.

               Solista II

Seduce, brilla, encandila,
es un inmenso verdor.

              Solista III

Su vida es un azar.

             Solista IV

Oculta sus penas
en almohadas refulgentes.
Ahoga la tristeza
en muchas bocas de amor

             Coro

Su palabra ardorosa,
in contenida, desaira,
perturba, atropella.

            Solista I

Es una tromba meridional.

II

            (Narrador)

Miradle de pronto junto al sabio Humboldt:
Absorto, deslumbrado por el nuevo Colón.
Extasiado con las quimeras de Bonpland.

               Solista II

La tarde le encuentra metido en libros.

               Solista III

Y en hojas y flores secas y raíces.

              Solista IV

Es todo oídos y preguntas.

               Narrador

Una seguridad fundada en la desunión,
al sabio oye decir, ha de ser conmovida
desde que una masa de hombres se reúne
a merced del sentimiento del común interés.

               Coro

(Rumora. Rumor de pueblo.
Rumor de selva.
De muchos pájaros el rumor).

               Narrador

Desde que tal sentimiento,
una vez despertado,
se fortifica con la resistencia,
y desde que el progreso y el cambio
disminuyen la influencia del hábito
y de las ideas añejas.

                Coro

Y de las ideas añejas,
y de las ideas añejas,
y de las ideas añejas.

  

               Bolívar

Los pueblos de la América Meridional,
han llegado a su madurez política.
¡Venezuela, maestro! mi querido país.
Sólo hace falta, sólo hace falta
quien dirija su emancipación.

                  Don Samuel

Parece otro ser Simón José Antonio,
sólo de escucharle y de mirarle:
la palabra enérgica y vehemente,
sus lucientes ojos hacia adentro.

                  Bolívar

Aún no ve, dice, aún no veSimón-Bolívar-1
el hombre capaz de encabezar
y dirigir una lucha
que será larga, cruel y costosa.

              Don Samuel

¿Y tú qué le respondiste, Simón?

                Bolívar

Ya aparecerá ese hombre, señor;
no lo dude usted. Eso le respondí.
La revolución producirá, dije,
hijos dignos de ella.

               Don Samuel

Es tu palabra, Simón.

III

                   Coro

Camina, Simón, camina,
búscale aire a tus pulmones.
Indaga en las quimeras de Rousseau.

                   Don Samuel

Francia ha puesto, Simón.
a girar el mundo de prisa.

                  Bolívar

¡Ay! Maestro, mi don Samuel,
la quisiera sin diadema imperial.

                  Don Samuel

El Emperador ama la gloria, Simón.

                 Bolívar

Parece el resplandor del infierno.

                 Don Samuel

Caerá como un globo sin gas,
Simón, en medio de los mares.

                 Bolívar

Usted lo ha dicho, maestro.

                Coro
(Como el viento desolado,
como el mar rumora).

IV

                Narrador

Miradles ascender, miradles
con los rayos del sol poniente
sobre la ciudad eterna, miradlos.

                    Coro

Murmuran las fuentes.
El río murmura.
Del verano es la luz.
Es agosto. Ferra agosto es.

                  Solista I

Miradle al mozalbete venezolano.
Miradle, jadeante, silencioso.

                Solista II

Transfigurado está,
como estas colinas está.

               Coro

Miradle, miradle, miradle.
En una luz inmóvil de oro arde.

              Solista IV

Calla el aire en los cipreses.

               Coro

En los cipreses el aire calla.

              Narrador

Escuchadle: su voz es otra voz.

              Coro

Palabra ardorosa, arrebatada.

             Solista I

Es una tromba, una tromba meridional.

             Bolívar

Simón Bolivar
Simón Bolivar

¿Con que este es el pueblo
de Rómulo y Numa,
de los Gracos y de los Horacios,
de Augusto y de Nerón,
de César y de Bruto,
de Tiberio y de Trajano?
Aquí todas las grandezas
y todas las miserias
han tenido su cuna.

           Solista II

Miradle, húmedos los ojos,
palpitante el pecho.

           Solista III

Enrojecido el rostro,
con una animación febril.

              Solista IV

Escuchadle, escuchadle:
su voz es ofrenda, fuego sacro.

                 Bolívar

¡Juro delante de usted;
juro por el Dios de mis padres;
juro por ellos; juro por mi honor,
y juro por mi Patria,
que no daré descanso a mi brazo,
ni reposo a mi alma,
hasta que haya roto
las cadenas que nos oprimen
por voluntad del poder español!

                    Solista I

¡Toquen a rebato las campanas!

                   Coro

¡Bramen ríos, montañas, sabanas!            

                Solista II

Miradle por nuestra América.

                 Coro

La libertad en su espada.
En su adarga, en su montura.

                Solista III

¡El hijo de la gloria!

               Solista IV

¡Su hijo, su hijo, es su hijo!

               Coro

¡Su hijo inmortal!

 

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