ARGENTINA: MEDIOS CANALLAS, MEMORIA HISTÓRICA. CARLOS PRIGOLLINI

carlos-prigollini-2CARLOS PRIGOLLINI

Hoy la información, nos oculta la verdadera información.
Ignacio Ramonet

El ex presidente de Brasil (2003-2010), Luis Ignacio Lula da Silva, afirmó el día de ayer, en el velorio de su esposa, Marisa Leticia Rocco, que ella “murió triste por los canallas, la imbecilidad y las maldades que le hicieron. Tengo 71 años y voy a vivir mucho, espero y quiero lograr que los criminales que dijeron ligerezas contra Marisa tengan la humildad de ofrecerle disculpas”, expresó el ex sindicalista y líder del Partido de los Trabajadores.

Nuevamente estamos en presencia de una prensa cómplice y mafiosa, vinculada estrechamente a los poderes de turno que a través de la cadena O Globo y sus periódicos emblemáticos atacó sistemática y permanentemente a los gobiernos populares de Lula y Dilma, logrando a través de senadores y diputados comprobadamente corruptos en su mayoría el famoso impeachment de la presidenta de Brasil. No conforme con ello, estos medios continuaron con sus infames y cada vez más poco creíbles acusaciones en torno a la fallecida Señora Marisa Rocco.

Al igual que en Brasil, el mismo patético y bochornoso papel cumplen los medios hegemónicos argentinos, cuyos operadores mediáticos no descansan en la mentira, estigmatización u omisión en los casos que sean necesarios, como por ejemplo la persecución y cacería judicial de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y sus más estrechos colaboradores. 

Lejos de reflejar la patética y cruel realidad de sus países, tanto Clarín y su inmensa red de repetidoras a lo largo y ancho del país, o La Nación, el principal diario de la oligarquía criolla, se dedican a reflejar en sus páginas o programas de TV una serie de noticias banales y frívolas, además de atacar con sospechas infundadas o denuncias no aclaradas al gobierno anterior, con singular ramplonería y total vulgaridad. El periodismo basura invade los hogares argentinos con asombroso amarillismo, mientras tanto omiten el plan perverso de endeudamiento de los neoliberales, el más alto de América Latina, sin que hasta entonces el dinero obtenido se justifique en obras, educación, sanidad u otras áreas

Sus mediocres programas “periodísticos”eluden el debate, son boletines oficiales del gobierno, y no tocan los temas candentes como el crecimiento de la desocupación, la marginalidad, indigencia, bajas en la educación pública, aumento del narcotráfico, epidemias que no fueron atendidas a tiempo, recortes significativos a jubilados y pensionados, inseguridad como jamás se vivió, y el brutal incremento de las tarifas públicas, que trajo aparejado el masivo cierre de empresas públicas. Todo ello, sin pudor alguno, es acallado por los mercenarios del micrófono que utilizan diferentes cortinas de humo para cumplir con los favores que la administración macrista requiere. Cabe destacar que los medios hegemónicos argentinos crecieron al igual que las empresas del Grupo Macri, durante el período de la más asesina dictadura militar (1976-1983), dónde tanto Clarín como La Nación se adueñaron en condiciones ventajosas y desiguales del papel prensa, por ende se posicionaron económicamente y obviamente consolidaron su poder.

Sin duda estamos ante un servilismo e intercambio de prebendas. ” Como nunca antes en la historia argentina un sector del periodismo es sometido al poder económico y político, utilizando una gran cantidad de mentiras y operaciones”. (Víctor Hugo Morales: Mentime que me gusta, Ediciones Aguilar, 2015).

El clásico pacto mafioso “de eso no se habla” cuyas reglas son celosamente supervisadas por los delincuentes de cuello blanco, aquellos que multiplican el grado de inseguridad de los argentinos, como los Ceos que transfieren dinero de los trabajadores a los grandes corporativos, la entrega de tierras federales a un amigo del presidente, el libre e injustificado ingreso de bases militares de Estados Unidos al territorio nacional, los evasores fiscales que sacaron del país más de 400.000 millones de dólares o las más de 50 empresas off – shore investigadas al Grupo Macri. Si sumamos las bochornosas leyes de imputabilidad a los jóvenes de 14 años en adelante, o la discriminada ley de inmigración que dictara esta semana el gobierno contra los hermanos de Perú, Bolivia y Paraguay, estamos ante marcadas similitudes con el desacreditado y racista presidente de Estados Unidos, el xenófobo Donald Trump. Mientras tanto estos mismos medios se rasgan las vestiduras ante los exabruptos del fascista Trump a quién en un alarde de provocación, ignorancia y/o pereza intelectual acusan de “populista”, asimilando al mismo con figuras patrióticas como Chávez, Kirchner o Perón. El ahora presidente de Estados Unidos es utilizado como cortina de humo con el objetivo de tapar toda la basura, el saqueo y la depredación del país que este gobierno neoliberal, entreguista y colonizado viene ejecutando con gran rapidez, y lo que es mucho más triste, ante una clase política opositora blanda y timorata.

De las cuantiosas luchas que el pueblo argentino desarrolla en estos críticos momentos, urge el surgimiento de una corriente aglutinadora que convoque a los movimientos sociales, los partidos políticos antineoliberales, los ciudadanos progresistas y de buena voluntad, incluyendo a los militares nacionalistas y todos aquellos que han sido golpeados por la política saqueadora de esta administración, en un gran frente amplio dentro de un macro debate público, que convierta las diferentes plazas o espacios públicos del país en un estado asambleario, dónde bajo la premisa de la memoria histórica, de nuestros grandes próceres -que el oficialismo intenta dejar en un manto de olvido-se demande el regreso a la democracia, la participación directa de todos los ciudadanos, y poder a través de los mismos democratizar los medios de comunicación , y para ello es necesario entender los procesos de concentración de la riqueza y por ende de los diferentes medios en nuestra América como Televisa, TV Azteca, Caracol, O globo, El Mercurio, Clarín, etc.

Debemos reconocer que en este aspecto, en los doce años de gobierno nacional y popular del matrimonio Kirchner, Argentina dio muestras de memoria , verdad y justicia, como lo comprueba el juicio y castigo a los represores de la última dictadura militar, además de enseñar a través de la TV pública y el Canal Encuentro los datos más fehacientes de la historia nacional, aquella que no se comparte con el variado y tergiversado discurso de los medios hegemónicos.

Ciudad de México, 05/02/17.

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