Archivo de la categoría: Pensamiento

SALUTACIÓN DEL OPTIMISTA. LUIS BRITTO GARCÍA

luis britto 2

LUIS BRITTO GARCÍA

El adversario intenta arrebatarnos hasta la luz;  esclarezcamos el panorama de lo posible.

Vuelve Venezuela a estar en condiciones de determinar su propio destino, el de América Latina y el del mundo.

El destino  económico del planeta depende de la energía fósil, que mantiene funcionando el sistema productivo, y del oro, único respaldo real del sistema monetario.

Venezuela es el país con mayores reservas probadas de petróleo en el mundo, con 302.810 millones de barriles. Le siguen en orden decreciente Arabia Saudita, Canadá, Irán, Irak,  Kuwait, Emiratos Árabes, Rusia, Libia, Nigeria, Kazajistán, y Estados Unidos, en un melancólico puesto 12, con 36.520 millones, apenas algo más de la décima parte de las reservas de Venezuela, muy poco para el mayor consumidor de energía fósil del planeta.

La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) calcula para 2014 que en el planeta habría 1.65 billones de barriles (2014), y que si se mantuviera la producción de 83 millones de barriles al día, quedaría petróleo apenas para unos 54 años  contados desde esa fecha. (https://en.wikipedia.org/wiki/List_of_countries_by_proven_oil_reserves)

Quien controle esas reservas  controlará el mundo.

El sistema financiero global fundado en un dólar  no  respaldado por nada salvo por la obligación de los exportadores de petróleo de recibir el pago en papel verde, está a punto de ser sustituido por el de otra moneda que, como el yuan, esté respaldada en oro.

El 15 de diciembre de 2018 Víctor Cano, Ministro del Desarrollo Minero Ecológico, declaró que “Sólo en el área cuatro del Arco Minero del Orinoco, estamos estimando que existan 8 mil toneladas de oro inferido. Tenemos certificadas 2.300 toneladas de esas 8 mil. Eso nos colocaría como la segunda reserva de oro del mundo, pero podríamos ser la primera”. (https://www.conelmazodando.com.ve/venezuela-podria-tener-la-reserva-de-oro-mas-grande-del-planeta)

Quien controle el oro controlará el sistema financiero global.

Por no agobiar al lector no añadimos un inventario de las demás riquezas del país, comenzando por la energía hidroeléctrica de Guayana, el agua, la biodiversidad, el hierro, el aluminio, el coltán, el cobre, el torio, sin omitir una espléndida fuerza de trabajo de 14.167.281 personas, casi la mitad de la población, de la cual  unos 6.274.817 son trabajadores intelectuales, y 2.267.003 específicamente califican como profesionales, técnicos y afines.

Gracias a estas riquezas, Venezuela puede ser dueña de  su propio destino, o esclava de quien se las robe.

Que conservemos  las riquezas que asegurarían el destino  del mundo, de nuestro país y de la integración latinoamericana depende de que mantengamos la coherencia interna necesaria para defenderlas.

Esta coherencia por lo pronto no parece vulnerable ante un ataque externo. Las advertencias de China y de Rusia, respectivamente  primera potencia económica y militar  del planeta, han paralizado la intervención armada estadounidense directa o mediante país títere: si no la han ejecutado, es porque ha dejado de ser  factible.

Esa cohesión tampoco parece vulnerable al ataque violento interno. En dos décadas la oposición ha intentado todo, desde el golpe de Estado hasta el magnicidio, desde la oleada terrorista al sabotaje, sin más resultado que fraccionarse y debilitarse cada vez más.

Esta coherencia es medida por lo menos una vez al año por el sistema electoral más perfecto del mundo, que ha realizado 24 consultas en el curso de dos décadas.

La única forma en que podríamos perderlo absolutamente todo es mediante la derrota electoral. El 6 de diciembre de 2015 evidencia que ésta es posible, y revela cómo podría producirse.

El pueblo podría abstenerse masivamente ante el empeoramiento de las condiciones de vida provocadas por el aumento incontenible e injustificado de precios, la desaparición masiva de bienes por las fronteras, la impunidad de la delincuencia económica, la inseguridad impuesta por bandas de paramilitares.

Si queremos controlar nuestro destino y en alguna forma el del mundo, no tenemos más que seguir cohesionados en la defensa de nuestras riquezas y de la redistribución igualitaria de ellas.

Si queremos depender de otros como esclavos y súbditos, la receta es sencilla: sigamos dejando que el oligopolio de una docena de parásitos  mate de hambre al pueblo con precios incontrolados, que un hampa impune de “bachaqueros” siga desviando en provecho propio los bienes subsidiados destinados a las masas, que un puñado de ratas continúe hambreándolo con  el contrabando de extracción, que  ineptos o cómplices lo sepulten permitiendo la proliferación de terroristas paramilitares, hasta que el elector hastiado retire su apoyo al sistema político y de Venezuela no quede más que un agregado confuso de botín y falsos positivos.

Antes de que  tantos sean inmolados para satisfacer la vileza de tan pocos, actuemos para defender los derechos de todos.

Fuente: BLOG DE LUIS BRITTO GARCÍA 

‘HOMBRES Y NO COSAS’. PRIMO LEVI

primo-levi 1

ELIAS CANETTI , PRIMO LEVI y GILLES DELEUZE

Para ser breve, diría que la supervivencia sobre los demás es para mí el núcleo del sentimiento de poder; y estoy hablando de supervivencia concreta, física, del momento en que se siente uno vivo ante una persona que yace golpeada por la muerte. En ese preciso instante, a una persona se le pasan muchas cosas por la cabeza; primero se tiene miedo, pero también puede ocurrir que se reaccione con indiferencia. Poco a poco, sin embargo, se abre paso, sin que muchas veces llegue uno a confesárselo a sí mismo, un sentimiento de satisfacción por seguir con vida y no haber sido alcanzado por la muerte. En ese sentimiento de satisfacción por haber sobrevivido reside para mí el núcleo del sentimiento del poder. No podemos evitar ese sentimiento, dado que sobrevivimos constantemente a otras personas; pero la forma en que ese sentimiento se asume probablemente sea el más difícil de los problemas morales. La solución que cada individuo da a ese problema es absolutamente decisiva para su valor como ser moral. Quien se conforma fácilmente con la idea de sobrevivir a los demás no puede, a mis ojos, hacer verdaderos progresos morales. Pero no sólo existen aquellos que se confirman fácilmente con eso, también los hay que comprenden con rapidez que la supervivencia puede ser una herramienta para alcanzar un determinado fin, que la supervivencia se puede acumular, que se pueden tener cada vez más muertos a los pies y que del sentimiento de superioridad que emana de ello surge un creciente poder. Y creo que eso es lo que ocurre en la mente del déspota. He analizado en detalle ese sentimiento, he reunido un material importante al respecto. Napoleón, cuya biografía leí siendo aún muy niño, siempre ha formado parte para mí de aquellos hombres a los que no sólo les era indiferente, sino que les resultaba necesario librar guerras, hacer combatir a otros hombres, emprender sin cesar contiendas que, naturalmente, aumentaban su poder cuando vencía, pero que de todos modos le procuraban un sentimiento de supervivencia aun cuando no ganaba. Habría mucho que decir al respecto. Más tarde, cuando analicé más a fondo la personalidad de Napoleón, mi desconfianza hacia los hombres ansiosos de poder se vio confirmada por la descripción de sus últimas semanas en Santa Helena. Allí se ve cómo se aproxima a su propia muerte con espanto inaudito, y es como si ese hombre, responsable de la muerte de cientos de miles de personas, sintiera realmente por primera vez lo que era la muerte. Para mí, lo contrario de esos supervivientes que disfrutan con la muerte de otros son aquellos que no quieren sacrificar ni una sola vida, sino que, al contrario, procuran conservarla. Ése quizá sea uno de los pocos medios que puedo imaginar para superar el horror de la supervivencia, el pecado (empleo conscientemente la palabra pecado) de la supervivencia; hacer algo para mantener por más tiempo con vida a las personas junto a las que se ha vivido. Eso fue exactamente lo que hizo Stendhal. Lo hizo de una manera muy personal. De hecho, en sus libros se refleja, más que en muchos otros autores, cuanto lo rodeó en su vida; sus novelas están llenas de personajes que fueron parte de su vida y a los que se reconoce con facilidad. Están sus libros autobiográficos. Y todo lo que un día representó su vida, todas las personas que formaron parte de ella, incluso a aquellas a las que odió, como su padre, siguen hoy realmente presentes. Hizo lo contrario de los poderosos, de esa tipología de supervivientes; y yo lo quiero y lo venero por ello.

Elias Canetti
Conversación con Gerald Stieg, 1980

***

El hecho de haber sobrevivido y de haber vuelto indemne se debe en mi opinión a que tuve suerte. En muy pequeña medida jugaron los factores preexistentes, como mi entrenamiento para la vida en la montaña y mi oficio de químico, que me acarreó algún privilegio durante mis últimos meses de prisión. Quizás también me haya ayudado mi interés, que nunca flaqueó, por el ánimo humano y la voluntad no sólo de sobrevivir (común a todos), sino de sobrevivir con el fin preciso de relatar las cosas a las que habíamos asistido y que habíamos soportado. Y finalmente quizás haya desempeñado un papel también la voluntad, que conservé tenazmente, de reconocer siempre, aun en los días más negros, tanto en mis camaradas como en mí mismo, a hombres y no a cosas, sustrayéndome de esa manera a aquella total humillación y desmoralización que condujo a muchos al naufragio espiritual.

Primo Levi
Si esto es un hombre
Apéndice de 1976

***

Creo que uno de los motivos del arte y del pensamiento es una cierta vergüenza de ser un hombre. El hombre que lo ha dicho, el artista, el escritor que lo ha dicho con mayor profundidad es Primo Levi. Sabe hablar de esa vergüenza de ser hombre y lo hace a un nivel enormemente profundo, porque lo hace tras volver de los campos de exterminio. Dice: “Sí, cuando fui liberado, lo que dominaba era la vergüenza de ser un hombre”. Se trata de una frase espléndida, muy bella, y a la vez no es algo abstracto: la vergüenza de ser hombre es algo muy concreto. Y no quiere decir las tonterías que podrían hacerle decir. No quiere decir “somos todos asesinos”, no quiere decir “somos todos culpables por el nazismo”. Se trata de un sentimiento complejo, no de un sentimiento unificado, y significa, primero, ¿cómo es posible que hombres hayan podido hacer eso? Y, en segundo lugar, ¿cómo es posible que a pesar de ello yo haya transigido? No me he convertido en un verdugo, pero no obstante he transigido bastante para sobrevivir. Y en tercer lugar una cierta vergüenza, propiamente dicha, de haber sobrevivido en lugar de algunos amigos que, por su parte, no sobrevivieron. Así, pues, la vergüenza de ser un hombre es un sentimiento extraordinariamente compuesto.

Y creo que en el origen del arte encontramos esa idea, o ese sentimiento muy vivo: cierta vergüenza de ser un hombre, que hace que el arte consista en liberar la vida que el hombre no cesa de encarcelar.

