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BRASIL: AMENAZA A LA SALUD GLOBAL. ÁNGEL GUERRA CABRERA

ÁNGEL GUERRA CABRERA

El ascenso imparable de los contagios y fallecimientos a consecuencia de la covid-19 y la propagación nacional de la dos veces más contagiosa variante P.1 del virus, han colocado a Brasil en una situación trágica. El gigante pasó de 1.074 muertes diarias el 13 de febrero a 1910 el 4 de marzo, a 3258 ayer, 20 días después, y contando. Con más de 12 millones de contagios y 298 mil 676 fallecidos hasta que escribo, es solo superado en este indicador por Estados Unidos, con casi 123 millones de habitantes más.  La tragedia fue vaticinada a fines de enero por el médico Enrique Mandetta, ex ministro de salud echado por el presidente Jair Bolsonaro debido a su promoción de las medidas de bioseguridad, contrapuestas a la agenda política del ex militar vísperas de las elecciones municipales.

Mandetta declaró entonces que Brasil marchaba hacia una “mega epidemia” en los próximos dos meses, causada por la diseminación de la variante amazónica, se cree que surgida en Manaos, y por la falta de controles del gobierno. Censuró el envío de cientos de pacientes de ese estado a hospitales de otras entidades. Con esta política “vamos a plantar esa cepa amazónica en todos los territorios de la federación y de aquí a 60 días podemos tener una mega epidemia”, fue su pronóstico fatalmente cumplido ante la criminal negligencia de Bolsonaro, quien ha tenido una actitud negacionista, como su ídolo Donald Trump, desde el principio de la pandemia.  Llegó a calificar a la enfermedad de “ gripecita”,  a anunciar su final en diciembre de 2020 e incluso a  presentar una petición ante el Supremo Tribunal Federal para impedir que los gobiernos regionales y municipales impusieran medidas conducentes a frenarla, desestimada por esa instancia judicial. Si no fuera por la formidable y creciente amenaza que constituye Lula da Silva para sus planes reeleccionistas y el severo daño que el descontrol de la pandemia está haciendo a su popularidad, Bolsonaro no habría variado su actitud hacia la vacuna, de negarse a recibirla a hacerle promoción retórica y, ayer, ante el hecho escandaloso de estar a las puertas de los 300 mil fallecidos, a farisaicamente afirmar que “la vida es primero” y constituir un comité nacional para enfrentar al virus. Para mayor desgracia, al holocausto que sufren nuestros hermanos brasileños, particularmente los más pobres, se añade la amenaza de extensión de la nueva variante a nuestra región y al resto del mundo. Consultado por la BBC el 9 de marzo, el epidemiólogo Pedro Hallal afirmó: “21 por ciento de todas las muertes ocurridas en el mundo ayer debido a la covid-19 ocurrieron en Brasil, un país que solamente tiene el 2.7 por ciento de la población mundial. Entonces, esto es enorme. Brasil se está convirtiendo en una amenaza para la salud pública global”. En esa misma tesitura se pronunció Carisa Etienne, directora de la Organización Panamericana de la Salud, en declaración publicada por este diario el miércoles 24:  el coronavirus continúa aumentando peligrosamente en todo Brasil, dijo; y agregó que este incremento afecta a los países vecinos Venezuela, Bolivia y Perú, así como a Uruguay, Paraguay y Chile. Esto, unido a reportes que mencionan la llegada de la P.1 a Estados Unidos y países de Europa, perfectamente explicable considerando la gran conectividad aérea de Brasil con el resto del mundo. Una verdadera bomba de tiempo cuando aparecen señales esperanzadoras de reducción del número de contagios y muertes.

Este cuadro pone de relieve la urgente necesidad de las vacunas como solución radical que debe universalizarse mediante la solidaridad con los países pobres, con transferencia de tecnología, de modo que puede extenderse y diversificarse su fabricación. Este es quizá el mayor problema que enfrenta el combate a la covid pues solo 10 Estados acaparan la mayor parte del inmunizante.  Mientras los países con mayores ingresos vacunan a una persona por segundo, la mayoría de los países aún no han puesto ni una sola dosis, afirma la economista venezolana Pasqualina Curcio en un artículo revelador (https://ultimasnoticias.com.ve/).

En esta coyuntura, refulge el ejemplo de Cuba, que, además de enviar médicos de las brigadas Henry Reeve a combatir la covid-19 en más de 40 países y territorios, hoy despliega 5 candidatos vacunales creados por su comunidad científica. Entre ellos, Soberana O2 y Abdala en la fase 3 de ensayos clínicos con cerca de 100 mil personas y con decenas de miles en Cuba, Irán y Venezuela en la fase de estudios controlados. La isla enfilada hacia la inmunización masiva de su pueblo, que llegará entre junio y agosto a 6 millones de personas vacunadas sobre sus 11.2 millones de habitantes.  El banco de vacunas del ALBA se nutrirá de fármacos cubanos, los que, además, estarán disponibles para muchos países imposibilitados de acceder a ellas.

Twitter: @aguerraguerra

EL DOLOR SOCIAL, ARMA POLÍTICA DEL CAPITALISMO DIGITAL. MARCOS ROITMAN ROSENMANN

MARCOS ROITMAN ROSENMANN

Vivimos en una sociedad enferma. Las manifestaciones son muchas. El uso de antidepresivos, ansiolíticos, y los derivados del opio muestran un comportamiento poco habitual. La crisis de la oxicodona en Estados Unidos ha convertido el dolor en un negocio para los laboratorios farmacéuticos. Asimismo, se ha transformado en una epidemia a la cual se unen conductas autolíticas. Autolesionarse resulta una vía de escape para millones de personas en el mundo. El temor al fracaso es una de sus causas más comunes. Los jóvenes y adolescentes se encuentran entre la población más vulnerable. Infringirse daño se transforma en un modo de sentirse libre, de romper ataduras.

No son los dolores del cuerpo los que provocan el deseo de autolesionarse. Por el contrario, son los dolores sociales, aquellos dependientes de las estructuras de explotación, dominio y desigualdad. La pérdida de confianza y la soledad actúan como catalizadores de un dolor cuya forma de combatirlo consiste en violentar el propio cuerpo. La depresión, la neurosis o el trastorno límite de la personalidad, caracterizado por la forma en la cual la persona se piensa y siente en relación consigo misma y los demás, son síntomas de una realidad propia del siglo XXI y el capitalismo digital.

Richard Wilkinson y Kate Pickett, en su ensayo Igualdad, cómo las sociedades más igualitarias mejoran el bienestar colectivo, alertan: En Gran Bretaña, 22 por ciento de los adolescentes de 15 años se han hecho daño a sí mismos al menos una vez, y 43 por ciento de ese grupo afirmaron hacerse daño una vez al mes. En Australia, un estudio con adolescentes señala que 2 millones de jóvenes se autolesionan alguna vez a lo largo de su vida. En Estados Unidos y Canadá, los datos apuntan a que entre 13 y 24 por ciento de los escolares se lesionan voluntariamente y niños de sólo siete años se hacen cortes, se arañan, se queman, se arrancan el pelo, se provocan heridas y se rompen huesos deliberadamente.

Estas conductas hunden sus raíces en un cambio en la manera de percibir el dolor. “Cuesta imaginar que la angustia mental pueda convertir la vida en una experiencia tan dolorosa que el dolor físico resulte liberador y proporcione una sensación de control (…), pero son muchos los niños, jóvenes y adultos que afirman lesionarse al sentir vergüenza, autoexigirse o creer que no están a la altura”.

El dolor se construye y se articula. Así, entramos en otra dimensión en la cual las conductas hacia el dolor se pueden inducir y recrear. Según el coronel estadunidense Richard Szafranski, “se trata de influir en la conciencia, las percepciones y la voluntad del individuo, entrar en el sistema neocortical (…) de paralizar el ciclo de la observación, de la orientación, de la decisión y de la acción. En suma, de anular la capacidad de comprender”.

Miedo y dolor, una combinación perfecta. El miedo se orienta hacia objetivos políticos. Sus reclamos pueden ser el desempleo, la inseguridad, el hambre, la exclusión o la pobreza. En este contexto, el dolor entra con fuerza en la articulación de la vida cotidiana, muta en un mecanismo de control. Y aquí el concepto se extravía.

William Davies, en su estudio Estados nerviosos, cómo las emociones se han adueñado de la sociedad, subraya: “Hasta la segunda mitad del siglo XX, la capacidad del cuerpo para experimentar el dolor por lo general se consideraba una señal de salud y no como algo que debía ser alterado empleando analgésicos y anestésicos (…). El paciente que simplemente pide ‘termine con el dolor’ o ‘hágame feliz’ no está exigiendo una explicación, sino el mero cese del padecimiento (…). La frontera que separa el interior del cuerpo comienza a ser menos clara (…). En esencia, despoja el sufrimiento de cualquier sentido o contexto más amplio. Coloca el dolor en una posición de fenómeno irrelevante y por completo personal”.

El dolor social, el padecimiento colectivo, la conciencia del sufrimiento, se desvanece en una experiencia imposible de ser comunicada. Pierde toda su fuerza. Ser feliz, eliminar el dolor o derivarlo hacia una vivencia personal, desactiva la crítica social y política, uniéndose a conductas antisistémicas.

Pero al mismo tiempo, el dolor se instrumentaliza. En este contexto, es un arma eficaz. Se busca crear dolor, potenciar sus efectos en las personas. Hacer que forme parte de una conducta flexible y sumisa, donde el dolor paraliza. En este sentido, la construcción de conductas asentadas en el manejo del dolor se ve favorecida por el desarrollo del Big Data y la interconexión de dispositivos capaces de penetrar en lo más profundo de la mente-cerebro. La realidad aumentada bajo la inteligencia artificial posibilita expandir el mundo del dolor en todas las direcciones. El llamado Internet de las cosas se convierte en una fuente inagotable de emociones y sentimientos, forjando estados de ánimo capaces de doblegar la voluntad bajo el control político del dolor social. Y lo más preocupante, está en manos de empresas privadas.

Fuente: LA JORNADA

¿BIDEN ES TRUMP? LAS ORIENTACIONES ESTRATÉGICAS DE LA ADMINISTRACIÓN BIDEN. LEYDE ERNESTO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ

Dónde se la juegan Trump y Biden - El Independiente

LEYDE ERNESTO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ

Siria ha sido durante años el blanco perfecto de una furiosa guerra imperialista. Es un teatro de operaciones militares “beneficioso” para Estados Unidos y sus aliados, ávidos de ganancias en la confrontación geopolítica y proclives al cambio de régimen, allí donde los intereses son contrapuestos a los occidentales.

Desde las postrimerías de la administración Trump, como en experiencias anteriores, estaba en preparación una acción militar contra un objetivo iraní o un bombardeo en la Siria martirizada. Recordaremos el jueves 25 de febrero de 2021, cuando el flamante presidente de Estados Unidos, Joseph Robinette Biden Jr, ordenó contra Siria la primera operación militar de su periodo de gobierno.

Había transcurrido apenas un mes y unos días de su centelleante y prometedora toma de posesión. Algunos soñaban con una etapa de calma, reflexión y diplomacia multilateral, pero el gobierno permanente, en una nación de naturaleza militarista, indicó al presidente Biden la orden, que ya se esperaba en el ejército, de un ataque aéreo contra Siria, con el pretexto de que el objetivo destruido pertenecía a milicias respaldadas por Irán, en represalia a los ataques recientes sufridos por el personal estadounidense y su coalición en Irak.

Cualquiera que fuese el argumento esgrimido y la situación militar sobre el terreno, los bombardeos estadounidenses están muy lejos de constituir un factor de paz o una acción que prestigie la política exterior del gobierno de los Estados Unidos, desacreditado por su sobredimensionamiento militarista en Irak, Afganistán y la propia Siria. La reacción de los principales actores internacionales no se hizo esperar. Siria, país agredido, lo calificó de cobarde bombardeo aéreo y condenable en términos enérgicos, recibiendo de inmediato el apoyo de Rusia al exigir el respeto absoluto a la soberanía y la integridad territorial de su principal aliado en la región, al tiempo que confirmó su oposición a cualquier intento de convertir el territorio sirio en un polígono de arreglo de cuentas geopolíticas, lo cual es un hecho desde el inicio de esta guerra que no termina.

Y como en los tiempos de los días agonizantes de la Unión Soviética o los más convulsos momentos de la unipolaridad del sistema internacional, Rusia recibió una advertencia de cuatro a cinco minutos sobre la primera acción militar de la administración Biden, y el canciller Sergei Lavrov confirmó que el aviso llegó demasiado tarde para aliviar la situación. Este hecho no es un problema de comunicación puntual entre grandes potencias en rivalidad geopolítica. Observamos en él una acción militar deliberada y criminal, concebida y ejecutada sin la autorización del Congreso estadounidense y del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

A su turno, China, abogó porque todas las partes pertinentes respeten la soberanía, independencia e integridad territorial de Siria y sobre la necesidad de evitar nuevas complicaciones a la situación de ese país. Además de los dos miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, Cuba reiteró su posición de principios con una condena unánime de su canciller Bruno Rodríguez Parrilla, quien condenó la agresión y la calificó una violación flagrante de la soberanía y la integridad territorial de la hermana nación, pero también del Derecho Internacional y la Carta de la ONU. Se escucharon muchas más voces condenatorias, pero el contenido de esas tres declaraciones ejemplifica lo expresado en público y privado por otros actores del sistema internacional.

