ELECTORADO EN EU: LA DESILUSIÓN DE ELEGIR ENTRE UN NEOFASCISTA Y UNA REINA POLÍTICA

DAVID BROOKS / LA JORNADA

14550305763555La desilusión del público con el proceso electoral, expresada en el repudio masivo del electorado hacia los dos principales candidatos presidenciales y el statu quo político ha resultado en un neofascista en la antesala de la Casa Blanca y una reina política cuyo castillo está en juego.

Un 57 por ciento de votantes están frustrados y 55 por ciento están indignados con esta elección presidencial, según la encuesta difundida hoy por el Centro de Investigación Pew. Sólo alrededor de 11 por ciento dicen que estarían entusiasmados si gana el republicano Donald Trump, y sólo 12 por ciento si gana la demócrata Hillary Clinton. El desencanto con los candidatos y sus partidos es lo que prevalece en esta recta final de la elección.

En esta contienda hay dos abuelos neoyorquinos cómodamente instalados en la burbuja del 0.01 por ciento más rico mientras abogan por las personas ordinarias a las que conocen en gran medida como sus sirvientes, es como lo resume Jim Vandehei, el cofundador del medio Político.

Todos los días, ambos candidatos se presentan en público como los grandes defensores de los pobres y los trabajadores. Ambos afirman que si triunfan generarán gran prosperidad y mucho empleo (¿habrá un político en el mundo que prometa lo opuesto?)

Ese miércoles, Clinton publicó un artículo de opinión en el New York Times en el cual afirma que abogar por los niños y las familias ha sido la causa de mi vida, y detalla su propuesta para incrementar el crecimiento económico, la vivienda, la inversión y más para abatir la pobreza. Este noviembre, el pueblo estadunidense tendrá que decidir entre una economía que funciona para todos y una economía que beneficia sólo a los prósperos a expensas de todos los demás.

Trump afirma en sus discursos que renegociará o cancelará los acuerdos de libre comercio, impondrá controles sobre empresas que trasladan empleos a otros países e, igual que Clinton, promete una gran inversión en infraestructura para crear empleos. A la vez, propone una reforma fiscal que, según expertos, beneficiará a los más ricos, pero que el candidato afirma que generará crecimiento económico. Acusa que Clinton desprecia a los trabajadores y es sólo otra política más al servicio de los intereses de la cúpula financiera del país.

Con los atentados en Nueva York y Minnesota como trasfondo, el debate entre los dos candidatos ha girado de ataques personales, correos electrónicos y si el presidente Barack Obama nació o no en Estados Unidos (tema que fue promovido por Trump durante cinco años sólo para que acabara declarando que heroicamente ponía fin a esa especulación, tras culpar a Clinton de generarla, o sea, una mentira por otra), para retornar a ese terreno tan políticamente fértil sobre quién será el mejor comandante de la guerra contra el terror.

Trump vinculó, una vez más, a los inmigrantes con el terrorismo, afirmó que estos atentados, y muchos más, fueron posibles por nuestro sistema extremadamente abierto de inmigración. Culpó a Barack Obama y Clinton por traer el terrorismo a este país por sus políticas migratorias y el manejo de la guerra en Irak.

Más aún, llamó a implementar el sistema israelí de control de árabes en Estados Unidos. Afirmó que hay que emplear perfiles para vigilar a posibles terroristas en torno a su origen y etnia. “Mira, los israelíes lo hacen… lo hacen muy exitosamente”, comentó en entrevista con Fox News recientemente. A principios de la semana acusó que los refugiados musulmanes legalmente admitidos en el país son un cáncer desde adentro que fomentarán el terrorismo y que se quedan juntos, hacen complots juntos.

Clinton lo atacó afirmando que las propuestas de Trump fomentan el reclutamiento de terroristas y que él no estaba capacitado para enfrentar un desafío tan complejo.

Ahora, con los incidentes más recientes de policías que matan a hombres afroestadunidenses, este martes en Charlotte, Carolina del Norte, y un día antes en Oklahoma, los candidatos giraron hacia ese asunto.

Clinton criticó que hay demasiados incidentes de este tipo y que urge una evaluación y reformas para abordar este tema. Trump, al reiterar su postura de ser el candidato de ley y orden, abogó por mayores poderes policiacos para inspeccionar a sospechosos, sobre todo afroestadunidenses, medidas que han sido denunciadas como violaciones de derechos civiles.

A la vez, mientras batallan sobre estos asuntos, ambos candidatos se encuentran bajo sospecha de emplear sus respectivas fundaciones de manera indebida y posiblemente ilegal en sus actividades políticas y de negocio, algunas de las cuales están bajo investigación por las autoridades. Eso sigue alimentando el desencanto generalizado en esta elección.

Pero aunque impera el disgusto con ambos, cada día hay expresiones de protesta y denuncia ante el deterioro político del país y sobre todo su máxima expresión actual: Trump.

Este martes un grupo multiétnico de jóvenes ocupó las oficinas del presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, en el Capitolio, para protestar contra el racismo de la campaña de Trump y los republicanos que lo permiten, en la primera acción de la campaña de milenarios #AllofUs, cuyo objetivo es derrotar a Trump, después crear un movimiento y una democracia que trabaje para todos (allofus2016.org). Anoche, 11 de los 25 activistas fueron arrestados.

Como lo han hecho antes destacados economistas, y por separado, expertos y ex funcionarios de ambos partidos dedicados a la política exterior, hoy figuras reconocidas del mundo de la ciencia alertaron contra los peligros para el mundo que representan las posiciones de Trump. Unos 375 científicos, incluidos 30 premios Nobel y tal vez el científico más famoso del mundo, el físico Stephen Hawking, difundieron una carta abierta este miércoles advirtiendo de las consecuencias mundiales de la promesa de Trump de retirarse del Pacto de París sobre cambio climático (responsiblescientists.org).

Por otro lado, el director de películas de superhéroes (Los vengadores) Joss Whedon difundió este miércoles un video llamado Save the Day, en el que actores famosos llaman urgentemente al voto en general, pero implícitamente contra Trump, en la que participan Robert Downey Jr, Scarlett Johansson, Mark Ruffalo, Don Cheadle y Julianne Moore, entre otros (savetheday.vote).

Nadie se imaginaba una coyuntural electoral como esta. Maureen Dowd, columnista del New York Times, hace unas semanas calificó esta campaña así: estamos en una de esas raras convergencias des-armonizadas donde la realidad es más absurda que la sátira.

HASTA AQUÍ EL POST DEL AUTOR DEL BLOG, LO QUE SIGUE ES DE WORDPRES

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