Gilles Deleuze
Abecedario con Claire Parnet

Fuente:”La vergüenza de ser hombre”, Primo Levi, CALLE DEL ORCO

ANA CAIRO BALLESTER: PALABRAS EN EL CINCUENTENARIO DE ‘BIOGRAFÍA DE UN CIMARRÓN’, DE MIGUEL BARNET

Duele y dolerá la ausencia de Ana Cairo Ballester en la cultura cubana. La recuerdo en  algunos debates en la UNEAC hace varios años, en la penúltima edición de la Feria del Libro, en los Jueves y otros actos de la revista Temas; la recuerdo entrando y saliendo de la Escuela de Letras con el ímpetu de un arroyo en crecimiento, torrencial a veces, y conversando en la presidencia del ICAIC sobre asuntos de y para el cine cubano. La recuerdo y veo tan vital que nunca podré imaginar su muerte. Ella, que fue profesora y, al mismo tiempo, colegiala inconforme; ella, que jamás calló verdades y siempre fue leal a su Patria. Los estudios cubanos de Ana perdurarán en el tiempo y en la memoria de sus muchos lectores y discípulos. Al recordarla viva, como debiera ser, vuelvo sobre estas palabras suyas, pronunciadas en el panel con motivo de los 50 años de Biografía de un Cimarrón, la célebre novela de Miguel Barnet, en el Pabellón Cuba, el 24 de febrero de 2016. Queden con Ana.

ANA CAIRO BALLESTER

Hoy es 24 de febrero, aniversario del inicio de la Revolución de 1895. Creo que el día se ha escogido muy bien, porque Esteban Montejo, el protagonista de este libro, fue también un combatiente del Ejército Libertador. De este modo, realizamos un homenaje a esos miles de hombres humildes que formaron parte de nuestro Ejército Libertador.

Pienso que el libro de Barnet es esencialmente patriótico. José Martí escribió que “El patriotismo es de cuantas se conocen hasta hoy la levadura mayor de todas las virtudes humanas” [1].

El sentido más fecundo que puede tener el patriotismo es cuando se siente, cuando te emociona y no se dice, cuando no se recalca.

La novela de Barnet enseña a entender al pueblo de Cuba, en su diversidad, en sus contradicciones, en los modos de verse a sí mismo y valorarse en distintos momentos de su historia. Además, quisiera hoy recordar una experiencia que ha sido muy rara, excepcional, en la historia de la intelectualidad cubana.

Barnet es un hombre con mucha suerte. Quizá los santeros dirían que tiene buen aché. En estos días él ha logrado disfrutar la singular emoción de asistir al cincuentenario de la publicación de su novela. Como soy profesora de literatura, evoco al gran poeta, narrador y dramaturgo alemán Goethe, quien, en 1825, festejó el mismo aniversario de su famosa novela romántica Las cuitas del joven Werter.

La novela de Barnet enseña a entender al pueblo de Cuba, en su diversidad, en sus contradicciones, en los modos de verse a sí mismo y valorarse en distintos momentos de su historia.

Goethe escribió y difundió un poema. No sé si Barnet terminará haciendo en estos días un poema a esa situación de extrañeza —evocando a José Lezama Lima— de ver que un libro suyo alcanzó la plena autonomía. Siempre recuerdo a Juan Pérez de la Riva cuando afirmaba que cada libro publicado era una especie de hijo que salía a correr una aventura por el mundo. Me parece muy importante el hecho de que un libro alcance trascendencia precisamente porque ha resistido la prueba del tiempo. Goethe y Barnet tuvieron la experiencia similar de descubrir que desde la primera edición ya el libro comenzaba a recepcionarse como un clásico, adjetivo que sintetizaba un interés mundializado.

Alejo Carpentier leyó el mecanuscrito de Biografía de un cimarrón. Felicitó al joven narrador, quien gestó una obra que se hermanaba con El reino de este mundo (1949). Estuvo entre los primeros en reconocer que Biografía… nacería como libro y ya pertenecería al linaje de nuestros clásicos.

Foto: Yander Zamora

El año 1966 fue muy importante para la literatura cubana. Propongo que en algún momento nos reunamos para festejar el cincuentenario de Paradiso, la gran novela de José Lezama Lima.

A los pocos días de la publicación de Paradiso, Lezama concedió una entrevista a Salvador Bueno en la que expresó su sorpresa y entusiasmo porque la tirada se había vendido completa. Rápidamente devino un clásico. En particular, esa edición ha sido muy cotizada por los bibliófilos nacionales y extranjeros. Amigos de Lezama, quienes tenían ejemplares con dedicatorias, sufrieron lamentables robos.

Seguir leyendo ANA CAIRO BALLESTER: PALABRAS EN EL CINCUENTENARIO DE ‘BIOGRAFÍA DE UN CIMARRÓN’, DE MIGUEL BARNET

LOS MISIONEROS QUE PREDICAN LA RESTAURACIÓN CAPITALISTA EN CUBA (III). ABEL PRIETO

Los “nostálgicos” de La Habana de los 50

MISIONEROS 1

ABEL PRIETO

ABEL 1Muchos de los misioneros procapitalistas cultivan la “nostalgia” por una espléndida Cuba prerrevolucionaria que nunca existió. Se han especializado en la Habana de los 50, ciudad de hoteles fastuosos, cubierta de luces, con cabarets, música, casinos, con una vida nocturna digna de las grandes capitales del mundo, con un turismo VIP proveniente de Hollywood. Es la Habana rebosante de eso que llaman “glamour”, es decir, de seducción, de encanto irresistible.

Graziella Pogolotti se refirió en su columna semanal de Juventud Rebelde a “La Habana combatiente” y recordó a aquellos jóvenes, muy jóvenes (la mayoría no había cumplido 20 años), que fueron salvajemente torturados y asesinados por los cuerpos represivos de Batista, precisamente en “los dorados 50”. Esos crímenes, nos dice Graziella, formaban parte del rostro oculto de la Habana, desconocido por los turistas que venían los fines de semana a clubes y casinos.

Los “nostálgicos”, por supuesto, no recuerdan la ciudad ensangrentada por la tiranía. Tampoco recuerdan la masa de indigentes, mendigos, niños hambrientos, sin escuelas ni hogar. Ni los prostíbulos. Ni la droga. Ni la presencia de la Mafia.

Esos “padrinos”, por cierto, se aliaron con el dictador y sus acólitos y con poderosos empresarios yanquis para convertir la Habana en lo que sería después las Vegas. En esta ciudad no iba a quedar en pie nada de valor patrimonial, nada de lo que ha restaurado amorosamente Eusebio; porque iban a convertirla sin remedio en una Disneylandia de ruletas, póker, bacará (tan frecuente en la saga de James Bond), blackjack, máquinas “tragamonedas”, letreros de neón, prostitutas, prostitutos y todo lo que pueda desear un pervertido con dinero.

Por eso dije en un tuit (y lo repito ahora) que a la Habana la salvó la Revolución. Por muchos viejos edificios que haya que reconstruir, hoy tenemos una ciudad “a escala humana”, como decía Lezama, que no ha sufrido la agresión del boom inmobiliario propiciado por el lavado de dinero y no dirigido a solucionar los problemas de la gente. El hecho es que los mafiosos tuvieron que mudarse con sus proyectos a las Vegas. El auge de las Vegas, de la llamada “ciudad del pecado”, se debe al triunfo de 1959. Esto no es en lo absoluto una idea mía. Varios investigadores (en especial Enrique Cirules) han demostrado hasta la saciedad el destino funesto que se estaba tejiendo para nuestra capital.

La manipulación de la historia de Cuba por los misioneros procapitalistas va más allá. Algunos han pretendido “lavar” la imagen de una criatura tan abominable como Batista. Cada una de esas maniobras requiere ser desmontada con argumentos, con pruebas, con razones. Dejémosle a ellos el insulto. No tienen nada más.

Fuente: EL VUELO DEL GATO

LOS MISIONEROS QUE PREDICAN LA RESTAURACIÓN CAPITALISTA EN CUBA (I) 

LOS MISIONEROS QUE PREDICAN LA RESTAURACIÓN CAPITALISTA EN CUBA (II)

LOS MISIONEROS QUE PREDICAN LA RESTAURACIÓN CAPITALISTA EN CUBA (II). ABEL PRIETO

¿El capitalismo es sinónimo de libertad? ¿Y el socialismo? 

ABEL 2

ABEL PRIETO

“Libertad” es la palabra que repiten más a menudo los predicadores d el regreso al capitalismo como solución para Cuba. En el paraíso capitalista, dicen, puedes decidir qué rumbo dar a tu vida sin la intromisión del Estado. Eres “libre”. Tienes ante ti un abanico infinito de posibilidades. Nadie te pondrá límites. Podrás convertirte en un “emprendedor” exitoso y (quizás tienes talento y habilidades para hacer relaciones y aprovecharlas, tienes más opciones para abrirte camino. El mito de Cenicienta nos enseña, además, que siempre es posibl) acceder al Olimpo de los millonarios. O tal vez escoger una carrera profesional (en las películas aparecen, por ejemplo, muchos abogados bien vestidos y pudientes) o artística (con tantos “famosos” deslumbrantes). Si has cursado una carrera universitaria en Cuba ye que te toque un día a la puerta el Príncipe Azul y cambie tus harapos por ropas de marca.

Por desgracia, la inmensa mayoría de las veces, cuando te instalas en el “capitalismo real” (no en el de las películas), vas a comprender enseguida que las posibilidades son muy restringidas y que, generalmente, la vida te obligará a escoger las primeras que te pasen por delante, aunque resulten poco atractivas. De entrada, necesitarás varios empleos, ya que habrá que pagar un dineral para alquilar algún sitio modesto donde vivir, para que tus hijos asistan a la escuela, para recibir servicios médicos. Por no hablar (todavía) de la jubilación. Es probable que tengas que adaptarte a vivir en barrios muy humildes, donde hay drogas, pandillas, gente capaz de cualquier cosa. ¿Podrás ahorrar para comprarte un arma? Si ganas lo suficiente en EEUU, eres “libre” de adquirir legalmente un arma. El hecho es que tu “libertad” irá difuminándose bajo la urgencia desesperada de hacer dinero. Aprenderás que los pequeños “emprendedores” se arruinan fácilmente ante la arremetida de los mayores. Y sabrás que en el mundo competitivo y feroz del “capitalismo real” son muy pocos, poquísimos, los llamados “triunfadores”. El propio ámbito profesional (si llegaras a acceder a él) está regido por esa competitividad despiadada, y allí también los peces grandes devoran a los chicos. Conozco a muchísimos profesionales cubanos, graduados con las mejores notas, que hoy viven en distintos países ejerciendo oficios rudimentarios, que no requieren ningún tipo de preparación.

Las demás restricciones a tu “libertad” son más sutiles. Has dejado de ser propiamente un “ciudadano” para convertirte en un “consumidor”. La publicidad a través de los medios tradicionales y de las redes va a crear en ti, en tu familia, en tus hijos, nuevas necesidades, muchas veces falsas, que te empujarán a buscar más y más dinero para consumir más y más. Te verás obligado continuamente a desechar equipos a causa de dos tipos de “obsolescencia”: la que ha sido incorporada tecnológicamente al equipo para limitar su vida útil y la que está asociada a la percepción subjetiva de que “pasó de moda” y, obviamente, hay que sustituirlo por uno más nuevo. En Navidad, para celebrar el nacimiento de Cristo, tendrás que traicionar las esencias originarias del cristianismo, pedir dinero prestado y comprar regalos y supercherías. Te habituarás a vivir con dinero prestado. Si tus hijos quieren estudiar en la universidad, tendrán que pedir un préstamo al banco, que estarán pagando muchos años después de graduados. Deudas, hipotecas, incertidumbre, son fantasmas a los que tendrás que acostumbrarte.