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LA DICTADORA AL BOTE. ÁNGEL GUERRA CABRERA

Jeanine Áñez es ayudada por un militar de alto rango durante su investidura como presidenta de facto de Bolivia

ÁNGEL GUERRA CABRERA

La investigación abierta y prisión preventiva contra Jeanine Áñez, ex presidenta de facto de Bolivia, ex dictadora para mayor exactitud, y dos ex integrantes de su gabinete acusados de sedición, conspiración y terrorismo por los hechos que condujeron al golpe de Estado en 2019 contra el presidente Evo Morales marca un hito fundamental en el restablecimiento del régimen constitucional y de la justicia en Bolivia. Habría que añadir el efecto ejemplarizante que el hecho tiene para América Latina y el Caribe, donde la impunidad ha sido la regla para los autores de las innumerables rupturas del orden democrático, incluyendo las más recientes contra presidentes de la ola progresista iniciada tras la elección de Hugo Chávez en 1998. Conviene recordar que Áñez se autoproclamó presidenta del Senado y más tarde presidenta de Bolivia en una sesión donde solo había 9 senadores y estaba ausente la mayoritaria bancada del MAS. Eso sí, recibió la banda presidencial de manos del jefe de las fuerzas armadas.  La fiscalía también emitió órdenes de captura contra los exministros Yerko Núñez (presidencia), Arturo Murillo (interior) y Fernando López (defensa) y exjefes militares y policiales.  Entre los militares destacan el general Williams Kaliman, jefe de las fuerzas armadas que desencadenó el golpe al pedir la renuncia de Morales, y su sucesor Carlos Orellana, el primero residente actual en Estados Unidos y el segundo en Colombia. Murillo y López se ausentaron del país después de la arrolladora victoria electoral en noviembre de 2020 de los candidatos masistas a presidente y vicepresidente Luis Arce y David Choquehuanca.

Está también comprendido en esta investigación el recién electo gobernador de Santa Cruz Luis Fernando Camacho, uno de los protagonistas fundamentales del golpe, aunque todavía la fiscalía no ha ordenado su captura. Existen más responsables del atentado al orden constitucional, dentro y fuera de Bolivia, unos visibles en extremo, como el secretario general de la fétida OEA Luis Almagro, otros mas encubiertos como los oficiales de la CIA participantes en la operación, en estrecha unión con sus colegas británicos. El portal inglés Declassified UK, dedicado a asuntos de política exterior e inteligencia, revela, citando documentos del Foreign Office que la embajada británica en La Paz se movió rápidamente para apoyar el régimen golpista con los ojos puestos en los yacimientos bolivianos de litio, los mayores del planeta.

Áñez en el momento de su detención

El golpe de Estado comenzó a prepararse con mucha antelación, cuando los medios hegemónicos locales e internacionales, destacadamente CNN y El País, comenzaron a vaticinar con derroche de mendacidad, que La Paz preparaba un gran fraude electoral, noción que desgraciadamente caló en la cabeza de muchos dentro y fuera de Bolivia. Sobre esta matriz de opinión se montaron las acciones de Almagro, imprescindibles para precipitar y consumar el golpe, de modo que el uruguayo puede ser considerado tan responsable como Áñez de la   muerte de 36 personas en las masacres de Sacaba y Senkata y otros hechos de sangre, como de los cien heridos y 1500 presos políticos resultantes de la inmisericorde cacería de demócratas desatada por la dictadura añizta. La cancillería boliviana, que analiza llevar a Almagro a juicio ha expresado: “El señor Almagro no tiene la autoridad moral ni ética para referirse a Bolivia, después del daño profundo que hizo al pueblo boliviano. Sus acciones costaron vidas y debe rendir cuentas”.

No ha de extrañar por eso el cínico cuestionamiento del turbio personaje a la posibilidad de un juicio justo en Bolivia para los personeros de la dictadura, actitud con la que una vez más se extralimita en sus funciones e irrespeta la soberanía boliviana.  “La secretaría general debe atender la naturaleza colegiada de su mandato y abstenerse de confrontarse con un gobierno electo democráticamente como es el boliviano”, fustigó la cancillería mexicana.

La medida de prisión contra la ex dictadora y su entorno ha llevado a la activación sediciosa de los llamados Comités Cívicos de la parte oriental y separatista del país, nido de las corrientes más reaccionarias, proimperialistas, antibolivianas, tras los cuales se parapetan los partidos de extrema derecha y derecha. Siempre partidarios del golpismo, estos grupos oligárquicos no pueden aceptar que sean llevados a juicio sus pares del gobierno de facto, por aquello de cuando veas las barbas de tu vecino arder…” No cabe duda del liderazgo de Camacho entre ellos, sujeto fascistoide que no tardará en buscar un choque con el gobierno del presidente Luis Arce Catacora. El juicio contra Áñez se inserta centralmente en la disputa por nuestra región entre las fuerzas neoliberales, antidemocráticas por definición, y las progresistas, democráticas por vocación.

Twitter:@aguerraguerra

TRASNACIONALES FARMACÉUTICAS ASEGURAN ESCASEZ DE VACUNAS. SILVIA RIBEIRO

Bill Gates

SILVIA RIBEIRO*

Las grandes farmacéuticas están en pie de guerra. Han logrado ganancias absolutamente extraordinarias debido a la especulación con vacunas, medicamentos e insumos sanitarios relacionados con el Covid-19. Ahora redoblan el control de sus patentes monopólicas para impedir que el sector público o empresas nacionales puedan acceder o fabricar vacunas o medicamentos sin pagar ingentes sumas. Cabildean agresivamente a sus gobiernos sede para impedir que la Organización Mundial de Comercio (OMC) apruebe una exención a las patentes farmacéuticas relacionadas con la pandemia.

Eso propusieron India y Sudáfrica ante el Comité ADPIC (Acuerdo sobre derechos de propiedad intelectual relacionados al comercio) de la OMC, que se reunió este marzo en Ginebra. Contaron con apoyo de más de 100 países, pero los gobiernos de Suiza, Estados Unidos, Unión Europea, Reino Unido, Australia, Canadá, Singapur, Japón y Brasil bloquearon cualquier avance de la discusión.

India y Sudáfrica plantean que se pueda acceder a vacunas, medicamentos e insumos para Covid-19 sin verse limitados por elevados costos y patentes que impiden manufacturarlos en países donde existe capacidad para ello. Eso multiplicaría enormemente la disponibilidad de vacunas e insumos en el mundo y fortalecería las capacidades nacionales en salud pública ante próximas debacles.

El ADPIC prevé el uso de licencias obligatorias y otras excepciones en caso de crisis de salud pública, pero cada vez que países han intentado usarlas, los cárteles de la industria farmacéutica han hecho campaña para castigarlos, como sucedió con Sudáfrica al intentar fabricar genéricos para la epidemia de Sida, o Colombia, que buscaba producir genéricos de un medicamento para el cáncer, entre otros ejemplos. Por estos precedentes, ahora se busca que la OMC sancione la exención.

Una cruel paradoja es que la mayoría de los gobiernos que se oponen a la exención de patentes tienen ya comprometido el abasto de vacunas de Covid-19 para sus poblaciones, incluso muchas más de lo necesario, como Canadá que acaparó hasta cinco veces las dosis para inocular a toda su población. El gobierno de Bolsonaro también se opuso a la exención, pese a que Brasil tiene las peores cifras mundiales de muertes y el país tiene capacidad para manufactura nacional.

Entre otras acciones, las trasnacionales farmacéuticas enviaron una carta a Biden urgiendo a mantener el apoyo a la innovación farmacéutica ( ), oponiéndose a cualquier exención a los ADPIC. La firmaron directivos de Pfizer, AstraZeneca, Sanofi, Merck, Novartis, Bayer, Eli Lily, Bristol Myers Squibb, Gilead, Abbvie y otras, junto a la agrupación PhRMA, (Pharmaceutical Research and Manufacturers of America). No obstante, la innovación de esas empresas es casi nula, y en gran porcentaje se basa en usar la investigación pública (https://tinyurl.com/hs6bkz28).

Varias de ellas han sido ampliamente subsidiadas por el público para desarrollar vacunas y con compras anticipadas por la pandemia (https://tinyurl.com/ykabcmw9), pero han hecho contratos leoninos y ventas a precios secretos en cada país, incluso a doble y triple precio a países del Sur. Por ejemplo, AstraZeneca vendió su vacuna para Covid-19 a Sudáfrica al doble del precio que la vendió en Europa. Pfizer exigió a varios gobiernos latinoamericanos (entre ellos Perú, Argentina y Brasil) que además de contratos secretos, respalden controversias con sus activos soberanos, o sea, reservas públicas de los países. (https://tinyurl.com/3v8fpjm4). Sumado a la inmunidad ante cualquier efecto adverso de las vacunas, que en su caso son experimentales.

Por su lado, la Fundación Bill y Melinda Gates presionó a la Universidad de Oxford, para que su vacuna se fabricara con la trasnacional AstraZeneca, aunque la investigación estaba avanzada y podría haberse hecho con institutos públicos. El anuncio inicial de Oxford fue que la vacuna estaría disponible gratuita y abiertamente, pero resultó una vacuna patentada con precios secretos.

En el mismo sentido va el mecanismo Covax, formado inicialmente por CEPI y GAVI, dos alianzas para promover vacunaciones financiadas por la Fundación Gates, en el que participa la OMS y más de 180 gobiernos. Aunque figura como mecanismo facilitador del acceso equitativo a las vacunas, en realidad es otra forma de garantizar que el dinero público vaya a comprar las vacunas de las trasnacionales, quizá en términos que superficialmente parecen ventajosos, pero que en realidad son un doble pago del público, en lugar de exigir la cancelación de patentes y favorecer la manufactura nacional.

Oxfam denunció que los cuellos de botella de entregas, promovidos por las trasnacionales y la Fundación Gates para asegurar las ganancias privadas, significan que tomará como mínimo cinco años llegar a un 60 por ciento de población global vacunada y a esa altura los virus muy probablemente hayan mutado. Además, el tiempo de supuesta inmunidad de las vacunas es desconocido, y probablemente demande vacunación anual. Sin contar con el surgimiento de otras pandemias, ya que las causas para ello siguen sin tocarse.

Así las trasnacionales, con la filantrópica ayuda de Bill Gates, se han asegurado un estado permanente de escasez y demanda de vacunas –promovidas desde lo público para ganancias privadas–, lo cual aparece como el negocio del siglo.

Investigadora de Grupo ETC.  

Fuente: LA JORNADA

LAS LUCHAS POR LA DIGNIDAD HUMANA. MARCOS ROITMAN ROSENMANN

Toussaint Louverture

MARCOS ROITMAN ROSENMANN

Lo conseguido por las clases explotadas está precedido del sacrificio consciente de miles de vidas. No importa si ha sido bajo las balas, en campos de concentración, cárceles o la tortura. La dignidad ha sido el referente. Valentía, integridad, defensa del bien común y esfuerzo. Peter Bieri, en su ensayo La dignidad humana, subraya: “No carece de dignidad aquel que fracasa en la autonomía porque le falta la visión de conjunto del pensamiento y tropieza. Uno puede equivocar el camino y perderse; puede estar demasiado exigido. Esto no entierra la dignidad. Se pierde solo cuando se pierde de vista la autonomía como criterio, o falta desde el principio. No es indigno el esfuerzo fracasado, sino el esfuerzo ausente”.

Muchas han sido las batallas por la dig­ni­dad. Pocos recuerdan que el derecho de huelga y mejora en las condiciones de trabajo viene precedido de represión, matanzas, despidos y muertes. Su práctica, no ha sido concesión de los empresarios, quienes ejercen la violencia para criminalizar su ejercicio. Sirva de ejemplo la huelga en el Egipto faraónico mientras gobernaba Ramsés III; corría el año 1152 antes de nuestra era. Los artesanos empleados en el Valle de los Reyes denunciaron corrupción, castigos e impago de salarios. Eran escultores, pintores, escribas y albañiles. Así se manifestaron: “tenemos hambre, han pasado 18 días de este mes, hemos venido aquí empujados por el hambre y la sed; no tenemos vestidos, ni grasas, ni pescado, ni legumbres”. Ocuparon templos, hicieron sentadas, construyeron una plataforma reivindicativa y triunfaron. Igualmente, la lucha de los esclavos por su libertad, está llena de heroísmo y dignidad. Una en particular ha pasado a la historia, la de Espartaco, quien juró nunca volver a servir a Roma. Huyó con menos de 200 compañeros y forjó un ejército de 60 mil combatientes. Ganó batallas como Vesubio; luego vino la derrota. Sin embargo, el miedo de la plutocracia obligó a mejorar las condiciones de vida de los esclavos. Su cadáver nunca fue hallado. La historia fue relatada por Howard Fast, quien en 1951 editó su novela con fondos propios. En Haití, la rebelión de los esclavos fue el inicio del movimiento emancipador en América Latina (AL). Toussaint Louverture o Jean Jaques Dessalines fueron sus líderes. Las luchas por los derechos civiles de la población afroestadunidense o contra el apartheid en Sudáfrica están asociadas a Martin Luther King y Mandela. En Nicaragua, el general de hombres libres Augusto César Sandino se enfrentó a la invasión estadunidense. Sin olvidar las luchas feministas en AL que recuerdan a Micaela Bastidas, en Perú, estratega de la rebelión de Túpac Amaru; Juana Azurduy, hoy reconocida como generala de los ejércitos libertadores; la mexicana Elena Arizmendi, presidenta de la primera Liga Internacional de Mujeres latinoamericanas en 1920, y qué decir de la ecuatoriana Matilde Hidalgo, quien luchó por el derecho al voto de las mujeres. En el siglo XX, la chilena Gabriela Mistral, la cubana Haydée Santamaría, las madres de la Plaza de Mayo, la comandanta Ramona del EZLN y la literata chilena Mónica Echeverría, cuya lucha contra la dictadura es digna de ser reseñada.

