Todas las entradas por omartodavia

Soy cubano y escribo. Mi cuenta en Twitter: @omartodavia

Y NOMBRARÉ LAS COSAS, TAN DESPACIO… ELISEO DIEGO

ELISEO 5

ELISEO DIEGO

 

EL OSCURO ESPLENDOR

Juega el niño con unas pocas piedras inocentes
en el cantero gastado y roto
como paño de vieja.

Yo pregunto:
qué irremediable catástrofe separa
sus manos de mi frente de arena,
su boca de mis ojos impasibles.

Y suplico
al menudo señor que sabe conmover
la tranquila tristeza de las flores, la sagrada
costumbre de los árboles dormidos.

Sin quererlo
el niño distraídamente solitario empuja
la domada furia de las cosas, olvidando
el oscuro esplendor que me ciega y él desdeña.

 

VOY A NOMBRAR LAS COSAS

Voy a nombrar las cosas, los sonoros
altos que ven el festejar del viento,
los portales profundos, las mamparas
cerradas a la sombra y al silencio.

Y el interior sagrado, la penumbra
que surcan los oficios polvorientos,
la madera del hombre, la nocturna
madera de mi cuerpo cuando duermo.

Y la pobreza del lugar, y el polvo
en que testaron las huellas de mi padre,
sitios de piedra decidida y limpia,
despojados de sombra, siempre iguales.

Sin olvidar la compasión del fuego
en la intemperie del solar distante
ni el sacramento gozoso de la lluvia
en el humilde cáliz de mi parque.

Ni el estupendo muro, mediodía,
terso y añil e interminable.

Con la mirada inmóvil del verano
mi cariño sabrá de las veredas
por donde huyen los ávidos domingos
y regresan, ya lunes, cabizbajos.

Y nombraré las cosas, tan despacio
que cuando pierda el Paraíso de mi calle
y mis olvidos me la vuelvan sueño,
pueda llamarla de pronto con el alba.

 

ELEGÍA CON UN POCO DE AMARGURA

Ésta es otra elegía, pero
dedicada a un hombre desagradable,
vecino mío, que nunca
quiso saludarme.
No sé, por tanto, cómo se llamaba.

Cara de limón, cara de perro malo,
jamás se rebajó a mirarme
siquiera. Vivíamos
los dos en la misma calle.

Un día tras otro nos desencontrábamos.
Primero por la mañana, y luego
por la tarde.

Se murió, y,
naturalmente,
dejó de no saludarme.

Ayer lo vi venir tan él como de costumbre
y me alegró que todo fuese igual que antes.

Pero no era ni por la tarde ni por la mañana,
y en cuanto a él, tampoco era él,
como adrede.

 

ARQUEOLOGÍA

Dirán entonces: aquí estuvo
la sala, y más allá,
donde encontramos los fragmentos
de levísimo barro, el sitio
del calor y la dicha.
Luego

vendrá una pausa, mientras
el viento alisa los hierbajos
inconsolables; pero
ni un soplo habrá que les evoque
la risa, el buenas tardes,
el adiós.

 

TESTAMENTO

Habiendo llegado al tiempo en que
la penumbra ya no me consuela más
y me apocan los presagios pequeños;

habiendo llegado a este tiempo;

y como las heces del café
abren de pronto ahora para mí
sus redondas bocas amargas;

habiendo llegado a este tiempo;

y perdida ya toda esperanza de
algún merecido ascenso, de
ver el manar sereno de la sombra;

y no poseyendo más que este tiempo;

no poseyendo más, en fin,
que mi memoria de las noches y
su vibrante delicadeza enorme;

no poseyendo más
entre cielo y tierra que
mi memoria, que este tiempo;

decido hacer mi testamento.

Es este:
les dejo
el tiempo, todo el tiempo.

CENTENARIO DE UN GRAN POETA: ELISEO DIEGO. Por VIRGILIO LÓPEZ LEMUS

El 2 de julio de 1920 fue un gran día para Cuba: nació uno de los mayores poetas de su historia. Eliseo Diego iba a tener una infancia tranquila en su natal La Habana, y crecería hasta convertirse en lo que es, una firma capital de las letras cubanas, de las latinoamericanas y de la lengua española
ELISEO DIEGO 3
El poeta Eliseo Diego. Foto; tomada de cubasi.cu

VIRGILIO LÓPEZ LEMUS

El 2 de julio de 1920 fue un gran día para Cuba: nació uno de los mayores poetas de su historia. Eliseo Diego iba a tener una infancia tranquila en su natal La Habana, y crecería hasta convertirse en lo que es, una firma capital de las letras cubanas, de las latinoamericanas y de la lengua española.

Comenzó por la narrativa con En las oscuras manos del olvido (1942), ya integrado al famoso grupo de la revista Orígenes, capitaneado por su figura descollante, José Lezama Lima, quien saludó ese libro por la prosa prístina, ordenada y de real belleza, propia de quien, solo unos años después, ofrecería en plena juventud biológica una obra esencial de la poesía cubana: En la Calzada de Jesús del Monte (1949), que sigue ofreciendo disfrute y enseñanzas. Da gusto comenzar silabeando el primer verso: En la Calzada más bien enorme de Jesús del Monte. Pareciera que se nos va a introducir en un cuento de hadas, para proseguir: donde la demasiada luz forma otras paredes con el polvo / cansa mi principal costumbre de recordar un nombre… Este libro se convirtió en legendario. Una de las calles de La Habana, hoy llamada 10 de Octubre, alcanzó el privilegio de una oda, de un himno a su populosa existencia.

Eliseo nunca dejó de escribir una excelente prosa, llena de sorpresas de la pincelada exacta, como su propia poesía. Divertimentos (1946) fue su segundo libro de relatos, y también lo fueron Versiones (prosa poética) (1970) y Noticias de la Quimera (1975), para volver a seducirnos con su gracia expresiva. Pero la poesía es el coto suyo de mayor realeza, de resonancias singulares. Poeta del detalle, su labor resulta un nombrar las cosas desde sus intimidades, con puntilloso deseo de que las cosas mismas vivan en los versos. Eliseo Diego es el mayor poeta minimalista de Cuba, capaz de detenerse en lo mínimo para ver en ello la inmensidad del universo.

La secuencia de sus poemarios muestra una poética implícita que tiene en cuenta la levedad, la vida y la muerte, el paisaje urbano, el sentido profundo del ser cubano, la patria, el amor, la familia y la fe. Son ellos: Por los extraños pueblos (1958), El oscuro esplendor (1966), Muestrario del mundo o Libro de las maravillas de Boloña (1967), Los días de tu vida (1977), A través de mi espejo (1981), Inventario de asombros (1982), Cuatro de Oros (1990). Todos los publicó en vida, junto a su volumen de ensayos Libro de quizás y de quién sabe (1989). Tras su deceso en 1994, y bajo el amoroso cuidado de su hija Josefina de Diego, aparecieron, entre otras obras: En otro reino frágil (1999), Aquí he vivido (2000) y Poemas al margen (2000).

Cuatro de oros pareciera jugar con las cartas de la baraja o evocar a la esposa y los tres hijos: así es la poesía de Eliseo, sutil, con dobles lecturas dadas por sus sugerencias, sus juegos de imágenes. Nunca se torna inaccesible, y, como muchas veces él se refirió a las reminiscencias de la infancia, no es raro que publicase su Soñar despierto (1988), ilustrado por su hijo Rapi Diego, donde nos recuerda, entre otros poemas para los niños, la experiencia juguetona de los años felices: Tú solo y el viento de raros silbidos / así son los juegos de los escondidos. Eliseo supo mostrarnos el valor trascendente de lo que parece efímero y de la necesidad humana de la poesía.

Como poeta del centro de la revista Orígenes, compartió con sus coetáneos origenistas muchos puntos de aprehensión poética, como la mirada al campo desde la historia y desde la ciudad, la fijeza de los parques y pequeños pueblos, la idea sobre una tradición cubana que parte de las costumbres del hogar, de las comidas, de los diálogos en familia, del susurro filial, del aposento. Es una intimidad que sale de su escenario doméstico para definir la vida de una comunidad mediante lo que llamamos «lo cubano». Allí está la cercanía al maestro José Lezama Lima, no por el barroquismo sumo de su lenguaje, sino por su esencia captadora de lo peculiar de ser cubano, o la visión pueblerina de Fina García Marruz, o de los parques de Cleva Solís. Allí la aprehensión sutil de un Cintio Vitier y el abanico culto de un Gastón Baquero, pero también el esplendor de la naturaleza insular, tan llena en la obra de Samuel Feijóo.

Eliseo Diego no es (vivo está en su obra) un poeta en soledad. Participa de un conjunto, incluso generacional, que observa la realidad objetiva y de ella extrajo, subjetividad mediante, lo prístino poético, lo delicado y a la vez resistente: la resistencia al tiempo, ese que en su poema Testamento nos dejó como herencia: «Les dejo / el tiempo, todo el tiempo». Si recomendase al lector una breve selección de sus poemas, entre ellos estarían: El primer discursoVoy a nombrar las cosas, Lamentaciones, En el pueblo perdido, Con un gesto, Entre las aguas, La noche, Oro, Oda a la joven luzCristóbal Colón inventa el Nuevo Mundo, Pequeña historia de Cuba, en un manojo de entre la mejor poesía cubana de todos los tiempos.

Eliseo Diego fue un gran conocedor de la obra literaria de lengua inglesa, desde la cual tradujo varios textos, sobre todo poesía, pero también estuvo atento a la literatura para la infancia. Tras el triunfo de la Revolución, se desempeñó de manera continuada en diversas labores de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, de la que fue uno de los fundadores. Recibió en 1986 el Premio Nacional de Literatura y en 1993 el Premio Internacional de Literatura Latinoamericana y del Caribe Juan Rulfo. Alcanzó otros muchos galardones y llegó a publicar sus Prosas escogidas en 1983.

El gran poeta llega ahora a su centenario. Honra de Cuba, el hecho no puede pasar sin la necesaria reverencia a quien nos ofrece el honor de la calidad de su obra, la de aquel que con su mirada aguda nos dijo: La Luz / en mi país resiste a la memoria / como el oro al sudor de la codicia, / perdura entre sí misma, nos ignora / desde su ajenos ser, su transparencia.

Fuente: GRANMA

 

LADY LAZARUS. SYLVIA PLATH

SYLVIA 3

SYLVIA PLATH

LADY LAZARUS

Lo logré otra vez,
Me las arreglo —
Una vez cada diez años.

Especie de fantasmal milagro, mi piel
Brillante como una pantalla nazi,
Mi diestro pie

Es un pisapapel,
Mi rostro un fino lienzo
Judío y sin rasgos.

Descascara la envoltura
Oh, mi enemigo,
¿Aterro acaso? —

¿La nariz, las cuencas vacías, los dientes?
El apestoso aliento
Se desvanecerá en un día.

Pronto, muy pronto, la carne
Que la tumba devoró
Se sentirá bien en mí

Y yo una mujer que sonríe.
Tengo sólo treinta años.
Y como gato he de morir nueve veces.

Esta es la Número Tres.
Qué desperdicio
Eso de aniquilarse cada década.

Qué millón de filamentos.
La multitud mascando maní se agolpa
Para verlos.

Cómo me desenvuelven la mano, el pie —
El gran desnudamiento.
Damas y caballeros.

Estas son mis manos
Mis rodillas.
Soy tal vez huesos y pellejo.

Sin embargo, soy la misma, idéntica mujer.
La primera vez que sucedió tenía diez.
Fue un accidente.

La segunda vez pretendí
Superarme y no regresar jamás.
Oscilé callada.