Los vestigios que quedan en ti de tu condición de “ciudadano”, de persona interesada en participar en la política, recibirán una fuerte presión del sistema concebido para conducir a los electores y aplastar definitivamente su “libertad”. Ya hablé antes de cómo la capacidad manipuladora de este sistema (entrenado en la publicidad comercial) alcanzó un inusitado nivel de sofisticación con el empleo de las redes sociales y de las innumerables trampas que trabajan la subjetividad de los individuos para guiarlos hacia un candidato específico. La idea es que creas que estás actuando “libremente” cuando te han convertido en un títere de la maquinaria.

El capitalismo es por definición enemigo de la libertad de los seres humanos. El arte, la literatura, la cultura, las expresiones más hondas y estremecedoras del hombre y de la mujer, han sido reducidos a vulgares mercancías. El mercado ha sido el Censor por excelencia. Así mutilaron la canción protesta de los 60, el grito antirracista y emancipatorio del rap, la poesía que apuesta por la vida. El entretenimiento, la diversión vacua, el placer del instante sin pasado ni futuro, han sustituido a la gran tradición humanista de Occidente.

En el campo socialista europeo y en la URSS se cometieron errores muy graves en el campo de la política cultural y en la relación con el movimiento intelectual. Hubo suspicacia, censura, persecuciones, injusticias. Adoptaron el “realismo socialista” como estilo oficial y clausuraron la experimentación de vanguardia que había caracterizado al arte soviético en los primeros años de la Revolución de Octubre. Al propio tiempo, fueron derrotados en la guerra simbólica frente al Occidente capitalista. En amplios sectores de la población que vivía en los países socialistas europeos, se abrió espacio una candorosa idealización de Occidente y una especie de complejo de inferioridad con respecto a sus propios valores, a su propia historia.

Orwell quiso describir en su novela 1984 el ambiente de vigilancia extrema, agobiante, del estalinismo. Paradójicamente, hoy, en el capitalismo del siglo XXI, la distopía de Orwell se ha cumplido. Todo el mundo es vigilado, espiado, seguido, estudiado, desde Angela Merkel hasta el más común de los habitantes de Nueva York. Las nuevas tecnologías y un Imperio sin escrúpulos han hecho realidad la pesadilla de 1984.

La Revolución Cubana rompió con los dogmas del “realismo socialista” y convocó a los intelectuales y artistas de todas las generaciones y tendencias a sumarse a la obra de renovación educacional y cultural emprendida en 1959. Fidel sentó las bases, en junio de 1961, con sus Palabras a los intelectuales, de una política cultural unitaria y lúcida.

Al propio tiempo, Fidel sabía, como Martí, que “sin cultura no hay libertad posible”. Que la persona ignorante, incapaz de entender el mundo en que vive, termina siendo una criatura fácilmente manipulable. Cuba alfabetizó a su pueblo; le permitió crecer; lo dotó de libros, de escuelas, de universidades; lo hizo culto y libre.

La auténtica emancipación, uno de los más bellos sueños de la humanidad, solo puede lograrse en el socialismo. En el espacio solidario, fraterno, de una sociedad que crea, como quería Martí, “en el mejoramiento humano”.

Fuente: CULTURA Y RESISTENCIA 

LOS MISIONEROS QUE PREDICAN LA RESTAURACIÓN CAPITALISTA EN CUBA (I) 

LOS MISIONEROS QUE PREDICAN LA RESTAURACIÓN CAPITALISTA EN CUBA (I). ABEL PRIETO

ABEL 2

ABEL PRIETO

Veo en las redes a misioneros reales o virtuales que nos vienen a traer la “buena nueva” de que la solución para Cuba está, sencillamente, en abandonar los ideales socialistas y regresar, como hijos pródigos, arrepentidos, llorosos, al seno maternal y cálido del capitalismo. Según ellos, el socialismo es un sistema fracasado y, en cambio, el capitalismo ha sabido llevar una sostenida y gloriosa marcha triunfal desde los siglos XV y XVI hasta este siglo XXI. El primero, el socialismo, es sinónimo de represión, asfixia de los afanes individuales, economía improductiva, miseria generalizada; mientras que el segundo, el capitalismo, significa libertad, oportunidades, progreso, riqueza.

Considerar al capitalismo un sistema triunfante equivale a ignorar un sinfín de realidades aplastantes, abrumadoras, de las que podríamos estar hablando interminablemente. Me limitaré a señalar algunas:

-La desigualdad social creciente, de una crueldad sin límites. Una élite vive en la opulencia, en rascacielos y palacetes, con sirvientes, prostitutas de lujo, guardaespaldas, clínicas exclusivas, limusinas, aviones privados. Millones sobreviven en las calles, en barrios insalubres, recogiendo algo de comer en la basura, condenados a morir tempranamente sin haber visto jamás a un médico. O, si viven en los países del Sur, tratan de llegar en barcazas frágiles o en caravanas sin futuro al Norte, donde se toparán con muros de racismo, insensibilidad y desprecio.

-La crisis medioambiental, que puede provocar la extinción de la especie humana. Esta agresión incontrolada y al parecer irreversible contra el medio ambiente, tiene que ver con la carrera suicida para promover incansablemente el consumo irracional, algo que está en la esencia misma del sistema. Los modelos de vida que propaga el capitalismo a través de la publicidad comercial y todos los medios a su alcance, son radicalmente incompatibles con la vida en el planeta. Es difícil considerar triunfador a un sistema que va a destruir el hábitat de la especie humana y a liquidarla.

-La crisis del sistema político predominante en el mundo capitalista. Dependencia de los monopolios, corrupción, indiferencia total hacia los intereses de la gente, son los rasgos que caracterizan a la política capitalista. Hoy la manipulación del electorado ha llegado a un nivel de sofisticación realmente alucinante. A partir de los datos acumulados a través de Internet y de las redes, se diseñan los perfiles de los posibles votantes y se les dirigen mensajes diferenciados, con aspectos positivos del candidato que se quiere favorecer (de derecha o de ultraderecha) y mentiras sobre los candidatos opositores. Se crean perfiles falsos en las redes para montar un teatro de debates políticos imaginarios, siempre orientados a favorecer al ultraderechista de turno. Aparte de esto, los políticos responden directamente a los intereses de las grandes corporaciones, que en el sistema capitalista de hoy son las verdaderas dueñas del mundo. ¿Eso es democracia? ¿Eso tiene que ver con la libertad?

-Hay que preguntarse además cómo lograron los países capitalistas desarrollados acumular su riqueza. La mano de obra esclava traída de África, hombres, mujeres y niños arrancados de sus comunidades, secuestrados, vendidos, torturados, de ahí nació gran parte de la riqueza capitalista. También de los chinos que vinieron a América en condiciones de semiesclavitud. De tantos inmigrantes mal pagados, durmiendo en condiciones de hacinamiento, como animales, o peor que animales. De la sobreexplotación de la clase obrera, desprovista de todo derecho. Del trabajo de los niños, del trabajo de las mujeres, que recibían un salario ínfimo. De extraer todos los recursos de sus colonias. De la miseria, de la humillación, del despojo, nació, creció y se mantiene el capitalismo.

En cuanto al socialismo, fracasó, efectivamente, una experiencia concreta. De las causas de su derrumbe, hablaremos en otro momento. Cuba, a pesar del bloqueo, del asedio imperial, del terrorismo de Estado que se aplicó contra nosotros, tiene una obra que mostrar. Es imperfecta, sí, pero nadie con una mínima dosis de objetividad puede negar su grandeza. En términos de justicia social, en la salud, en la educación, en la cultura, en la ciencia, en la calidad de vida de la población y en todos los campos. También en cuanto a dignidad del ser humano, en cuanto a su plenitud, en cuanto a su libertad real, indiscutible. Volveré más adelante sobre estos temas.

Fuente: CULTURA Y RESISTENCIA

HACIA UN CINE NACIONAL. TOMÁS GUTIÉRREZ ALEA

Más allá del forcejeo de algún que otro aldeano vanidoso, Tomás Gutiérrez Alea (Titón) es el cineasta cubano por excelencia, y uno de los intelectuales más deslumbrantes, visionarios y universales de cuantos hayan surgido en la isla. No sólo fue agudo e incisivo en el hacer cinematográfico, sino a la hora de sistematizar sus ideas mediante la escritura y la conversación o la oralidad. Él fue, en la más genuina y comprometida acepción de la palabra, un artista. El texto que aparece a continuación, fue publicado en vísperas de la promulgación de la ley que diera lugar al surgimiento del  Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC), el 24 de marzo de 1959. Obviedades aparte, el director de La última cena --probablemente su película más importante, por el calado, la cualidad simbólica y el rigor en que se sustenta--, estuvo también en los orígenes, hizo y sabía de cine como pocos en este mundo, y no presumía de su genialidad ni de su bien ganado renombre.  
TITÓN 2
TOMÁS GUTIÉRREZ ALEA

Primero fue casi un caos. Afortunadamente, las fuerzas vitales de la nación se manifestaban y se ordenaban dentro del desorden. Y triunfaron rápidamente. Había razones para estar preocupados en medio de la alegría con que despertó el día, con que despertó el año. (Un año que puede tener resonancias seculares. Eso depende de nosotros). La Revolución no es solo la fuga del tirano. Ya se sabe. No es solo el restablecimiento de la libertad de prensa, la supresión de las torturas, el afincamiento, por primera vez, de la honestidad administrativa, el castigo a los culpables, las depuraciones, etc. La Revolución, esta Revolución, irá más lejos. Hay razones sobradas para pensar que esto será así. La victoria sobre el pasado régimen no fue obra de una conspiración de militares o de civiles de espaldas al pueblo; no fue obra de un pequeño grupo de valientes sin compromisos con un pueblo en el que el crimen y el robo y el sometimiento se habían hecho costumbre. La Revolución, afortunadamente, tuvo un proceso largo y difícil. Y al pasar por este desesperante camino sembrado de muerte es que fruteció y maduró la conciencia de este pueblo. Así pudo caer el tirano en la mejor de las formas: empujado por el pueblo entero.

“La Revolución tuvo un proceso largo y difícil. Y al pasar por este desesperante camino
sembrado de muerte, maduró la conciencia de este pueblo”. Fotos: Internet

Y no solo esto. El pueblo no solo tiene una conciencia más clara de sus problemas y de los factores que dan origen a estos. No solo tiene la fuerza de la opinión pública alimentada por las mismas aspiraciones. Tiene además la fuerza de un ejército popular, nutrido por los elementos más sanos de la población, campesinos y obreros. Un ejército victorioso, que ha devuelto a todos la fe en la justicia, y que se mantiene vigilante, por primera vez al lado del pueblo. Y tiene hombres de clara visión que representan ampliamente las aspiraciones de este pueblo y que han sabido merecer su admiración y respeto.

Así podemos sentirnos optimistas y esperar que la Revolución no haya de detenerse en medidas superficiales de saneamiento, sino que ahondará más en las necesidades de este pueblo y llevará más lejos sus aspiraciones. Sustancialmente estas se traducen en ansia de emancipación en todos los órdenes, como condición primera para alcanzar la justicia social.

Ha crecido el cubano desde sus orígenes, sin haber dejado nunca de estar sometido a intereses extraños. Ha crecido maniatado, amordazado, y desde siempre su sudor ha servido para regar terrenos ajenos. Pero ha crecido el cubano y ha cuajado en nación su espíritu.