En este siglo las luchas por la dignidad persisten. Las justas, aquellas inevitables que tienen en el horizonte los derechos humanos, la justicia social, la igualdad, denunciar el machismo y el patriarcado. Todas, sin excepción, beben de quienes han regado el camino de la dignidad, parafraseando el poema de Violeta Parra dedicado al militante comunista español Julián Grimau, fusilado por el franquismo en 1963.

La dignidad entendida como decisión de actuar. La dignidad como manera de entender la vida. ¿Acaso no es este el mensaje del EZLN? “Hablamos con nosotros mismos, miramos hacia dentro y miramos nuestra historia […] vimos que no todo nos había sido quitado, que teníamos lo más valioso, lo que nos hace vivir, lo que hacía que nuestro paso se levantara sobre plantas y animales…, y vimos hermanos, que era dignidad todo lo que teníamos y vimos que era grande la vergüenza de haberla olvidado, y vimos que era buena la dignidad, para que los hombres fueran otra vez hombres.” Lo poco y nada que se ha ganado, que en perspectiva es mucho, está sembrado de dignidad, de la cual carecen las plutocracias, indignas y cobardes. Matan y asesinan.

Asistimos a las batallas contra los megaproyectos, contra el neoliberalismo. Son luchas por la dignidad. Hoy se cobra la vida de dirigentes sindicales, como Berta Cáceres, en Honduras, el militante zapatista José Luis Solís López, Galeano, en Chiapas, Camilo Catrilanca o Matías Catrileo Quezada, miembros del pueblo mapuche. Periodistas que destapan la corrupción son acribillados a balazos, maestros, campesinos, estudiantes, jóvenes de nuestra América, riegan con su esfuerzo, valentía y sangre, el camino de la dignidad. Mientras, las trasnacionales y los gobiernos cipayos crean y financian la acción de grupos paramilitares, militarizan y mandan a las fuerzas armadas que disciplinadas asesinan en nombre del poder y del dinero. Sin embargo, no han logrado su objetivo: humillar, denigrar y destruir la lucha por la dignidad y una vida plena.

Fuente: LA JORNADA

VACUNAS CUBANAS Y GEOPOLÍTICA. ÁNGEL GUERRA CABRERA

ÁNGEL GUERRA CABRERA

Cuba se coinvirtió esta semana en el primer país de América Latina y el Caribe y, probablemente, entre la totalidad de países pobres, que cuenta con un candidato vacunal contra la COVID-19 en la fase III de ensayos clínicos, el Soberana 02. Ello tiene inocultables connotaciones humanísticas y geopolíticas que abordamos más adelante, acentuadas por la tirantez de la coyuntura internacional.

 El lunes comenzó la aplicación de la primera dosis de la vacuna y del placebo en 44 010 voluntarios de ocho municipios de la provincia de La Habana. Posteriormente se aplicará una segunda dosis transcurridos 28 días y en un número de casos se adicionará una tercera dosis de refuerzo con otro candidato vacunal cubano, el Soberana 01A o Soberana Plus. Este último ensayo busca lograr un grado mayor de inmunidad, incluso ante las nuevas variantes del nuevo coronavirus.

Pero esto no es todo en el rápido avance de las vacunas isleñas, pues muy probablemente en este mismo mes de marzo, tan pronto sea autorizado por la agencia reguladora nacional, dé inicio en las provincias de Santiago de Cuba y Guantánamo con 42 mil personas, el ensayo clínico fase III de Abdala, otro candidato vacunal cubano, que junto a los ya mencionados, al Soberana 01 y al Mambisa, forman parte del elenco de 5 vacunas en proceso de estudio en la mayor de las Antillas.

El objetivo de la fase III es comprobar que la vacuna tiene la capacidad de evitar que las personas se enfermen, fundamentalmente capaz de evitar que avancen hacia formas graves y potencialmente mortales del padecimiento. También se propone evitar que los vacunados lleguen siquiera a contagiarse, aun cuando solo alcancen la categoría de asintomáticos, aunque esto es por ahora solo una hipótesis, que habrá que comprobar en su momento. Se busca igualmente verificar la seguridad del producto y su inmunogenicidad. En cuanto a la seguridad, se ha demostrado en fases anteriores que es muy alta en todas las vacunas cubanas pues lo que más se menciona por los sujetos de los ensayos es uno o dos días de moderada molestia en el lugar donde se aplicó la inyección y no se reporta una sola reacción que haya requerido internamiento hospitalario. Se asegura por expertos cubanos que es alta también la inmunidad lograda pero no he podido encontrar el dato exacto. Para escoger a los participantes se exige la voluntariedad, el consentimiento informado, y existen factores incluyentes como tener entre 19 y 80 años o, en el caso de las mujeres, aceptar no embarazarse en los meses que dure el estudio. De la misma manera, son factores excluyentes, entre otros, el haber padecido alguna enfermedad infecciosa aguda en los siete días anteriores a la vacunación o haber contraído la COVID-19. Lo que es motivo de asombro y admiración es que Cuba logre realizaciones científicas de tan alto calado en medio del castigo económico y financiero más asfixiante y cruel que le haya impuesto Estados Unidos, mediante medidas meditadas para cortar toda posibilidad de financiamiento o acceso de la economía insular a equipos, insumos y materias primas esenciales, como los energéticos y los farmacéuticos. Muchas de ellas aplicadas durante la pandemia con el claro propósito de agravar las penurias económicas  inherentes a  las normas de prevención del contagio o a las muy costosas acciones de combate al nuevo coronavirus.

Mientras 10 países concentran alrededor del 80 por ciento de las vacunas y 80 naciones no han tenido acceso alguno a ellas, Cuba ya produce 100 millones de vacunas que no solo le permitirán inmunizar a toda su población en este año, sino compartir el fármaco con los países del ALBA, Irán, Vietnam y otros muchos que lo están pidiendo. Habrá retorno económico de quienes puedan aportarlo para reinvertir en la ciencia y la industria farmacéutica cubanas, pero seguramente la circulación de los fármacos isleños permitirá acceder a la inmunidad a países y poblaciones que difícilmente lo habrían logrado de otra procedencia. La escasez de vacunas es tal, que lo que se necesita con urgencia son más candidatos vacunales, trasferencia de tecnología, aumento de la producción, abatimiento de los precios. Abandonar, en fin, el absurdo concepto de que algún país puede salvarse de la enfermedad por sí solo. Es bien sabido que mientras más demore la inmunización universal a escala planetaria, más surgirán nuevas variantes del virus que podrían prolongar indefinidamente la pandemia y hasta convertir la COVID-19 en un mal estacional.

REBELIONES. DAVID BROOKS

American curios

▲ La batalla actual para sindicalizar un mega-almacén de Amazon en Alabama se acompaña, como todas las luchas en Estados Unidos, por los ecos de la historia de rebelión en el país. En la imagen del viernes pasado, un participante en una protesta de apoyo a la sindicalización de trabajadoras de la empresa Amazon en Nueva York. Foto Afp

DAVID BROOKS

La historia de Estados Unidos, como todas, no se puede entender sin contar las rebeliones. Esa historia está sujeta a incesantes intentos de borrarla, purificarla, domarla –hasta proclamar días festivos oficiales a líderes rebeldes y ponerles monumentos que ocultan más de lo que revelan– y mantenerla semisecuestrada para que no vaya a inspirar a nuevas generaciones. Todos los días se batalla por la historia real y completa del país, y cada movimiento contemporáneo tiene que dedicarse a rescatar a sus antecesores. Esa historia rebelde es aun menos conocida afuera de este país, y sin ella es fácil reducir la visión sobre lo que ocurre en Estados Unidos a una versión de estereotipos demasiada centrada en Washington, Hollywood y Disneylandia.

La lucha contra la amnesia histórica no es tan simple, ya que no es resultado de censura explícita y más aún existe material vasto, con algunas aportaciones excepcionales, generado por Hollywood y la televisión (comprobando que una parte de la izquierda estadunidense se puede encontrar en ese mundo entre guionistas y directores).

Esa historia es presentada de manera fragmentaria en museos y en la academia, como en bibliotecas y por innumerables proyectos literarios. Aun así, esa historia de rebeliones es capturada y presentada de tal manera para que no vaya a provocar, pues, rebelión.

Uno puede visitar los monumentos a Martin Luther King y festejar su día oficial, al igual hay avenidas llamadas César Chávez en California, ver películas sobre Malcolm X y John Reed, y algunas clásicas basadas en los libros de Steinbeck y más recientes como la del Juicio de los 7 de Chicago, como todo tipo de expresiones y exposiciones sobre líderes de la lucha feminista, de los gays, algunas –muchas menos– de luchas obreras, ambientalistas, y más pocas aún sobre luchas indígenas.

Vale recordar que historiadores rebeldes como Howard Zinn dedicaron su vida a rescatar la otra historia de este país, junto con Mike Davis, Eric Foner, Greg Grandin entre otros, junto con periodistas que hacen presente la historia como Studs Terkel y Bill Moyers, y existe un magnífico mosaico de proyectos de educación popular como los impulsados por el Highlander Center en Tennessee que hacen viva y resucitan la historia rebelde del país, junto con otros proyectos (https://www.zinnedproject.orghttps://studsterkel.wfmt.comhttps://highlandercenter.org).

Nuevos movimientos están rescatando a sus antecesores y los hacen presentes hoy día. La Campaña de los Pobres explícitamente reinicia la última lucha del reverendo King, donde él fusionó las demandas por derechos civiles con las de la justicia económica y derechos de los trabajadores (algo de lo cual casi nunca se menciona en los festejos oficiales de su vida). La lucha indígena apache en defensa de su tierra sagrada en Arizona contra mineras transnacionales, como la de los pueblos sioux y otros contra los gasoductos en el norte del país; la batalla actual para sindicalizar un mega-almacén de Amazon en Alabama, su dueño el multimillonario más rico del planeta.

La batalla de años por elevar el salario mínimo a 15 dólares impulsado por trabajadores de comida rápida y ahora bajo debate en el Congreso, las luchas que fueron claves en derrotar el proyecto neofascista en las elecciones federales, sobre todo las impulsadas por coaliciones y alianzas extraordinarias y sin precedente entre movimientos afroestadunidenses, latinos e indígenas, así como las incesantes luchas por los derechos de los inmigrantes -–que usan consignas de luchas anteriores aquí como las de las luchas de sus pueblos de origen–, todas son acompañadas por los ecos de la historia de rebelión en Estados Unidos.

Pero el rescate de la historia de los pueblos es parte del rescate de su futuro. Quien controla el pasado, controla el futuro. Y quien controla el presente, controla el pasado, dijo George Orwell. Por eso, en los ecos de historia de rebelión que se manifiestan hoy, están las claves del futuro de este país.

Bruce Springsteen & Tom Morello. Ghost of Tom Joad:  https://www.youtube.com/watch?v=B-c6GphpAeY

Fuente: LA JORNADA

LA CULTURA DEL ‘PUBLICA O PERECE’ Y SUS EFECTOS SOBRE LA INVESTIGACIÓN. EMILIO DELGADO LÓPEZ-CÓZAR y RAMÓN A. FEENSTRA

 

EMILIO DELGADO LÓPEZ-CÓZAR y RAMÓN A. FEENSTRA*

“Es una cuestión de publicar más, más rápido, no para ser mejor sino simplemente para estar y sobrevivir”.

“…Fragmentar una investigación que tenga una unidad global para que pese más en el currículo académico, repetir una y otra vez el mismo tema con muy pequeñas variantes, publicar diez veces lo mismo en diez sitios diferentes…”

Estas declaraciones son solo unas de tantas que hemos recogido al preguntar por los efectos que genera la cultura del “publica o perece” (la presión por publicar para tener éxito en la carrera académica) sobre el comportamiento ético de los investigadores en filosofía moral y filosofía en España.

Los investigadores perciben que la presión por obtener resultados –sobre todo de cara a los procesos de acceso, acreditación y promoción de plazas– afecta negativamente a la integridad de su investigación. El motivo es principalmente uno: la necesidad de sobrevivir en un ambiente extremadamente competitivo donde al científico se le juzga casi exclusivamente por lo que publica.

