EL JOVEN HART COMANDA UN EJÉRCITO SINGULAR. MARTA ROJAS

Armando Hart, ministro de Educación, en compañía de Camilo Cienfuegos, recibe de las manos de Raúl Castro, las llaves simbólicas del campamento de Columbia, convertido en Ciudad Escolar Libertad. FOTO: Archivo

Cupo al joven Armando Hart Dávalos, en su condición de ministro de Educación del Gobierno Revolucionario, recibir el campamento militar de Columbia (sede del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de tierra, mar y aire de la República, antes del triunfo de la Revolución) para convertirlo en un establecimiento educacional modelo, que en lo adelante se llamaría Ciudad Libertad. La ceremonia, concebida como un sencillo acto de masas, se convirtió aquel día —14 de septiembre de 1959— en uno de los acontecimientos más trascendentales de ese año, repleto de hechos memorables.

En el polígono de la antigua Columbia, el comandante Raúl Castro, como jefe del Estado Mayor del Ejército Rebelde, le entregaba al titular de Educación aquel cuartel. Fue una clara mañana de verano y con ese acto comenzaba oficialmente el primer curso escolar en Cuba revolucionaria. Fidel estaba presente, entonces era Primer Ministro del Gobierno Revolucionario, y con él, el presidente Osvaldo Dorticós Torrado. Sería aún más significativa aquella entrega porque contó con la presencia protagónica —como Jefe del Ejército Rebelde y héroe invasor al frente de la columna Antonio Maceo Grajales— de Camilo Cienfuegos, quien apenas un mes después desaparecería trágicamente.

Hart y Camilo charlaron animadamente. Camilo bromeaba con Hart sobre el campamento que debía «mandar» y uno de cuyos muros el propio Camilo derrumbó simbólicamente con una mandarria. 

En su discurso, Armando Hart sentenció, entre otras cosas: «El pueblo conquistó con sangre el derecho de los niños a mandar en este territorio».

Fidel, en su alocución, llamaría la atención sobre una promesa hecha por él y en ese momento cumplida: «Algún día las fortalezas se convertirán en escuelas». Raúl recordó: «Decíase que el que tomara Columbia dominaba a Cuba. Ahora Columbia está en manos de los niños».

El presidente Osvaldo Dorticós dijo: «El poderío militar de este polígono ha sido sustituido por el poder de la enseñanza y la cultura».

Momentos antes de iniciarse el acto, numerosos niños, armados solo con la bandera cubana que enarbolaban, habían entrado por la antes fatídica posta 6 del antiguo campamento, donde se había fraguado y ejecutado el artero golpe militar del 10 de marzo de 1952, reivindicado en el Año del Centenario de José Martí, con el heroico asalto a la segunda fortaleza militar de Cuba —el cuartel Moncada— que también se convirtió en Ciudad Escolar 26 de Julio. En ese caso, sería Fidel quien manejando un tractor, abriría un boquete en el muro del cuartel, junto a la posta 3, para abrir paso a los escolares.

El joven ministro Hart, de 28 años de edad, asumía con Ciudad Libertad una responsabilidad agregada a su función natural de rector de Educación; comandaba un ejército que cada año se multiplicaría en números y valores culturales y morales.

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