LA REVOLUCIÓN SIEMPRE DEBE DEFENDER Y DECIR SU VERDAD. ENTREVISTA A OMAR GONZÁLEZ

SERGIO CHAPMAN SALCEDO / REVISTA TODOSADENTRO

Crece la conciencia en Nuestramérica

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De visita estuvo en Caracas el periodista, escritor y ex viceministro de Cultura de Cuba, Omar González, para responder la interrogante “¿fin del ciclo neoliberal o fin del ciclo progresista?” del conversatorio del decimocuarto encuentro de la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad, efectuado en el Teatro Catia el pasado viernes nueve de diciembre.

A los días de culminada la actividad le hicimos preguntas, en privado, en la tranquilidad del lobby de su lugar de hospedaje y en representación del ciudadano de a pie.

-¿Qué es y para qué le sirve al pueblo un intelectual?

-En este momento el intelectual tiene un papel muy importante que cumplir en el mundo, su rol es al lado de la comunidad ya que, de hecho, forma parte de ella. Por su condición no es un enemigo del pueblo y en una situación, como la actual, en la que se precisan definiciones, no puede vacilar.

Debe estar al lado de la razón, la justicia social y la verdad, que es nuestra bandera. Además, el intelectual tiene la responsabilidad de contribuir a que se comprendan las dimensiones de cada uno de esos fenómenos.

-¿Se habla de igualdad, pero ella es posible?

-Hay que desaparecer las asimetrías para alcanzar el verdadero desarrollo. Todos debemos tener las mismas oportunidades y derechos, aunque no seamos iguales. No podemos ser un rebaño, necesitamos ser diferentes. Lo que sí aspira el Socialismo es que, dentro del concierto de naciones, se acaben las desigualdades sociales y económicas, que son obstáculos enormes para lograr el bienestar. También hay que batallar para evitar que los países del Norte exploten, esquilmen y roben a los del Sur.

Cuba no plegará sus banderas

-A muchas personas no les gustó que Estados Unidos haya instalado una embajada en La Habana. ¿Cuál es su opinión acerca de este tema?

-Los cubanos somos vecinos de Estados Unidos. La mayoría de los países tiene relaciones con ellos, incluyendo a China, a Irán y a Vietnam.

Las naciones siempre buscan, de algún modo, solucionar sus diferendos con unos Estados Unidos, que también están interesados en minimizarlos o erradicarlos. Claro, su óptica es muy diferente a la de nosotros, no obstante Cuba no ha hecho ni una concesión de principios. Lo que sí hemos hecho es dialogar, para buscar un margen común en el que podamos vivir civilizadamente. Igualmente estamos tratando de hacer desaparecer el bloqueo y que se produzca un entendimiento entre los dos gobiernos, ya no entre los pueblos, porque tanto el cubano como el estadounidense tienen vasos  comunicantes desde hace varios años.

Estados Unidos, al negociar con nosotros, está legitimando a la Revolución Cubana. También está reconociendo su derrota, luego de haber implementado medidas coercitivas de mucho alcance, sobre todo en lo económico, como está sucediendo actualmente con Venezuela; ¿para qué?, para matarnos de hambre. El pueblo cubano ha resistido y ahora Estados Unidos ha tenido que sentarse a la mesa a dialogar. Antes de conocerse la noticia, las condiciones para este acercamiento se estuvieron negociando, en secreto, durante más de 14 meses. No hay nada que temer, Cuba sigue siendo la misma y ha reiterado sus posiciones. Exige el fin del bloqueo y la salida de la base naval de Guantánamo. Cuba no plegará sus banderas.

Neoliberalismo brutal

captura2-Por sus declaraciones Trump pareciera encaminado a embochinchar, aún más, el planeta. ¿Usted cree que eso vaya a ser así?