Hasta la fecha han sido numerosos los estudios que, a escala internacional, han recogido –con cifras preocupantes– datos sobre la prevalencia de las malas prácticas en la investigación (Fanelli, 2009Pupovac y Fanelli, 2015). Los estudios son abundantes sobre todo para disciplinas biomédicas.

Sin embargo, nunca antes se había desarrollado un trabajo abordando esta cuestión para áreas de conocimiento como la filosofía o la ética. Quizás porque se podía pensar que estas disciplinas están en cierta medida inmunizadas por los propios presupuestos y competencias cognitivas de estas especialidades. De ahí, el interés que ha guiado nuestra investigación: ¿Es la investigación en ética y filosofía realizada siempre de forma honesta?? ¿Afecta la cultura del “publica o perece” a estas áreas también, o podemos apreciar tendencias diferenciadas con respecto a otros campos de conocimiento?

Respuestas reveladoras

Los resultados obtenidos de una encuesta a 201 investigadores, un foro de debate con 26 participantes y 14 entrevistas en profundidad no han podido ser más reveladores. Así se muestra recientemente en el artículo “Research Misconduct in the Fields of Ethics and Philosophy: Researchers’ Perceptions in Spain” que hemos publicado en la revista Science and Engineering Ethics.

Es más, la alta y activa implicación de los investigadores participantes, así como su enorme generosidad y sinceridad, ha permitido que afloren cuestiones de calado. Aspectos no sólo relativos a la percepción de la proliferación de conductas indeseables en los quehaceres científicos, sino también acerca de las prácticas de publicación y de evaluación científica imperantes en estas áreas. Todo ello ha sido compartido en un extenso informe titulado “Investigación en Ética y Filosofía en España. Hábitos, prácticas y percepciones sobre comunicación, evaluación y ética de la publicación científica”.

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¿QUÉ PASÓ EN EL SALVADOR? ÁNGEL GUERRA CABRERA

Nayib Bukele

ÁNGEL GUERRA CABRERA

La apabullante victoria alcanzada por el presidente de El Salvador, Nayib Bukele en las elecciones del domingo pasado implica que controlará la mayoría absoluta en la Asamblea Legislativa y la mayoría de alcaldías del país. Aunque ingresó en política y gobernó la capital en representación de la ex guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, en su gestión presidencial ha devenido un abanderado del neoliberalismo recargado, en luna de miel con Trump, un aventurero político enfermo de ambición personal y de ostensibles ínfulas autoritarias, hombre sin ética al igual que el magnate neoyorquino. Cuenta, sin embargo, con un espectacular 71 por ciento de popularidad y ya había arrasado en las elecciones presidenciales de 2019, en las que obtuvo 53 por ciento de los votos. En ellas, el candidato de ARENA, la derecha tradicional, alcanzó el 31.72 por ciento de sufragios. Pero muchísimo peor le fue al abanderado del FMLN, que luego de dos períodos consecutivos de gobierno de esa formación, no llegó ni al 15 por ciento de los votos.  Este dato mostraba desde entonces una enorme insatisfacción de los electores con la gestión gubernamental del FMLN, organización que desde la lucha armada y después de los acuerdos de paz, cuando se convirtió en partido político, había defendido dignamente las banderas de la izquierda en el país y ganado un importante reconocimiento entre sus homólogos de América Latina y el Caribe. Su prestigioso y esclarecido líder, Schafik Handal, fallecido en 2006, llegó a ser uno de los más destacados referentes de la izquierda en nuestra región.

Pero si el resultado que obtuvo la ex guerrilla en la elección presidencial de 2019 fue famélico, en la del domingo pasado casi desaparece como opción electoral y ello hace         que no pueda aplazar más un profundo y doloroso examen de conciencia, fraternamente acompañada por sus pares de la región. Dicho con todo respeto, muchas cosas tienen que haberse hecho mal y muchas insuficiencias deben haber existido en el trabajo del FMLN, sobre todo en los 10 años que fue gobierno, para llegar a una situación en la que que no pocos de sus militantes y simpatizantes han votado por los partidos de Bukele, la opción más representativa de los intereses del imperialismo estadounidense y del neoliberalismo en el país centroamericano, ahora que ARENA desfallece. Bukele es un producto efímero de la crisis abismal del sistema de partidos políticos asociado a la perpetuación del neoliberalismo, que observamos hoy en el mundo y particularmente en América Latina y el Caribe. La democracia es cada vez más incompatible con el neoliberalismo.

Con la correlación de fuerzas que un 66 por ciento de los votos le proporcionará en el Legislativo, Bukele puede pasar, sin negociar con otros partidos, cualquier legislación de su interés, nombrar un tercio de los jueces de la Corte Suprema, al Fiscal General, a los miembros del Tribunal de Cuentas e incluso modificar la Constitución, incluida la prolongación a más de uno de los mandatos presidenciales. Más de un observador ha afirmado en estos días que la votación del domingo equivale a elegir una dictadura por voto popular. Aun sin las extraordinarias atribuciones de que dispondrá de ahora en más y sin contar con representación parlamentaria, el jefe del Ejecutivo se ha negado a transparentar en qué ha gastado un crédito del FMI solicitado para enfrentar la pandemia, no ha entregado la dotación de fondos para los gobiernos municipales sin  que se conozca el destino que les ha dado e irrumpió en la Asamblea Legislativa, escoltado por soldados y policías, para exigir la aprobación de un presupuesto adicional para sus planes de seguridad. Se asegura que una parte de los fondos etiquetados para la pandemia han sido repartidos ilegalmente durante la campaña electoral a sus simpatizantes en forma de despensas y bonos por Nuevas Ideas y Gana, los partidos del presidente. Este ha instigado una campaña de odio contra la oposición, sobre todo contra el FMLN, dos de cuyos simpatizantes fueron asesinados en plena capital hace unos días por elementos de seguridad.

Bukele ha sobreendeudado al país y enfrentará una situación económica y social muy difícil. Mientras, el FMI le exigirá recortes a la inversión social cuando más la necesita el país. No la tendrá fácil si el FMLN realizara una profunda autocrítica y saliera a elaborar un radical programa de oposición con las organizaciones populares. El neoliberalismo es ya insostenible y tiene hoy vida muy limitada como demuestran Argentina y Bolivia. Aunque Bukele sea muy diestro, como se ha visto, en la elaboración de mensajes a la carta para los distintos sectores y ducho en publicidad y redes, la realidad pura y dura indicará más temprano que tarde al pueblo el camino correcto siempre que cuente con un liderazgo entregado y comprometido con sus intereses.

Twitter: @aguerraguerra

Fuente: LA JORNADA

EL DESMANTELAMIENTO DE LA DEMOCRACIA Y CIUDADANÍA. MARCOS ROITMAN ROSENMANN

DOMINIO PÚBLICO

MARCOS ROITMAN ROSENMANN

Desde los años setenta del siglo XX, se está produciendo un ataque concéntrico a la democracia. Su objetivo, romper la ciudadanía mediante la despolitización de los procesos de toma de decisiones y la desideologización de la gestión pública.  El primer envite recayó en la bautizada Internacional del capitalismo allá por el año 1973. La Trilateral. En su interior, se dan cita empresas trasnacionales, banqueros, políticos liberales, conservadores o socialdemócratas, de Japón, Europa Occidental, Estados Unidos y Canadá. Su objetivo refundar el capitalismo y realizar una crítica de fondo al concepto de la democracia acuñada por el keynesianismo.

La Trilateral, fue el buque insignia desde la cual se lanzaron las directrices para encarar las reformas neoliberales. Así se inició el desmontaje de los acuerdos nacidos tras la segunda guerra mundial para enfrentar la pobreza, el subdesarrollo, el hambre y la injusticia social. La carta de los derechos humanos, 1948, había sido el referente. El acceso a la vivienda, la salud, la seguridad social, la educación, condición sine qua non para construir una democracia representativa, a la par que un como proyecto de sociedad incluyente, fue cuestionada. El capitalismo con rostro humano perdía fuerza.

A inicios de los años setenta, con la primera crisis el petróleo, se dudó del sentido y los principios sobre los cuales se definía la democracia. La trilateral introdujo un argumento espurio. La extensión de los derechos democráticos ponía en riesgo la propia democracia y con ello el capitalismo. La ampliación de la ciudadanía, dirán, hace ingobernable la democracia. Si los ciudadanos exigen un aumento del gasto social, subidas salariales, jubilaciones dignas, es imposible que el capitalismo subsista a largo plazo. Hay que actuar de forma rápida y quirúrgicamente. Limitar las libertades y redefinir la democracia. Da igual el color del gobierno, socialdemócrata, liberal, conservador o democristiano. Hubo coincidencia. Ronald Reagan, Margaret Thatcher, Felipe González, Miguel de la Madrid, Alan García, o el tirano Augusto Pinochet, todos coincidían. La democracia era un problema. Abrir las fronteras, flexibilizar el mercado laboral, quitar barreras arancelarias, y construir una economía de mercado eran los nuevos retos. Fueron la reforma del Estado y el proceso de gobernabilidad los pilares sobre los cuales comenzó el desmontaje de los derechos de ciudadanía y la jibarización de la democracia.  En 1979, el hoy ex director de El País, Joaquín Estefanía, publicó su ensayo La Trilateral, internacional del capitalismo. El poder de la trilateral en España. En el interior aparece el nuevo significado de la democracia trilateral como: “una profundización e impulso a la internacionalización del capital (…) y una defensa de las democracias autoritarias, o lo que Poulantzas ha denominado ‘estatismo autoritario’, consistente en el recorte de las libertades primarias dentro de un legitimador Estado de derecho”.

Ha trascurrido medio siglo y las democracias restringidas, protegidas u ordenadas se han expandido en el mundo de la mano de las políticas neoliberales y la reforma del Estado. Privatizar, desregular y descentralizar, han sido los argumentos para destruir la ciudadanía. Lentamente se han perdido derechos democráticos.  La inversión pública tiene topes constitucionales, la sanidad, la educación, la vivienda son trasformados en negocios rentables para fondos de riesgos. Igualmente los trabajadores han visto disminuir los salarios, criminalizar sus organizaciones sindicales, cuando no ver crecer contratos basura y el despido libre. Las desigualdades, la pobreza y el desempleo, se han cronificado. Se procedió a rematar y desmantelar el sector público, llevando a miles de ciudadanos a la indigencia, aumentando el número de pobres, junto a los suicidios por depresión.

La primera revolución neoliberal consiguió su objetivo, reformar el Estado y desarticular la democracia como una forma de vida, la redujo a una técnica procedimental. La democracia son, ahora, simplemente reglas del juego, un modelo normativo, un cascaron vacío.  Democracias sin demócratas y ciudadanos sin ciudadanía. De esta guisa emerge una definición de mínimos, los ciudadanos mutan en consumidores. Von Mises, teórico, junto a Hayek, exponente del liberalismo y la economía de mercado, aclara en La mentalidad anticapitalista, que debemos entender por democracia: “la democracia de mercado se desentiende del ‘verdadero mérito, de la íntima santidad, de la personal moralidad, de la justicia ‘absoluta’. Prosperan a la palestra mercantil, libre de trabas administrativas, quienes se preocupan y consiguen proporcionar a sus semejantes lo que éstos, en cada momento, con mayor apremio desean. Los consumidores, por su parte, se atienen exclusivamente a sus propias necesidades, apetencias y caprichos. Esa es la ley de la democracia capitalista. Los consumidores son soberanos y exigen ser complacidos”.

Hayek, por su parte, en un artículo publicado en 1976, ¿A dónde va la democracia? , señala cómo su significado ha degenerado y se ha vuelto un problema para las elites gobernantes: “democracia, un método saludable para llegar a tomar decisiones políticas (…) se ha convertido en pretexto para imponer fines sustancialmente igualitarios” Una democracia de mercado, no debe verse influenciada por decisiones éticas, ni valores igualitarios. Para Hayek, la justicia social o las políticas destinadas a favorecer a los sectores más vulnerables y desprotegidos son distorsionan las leyes del mercado y no forman parte de la democracia capitalista.

La democracia ha dejado de ser una práctica política, una forma plural de control y ejercicio del poder, mediado por el bien común y el interés general. Hace ya décadas, el mandar obedeciendo del sentir democrático se ha extraviado. Ya no es un proyecto de vida, de ciudadanía, de dignidad, de compromiso ético, de responsabilidad colectiva. Si hablamos de democracia, al decir de Pablo González Casanova, deberíamos preguntarnos qué tal andamos de participación, de representación, de mediación, de negociación y de coacción. La democracia no puede ser un método, una forma sin contenido.  Es un proyecto vital de ciudadanía, posee una dimensión social, de género, cultural, étnica y política. Es un acto de responsabilidad, su ejercicio tiene consecuencias.  Hoy, sufre un proceso de involución. La pandemia deja al descubierto los múltiples rostros de la injusticia social, la pérdida de derechos. En definitiva, hoy morirse de hambre se ha convertido en un hecho auténticamente democrático.

