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EL RÉGIMEN DE PROPIEDAD INTELECTUAL FRENA LA CIENCIA Y LA INNOVACIÓN. JOSEPH STIGLITZ Y JOHN SULSTON EN 2008

Joseph Stiglitz y John Sulston, premios Nobel de Economía (2001) y Fisiología y Medicina (2002), respectivamente.

 

DUGIE STANDEFORD 

MANCHESTER, REINO UNIDO- El marco básico del régimen de propiedad intelectual (PI) pretende “obstaculizar el acceso al conocimiento” en lugar de permitir su difusión, según afirmó el Profesor Joseph Stiglitz durante una conferencia que tuvo lugar el 5 de julio sobre “¿Quién posee la ciencia?”. Stiglitz, Premio Nobel 2001 de Economía , y el Profesor John Sulston, Premio Nobel 2002 de Fisiología y Medicina, inauguraron el nuevo Instituto para la Ciencia, la Ética y la Innovación de la Universidad de Manchester.

Ambos criticaron duramente el actual sistema de patentes por considerar que frena la ciencia y la innovación.

La propiedad intelectual a menudo se compara con los derechos de propiedad física pero el conocimiento es fundamentalmente diferente, dijo Stiglitz. Se trata de un bien público con dos atributos : “una competencia sin rivalidad” y la no exclusión, lo que significa que es difícil impedir que otros disfruten de sus beneficios. Eso es contrario a los regímenes de propiedad intelectual, que son peores que la exclusión porque crean un poder monopolista sobre el conocimiento que a menudo se utiliza indebidamente, señaló.

Se considera que los monopolios de patentes impulsan la innovación, pero en realidad dificultan el avance de la ciencia y la innovación, afirmó Stiglitz. La actual “maraña de patentes”, en la que cualquier persona que elabora un exitoso programa de software es demandada por supuesta infracción de patentes, pone de manifiesto que el sistema de propiedad intelectual existente no permite fomentar la innovación, añadió.

Otro problema es que los beneficios sociales derivados de la innovación no concuerdan con los ingresos privados relacionados con el sistema de patentes, dijo Stiglitz. El beneficio marginal de la innovación es que se puede tener acceso a una idea antes de lo que se podría de otro modo. Pero la persona que adquiere la patente sobre esta idea obtiene un monopolio de largo plazo, creándose así una brecha entre los beneficios privados y los beneficios sociales.

El Proyecto del Genoma Humano identificó un gen que permite predecir el cáncer de mama y que fue patentado por una compañía estadounidense, según afirmó Stiglitz. El costo real de la realización de pruebas para determinar el gen es mínimo, pero los costos de los pacientes son tan elevados en los EE.UU. que las personas sin recursos no están en condiciones de efectuar la prueba, dijo. Esto pone en tela de juicio la equidad y la justicia del sistema de patentes, añadió.

Stiglitz planteó dos preocupaciones. Los países desarrollados se hallan separados de los países en desarrollo debido a la disparidad en materia de acceso a los conocimientos, y la propiedad intelectual está haciendo más difícil cerrar la brecha, dijo; es la razón por la que las naciones en desarrollo miembros de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) solicitaron (y obtuvieron) un programa para el desarrollo. Aún más, el resultado de la PI es un menor acceso a los servicios sanitarios, añadió. Afirmó asimismo que los medicamentos genéricos cuestan una fracción de aquellos de nombres comerciales, pero con el acuerdo sobre PI y comercio de la Ronda Uruguay de la Organización Mundial del Comercio se dictó una sentencia de muerte para millones de personas al dificultarles el acceso a estos medicamentos de menor costo.

Stiglitz sugirió que los regímenes de propiedad intelectual deberían ajustarse a determinados países y sectores. Nadie cree que el sistema de patentes debería ser abandonado en su totalidad, pero la cuestión es si otros mecanismos, como el otorgamiento de premios o la financiación pública, podrían utilizarse para promover el acceso a los conocimientos y estimular la innovación en áreas donde hay objetivos bien definidos, como, por ejemplo, el tratamiento curativo para la malaria, dijo. Stiglitz tiene la esperanza de que haya reforma porque muchos en los EE.UU. están buscando cambios en el sistema de propiedad intelectual.

Sulston dijo que la ciencia puede impulsarse por la necesidad y la curiosidad, lo que requiere un importante grado de apertura y confianza entre los agentes. Lo que ocurre, sin embargo, es que la propiedad privada de la ciencia y la innovación aumenta cada vez más, una situación acogida con beneplácito por gobiernos e inversores que controlan la orientación de las actividades de investigación, dijo. Pero, según Sulston, la consecuencia de ello es un encauzamiento de la ciencia hacia ámbitos rentables y el alejamiento de los que no lo son.

Esta tendencia tiene varias consecuencias, entre ellas el abandono de actividades de investigación sobre enfermedades que afectan a personas sin recursos y la producción de medicamentos innecesarios que se venden a través de una comercialización intensiva, afirmó Sulston. No se ha podido llevar a cabo una distribución equitativa de los bienes derivados de la actividad científica, pero, añadió, la solución no es “un empecinamiento constante en la equidad”.

La propiedad intelectual es una cuestión ideológica en organizaciones como la OMPI, dijo Sulston. Las compañías farmacéuticas consideran que cualquier mejora del sistema lo debilita, pero nadie está diciendo que tienen que cederlo todo, señaló. El sistema debe ser un “buen siervo” no elevado a un “nivel teísta”, añadió.

La falsificación se ha convertido en una cuestión importante, dijo Sulston. La tendencia es vincular la falsificación con la IP pero no están relacionadas, señaló. Si los medicamentos se vendieran al precio del costo de producción o apenas por encima, los falsificadores no tendrían mucho margen de maniobra. El sistema de propiedad intelectual es el que está generando la producción de productos falsos, dijo.

Sulston propuso un retorno a la vieja práctica de separar las actividades de investigación y desarrollo de las de producción, al considerar que la mezcla de ambas conduce al cabildeo y la publicidad en la I + D. Separarlas permite una distribución equitativa de productos y facilita el acceso a la I + D, pero sólo si los que comparten la ciencia también comparten sus beneficios, explicó.

Esta separación parece estar sucediendo hasta cierto punto a medida que empresas privadas como la Fundación Bill y Melinda Gates canalizan dinero hacia el sector de la salud pública, dijo Sulston, pero advirtió en contra del retorno a la época victoriana en la que la asistencia sanitaria dependía de la filantropía. Instó a que las cuestiones sanitarias mundiales sean coordinadas por la Organización Mundial de la Salud, pero dijo que este organismo no cuenta con suficiente financiación y sufre una gran presión por parte de los gobiernos y los intereses comerciales.

Sulston también desea que se reflexione de manera más coherente sobre un tratado de cuestiones biomédicas examinado en la OMS, y que haya una mayor participación de las organizaciones no gubernamentales transnacionales.

Es fundamental invertir la tendencia hacia la privatización de la ciencia, señaló Sulston. El mundo debe centrarse en la supervivencia y la prosperidad de la humanidad, y en la exploración del universo, dijo. El resultado, agregó, dependerá en gran medida de “quién posea la ciencia”.

INTELLECTUAL PROPERTY WATCH 

FACEBOOK: “CARIÑO, HEMOS CREADO UN MONSTRUO.”

Quién sabe qué motivaciones se esconden detrás de las juicios de valor que emiten a menudo muchos de los fundadores u otrora dueños de los grandes ingenios y emporios tecnológicos en todas las épocas. Es acaso la maldita culpa la que los hace renegar después y casi nunca antes. De cualquier modo, ante  estas confesiones tardías, conviene seguir la misma conducta que ante las dietas fundamentalistas y las estigmatizaciones de los placeres del buen comer: si malo es mucho, peor lo poco. Hagamos lo normal: tomémoslos en cuenta, ma non troppo.  
PEPE BOZA
Sabíamos que los ejecutivos de Sillicon Valley
llevan a sus hijos a colegios libres de tecnología.

Habíamos recogido las palabras de Steve Jobs poniendo en su sitio a la tecnología respecto del aprendizaje:

«No es delante de una pantalla, sino detrás donde se forja una cabeza capaz de utilizarla correctamente».

Sabíamos también que

él mismo tenía muy limitado el acceso a la tecnología de sus propios hijos.