Y ha crecido más fuerte en medio de la opresión y por primera vez ha conquistado su derecho a manifestarse como nación libre y a proyectar su personalidad ante el mundo. Este ha de ser un camino largo y difícil, porque estamos muy lejos todavía de haber alcanzado la necesaria reestructuración de este país sobre las bases más firmes del pensamiento revolucionario. Pero ya avanza el cubano con nueva fe por ese camino.

La cultura de Cuba ha reflejado este proceso largo de sometimiento y lucha por la libertad. Si bien el balance final puede dejar en muchos una impresión de pobreza cultural, la luz de la historia brinda elementos de juicio más cabales y sin dudas más constructivos. Es interesante recordar que nuestro siglo XIX, de abierta rebeldía, ofrece un panorama cultural en consonancia con ese sentimiento. Por primera vez se siente que Cuba es, no una simple factoría, no un simple puerto de escala, no solo un simple instrumento de dominación en manos españolas, sino una tierra donde han ido tomando forma los elementos necesarios para hacer surgir una nueva nación ante el mundo. Con este sentimiento aparecen artistas e intelectuales cubanos que trabajan por la cultura con el entusiasmo de quien hace la cosa perdurable. La nación tiene personalidad propia y esta empieza a proyectarse ante el mundo a través de las obras de sus artistas. Los más sensibles sienten en su carne las limitaciones de todo tipo que se derivan del sometimiento al coloniaje más mediocre, y manifiestan su rebeldía en formas diversas. La cultura es un arma nueva en manos de los cubanos que luchan por su libertad.

Esta corriente de rebeldía se desarrolla y penetra en nuestro siglo con sus intervalos de explosiones de entusiasmo cuando todo parece ganado y de retrocesos inevitables cuando todo se ha vuelto a perder. En los largos períodos de escepticismo nacional que han sucedido siempre a las más tremendas derrotas, han proliferado también otras corrientes que insensiblemente, a su modo, también reflejan el más lamentable derrotismo, la entrega, la evasión. Hoy esto parece un poco fuera de lugar, porque hoy el cubano puede ver más hondas las aspiraciones nacionales, y esto es, en definitiva, lo que más le preocupa. Hoy esa corriente tradicional y cubanísima de rebeldía y preocupación por los problemas de nuestro pueblo ve ante sí los diques rotos, y su desbordamiento no será una casualidad. El núcleo de nuestra cultura, de una cultura cubana, nacional, tiene finalmente un terreno donde podrá desarrollarse y crecer más fuerte. El cine, como manifestación de un pueblo, ve ante sí los diques rotos, y su desbordamiento no será una casualidad. El cine, como manifestación de la cultura de un pueblo, es la actividad más comprometida con intereses ajenos a la cultura. Es la actividad que refleja más crudamente los factores reales que condicionan una sociedad. Y si se trata de una sociedad subdesarrollada y sometida como la nuestra, es natural que el cine cubano haya encontrado los más grandes obstáculos para desarrollarse tanto en el orden industrial como en el orden artístico.

Como industria, el problema del cine es muy complicado y depende de muchos factores disímiles, como son la extensión del mercado y su capacidad adquisitiva, los costos de producción, el control ejercido por diversas organizaciones monopolísticas sobre las redes de distribución, la presencia de estrellas de gran renombre, la capacidad de los realizadores, y otros más imponderables aún. Hasta ahora, como se sabe, en Cuba solo ha habido intentos con carácter aventurero en mayor o menor grado y no se ha logrado nunca estabilizar una industria. El Estado pudo haber jugado un papel importante en esto, pero todo lo que se hizo fue crear organismos burocráticos sin ningún resultado práctico, al menos para el cine. Ya el Estado había intervenido también en la confección de una película dizque para honrar la memoria de Martí.

A tenor con estos altos ideales parece que las cifras de las filtraciones fueron también bastante altas. La Rosa Blanca quedará como una muestra más del cinismo y la rapiña que caracterizó al anterior gobierno. Seguir leyendo HACIA UN CINE NACIONAL. TOMÁS GUTIÉRREZ ALEA

LA CONSTRUCCIÓN DE LO POSIBLE. PLATAFORMA TEÓRICA DE LA 13 BIENAL DE LA HABANA

Art gallery Wilfredo Lam in Old Havana, pink building © Cuba Absolutely, 2014 

CENTRO DE ARTE CONTEMPORÁNEO WIFREDO LAM

La Bienal de La Habana, reconocida entre los eventos más prestigiosos de Latinoamérica, el Caribe, y el mundo, ha hecho visibles no solo el pensamiento y la práctica artística cubanos, sino la creación artística contemporánea del Sur Global y otras regiones del orbe. Desde su surgimiento en 1984, ha sido una plataforma en favor de la justicia y la igualdad. Ha estimulado el trabajo sociocultural, la reflexión teórica y el papel transformador de las artes visuales en un mundo polarizado, segregado culturalmente y dominado por la supremacía del mercado. El evento pretende dar continuidad a sus proyecciones fundacionales teniendo en cuenta las condiciones de un mundo en el que se han intensificado las amenazas nucleares y belicistas, la xenofobia, el racismo, los desplazamientos forzados, las tendencias fascistas, la violencia contra el que es diferente, los conflictos étnico-culturales, la desigualdad, el terrorismo, el uso sistemático de la mentira y una crisis medioambiental que amenaza la supervivencia de la propia especie humana.

Margarita González Lorente, Subdirectora del Centro Wifredo Lam, y Norma Rodríguez Derivet, presidenta del Consejo Nacional de Artes Plásticas,

Esta crisis nos afecta a todos y en particular a los países insulares del Caribe. El culto al consumismo y la promoción de un derroche irresponsable de los recursos naturales del planeta, hacen imprescindible movilizar a amplios sectores en la labor de preservar el equilibrio  sociedad – cultura – naturaleza. La ciencia ha entendido la necesidad de enfocar esta cuestión de manera multidisciplinaria y sistémica, y el arte no ha estado ajeno a ello.

Ante la persistencia de los hegemonismos militares, económicos, políticos y culturales, se reconfiguran modelos de existencia en un intento por hacer surgir nuevos proyectos emancipatorios y por dignificar la convivencia entre los seres humanos en medio de tantas contradicciones. Entre ellos, el rescate de formas de vida comunitaria, la lucha por la preservación de la memoria y la validación de otros saberes y sistemas de conocimiento; la búsqueda de mayores correspondencias entre la creación y las prácticas de vida; o de puntos de convergencia, nodos y redes que propongan espacios para futuros modelos de comprensión y solidaridad entre los seres humanos.

La 13ª Bienal de La Habana, a celebrarse del 12 de abril al 12 de mayo del 2019, propone incentivar la interacción entre creadores, curadores, expertos e instituciones, en toda una variedad de procederes que aporten variantes de sostenibilidad, sin alejarse del carácter propositivo que toda obra o proyecto artístico representa. Aspiramos a que el arte señale nuevos caminos de razonamiento colectivo y que sus realizaciones ofrezcan, a partir de la confrontación de diferentes modelos creativos y de circulación, un mayor acercamiento entre públicos, localidades y niveles de experiencia. Junto a la idea de responder al presente, estas prácticas esbozarían posibles nociones de futuro que, al menos en el nivel poético o simbólico, se correspondan con algunas necesidades de transformación social.

¿Puede lo artístico implicar una nueva dimensión social y servir de modelo para el encuentro con nuevas estructuras de sostenibilidad? ¿En qué medida las prácticas emergentes de sobrevivencia, emancipación y desarrollo social inspiran y pueden generar nuevas narrativas y metodologías artísticas? ¿Qué tipo de relaciones podemos establecer entre curadores, artistas, proyectos, grupos y prácticas emergentes, instituciones nacionales e internacionales, o incluso entre diferentes esquemas de circulación del arte?

La próxima edición asume la Bienal como espacio para aquellas tipologías artísticas que entiendan la creación como acontecimiento vivo o experiencia en curso. Nos interesan aquellas estrategias que resulten de múltiples confluencias o propicien la existencia en redes de intercambio más allá de la autonomía estética y la noción tradicional de autoría, con vocación transformadora y de reconocimiento de la diversidad.  Asimismo, potenciar la conformación de nuevas relaciones sociales y simbólicas generadas por diferentes modos de interacción con el arte al asumir los enfoques de transversalidad en la perspectiva cultural y multidisciplinar.

Aspiramos a la creación de circuitos entre los cuales se ensayen modalidades de coexistencia y respeto. Bienales internacionales que han permanecido casi ajenas entre sí, encontrarían aquí un diálogo cercano de hermanamiento; artistas y artistas devenidos gestores se evidenciarían como una unidad posible; proyectos de desarrollo e iniciativas que tributan a intereses locales y comunitarios confluirían en un mismo plano. Asimismo, curadores, mediadores de la actividad artística y gestores culturales emergentes, junto a otros ya establecidos, acompañarían estos procesos desde el entendimiento colegiado y marcarían una pauta de diferencia entre los mecanismos habituales de circulación propios de las bienales.

De ese modo la institución, en consonancia con el arte y su permanente ejercicio transformador, mantendría la energía necesaria para contribuir al mejoramiento humano en medio de cualquier complejidad. La Habana acogerá nuevamente su más trascendente evento internacional de las artes visuales y deja abierta, desde ahora, una plataforma de intercambio y análisis de las ideas que habrán de conformarlo.

Equipo de Curadores, 13ª Bienal de La Habana, Centro de Arte Contemporáneo Wifredo Lam

#Cuba #CubaEsCultura #CNAP #13BienaldeLaHabana

CONTRA EL REBAÑO DIGITAL (FRAGMENTOS). JARON LANIER

jaron lanier 1
Jaron Lanier

JARON LANIER

PREFACIO

Estamos a principios del siglo XXI, lo que significa que estas palabras serán leídas sobre todo por no personas: autómatas o muchedumbres aturdidas que ya no actúan como individuos. Las palabras serán picadas, atomizadas y convertidas en palabras clave de motores de búsqueda dentro de conglomerados industriales de computación en nube ubicados alrededor del mundo en lugares remotos, generalmente secretos.

Las palabras serán copiadas millones de veces por algoritmos diseñados para enviar un anuncio a alguien, en algún lugar, que se identifique por casualidad con algo de lo que digo. Esas palabras serán escaneadas, remezcladas y tergiversadas por multitudes de lectores rápidos y perezosos en sitios wiki y en cadenas de mensajes inalámbricos agregados automáticamente.

Las reacciones a mis palabras degenerarán una y otra vez en cadenas absurdas de insultos anónimos y polémicas inconexas. Los algoritmos hallarán correlaciones entre aquellos que leen mis palabras y sus compras, sus aventuras románticas, sus deudas y, dentro de poco, sus genes. A la larga, estas palabras contribuirán a las fortunas de aquellos pocos que han sido capaces de situarse como señores de las nubes informáticas.

El amplio abanico de destinos de estas palabras se desplegará casi por completo en el mundo sin vida de la información pura. Solo en una pequeña minoría de los casos estas palabras serán leídas por ojos humanos de verdad.

Y sin embargo eres tú, la persona, una rareza entre mis lectores, a quien espero llegar.

Las palabras de este libro están escritas para personas, no para ordenadores.

Hay algo que quiero decir: tienes que ser realmente alguien antes de poder compartir lo que eres. 