-Como dijo el Che, en el Imperialismo no se puede confiar ni un tantico así. Por esta razón no debemos crearnos falsas expectativas. Ante ellos siempre hay que estar en alerta, motivado a que Estados Unidos nunca hace nada gratuitamente. Sus intereses son perennemente imperiales. La política exterior estadounidense está conformada por halcones y ninguna paloma. Unos van por métodos blandos y otros por métodos violentos. Obama es blando, pero es de los que ha querido exterminar a los procesos revolucionarios. Ha apelado más a las guerras simbólicas y culturales. En mi opinión es un fanfarrón, sin embargo hay que tomar en cuenta las cosas que dice, porque será el Presidente de la nación más fuerte desde el punto de vista militar, aunque ya no desde el económico porque, en ese aspecto, ha cedido el primer lugar a China. No nos debemos desesperar, desanimar ni tomar demasiado en serio lo que exprese el señor Trump, porque los fanfarrones son así, alardean más de lo que hacen. Él es de negocios. Cuando visite los países hará como cualquiera similar a él, presionará y chantajeará. Las relaciones políticas las verá en esos términos, como un particular y no como una manera de vinculación entre los pueblos, individuos y naciones. Con Trump ascenderán a la Casa Blanca los reality show. Su dinero proviene de los casinos, de las inmobiliarias y de la televisión basura. No podrá echar atrás la historia, ya que no se lo permitirá el pueblo estadounidense. En contra tendrá a los negros y a las mujeres, porque es racista y misógino. Si sigue por ese camino chocará fuertemente con la opinión pública estadounidense, que se levantará. América Latina tampoco lo querrá por sus amenazas contra México, con el levantamiento de un muro en la frontera y por su pretensión de que el gobierno de Enrique Peña Nieto se encargue de los mexicanos que habitan en territorio estadounidense. Los primeros que no permitirán eso serán los empresarios, que los utilizan como mano de obra barata en los trabajos que no quieren hacer los estadounidenses, como recoger la basura, las uvas o el algodón. ¿Quién cultiva las naranjas al sur de Estados Unidos? ¿Los rubios del norte? ¡No! Las cultivan los mexicanos, los salvadoreños, los guatemaltecos, los que han logrado pasar la frontera. Si Trump hace el muro se va a desarrollar una masiva tecnología de excavación de túneles, porque a la inmigración no la puede parar nadie. Trump es el Neoliberalismo en su quinta esencia. Representa al Neoliberalismo más brutal.

-¿Corre peligro la Revolución Cubana con el fallecimiento de Fidel?

-El comandante Fidel ni su Revolución desaparecerán. El pueblo mantendrá su legado. Así seguirá ocurriendo, aun cuando desaparezca esta generación histórica. Raúl Castro tiene 85 años de edad y ya ha dicho que en 2018 se retirará. Vendrán otros a encargarse de las tareas. La Revolución ha formado muchísimos cuadros jóvenes y, siendo así, como no vamos a confiar en que estaremos en buenas manos.

-Retomemos la pregunta del conversatorio del decimocuarto encuentro de la Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad. ¿Qué sucederá? ¿El fin del ciclo neoliberal o culminará el progresista?

-En este momento, los comunicadores tienen la responsabilidad de dotar de significado a cifras y logros, como el más de un millón de viviendas construidas por la Revolución Bolivariana. Hay que decir qué significa eso desde el punto de vista humano. Esto no tiene precedentes en Venezuela, ni en ningún otro lugar de Nuestramérica. Hay que explicar las cosas para crear conciencia. La gente tiene que ver y juzgar los cambios con su propia cabeza, pero hay que darle las herramientas. Uno de los grandes desafíos que tiene el Gobierno de Venezuela es dotar al pueblo de ellas, para hacer valer su verdad frente a todas las mentiras que de la Revolución se dicen. Esto hay que hacerlo por las redes sociales, el boca a boca, los medios impresos y electrónicos, por todas las vías posibles. En lo social, en más de un área, Venezuela ha alcanzado la eficiencia. Murió Hugo Chávez y Nicolás Maduro nunca pensó en que iba a ser Presidente, no obstante todas las dificultades que le han interpuesto, yo no soy quien para dar vaticinios definitivos, desde mi percepción, como simple ciudadano, considero que lo está haciendo bien, junto a un país que está batallando por su dignidad. Lo de Argentina y Brasil es sólo una etapa y lo que le hacen a Venezuela es el desespero de una oligarquía herida, que tiene tiempo dando coletazos. Aunque hayan ocurrido derrotas en Suramérica hay un grado grande del despertar de la conciencia en unos pueblos que ya se han percatado de que pueden vivir mejor. ¿Qué le pasará a Mauricio Macri? No terminará su período. El 2016 ha sido el peor año de Argentina. Toda la gente que votó por él actualmente se está lamentando, deseando no repetir el error que cometió. En Brasil está sucediendo lo mismo. Lo primero que hizo el Gobierno de Michel Temer fue arremeter contra las reformas sociales prohibiendo, durante los próximos 20 años, los incrementos salariales. Para hacerle frente a la embestida neoliberal debemos continuar preparándonos. Resistiremos y venceremos.

HASTA AQUÍ EL POST DEL AUTOR DEL BLOG.

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