Como una concha marina.
Tenían que llamar y llamar
Recoger mis gusanos como perlas pegajosas/

Morir
Es un arte, como cualquier otra cosa.
Yo lo hago excepcionalmente bien.

Lo hago para sentirme hasta las heces.
Lo ejecuto para sentirlo real.
Podemos decir que poseo el don.

Es bastante fácil hacerlo en una celda.
Muy fácil hacerlo y no perder las formas.
Es el mismo

Retorno teatral a pleno día
Al mismo lugar, mismo rostro, grito brutal
Y divertido:

“Milagro!”
Que me liquida.
Luego una carga a fondo

Para ojear mis cicatrices, y otra
Para escucharme el corazón –
De verdad sigue latiendo.

Y hay otra y otra arremetida grande
Por una palabra, por tocar
O por un poquito de sangre

O por unos cabellos o por mi ropa.
Bien, bien, está bien Herr Doktor.
Bien. Herr Enemigo.

Yo soy vuestra obra maestra,
Su pieza de valor,
La bebé de oro puro

Que se disuelve con un chillido.
Me doy vuelta y ardo.
No creas que no valoro tu gran cuidado.

Ceniza, ceniza —
Ustedes atizan, remueven.
Carne, hueso, nada queda 00

Una barra de jabón,
Una alianza de bodas.
Un empaste de oro.

Herr Dios, Herr Lucifer
Cuidado.
Cuidado.

Desde las cenizas me levanto
Con mi cabello rojo
Y devoro hombres como el aire.

Fuente: POESÍA UNIVERSAL

VIENDO LLOVER EN LA LISA. ALPIDIO ALONSO GRAU

LLUVIA Y PARAGUAS

ALPIDIO ALONSO GRAU

VIENDO LLOVER EN LA LISA

                          Para Norberto Medina,
                          dondequiera que esté.

Los demás que no fui
los que pude haber sido
los ajenos
los otros
los que ya no seré:
ahora mismo sin sol
¿son también de la lluvia?
¿qué flamboyanes miran?
¿dónde están esperándome?

SIN SABER PARA QUIÉN

Soy una simple rama
del árbol mutilado
de mis antepasados

Sin saber para quién
escribo estas palabras

sin conocer qué almas
comerán de ellos
hacia su breve eternidad
tiendo estos frutos

DESHORAS

Este pacto que hago
a solas con la muerte, es mi vigilia.
Me asiste, como ven,
otra razón, por tanto.
Nada digo
del entuerto que soy.
Se independiza
mi haber querido ser
de mi ya sido.
Duden,
descrean de mí,
y  de la excusa que opongo
a mi tardanza.
Aun el tiempo que perdí
me  concierne.
Soy ese
tramado devenir
que mis manos no saben.

Yo me entiendo.

UNA MAÑANA Y OTRA

Un áureo bosque;
una colina
azul,
casi encendida;
una amarilla enredadera:
no mirados aún,
desprovistos
de tus ojos,
indiferentes,
esquivos a tus pobres días;
un presentido horizonte;
una distante orilla a la que
siempre estás llegando
de un viaje inexistente
pero cierto,
una mañana
y otra de tu esperanza.

MANCHEGA

                  Para Senel Paz

No te engaño
yo te ofrezco
mi tamaño

Cuando crezco
soy la altura
que merezco

la locura
de quebrar
mi armadura

mi lugar
mi misión
de soñar

mi razón
de vivir
sin perdón.

LA DEUDA: “DESENSILLAR HASTA QUE ACLARE”. ATILIO A. BORÓN

ILUSTRACIÓN ATILIO 4

ATILIO A. BORÓN

ATILIO 2Tengo la impresión que nuestro gobierno al igual que muchos actores no gubernamentales (partidos, movimientos sociales, sindicatos, etcétera) además de amplios sectores de la sociedad civil subestiman la magnitud de la crisis económica actual. Es comprensible que eso lo haga la derecha, y es el mensaje que transmiten sus compinches mediáticos. Para ellos la crisis es un momentáneo traspié producto de la cuarentena a la cual se oponen presuntamente en nombre de la libertad y los derechos individuales. Confunden a sabiendas (porque no pueden ser tan ignorantes) la causa con el remedio y entonces el culpable es éste, no el virus. La evidencia que ellos optan por desconocer demuestra que el bajón económico venía de antes, de la irresuelta crisis de las “hipotecas subprime” de los años 2007-2008. Esta fue el disparador de la recesión mundial que se extendería hasta finales del 2015 para después dar lugar a una leve e insuficiente recuperación. Lo que hizo la pandemia fue profundizar, vertiginosamente, las contradicciones que se agitaban en el seno del sistema capitalista y corroer las bases de su precario restablecimiento. La hegemonía del capital financiero contaminó a todo el sistema con su proverbial parasitismo y acentuó la fatal disyunción entre la especulación financiera y la economía real. Mientras las ganancias de los tahúres financieros crecían hasta las nubes la producción se desplomaba y la desocupación crecía incontenible. En Estados Unidos las personas que se acercaron a las oficinas de la seguridad social para tratar de obtener el módico y transitorio seguro de desempleo superó la cifra de cuarenta y siete millones.[1] No muy diferente fue el comportamiento en casi todos los demás países. Los pronósticos (conservadores) del FMI para las economías más desarrolladas prevén para este año una caída entre el 8 y el 13 por ciento del producto, cifras que con ligeras variantes se anticipan para los países de la periferia del sistema. La Argentina caería un 9.9 % mientras que en Brasil la caída sería de un 9.1 y en México el descenso sería del 10,5 , al paso que la economía mundial se contraería en un 5 por ciento. Hay que tener en cuenta que todas estas estimaciones están sujetas a una muy posible revisión a la alza en la medida en que la pandemia continúe su curso y las actividades económicas se reduzcan aún más.

Dados estos antecedentes no sorprende que hayan comenzado a oírse con más fuerza las voces de economistas que proponen una moratoria generalizada de la deuda, tanto la soberana como la de los particulares. En ese sentido, y contrariamente a la opinión prevaleciente, la situación de la Argentina está lejos de ser una escandalosa excepción. Una mirada sobria a los datos oficiales de los distintos gobiernos permite comprender las razones de quienes proponen un jubileo global como necesaria estrategia para salir de la crisis. Estados Unidos tiene una deuda pública que supera los 23 billones de dólares (o sea, 23 millones de millones de dólares, lo que en inglés se cita como 23 “trillones” de dólares), equivalente al 98 % de su PIB. ¿Caso único? ¡Para nada! En el Reino Unido esta proporción asciende al 116 %, al 126 % en Italia, en Francia al 213 %, en Holanda llega a 533 % y en Irlanda al 780 %. Por comparación, en China este guarismo apenas si llega al 13 % y en Rusia al 40 %.La Argentina tiene una relación deuda/PIB que según diversas estimaciones fluctúa en torno al 85%.

James K. Galbraith, hijo del eminente economista John  K. Galbraith, y profesor en la Universidad de Texas/Austin ha sido desde hace tiempo uno de los más ardientes defensores de la tesis del jubileo de la deuda.[2] Según él, una vigorosa recuperación de la pandemia sólo será posible a condición de que se produzca una masiva anulación de la deuda. “La enorme maraña de deudas impagas que no podrán ser cobradas exigirá que el sistema financiero sea refundado desde sus bases” dice en su artículo. Galbraith recuerda algunos episodios cruciales del siglo veinte y observa que, afortunadamente, los gobiernos aprendieron de los desastres ocasionados con posterioridad a la Primera Guerra Mundial cuando Alemania fue obligada a pagar una deuda exorbitante como “reparaciones de guerra.” Apenas pudo hacerlo en mínima parte y a poco andar interrumpió sus pagos al Reino Unido, Francia y Bélgica, los que a su vez dejaron de pagar sus propias deudas con Estados Unidos. Cómo Washington presionaba a Londres, París y Bruselas para que pagaran sus deudas éstos hicieron lo propio con Berlín. El resultado: un círculo vicioso de deudas incobrables que en conjunción con otros factores terminó desatando la Gran Depresión y abriendo las puertas para el auge del Nazismo y, tiempo después, la Segunda Guerra Mundial.

Para Galbraith las traumáticas lecciones de la primera posguerra hicieron que los gobiernos adoptaran una actitud completamente diferente y que las deudas originadas por la Segunda Guerra Mundial fueron canceladas o licuadas, reducidas a una mínima expresión. Washington dejó de presionar a Londres y a sus aliados para que cumplieran con sus obligaciones porque sabía muy bien que aquellos no tenían como hacerlo. Una actitud similar se adoptó en relación a Alemania, ratificada luego plenamente en 1953 a resultas de lo cual ese país pagó una ínfima parte de su deuda externa. Y otro tanto ocurrió, siguiendo un trámite aún más complejo, con Japón, que no sólo debía reparaciones de guerra a Estados Unidos sino también las derivadas de su ocupación de China, Indochina (Vietnam), Corea y las Filipinas. Incidentalmente, el Reino Unido tampoco pudo pagar la cuantiosa deuda que al terminar la Segunda Guerra Mundial tenía con la Argentina, lo que precipitó la nacionalización de varias empresas británicas radicadas en este país, entre ellos los ferrocarriles. Según Galbraith, la actitud dominante en ese entonces fue decisiva para viabilizar la construcción del estado de bienestar keynesiano y el auge de la socialdemocracia que abrió el período más luminoso en la historia del capitalismo. Y agrega que algo similar ocurrió dentro de Estados Unidos cuando, en los años de la Gran Depresión la mayoría de las deudas fueron anuladas y la economía pudo, lentamente recuperarse con la gestión de Franklin D. Roosevelt. Seguir leyendo LA DEUDA: “DESENSILLAR HASTA QUE ACLARE”. ATILIO A. BORÓN

NO HAY “CAMINOS REALES” PARA OBTENER CONOCIMIENTOS CIENTÍFICOS. LUIS CARLOS SILVA AYCAGUER

ilustración prof. silva 1
Ilustración: Ricardo Valdivia

LUIS CARLOS SILVA AYCAGUER*

luis carlos silva 3Es conocido que en muchas sociedades de la antigüedad existían senderos no accesibles a la plebe, que estaban reservados para facilitar el tránsito de la nobleza o los reyes. Eran los llamados “caminos reales”. Se cuenta que, cuando el rey egipcio Ptolomeo I, ansioso por dominar las bases de la geometría sin tener que someterse al estudio arduo y pausado de sus principios, solicitó al gran geómetra de su época, Euclides, que le diera una explicación sencilla y expedita de la disciplina, este le respondió: “Lo siento, alteza, pero no hay caminos reales para la Geometría”.

La pandemia de COVID-19 ha producido cambios profundos en las costumbres y prácticas cotidianas en la mayoría de los países del planeta. Tales modificaciones, cuyo alcance y forma “final” son hoy motivo de controversias, ansiedad e incertidumbre, ha alcanzado a la esfera de la producción científica. Una acelerada carrera en la búsqueda de soluciones preventivas, diagnósticas y terapéuticas comenzó desde que irrumpió la epidemia en la ciudad china de Wuhan a finales de 2019. Tanto en el diseño como en la implementación de las estrategias asociadas a cada una de estas tres esferas, en medio del apremio por hallar soluciones, se han venido sucediendo en muy corto plazo falacias y certezas, fracasos y progresos.

En este contexto resulta útil detenernos en lo que se ha convertido en el mayor escándalo científico asociado a la pandemia producida por la COVID-19: se trata de lo acaecido en torno a la hidroxicloroquina, un fármaco antipalúdico que había producido enormes esperanzas y no pocos recelos.