Personas desaparecidas

 El software expresa ideas sobre todos los temas, desde la naturaleza de una nota musical hasta la naturaleza de las personas. Además, está sujeto a un proceso extraordinariamente rígido de lock-in, de «anclaje». Por lo tanto, las ideas (en el presente, cuando el software mueve cada vez más los asuntos humanos) se han vuelto más proclives a quedar sujetas al anclaje que en épocas anteriores. La mayor parte de las ideas ancladas hasta la fecha no son tan malas, pero algunas de las ideas que se han dado en llamar «web 2.0» son trastos inútiles, así que deberíamos rechazarlas mientras estamos a tiempo.

————————————————————-

El lenguaje es el espejo del alma;/ la manera en que un hombre habla, así es él.

PUBLIO SIRIO

LOS FRAGMENTOS NO SON PERSONAS

En torno al arranque del siglo XXI algo empezó a salir mal en la revolución digital. La red se vio inundada de diseños intrascendentes llamados a veces web 2.0. Esta ideología promueve la libertad radical en la superficie de la red, pero, irónicamente, esa libertad va más dirigida a las máquinas que a las personas. No obstante, a veces se alude a ella como «cultura abierta».

Los comentarios anónimos en blogs, los vídeos de bromas insustanciales y los popurrís intrascendentes pueden parecer triviales e inofensivos, pero, en conjunto, esa forma de comunicación fragmentaria e impersonal ha degradado la interacción interpersonal.

Ahora la comunicación suele experimentarse como un fenómeno sobrehumano que se eleva por encima de los individuos. Una nueva generación ha llegado a la mayoría de edad con una expectativa limitada de lo que una persona puede ser y de aquello en lo que cada persona puede llegar a convertirse.

LO MÁS IMPORTANTE DE UNA TECNOLOGÍA ES CÓMO CAMBIA A LAS PERSONAS

Cuando trabajo con gadgets digitales experimentales, como las nuevas versiones de realidad virtual, en un entorno de laboratorio, eso siempre me recuerda cómo los pequeños cambios en los detalles de un diseño digital pueden tener efectos profundos e imprevistos en la experiencia de los humanos que interactúan con él. El más mínimo cambio en algo tan trivial en apariencia como la facilidad de uso de un botón a veces puede alterar por completo las pautas de comportamiento. Seguir leyendo CONTRA EL REBAÑO DIGITAL (FRAGMENTOS). JARON LANIER

DIEZ CONSEJOS PARA MILITANTES DE IZQUIERDA. FREI BETTO

FREI BETTO 2

1. Mantenga viva la indignación.

Verifique periódicamente si usted es de Izquierda. Adopte el criterio de Norberto Bobbio: para la derecha la desigualdad social es tan natural como la diferencia entre el día y la noche. La Izquierda, en cambio, la considera una aberración que debe ser erradicada.

Atención: Usted puede estar contaminado por el virus socialdemócrata cuyos principales síntomas son usar métodos de derecha para obtener conquistas de Izquierda y, en caso de conflicto, agraviar a los pequeños para no quedar mal con los grandes.

2. La cabeza piensa donde pisan los pies.

No se puede ser de Izquierda sin “ensuciarse” los zapatos donde el pueblo vive, sufre, se alegra y celebra sus creencias y sus victorias. Teoría sin práctica es hacerle el juego a la derecha.

3. No se avergüence de creer en el socialismo.

El escándalo de la Inquisición no hizo que los cristianos abandonaran los valores y propuestas del Evangelio. Igualmente, el fracaso del socialismo en Europa del Este no debe inducir a descartar el socialismo del horizonte de la historia humana.

El capitalismo, vigente hace 200 años, ha sido un fracaso para la mayoría de la población del mundo. Hoy día somos 6 mil millones de habitantes. Según el Banco Mundial, 2 mil 800 millones sobreviven con menos de 2 dólares al día; y 1 mil 200 millones con menos de 1 dólar diario. La globalización de la miseria no es todavía mayor gracias al socialismo chino que -a pesar de sus errores- asegura alimentación, salud y educación a 1 mil 200 millones de personas.

4. Sea crítico sin perder la autocrítica.

Muchos militantes de Izquierda cambian de lado cuando pierden la perspectiva. Desplazados del poder se vuelven amargos y acusan a sus compañeros(as) de errore~ y vacilaciones. Como dijo Jesús, ven la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio. No se esfuerzan por mejorar las cosas. Se convierten en meros espectadores y jueces y, al poco tiempo, son cooptados por el sistema.

Autocrítica es no solamente admitir los propios errores. Es aceptar la crítica de los(as) compañeros(as).

5. Conozca la diferencia entre militante y “militonto”.

“Militonto” es aquél que se jacta de estar en todo, de participar en todos los eventos y movimientos, de actuar en todos los frentes. Su lenguaje está repleto de lugares comunes y consignas y los efectos de su accionar son superficiales.

El militante profundiza sus vínculos con el pueblo, estudia, piensa, medita, se califica en una determinada forma y área de actuación o actividad, valoriza los vínculos orgánicos y los proyectos comunitarios. Seguir leyendo DIEZ CONSEJOS PARA MILITANTES DE IZQUIERDA. FREI BETTO

MEMORIA Y TRANSMISIÓN

 

El pasado no es libre. Ninguna sociedad lo abandona a sí mismo.
Es regido, administrado, conservado, explicado, narrado,

conmemorado u odiado. Ya sea que se lo celebre o se lo oculte,
sigue siendo un desafío fundamental del presente.

La memoria Saturada, Régine Robin

colotr2

Una memoria para construir un pensamiento crítico

Cuando Marcel Proust escribió su monumental obra En busca del tiempo perdido, primero la concibió como un artículo, después como cuento, y luego empezó a escribirla con la intención de hacer una novela breve, pero la totalidad terminó ocupando siete gruesos volúmenes. Ya a partir del primer tomo el editor lo amenazó con hacerle un juicio o interrumpir su publicación, porque a medida que iba corrigiendo las pruebas, Proust agregaba páginas y páginas que aumentaban un tercio o el doble el volumen del libro. En realidad, En busca del tiempo perdido era un libro destinado a quedar inconcluso, no únicamente a causa del frenesí asociativo o de la muerte prematura de su autor, sino por el tema mismo que Proust se impuso: recuperar de la manera más completa posible la memoria de su pasado. Ya sabemos que cada una de nuestras experiencias pueden ser en cierto sentido infinitas, y si algo certifica esta afirmación es el destino de la obra de Proust que, con los frecuentes descubrimientos de manuscritos inéditos y de variantes que realizan los especialistas, sigue escribiéndose sola tres cuartos de siglo después de la muerte de su autor.

En este sentido si la historia es interpretación y toma de distancia crítica del pasado, la memoria, en cambio, implica una participación pasional con ese pasado, es imaginaria y, en alguna medida no es objetiva. La memoria pone los datos dentro de esquemas conceptuales y configura el pasado sobre la base de las exigencias del presente. Debemos mencionar que la etimología latina de la palabra “recordar” está relacionada con la partícula “re” que significa “volver a” y el sustantivo “cor-cordis” que significa “corazón”. De esta forma, el recuerdo evoca la vuelta al corazón y al sentimiento: recordar es volver a vivir. Esto nos lleva a que no debemos olvidar que los recuerdos se ligan con las emociones.

En la teoría freudiana no existe una conceptualización acerca de una pulsión de transmisión. Sin embargo está presente en las pulsiones de vida, del Eros a partir de la inclusión del sujeto en la cultura

Desde esta perspectiva la memoria como un modo propio de autenticación, ya sea individual o colectiva, puede caer fácilmente en la melancolía o la conmemoración. Por lo tanto la necesidad de autenticación de la memoria debe permitir el compromiso con la más crítica subjetividad en cuyo nombre opera. Es así como al posibilitar la autocrítica, la memoria separa el agente recordante de la experiencia recordada. Su resultado va a ser que una memoria crítica puede ser capaz de erigirse como el mejor tipo de análisis histórico. Pero también va a permitir desarrollar un pensamiento crítico que cuestione las formas actuales en las que se sostiene el poder en el capitalismo tardío.

Seguir leyendo MEMORIA Y TRANSMISIÓN

LA INAPLAZABLE URGENCIA DE UN FRENTE DE RESISTENCIA. RAÚL ROA GARCÍA

DESDE LA IZQUIERDA

Si las formas democráticas de gobierno vienen sometidas a las más duras pruebas en los últimos tiempos, en ninguna parte se han visto tan ferozmente atacadas y puestas en tan grave quebranto como en nuestra América

RAÚL ROA GARCÍA

ROA 2
«La paz es la aspiración suprema del hombre que siente la libertad como imperativo de conciencia». Foto: Archivo

Si las formas democráticas de gobierno vienen sometidas a las más duras pruebas en los últimos tiempos, en ninguna parte se han visto tan ferozmente atacadas y puestas en tan grave quebranto como en nuestra América. De sur a norte, las logias militares, los señores de la tierra, los mercaderes del poder, las oligarquías montaraces y las grandes empresas, en siniestro consorcio, han ido aboliendo, sin que la onu y la oea les diesen el alto, las libertades fundamentales del hombre y del ciudadano. La cínica adulteración de la voluntad popular, o la violenta sustitución de gobiernos constitucionalmente elegidos por autocracias de típico pergeño totalitario, caracterizan este dramático proceso, que amenaza generalizarse a todo el continente.

El quintacolumnismo seudomarxista y la codicia imperialista señorean hoy sobre un haz de naciones invertebradas, a merced de espadones, gamonales, politicastros, banqueros y empresarios sin escrúpulos. Escasos gobiernos de raíz popular, la mayoría minados por la corrupción administrativa, los desajustes sociales, la demagogia electorera y la explotación colonial, completan este cuadro sombrío. No cabe ya duda de que la suerte de la democracia está echada. La inaplazable urgencia de formar un amplio frente de resistencia, a la desmandada agresividad de los enemigos de las libertades populares, salta a la vista.

Es indiscutible que la concepción democrática de la vida, la sociedad y el estado es consustancial al espíritu y al desarrollo histórico de nuestros pueblos; pero, no lo es menos, que esa concepción está actualmente amenazada por las fuerzas más regresivas y rapaces de nuestra época.

La cuestión céntrica a debatir es cómo galvanizar el régimen democrático, hasta el punto de promover, en los pueblos, la apasionada determinación de defenderlo, a precio de vida, en todas las contingencias y avatares. Un régimen de­mocrático sin contenido económico, sin ancha base social y sin activa participación del pueblo en la orientación del poder público, es un trasto inútil en esta coyuntura histórica de transición. Sobre esto no pueden caber circunloquios ni eufemismos.

El problema fundamental que tiene planteado la democracia, en esta hora, es cómo organizar la sociedad sin que la libertad sufra menoscabo alguno. En un plano universal, resulta ya imperativo que la democracia distinga, nítidamente, los derechos subjetivos de los derechos patrimoniales. Las cuestiones que atañen a la persona humana solo pueden resolverse con el «hallazgo y establecimiento de una estructura jurídica más justa, que permita reducir el problema a sus verdaderos términos».  Seguir leyendo LA INAPLAZABLE URGENCIA DE UN FRENTE DE RESISTENCIA. RAÚL ROA GARCÍA

LAS 14 CARACTERÍSTICAS DEL FASCISMO SEGÚN UMBERTO ECO

ECO REALIZÓ UNO DE LOS DIAGNÓSTICOS MÁS ATINADOS SOBRE LOS REGÍMENES FASCISTAS.