Fuente: PÚBLICO

ENCRUCIJADAS DE SOBERANÍA DIGITAL. JORGE ELBAUM

Google y los ecosistemas informativos destinados a imponer un sentido común funcional al neoliberalismo

JORGE ELBAUM

Hay que evitar la creencia de que las innovaciones tecnológicas son positivas sólo porque son nuevas, o son negativas sólo porque son tenológicas.”

David E. Graham

La última semana se informó la construcción de un consorcio de medios de comunicación argentinos asociados a la plataforma Google, destinada a reproducir material informativo local en su portal de noticias global denominado News Showcase. El acuerdo incluye a más de 30 grupos periodísticos, tanto porteños como provinciales, entre los que figuran Clarín, La Nación, Infobae, Página/12, El Cronista, La Arena, La Gaceta y Nueva Rioja, entre otros. El acuerdo implica un financiamiento de los medios locales por parte de Alphabet (la corporación que administra Google) y un decidido involucramiento en la selección de contenidos. Dicho desembarco forma parte de una campaña internacional para blindarse frente a las acusaciones de prácticas monopólicas, posición dominante, comercialización de datos privados a empresas y desvío de información crítica hacia la National Security Agency (NSA).

News Showcase ofrece colaboración y apoyo financiero al periodismo de cada uno de los países con el objeto de obtener una legitimidad cuestionada por la Unión Europea y otros estados. Argentina es uno de los doce países en donde se decidió implementar el programa, que incluye acuerdos similares con medios de Alemania, Brasil, Canadá, Francia, el Reino Unido, Australia y Japón, entre otros. La inversión inicial es de 1.000 millones de dólares e incluye, hasta la actualidad, a unos 450 medios. La participación de los medios argentinos contribuye a la tendencia generalizada de una mayor concentración monopólica global y a la vez faculta a Google a convertirse en el gran responsable de modelar la imagen de la Argentina a nivel internacional, permitiéndole la selección de noticias aptas para el paladar del neoliberalismo hegemónico.

Los medios locales recibirán compensaciones económicas por replicar una selección de sus titulares, mientras que Google compilará los datos obtenidos como insumo de sus operaciones de Inteligencia Artificial (IE). Una vez procesados, los comercializará a miles de empresas que los utilizarán como soporte para el marketing directo y personalizado. Los medios argentinos obtendrán dos tipos de financiamiento: por un lado, como consecuencia de la provisión de contenidos a la plataforma News Showcase, y por el otro como resultado de proporcionar acceso a artículos de las versiones pagas de dichos medios asociados.

El resultado de este involucramiento de Google en la producción de la noticialidad cotidiana local ampliará el control de la plataforma estadounidense sobre el denominado ecosistema informativo local, incrementando su capacidad para modelar el sentido común, imprescindible para la reproducción ampliada del sistema financiarizado. En ese marco, la restricción sobre la soberanía comunicacional se expresará a partir de las cinco dimensiones siguientes:

Agenda: decidirá qué temas y qué medios serán los que ocuparán los lugares prioritarios y cuáles serán ubicados en los márgenes. Dado que la selección inicial será ofertada por los propios medios, la trifecta mediática local (Clarín, La Nación e Infobae) logrará apalancar su legitimidad a la hora de difundir sus posverdades, falacias y tergiversaciones, apoyada en la cobertura brindada por una plataforma globalizada. Ese escenario es lo que Google conceptualiza como un ecosistema informativo, nominación aséptica con la que se pretende esconder las decisiones corporativas de sus CEOs. El ecosistema funciona como la mano invisible del mercado. Algo que está direccionalizado por poderosos actores que buscan atribuir sus movimientos a una naturaleza independiente de intereses.

Concentración: incrementará la monopolización de los medios locales sin tener que regirse por normativas democráticas –presentes o futuras–, dada su localización empresaria en Estados Unidos. Operará sin arbitraje del Estado y decidirá qué coartar, ampliar o cercenar sin que una autoridad soberana o multilateral cuente con capacidad de intervención.

Monetización: incrementará la capacidad de comerciar los datos personales de los ciudadanos argentinos, tanto para ofrecer agregados aptos para el marketing personalizado como para modelar campañas electorales, tal cual fue denunciado en ocasión del caso Cambridge Analytica.

Vigilancia: aumento de la capilaridad informativa sobre partidos políticos y sus referentes, combinado con el desarrollo de mecanismos de inteligencia artificial dispuestos para completar una arquitectura global capaz de instalar mercados de futuros conductuales. Una disposición posible gracias a una concentración extrema de conocimiento, ajena a la supervisión democrática: se profundizará la manipulación destinada a conformar tribus antipolíticas y modelo de consumidores antes que ciudadanos. Sujetos aislados enemigos de la cooperación, admiradores de la competencia, reivindicadores de la desconfianza y de guerra de todos contra todos.

Tergiversación, sobreabundancia y escándalo: La articulación convergente planificada por News Showcase será gobernada por algoritmos funcionales a los requerimientos empresariales trasnacionales, generalmente opuestos a las demandas sociales o las necesidades soberanas. En ese contexto, se omitirán los circuitos capaces de dotar a los usuarios de pensamiento crítico, convirtiendo a los ciudadanos en cibernautas. La difamación se hace confusa y ambigua y se la denomina fake new. “Cuando nos conectamos a internet ya no vemos el bosque. Ni siquiera los árboles, vemos sólo hojas, ramas (…) un ecosistema de tecnologías de interrupción (…) donde nos presentan pedazos o fragmentos de la realidad a través de sus buscadores”. La emocionalidad, la intemperancia, el odio y la intolerancia aparecen como vehículos de articulación social más premiados por las redes sociales y los buscadores. Cuánta más agresión se reproduce, mayor es la cantidad de respuestas. A eso se le suma el aluvión de contenido indiferenciado que –sin alfabetización digital– logra equiparar, sin jerarquizar, a un infectólogo con una presentadora televisiva, debatiendo temáticas de inmunización.

REGULAR O SUCUMBIR

Los grupos mediáticos que integran el programa de Google.

Desde 2019 el control del intercambio político en el ciberespacio es regulado por Google sólo en Estados Unidos, la Unión Europea (UE), la India y el Reino Unido. En 2020 se incluyó a Nueva Zelanda, Israel, Australia y Taiwán. En todos esos países, Google limitó, seleccionó y/o censuró la divulgación de anuncios electorales según segmentaciones generacionales, de sexo y de ubicación georreferencial. Aunque Google intenta resguardarse frente a posibles acusaciones de interferencia electoral, la Unión Europea y algunos de sus países miembros, por separado, han avanzado en la aplicación de normativas destinadas a limitar su poder discrecional. A partir de enero de 2021 se aplica en España la denominada Tasa Google, que grava con el 3% de los ingresos a las empresas digitales cuyos ingresos superan los 750 millones de euros a nivel mundial y más de 3 millones en España.

El 26 de enero la titular de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, invitó al gobierno de Joe Biden a regular en forma conjunta a los gigantes tecnológicos, ante el impacto negativo que generan en relación a la competencia, las normas democráticas, la seguridad, la proliferación de discurso de odio y la calidad de la (des)información. La funcionaria de origen germano advirtió que, además de los cinco gigantes de la sigla GAFAM (Google, Amazon, Facebook, Apple y Microsoft), también deberán ser evaluados y limitados las plataformas Booking, Alibaba, TikTok y la firma de teléfonos móviles Samsung. El pedido de Von der Leyen se suma a los anuncios realizado por el Comisionado Europeo de Mercados Internos, Thierry Breton, quien informó que la UE estudia diversas medidas antimonopólicas que incluyen el requerimiento de forzar a las grandes trasnacionales tecnológicas a dividirse, e incluso a vender alguna de las divisiones con sede en Europa.

Las transnacionales digitales son parte constitutiva del modelo neoliberal financiarista. La monetización, la articulación con los fondos de inversión, la evasión fiscal y las transacciones en guaridas fiscales son parte del ADN constitutivo de su lógica monopólica e imperial. La encrucijada central remite a la gobernanza global y a la capacidad regulatoria de los Estados soberanos. Cuanta más autoridad posean los gobiernos para regular a las corporaciones, más posibilidades existirán de ampliar los derechos democráticos. Por el contrario, cuantas más prerrogativas posean las corporaciones –apelando en todo momento a su libertad de empresa– menor capacidad tendrán las mayorías populares para construir su destino en forma autónoma e independiente.

Discurso del vicepresidente del gobierno español, Pablo Iglesias, ante las Cortes Generales (Congreso de España), el 17 de febrero de 2021. Para una escucha adecuada a la recepción local, sustitúyanse los monopolios mediáticos españoles por los nombres de los grupos locales, Clarín, La Nación e Infobae.

Fuente: EL COHETE A LA LUNA

PABLO GONZÁLEZ CASANOVA, UNA MILITANCIA POR LA VIDA DIGNA. MARCOS ROITMAN ROSENMANN

MARCOS ROITMAN ROSENMANN

Si algo caracteriza a Pablo Gonzalez Casanova es la coherencia. Una vida donde el amor y la lucha se entrecruzan. Amor para vivir la vida en plenitud y luchar por hacerlo posible. Sin esa capacidad de amar, su obra no tendría sentido. Pero no hablamos del amor como prédica moralizante: sólo estamos destacando el hecho de que biológicamente, sin amor, sin aceptación del otro, no hay fenómeno social, y que si aun así se convive, se vive hipócritamente la indiferencia o la activa negación. Así lo expresan los neurobiólogos Francisco Varela y Humberto Maturana.

Pablo Gonzalez Casanova no vive en la hipocresía, ni en el engaño, por el contrario, lo denuncia con fuerza. Desentraña las lógicas del poder, explica su funcionamiento, descubre sus debilidades. Llama a las cosas por su nombre. Es la lucha por la libertad, la justicia, la democracia y la igualdad, pero sobre todo la lucha contra la explotación del hombre por el hombre, del hombre hacia la naturaleza, del hombre sobre la mujer, de la sociedad de clases y castas contra los pueblos originarios, lo que guía su trabajo. Son los valores del humanismo lo que da sentido a su praxis teórica y política. Su obra es un alegato contra la violencia estructural del capitalismo en todas sus forma, entre otras el colonialismo interno.

Pablo González Casanova no rehúye el debate, lo alienta, lo desarrolla. Realiza propuestas y las pone sobre la mesa. Abre las ciencias sociales a un conocimiento emancipador. Su reflexión tiene la pausa del sabio, de quien no se deja llevar por las modas académicas. Ante la adversidad responde con ideas, no con insultos. Sus silencios hablan. Une pensar y actuar, en sus análisis no hay dobleces. Así lo subraya en su obra Las Nuevas Ciencias y las Humanidades. De la academia a la políticala victoria de los seres humanos es posible como lo es luchar por ella con toda la herencia del pensamiento crítico y del pensamiento tecnocientífico, a sabiendas de que no habrá soluciones sin contradicciones, ni contradicciones sin negociaciones, ni luchas que enfrenten a la democracia, la liberación y el socialismo en combinarlas y articularlas con prioridades, énfasis y adaptaciones que los tiempos y las fuerzas exijan. Unos darán más importancia a un objetivo, otros a otro, pero todos en uniones crecientes y no necesariamente lineales, de ciudadanos, trabajadores y pueblos. Las dificultades de concebir y construir una alternativa al mundo actual no se resuelven con categorías simples ni disyuntivas maniqueas.

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ECUADOR: HACIA UNA CITA HISTÓRICA. ÁNGEL GUERRA CABRERA

Imagen: AFP

ÁNGEL GUERRA CABRERA

La elección presidencial y parlamentaria del domingo 7 de febrero en Ecuador rebasa la impronta de una elección nacional. De su resultado dependerá un importante cambio en la relación de poder de América Latina y el Caribe, favorable, o no, a las fuerzas progresistas. Estados Unidos y sus achichincles locales lo comprenden muy bien: han hecho y están haciendo, sin miramientos, cuanto esté a su alcance por impedir la victoria de la opción progresista. Aunque existe un récord histórico de 16 binomios(candidatos a presidente y vice), los únicos y verdaderos contendientes en ella son el proyecto nacional,  antineoliberal y de integración latinocaribeña, abanderado por  Andrés Arauz y Carlos Rabascall, por la coalición Unidos por la Esperanza(el correísmo) -que puntea en todas las encuestas-, y  la obsesión oligárquica de continuidad en el sometimiento del país  al imperialismo y liquidación al mejor postor de lo que queda del Estado nacional y sus activos, después de su desmantelamiento por el traidor Lenín Moreno, quien apuñaló por la espalda a su mentor Rafael Correa y a  sus electores para malbaratar en 4 años la magna obra de desarrollo económico, social y cultural realizada por la Revolución Ciudadana  en una década(2007-2017). Esa fuerza entreguista y reaccionaria en extremo, está representada por el voraz y reaccionario banquero Guillermo Lasso, quien unido a una derecha social cristiana,  que es la antípoda de su nombre, ha estado usufructuando como propiedad privada el erario público en los 4 años de Moreno. A escala ecuatoriana, son estas, en fin de cuentas, las fuerzas político históricas que, en una perspectiva regional, se disputan hoy el futuro de nuestra América. El gobierno de Lenín Moreno trasmutó horas después de su victoria electoral en empleado de los grandes grupos económicos, y puso todo el aparato y recursos gubernamentales a disposición de la embajada de Estados Unidos, los intereses antipopulares de la oligarquía y la banca local y transnacional.

El traicionero personajillo, quien se hincó abiertamente ante el poder del imperio no más sentarse en la poltrona, no cumplió un solo punto del programa por el que lo votaron, una razón importante, junto al manejo criminal de la pandemia, por la que recibe el repudio casi unánime del electorado. Ya que con estos datos no podía ni soñar con reelegirse, toda su actuación de aquí a que termine el mandato está dirigida a liquidar los activos nacionales restantes, acrecentar su fortuna fruto de la corrupción y asegurarse un refugio en Estados Unidos, a salvo de la justicia ecuatoriana, por si ganara la opción antineoliberal. Así quedan bien explicados los objetivos de su reciente viaje a Washington, donde fue recibido por el inefable Luis Almagro en la OEA, el ponzoñoso cubanoamericano Mauricio Claver Carone, director trumpista del Banco Interamericano de Desarrollo, y por directivos del Fondo Monetario Internacional, con quien deja endeudado al país hasta las orejas y comprometido a una importante regresión social. Suenan a broma macabra las acusaciones a Correa del traidorcete por supuestamente haber dejado endeudado al país.

En resumidas cuentas, la victoria del dúo Arauz-Rabascall eslabonaría, junto a Bolivia, Argentina, México, Venezuela, Nicaragua, Cuba y los Estados del Caribe Oriental miembros del ALBA, un grupo importante de países soberanos y antineoliberales, capaces de convertirse en una influyente fuerza de concertación, paz y fraternidad a escala de nuestra región. Mucho más por el evidente fracaso histórico neoliberal y el consiguiente desprestigio, hasta límites asombrosos, de todos los gobiernos de derecha de nuestra región.

Contra Arauz-Rabascall se está desplegando en las últimas semanas una gran operación de lodo mediático, con intervención, entre otros, del inefable Clarín, de Buenos Aires y la bogotana revista Semana con risibles y nada originales guiones a cargo de los servicios de inteligencia gringos y colombianos, seguidos por todos los medios ecuatorianos. El propósito es ahuyentar de la opción patriótica a un gran número de indecisos que reflejan las encuestas. Tal vez esos indecisos no lo sean tanto y a la hora cero lo único que no harían es votar por un banquero y sí en muchos casos recordar que nunca estuvieron mejor que en la década correísta, cuando el país crecía a tasas asiáticas, con una inversión en salud pública de más del 700 %, y en educación del 400 %, mientras la pobreza se reducía al 7 por ciento y el país se ubicaba entre los menos desiguales de la región. Si pese al odio y la guerra sucia permanentes de estos 4 años contra Correa y la Revolución Ciudadana, la gente recuerda, es muy probable que Andrés Arauz gane en primera vuelta y evite la trampa de un balotaje con los otros 15 binomios en su contra. Pero debemos estar alertas hasta que se cuente el último voto.

Twitter:@aguerraguerra

DISPARAN SOBRE ARAUZ. ATILIO A. BORÓN

Imagen: AFP

ATILIO A. BORÓN

La derecha internacional, con su gran director de orquesta residente en Washington, ha enfilado todos sus cañones para impedir el triunfo del binomio Andrés Arauz (foto)-Carlos Rabascall, apelando a cualquier recurso. Una frase erróneamente atribuida a Donald Trump, “todas las opciones están sobre la mesa”, es tan vieja como la historia misma de las antiguas Trece Colonias inglesas que al independizarse se convirtieron en Estados Unidos de América. En el mundo actual una de esas opciones, me animaría a decir la preferida en la época del “poder blando” (que es tanto o más letal que el otro), es el ataque con la artillería mediática de que dispone sin contrapesos la derecha. Es sabido, aunque a veces se olvida, que ésta nunca es una fuerza política sólo nacional sino que siempre se ampara en la estrategia global diseñada y orquestada por la Casa Blanca, consciente de que para triunfar en una batalla nacional es preciso que la misma se instale en el gran tablero geopolítico mundial donde Estados Unidos puede hacer valer toda su influencia.

​Esta introducción viene a propósito de la campaña que el diario Clarín de Buenos Aires ha lanzado en contra de la figura de Andrés Aráuz. Lo último ha sido una publicación de su edición del 2 de febrero cuando tituló, en su habitual estilo pletórico de maliciosas ambigüedades, que “En Ecuador aseguran que el candidato de Rafael Correa fue vacunado en Argentina con la Sputnik V.” Fuentes no identificadas propalaron esa versión carente de fundamento pero encaminada a suscitar una reacción popular adversa ante el extraño “privilegio” que habría disfrutado el candidato de UNES, Unión por la Esperanza, en un país devastado por los embates del virus debido a la ineptitud demostrada para enfrentar a la pandemia por el corrupto gobierno de Lenín Moreno. Subrayo lo de “extraño” porque todos saben que la vacuna Sputnik V requiere de la aplicación de dos dosis, cosa que la nota de Clarín se cuida de soslayar. Por lo tanto, no sólo el hecho de que el posterior contagio de Aráuz demuestra que no se vacunó en la Argentina sino que, además, tendría que haber sido una persona muy torpe para inocularse una dosis de una vacuna cuya efectividad requiere una segunda aplicación.

Lo más vergonzoso de Clarín es la falta de contrastación de la información cuando mencionan al consultor político Amauri Chamorro “El nexo, según comentan las fuentes involucradas y pertenecientes al Movimiento Centro Democrático, fue el consultor político local Amauri Chamorro, que trabaja dentro del armado de campaña, y facilitó el contacto con el Ministerio de Salud de Argentina”.

Chamorro desmintió inmediatamente la versión en su cuenta de Twitter manifestando que: “Según @clarincom coordiné con Putin y Fernández para vacunar @ecuarauz contra el #COVID19. Agradezco el “free press” pero eso es FALSO. Pese a que media Argentina tiene mi cel, el Clarín nunca me contactó para contrastar la info, algo habitual cuando los medios mienten.

En suma, estamos en presencia de una enésima “fake news” concebida para perjudicar la imagen de Aráuz. La fuente de la noticia, según el mismo diario, “fue una charla, que reprodujeron fuentes que optaron por preservar su identidad que participaron en un encuentro entre las principales autoridades del Movimiento Centro Democrático”, una organización aliada a UNES. Nótese bien que no hay identificación de fuente, ni doble chequeo de la información y ni siquiera el menor cuidado para tener en cuenta la cronología de los eventos demostrativa de que Arauz se contagió del virus después de haber viajado a la Argentina y haberse inmunizado con la Sputnik V. Nada nuevo bajo el sol: desgraciadamente la prostitución de la prensa hegemónica puesta al servicio del imperialismo y las grandes fortunas de nuestros países produce a diario este tipo de “fake news”. Y lo hacen porque son conscientes de que en Ecuador se juega una batalla que, de ser resuelta favorablemente para las fuerzas progresistas de ese país, se afianzará el proceso de recuperación democrática y de autodeterminación nacional en otro país sudamericano. ¡Nada menos de quien fuera sede de la UNASUR! Por eso, lo único que podemos esperar del sicariato mediático son ataques de este tipo y toda clase de mentiras. Lo que quiere decir que Arauz es un muy buen candidato. Lo reconfirma el hecho de que tiene en su contra a los enemigos que todo político honesto y progresista debe tener en Latinoamérica. Y por eso disparan sobre su figura a mansalva.

Fuente: PÁGINA 12

ELECCIONES EN ECUADOR, UNA PUERTA A LA ESPERANZA. MARCOS ROITMAN ROSENMANN

MARCOS ROITMAN ROSENMANN

¿Cómo fue posible? Esa pregunta rondó la mente de muchos latinoamericanos que habían visto en Lenin Moreno, el mejor defensor de las políticas del Buen Vivir implementadas durante los gobiernos del presidente Rafael Correa. A la sazón había sido su vicepresidente. Sin embargo, su rol ha sido destruir, reprimir, privatizar, mentir y retrotraer a Ecuador a los tiempos de oscuridad donde la persecución política se adueña de la vida pública. Son tiempos de pandemia, de crisis, donde su gobierno ha dejado tirado al pueblo. Miles, han sido los ecuatorianos que han pagado con su vida la falta de respiradores, de profesionales de la salud y camas de hospital. El negocio con las mascarillas y antivíricos ha descubierto la trama en la cual está implicado el empresario y banquero, a la sazón candidato de la derecha, Guillermo Lasso. Un gobierno, el de Lenin Moreno, que dilapidó en cuatro años, el esfuerzo realizado en una década. Su mandato ha sido una carrera de despropósitos. Utilización del poder judicial para inhabilitar a sus adversarios, campañas de desprestigio, detenciones ilegales, descalificación política y entrega del país al capital foráneo , junto a los prestamos draconianos del FMI y el Banco Mundial que han desvalijado las arcas del Banco Central, hoy en vías de privatización. Lenin Moreno, será recordado por su traición al proyecto emancipador latinoamericano. Su nombre engrosará la historia de la infamia.

Pero hagamos memoria, hasta su llegada, en 2017, trascurrieron diez años del triunfo de Rafael Correa. En 2007, se abrió un proceso constituyente, y un año más tarde se aprobó una de las constituciones más democráticas de América latina bajo el principio del Sumak Kawsay. El buen vivir dio legitimidad al proyecto de ciudadanía activa.  La defensa de la soberanía nacional, bajo el ideario de los libertadores, facilitó la emergencia de un proceso de integración latinoamericana para fortalecer la región frente al imperialismo norteamericano. Nacen los proyectos de UNASUR, el Banco del Sur, ALBA, CELAC o TeleSur.

La injusticia social y el racismo criollo habían sido las señas de identidad de una plutocracia sumisa al capital trasnacional. En este contexto, Rafael Correa recibiría un país donde cientos de miles los ecuatorianos habían emigrado buscando una salida a la miseria, y a la mezquindad de sus elites, cuyas obscenas ganancias y sobre explotación profundizaron la desigualdad social y los niveles de concentración del ingreso. Gobiernos corruptos gobernaban como si el país fuese de su propiedad. Baste recordar a Jamil Mahuad, Abdala Bucaram o Lucio Gutiérrez, todos vinculados con desfalcos, evasión de capitales y malversación de caudales públicos. Habían sido décadas en las cuales las huelgas, las reivindicaciones del movimiento popular acababan con decenas de muertos en las calles. Estados Unidos controlaba las finanzas. La dolarización de la economía fue la puntilla.

El triunfo de Rafael Correa en 2007, y la revolución ciudadana, puso en la agenda la necesidad de potenciar la soberanía alimentaria, de construcción de una economía solidaria, de un plan para la inclusión social, junto a un proceso de planificación endógeno de desarrollo. El programa desató la ira de la plutocracia. Atentados, desestabilización e intento de magnicidio. Era el momento de forjar un proyecto de ciudadanía activa y   enfrentar nuevos retos. 

La lucha contra el cambio climático, la defensa de la naturaleza y el reconocimiento de los derechos de pueblos originarios sobre sus territorios, se tornaron en los ejes del programa de cambio social.  Asimismo, se implementaron políticas educativas, culturales y una propuesta pedagógica con el objetivo de potenciar la memoria colectiva forjadora de identidad del pueblo ecuatoriano. Fueron instantes donde primó la ética del compromiso y la responsabilidad social. Lenin Moreno destruyo ese sueño.

Ahora el pueblo ecuatoriano es llamado a las urnas. Una nueva candidatura, heredera de los gobiernos populares de Rafael Correa ha entrado en liza y se convierte en la opción que más apoyo está acaparando entre los 11 millones de ecuatorianos que el domingo 7 de febrero deben acudir a las urnas. Diversas empresas encuestadoras como: Elector Ecuador; América electoral; Atlas Intel; Comunicaliza; Ecuasondeos; Perfiles de Opinión o Clima Social, dan como ganador, con un porcentaje medio del 37,4% a la candidatura Unión Por la Esperanza, heredera de la Revolución Ciudadana encabezada por Andrés Arauz y Carlos Rabascall, frente a la del empresario y banquero Guillermo Lasso, del movimiento “Creando oportunidades”, que alcanza el 24,3%. En esta dinámica, y un tercer candidato, representante del movimiento indígena Pachakuti, Carlos Pérez, cuya organización apoyó el golpe de Estado contra el presidente Correa, le otorgan un 15,1% de los votos. El resto de candidatos hasta un total de 16, representarían entre todos un resto equivalente al 23,2%. Además, el 7 de febrero se eligen los 137 miembros de la Asamblea Nacional.

Aunque las encuestas consideran posible un triunfo en primera vuelta a la candidatura popular Unión Por la Esperanza, la derecha latinoamericana busca evitar el triunfo, y de esa manera forzar una segunda vuelta donde se ven ganadores. Para lograrlo han movilizado todos sus recursos, humanos y financieros.  Así, el Instituto Interamericano para la Democracia, cuyo Presidente, el cubano-norteamericano Tomás Regalado, ex alcalde republicano de Miami y su director, el boliviano Carlos Sánchez Berzaín, exministro de presidencia de Gonzalo Sánchez de Lozada, acusado de crímenes de lesa humanidad, reúnen a periodistas, políticos y comunicadores para diseñar y divulgar la producción de falsas noticias contra la Arauz, Rabascall y los candidatos a la Asamblea Nacional, en esta última semana. Entre los asistentes ecuatorianos, nombres como Pablo Lucio Paredes, Patricia Estupiñán de Burbano, María Fernanda Egas y Oswaldo Hurtado, ex presidente que aglutina a un sector de empresarios de extrema derecha y a la democracia cristiana. En esta trama, Lenin Moreno y el Secretario General de la OEA, el uruguayo Luis Almagro, dan su visto bueno, aprovechando una reunión de la organización el 27 de enero en Washington. Tampoco puede pasar desapercibido el contacto de Lenin Moreno con Juan González, director Senior para el hemisferio Occidental del Consejo de Seguridad Nacional de EE.UU.  Todo para desestabilizar y evitar el triunfo en primera vuelta de Arauz.

En este campo de condiciones, la candidatura, UNIÓN POR LA ESPERANZA, Arauz y Rabascall, han sabido recuperar la ilusión, haciendo suyos los valores que estuvieron presentes en la Constitución de Montecristi, aprobada en 2008.  Andrés Arauz Galarza   y Carlos Rabascall condensan las políticas del Buen Vivir como parte del proyecto de construcción de una sociedad más justa, igualitaria y democrática, donde la dignidad humana se levanta como centro del quehacer político. No debemos olvidar que Arauz destacó como ministro coordinador de Conocimiento y Talento Humano, y en la cartera de Cultura y Patrimonio durante el gobierno de Rafael Correa, defendiendo la soberanía del conocimiento como escudo contra la colonialidad del saber. Por su parte, Carlos Rabascall, ha sido miembro del Frente de Trasparencia y Lucha contra la corrupción, destacando por su honestidad y compromiso. Una dupla cuyo compromiso abren la puerta a la esperanza. Su triunfo será el triunfo de la dignidad y de un nuevo momento democrático en Ecuador. La derecha buscara, por todos los medios evitarlo. En Ecuador se juega parte del futuro de América latina.

Fuente: DIARIO 16

PARA SANAR EL CUERPO DE LA CULTURA. JOSÉ ERNESTO NOVÁEZ GUERRERO

JOSÉ ERNESTO NOVÁEZ GUERRERO

Los hechos ocurridos este 27 de enero en la puerta del Ministerio de Cultura (Mincult) son una redición, en menor escala, del mismo guion aplicado dos meses antes en el mismo lugar. Esta vez fue un grupo más reducido y mucho menos heterodoxo.

Frente a la pluralidad de posturas y aspiraciones de noviembre, ahora todos los concurrentes estaban alineados políticamente en torno a un discurso que adversa, más o menos abiertamente, la institucionalidad cultural cubana. Los acompañaba un grupo de periodistas y comunicadores que trabajan para medios que sí son claramente financiados para adversar el Estado cubano.

La insistencia en torno al Mincult, en detrimento de otros ministerios mucho más relacionados con sus reclamos, da una idea de la importancia que tiene este Ministerio en el esquema de negación del orden social vigente. El no aceptar el diálogo ofrecido en múltiples ocasiones, y transmitido en video directo por ellos mismos, evidencia que la intención detrás de esta movida era esencialmente mediática.

El intento por capitalizar políticamente los hechos del 27 de noviembre lleva a forzar constantemente escenarios de tensión que posibiliten situaciones de conflicto. El objetivo a mediano plazo parece ser colocar regularmente en el debate público nacional este tipo de hechos, obligar a la institucionalidad a una larga cadena de explicaciones y contra demostraciones que la desgasten y dotar de una legitimidad simbólica a jóvenes figuras emergentes, con obras todavía en proceso de maduración y a otras sin obra alguna.

Se busca canalizar inquietudes artísticas legítimas, que muchas veces guardan relación con las propias carencias materiales de la actualidad, con la insuficiencia de las instituciones, etc. para irlas llevando cada vez más a posiciones con un sentido político directo.

La estrategia de fondo es ir vaciando de sentido progresivamente la institucionalidad cubana, no solo la cultural, hasta llevar al Estado a una situación de crisis donde se pueda forzar el cambio, ya sea por vía violenta, ya sea por la profunda crisis de funcionamiento, que haga inoperante el aparato.

Esto no es paranoia, es historia. Este fue el esquema que se aplicó en contra de las sociedades de Europa del Este y más particularmente en contra de la URSS. En su magnífico libro La CIA y la guerra fría cultural la investigadora Frances Stonor Saunders demuestra cómo el campo cultural era y es un espacio de batalla privilegiado.

El socialismo se realiza a través de sus instituciones. Al calor del proceso revolucionario, surgen las nuevas instituciones mediante las cuales se canalizará la voluntad política de este. La institucionalidad revolucionaria es resultado por un lado de los reclamos populares y, por otro, de la voluntad política. Esto no quiere decir, desde luego, que sean eternas o que cumplan siempre correctamente su función. Algunas tienden, con el tiempo, a enfermarse de ineficiencia y burocracia. Otras se vacían de sentido.

El deber del Gobierno revolucionario es someter a una revisión permanente el funcionamiento de la institucionalidad. Transformar prácticas, destrozar burócratas y llevar las instituciones a un funcionamiento que responda verdaderamente a las necesidades de los sectores sociales que representan. Y hacerlo mediante el diálogo permanente con el pueblo, sometidos al control crítico de este.

Pero este ejercicio necesario no tiene nada que ver con la negación total de la institucionalidad revolucionaria. Desear que un organismo funcione mejor no tiene nada que ver con desconocerlo. La estrategia que aplican sostenidamente hoy en contra del Mincult responde a un espíritu de deslegitimación y desconocimiento. De ahí que no interese entonces llegar a un diálogo resolutivo, sino generar situaciones de crisis. Interesa más el espectáculo que la palabra.

La experiencia de la URSS demuestra que, con todos los errores políticos y problemas sociales, los pueblos soviéticos vivían mejor bajo el socialismo que en el modelo neoliberal que lo sucedió. Y no porque consumieran más, el socialismo no puede ser un problema cuantitativo, sino porque tenían más oportunidades de desarrollo humano, distribuían mucho mejor la riqueza que se generaba y la esperanza y calidad de vida del pueblo era mucho más alta

Esto sin idealizar. La URSS tenía grandes y profundos problemas, como los tiene cualquier proyecto real y los cubanos hemos sacado y debemos continuar sacando múltiples lecciones de ese proceso. La principal, quizá, para el funcionamiento de las instituciones: el burocratismo es enemigo del socialismo.

Lo interesante del proceso en la URSS fue que se logró llevar a amplios sectores de la cultura y la sociedad a actuar en contra de sus propios intereses. Esta es una lección que no podemos perder de vista.

Tampoco se trata de demonizar los espacios no institucionales. En una sociedad civil rica y conectada con el mundo es normal que además de lo que se pueda gestar institucionalmente, existan numerosos proyectos paralelos. El deber de la institución es acompañarlos y apoyarlos siempre que se pueda. Ellos son parte de la riqueza cultural y espiritual de la nación. Pero hay que saber diferenciar sentidos y separar el trigo de la paja.

El ataque contra el Mincult es esencialmente contra el proyecto soberano y socialista de país. De ahí que se apele a fórmulas vagas, a reclamos políticos confusos que parecen pedir mucho y no comprometen a nada. Los conceptos son dados cargados. Pedir libertad de expresión, sin especificar la naturaleza y las formas de esta libertad, es apelar a la abstracción de las representaciones liberales, detrás de las cuales está siempre la lógica del capitalismo.

Hay mucho que sanar en el cuerpo de la cultura. Pero la solución no la traerán los especuladores del escándalo, sino las miles de cubanas y cubanos dispuestos a un diálogo inclusivo para pensar críticamente el país mejor que todos queremos.

El no aceptar el diálogo ofrecido en múltiples ocasiones, y transmitido en video directo por ellos mismos, evidencia que la intención detrás de esta movida era esencialmente mediática.

La institucionalidad revolucionaria es resultado por un lado de los reclamos populares y, por otro, de la voluntad política.

En una sociedad civil rica y conectada con el mundo es normal que además de lo que se pueda gestar institucionalmente, existan numerosos proyectos paralelos. El deber de la institución es acompañarlos y apoyarlos siempre que se pueda

Fuente: REDHCUBA

LA JAULA 5.0. ILÁN SEMo

Apocalíptico y aún discutible panorama es el que se desprende de la lectura de este texto de Ilán Semo, pero (ya) verificable en no pocos bolsones urbanos del mundo actual, donde lo que alguna vez pareció ficción distópica, empieza a ser realidad cotidiana. Hay que ponerse en guardia ante el entusiasmo irresponsable de ciertos fanáticos de la cibercracia, quienes, como es de suponer, no miden las consecuencias de lo que dicen y hacen, entre otras razones porque las desconocen. La ignorancia excluye la serenidad del saber. Habrá que llenar de contenido humano las redes sociales y los servicios digitales; habrá que aquietar a los nuevos maniáticos si queremos preservar lo más preciado del género humano, su libertad.  

ILÁN SEMO

Fue Max Weber en La ética del protestantismo y el espíritu del capitalismo (1905) quien señaló el dilema central que acabaría arrojando la racionalización de las sociedades industriales sobre las condiciones de vida. Tal y como sucedió, el cálculo (o la opción) racional convertiría al trabajador en un engranaje más de una maquinaria burocrática cuya única perspectiva de transformación sería pensar en un engranaje mayor y más complejo. Tiempo después, Talcott Parsons tradujo la noción que veía al ser humano siendo reducido a una pieza de los mecanismos de una maquinaria burocrática como una jaula de hierro. Desde entonces, la metáfora quedó adscrita, no sin buenas razones, al puño de Weber.

Un siglo después, ya en el XXI, la tecnocracia habría de sustituir a la burocracia –dos formas de control y dominación radicalmente distintas– y el principio de la jaula de hierro se transformaría en una nueva maquinaria sin afuera ni límites predecibles. Por ahora la llamaremos la jaula 5.0.

La digitalización del mundo, si así se puede definir a la tendencia (ya irreversible) de la cibernetización de todas y cada una de las relaciones humanas –des-de la producción y el comercio hasta el aprendizaje y la sexualidad– ha traído consigo un proceso doble: ahora la antigua maquinaria de control burocrático ha devenido un auténtico organismo (casi como si fuera un ser vivo) de control tecnocrático y sus engranajes ya no son sólo los trabajadores, sino todos y cada uno de quienes se insertan en las redes. Los engranajes han sido sustituidos por los chips. Internet ha dejado de ser un medio para tener el mundo a la mano; ahora somos nosotros el medio a través del cual el organismo-red se expande.

Hace algunas semanas, un alto funcionario de América Móvil recaudó más de 50 opiniones de expertos para esbozar cómo se vería la sociedad después de la estampida a las redes provocada por el confinamiento y la reclusión inducidas por la pandemia del Covid-19. Dividió ese desolador paisaje en 20 aspectos. Enumero los más perturbadores.

1. La situación actual, que es vista como un paréntesis de excepción pandémico, ya contiene los elementos esenciales de lo que será la nueva normalidad. En otras palabras, la nueva normalidad se asemeja mucho a lo que estamos viviendo en estos momentos.

2. El trabajo a distancia se impondrá cada vez más. Las formas híbridas de trabajo (online y presencial) se reducirán drásticamente y, en muchos casos, desaparecerán por completo. El trabajo a distancia permite un control absoluto de los operadores (nuevo término que recibirán los trabajadores) y descarta las formas de solidaridad y resistencia entre ellos. Además, aumenta exponencialmente los márgenes de utilidad y la eficacia productiva (léase: los niveles de explotación de las capacidades productivas de la gente).

3. Los grandes edificios y corporaciones de oficinas que hoy significan a la prosperidad de una ciudad, quedarán reducidos a monumentos de la era burocrática industrial. Algunos serán preservados como atractivos turísticos. Toda esa labor será ya invisible, disipada y fragmentada en el subsuelo de las conexiones digitales.

4. Los viajes y congresos de trabajo desaparecerán por completo. Las plataformas digitales producirán espacios virtuales y holográmicos para dar el efecto de presencias no virtuales. Y con ello, se hundirá toda la economía de la movilidad por razones de trabajo: rutas aéreas, hoteles, restaurantes, sitios de entretenimiento, etcétera.

5. Las casas se adaptarán al trabajo diario. Se abrirá una nueva época en el diseño, construcción y adecuación de interiores. Éstas serán los engranajes centrales de la jaula 5.0. La vida en sociedad –llámese oficina, fábrica, universidad, ONG, cine, cantina, etcétera– se reducirá gradualmente. Lo que quedará es un mar de vidas moleculares. Las cenas con los amigos, la familia o eventos casuales sucederán de vez en cuando durante el mes.

6. La productividad no dependerá de jefes ni de capataces. Sistemas digitales de autocontrol serán los encargados de vigilar y medir la eficiencia de cada actividad. Un orden jerárquico sin nombres ni rostros. No habrá protestas sociales, ya que no existirán los sujetos ni las instituciones que respondan a los sistemas de autocontrol.

7. La fuerza laboral se reducirá dramáticamente. Se avecina una era de despidos sin precedente en la era moderna. Las jornadas de trabajo se ampliarán a las cifras donde se encontraban en el siglo XIX: 10 o 12 horas al día. Los sindicatos y los organismos de resistencia quedarán inutilizados por la molecularización de la vida.

8. No habrá monedas ni billetes, ni dinero ni cajas y edificios bancarios. El dinero será estrictamente digital. Los bancos escaparán así a la condición que los obliga a mostrar sus activos en alguna forma dineraria o metálica. El seguimiento de los consumidores y sus vidas más íntimas será milimétrico.

9. La educación nunca regresará a lo que era. Será sustituida por la enseñanza a distancia o, a veces, los sistemas híbridos. Desaparecerá el estudiantado como fuerza política, social e intelectual.

Desde esta perspectiva, el confinamiento actual representa tal vez el primer y más gigantesco experimento empresarial para transformar la docilidad y adaptabilidad social de la jaula de hierro a la nueva jaula 5.0.

Fuente: LA JORNADA

A GUERRA TOTAL, RESISTENCIA TOTAL. ALBERT CAMUS

ALBERT CAMUS

Nunca es inútil mentir. La mentira más descarada, con tal de que se repita lo suficiente y durante el tiempo suficiente, siempre deja huella. Es este un principio que la propaganda alemana ha tomado como propio, y tenemos hoy otro ejemplo de la forma en que lo aplica. Inspirada por los servicios de Goebbels, ferozmente pregonada en la prensa de los lacayos y escenificada por la Milicia, [1] acaba de comenzar una campaña formidable que, so capa de luchar contra los patriotas del maquis y la Resistencia, pretende dividir una vez más a los franceses. Se les dice a los franceses: «Matamos y destruimos a bandidos que os matarían si no estuviéramos nosotros aquí. No tenéis nada en común con ellos».

Pero si la mentira, con una tirada de millones de ejemplares, conserva pese a todo cierto poder, basta al menos con decir la verdad para que la mentira retroceda. Y la verdad es esta: los franceses lo tienen todo en común con esos a quienes ahora se pretende que aprendan a temer y a despreciar. No existen dos Francias, una que lucha y otra que juzga esa lucha. Pues incluso aunque hubiese algunos que quisieran quedarse en la cómoda postura del juez, no es posible. No podéis decir: «Esto no va conmigo». Pues sí que va con vosotros. La verdad es que en la actualidad Alemania no solo ha desencadenado una ofensiva contra nuestros mejores y más orgullosos compatriotas, sino que también prosigue con la guerra total en contra de toda Francia, expuesta por completo a sus golpes.

No digáis: «Esto no va conmigo. Yo vivo en el campo y el final de la guerra me hallará en la misma paz en que me encontraba ya al principio de la tragedia». Porque sí que va con vosotros. Y, si no, atended. El 29 de enero, en Malleval, en Isère, los alemanes incendiaron un pueblo entero por la única sospecha de que quizá unos rebeldes se habían refugiado allí. Doce casas quedaron completamente destruidas, aparecieron once cadáveres, detuvieron a alrededor de quince hombres. El 18 de diciembre, en Corrèze, en Chaveroche, a cinco kilómetros de Ussel, al resultar herido un oficial alemán en circunstancias poco claras, fusilaron in situ a cinco rehenes e incendiaron dos casas de labor. El 4 de febrero, en Grole, en Ain, como los alemanes no habían dado con los rebeldes a quienes buscaban, fusilaron al alcalde y a dos notables de la localidad.

Son estos unos muertos franceses «con los que todo aquello no iba». Pero los alemanes decidieron que sí que iba con ellos y desde ese mismo día demostraron que iba con todos nosotros. No digáis: «No va conmigo; yo estoy en mi casa, con mi familia, oigo todas las noches la radio y leo el periódico». Porque irán a buscaros so pretexto de que otro hombre, en la otra punta de Francia, no ha querido alistarse. Se llevarán a vuestro hijo, con quien tampoco va nada, y movilizarán a vuestra mujer, que creía hasta ahora que se trataba de cosas de hombres. Sí que va, en verdad, con vosotros, y va con todos nosotros. Pues a todos los franceses en la actualidad los une el enemigo con lazos tales que del gesto de uno nace el impulso de todos los demás y que la distracción o la indiferencia de uno trae consigo la muerte de otros diez.

No digáis: «Soy simpatizante, con eso basta y el resto no va conmigo». Porque os matarán, os deportarán u os torturarán lo mismo si sois simpatizantes que si sois militantes. Actuad; no correréis mayores riesgos y al menos tendréis ese corazón tranquilo que los mejores de los nuestros conservan hasta en las cárceles.

Y así Francia no estará dividida. En lo que se esfuerza el enemigo, en realidad, es en hacer titubear a los franceses ante ese deber nacional que es la resistencia al STO [2] y el apoyo a los maquis. Lo conseguiría si la verdad no se irguiera ante él. Y la verdad es que la acción conjunta de los asesinos de la Milicia y de los criminales de la Gestapo solo ha tenido resultados irrisorios. Cientos de miles de rebeldes siguen resistiendo, luchan y esperan. Eso no lo van a cambiar unas cuantas detenciones. Y eso es lo que tienen que entender los 125.000 jóvenes que el enemigo tiene intención de deportar cada mes. Porque todos están en el punto de mira, y los reemplazos del 44 y del 45 a los que el enemigo llama con estupenda sinceridad «una reserva de mano de obra» son el ejemplo de esa Francia a la que Alemania unifica en el mismo odio.

Se ha declarado la guerra total y esta exige la resistencia total. Tenéis que resistir porque esto va con vosotros y no hay dos Francias. Y los sabotajes, las huelgas y las manifestaciones organizadas por toda Francia son las únicas formas de responder a esta guerra. Eso es lo que esperamos de vosotros. Acción en las ciudades para responder a los ataques en el campo. Acción en las fábricas. Acción en las vías de comunicación del enemigo. Acción contra la Milicia: todo miliciano es un asesino en potencia.

Solo hay un combate. Y, si no os unís a él, nuestro enemigo os demostrará a diario que es, pese a todo, el vuestro. Ocupad en ese combate vuestro lugar, porque si la suerte de todo cuanto queréis y respetáis va con vosotros, entonces, una vez más, no lo dudéis, este combate va con vosotros. Basta con que os digáis que a él aportamos todos juntos esa magna fuerza de los oprimidos que es la solidaridad en el sufrimiento. Es esa fuerza la que, a su vez, matará la mentira, y nuestra común esperanza es que conservará entonces suficiente empuje para dar vida a una verdad nueva y a una Francia nueva.

Marzo-julio de 1944: Combat clandestino.

NOTAS

[1] Creada en enero de 1943, la misión de la Milicia era apoyar a los alemanes contra la Resistencia francesa.

[2] El Servicio de Trabajo Obligatorio lo creó en febrero de 1943 el Gobierno de Vichy por presiones de Alemania. De lo que se trataba era de abastecer de mano de obra francesa a las fábricas alemanas. Muchos prefirieron unirse a los maquis, pero así y todo 170.000 trabajadores fueron trasladados a Alemania.

Fuente: Albert Camus, LA NOCHE DE LA VERDAD, Los artículos de Combat (1944-1947).Traducción: María Teresa Gallego Urrutia. Editorial Debate, España, 2021.

LA HEGEMONÍA CULTURAL SEGÚN GRAMSCI. JAVIER F. FERRERO

Gramsci se aleja del “determinismo económico” del marxismo tradicional y construye la categoría de hegemonía cultural para analizar y proponer la acción política

JAVIER F. FERRERO

En filosofía y sociología, el término hegemonía cultural deriva del griego eghesthai que significa conducir, ser guía, ser jefe, o tal vez del verbo eghemonero que significa guiar, preceder, conducir, y del cual deriva estar al frente, comandar, gobernar.

Es un concepto que designa la dominación de la sociedad, culturalmente diversa, por la clase dominante, cuya cosmovisión, desde las creencias, a la moral, pasando por las explicaciones, las percepciones, las instituciones, los valores o las costumbres; se convierte en la norma cultural aceptada y en la ideología dominante, válida y universal. El método geopolítico de dominación imperialista indirecta.

La hegemonía cultural es un término ampliamente desarrollado por Antonio Gramsci para analizar las clases sociales, la superestructura y la dominación de la clase dominante. Entendía Gramsci que las normas culturales vigentes de una sociedad son impuestas por los poderosos (hegemonía cultural burguesa), de manera que no deberían percibirse como naturales o inevitables, sino reconocidas como una construcción social artificial y como instrumentos de dominación de clase.

Entender y analizar la hegemonía cultural sería indispensable para una liberación política e intelectual del proletariado, reivindicando y creando su propia cultura de clase.

La hegemonía gramsciana

Gramsci, que fue sobre todo un político práctico, en su desarrollo de la hegemonía cultural, se aleja de la superestructura clásica de Marx y la teoría de la «maldad estructural» del teólogo de la liberación Walter Wink para analizar y proponer la acción política, enfatizando la subjetividad, otorgando un lugar importante a la ideología y a la dirección política y cultural.

El intelectual marxista italiano señala la descorporativización del proletariado y, en consecuencia, a la operativización de alianzas que incluyan a todos los que tienen similar situación de explotación. Propone la construcción de una “nueva hegemonía” donde el nuevo príncipe maquiavélico es “el partido”, central como así también la actividad política de los intelectuales orgánicos para cimentar ideología y develar situaciones para lograr el paso de “la consciencia en sí” a “la conciencia para sí”.

El aporte más significativo de Gramsci en este ámbito es el “aspecto consensual” que el italiano agrega al concepto para entender la dominación burguesa desde el Estado, al que define como hegemonía acorazada de coerción. Con la categoría de hegemonía indica el modo en que el proletariado debe construir una nueva hegemonía, previo a la conquista del Estado y su posterior transformación.

El Estado es concebido como un organismo propio de un grupo, destinado a crear las condiciones favorables para la máxima expansión del mismo grupo; pero este desarrollo y esta expansión son concebidos y presentados como la fuerza motriz de una expansión universal, de un desarrollo de todas las energías “nacionales”. El grupo dominante es coordinado concretamente con los intereses generales de los grupos subordinados y la vida estatal es concebida como una formación y superación continua de equilibrios inestables (en el ámbito de la ley) entre los intereses del grupo fundamental y los de los grupos subordinados, equilibrios donde los intereses del grupo dominante prevalecen hasta cierto punto, o sea, hasta el punto en que chocan con el mezquino interés económico-corporativo. (1978: 72).

Antonio Gramsci

Gramsci apunta a que la clase dominante ejerce su poder no sólo por la coacción, sino porque logra imponer su visión del mundo a través de los medios de comunicación, la publicidad, el colegio, etc., lo que favorece el reconocimiento de su dominación por las clases dominadas.

Antonio Gramsci deja de ver a las superestructuras como un epifenómeno determinado directamente por la estructura, y otorga a la hegemonía cultural un lugar central en la dominación del capitalismo. Lo hace observando su contexto político y social, y desde su lugar de teórico y militante comprometido propone “tomar y fundar” el Estado.

Para que el proletariado pueda construir este nuevo poder, su propia hegemonía, debe buscar consensos y alianzas entre todas las clases oprimidas que se unan en la negación al régimen burgués que las oprime:

El proletariado puede convertirse en clase dirigente y dominante en la medida en que consiga crear un sistema de alianza de clases que le permita movilizar contra el capitalismo y el Estado burgués a la mayoría de la población trabajadora, lo cual quiere decir en Italia, dadas las reales relaciones de clase existentes en Italia, en la medida en que consigue obtener el consenso de las amplias masas campesinas, …comprender las exigencias de clase que representan, incorporar esas en su programa revolucionario de transición y plantear esas exigencias entre sus reivindicaciones de lucha. (Gramsci, Algunos temas de la cuestión Meridional en Sacristán, 2004:192)

Hegemonía cultural y globalización

En la globalización, el problema de la hegemonía cultural se radicaliza. El mercado adopta un discurso y un dominio que profundiza en el mensaje de que el capitalismo es un sistema único e irrenunciable y se vende como la única manera de entender el desarrollo de la especie humana.

Para Noam Chomsky, Ignacio Ramonet o Samir Amin, todos autores contemporáneos que trabajan el tema de hegemonía y cultura, la globalización extiende el control de la minoría privilegiada contra la mayoría subordinada en un marco en el cual se anexa progresivamente el pensamiento desregulado de mercado con un proyecto cultural hegemónico en el planeta.


Fuentes:

Estudios Sociales Contemporáneos. El concepto de Hegemonía en Gramsci.

Mouffe, Chantal, «Hegemonía e Ideología en Gramsci», de Chantal Mouffe.

Tomado de CONTRAINFORMACIÓN