Las expectativas favorables fueron alimentadas cuando el 17 de marzo de 2020 el grupo de infectología del hospital de Marsella publicó una información que daba cuenta de una significativa reducción en la detección del virus en las vías respiratorias de pacientes tratados con ese fármaco. Sin embargo, se trataba de un “preprint” (manuscrito no revisado por pares), lo cual le restaba credibilidad. En condiciones normales, dicha revisión puede suponer semanas y hasta meses, como sabe todo investigador que aspire a publicar en revistas de alta visibilidad.

El artículo en cuestión dio lugar a intensos debates durante algunas semanas y fue seguido por varios estudios serios, muchos de los cuales no habían hallado utilidad del fármaco, ni como recurso terapéutico ni como instrumento preventivo, devaluando así los buenos augurios.

Discrepancias de esta naturaleza, en condiciones normales, son naturales y esperables: la verdad científica suele abrirse paso en medio de controversias que discurren mientras se acopian evidencias de uno u otro signo, o hasta que algún estudio muy poderoso deje zanjado el debate, al menos por un tiempo. En ese contexto, la hidroxicloroquina pasó a ser el recurso terapéutico más politizado de la pandemia cuando fue elogiado por Donald Trump y Jair Bolsonaro, quienes atribuyeron su magnífico estado de salud al hecho de haberlo consumido, a la vez que lo exaltaron -como si ellos fueran grandes autoridades científicas- como la solución de la crisis sanitaria. Con el paso de los días, Estados Unidos y Brasil fueron sumiéndose en una vorágine mortal producida por la COVID, para desconsuelo de sus respectivos presidentes.

En medio de esas turbulencias, las presuntas bondades de la hidroxicloroquina se vinieron abajo a raíz de un trabajo difundido el 22 de mayo por la prestigiosa revista británica The Lancet, conceptuada por muchos como la más encumbrada del mundo sanitario. Pero la revista no es un ente enteramente autónomo: es una publicación dependiente del grupo oligopólico Elsevier con casa matriz radicada en Ámsterdam. Se trata de la mayor editorial del mundo en materia de salud, la cual ejerce control sobre dos mil 500 revistas científicas e impone abusivas condiciones a universidades y centros de investigación para que puedan acceder mediante suscripciones al casi medio millón de artículos allí publicados.

ilustración silva 2

El estudio parecía demoledor, por estar basado en una muestra descomunal de 96 mil pacientes ingresados en 671 hospitales de seis continentes. Por su conducto se habría demostrado que el empleo de la hidroxicloroquina entrañaba un incremento de 30 por ciento en la probabilidad de muerte de los pacientes tratados con el fármaco. El artículo estaba firmado por tres destacados investigadores (de la Universidad de Utah, del Hospital Brigham de Mujeres de Boston y del Hospital Universitario de Zúrich) y por Sapan Desai, director ejecutivo de Surgisphere, la empresa norteamericana que había aportado los datos de las decenas de miles de pacientes incluidos en el ensayo. Seguir leyendo NO HAY “CAMINOS REALES” PARA OBTENER CONOCIMIENTOS CIENTÍFICOS. LUIS CARLOS SILVA AYCAGUER

PALABRAS DE FIDEL. MIGUEL BARNET

A partir de Palabras a los intelectuales, pronunciadas por Fidel el 30 de junio de 1961 en la Biblioteca Nacional, las cosas tomaron un rumbo diferente, o más bien, se definieron posiciones ideológicas que se cocían en varios ambientes de intelectuales y artistas
FIDEL, NICOLÁS, ALEJO, LILIA Y ALFREDO
Fidel junto a Nicolás Guillén, Alfredo Guevara y Alejo Carpentier, en el II Congreso de la UNEAC; al fondo, Lilia Esteban de Carpentier. Foto: Mario Ferrer

MIGUEL BARNET

El año 1961 produjo un violento giro de inflexión en la vida cultural cubana. A partir de Palabras a los intelectuales, pronunciadas por Fidel el 30 de junio de 1961 en la Biblioteca Nacional, las cosas tomaron un rumbo diferente, o más bien, se definieron posiciones ideológicas que se cocían en varios ambientes de intelectuales y artistas.

De una parte, urgía despejar dudas, evitar resquemores y espantar fantasmas que planeaban en los círculos de creadores; de otra, se requería definir plataformas, hallar puntos de contacto, desbrozar caminos que facilitaran la inserción del arte y la literatura en el proceso de transformaciones sociales.

Tuve el privilegio de ser testigo del acontecimiento. Había cumplido 21 años y estaba lejos de imaginar que sería uno de los

participantes más jóvenes del encuentro entre la dirección de la Revolución y un nutrido grupo de creadores, en su inmensa mayoría escritores. Yo trabajaba a la sazón con Argeliers León, compositor, etnólogo e intelectual de sobresaliente ejecutoria que había confiado en mí para asistirlo en la Biblioteca Nacional y orientarme en el campo de la antropología social.

Ya habían transcurrido dos encuentros previos, los días 16 y 23 de junio, en los que no estuve presente. Pero el 30 Argeliers me dice que el Comandante se iba a reunir en el teatro de la Biblioteca. Era tal mi inquietud que Argeliers cargó conmigo, y me senté junto a él en una de las primeras filas. Alguien, con delicadeza, indicó me trasladase a la parte posterior de la sala. Al contarlo mucho después en un panel conmemorativo, utilicé una imagen del béisbol: me pusieron a jugar en los jardines, detrás del diamante. Después de todo, desde allí se oía mejor. Hice apuntes que luego perdí, pero permanecen en mi memoria los hitos fundamentales.

Fue un discurso, para mí, revelador. Me cambió completamente la vida. Yo venía de una clase media y no tenía una formación política, pero sí una vocación sociológica, antropológica y de patria muy grande, que es la que me hizo permanecer aquí. Ese día había olor a manigua, olor a Sierra. Admiré mucho más a aquel hombre, treintañero y desaliñado, con su traje verde olivo, que venía con otro discurso. Yo estaba acostumbrado al lenguaje hueco y mediatizado de algunos de los intelectuales de entonces, que debatían en programas de radio como Ante la prensa, de cmq. Los tiempos de la tiranía también fueron tiempos de una censura brutal. La retórica campeaba, en un lenguaje grandilocuente de lugares comunes. De pronto escuché a Fidel, que ya desde Columbia el 8 de enero de 1959, llevaba adelante un discurso fresco, moderno, directo y coloquial; que llegaba al alma a todo el mundo, porque estaba diciendo verdades contundentes.

¿Cuál hubiera sido mi destino sin la Revolución? Empleado público, oficinista o, cuando más, profesor de español en un colegio norteamericano. Diletante intelectual a lo sumo. Viajero de los ferries a Miami y cazador de fruslerías y dinero. Antes de Palabras a los intelectuales, y mucho más después, supe que mi destino era Cuba, la Cuba que tendríamos que construir y que tanto nos ha costado. Muchos años después, en la Casa de las Américas –Eusebio Leal nunca lo olvida- le dije a Fidel: «Yo no me quedé, me fui quedando».

Esa reunión en la Biblioteca fue crucial para que Fidel midiera la complejidad de aquella numerosa y variopinta asamblea de escritores y artistas. La Uneac, que surgió como resultado del Primer  Congreso de Escritores y Artistas, dos meses después con Nicolás Guillén a la cabeza, ejerció un papel de cohesión. Todo, en medio, de un intenso y polémico debate que produjo, a su vez, un caleidoscopio de ricas expresiones de la cultura cubana.

Solemos congelar en una frase la significación de Palabras a los intelectuales. Debemos ir más allá. Piedra angular de la política cultural de la Revolución no se detuvo en el tiempo. Al volver la vista observo cómo allí Fidel sembró la idea de una verdadera democratización del arte y de la necesaria unidad dentro de la diversidad.

En cuanto a mis intereses más cercanos, el basamento conceptual expresado por él hizo posible la toma de conciencia en torno a la reivindicación de las culturas populares y, de modo particular, las de origen africano, preteridas y marginadas hasta entonces. Fernando Ortiz ya había abierto una brecha, rompiendo esquemas y prejuicios raciales.

El próximo año se cumplirán seis décadas de aquel pronunciamiento medular. Estamos en la obligación de desentrañar el hilo conductor entre las ideas expresadas por Fidel y el ulterior desarrollo de la política cultural de la Revolución; de separar lo esencial de lo accesorio. Poner al día, e incluso polemizar en buena lid, con el legado de Palabras a los intelectuales pudiera ser un nuevo punto de partida para una concepción más cabal de la cultura cubana.

Fuente: GRANMA

SEMIÓTICA DE LA PANDEMIA (II). FERNANDO BUEN ABAD DOMÍNGUEZ

¿Flexibilización laboral a la sombra del Coronavirus?

ilustración fernando buen abad chiste-reforma-laboral-2012-recortes

FERNANDO BUEN ABAD DOMÍNGUEZ

FERNANDO BUEN ABAD, ESCRITOR MEXICANO Y MÁSTER EN FILOSOFÍA PO

Sacudida planetaria. Aprendimos, a golpes de realidad “sorpresiva” (y avasallante) que poco será igual después de la pandemia del COVID-19. Especialmente los salarios y los empleos. Desde la palabra “virus” hasta la iconografía sanitaria, pasando por la noción de muerte y vida, tenemos “cambios” en marcha que darán por resultado territorios semánticos “nuevos” que, como todo campo semántico, es un escenario en disputa. Aprendimos, con la “nueva” didáctica del capitalismo, que nadie pide permiso y nadie ofrece disculpas por una tragedia global que ha costado millones de vidas y descalabros inmensos para la clase trabajadora.

Estamos asimilando los alfabetos actualizados de la dominación entre las ecuaciones malthusianas, y la didáctica del “sálvese quien pueda”: Inflación descontrolada, devaluaciones a placer, desempleo a mansalva y castración del poder adquisitivo. Nos han descargado sobre la espalda todo el paquete de las “reformas laborales” burguesas, en tiempo récord, mientras estamos en cuarentena. A la sombra de la pandemia un gran negocio camuflado. “A esta altura, ya nadie ignora que la pandemia no es sólo una crisis sanitaria. Es lo que las ciencias sociales califican de “hecho social total”, en el sentido de que convulsiona al conjunto de las relaciones sociales y conmociona a la totalidad de los actores, de las instituciones y de los valores”. Ignacio Ramonet https://www.eldiplo.org/wp-content/uploads/2020/04/Ramonet-pandemia-sistema-mundo.pdf

Algunos salieron ganando. “Cambia” de significado el Estado burgués que resucita desde los sótanos del neoliberalismo y se apresta, si nos descuidamos, a repetir más de lo mismo. “Cambia” de significado la “democracia” que ahora seguirá siendo burguesa, plagada de contradicciones y “defectos” muy convenientes para el establishment. “Cambia” todo para que nada cambie. Incluso los progresistas parecen conservadores al lado de la catarata de “cambios” que aluden a la “propiedad privada” burguesa (que en un diccionario decente debería significar saqueo o hurto). “Cambian”, en teoría, las Leyes y la Justicia, “cambia” el poder ejecutivo, el legislativo y el judicial… ahora sesionan a distancia. “Cambian” las academias y sus saberes. No cambia el peso de la barbarie contra los oprimidos. Sólo se incrementa el desempleo, el hambre, la insalubridad, la intemperie, la carencia de educación, la falta de agua, luz, medicamentos… y respeto.