ECO 6

Umberto Eco es una de las personalidades que mejor podrían definir el fascismo, pues en él se combinaron la experiencia propia, la erudición y la lucidez analítica. Como italiano, vivió de cerca el fascismo y sus consecuencias, y como intelectual dedicó no pocos momentos a estudiarlo, entenderlo y explicarlo pero, por encima de todo, denunciarlo y prevenirlo. De todos los males que el ser humano puede gestar para sí mismo, pocos tan nefastos como un régimen totalitario, en el que usualmente el sufrimiento es mucho mayor que los posibles beneficios a obtener.

En esta ocasión compartimos el fragmento de una conferencia que Eco pronunció en 1995 en la Universidad de Columbia; en aquella ocasión, el escritor elaboró una rápida caracterización de lo que llamó “Ur-Fascismo” o “fascismo eterno”, es decir, una ideología y voluntad de gobernar que, independientemente de las circunstancias históricas, parece siempre estar ahí, al acecho, esperando un mínimo descuido para saltar y apoderarse de un gobierno nacional, una sociedad, un país. Eco reconoce que no todos los regímenes totalitarios son iguales, pero al mismo tiempo encontró algunos rasgos comunes o, mejor dicho, recursos, que la mayoría ha empleado para seducir a la población y hacerse del poder político.

Compartimos esta breve lista de las 14 características del fascismo según Umberto Eco. Para los interesados, el texto completo de la conferencia se encuentra en línea con el título “El fascismo eterno”.

1. Culto de la tradición, de los saberes arcaicos, de la revelación recibida en el alba de la historia humana encomendada a los jeroglíficos egipcios, a las runas de los celtas, a los textos sagrados, aún desconocidos, de algunas religiones asiáticas.

2. Rechazo del modernismo. La Ilustración, la edad de la Razón, se ven como el principio de la depravación moderna. En este sentido, el Ur-Fascismo puede definirse como irracionalismo.

3. Culto de la acción por la acción. Pensar es una forma de castración. Por eso la cultura es sospechosa en la medida en que se la identifica con actitudes críticas.

4. Rechazo del pensamiento crítico. El espíritu crítico opera distinciones, y distinguir es señal de modernidad. Para el Ur-Fascismo, el desacuerdo es traición.

5. Miedo a la diferencia. El primer llamamiento de un movimiento fascista, o prematuramente fascista, es contra los intrusos. El Ur-Fascismo es, pues, racista por definición.

6. Llamamiento a las clases medias frustradas. En nuestra época el fascismo encontrará su público en esta nueva mayoría.

7. Nacionalismo y xenofobia. Obsesión por el complot.

8. Envidia y miedo al “enemigo”.

9. Principio de guerra permanente, antipacifismo.

10. Elitismo, desprecio por los débiles.

11. Heroísmo, culto a la muerte.

12. Transferencia de la voluntad de poder a cuestiones sexuales. Machismo, odio al sexo no conformista. Transferencia del sexo al juego de las armas.

13. Populismo cualitativo, oposición a los podridos gobiernos parlamentarios. Cada vez que un político arroja dudas sobre la legitimidad del parlamento porque no representa ya la voz del pueblo, podemos percibir olor de Ur-Fascismo.

14. Neolengua. Todos los textos escolares nazis o fascistas se basaban en un léxico pobre y en una sintaxis elemental, con la finalidad de limitar los instrumentos para el razonamiento complejo y crítico. Pero debemos estar preparados para identificar otras formas de neolengua, incluso cuando adoptan la forma inocente de un popular reality show.

Terminamos con esta advertencia, también atemporal, de Eco:

El Ur-Fascismo puede volver todavía con las apariencias más inocentes. Nuestro deber es desenmascararlo y apuntar con el índice sobre cada una de sus formas nuevas, cada día, en cada parte del mundo.

 

Fuente:  PIJAMASURF 

SARTRE Y EL MARXISMO. BOLÍVAR ECHEVERRÍA

 

BOLÍVAR ECHEVERRÍA

S’il essaye de devenir lui-même une
politique,… [l’éxistentialisme] ne
pourra que déguiser en double oui son
double non proposer q’on corrige la
démocratie par la révolution et
la révolution par la démocratie.”

M. Merleau-Ponty, Sartre et l’ultra-bolchevisme.

  BOLÍVAR ECHEVARRÍA El elogio de Sartre es directo y franco; no tiene nada de irónico, no pretende carcomer al objeto elogiado hasta dejarlo en puro cascarón, pero es un elogio que termina por ser contraproducente. Contradice la conocida afirmación de Marx y Engels en La ideología alemana, que reconoce esa capacidad de “dominar”, de “totalizar el saber”, no a las ideas del proletariado revolucionario, sino a “las ideas de la clase dominante”. A esta descripción, que comparte en principio, Sartre contrapone sin embargo la observación de que, “cuando la clase ascendente toma conciencia de sí misma, esta toma de conciencia actúa a distancia sobre los intelectuales y desagrega las ideas en sus cabezas.” La presencia real del marxismo, insiste, “transforma las estructuras del Saber, suscita ideas y cambia, al descentrarla, la cultura de las clases dominantes”.

   La distinción puede parecer bizantina, pero es sustancial. Mientras Marx habla del dominio de las ideas de los dominantes como un hecho propio de la reproducción del orden establecido, Sartre habla del dominio de la nueva “filosofía” como algo que tiene lugar dentro del enfrentamiento entre ese orden y las fuerzas sociales y políticas que lo impugnan. Puede ser, diría Marx, que la clase de los trabajadores “lleve las de ganar” en esta lucha, y sea “dominante” es este sentido, pero, aquí y ahora, el dominio efectivo sigue estando del lado del capital y las clases a las que favorece. El elogio de Sartre resultaría así contraproducente porque, al elevar al marxismo a la categoría de “el Saber” de nuestro tiempo, desactiva en el discurso de Marx de aquello que su autor más preciaba en él: su carácter crítico. Para Marx, en efecto, el discurso de los trabajadores revolucionarios es un discurso de la transición y para la transición “de la pre-historia a la historia”, y en esa medida carece de la consistencia propia de los saberes históricos que acompañan el establecimiento de un orden económico y social; es un discurso que tiene la misma fuerza y la misma evanescencia que caracteriza al proceso de transición: un discurso parasitario-demoledor, des-constructor del discurso dominante. Su obra inaugural, El capital, no es la “primera piedra” de un nuevo edificio, el del Saber Proletario, no lleva el título de “tratado de economía política comunista”, sino que se autocalifica simplemente de “crítica de la economía política”, una contribución a la crítica general del “mundo burgués” o de la modernidad capitalista.

   Una vez que Sartre ha presentado su definición del “marxismo” como “la filosofía irrebasable de nuestro tiempo”, la pregunta que se impone consecuentemente la formula él mismo: “¿Por qué entonces el “existencialismo” ha guardado su autonomía? ¿Por qué no se ha disuelto en el marxismo?” Y su respuesta es contundente: “Porque el marxismo”, que sólo puede ser una totalización que se re-totaliza incesantemente, “se ha detenido”. Toda filosofía es práctica, añade, “el método es un arma social y política”, y la práctica marxista, habiéndose sometido al “pragmatismo ciego” del “comunismo” estalinista, ha convertido a su teoría en un “idealismo voluntarista”. Sartre no percibe que las miserias de lo que él reconoce como “marxismo” no se deben a un problema de velocidad, a que el marxismo se ha detenido recientemente, sino más bien a una cuestión de sentido, a que lleva ya un buen tiempo –desde las fechas en que el propio Marx tomó distancia de sus discípulos “marxistas”– de haber abjurado de su vocación crítica.

De lo que se trata para el existencialismo, plantea Sartre, es de ayudar al “marxismo” a salir de su marasmo teórico, y de hacerlo introduciendo en él lo que el existencialismo puede mejor que nadie: la exploración de la dimensión concreta, es decir, singular de los acontecimientos, a través de las “instancias de mediación práctico-inertes” que conectan a los individuos con sus entidades colectivas y con la historia. Las condiciones objetivas determinan, sin duda, la realización de todo acto humano, pero ese acto no es el producto de esas condiciones, sino siempre el resultado de una decisión humana libre. El existencialismo puede enseñarle al “marxismo” que la dimensión de “lo vivido” en medio del cumplimiento o la frustración de un proyecto, no es un subproducto del proceso histórico, sino su verdadera substancia.

   El esfuerzo teórico de Sartre en su obra de aporte al “marxismo” es descomunal. Las 755 densas páginas de su Crítica de la razón dialéctica rebosan creatividad; hay en ellas innumerables conceptos y argumentos nuevos -“praxis e historia de la escasez”, la “serialidad” y lo “colectivo”, el “juramento” y el “grupo en fusión”, la “mediación” y “lo práctico-inerte”- que su autor presenta a través de ejemplos concretos de comprensión histórica, tan diferentes entre sí como la toma de la Bastilla, en el un extremo, y la identificación de Flaubert con Madame Bovary, en el otro. Se trata sin embargo de un esfuerzo cuyos resultados efectivos fueron marginales, por no decir nulos. El “marxismo” tenía razón al no querer enterarse de la obra de Sartre y permitir sólo una discusión escasa e insubstancial de la Crítica. Y es que, en verdad, el aporte de Sartre resultaba para él un regalo envenenado.  Seguir leyendo SARTRE Y EL MARXISMO. BOLÍVAR ECHEVERRÍA

LA GUERRA PSÍQUICA Y LA MEMORIA HISTÓRICA. MARCOS ROITMAN ROSENMANN

ROITMAN 1

MARCOS ROITMAN ROSENMANN

En estos tiempos de capitalismo digital, de la era de la información, con el  Big data como bandera, el grado de ignorancia se multiplica. La manipulación, la mentira y el olvido son armas en una guerra por minar la conciencia. Se trata de acabar con la memoria, esa relación que nos une con el pasado y hace del ser humano un ser social, que vive y se responsabiliza con sus congéneres.

A contracorriente,  negar el papel de la  memoria, trae consigo romper la condición humana. Si la historia se reduce a un conjunto de datos y fechas  ¿qué sentido tiene preguntar el vínculo existente entre  la bomba atómica y la decisión de lanzarla? ¿A quién responsabilizamos?  No tiene objeto recordar, si dicho ejercicio no va precedido de un acto donde el imperativo del deber ser module  la conducta. Hoy,  la renuncia a la memoria histórica, una forma específica de memoria,  la cultural,  tiene enormes consecuencias para el futuro de la humanidad.

La manera de vivir el mundo que se nos propone se asemeja a un ordenador en el cual se pueden instalar programas desechables, inconexos, cuya función consiste en entretener, despistar,  en no pensar y bloquear el acceso al disco duro. Somos adminículos de los algoritmos. Pensamos de manera lineal y rompemos el sentido no lineal de la existencia.  Asistimos a la guerra psíquica de última generación, crear operadores sistémicos, sumisos a la hora de recibir y cumplir órdenes. Se controlan los gustos, afectos, sentimientos, emociones, carácter, no hay anclaje. Todo forma parte de un sistema caracterizado por la inmediatez, la velocidad y la aceleración del tiempo. Reflexionar está prohibido, la nueva inquisición actúa de manera invisible. No le hace falta recurrir a la violencia física, aunque no deja de hacerlo, ahora trabaja en red. Megas de internet, dispositivos  sofisticados para no  pensar.  Actuar, actuar y actuar.  Se vive en un presente perpetuo.