Habíamos citado ya a Alan Eagle, ejecutivo de Google diciendo que

«Mi hija de quinto de primaria no sabe cómo usar Google, y mi hijo de tercero de secundaria está aprendiendo ahora. […] La tecnología tiene su tiempo y su lugar […] Es súper fácil, es como aprender a usar pasta de dientes. […]. La idea de que una App en una tablet puede enseñar a leer mejor a mis hijos, con todo respeto, la encuentro ridícula»

facebook
Ahora, Begoña Gómez Urzáiz escribe en EL País un artículo con el expresivo título: «Cariño, hemos creado un monstruo»), en el que recopila unas cuantas frases de dos de los fundadores de Facebook: Chamath Palihapitiya, ex vicepresidente de Crecimiento de Usuarios en la empresa, y Sean Parker, el inversor inicial y primer presidente. Ambos expresan de la manera más explícita la toxicidad de la plataforma y en general de todas las redes sociales. Ambos reniegan del invento y se arrepienten de su creación en términos absolutamente inequívocos.
C. Palihapitiya:

«Siento una culpa tremenda por haber creado las herramientas que están destrozando el tejido social y erosionando la misma base del comportamiento de las personas»

«Organizamos nuestras vidas alrededor de esta sensación de perfección, porque recibimos premios a corto plazo. Corazones, me gusta, pulgares alzados los igualamos a un valor, los igualamos a la verdad. Pero en realidad ocultan una popularidad falsa y amarga que te deja, admitidlo, más vacío de lo que estabas antes»

« [Cuando creamos Facebook] en el fondo, en los lugares recónditos de nuestras mentes, sabíamos que algo malo podía pasar»

Sean Parker, nos explica para qué sirve Facebook desde su creación :

«consumir la mayor cantidad de tiempo y atención posible» de cada usuario, explotando una vulnerabilidad  de la psicología del ser humano: la retroalimentación de la validación social. Cuando la gente da al like, recibe ese pequeño golpe de dopamina que les motiva a subir más contenido…»

Y añade:

«Dios sabe qué estamos haciendo con los cerebros de nuestros hijos». «Nosotros sabíamos lo que hacíamos cuando la creamos: lo entendimos conscientemente y lo hicimos de todas maneras».

Mientras tanto, Mark Zuckerberg no reniega de nada y lleva todo el año inmerso en un tour “de crecimiento personal” por cada uno de los estados de su país, que para algunos constituye una precampaña presidencial a largo plazo.Conoce el poder de su herramienta y sabe que con ella puede llegar a conseguirlo.

Y mientras tanto, nosotros, los usuarios, seguimos engordándolo alegremente.

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ALBERTO LESCAY: COMENTARIOS ACERCA DE SU OBRA

A la espera de un texto que me he propuesto escribir sobre Lescay y su relevante obra como escultor, dibujante, pintor, grabador y ceramista,  reproduzco algunas de las opiniones que aparecen en su Sitio Web (http://www.albertolescay.com/albertolescaycritica.htm), todas las cuales proceden de amigos comunes, en su mayoría importantes intelectuales cubanos. OG

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Alberto Lescay Merencio (1950) nació, vive y trabaja en Santiago de Cuba.

RÁFAGA EN ESPLENDOR
“El torbellino nos envuelve y transporta, nos conduce con una fuerza animal, nos proporciona un sacudimiento telúrico los volúmenes y el color en las obras de Alberto Lescay son una síntesis de la vida cubana. Es la violencia y la borrasca, los granates incendiados quienes proclaman la cólera y los turquíes serenos nos hablan de la prudencia. Aquí hay ondulaciones de la forma que nos entregan una sensualidad irreverente, remolinos ardientes junto a nieblas opacas que nos revelan las fases de la historia nacional. Las púas y cuernos acoplados a plumas y arcos funcionan como catalizadores del carácter. Nunca antes los clamores del bermellón sirvieron mejor para ilustrar el ímpetu delirante, el brío, la seducción perenne de la batalla, ni las cascadas de índigo fueron impulsadas por estas fugas rabiosas, conducentes a un destino de aristas conquistadas. El entrecruzamiento veloz del cobre con el añil nos arrastra hacia una aventura tentadora y nos impulsa al fervor. ¿Y qué decir de ese Antonio Maceo rodeado de insurrectos machetes enhiestos – un Maceo en plenitud de combate invocando el sostén de su pueblo -, o qué hablar de la nobleza lírica de un Martí sosegado, o de ese grito en bronce que es el Cimarrón? Son capítulos de la vida de una nación coagulados para la perennidad. La celeridad, el aliento presuroso de nuestro ritmo vital ya lo había expresado Carlos Enríquez y los arcanos de nuestras enérgicas raíces quedaron plasmados por Lam. En Lescay se unen ambos valores y toman una nueva dimensión la cepa permanente y el instante fugaz. En estas telas Cuba es una ráfaga incesante, un ímpetu espléndido y apasionado.”
Lisandro Otero, 2003.
Novelista y periodista cubano fallecido en 2008.
Premio Nacional de Periodismo de México, 1998
Premio Nacional de Literatura de Cuba, 2002.
Miembro de la Real Academia Española y de la
Academia Norteamericana de la Lengua Española.

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“Asistimos a la profundidad, a la actualización estremecida por mirarnos en estos dibujos, en los verdes y leves azules en que parece erguirse el humus antillano y se escucha la intensidad del rocío. Siguiendo esta escala, observamos que no hacen gran suma los jóvenes pintores cubanos dadores de ejemplos en la utilización del rojo. No obstante, con el tono de la sangre, Alberto desgarra el día, hiere la sicología de los rostros y ofrece símbolos que desintegran y rehacen el mundo. En Sacrificio el cielo trastocado en púrpura semioscura, amenaza en los fondos mientras grises interpuestos vigilan las diagonales, sacrificadas en aras de un montaje en que el silencio añora pronunciarse. Algo similar se aprecia si nos detenemos en El palomar, La gran caída y Fuego del silencio; ellos y otros, con sus güijes, tambores y templos del vudú, implican en la poética del color, metáforas abarcadoras del mar, la flora, el aire y la fauna.”
Marino Wilson Jay, 1989.
Poeta. Preside la Asociación de Escritores en Santiago de Cuba.
Entre sus últimos libros publicados están Peligro: aquí se habla de poesía (ensayo) y los poemarios El libro terrible y Poesía funesta. 


Uno no se explica cómo Lescay es, paralelamente, escultor y pintor. No se lo explica (aclaremos) a primera vista, luego vamos descubriendo en los lienzos cierta idea de dimensiones infinitas, de lejanías que constituyen la imposibilidad del que trabaja los volúmenes. Entonces caemos en la cuenta de que lo visto es una verdad complementaria de aquel otro que el bronce (uno de sus más recurrentes materiales) y las raíces, las hélices, el alambrón no alcanzan a concretar.”
Alejandro Querejeta, 1986.
Periodista, poeta y narrador.
Reside en Quito, Ecuador.

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“Estos lienzos, cartulinas y esculturas tienen de leyenda, en sus colores y en sus formas, se asoman al sueño del artista. Ya una vez escribí que no sabía a cuál Lescay prefería, sí al escultor o al pintor. Ahora puedo contestarme a mí mismo: a los dos. Lescay ha logrado, a golpe de talento y de trabajo, convertir su obra maravillosa en una imagen y en un idioma. Usted va a un lugar y ve una pieza y puede decir: ese cuadro es de Lescay. Porque ha descubierto un lenguaje pictórico tan personal como colectivo. Ahí está la esencia del arte, ser y multiplicarse. Tener ese don no es fácil, porque a veces se acerca a lo genial.”
“Ahora Alberto Lescay nos regala su Mackandal, en éstos óleos líricos y musicales, donde la pintura parece que danza. Un Mackandal de color y de fuego. De ira y de ternura. De combate y de amor. De agua y de tierra. De sueño y de vigilia. De muerte y de resurrección real. Un Mackandal que se multiplica en cada pieza, ahora buey o caballo, culebra o tronco de árbol, hasta paloma si hace falta, cimarrón al fin. Siento en estos cuadros el perfume de las flores africanas y un tambor del Vodú, que desesperado, nos llama. He aquí a Mackandal incorporado ya para siempre a la plástica nacional y antillana. He aquí rota entonces la frontera entre la pintura y la poesía. He aquí rota también la frontera entre la pintura y la música. He aquí rota además la frontera entre la pintura y la danza. Son estos cuadros la poesía que se escapa, la música del aire y la danza del corazón.”

Jesús Cos Cause, 1998.
Poeta e investigador de la Casa del Caribe fallecido en 2007.
Fue Coordinador del Taller Internacional de Poesía que auspicia esta institución.

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“Se ha señalado la relación de la obra de Lescay con manifestaciones mágico-religiosas del área del Caribe -esencialmente el vudú-, así como la carga erótica que perméa su figuración; sin embargo, ni este pintor es un devoto del vudú, ni un artista de lo erótico, y ambas visiones parecen servir de vehículo a una tercera inquietud. En Lescay, la reiteración el tema del vuelo es totalmente consciente y, a mi modo de ver, posee valor metafórico.” Seguir leyendo ALBERTO LESCAY: COMENTARIOS ACERCA DE SU OBRA