Hay más pobreza y desigualdad. Por “alguna razón” se hacen esfuerzos denodados para hacernos creer que el mundo será “distinto” sin tener que modificar el sistema económico capitalista. Incluso algunos andan con el cuento de que puede “mejorarse”, hacerse “más humano”, hacerse “progresista”. Tratan de convencernos de que “cambio” es lo mismo que “reformas”. Que “distinto” es lo mismo que “igual”. Que las guerras son un negocio que puede “salvarnos”; que los bancos son nuestra mejor ayuda con sus “créditos”; que los “mass media” son imprescindibles para ayudarnos a entender la “realidad” y que es mentira que existan las “Fake News”. El paraíso post-pandemia. “La Organización Internacional del Trabajo advirtió este miércoles que casi la mitad de la población activa mundial, unos 1600 millones de trabajadores que laboran en el sector informal, están en riesgo de perder sus medios de subsistencia debido al constante descenso del número de horas trabajadas a causa del brote del COVID-19.”  https://news.un.org/es/story/2020/04/1473582

Esto todavía no termina. Lo “nuevo” es quedarse en lo mismo y hacer lo imposible para que nos dure. En la refriega ideológica por dominar el “sentido común” el capitalismo convierte su agonía en Apocalipsis para nosotros. Y anhela que lo salvemos –entre todos– para ofrecerlo a nuestra prole como su mejor herencia. Como un “cambio” radical. ¿Cuántos rebrotes de pandemia hacen falta hasta pulverizar (hasta donde el capitalismo anhela) los salarios de la clase trabajadora? Tienen la palabra los “anti-cuarentena” globales. Dentro del capitalismo no hay solución a los problemas sanitarios mundiales. Ni solución para los problemas del planeta y de la humanidad en general.

Bajo el capitalismo nada es suficiente para cuidar a los pueblos. Unos cuantos ricos serán más ricos gracias a que habrá más pobres y más empobrecidos. De esa semántica no se habla pero toda la burguesía trabaja para darle forma. Los gobiernos que quieran tener “sentido” de pueblo deberán cambiarse desde sus entrañas y sacudirse todo reformismo parásito. Incluso los viejos conservadores que se atrincheraron en la “ciencia” y en la “academia”, con sus relatos de estadísticas tecnócratas y positivistas, hoy parecen adalides del progresismo ad hoc que maquillará al nuevo viejo Estado. Sin tocarle un pelo al capital. Cuándo alguien se asume “dueño” de un campo semántico, de manera explícita o implícita, en lo teórico o en lo práctico, ejerce un tutelaje auto-referencial despótico propio de una lógica mediocre y de una ignorancia supina.

Suelen hablar con suficiencia y jerigonza. Con énfasis y con superioridad demuelen el poder adquisitivo. Desde su perspectiva somos todos discapacitados intelectuales. Se los puede encontrar en congresos, simposios y conferencias. Van y vienen con sus papers, ponencias o textos empapados de exageraciones y exaltados por el éxito acelerado que se atribuyen a sí mismos gracias a los puntos ganados en las lides burocráticas entre certificados, diplomas y “publicaciones”. Todo por la salud del mercado. Son latifundistas de la nada asombrados por su inteligencia alpinista que en el “reino de los ciegos” funda tronos de nadería exhibicionista. Antípodas de la humildad. Pero mansos ante el capital. Las propias reglas del Mercado académico burgués han creado esos monstruos de sabiduría sedicente que llegan a creerse sus propios cuentos “científicos” a costillas de la paciencia, la ignorancia o la abulia imperantes. Mientras tanto, en la proliferación de publicaciones, PowerPoint y saliva “docta”, la ciencia de la opresión económica avanza en manos de esos “vendedores ambulantes” de programas económicos de espaldas a los pueblos. Infestaron las carreras, los posgrados y las bibliotecas. Impusieron sus destrezas burocráticas y formalistas para vaciar de contenido a la producción teórica. La prestidigitación cuantitativa sin firmeza lógica. La flexibilización laboral infestada por “asesores científicos”.

Nos quieren dóciles. Están haciendo de las suyas con los salarios de la clase trabajadora bajo el abrigo de la pandemia. El viejo truco de esconder los libros contables se acompaña con el viejo truco de apoderarse de los “diccionarios”, de imponer los significados que a la clase dominante le convengan. Dicen que el “coronavirus” es causante de una crisis económica sin precedentes, que debemos ayudar o rescatar algunas empresas sin detenernos demasiado en revisarles las cuentas ni los prontuarios. Nos cueste lo que nos cueste. Dicen que se debe crear millones de empleos pero no se fijan blindajes ni políticas para que no desciendan los salarios ni la calidad del trabajo. ¿Llegaremos a los excesos insaciables que determinen los dueños del mundo? Seguir leyendo SEMIÓTICA DE LA PANDEMIA (II). FERNANDO BUEN ABAD DOMÍNGUEZ

EXPOSICIÓN ONLINE ‘DISTANCIAS CONECTADAS’. GALERÍA ‘TRANSEÚNTES’

DISTANCIAS CONECTADAS 

La Galería Transeúntes surge en el año 2000. Creada por Sándor González Vilar, ha dedicado gran parte de su existencia a la promoción y al apoyo de artistas autodidactas y no tan conocidos, en espacios expositivos con sedes físicas variadas. De ahí su nombre, “Transeúntes”, o lo que es lo mismo: puede estar en cualquier lugar. En esta ocasión, lanzamos una muestra diferente, no en una galería, sino en el inapresable universo virtual, y para ello convocamos a un grupo de artistas -–también amigos– que, a pesar de las distancias y contratiempos, se han mantenido unidos y conectados a lo largo de no pocos años. Eduardo Roca “Choco”, Alexis Leyva Machado “Kcho”, Ernesto Rancaño, Eduardo Abela, Luis Enrique Camejo, Andy Rivero, Jorge Sáenz, Juan Carlos Pérez Balseiro, Enrique Wong y Sándor González, son los protagonistas de esta exposición, que pretende ser una propuesta DESDE el arte, pero no solo PARA el arte, sino para todos cuantos se interesen en la cultura cubana, la que, incluso en tiempos de pandemia, se reinventa, motiva y conecta hasta las distancias más remotas.  Claudia González Machado (Lic. Historia del Arte)

poster expo distancias conectadas

Visite la exposición en: FACEBOOK  e INSTAGRAM

Fuente del video: NOTICIERO NACIONAL DE LA TELEVISIÓN CUBANA, domingo 28 de junio de 2020.

ERIC SADIN: “LA PANDEMIA FUE COMO UNA BURLA A NUESTRA VOLUNTAD DE CONTROLAR TODO.” EDUARDO FEBBRO

El filósofo francés desliza su denuncia en el momento más excesivo de la fascinación humana por la inteligencia artificial, desnudando la endeblez del transhumanismo futurista, y critica a quienes endiosan a las nuevas tecnologías. "Es la primera vez en la historia de la técnica que existen sistemas con el poder de mandar", sostiene.  
eric sadin
El filósofo francés Eric Sadin.

 EDUARDO FEBBRO 

Eduardo-Febbro (1)Desde París. Desafiar la modernidad es un gesto reservado a muy pocos. Algunos lo hacen desde la nostalgia del pasado porque son como viudos de un tiempo ido, otros, en cambio, deslindan los engaños, desarman las narrativas y los espejismos con los cuales los sistemas someten al presente del mundo. Eric Sadin pertenece a la segunda dinastía. Este filósofo francés forma parte del muy estrecho grupo de pensadores que sustentan una reflexión crítica sobre las nuevas tecnologías. Sadin tiene un pensamiento propio, una reflexión auténtica sobre lo que está realmente en juego dentro de la tecno ideología. Sus libros son una fuente imperdible de denuncia y reflexión y no uno de esos tediosos inventarios sobre tecnología que se limitan a enumerar sin entender el fenómeno. La elegancia de Eric Sadin está, entre muchos atributos, en que sus ensayos son en tiempo real y no un posteriori crítico, un diagnóstico post morten. Sadin desliza su reflexión en el momento más excesivo de la fascinación humana por las nuevas tecnologías. Lo hizo en 2011 con el libro “La société de l’anticipation : Le Web Précognitif ou la rupture anthropologique”(La sociedad de anticipación: investigación sobre las nuevas formas de control). El libro se publicó en francés dos años antes de que se conociera el espionaje mundial orquestado por los servicios secretos norteamericanos y revelado por el ex agente de la CIA y de la NSA Edward Snowden. En 2013 publicó “La Humanidad aumentada” (Editorial Caja Negra), donde exponía cómo las capacidades cognitivas de los sistemas digitales estaban gobernando los seres y las cosas. En 2015, apareció “La Vida Algorítmica, Crítica de la razón digital”, un ensayo donde Sadin abordaba el proceso de captación y explotación de los datos digitales con el único fin de identificar correlaciones y comportamientos. En 2016, Caja Negra tradujo otro de sus libros más contundentes, La siliconización del mundo. El libro era una suerte de alegato desconstructivo de uno de los mitos más mastodónticos de la modernidad: la Silicon Valley. Allí se forjó el modelo técnico-económico dominante aceptado con una mansedumbre global espeluznante. Era, en ese momento, un contrataque feroz contra un modelo que se presentaba a si mismo como un buen operador del progreso de la condición humana, pero que, al final, como con el conjunto de las tecnologías de la información, sólo maniobraba en beneficio de intereses privados. En 2020 Caja Negra publica en las próximas semanas otro ensayo de Sadin donde el pensador francés desmonta otra gran mentira del siglo XXI: la Inteligencia Artificial. El título del ensayo declara sin rodeos sus intenciones: “La Inteligencia Artificial o el desafío del siglo. Anatomía de un antihumanismo radical” (traducción de Margarita Martínez).

Allí donde los medios baten la crema de un nuevo ser humano reparado de todas sus imperfecciones, Sadin le sigue la pista pasando del otro lado del espejo. Encuentra una impostura monumental cuyos contenidos desgrana en esta entrevista realizada en París. Se ha deslizado una tragedia global muy enriquecedora que da la razón a los análisis de Eric Sadin. La pandemia del coronavirus desarmó todas las retóricas sobre la utilidad humana de las nuevas tecnologías. No sirvieron ni para identificar el virus, ni para los pasos posteriores de la infección.

–La Inteligencia Artificial es, en los medios, poco menos que el nuevo El Dorado del horizonte humano. Sin embargo, usted ve en ella un proceso de deshumanización al mismo tiempo que un engreído discurso salvador y un trastorno mayor de los comportamientos humanos.

–Desde hace algunos años se expandió la idea de que la nueva lucha económica mundial se concentraba en la Inteligencia Artificial. Había dos ideas implícitas. La primera es que la Inteligencia Artificial era el horizonte económico ineluctable. La otra, que la IA ofrecería un montón de soluciones a muchísimos problemas individuales y colectivos. Esta idea se convirtió, entre 2015 y 2020, en la nueva doxa mundial que era preciso respaldar de forma masiva. Se produjo, en suma, una suerte de excitación colectiva a partir de la cual se estableció como una suerte de verdad probada, como un horizonte obligado. Nada puede ser menos verosímil. Son discursos entusiastas y luminosos muy alejados de la realidad. Se trata de una impostura. Desde el año 2010 estamos viviendo un cambio de estatuto. Las tecnologías digitales dejaron de ser un útil destinado a conservar, indexar o manipular la información para tener otra misión: se encargan de hacer un peritaje de lo real. Es decir que tienen por vocación revelarnos, a menudo en tiempo real, dimensiones que dependían de nuestra conciencia. Podemos recurrir al ejemplo de la aplicación Waze que se encarga de señalar el mejor recorrido para desplazarse de un lado a otro. Esa capacidad de hacer peritajes a velocidades infinitamente superiores a nuestras capacidades humanas caracteriza la Inteligencia Artificial. El sentido escondido de esto está en que la IA es como una instancia que nos dice la verdad. Y la verdad siempre reviste una función performática. Por ejemplo, la verdad religiosa enuncia dogmas e interpela a obedecerlos. La Inteligencia Artificial enuncia verdades con tal fuerza de peritaje que nos interpela a obedecerlas. Estamos entonces viviendo un momento donde las técnicas se dotan de un poder de mando. El problema radica en que nos plegamos al peritaje, nos conformamos con eso y ejecutamos las acciones correspondientes. Es la primera vez en la historia de la técnica que existen sistemas con el poder de mandar. Lo que ocurre de gravísimo es que esto tiene como objetivos responder a intereses privados u organizar a la sociedad de forma más optimizada.