La militarización del poder conlleva trasladar el sistema  militar jerárquico a las relaciones humanas cotidianas en la vida civil. Para lograrlo es obligado romper la voluntad. El ser humano es atacado en su naturaleza, haciendo trizas una de sus cualidades, la capacidad de juicio crítico  bajo un componente ético y moral.  El ser humano, se hace trizas. La vida se constituye a retales.   Robot alegres, pragmáticos, emprendedores, empoderados todos, sin un gramo de conciencia colectiva. Eficaz manera de anular  las responsabilidades que se derivan de los actos que acometemos. La cibernética y la informática son las armas para lograrlo. No por su principio, sino por el control que de las tecnociencias hace el complejo militar industrial y financiero. Los servicios de inteligencia de las grandes potencias han logrado trasladar el campo de batalla. No más  Waterloo, Verdún, Stalingrado. Los muertos  en el cuerpo a cuerpo y bayoneta calada se convierten en víctimas de las nuevas armas estratégicas de la guerra psíquica: Google, Facebook, Amazon, Microsoft, Twitter.

Sin memoria, sin historia, sin relatos, no hay opción de conocimiento,  no hay pasado. Nuestra responsabilidad consiste en traer al presente  ese pasado que nos condiciona,  nos une y nos hace humanos. No es posible evadir esa responsabilidad. La memoria colectiva es el resultado de un proceso, un dialogo permanente que muestra la relación biológica que nos une con nuestros antepasados y el proceso social cultural. Supone  compartir  filogenéticamente un tronco común.  Como señalan los biólogos chilenos Francisco Varela y  Humberto Maturana: ” desde un punto de vista histórico, lo anterior es válido para todos los seres vivos y todas las células contemporáneas: compartimos la misma edad ancestral. Por esto, para comprender a los seres vivos en todas sus dimensiones y con ello comprendernos a nosotros mismos, se hace necesario entender los mecanismos que hacen del ser vivo un ser histórico.” Cuando dejemos de hacerlo, solo  quedará vivir la muerte. Entonces nada  unirá a los seres humanos.

Tomar responsabilidades ético-morales frente al pasado conlleva reconocer los errores cometidos, y al decir de Enrique Florescano: “responder por ellos y hacer las reparaciones del caso a las víctimas y a sus descendientes.”  Cuando la derecha latinoamericana plantea  el olvido, pretende ocultar la verdad, aquella que señala sus crímenes, genocidios y asesinatos. Por  ello reniegan de la memoria y  la conciencia.

POR UNA CULTURA DE VIDA DIFERENTE. ENRIQUE UBIETA GÓMEZ

La ideología revolucionaria, aún cuando sea la vencedora en una Revolución, convive en permanente combate con la ideología contrarrevolucionaria. No llega empaquetada como regalo de cumpleaños: avanza entre obuses y minas enemigas.

ENRIQUE UBIETA 5

ENRIQUE UBIETA GÓMEZ

En la historia, los cubanos siempre han interpuesto algún recurso de impugnación a las declaraciones derrotistas: ante el Pacto del Zanjón (la firma en 1878 de un pacto de paz sin independencia con España), la Protesta de Baraguá ese mismo año y luego la Guerra de 1895; ante la debacle del llamado campo socialista europeo, el grito de «socialismo o muerte»; una tradición cultural que engendró y sostuvo a la Revolución antes y después de su triunfo en 1959.

Es una combinación de fe en la victoria –irreconciliable con la idea de la derrota– y de no aceptación de compromisos desmovilizadores, que nos hagan desistir del ideal soñado. «Convertir el revés en victoria», es la frase que Fidel enarboló ante el fracaso de la llamada Zafra de los Diez Millones en 1970, y que puede tomarse como símbolo del espíritu de la Revolución Cubana.

La guerra de las conciencias, la que transcurre en los medios, intenta pautar esa fe y achicar la noción de lo posible. En la década de los noventa, declaró el fin de la historia, es decir, la imposibilidad de superar el capitalismo. Sin embargo, a partir de 1998 fue evidente que la historia se movía y mucho, al menos en América Latina y el Caribe. Veinte años después se habla del fin del ciclo de las izquierdas. Pero los hechos demuestran lo contrario: los pueblos de la región no han renunciado a sus sueños de paz y justicia social, la ofensiva imperialista no se apoya en la reconquista del electorado, sino en actos criminales, golpes de estado, enjuiciamiento de líderes de izquierda que tendrían las mayores posibilidades de victoria en las urnas, asesinato de líderes políticos y sociales.

La ofensiva imperialista intenta arrasar con cada gobierno o líder rebelde, se apropia con cinismo del discurso tradicional de la izquierda y deshuesa sus contenidos, para mellar su alcance. A pesar de ello, casi la mitad del electorado colombiano votó por un candidato de izquierda, y en México no fue posible arrebatarle el triunfo, como otras veces, a López Obrador.

Sin embargo, los triunfos electorales de la izquierda descolonizadora y no sistémica –son no sistémicos todos aquellos gobiernos que rompen un eslabón de la cadena de control imperialista, por pequeño que sea– expresan una «rotura del sistema», porque este es infranqueable, no está hecho para que esa izquierda venza.

Ello no minimiza la conquista, ni escamotea el trabajo en las bases, pero ubica en su contexto el resultado. Una vez conseguida la victoria, la izquierda no puede olvidar que no solo hay que entregar tierras y casas, que no basta con legislar a favor del pueblo; el impulso concientizador de la victoria debe conducir a un cambio de paradigma de vida, debe convertir a las masas en colectividades de individuos, en protagonistas, para iniciar la construcción permanente de una cultura diferente a la capitalista.  Seguir leyendo POR UNA CULTURA DE VIDA DIFERENTE. ENRIQUE UBIETA GÓMEZ

COLONIALISMO 2.0 EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE: ¿QUÉ HACER?* ROSA MIRIAM ELIZALDE

COLONIALISMO 2.0
De los cien sitios de Internet más populares en la región, solo 21 corresponden a contenido local y, por tanto, se transfiere riqueza a Estados Unidos. Foto: www.123rf.com

ROSA MIRIAM ELIZALDE 

ROSA MIRIAM 2Muy tempranamente, el antropólogo brasileño Darcy Ribeiro alertó que, de la mano de una tecnología revolucionaria, «hay una verdadera colonización en curso. Norteamérica está cumpliendo su papel con enorme eficacia en el sentido de buscar complementariedades que nos harán dependientes permanentemente de ellos»

Desde que internet se convirtió en el sistema nervioso central de la economía, la investigación, la información y la política, las fronteras estadounidenses extendieron sus límites a toda la geografía planetaria. Solo Estados Unidos y sus empresas son soberanos, no existe Estado-nación que pueda remodelar la red por sí solo ni frenar el colonialismo 2.0, aun cuando ejecute normativas locales de protección antimonopólicas e impecables políticas de sostenibilidad en el orden social, ecológico, económico y tecnológico. Todavía menos puede construir una alternativa viable desconectado de la llamada «sociedad informacional».

Muy tempranamente, el antropólogo brasileño Darcy Ribeiro alertó que, de la mano de una tecnología revolucionaria, «hay una verdadera colonización en curso. Norteamérica está cumpliendo su papel con enorme eficacia en el sentido de buscar complementariedades que nos harán dependientes permanentemente de ellos». Y añadió: «Viendo esta nueva civilización y todas sus amenazas, tengo temor de que otra vez seamos pueblos que no cuajen, pueblos que a pesar de todas sus potencialidades se queden como pueblos de segunda».

Tal escenario está encadenado con un programa para América Latina y el Caribe de control de los contenidos y de los entornos de participación de la ciudadanía que se ha ejecutado con total impunidad, sin que la izquierda le haya prestado la más mínima atención. En el 2011, el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de EE. UU. aprobó lo que en algunos círculos académicos se conoce como operación de «conectividad efectiva»: plan declarado en un documento público del Congreso estadounidense para «expandir» los nuevos medios sociales en el continente, enfocados en la promoción de los intereses norteamericanos en la región.

El documento explica cuál es el interés en las llamadas redes sociales del continente: «Con más del 50 % de la población del mundo menor de 30 años de edad, los nuevos medios sociales y las tecnologías asociadas, que son tan populares dentro de este grupo demográfico, seguirán revolucionando las comunicaciones en el futuro. Los medios sociales y los incentivos tecnológicos en América Latina sobre la base de las realidades políticas, económicas y sociales serán cruciales para el éxito de los esfuerzos gubernamentales de EE. UU. en la región».

Resume también la visita de una comisión de expertos a varios países de América Latina para conocer in situ las políticas y financiamientos en esta área y concluye con recomendaciones específicas para cada uno de nuestros países, que implican «aumentar la conectividad y reducir al mínimo los riesgos críticos para EE. UU.», gobierno líder en la inversión de infraestructura. «El número de usuarios de los medios sociales se incrementa exponencialmente y como la novedad se convierte en la norma, las posibilidades de influir en el discurso político y la política en el futuro están ahí», señala.

¿Qué hay detrás de este modelo de «conectividad efectiva» para América Latina? La visión instrumental del ser humano, susceptible a ser dominado por las tecnologías digitales; la certeza de que en ningún caso las llamadas plataformas sociales son un servicio neutral que explotan un servicio genérico; se fundan en cimientos tecnológicos e ideológicos y son sistemas institucionalizados y automatizados que inevitablemente diseñan y manipulan las conexiones.  Seguir leyendo COLONIALISMO 2.0 EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE: ¿QUÉ HACER?* ROSA MIRIAM ELIZALDE

DISCURSO DE MIGUEL DÍAZ-CANEL EN LA CLAUSURA DEL X CONGRESO DE LA UNIÓN DE PERIODISTAS DE CUBA

Miguel Mario Díaz Canel
El pressidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez. Foto: Endrys Correa Vaillant

Bueno, para empezar a cumplir los mandatos del Congreso y apoyar a Ronquillo y a la nueva dirección, antes de diciembre estoy en Twitter.

Compañeros de la dirección del Partido, del Estado y el Gobierno aquí presentes;

Estimados Premios Nacionales de Periodismo;

Queridos periodistas:

  Después de nuestros más recientes recorridos por varias provincias y de las jornadas de este Congreso, escenarios ambos que nos permiten compartir experiencias y meditaciones con la prensa nacional de un modo más cercano, he comprendido mejor por qué Fidel les pidió una vez que lo consideraran uno de ustedes.

  Los periodistas cubanos tienen el mérito indiscutible de haber sostenido la voz de la nación en las circunstancias y las horas más adversas, con admirable lealtad, elevado sentido de responsabilidad, talento, inteligencia y contagioso entusiasmo que genera siempre interesantes propuestas.

  No se esperaba y no se espera menos de quienes se enorgullecen de pertenecer a un gremio ennoblecido desde sus orígenes por intelectuales de la talla de José Martí, Fidel Castro y los más brillantes líderes de la Revolución, desde 1868 hasta nuestros días.

  Hoy, tras largos y fatigosos años bajo el asedio simultáneo de las más severas carencias materiales y las inaceptables  incomprensiones de algunas de nuestras propias fuentes, es legítimo reconocer que la mayoría de ustedes ha tenido que batallar muy duro para ejercer con dignidad un oficio que demanda, no solo talento y esfuerzo, también ideales muy elevados para rechazar, en medio de grandes sacrificios económicos, las ofertas de pagos relativamente “generosos” que la lucrativa industria de las campañas contra Cuba, oportunista y cínicamente, pone a disposición de quienes tienen un precio o creen ingenuamente en el falso discurso libertario de los apologistas del mercado.