–Este poder es, no obstante, apenas una etapa de ese proceso que funciona como una cadena de mando.

–Sí, el primero es el que acabo de describir: la técnica que da ordenes. Existe también el estado incitativo, que es como un primer nivel blando, digamos. Ese estado incitativo empezó a desarrollarse con la aparición de los Smartphones y las aplicaciones que nos aconsejaban sobre cosas cada vez más amplias de la realidad. Haga esto y no lo otro, vaya a este lugar que es mejor que el otro. Esto empezó con el IPhone y estaba ligado a la geolocalización. Su misión consistía en incitar a la gente a consumir. Es lícito reconocer que toda la esfera tecno industrial dio muestras de una genialidad sin igual. Inventaron constantemente nuevas cosas, forjaron discursos, supieron difundirlos y fueron y son una instancia de seducción desproporcionada. Algunos años después aparecieron los asistentes digitales virtuales, es el caso de Siri por ejemplo. Luego irrumpieron los altoparlantes conectados cuya particularidad es la de mantener una relación casi natural, intima, corpórea, con los usuarios gracias al conocimiento evolutivo de nuestros actos. Es turbador. La base de estos sistemas es el mismo: conducirnos a decidir esto o lo otro en función de la verdad enunciada. Encima, desde no hace mucho, esos sistemas hablan. La potencia de influencia de estos dispositivos es impresionante. Hablan, hacen peritajes, formulan, sugieren y dan órdenes. El grupo L’Oreal produce espejos conectados que, según el análisis de un rostro en el espejo, aconseja ponerse este producto, consumir este otro o ir a descansar a la montaña. La primera consecuencia de estas tecnologías es la mercantilización general de la vida. Esto le permite al liberalismo económico no verse confrontado por ninguna barrera y poder mercantilizar sin trabas el conocimiento de nuestros comportamientos. Casi a cada segundo y a escala planetaria, el liberalismo nos sugiere la mejor acción posible, es decir, la operación mercantil más pertinente. Vemos muy bien que el milagro de la Inteligencia Artificial no es para nosotros sino para la industria. Seguir leyendo ERIC SADIN: “LA PANDEMIA FUE COMO UNA BURLA A NUESTRA VOLUNTAD DE CONTROLAR TODO.” EDUARDO FEBBRO

EL CONCEPTO DE HEGEMONÍA EN LA OBRA DE GRAMSCI. VALENTINO GERRATANA

“Una hegemonía sin engaños es, por tanto, lo que distingue la hegemonía del proletariado de la hegemonía burguesa: por eso, Gramsci no se cansa de subrayar que ‘en la política de masas decir la verdad es una necesidad política’ (Q, 700). Es, claramente, el principio opuesto al bien conocido de la tradición burguesa, según el cual es esencial para el arte de la política la habilidad para mentir, ‘el saber astutamente esconder las propias opiniones verdaderas y las verdaderos fines a los que se tiende’ (Cuadernos de la cárcel, 699).”

GRAMSCI DIBUJO

VALENTINO GERRATANA

VALENTINO GERRATANAEl concepto de hegemonía es central en el desarrollo del pensamiento político y educativo de Antonio Gramsci. “Tanto si se sirve del término ‘hegemonía’, como si utiliza términos equivalentes (por ejemplo, ‘dirección intelectual y moral’), lo que más le interesa a Gramsci es la importancia esencial del marco de referencias en el cual el concepto se enraíza” (141).

Gramsci se refiere a menudo a Lenin como el ‘teórico de la hegemonía’, refiriéndose a “los escritos de Lenin en defensa de la hegemonía del proletariado en la revolución democrático-burguesa”.

“En un texto leniniano de este período se encuentra una definición teórica que parece escrita a propósito para justificar las posteriores tesis gramscianas. En polémica con V. Levitski, que contraponía a la idea de la hegemonía la idea del ‘partido de clase’, Lenin afirmaba de modo perentorio: ‘Desde el punto de vista del marxismo, una clase que niegue la idea de la hegemonía, o que no la comprenda, no es, o no es todavía, una clase, sino una corporación [es decir, un mero sindicato de oficio] o una suma de diversas corporaciones’. Y es, añadía Lenin, ‘justamente la conciencia de la idea de la hegemonía’ la que ha de transformar ‘una suma de corporaciones en una clase’ (Obras completas, XVII)” (141).

“No es fácil encontrar una definición más incisiva para subrayar la diferencia entre corporaciones y clase, y es precisamente la conciencia de esta diferencia la que sostiene toda la teoría gramsciana de la hegemonía” (141-142). “En el ensayo sobre la ‘cuestión meridional’, el último de sus escritos antes de su encarcelamiento, Gramsci puede aclarar perfectamente la cuestión de la hegemonía del proletariado, sin que necesite usar el término: ‘El proletariado, para ser capaz de gobernar como clase, debe despojarse de cualquier residuo corporativo, de todo prejuicio o incrustación sindicalista. ¿Qué significa esto? Significa que no sólo deben ser superadas las distinciones que existen entre profesión y profesión, sino que es necesario […] superar algunos prejuicios y vencer ciertos egoísmos que pueden subsistir y subsisten en la clase obrera como tal, incluso cuando ya han desaparecido de ella los particularismos profesionales. El metalúrgico, el carpintero, el albañil, etc. deben pensar, no sólo como proletarios y no ya como metalúrgico, carpintero, albañil, etc., sino que deben dar un paso más adelante todavía: deben pensar como obreros miembros de una clase que tiende a dirigir a los campesinos y a los intelectuales, de una clase que puede vencer y puede construir el socialismo sólo si es ayudada y seguida por la mayoría de estos estratos sociales’ (La quistione meridionale, 1926).” (142).

En ese momento, de acuerdo con las perspectivas del movimiento internacional nacido de la Revolución de Octubre, “Gramsci podía hablar de la cuestión de la ‘hegemonía del proletariado’ como de la cuestión de la ‘base social de la dictadura proletaria y del Estado obrero’. […] Sin embargo, ambos conceptos [el de ‘hegemonía’ y el de ‘dictadura del proletariado’] permanecen distintos” (142). Luego, en la cárcel, en un momento de reflujo del movimiento revolucionario y de abandono por la III Internacional del concepto de hegemonía, la meditación de Gramsci lo lleva, por el contrario, a profundizar en ese concepto y a hacerlo más complejo; así podrá servirle como llave maestra para desarrollar la teoría adecuada para conceptualizar el proceso que pudiera llevar a la clase obrera a la toma del poder del Estado.

En efecto, “Gramsci retoma la idea leniniana de la hegemonía del proletariado […] y la pone en el centro de una nueva investigación” (143). Ya “en la carta de octubre de 1926 dirigida al Comité Central del Partido Comunista Soviético, la idea de la hegemonía del proletariado sirve de hilo conductor de la argumentación que sostiene, tanto las críticas dirigidas al grupo de oposición, como las dudas y las reservas que se refieren a la conducta de la mayoría. El leninismo es definido aquí como la ‘doctrina de la hegemonía del proletariado’, mientras que el concepto de hegemonía aparece siempre contrapuesto al espíritu corporativo, incapaz éste de sacrificar los intereses inmediatos a los intereses generales y permanentes de la clase. En el mismo sentido, Lenin había diferenciado el concepto de clase del de corporación (o suma de corporaciones). Ese concepto de hegemonía del proletariado es igualmente válido tanto para cuando la clase obrera, excluida del poder, lucha por conquistarlo, como para cuando, después de haberlo conquistado, lucha por mantenerlo” (143).

“En la reflexión carcelaria, Gramsci confirma esta interpretación suya del leninismo y la desarrolla haciendo de ella el punto de partida de su investigación teórica. ‘El más grande teórico moderno de la filosofía de la praxis –-como llama Gramsci a Lenin en los Cuadernos de la cárcel–, en el terreno de la lucha y de la organización política, con terminología política, en oposición a las diversas tendencias ‘economicísticas’ ha revalorizado el frente de la lucha cultural y construido la doctrina de la hegemonía como complemento de la teoría del Estado-fuerza’ (Quaderni, 1235). A diferencia de una tradición consolidada que atribuía a Lenin el mérito de haber revalorizado el concepto marxiano de dictadura del proletariado, para Gramsci la importancia teórica de Lenin está en otra parte: en el haber integrado este concepto (la teoría del Estado-fuerza) con la doctrina de la hegemonía. Es ésta, según Gramsci, su contribución teórica más importante, y en esta dirección hay que desarrollar la investigación.” (143).

“Estando Gramsci convencido de que la fuerza por sí sola no basta para gobernar el Estado, es decir, que es insuficiente para asegurar un dominio estable de clase, se esfuerza por aclarar qué otros elementos contribuyen a mantener en equilibrio la dinámica del poder. Y es precisamente la teoría de la hegemonía, estimulada por la reflexión sobre el leninismo, la que va a ofrecerle un camino de acceso a una temática tan compleja, explorada en los Cuadernos en las más diversas direcciones. Pero, puesto que una clase no puede conocerse a sí misma si no conoce a todas las demás clases sociales, es evidente, en este sentido, que el concepto de hegemonía del proletariado, para ser aclarado hasta el fondo, tenía necesidad del soporte de una teoría general de la hegemonía; esto es, una teoría que se pudiese referir tanto a la hegemonía proletaria como a la hegemonía burguesa; o bien, en general, a cualquier relación de hegemonía. Es éste el camino seguido en la reflexión de los Cuadernos de la cárcel.” (143-144).

“Este concepto general de hegemonía se constituye, en el pensamiento de Gramsci, a través de la diferenciación de las funciones de la dirección respecto de las funciones del dominio. ‘La supremacía de un grupo social –-escribe Gramsci– se manifiesta de dos modos, como ‘dominio’ y como ‘dirección intelectual y moral’. Un grupo social es dominante de los grupos adversarios, a los que tiende a ‘liquidar’ o a someter incluso con la fuerza armada, y es dirigente de los grupos afines y aliados. Un grupo social puede y, aún más, debe ser dirigente ya antes de conquistar el poder gubernativo (ésta es una de las condiciones principales para la propia conquista del poder); después, cuando ejercita el poder, e incluso si lo tiene fuertemente empuñado, se convierte en dominante pero debe continuar siendo también ‘dirigente’’ (Q, 2010-2011). Son dos los elementos que, diferenciándose, se entrelazan al mismo tiempo y se combinan en la vida de todo Estado; que aparecen, por tanto, siempre, según las fórmulas generales usadas por Gramsci: ‘dictadura+hegemonía’ (Q, 811) o ‘hegemonía acorazada de coacción’ (Q, 764)” (144). Seguir leyendo EL CONCEPTO DE HEGEMONÍA EN LA OBRA DE GRAMSCI. VALENTINO GERRATANA

EL HOMBRE QUE EL VALOR LE TEMÍA. EMILIO L. HERRERA VILLA

“¿Le tendremos miedo al negro, al negro generoso, al hermano negro, que en los cubanos que murieron por él, ha perdonado para siempre a los cubanos que todavía lo maltratan? (…) yo sé que el negro ha erguido el cuerpo noble y está poniéndose de columna firme de las libertades patrias. Otros le teman: Yo, lo amo: a quien diga mal de él, me lo desconozca, le digo a boca llena: mienten.”

José Martí

1 5J1totYVZeXYzSsD92Vuvw

EMILIO L. HERRERA VILLA

emilio-herreraNumerosas balas llevaban su nombre, aunque poco le importaba. La gloria lo acariciaba con honorables medallas de plomo impactadas en su cuerpo, pequeños vestigios de una vida sacrificada. Nunca se escondió al futuro, lo enfrentaba cada día en la manigua. Muchos lo retaron, pero escasos vivieron para contarlo. Eran tiempos difíciles, donde la insolencia se pagaba al filo del machete.

En sus puños albergaba toda su fama de temerario, virtud que lo identificó como uno de los coroneles más bravos de la independencia. Las historias contadas sobre él no son mentiras, no exageran, no presumen. Policarpo Pineda Rustán era un valiente. De esos hombres que ejercía una atracción magnética sobre la tropa. Un halo de esbelta energía rodeaba su figura hasta el campo de batalla, y allí se hacia inexpugnable. Lo sabía el enemigo, también los insurrectos. Rustán personificaba al coraje, sin dudas el amo y señor de la osadía.

Policarpo Pineda
Policarpo Pineda

Amaba y ansiaba la libertad, como todo indio[1], sí, Policarpo Pineda era un taíno casi puro, un cacique vestido de mambí. De pelo crespo y rostro de cobre. Otro Caupolicán, de espalda ancha y cuerpo atlético. Un hombre muy fuerte de carácter y celoso de su dignidad.

Vivía en una época de sometimiento, de opresión racial, de castigos crueles para negros, mestizos e indios. Muchos hombres se odiaban debido al color de su piel. Las filas del Ejército Libertador no eran la excepción, había abundantes contradicciones. Existía un miedo general y una incomunicación alimentada por siglos de intolerancia, de esclavitud, de xenofobia y colonialismo español.

Rustán encabezaba la extrema vanguardia, realizando hazañas por los montes de Oriente. Sólo así podía lograr la admiración de sus compañeros. Nadie lo segrega, todos admiran al corajudo, el campo de batalla olvida las etnias y hermana con sangre al soldado blanco con el negro.

La futura República auguraba un sueño para muchas personas. Se luchaba y se moría por una Cuba libre de odios y prejuicios raciales. Una nación igualitaria sin ostracismos o cualquier otro tipo de marginación.

Esta idea embullaba a muchos combatientes, por eso Pineda estaba deseoso de conocer en persona al Presidente de la República de Cuba en Armas, Carlos Manuel de Céspedes. Admiraba profundamente al hombre que liberó a sus esclavos mientras proclamaba la soberanía de la Isla.Transcurrían los primeros días de junio de 1872 cuando el Padre de la Patria, acompañado de Máximo Gómez, visitaba el campamento del Indio Rustán. Esa tarde, aquel que burlaba constantemente a la muerte, formó a sus aguerridas fuerzas. Impecable resultó la ceremonia de recibimiento, donde Policarpo le presentó al Generalísimo al más bravo de sus oficiales:

“General, aquí le presento al Capitán más valiente de mi Regimiento, Guillermo Moncada, bueno entre los buenos”.

Posteriormente mostró una gran sonrisa a Céspedes. Ambos patriotas se estrecharon la mano. Poco importaba que el indomable Rustán estuviese toda la recepción sostenido por los brazos de sus ayudantes. Ni siquiera la invalidez podía cuestionar su grandeza. Las graves heridas de combate habían recaído sobre sus piernas, las cuales quedaron inutilizables. Ese era el precio a pagar por una vida arriesgada, mas no interesaba esta incapacidad porque nadie, absolutamente nadie, podía venir a darle lecciones de coraje… Seguir leyendo EL HOMBRE QUE EL VALOR LE TEMÍA. EMILIO L. HERRERA VILLA

LA BATALLA DECISIVA: EL GOBIERNO CONTRA EL PODER. ATILIO A. BORÓN

ILUSTRACIÓN ATILIO 5

ATILIO A. BORÓN

La cuarentena y el caso VicentÍn han exacerbado las ansias revanchistas y desestabilizadoras de la derecha que recurriendo a sus formidables oligopolios mediáticos –inagotables usinas de desinformación y manipulación de cerebros y corazones– y a su infantería de combate partidario trata de maniatar al gobierno, provocar su parálisis y, ¿por qué no?, su dimisión. Sería una ingenuidad pensar que una ofensiva tan furiosa y tan bien concertada pueda tener otra cosa que no fuese un objetivo de máxima. Suena un tanto exagerado pero la historia argentina enseña que los grupos dominantes rara vez movilizan sus recursos y destinan tanto tiempo y energía si no es por el premio mayor. Aquí lo que está en juego no es una concejalía o una subsecretaría sino lisa y llanamente el pronto retorno a la Casa Rosada.

El presidente Alberto Fernández ha sido blanco de un encarnizado ataque, en donde se mezclan insultos personales, descalificaciones y burlas, siguiendo meticulosamente los consejos que Eugene Sharp formulara en el manual de golpes de Estado que redactara para la CIA. [1] Partamos de la base que si alguien abre el buscador de Google con esta frase: “Alberto Fernández dictador” encontrará más de cuatro millones de resultados. Basta con recorrer las primeras páginas para comprobar la gravedad y extensión de tan maligna caracterización. Para el megaempresario Martín Varsavsky “Alberto tiene “un pequeño dictador escondido”, y lo mismo opinan el diputado nacional del radicalismo Alejandro Cacace, el abogado Carlos Maslaton, Elisa Carrió y las lumbreras que acuñaron el término “infectadura”, amén de tantos otras y otros para los cuales el dictador no está oculto sino que se exhibe con toda su prepotencia a plena luz del día. Para combatir a un dictador Sharp aconseja, aparte de muchas otras medidas, “practicar la desobediencia civil, acosar a funcionarios, burlarse de ellos, difundir sátiras que ridiculicen al gobernante, despliegue de banderas y colores simbólicos, gestos groseros, no-cooperación administrativa, etcétera.” Es decir, las medidas e iniciativas que proponen los ideólogos de la “infectadura” y están llevando a cabo los líderes de la “oposición democrática” en las últimas semanas.

Al día de hoy el presidente se encuentra objetivamente a la defensiva: el “periodismo de guerra” ejercido por órganos que son cualquier cosa menos periodísticos trabaja a destajo para desacreditarlo y deslegitimarlo ante los ojos de la población. El objetivo: erosionar por completo su autoridad y preparar la siniestra figura del “vacío de poder”, tantas veces utilizada en la historia de Latinoamérica para justificar golpes de Estado. Mientras, la pandemia prosigue su curso y la prolongada cuarentena es cada vez más difícil de sostener. Para las clases y capas populares quedarse en casa no es una opción realista o eficaz, sea por el hacinamiento de sus viviendas y barrios y por la naturaleza de sus medios de vida que las obligan a salir a diario a la calle a conseguir unos pesos. Algunos sectores de las capas medias pueden adaptarse a los rigores de la cuarentena, pero un prolongado encierro en un pequeño departamento para un grupo familiar de cuatro o cinco personas puede tener consecuencias psicológicas y médicas muy graves, aparte de las económicas. En resumen: una situación que puede, pasado tanto tiempo, desquiciar a una sociedad por más integrada que ésta sea.

Para paliar estos efectos se requiere de un Estado potente, dotado de los recursos necesarios para enfrentar en simultáneo un triple desafío: combatir la pandemia en los hospitales, asegurar la efectividad de la cuarentena y hacer llegar a millones de hogares el dinero o los bienes (alimentación, medicamentos, etcétera) necesarios para sobrevivir bajo estas durísimas condiciones. Dinero para quienes están en la informalidad; para los precarizados, o para los que conservaron sus empleos pero se encuentran suspendidos y sólo reciben parte de su salario; dinero para sostener el consumo de lo desocupados y también para las miles de pymes que se encuentran al borde de la bancarrota si es que no cayeron en ella. Y el problema es que las arcas del Estado están exhaustas por el enorme esfuerzo ya hecho en estos meses, agravado por la caída a pique de la recaudación fiscal y por las gravosas secuelas de “la otra pandemia”, la producida por los cuatro años del desastroso gobierno de Cambiemos.

Derrotada la pandemia aún quedará en pie tener que lidiar con una crisis económica que todo indica no será de fácil o pronta resolución. En Estados Unidos se extenderá hasta finales del 2021, según lo declarara Jerome Powell, el Chairman del Federal Reserve Board. Pensar en una inmediata recuperación del nivel de actividad económica en la Argentina es una expresión de deseos más que el resultado de un sobrio análisis de la realidad. Téngase en cuenta que en nuestro país la pandemia difícilmente será controlada antes de Septiembre, y ojalá que no más tarde. Luego, muy lentamente se podrá salir a circular por las calles para comenzar a normalizar la vida económica y las actividades escolares, culturales y recreativas.

La gente querrá trabajar pero cerca de un tercio de las pymes, las grandes dadoras de empleo en la Argentina, habrá cerrado sus puertas, muchas de ellas de forma definitiva. Poner en marcha los motores de la economía requerirá, tanto en Estados Unidos como en la Argentina, una enorme inyección financiera por parte del Estado. Así lo expresó Powell para su país, y no será diferente sino aún más necesario en la Argentina. Sin esta ayuda buena parte de esas pymes habrán desaparecido para siempre. Otras sobrevivirán, pero a condición de que cuenten con una generosa ayuda del gobierno. Y el problema es que no habrá mucho incentivo para producir y contratar trabajadores porque la gente sólo tendrá dinero para adquirir lo más esencial. O sea, una crisis que de modo simultáneo incide por el lado de la oferta y de la demanda. Seguir leyendo LA BATALLA DECISIVA: EL GOBIERNO CONTRA EL PODER. ATILIO A. BORÓN

UN NOBEL VERDADERAMENTE MERECIDO. ÁNGEL GUERRA CABRERA

MÉDICOS CUBANOS CONTRA EL ÉBOLA 

ÁNGEL GUERRA CABRERA  

GUERRITAUn grupo de importantes personalidades ha lanzado la iniciativa de pedir el otorgamiento del Premio Nobel de la Paz a las brigadas médicas cubanas que combaten la covid-19 en 27 países y que a lo largo de los años han intervenido heroicamente en el enfrentamiento a numerosos desastres naturales y epidemias alrededor del mundo. La idea es muy justa y oportuna pues los médicos internacionalistas cubanos son, en estos tiempos de pandemia, desigualdad extrema e insoportable injusticia social, un paradigma difícilmente igualable de solidaridad humana y entrega a la causa de salvar vidas. Ello, en marcado antagonismo con el desenfrenado egoísmo de America First enarbolado por Donald Trump, cuando la Casa Blanca expone la salud y la vida de millones de estadounidenses en el altar de business is business, gatillando la propagación desbocada del virus y la muerte, como si fueran pocas las gravísimas violaciones a los derechos humanos que comete sistemáticamente, dentro y fuera de sus fronteras.  Si el Nobel ha de ser un galardón a quienes buscan el bien común, la justicia y la cooperación internacional, estos candidatos son sus merecedores, pues como afirmó Noam Chomsky ningún país ha tenido una actitud internacionalista como la de Cuba ante la pandemia. Para apoyar la propuesta, firmar en www.CubaNobel.org

Chomsky es precisamente uno de quienes aboga por la entrega del galardón a los galenos cubanos junto a los Premios Nobel Adolfo Pérez Esquivel y Alice Walker, el líder del Movimiento de los Sin Tierra de Brasil Joao Pedro Stédile, el periodista Ignacio Ramonet, los actores Danny Glover y Mark Ruffalo, los músicos Chico Buarque, Silvio Rodríguez y Tom Morello, los escritores Luis Britto y James Early y los realizadores Oliver Stone y Pedro Costa. Una campaña de apoyo a la iniciativa ha sido lanzada en Brasil por el teólogo Leonardo Boff y el capítulo brasileño de la Red En Defensa de la Humanidad y existen convocatorias semejantes en Francia, Argentina e Italia. El movimiento se expande velozmente mientras desde Washington, con Pompeo a la cabeza y un odio irrefrenable, se vierten veneno y amenazas contra la cooperación médica cubana un día sí y el otro también. Es natural que a un grupo filofascista, como el que hoy detenta el gobierno en la potencia del norte, le provoque rabia una actividad de tan hondo contenido humanista y totalmente contraria a la lógica del mercado. Se trata también de privar a Cuba de su primera fuente de divisas, ya que aunque en países pobres la cooperación de Cuba es casi gratuita, hay otros muchos que sí dan una contraprestación.

La mitad de los 6250 médicos de que disponía Cuba en 1959 desertó poco después del triunfo de la Revolución. Pero en 1960, La Habana envió una brigada médica a a asistir a las víctimas del megaterremoto que asoló a Chile. En 1963 envió una brigada de 55 médicos a la Argelia recién independizada. A partir de entonces fue común encontrar galenos cubanos en África. En 1970 despachó una brigada médica a Perú para atender a las victimas del terremoto de Áncash.  La visión y la voluntad política de Fidel Castro hizo que muy temprano se emprendiera un programa de formación de personal de salud que ha llevado a que hoy existas 13 universidades médicas y a que Cuba sea uno de los países que posee mas médicos por habitantes en el mundo. También condujo a la creación del gran complejo de centros de investigación biomédica, que ha sido imprescindible para producir medicamentos de punta a pesar del cada vez más asfixiante bloqueo yanqui, proteger a la población de muchas enfermedades infecciosas y producir nacionalmente ocho de las vacunas que se administran anualmente.

Desde 1963 más de 600 mil trabajadoras y trabajadoras de la salud cubanos han brindado sus servicios en más de 164 países. Más de 2000 combaten el coronavirus en 28 naciones, alrededor de 700 en México. En el Caribe lo hacen más de 600.

En 2005, a raíz del paso del huracán Katrina por Nueva Orleans, Fidel propuso al gobierno de Estados Unidos el envío de una importante fuerza médica para asistir a los damnificados. Con Bush en la presidencia la respuesta fue negativa pero el hecho dio lugar a la creación por el comandante del Contingente Internacional de Médicos Especializados en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias Henry Reeve. Reeve fue un joven de Brooklyn que murió combatiendo en las filas independentistas cubanas, donde por su valor y capacidad ganó muy joven el grado de brigadier y una gran admiración y cariño de los cubanos.

Desde su creación, el contingente ha actuado ante terremotos (Paquistán, 2005; Indonesia, 2006; Perú, 2007, China, 2008; Haití, 2010; Chile, 2010; Nepal, 2015; Ecuador, 2016), lluvias intensas (Guatemala, 2005; Bolivia, 2006; México, 2007; El Salvador, 2009; Chile, 2015; Venezuela, 2015), emergencias médicas (cólera en Haití, 2010; ébola en Sierra Leona, Guinea Conakri, Liberia, 2014) y huracanes (Dominicana, 2015; Islas Fiji, 2016; Haití, 2016).

Twitter: @aguerraguerra

FACTORES DE LA GUERRA MEDIÁTICA. FERNANDO BUEN ABAD DOMÍNGUEZ

ESPECIALultraricos2

FERNANDO BUEN ABAD DOMÍNGUEZ 

FERNANDO BUEN ABAD, ESCRITOR MEXICANO Y MÁSTER EN FILOSOFÍA POEstamos bajo el fuego de (al menos) tres guerras simultáneas: una Guerra Económica desatada para dar otra “vuelta de tuerca” contra la clase trabajadora; una Guerra Territorial para asegurarse el control, metro a metro, contra las movilizaciones y protestas sociales que se multiplican en todo el planeta, y una Guerra Mediática para anestesiarnos y criminalizar las luchas sociales y a sus líderes. Tres fuegos que operan de manera combinada desde las mafias financieras globales, la industria bélica y el reeditado “Plan Cóndor Comunicacional” empecinado en silenciar a los pueblos. Todo con la complicidad de gobiernos serviles especialistas en gerenciar los peores designios contra la humanidad. Hay que decirlo con claridad y sin atenuantes.

En particular, pero no aislada, se ha desatado contra el pueblo trabajador, de todo el planeta, una guerra mediática sin clemencia (aunque algunos todavía se nieguen a verla). Tal guerra mediática es extensión de la guerra económica del capitalismo y es inexplicable sin explicarse(histórica y científicamente) cómo opera el capitalismo en sus fases diversas, incluyendo su actual fase imperial. La guerra contra los pueblos no se contenta con poner su bota explotadora en el cuello de los trabajadores; quiere, además, que se lo agradezcamos; que reconozcamos que eso está “bien”, que nos hace “bien”; que le aplaudamos y que heredemos a nuestra prole los valores de la explotación y la humillación como si se tratara de un triunfo moral de toda la humanidad. La guerra oligarca contra los pueblos nunca ha sido sólo material y concreta… ha sido ideológica y subjetiva. Nada de esto es nuevo, no se anota aquí como descubrimiento ni como verdad revelada, es la condena de clase sobre la que se verifica nuestra existencia. Mayormente en silencio.

Al lado de las consecuencias concretas de la “Triple Guerra”, que en cada país deja huellas específicas, está el problema de entender sus efectos supra, trans e intranacionales. Una parte del poder económico-político de las empresas transnacionales tiene su identidad vernácula desembozada o maquillada por prestanombres de todo tipo. Se trata de una doble articulación alienante que supera a los poderes nacionales (no tributa, no respeta leyes y no respeta identidades), mientras ofrece respaldo a operaciones locales en las que se inclina la balanza del capital contra el trabajo. Así, empresas como Shell (energética), aliada con bancos locales o internacionales, financia frentes mediáticos (televisoras, radios, periodistas, prensa) y promueve “estrategias” de defensa para los Estados aliados. Sus aliados. El discurso financiado es un sistema de defensa estratégica transnacional operada desde las centrales imperiales con ayudas vernáculas. Mismo modelo imperial con décadas de añejamiento pero tecnología actualizada. Es decir, nada de esto es nuevo, lo supimos y los sabemos.

EL CAPITALISMO Y LA FAMILIA. CARLOS MARX

CARLOS MARX

CARLOS MARX

En tanto la legislación fabril regula el trabajo en las fábricas, manufacturas, etc., ese hecho sólo aparece, ante todo, como intromisión en los derechos de explotación ejercidos por el capital. Por el contrario, toda regulación de la llamada industria domiciliaria, se presenta de inmediato como usurpación de la patria potestad esto es, interpretándola modernamente, de la autoridad paterna, un paso ante el cual el remilgado, tierno parlamento inglés fingió titubear durante largo tiempo. No obstante, la fuerza de los hechos forzó por último a reconocer que la gran industria había disuelto, junto al fundamento económico de la familia tradicional y al trabajo familiar correspondiente a ésta, incluso los antiguos vínculos familiares. Era necesario proclamar el derecho de los hijos.

“Desgraciadamente”, se afirma en el informe final de la Children’s Employment Commission fechado en 1866, “de la totalidad de las declaraciones testimoniales surge que contra quienes es más necesario proteger a los niños de uno u otro sexo es contra los padres.”

El sistema de la explotación desenfrenada del trabajo infantil en general y de la industria domiciliaria en particular se mantiene porque “los padres ejercen un poder arbitrario y funesto, sin trabas ni control, sobre sus jóvenes y tiernos vástagos… Los padres no deben detentar el poder absoluto de convertir a sus hijos en simples máquinas, con la mira de extraer de ellos tanto o cuanto salario semanal… Los niños y adolescentes tienen el derecho de que la legislación los proteja contra ese abuso de la autoridad paterna que destruye prematuramente su fuerza física y los degrada en la escala de los seres morales e intelectuales”. No es, sin embargo, el abuso de la autoridad paterna lo que creó la explotación de la infancia; es, al contrario, la explotación capitalista la que ha hecho degenerar esta autoridad en abuso. Por lo demás, ¿la legislación de la fábrica no es el testimonio oficial que la gran industria ha hecho de la explotación de mujeres y niños por el capital, de este disolvente radical de la familia obrera de antes, una necesidad económica, el testimonio de que ha convertido la autoridad paterna en aparato del mecanismo social destinado a abastecer directa o indirectamente al capitalista los hijos del proletario, el cual, bajo amenaza de pena de muerte, debe jugar su papel de intermediario y de mercader de esclavos? Todos los esfuerzos de esta legislación no pretenden más que reprimir los excesos de este sistema de esclavitud.

Ahora bien, por terrible y repugnante que parezca la disolución del viejo régimen familiar dentro del sistema capitalista, no deja de ser cierto que la gran industria, al asignar a las mujeres, los adolescentes y los niños de uno u otro sexo, fuera de la esfera doméstica, un papel decisivo en los procesos socialmente organizados de la producción, crea el nuevo fundamento económico en el que descansará una forma superior de la familia y de la relación entre ambos sexos. Es tan absurdo, por supuesto, tener por absoluta la forma cristiano-germánica de la familia como lo sería considerar como tal la forma que imperaba entre los antiguos romanos, o la de los antiguos griegos, o la oriental, todas las cuales, por lo demás, configuran una secuencia histórica de desarrollo. Es evidente, asimismo, que la composición del personal obrero, la combinación de individuos de uno u otro sexo y de las más diferentes edades, aunque en su forma espontáneamente brutal, capitalista en la que el obrero existe para el proceso de producción, y no el proceso de producción para el obrero constituye una fuente pestífera de descomposición y esclavitud, bajo las condiciones adecuadas ha de trastrocarse, a la inversa, en fuente de desarrollo humano. 67

Fuente: Carlos Marx, El Capital, Libro I, capítulo XIII

Tomado de: MARXIST

LAS MODISTAS Y LAS COSTURERAS. FEDERICO ENGELS

ENGELS 1

FEDERICO ENGELS

Es una cosa singular que la confección de los artículos que sirven precisamente para la limpieza de las damas de la burguesía esté unida a las consecuencias más penosas para la salud de las personas que los trabajan. Ya hemos visto eso en la fabricación de encajes, y ahora tenemos en las tiendas de moda de Londres una nueva prueba en apoyo de esta afirmación. Estos establecimientos emplean a gran número de chicas jóvenes –hay, según se dice, un total de 15.000- que viven y comen en la casa, la mayor parte originarias del campo, y son así esclavas completas de la patronal. Durante la temporada alta, que dura en torno a cuatro meses al año, la duración del trabajo llega, incluso en las mejores casas, a quince horas y, si surgen asuntos urgentes, dieciocho; pero, en la mayor parte de las casas, se trabaja durante este período sin ninguna fijación de tiempo, aunque las chicas no tienen más de seis horas, a veces tres o cuatro, e incluso dos horas sobre veinticuatro para descansar y dormir, y trabajan de diecinueve a veinte horas por día, cuando no son forzadas –cosa que ocurre con bastante frecuencia– a pasar ¡toda la noche trabajando! El único límite de su trabajo es la incapacidad física absoluta de seguir con la aguja un minuto más. Hemos visto casos en los que estas pobres criaturas se quedaban nueve días seguidos sin desnudarse y sin poder descansar nada más que algunos instantes aquí o allá, encima de un colchón en el que se les servía su comida cortada ya en trozos pequeños, para permitirle tragarlos en el menor tiempo posible; en resumen, estas desgraciadas chicas, como esclavas, bajo la amenaza moral de un látigo que es el miedo a ser despedidas, están mantenidas en un trabajo tan intenso y tan incesante que un hombre robusto, con más razón chicas delicadas de catorce a veinte años, no podría soportarlo. Dicho de otra forma, el agobiante ambiente de los talleres, y también de los barracones, la postura curvada, la habitualmente mala alimentación difícil de digerir,  todo eso, pero, ante todo, el trabajo prolongado y la privación de aire, producen los resultados más penosos para la salud de las chicas. El cansancio y el agotamiento, la debilidad, la pérdida de apetito, los dolores de hombros, espalda y cadera, pero sobre todo los dolores de cabeza, pronto hacen aparición; seguidamente son la desviación de columna vertebral, la elevación y deformación de hombros, el adelgazamiento, los ojos hinchados, llorosos, que provocan dolor y se vuelven miopes pronto, la tos, el asma, la mala respiración, así como todas las enfermedades del desarrollo femenino. Los ojos sufren en muchos casos tanto que se produce una ceguera incurable, una desorganización completa de la vista, y si la visión se mantiene bastante bien como para permitir la continuidad del trabajo, es la tisis la que, normalmente, pone fin a la breve y triste vida de las modistas. Incluso en el caso de aquéllas que dejan el trabajo bien pronto, la salud queda descompuesta para siempre, el vigor de la constitución quebrado; están perpetuamente en particular en el matrimonio, enfermas y débiles, y sólo traen al mundo niños enfermos. Todos los médicos preguntados en torno a este tema por el miembro de la Comisión sobre el trabajo infantil, han sido unánimes en declarar que no se podría imaginar un modo de vida tendente, más que éste, a arruinar la salud y a provocar una muerte prematura.

Por otra parte, con la misma crueldad, de forma solamente un poco más indirecta, es como están explotadas las costureras de Londres. Las chicas que se ocupan de la confección de los corsés tienen un trabajo duro, penoso, extenuante para los ojos; ¿y cuál es el salario que reciben?… El salario de estas costureras asciende, según eso y según diversas declaraciones de obreros y empresarios, por un trabajo sostenido, continuado con intensidad en la noche, al total de ¡2 1/2 a 3 chelines por semana! Y lo que viene a rematar esta vergonzosa barbarie es que las costureras deben dejar una parte del valor de las materias primas que les son confiadas, y ellas, evidentemente, no pueden hacerlo –y los propietarios bien lo saben– más que de una manera: empeñándose, o bien devolviéndolas con pérdidas, o entonces, si no pueden devolverlas, están obligadas a ir al juez de paz, como le ocurrió a una costurera en noviembre de 1834. Una chica pobre, que se encontraba en este caso y que no sabía qué hacer, se ahogó en un canal en agosto de 1844. Estas costureras viven normalmente en la mayor de las miserias, en pequeñas buhardillas, en las que se apiñan en una sola habitación, en tanto como el espacio se lo permita, y en las que, en invierno, el calor animal de las personas presentes es, la mayoría del tiempo, la única fuente de calor. Allí, sentadas y curvadas con su trabajo, cosen desde las cuatro o cinco de la mañana hasta medianoche, arruinan su salud en pocos años y mueren prematuramente, sin poder satisfacer sus necesidades más elementales [Thomas Hood, el mejor de todos los humoristas ingleses contemporáneos y, como todos los humoristas, lleno de sentimientos humanos, pero sin ninguna energía intelectual, publicó, a comienzos de 1844, en el momento en el que la miseria de las costureras rellenaba todos los periódicos, un bonito poema: The song of the shirt (La canción de la camisa), que provoca lágrimas compasivas en los ojos de las chicas de la burguesía, pero sin utilidad. Me falta espacio para reproducirla aquí; apareció primero en el Punch y luego lo hizo en toda la prensa. Habiendo sido tratada la situación de las costureras en todos los periódicos, serían superfluas las citas especiales (Nota de Engels).], mientras que por debajo, a sus pies, corren las brillantes carrozas de la alta burguesía, y mientras puede ser que a diez pasos de allí, un miserable dandy pierde en una noche, jugando al faraón, más dinero de lo que ellas puedan ganar en todo un año.

Fuente: La situación de la clase obrera en Inglaterra, Federico Engels

Tomado de: MARXISTS

EL CHAVISMO HACIA LA PELEA ELECTORAL. ÁNGEL GUERRA CABRERA

cne venezuela

ÁNGEL GUERRA CABRERA

GUERRITAVenezuela celebrará elecciones parlamentarias en diciembre próximo cumpliendo con el mandato constitucional. El obstáculo restante para poder convocar los comicios fue subsanado mediante una resolución “por omisión legislativa” del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que nombró a los nuevos rectores del Consejo Nacional Electoral (CNE) en uso de sus atribuciones. Este trámite debió haberse solventado por la Asamblea Nacional, pero jamás la directiva opositora lo puso en el orden del día, a pesar de responder a un acuerdo en la mesa de diálogo entre el gobierno y la oposición. Ésta puso como condición para presentarse a los comicios la renovación en pleno del CNE pese a que fue el mismo órgano electoral que, sin chistar, le reconoció su victoria en las parlamentarias y a que sus funcionarios no terminaban su mandato en esta fecha. Fue una de las concesiones que el gobierno hizo en la mesa del diálogo para estimular la participación política de los opositores interesados en la vía democrática, e incluso, de atraer a ella a los opositores declaradamente golpistas y cómplices de los planes conspirativos de Washington.

De modo que el chavismo se ha propuesto rescatar la mayoría, que conservó durante diecisiete años, en la Asamblea Nacional. Esta semana el presidente Nicolás Maduro instó a Diosdado Cabello, vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), a trabajar cuanto antes con los partidos aliados del Polo Patriótico para proceder a la elección de los candidatos de la revolución al cuerpo legislativo.

Después de la muerte de Hugo Chávez (2013), la oposición se alzó, en 2015, con su única victoria electoral de gran importancia en 17 años, desde la elección a la presidencia del líder bolivariano en 1998 y hasta hoy, al capturar 112 de los 167 cargos de diputados.

Pero la oposición no supo administrar su resonante victoria y dilapidó el capital político adquirido, principalmente por su total subordinación a los objetivos golpistas y desestabilizadores del gobierno de Estados Unidos, desesperado por salir de Maduro de una vez por todas. Embriagada por un éxito que no esperaba, tan pronto se instaló en el parlamento la directiva opositora anunció que a Maduro le quedaban tres meses y pretendió comenzar a gobernar por sobre los demás poderes del Estado. Lo que, unido a la codicia de dinero, fácil y rápido, heredada por los líderes de los partidos tradicionales de la cuarta república y por las nuevas formaciones surgidas  con fines terroristas en el período chavista creó el caldo de cultivo para la destrucción de los partidos opositores. Sea como guarimbas, como intentos de golpe de Estado, invasiones, ataques a cuarteles o la inmisericorde guerra económica del imperio, hay una parte de los partidarios de la oposición que los desaprueba pues los percibe como quiebres de la Constitución y tendentes al derramamiento de sangre, que no desean.

El TSJ ha respondido a solicitudes de amparo de miembros de partidos opositores contra la negativa de sus ejecutivas a participar en las elecciones y a organizar comicios internos. Esto ha dado lugar al remplazo de Henry Ramos Allup, presidente durante 19 años del viejo Acción Democrática, por Bernabé Gutiérrez, el hace 17 años secretario general, partido que de socialdemócrata nunca tuvo más que un barniz, fundado por Rómulo Batancourt. Ya en 1948 organizó una asonada que derrocó al presidente Luis Medina Angarita en unión de un sector golpista del ejército.

El fracaso de todos los intentos subversivos de la oposición golpista, y de Juan Guaidó en particular, por derrocar al presidente Maduro ha sido evidente: intento magnicida contra el gobierno en pleno (2018), plan, concierto fake mediante, para provocar un enfrentamiento armado en la frontera colombo venezolana el 23 de febrero de 2019, con el ingreso de la supuesta ayuda humanitaria, conato de golpe de Estado del 30 de abril de 2019, fallida y desarticulada invasión armada de militares desertores y mercenarios gringos desde Colombia, vía un contrato firmado por Guaidó y adláteres con un agencia proveedora de mercenarios de Miami, que, de triunfar, habría supuesto la disolución del Estado nacional venezolano, enriquecimiento escandaloso de Guaidó con los dineros robados a Venezuela y entregados al presidente encargado (es un decir) por el departamento del tesoro de Estados Unidos. Así como la apropiación por él y Henry Ramos Allup de la filial Monómeros en Colombia, de la estatal PDVSA. Como si fuera poco sus vínculos con el sanguinario grupo narcoterrorista Los Rastrojos y su asociación con el impopular presidente colombiano Iván Duque. Ha trascendido que el autoproclamado está padeciendo una crisis depresiva y se la ha prescrito reposo. No es para menos. Competirán con el chavismo partidos despedazados por la política fascista de Estados Unidos contra Venezuela y un grupo de pequeñas formaciones que por ahora declaran su deseo de una solución política y sin tutelaje externo. El chavismo tiene la mesa servida.

Twitter:@aguerraguerra

LLUVIA. FEDERICO GARCÍA LORCA

Foto De Abstracción De Las Gotas De Lluvia En El Cristal De ...

FEDERICO GARCÍA LORCA

LLUVIA 

La lluvia tiene un vago secreto de ternura,
algo de soñolencia resignada y amable
una música humilde se despierta con ella
que hace vibrar el alma dormida del paisaje.

Es un besar azul que recibe la Tierra,
el mito primitivo que vuelve a realizarse.
El contacto ya frío de cielo y tierra viejos
con una mansedumbre de atardecer constante.

Es la aurora del fruto. La que nos trae las flores
y nos unge de espíritu santo de los mares.
La que derrama vida sobre las sementeras
y en el alma tristeza de lo que no se sabe.

La nostalgia terrible de una vida perdida,
el fatal sentimiento de haber nacido tarde,
o la ilusión inquieta de un mañana imposible
con la inquietud cercana del color de la carne.

El amor se despierta en el gris de su ritmo,
nuestro cielo interior tiene un triunfo de sangre,
pero nuestro optimismo se convierte en tristeza
al contemplar las gotas muertas en los cristales.

Y son las gotas: ojos de infinito que miran
al infinito blanco que les sirvió de madre.

Cada gota de lluvia tiembla en el cristal turbio
y le dejan divinas heridas de diamante.
Son poetas del agua que han visto y que meditan
lo que la muchedumbre de los ríos no sabe.

¡Oh lluvia silenciosa, sin tormentas ni vientos,
lluvia mansa y serena de esquila y luz suave,
lluvia buena y pacifica que eres la verdadera,
la que llorosa y triste sobre las cosas caes!

¡Oh lluvia franciscana que llevas a tus gotas
almas de fuentes claras y humildes manantiales!
Cuando sobre los campos desciendes lentamente
las rosas de mi pecho con tus sonidos abres.

El canto primitivo que dices al silencio
y la historia sonora que cuentas al ramaje
los comenta llorando mi corazón desierto
en un negro y profundo pentagrama sin clave.

Mi alma tiene tristeza de la lluvia serena,
tristeza resignada de cosa irrealizable,
tengo en el horizonte un lucero encendido
y el corazón me impide que corra a contemplarte.

¡Oh lluvia silenciosa que los árboles aman
y eres sobre el piano dulzura emocionante;
das al alma las mismas nieblas y resonancias
que pones en el alma dormida del paisaje!