  Podríamos decir que nunca fue tan retador y desafiante el panorama mediático, pero seríamos injustos con la historia de una Revolución que no ha conocido tregua en su arduo empeño de conquistar toda la justicia y que, desde el primer día, como lo recuerda la frase de Fidel que ha presidido el Congreso, entendió el papel central del periodismo en la defensa de la fortaleza sitiada.

  ¿Cómo imaginar sin la numerosa prensa clandestina y guerrillera o  sin Radio Rebelde el rápido avance del Ejército Rebelde? ¿Qué habría sido de la recién nacida Revolución sin la brillante “Operación Verdad”? ¿Acaso la guerra mediática que robó el nombre del Apóstol, trasmitiendo desde un avión, no fue vencida con tecnologías y nuevos proyectos periodísticos que revolucionaron la radio y la televisión en su momento y  hoy todavía?

  Gracias a la comprensión de que su verdad necesita del periodismo, Cuba pudo construir un sistema de medios públicos cuya principal fortaleza son ustedes, los periodistas, más eficaces mientras más auténticos, originales y creativos al contar a la nación y al mundo la verdad que “los necesita”.

  Lo que podemos decir ahora es que si bien la revolución de las TIC, la era de Internet y la tiranía de las empresas que se dedican al negocio de las comunicaciones, nos plantean desafíos cada vez más fuertes en nuestra condición de economía subdesarrollada, el país no se ha sometido a las reglas de su adversario ni ha cedido soberanía en nombre de la veloz modernidad.

  Y que, por más que lluevan intentos de devolvernos al pasado de sensacionalismo y prensa privada bajo máscaras nuevas, ni los medios públicos cubanos ni sus periodistas están en venta.

  No acuso injustamente. Apunto a la abierta guerra que se nos hace desde medios que, bajo el paraguas de mejores tiempos en las siempre frágiles relaciones con el vecino poderoso que nos desprecia, han ido escalando en el ataque a lo que nos une —el Partido— y lo que nos defiende —nuestra prensa—, descalificando continuamente a ambos y tratando de fracturar y separar lo que viene de una misma raíz y crece en un mismo tronco.

  Aludiendo al tipo de misión que esos medios intentan cumplir con sorprendente articulación que desmiente su supuesta libertad, M. H. Lagarde, ha dibujado con ironía pero sin eufemismos, la nueva clase de líderes que se nos vende, desde esos espacios.  Recomiendo la lectura completa de “Los nuevos revolucionarios” de quienes Lagarde afirma:

  “…Los nuevos revolucionarios juran y perjuran que no son asalariados del pensamiento oficial, pero aceptan becas en universidades de Estados Unidos o reciben cursos de periodismo en Holanda, donde seguro les enseñan a defender el socialismo en Cuba.  Debemos presuponer que tales cursos y becas son gratuitos.

  “Los nuevos revolucionarios llaman a la desobediencia cuando más hace falta la unión. Para ellos, expertos también en política, nada tienen que ver con Cuba la persecución ‘judicial’ de los líderes de izquierda en América Latina, los intentos de golpes blandos e invasiones en Venezuela y Nicaragua.

  “Los nuevos revolucionarios son democráticos y respetuosos de las opiniones contrarias, por eso quienes no compartan sus posiciones son: sumisos, corderos, obedientes, mediocres, talibanes, khmers rojos, estalinistas, oficialistas y represores.

  “La principal misión, por tanto, de los nuevos revolucionarios es la de dividir algo que sin dudas, a veces, consiguen.”

  Es apenas un poco más largo el texto de Lagarde, pero bastan estas ideas, por cuanto definen el más urgente desafío de esta época en esta parte del mundo.

  Sé que los documentos teóricos y los debates del Congreso, sin desconocer, olvidar o desestimar las urgencias internas, que a la postre también resultan estratégicas, han apuntado a la centralidad de esa batalla que jamás cesará, entre la lógica del capital, egoísta y excluyente, y nuestra lógica socialista y martiana, fidelista, solidaria y generosa.

  Porque, aunque nos vendan otra versión de los hechos, la testaruda realidad está demasiado a la vista, pasando dolorosa factura a los que creyeron que el lobo era oveja.

  Se es o no se es, desde los tiempos de Shakespeare.  Seguir leyendo DISCURSO DE MIGUEL DÍAZ-CANEL EN LA CLAUSURA DEL X CONGRESO DE LA UNIÓN DE PERIODISTAS DE CUBA

DE “LA RESPONSABILIDAD DE LOS INTELECTUALES”, UN TEMPRANO INTERCAMBIO DE CARTAS ENTRE GEORGE STEINER Y NOAM CHOMSKY

GEORGE STEINER / NOAM CHOMSKY

Querido profesor Chomsky:

Le escribo para expresar mi admiración por su lúcido y atractivo ensayo en el New York Review of Books. Ese texto significará mucho para todos los que comparten su preocupación y para muchos que ahora empiezan a ver lo vital que ésta es para nuestra sobrevivencia como comunidad Humana.

Pero le escribo también para preguntarle cuál será su próximo párrafo. Las  falsedades que nos rodean requieren exposición. Pero ¿después qué? Usted dice correctamente que todos somos responsables; usted vislumbra correctamente que nuestra situación futura puede no ser mejor que la del consentidor intelectual bajo el nazismo. Pero qué acción solicita o incluso sugiere usted. ¿Anunciará Noam Chomsky que no enseñará más en el MIT ni en ningún otro lugar del país mientras continúen la tortura y el napalm? ¿Emigrará por un tiempo Noam Chomsky a, digamos, Churchill Collage, Cambridge, donde estaríamos, puedo decirlo, orgullosos y dichosos de recibirlo? ¿Ayudará a sus alumnos a escapar a Canadá o México (como ayudó Jeanson a sus alumnos a abandonar Francia durante la crisis argelina)? ¿Renunciará incluso a una universidad muy implicada en este tipo de «estudios estratégicos» que él tan correctamente desprecia? El intelectual es responsable. ¿Qué debe hacer pues?

No pregunto esto como pie a una discusión, sino con gran perplejidad personal. Tal vez estamos en una trampa muy compleja. El Gobierno y el Congreso actuales parecen representar los puntos de vista debidamente expresados de una mayoría de nuestros conciudadanos. Estamos comprometidos con todos los derechos y el poder de esa expresión. Ni un congresista ha sido electo sobre una base realmente antibélica. Sentimos con angustia que nuestras opiniones son mejores, que debe oírse a una élite de conciencia y visión. Pero cómo y en qué forma políticamente activa. Si no podemos actuar políticamente, o tan sólo levemente, ¿entonces qué podemos hacer de modo personal, ahora, en nuestras vidas profesionales y privadas? ¿Cómo podemos ayudar a subvertir la fea, inhumana coexistencia de una brillante cultura intelectual y artística con una política simultánea hacia Viet Nam que muchos de nosotros encontramos frustrante y abominable?

¿No se detiene su ensayo casi en el punto en que debería empezar?

GEORGE STEINER
Programa Schweitzer de Humanidades
Universidad de Nueva York
——————————————————————————-

Querido Señor Steiner:

Muchas gracias por su carta. No sólo aprecio lo que dijo, sino que también estoy de acuerdo sin reservas esenciales con la crítica que hace. Creo que la cuestión crucial, no contestada en el artículo, es qué debe decirse en el próximo párrafo. He pensado mucho en esto, sin haber llegado a conclusiones satisfactorias. He probado varias cosas —hostigar a congresistas, hacer antesalas en Washington, dar conferencias en forums locales, trabajar con grupos estudiantiles en los preparativos de protestas públicas, manifestaciones, teach-ins, etc.—, en todas las formas adoptadas también por otros muchos. El único aspecto en el que he avanzado algo más, personalmente, es la negativa a pagar la mitad de mis impuestos el año pasado, y éste. Creo que hay que negarse a participar en cualquier actividad que ayude a la agresión norteamericana —rechazo a los impuestos y al reclutamiento, al trabajo que pueda ser usado por las agencias del militarismo y la represión, todos me parecen esenciales. No puedo sugerir una fórmula general. Las decisiones detalladas tienen que ser objeto del juicio y la conciencia personales. Me siento incómodo sugiriendo públicamente el rechazo al reclutamiento, ya que es una proposición bastante mezquina de alguien de mi edad. Pero creo que negarse a pagar los impuestos es un gesto importante, porque simboliza una negativa a hacer una contribución voluntaria a la maquinaria bélica y también porque indica una disposición, que creo debe ser indicada, a tomar medidas ilegales para oponerse a un gobierno indecente. He pensado bastante en las sugerencias específicas que usted hace, abandonar el país o renunciar al MIT, que está asociado, más que ninguna otra universidad, a las actividades del departamento de «defensa». Uno de mis colegas, Patrick Wal, abandona el país y el MIT en gran parte por las razones que usted expone, y creo que como inglés está completamente justificado que lo haga.

Tal vez esto sea una racionalización, pero mi conclusión es que, por el momento, no es impropio que un intelectual norteamericano antibelicista se quede aquí y se oponga al gobierno, de un modo tan explícito como pueda, dentro del país y de las universidades que han aceptado en gran escala la complicidad en la guerra y en la represión. De este modo, empleo gran parte de mi tiempo en un curso que, entre otras cosas, trata directamente de asuntos similares a los del artículo en el NYK, y específicamente de las responsabilidades de los científicos y de la intelectualidad en una situación como la de hoy. Me parece particularmente crucial tratar esas cuestiones dentro del estudiantado del MIT, por su potencial influencia y su papel en las decisiones. No me hago ilusiones especiales sobre el éxito que pueda obtenerse en esto, pero en lo que yo puedo ver, las acciones más significativas son las actividades educacionales de este tipo y la negativa personal a participar de algún modo en la implementación de las actividades bélicas del gobierno. Creo que el poco impacto que alguien como yo pudiera tener se perdería de abandonar el país. En lo referente al MIT, creo que su participación en el esfuerzo bélico es trágica e indefendible. Creo que hay que resistirse a esta subversión de la universidad por todos los medios posibles. Los muchos estudiantes y profesores dedicados a esta tarea están llenando una importante responsabilidad, no importa cuál sea la esperanza de éxito.

Estoy muy consciente de que los límites posibles de protesta no han sido alcanzados. Después de todo, hace treinta años les era posible a muchos hombres unirse a brigadas internacionales para luchar contra el ejército de su propio país. Podría pensarse aún en otras acciones realizables —digamos, ir a Viet Nam del Norte como rehén contra futuros bombardeos—. No creo que esto sea ridículo en absoluto. Quizás sea la ausencia de valor y convicción lo que impide que yo y otros hagamos cosas de este tipo. Espero que quede claro que no tomo una actitud autosuficiente sobre todo esto. Fui bastante sincero en el artículo al referirme a la página de la historia en que encontramos nuestro sitio adecuado, los que permanecimos silenciosos y apáticos mientras se desarrollaba esta catástrofe y los que seguimos, hoy, mirando hacia otra parte y limitando nuestra protesta.

NOAM CHOMSKY
Cambridge, Massachusetts

Tomado de The Responsibility of Intellectuals, Noam Chomsky, 1967.
Traducción: Jorge Promio.

A %d blogueros les gusta esto: