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BRASIL: AMENAZA A LA SALUD GLOBAL. ÁNGEL GUERRA CABRERA

ÁNGEL GUERRA CABRERA

El ascenso imparable de los contagios y fallecimientos a consecuencia de la covid-19 y la propagación nacional de la dos veces más contagiosa variante P.1 del virus, han colocado a Brasil en una situación trágica. El gigante pasó de 1.074 muertes diarias el 13 de febrero a 1910 el 4 de marzo, a 3258 ayer, 20 días después, y contando. Con más de 12 millones de contagios y 298 mil 676 fallecidos hasta que escribo, es solo superado en este indicador por Estados Unidos, con casi 123 millones de habitantes más.  La tragedia fue vaticinada a fines de enero por el médico Enrique Mandetta, ex ministro de salud echado por el presidente Jair Bolsonaro debido a su promoción de las medidas de bioseguridad, contrapuestas a la agenda política del ex militar vísperas de las elecciones municipales.

Mandetta declaró entonces que Brasil marchaba hacia una “mega epidemia” en los próximos dos meses, causada por la diseminación de la variante amazónica, se cree que surgida en Manaos, y por la falta de controles del gobierno. Censuró el envío de cientos de pacientes de ese estado a hospitales de otras entidades. Con esta política “vamos a plantar esa cepa amazónica en todos los territorios de la federación y de aquí a 60 días podemos tener una mega epidemia”, fue su pronóstico fatalmente cumplido ante la criminal negligencia de Bolsonaro, quien ha tenido una actitud negacionista, como su ídolo Donald Trump, desde el principio de la pandemia.  Llegó a calificar a la enfermedad de “ gripecita”,  a anunciar su final en diciembre de 2020 e incluso a  presentar una petición ante el Supremo Tribunal Federal para impedir que los gobiernos regionales y municipales impusieran medidas conducentes a frenarla, desestimada por esa instancia judicial. Si no fuera por la formidable y creciente amenaza que constituye Lula da Silva para sus planes reeleccionistas y el severo daño que el descontrol de la pandemia está haciendo a su popularidad, Bolsonaro no habría variado su actitud hacia la vacuna, de negarse a recibirla a hacerle promoción retórica y, ayer, ante el hecho escandaloso de estar a las puertas de los 300 mil fallecidos, a farisaicamente afirmar que “la vida es primero” y constituir un comité nacional para enfrentar al virus. Para mayor desgracia, al holocausto que sufren nuestros hermanos brasileños, particularmente los más pobres, se añade la amenaza de extensión de la nueva variante a nuestra región y al resto del mundo. Consultado por la BBC el 9 de marzo, el epidemiólogo Pedro Hallal afirmó: “21 por ciento de todas las muertes ocurridas en el mundo ayer debido a la covid-19 ocurrieron en Brasil, un país que solamente tiene el 2.7 por ciento de la población mundial. Entonces, esto es enorme. Brasil se está convirtiendo en una amenaza para la salud pública global”. En esa misma tesitura se pronunció Carisa Etienne, directora de la Organización Panamericana de la Salud, en declaración publicada por este diario el miércoles 24:  el coronavirus continúa aumentando peligrosamente en todo Brasil, dijo; y agregó que este incremento afecta a los países vecinos Venezuela, Bolivia y Perú, así como a Uruguay, Paraguay y Chile. Esto, unido a reportes que mencionan la llegada de la P.1 a Estados Unidos y países de Europa, perfectamente explicable considerando la gran conectividad aérea de Brasil con el resto del mundo. Una verdadera bomba de tiempo cuando aparecen señales esperanzadoras de reducción del número de contagios y muertes.

Este cuadro pone de relieve la urgente necesidad de las vacunas como solución radical que debe universalizarse mediante la solidaridad con los países pobres, con transferencia de tecnología, de modo que puede extenderse y diversificarse su fabricación. Este es quizá el mayor problema que enfrenta el combate a la covid pues solo 10 Estados acaparan la mayor parte del inmunizante.  Mientras los países con mayores ingresos vacunan a una persona por segundo, la mayoría de los países aún no han puesto ni una sola dosis, afirma la economista venezolana Pasqualina Curcio en un artículo revelador (https://ultimasnoticias.com.ve/).

En esta coyuntura, refulge el ejemplo de Cuba, que, además de enviar médicos de las brigadas Henry Reeve a combatir la covid-19 en más de 40 países y territorios, hoy despliega 5 candidatos vacunales creados por su comunidad científica. Entre ellos, Soberana O2 y Abdala en la fase 3 de ensayos clínicos con cerca de 100 mil personas y con decenas de miles en Cuba, Irán y Venezuela en la fase de estudios controlados. La isla enfilada hacia la inmunización masiva de su pueblo, que llegará entre junio y agosto a 6 millones de personas vacunadas sobre sus 11.2 millones de habitantes.  El banco de vacunas del ALBA se nutrirá de fármacos cubanos, los que, además, estarán disponibles para muchos países imposibilitados de acceder a ellas.

Twitter: @aguerraguerra

DON PEDRO CASALDÁLIGA (1928-2020): TESTIMONIO PROFÉTICO. FREI BETTO

FREI BETTO

Don Pedro celebraba el Día de los Difuntos en el cementerio más pobre de São Félix de Araguaia (MT). Allí yacen los restos mortales de indígenas y de trabajadores atraídos a la Amazonia por el sueño de una vida mejor. Muchos de ellos, además de ver sus expectativas frustradas, habían sido muertos a balazos.

El obispo le manifestó al pueblo y a los agentes pastorales de la prelatura: “Escuchen con oídos atentos. Voy a hablarles de algo muy serio. Es aquí que quiero que me entierren”.

Para descansar / solo quiero esta cruz de palo/ como lluvia y sol; / ¡estos siete salmos y la Resurrección! (Poema “Cementerio del sertón”, de Don Pedro).

Aquejado desde hacía años por el mal de Parkinson, al cual se refería como el “Hermano Parkinson”, su salud empeoró en la primera semana de agosto, a sus 92 años. En São Félix los recursos son precarios, y esa carencia se ve agravada por la pandemia del nuevo coronavirus. La congregación claretiana, a la cual Pedro estaba integrado, decidió trasladarlo a Batatais (SP), donde obtendría una atención mejor. El sábado 8 de agosto –fiesta de Santo Domingo, un español como Pedro— transvivenció poco después de las 9 de la mañana. Sus cofrades cumplieron su deseo de reposar en el cementerio karajá.

Pedro llegó a Brasil como misionero en 1968, en plena dictadura militar. Vino a implantar el Cursillo de Cristiandad. Pero al topar con la explotación de los peones en las haciendas de la Amazonia, hizo una radical opción por los pobres. Trabajadores desempleados y sin escolaridad se internaban monte adentro en busca de mejores condiciones de vida, atraídos por la expansión del latifundio en la región amazónica. Literalmente juntados como un rebaño humano en las ciudades, caían en la trampa del trabajo esclavo. No tenían más alternativa que adquirir provisiones y ropa en los almacenes de la hacienda, a precios exorbitantes que los enredaban en una madeja de deudas impagables. Si intentaban huir, los perseguían los capataces, quienes los asesinaban o los llevaban de vuelta, azotados y muchas veces mutilados, con una oreja cortada.

Pedro nombrado obispo

São Félix es un municipio amazónico de Mato Grosso, ubicado frente a la Isla de Bananal, con un área de 36 643 km2. En la década de 1970, la dictadura militar (1964-1985) amplió a hierro y fuego las fronteras agropecuarias de Brasil, devastando parte de la Amazonia y atrayendo a empresas latifundistas dedicadas a derribar árboles a fin de crear pastos para los rebaños de bovinos.

Casaldáliga, pastor de un pueblo sin rumbo y amenazado por el trabajo esclavo, asumió su defensa y entró en conflicto con los grandes hacendados; las empresas agropecuarias, mineras y madereras; los políticos que, a cambio de apoyo financiero y votos, encubría la degradación del medio ambiente y legalizaban la expansión del latifundio sin exigir respeto a las leyes laborales.

El 13 de mayo de 1969, el Papa Paulo VI creó la Prelatura de São Félix de Araguaia. Su administración se confió a la congregación de los claretianos, y desde 1970 hasta 1971, el padre Pedro Casaldáliga fue el primer administrador apostólico de la nueva prelatura. Poco después fue nombrado obispo. Adoptó como principios que guiarían literalmente su actividad pastoral: “No poseer nada, no cargar nada, no pedir nada, no callar nada y, sobre todo, no matar nada”. En el dedo, como insignia episcopal, un anillo de madera de tucum, que se convirtió en símbolo de espiritualidad entre los seguidores de la Teología de la Liberación.

En la Carta Pastoral de 1971, “Una Iglesia de la Amazonia en Conflicto con el Latifundio y la Marginalización Social”, Pedro puso del lado de los más pobres la recién creada prelatura: “Nosotros –el obispo, padres, legos comprometidos— estamos aquí, entre el Araguaia y el Xingu, en este mundo, real y concreto, marginalizado y acusador, que acabo de presentar sumariamente. O posibilitamos la encarnación salvadora de Cristo en este medio al cual fuimos enviados, o negamos nuestra Fe, nos avergonzamos del Evangelio y traicionamos los derechos y la esperanza agónica de un pueblo que es también pueblo de Dios: los hijos del sertón, los aposentados, los peones, este pedazo brasileño de la Amazonia. Porque estamos aquí, aquí debemos comprometernos. Claramente. Hasta el final.”

Poeta y profeta

Cinco veces reo en procesos de expulsión de Brasil, Casaldáliga vivía en una choza sencilla, sin otro cuerpo de seguridad que el que le proporcionaban tres personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Calzado con sandalias corrientes y una ropa tan vulgar como la de los peones que circulaban por la ciudad, Casaldáliga amplió su irradiación apostólica a través de una intensa actividad literaria. Poeta renombrado, tenía el alma sintonizada con las grandes conquistas populares de la Patria Grande latinoamericana. Empuñó su pluma y alzó su voz para protestar contra el FMI y la injerencia de la Casa Blanca en los países del Continente, para defender la Revolución Cubana, para solidarizarse con la Revolución Sandinista o para denunciar los crímenes de los militares en El Salvador y Guatemala.

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JAIR BOLSONARO: AUTORRETRATO DE UN FASCISTA. RAFAEL HIDALGO FERNÁNDEZ

BOLSONARO FASCISTA

RAFAEL HIDALGO FERNÁNDEZ*  

RAFAELITODesde que emergió como candidato presidencial con opciones de triunfo, Jair Messias Bolsonaro fue objeto de los más diversos  calificativos: xenófobo, racista, misógino y fascista, entre otros.

No eran adjetivos nuevos para aludir al polémico excapitán del ejército devenido diputado federal en 1991, pero sí más enfáticos y cargados de fundados temores.

En esta ocasión, el término fascista no será empleado como adjetivo, ni como recurso para identificar los rasgos del proceso político brasileño que lo condujo a la presidencia y que luego lo ha mantenido en ella. En el plano  histórico, la realidad político social del país sudamericano no es equiparable con aquella que en Italia y Alemania generó, durante  los años 20 del pasado siglo, el fascismo y el nazismo.

El término será usado como sustantivo que retrata  de “cuerpo y alma” al personaje que se impuso, como candidato populista de ultra-derecha, en la trama político electoral de la nación sudamericana, nada más y nada menos que proclamando con desenfado ideas primitivas de violencia, odio, intolerancia, militarismo a ultranza, autoritarismo y un personalismo extremo, al mejor estilo de los líderes históricos del fascismo.

De personalidad impulsiva, cultura mediocre y talento discutible, Bolsonaro sí no puede ser cuestionado por estos dos rasgos definitorios de su personalidad: defiende con terquedad sus ideas retrógradas y es, de forma verificable, obstinado a la hora de llevarlas a la práctica. Así lo está demostrando como presidente de la nación más poblada y extensa de América Latina.

Para Bolsonaro, como para la figura política que es su modelo, Donald Trump, las reglas de la política la imponen ellos, ¡y basta, lo que puedan pensar los demás no cuenta!

Ante esta realidad, lo más oportuno y creíble es que sea él mismo quien se presente, que hable y deje explícita su verdadera y dañina naturaleza psicológica y política.

En 1993, en medio de los esfuerzos de los sectores democráticos brasileños por liberar al país de las secuelas de una dictadura militar de más de 20 años, estas fueron sus palabras ante la Cámara Federal: “!Sí, estoy a favor de una dictadura!. ¡Nunca resolveremos los graves problemas nacionales con esta democracia irresponsable!”

Seis años después, el 23 de mayo de 1999, dijo: “A través del voto de ustedes no van a cambiar nada en este país, nada, absolutamente nada. Solo va a cambiar, infelizmente, cuando, un día, nosotros partamos para una guerra civil aquí adentro, y haciendo el trabajo que el régimen militar no hizo. Matando unos 30 mil, comenzando por FHC (el expresidente Fernando Henrique Cardoso), no dejar por fuera, no, matando!. Si van a morir algunos inocentes, todo bien, todo cuanto es guerra mueren inocentes” (la sintaxis precaria es retrato de su nivel cultural).

En la misma intervención, añadió: “No hay la menor duda (de que cerraría el Congreso). ¡Daría un golpe el mismo día!. No funciona!. Y tengo la certeza de que por lo menos 90% de la población iba a hacer fiesta, iría a aplaudir, porque no funciona. El congreso hoy en día no sirve para nada… solo vota lo que el presidente quiere. Si él es la persona que decide, que tripudia (equivalente a pisar la cabeza del adversario) encima del Congreso, dé ahora el golpe, parte ahora para la dictadura”.

El 11 de febrero de 2016, expresó tajante su peculiar “sentido democrático”: “Mayoría es una cosa, minoría es otra…la minoría tiene que callarse, que curvarse a la mayoría, acabó…”. 

Su visión de la “tolerancia” democrática la dejó lapidariamente explícita cuando advirtió a los militantes del Partido de los Trabajadores –los conocidos petistas– el primero de septiembre de 2017: “Vamos fusilar a toda la petralha (despectivo de petista) de aquí de Acre…ya que ellos gustan tanto de Venezuela, ese grupo debe irse para allá”.  Seguir leyendo JAIR BOLSONARO: AUTORRETRATO DE UN FASCISTA. RAFAEL HIDALGO FERNÁNDEZ

LA DIALÉCTICA DESTRUCTIVA DE BOLSONARO Y EL BOLSONARISMO: ALGUNAS CLAVES PARA DESCIFRARLA. RAFAEL HIDALGO FERNÁNDEZ

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RAFAEL HIDALGO FERNÁNDEZ*

RAFAELITOJair Messias Bolsonaro, el excapitán-presidente que desearía ser la encarnación de Donald Trump en esta parte del mundo, no es –-por paradójico que parezca– el principal problema del Brasil que las políticas de Lula llevaron a la condición de sexta economía mundial y transformaron en referente de lucha contra la pobreza, a partir de programas sociales con alcances sin precedentes en el país.

El excapitán que desconoce sus deberes republicanos y apoya de forma explícita el retorno de la dictadura como régimen político es, apenas, una de las expresiones grotescas de las múltiples crisis que hoy afectan, de manera simultánea, a esta nación sudamericana. Todas ellas agravadas por el desempeño, los intereses de dominación y el odio genético del llamado “bolsonarismo”, muy bien identificado por el excanciller Celso Amorín[1].

Sobran los análisis de la prensa que concentran en Bolsonaro la atención a la hora de explicar la conflictiva evolución de la política interna de su país, pero este es el camino más corto para confundir las ramas con el bosque. Las crisis que hoy laceran la vida de los brasileños y que ponen en peligro el régimen democrático en el país, tienen raíces más profundas.

En consecuencia, la historia y los nexos estructurales de los actuales problemas económicos, sociales, políticos y ambientales del gigante sudamericano, son mayores y más complejos que los derivados de la gestión reciente de un gobierno u otro, de un presidente u otro.

Una pandemia, la del Coronavirus SAR-COV2, se transformó en catalizador de todos ellos, los llevó al status de crisis multidimensional agudizada y puso al desnudo las iniquidades inherentes a un sistema político que sigue funcionando a favor de una insultante minoría privilegiada.

Los actuales problemas internos de Brasil guardan relación, en primer lugar, con el régimen de dominación de clases cuyas estructuras de desigualdad, desde la colonia a la fecha, nunca fueron rotas y hoy hacen estragos.

Se explican por el tipo de inserción a la economía mundial que hicieron las élites oligárquicas del país en el siglo XIX, luego de la independencia de Portugal,  a partir de un modelo de desarrollo capitalista dependiente y anuente a las principales potencias occidentales, que ahora retoma fuerza con el bolsonarismo.

Revelan, en un altísimo grado, los inevitables efectos del proceso de creciente transnacionalización de la propiedad y la riqueza en el país, sobre la cultura y la práctica políticas de los distintos grupos de poder que dominaron (y dominan) la economía y la vida nacional, siempre amparados en el papel tutelar de las fuerzas armadas. Así lo confirman las principales constituciones del país, incluida la vigente, aprobada en 1988 con contenidos mucho más avanzados que sus antecesoras. Ello explica por qué hoy Bolsonaro ataca con tanta vehemencia sus contenidos “izquierdistas”.

La comprensión del momento político pasa, además, por la necesidad de descifrar el alcance de los nexos orgánicos entre los intereses del gran capital brasileño y los del capital transnacional, al cual el primero está supeditado en diversos grados.

Demanda identificar cómo están operando en sistema las distintas expresiones institucionales (políticas, económicas, parlamentarias, judiciales, militares e ideológicas) de esta élite brasileña con sus pares externos, e incluye también conocer las zonas de conflicto que de hecho se están observando en el seno de ella, pero dentro de un marco de retrocesos múltiples para el país.

Desde las premisas expuestas[2], es factible anticipar que una eventual implosión del gobierno de Bolsonaro, sea vía Impeachment u otra, pasa hoy por el comportamiento que asuman las fuerzas armadas como corporación; depende del modo como se den las contradicciones de intereses en el seno de la derecha que facilitó su ascenso y, en particular, está sujeta al grado en que se debilite el “bolsonarismo”; y guarda relación con el nivel de apoyo externo que, de manera solapada y vía aliados internos, tengan Bolsonaro y la ultraderecha que le da sustento.

Para desenredar la madeja

Jair Bolsonaro deviene Presidente gracias a una vasta operación política de la derecha nacional e internacional, que logró sus objetivos retrógrados no porque portase banderas alternativas favorables a la mayoría de los brasileños, sino porque gracias a las aberraciones procesales del entonces juez Sergio Moro, Lula no pudo ser candidato presidencial.

Fue beneficiario, vía Operación Lava Jato, de una estrategia geopolítica articulada desde los Estados Unidos de objetivos múltiples. Entre ellos, poner al servicio de las petroleras estadounidenses, principalmente, las vastas riquezas del PRESAL, así como anular el protagonismo internacional de Brasil a partir de la política exterior activa y altiva instalada por Lula.

Logró la primera magistratura porque se mintió a todos sin escrúpulos de ningún tipo respecto al Partido de los Trabajadores (PT) y sus líderes, y en gran parte porque la derecha supo cabalgar con eficacia sobre ciertas fallas, omisiones y errores del PT y el campo aliado. Seguir leyendo LA DIALÉCTICA DESTRUCTIVA DE BOLSONARO Y EL BOLSONARISMO: ALGUNAS CLAVES PARA DESCIFRARLA. RAFAEL HIDALGO FERNÁNDEZ

IDIOTAS INIGUALABLES EN BRASILIA. ATILIO A. BORÓN

BOLSONARO CON EMBAJADOR YANQUI
¿Acaso el embajador Chapman tendría la COVID-19?

ATILIO A. BORÓN

Foto para el recuerdo de Jair Bolsonaro con el embajador de EEUU, Todd. C. Chapman (con sombrero), este 4 de Julio celebrando el día de la Independencia de EEUU. Reparto de Covid-19 a destajo por esta tropa de imbéciles sin barbijos, de “puro machos” que son. Esto en Brasil se llama “burricia”, declinación de “burro”, bruto, ignorante, etcétera.

No quiero ser malvado, pero siento que interpreto el anhelo generalizado al decir que si el Covid-19 se enojó ante las estúpidas fanfarronadas de Bolsonaro y decidiera llevárselo consigo le haría un inmenso favor a Brasil y a su pueblo, víctima de un sociópata incurable. Y de paso si se llevara también a Chapman, que antes de llegar a Brasilia se desempeñó como embajador en Ecuador y fue uno de los más sólidos apoyos del traidor Lenín Moreno.

Chapman nació en Houston, Texas, de ahí su afición a los sombreros texanos. De adolescente estuvo con sus padres viviendo en Sao Paulo, donde hizo sus estudios secundarios. De regreso a Estados Unidos pasó por Duke University donde obtuvo su bachillerato y después, en el 2000, un Master en Inteligencia Estratégica en la National Intelligence University (Bethesda, Maryland). Esa es la principal universidad para los espías de EEUU, donde se forman los más prominentes miembros de la así llamada Comunidad de Inteligencia de ese país, especializándose en recolección y análisis de informaciones sensibles y en lo que eufemísticamente llaman “técnicas de interrogación duras”, o sea, torturas, trece en total formalmente reconocidas y legalmente aceptadas por el gobierno de Estados Unidos. ¡Que el Covid-19 se apiade de nosotros y se lo lleve también a él! Rezaremos por sus almas, que no lo duden. ¡Ah, un dato más!: “la embajada” en Brasilia cuenta con unas 1.400 personas, tal vez algo más ahora, según un informe del Departamento de Estado. (Julian Assange asegura que a comienzos del 2010 eran 71.000 en todo el mundo.) De aquellos 1400 habrá unos cien que se encargan de visados y cuestiones de trámites personales o comerciales. ¡Adivinen a qué se dedican los demás! ¿Y por casa cómo andamos?

UN PAÍS EN LLAMAS: LA ACTUAL POLÍTICA AMBIENTAL EN BRASIL. DIEGO PÉREZ OJEDA DEL ARCO

BRASIL AMAZONIA EN LLAMAS

DIEGO PÉREZ OJEDA DEL ARCO*

Diego_Perez_Ojeda_Del_ArcoEl pasado viernes 22 de mayo el pueblo brasilero fue testigo de una sinfonía de atrocidades proferidas durante la transmisión en televisión de un video en el cual se divulgo una reunión ministerial encabezada por el presidente Jair Bolsonaro, realizada el 22 de abril, en la que abundaron declaraciones tan indignantes e inconstitucionales que parecían refregarnos en la cara los propios límites de nuestras democracias occidentales. La divulgación del referido video fue autorizada por un decano del Supremo Tribunal Federal en el marco de una investigación que pretende determinar si el presidente de la república intento interferir políticamente en la Policía Federal. Por causa del calibre de las declaraciones ahí vertidas, se espera que en los próximos días nuevas investigaciones sean abiertas contra el presidente Bolsonaro y sus (anti)ministros.

Estas declaraciones versaron sobre distintos temas, no incluiré aquí citaciones textuales por encontrarse en portugués, pero intentare parafrasear algunos de los extractos más impactantes. El ministro de Educación, por ejemplo, además de sugerir que “vagabundos” del Supremo Tribunal Federal brasilero tendrían que estar presos (interfiriendo claramente en la separación de poderes), manifestó textualmente odiar el término “pueblos indígenas”, al entender que “solo existe un pueblo en este país”, invitando al exilio a cualquiera que no piense de esa manera. Siguiendo esa lógica punitiva, la ministra de la Mujer, Familia y Derechos Humanos, se animó a comentar que desde su gabinete ya se está gestionando la prisión de algunos gobernadores y alcaldes. Y es que, si el propio presidente de la República se refiere, en esa misma reunión, a los gobernadores de São Paulo, Rio de Janeiro y de otros estados, como “esas mierdas”, pues no era de esperarse que el gobierno de turno les tenga especial consideración a los representantes de dichos cargos públicos. Siguiendo con la avalancha de estiércol, el ministro de Economía, fiel a su discurso neoliberal y a su carrera imperiosa por la privatización de la mayor cantidad posible de empresas y recursos estatales, no pudo esconder su inquietud por vender, cuanto antes, “la mierda del Banco de Brasil”. Por su parte, el ministro del Medio Ambiente, tal vez intentando destacarse en lo que ya se había convertido en un verdadero circo de horrores, tuvo la brillante idea de sugerir a la platea que el actual drama social por el cual atravesaba el país, generado por el colapso del sistema de salud a causa del Covid-19, podría ser aprovechado para llevar adelante reformas “infralegales” (bello eufemismo para decir fuera de la ley) de desregulación y simplificación del marco legal (ya fragilizado) que da protección jurídica al medio ambiente en Brasil.

¿Oportunidad para relajar medidas ambientales?

No es novedad que fechas importantes o grandes acontecimientos sean utilizados de manera estratégica para llevar a cabo acciones controversiales con la finalidad de mantener en sigilo lo que en coyunturas normales seguramente generaría mucho ruido político. Y eso en el Perú lo sabemos bien, pues basta recordar el indulto al expresidente Alberto Fujimori, otorgado por el expresidente Pedro Pablo Kuczynski, anunciado durante la tarde del 24 de diciembre del 2017, o inclusive, retrocediendo algunos años más, la promulgación del llamado “paquetazo ambiental” por parte del expresidente Ollanta, el sábado 12 de julio del 2014, mientras todos se preparaban para ver la final del mundial de futbol. Lo que sí sorprende por su crudeza es que la declaración del actual ministro del Medio Ambiente en Brasil plantee utilizar una tragedia, que una semana después de conocidas sus declaraciones ya va dejando un saldo de más de 27 mil muertos y más de 450 mil casos confirmados de Covid-19, como “cortina de humo” para continuar con una escalada que viene siendo devastadora para el medio ambiente.

El video de la referida reunión finalmente salió a la luz y la tan anhelada discreción que buscaban sus protagonistas fue reemplazada por una lluvia de cuestionamientos por parte de la prensa y de la sociedad civil. Lo más probable es que Ricardo Salles, ministro de Medio Ambiente en ejercicio, evite dar declaraciones durante las próximas semanas esperando que las aguas se calmen tratando de no dejar en evidencia la incompatibilidad que tiene con el ministerio que le fue asignado, así como su falta de compromiso con la agenda ambiental del país. Después de trascurrido ese tiempo, o tal vez aprovechando alguna otra de las crisis políticas semanales a la que su gobierno nos tiene acostumbrados, no debería de sorprendernos que se retomen con mayor ímpetu las políticas públicas llevadas a cabo por el Estado brasilero impulsadas en grande medida por el avance sin precedentes de un agronegocio que hoy en día cuenta con una sólida representación política en diversas esferas del poder. Seguir leyendo UN PAÍS EN LLAMAS: LA ACTUAL POLÍTICA AMBIENTAL EN BRASIL. DIEGO PÉREZ OJEDA DEL ARCO

BRASIL: POR SI FUERA POCO, UNA CRISIS CON CHINA. ERIC NEPOMUCENO

Desde Río de Janeiro. En un solo día, el viernes 20, Brasil vivió una formidable secuencia de turbulencias: el número de casos confirmados de coronavirus se acercó a mil, se constató que el crecimiento ocurre a una velocidad comparable al registrado en Italia al principio del surto, el ministro de Salud Luiz Henrique Mandetta anunció para abril un “colapso” en el sistema público del sector, el gobierno divulgó su nueva proyección de expansión de la economía para cero por ciento y el ultraderechista presidente Jair Bolsonaro afirmó que “por ahora” decretar el estado de sitio “no está en nuestro radar”.

Aprovechó para recordar, con todas las letras, que en caso de que se llegue a esa necesidad, no habría dificultades para implementarla (dependería de aprobación por parte del Congreso, pero siempre existe la salida de un autogolpe sin más demoras).

Impacta que un capitán retirado del Ejército por actos de indisciplina diga todo eso cercado por generales de variadas estrellas, algunos en actividad, la mayoría en retiro, sin que a ninguno de ellos se les ocurra la necesidad de manifestarse. Lo ideal, que sería hacer callar al despotricado presidente, no ocurrirá tan temprano. Pero el silencio es inquietante y estruendoso.

Es decir: una economía colapsada (analistas del mercado financiero hablan claramente de una recesión de hasta el 4%), sistema de salud colapsado, y la democracia, en manos de un ultraderechista desequilibrado, acercándose al colapso. Y no hay salida a la vista.

Todo eso en un solo día sirvió para ocultar otro campo de crisis: Bolsonaro intentó hablar por teléfono con el presidente chino, Xi Jinping, quien se negó a atender la llamada.

El motivo: hace unos días el diputado nacional Eduardo Bolsonaro, uno de los tres hijos hidrófobos del presidente, divulgó por tweet mensajes durísimos acusando a China de ser responsable por la pandemia del coronavirus y, de paso, pidió que se instale un régimen de libertad en el país.

De inmediato el embajador chino en Brasil, el veterano diplomático Yang Wanming, emitió una nota contundente, diciendo que Eduardo, que integró la comitiva del papá a Florida, volvió del viaje contaminado por un “virus mental”.

Se trató de una mención casi explícita al vasallaje de Bolsonaro frente a su mito Donald Trump, alineándose de manera radical con la política de Washington de confrontación con China.

Le tocó entonces al ministro de Aberraciones Exteriores (perdón: Relaciones), el patético Ernesto Araujo, entrar al ruedo. En un comunicado oficial sin nexo ni lógica, exigió que el embajador chino pidiese disculpas al gobierno brasileño. Veteranos diplomáticos en actividad se sorprendieron y se asustaron con el tono de la nota de su jefe, absurda en todos los sentidos.

Y para no dejar dudas sobre la gravedad del caso, la negativa del presidente chino a hablar por teléfono con su desequilibrado par brasileño elevó la temperatura a niveles más que preocupantes.Lo que se comenta por aquí es que mientras el diputado Eduardo Bolsonaro no pida disculpas por sus enloquecidas palabras, la tensión no hará más que subir.

Los chinos – la tan nombrada paciencia china… – sabrán esperar. El problema es si Brasil podrá esperar. Además de ser el país que ofrece al gobierno de Bolsonaro el mayor superávit comercial, China es un país clave para la economía brasileña, gracias a sus pesadísimas inversiones en Brasil. En términos de comercio exterior, basta un ejemplo: el mercado chino es el destino de 78 por ciento de las exportaciones brasileñas de soja. Perder ese mercado hundiría de manera tenebrosa la ya muy caótica economía del país presidido por ese esperpento.

¿Más? Sí, sí, hay más. Seguir leyendo BRASIL: POR SI FUERA POCO, UNA CRISIS CON CHINA. ERIC NEPOMUCENO

OLOR A GOLPE EN EL AIRE. FREI BETTO

«La primera noche se acercan y roban una flor de nuestro jardín. / Y no decimos nada. / La segunda noche ya no se esconden: pisotean las flores, nos matan al perro, y no decimos nada. / Hasta que un día, el más enclenque de ellos entra solo en nuestra casa, nos roba la luz y, conociendo nuestro miedo, nos arranca la voz de la garganta. / Y ya no podemos decir nada». Eduardo Alves da Costa

Augusto_Heleno_(2007)

FREI BETTO

FreiBettoEl ministro del Gabinete de Seguridad Institucional (GSI), Augusto Heleno, sugirió el 19 de febrero que el pueblo debería salir a la calle a protestar «contra el chantaje del Congreso». Bastó ese guiño autoritario para que los aliados del Presidente convocaran a una manifestación para el domingo 15 de marzo.

La convocatoria de una autoridad del Poder Ejecutivo a manifestarse contra otro poder de la República, en este caso el Legislativo, es un hecho gravísimo, y apunta a una conspiración golpista o, sin más, al cierre del Congreso. Ojalá que el Poder Judicial, representado por el Tribunal Supremo Federal (STF), prohíba esa manifestación, porque en caso contrario corre el riesgo de suscribir el cierre de sus propias puertas.

La protesta a favor del gobierno está marcada para la misma fecha en que hace cinco años se produjo la mayor de las manifestaciones a favor del juicio político de la presidenta Dilma Rousseff.

Fue con una escalada de manifestaciones previas, como la Marcha con Dios y la Familia por la Libertad, que los militares prepararon el golpe de 1964 que derribó a João Goulart, el presidente constitucional democráticamente electo.

El sueño de todo político con vocación de caudillo o dictador, refractario al régimen democrático, es gobernar mediante la supresión de todos los canales institucionales entre él y el pueblo. Un canal directo, sin intermediación de los poderes Legislativo y Judicial, facilitado hoy por las redes digitales.

Autoconvencido de que solo él sabe discernir lo que le conviene o no a la nación, el autócrata desprecia el sistema partidario, trata a los políticos como a sus sirvientes y se relaciona con la Constitución como el terrorista islámico con el Corán. Oye, pero no escucha; habla, pero no dialoga; actúa, pero no reflexiona. Su propensión absolutista se ve facilitada hoy por las redes digitales, mediante las cuales hace llegar a la población su voluntad y sus decisiones.

Ante un pueblo despolitizado, desprovisto de conciencia crítica, el déspota emite sus opiniones como si fueran leyes. Sus adeptos, movidos por un sentimiento de «servidumbre voluntaria», según la expresión de La Boétie, lo erigen a la condición de «mito», de paradigma, de referente por encima de toda sospecha o juicio. Seguir leyendo OLOR A GOLPE EN EL AIRE. FREI BETTO

SECRETARIO DE CULTURA DE BOLSONARO PLAGIA A GOEBBELS EN UN DISCURSO

Roberto Alvim cita Joseph Goebbels, ministro da Propaganda na Alemanha Nazista, para anunciar Prêmio Nacional das Artes

ROBERTO ALVIM JPEG
Roberto Alvim, em pronunciamento com plágio de Joseph Goebbels

Em vídeo que anuncia um programa de fomento às artes, nos moldes conservadores característicos do atual governo, o Secretário Especial de Cultura Roberto Alvim citou quase ipsis literis uma frase famosa de Joseph Goebbels, Ministro da Propaganda da Alemanha Nazista.

A citação está no texto do livro “Joseph Goebbels, Uma Biografia”, de Peter Longerich, publicado no Brasil pela editora Objetiva.

“A ARTE BRASILEIRA DA PRÓXIMA DÉCADA SERÁ HERÓICA E SERÁ NACIONAL, SERÁ DOTADA DE GRANDE CAPACIDADE DE ENVOLVIMENTO EMOCIONAL, E SERÁ IGUALMENTE IMPERATIVA, POSTO QUE PROFUNDAMENTE VINCULADA ÀS ASPIRAÇÕES URGENTES DO NOSSO POVO – OU ENTÃO NÃO SERÁ NADA.”

(Roberto Alvim, Secretário Especial de Cultura do Governo Bolsonaro)

“A ARTE ALEMÃ DA PRÓXIMA DÉCADA SERÁ HERÓICA, SERÁ FERREAMENTE ROMÂNTICA, SERÁ OBJETIVA E LIVRE DE SENTIMENTALISMO, SERÁ NACIONAL COM GRANDE PÁTHOS E IGUALMENTE IMPERATIVA E VINCULANTE, OU ENTÃO NÃO SERÁ NADA.”

(Joseph Goebbels, Ministro da Propaganda de Hitler)

VIDEO CENSURADO POR YOUTUBE POR INCITAR AL ODIO Y LA VIOLENCIA:

EL FASCISMO DE BRASIL AMENAZA AL MUNDO Y LOS BRASILEÑOS. TULIO RIBEIRO

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TULIO RIBEIRO

tulio-ribeiro.jpg_1156661994Los problemas que afligen el mundo y América Latina en especial, incrementaron sus niveles con la elección de Jair Bolsonaro para la presidencia de los más de 200 millones de brasileños. Como resultado de un proceso electoral viciado, donde el ex presidente Lula da Silva, que según las encuestas, ganaría en primera vuelta ante cualquier adversario, fue condenado por un juez de primera instancia, que hace pocos días fue nombrado ministro del nuevo gobierno, un claro regalo por tan importante favor, Brasil se muestra como una gran nación a la deriva.

Es un error conceptual relacionar a Bolsonaro con alguna línea teórica innovadora que trae soluciones. El ex capitán fue expulsado del ejército por los generales de la dictadura por su comportamiento conturbado y sus malas prácticas, llegó a defender la colocación de bombas en la principal carretera brasileña como forma de presión para una campaña salarial de los militares. El nuevo presidente emerge de un grupo que defiende las torturas corrientes en el país durante la dictadura (1964-1985). Fue diputado por 28 años, sin llegar a ser líder de ningún partido, ni siquiera presidente o relator de cualquier comisión parlamentaria, sin ningún proyecto relevante, en todo el tiempo que estuvo en el Congreso solo tres de sus proyectos fueron aprobados. ¡Especialista en nada, pero que puede generar caos en casi todo!

Las dudas se acentúan cuando se evalúa quién eligió a Bolsonaro. La campaña fue compuesta por inversiones de una clase adinerada de empresarios que deben un gran volumen de impuestos al Estado, y por lo tanto quieren reducirlos así como ganar el perdón de sus deudas. Evangélicos pentecostales que son retrógrados en las costumbres, pero liberales a la hora de cobrar diezmos, de los más humildes. Banqueros que asfixian el capitalismo productivo con intereses altísimos, pero no recogen en la mayoría tasas, como de la previsión o burlan el impuesto a la renta. Los acreedores israelíes, que además de captar apoyo político para masacrar palestinos, ambicionan abrir un prometedor mercado de armas entre los pueblos pacíficos de América del Sur. Difícil enumerar cuántos pactos existen en este mostrador de negocios, pero el producto del pago, sin duda es Brasil.

La tecnología brasileña permitió a través del conocimiento acumulado por años por su estatal del petróleo, desarrollar una serie matemática de algoritmos que en la práctica eliminaban aspectos de distorsiones, permitiendo ver más allá de la capa del pre-sal. El descubrimiento en 2006 vino junto con la codicia de las petroleras estadounidenses e inglesas. La elección del gobierno Lula de Silva y Rousseff por la utilización de esta renta para construir un futuro a través de inversiones en educación y salud, contradecía los objetivos de las multinacionales que financiaron el golpe en 2016 contra la presidenta electa.

La acción de Bolsonaro, va en el sentido de profundizar el proceso de entrega de las reservas, iniciado por Michel Temer, en un ambiente en que el precio del barril sólo asciende, aproximándose a los 80 dólares. Los incentivos fiscales corroboran con el lucro de las compañías y la reducción del ingreso estatal, disminuyendo los recursos para políticas públicas que apuntaban a la mayoría de la población. Los gobiernos golpistas, decidieron abdicar de la riqueza de los recursos naturales de la nación dentro de una oportunidad histórica, finalmente Petrobras poseía la tecnología de donde prospectar el petróleo, factor preponderante en la actividad. En vez de aumentar su ganancia con la producción, el gobierno vende reservas productivas en condiciones desventajosas, hipotecando el futuro del país.

En el mismo conjunto de ideas está la desindustrialización de Brasil. El empresario se enfrenta a la política de excluir a Brasil del Mercosur, Celac, distanciándose de China, que es su mayor socio comercial, a favor de Estados Unidos. La destrucción del sector, que representa el 21% del PIB y el 32% de la recaudación, pasa por el cierre del Ministerio de Industria y Comercio y minimiza la acción del principal banco de fomento de América del Sur, el BNDES.

En relación al Mercosur el país exportó en 2017, 22,6 mil millones de dólares, siendo el 85% en manufacturas, alcanzando 10.700 millones en superávit. En lo que se refiere a China, representó 32 mil millones de dólares en superávit. China utilizó su principal periódico estatal, China Daily, este 1 de noviembre para advertir sobre la irresponsabilidad de Brasil: “Un eventual cambio en la política exterior con sumisión a EEUU, puede representar un costo para la economía brasileña”.

El recetario sigue la misma línea con la financiarización de la economía. La reducción de la actuación de los bancos estatales con tasas inductoras de la actividad, sólo beneficia a las instituciones financieras privadas que cobran intereses anuales del 250% para una inflación del 4,5%. En este sentido, los bancos privados Bradesco e Itaú emitieron un comunicado a sus clientes que apoya la política económica del nuevo gobierno. El paradigma de mantener un estado mínimo y superavitario, tiene como objetivo permitir la capacidad de pago para altas tasas de interés de los títulos públicos que los bancos privados exigen al gobierno. De este movimiento se acentúa la reducción de la actividad productiva debilitando empleo y la renta de los jubilados y trabajadores.

La destrucción de las asociaciones estratégicas regionales, que da preferencia a EEUU e Israel, es sin duda una amenaza para un continente que tiene más de 150 años de paz. El primer encuentro internacional del presidente electo fue con Michael Mckinley, embajador estadounidense con interés en golpear a los gobiernos progresistas, como los de Venezuela y Bolivia. El gobierno genocida de Benjamín Netanyahu quien apoyó la campaña de Bolsonaro a través de sus instituciones financieras y religiosas en el país, ambiciona abrir un nuevo y gran mercado de armas, para ello necesita fomentar turbulencias entre vecinos, así como un Estado policial a nivel interno. El hijo de Bolsonaro, diputado Eduardo, viajará a Israel para comprar drones que pueden disparar en contra ciudadanos brasileños. Influyendo en la política exterior, ya logró que Bolsonaro defienda el cambio de la embajada de Tel Aviv a Jerusalén, una afrenta a la histórica posición pacifista y de respeto al pueblo musulmán, muy presente en la sociedad brasileña.

La teoría económica no encuentra racionalidad en perder 13.500 millones de dólares en exportaciones (2017) al mundo árabe con 7,17 mil millones de superávit, para aliarse a los sionistas donde la relación es deficitaria en 246 millones de dólares. Israel quiere comprar tierras como ya hace en la Patagonia argentina, vender proyectos y conseguir apoyo para continuar la masacre de palestinos, en el proyecto de construir el “Gran Israel” en Oriente Medio.

El mundo debería también poner los ojos en tan importante tema que puede debilitar la seguridad ambiental y el clima del planeta. Brasil posee una biodiversidad que es esencial para la vida. La Cuenca Amazónica con sus 7 millones de kilómetros cuadrados es el pulmón del mundo, y el Sistema Acuífero Guaraní es una de las mayores reservas de agua dulce del planeta. Bolsonaro ya declaró favorable a tercerizar el control sobre la Amazonia y busca privatizar el acuífero. La inexistencia de una preocupación ambiental en el gobierno de extrema derecha, al mismo tiempo que acelera la deforestación del bosque por los terratenientes (aliados) que avanzan contra las tierras indígenas y las reservas ambientales, reducirá la producción de oxígeno. La permisividad de uso de agrotóxicos y pesticidas en el 1,2 millón de kilómetros cuadrados en la cuenca del Paraná y del Chaco-Paraná, en poco tiempo puede imposibilitar el uso del agua del acuífero para beber.

Este conjunto de conclusiones sobre Jair Bolsonaro no son difíciles de verificar. Su posición racista con los quilombolas (afrodescendientes) que los midió por arrobas (peso para animal), homofóbica cuando declaró preferir un hijo muerto a que fuera LGBT, y la defensa de la cultura de la violación y tortura, grita al silencio de la comunidad internacional ante lo que nos espera.

Es importante recordar el periódico alemán CV-Zeitung, volcado a la comunidad judía, cuando el 2 de febrero de 1933, después de la toma de posesión de Hitler, destacaba en la portada: “¡Despierta! Sí, él está loco, pero no será tan malo… somos una democracia y tenemos la constitución, ¡la Constitución lo detendrá!”. El análisis se probó equivocado, ante una historia que, en otras tierras y tiempos, se repite.

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ALBERTO FERNÁNDEZ: “CUANDO LA ECONOMÍA SE MUEVA, TODOS VAN A VERSE BENEFICIADOS”

Entrevista exclusiva con el presidente electo 

Las primeras definiciones del próximo gobierno. La economía, la deuda y la justicia. La prioridad: "No hay nada más urgente que la pobreza y el hambre".  

 FELIPE YAPUR y VICTORIA GINZBERG

ALBERTO FERNÁNDEZ
Imagen: Adrián Pérez

Alberto Fernández pasa el fin de semana largo en un campo en la provincia de Buenos Aires. Está en contacto con sus colaboradores pero rodeado de mucho verde, un ambiente donde él puede despejarse y Dylan correr a sus anchas. Tiene los lineamientos y las primeras medidas de su gobierno en la cabeza y, aunque trata de reservarse algunas sorpresas y elude confirmar nombres, ofrece importantes definiciones sobre el país que se viene después del 10 de diciembre. Está contento: “tengo una gran alegría porque a partir de ahora que las cosas salgan bien dependerá de nosotros. Vamos a decidir nosotros y por lo tanto vamos a prestarle más atención a los que más sufren. Esa alegría está mezclada con una gran dosis de responsabilidad, pero también tengo tranquilidad porque sabemos por dónde hay que caminar”. A veces, hace una pausa antes de contestar, aunque casi siempre tiene la respuesta rápida, se sabe que está entrenadísimo en la tarea de hablar con periodistas. Ubica el momento en que se dio cuenta que sería Presidente: cuando Cristina Kirchner anunció que irían juntos en la fórmula que él encabezaría. “Sabía que íbamos a lograrlo porque ella lo pensó muy bien. Sentí que juntos íbamos a poder hacerlo, convocando a todos”.  Y tiene muy clara su prioridad: “No hay nada más urgente que la pobreza y el hambre”. Dice que cuando termine su mandato se cumplirán 40 años de democracia y que le gustaría poder demostrar que era verdad aquel dicho de Raúl Alfonsín que señalaba que con la democracia se come, se educa y se cura. Además, adelanta una importante noticia sobre la legalización del aborto: “Va a haber un proyecto de ley mandado por el Presidente”.

–¿Cómo se siente ahora que tiene la responsabilidad de dirigir la Argentina?

–Contento, porque ahora depende de nosotros y no de otros. Que las cosas salgan bien dependerá de nosotros y eso era algo que reclamábamos. Queríamos tener la oportunidad y nos la dieron. Tengo una gran alegría porque sabemos que ahora vamos a decidir nosotros y por lo tanto vamos a prestarle más atención a los que más sufren, cosa que no pasó hasta ahora. Esa alegría está mezclada con una gran dosis de responsabilidad, pero también tengo la tranquilidad de que sabemos por dónde hay que caminar.

–Mientras tanto Macri está de descanso…

–Hace cuatro años que está de descanso.

–Pero a partir de esta situación ¿no está consumiendo usted parte de los famosos 100 días?

–Vengo a trabajar durante cuatro años y voy a poner toda la fuerza para que la gente esté mejor. ¿Qué son cien días? ¿Son días donde se le tolera cualquier cosa a un presidente? No, lo que quiero es tener cuatro años de una buena gestión. Si la gente me ve trabajar responsablemente me va a acompañar. Estoy seguro porque hablo con las mujeres y hombres de la calle, lo hago cotidianamente y todos me dicen que tienen ganas de ayudar. Lo que no tienen es ganas de ayudar a un vago que no los escucha, que no los entiende. No estoy consumiendo cien días, estoy trabajando en lo que los argentinos me dijeron que trabaje. Estoy cumpliendo con lo que prometí. No es que se puede decir una cosa como candidato y después hacer cualquier otra.

–Como “pobreza cero”.

–Pero yo no dije eso. Dije que voy a trabajar para que haya menos pobres. Lo dije antes y lo repito ahora. Voy a trabajar para que haya una mejor justicia, para unir al continente, para que la democracia se cure con más democracia. Sé que muchas veces digo cosas que a algunos no les gusta pero lo digo honestamente.

–¿Cómo cree que puede afectar a su gobierno lo que está pasando en la región?

–Nos complica humanamente ver lo que los bolivianos están viviendo. Nos complica humanamente lo que ocurre en Chile. Es muy importante la unidad latinoamericana y toda interrupción democrática es un problema y complica la posibilidad de esa unidad.  Pero hay problemas serios en muchos lados. No sé cuántos muerto hay hoy en Bolivia pero el vicepresidente (Alvaro) García Linera me dijo que era una cantidad muy importante. ¿Y qué hacen los organismos internacionales? ¿Qué hace Naciones Unidas? ¿Qué hace la OEA? ¿Qué están haciendo? ¿Cómo vamos a seguir avalando a una mujer que un día se le ocurrió autoproclamarse presidenta ante un Congreso vacío?

–¿Le llamó la atención que el gobierno argentino no haya querido calificarlo como golpe de estado?

–No, no me llamó la atención porque sé cómo piensan. Pero sí me avergüenza. Se lo dije al presidente, eso lo quiero aclarar. Hay otros problemas en Latinoamérica. Nos estamos olvidando de Ecuador, donde están deteniendo opositores bajo la falsa acusación de sediciosos. Nos olvidamos que hay un vicepresidente preso hace dos años y medio por un juicio inventado que se llama Jorge Glass. Están pasando muchas cosas que no se pueden dejar pasar por alto. Cuando hablo así dicen que mi política exterior se parece a la de Cristina. ¿Defender los derechos humanos? También me puedo parecer a Carter. La estabilidad democrática, como los derechos humanos los voy a defender siempre.  Cuando hablé con (el presidente de Chile) Sebastián Piñera, le dije que lo podía ayudar, sabía que estaba hablando con alguien que no piensa como yo pero igual le pedí que escuchara lo que está diciendo las chilenas y chilenos porque hace falta. Creo que en el continente debemos reconstruir la unidad. México toma ahora la presidencia de la Celac y ahí tenemos la posibilidad de reconstruir la unidad latinoamericana y el caribe.

–Parece complicado con un Bolsonaro desde Brasil confrontando en todo momento…

–No, yo no confronto con el pueblo de Brasil. Que Bolsonaro confronte con quien quiera.

–¿El golpismo retornó al continente?

–Golpe hubo en Bolivia y en el resto de los países son reacciones de pueblos que reclaman más progresismo. Eso hay que tenerlo claro. En Chile y en Ecuador reclaman más progresismo y en Perú también. En Bolivia también lo harán. No es verdad que tengamos un retroceso. Lo digo porque de lo contrario la gente se confundirá. Los factores de poder de Bolivia nunca soportaron que Evo Morales, un indígena, gobierne ese país. Y a la luz de los resultados no sólo fue el mejor presidente sino que es la primera vez que los bolivianos tuvieron un presidente que se les parezca. Seguir leyendo ALBERTO FERNÁNDEZ: “CUANDO LA ECONOMÍA SE MUEVA, TODOS VAN A VERSE BENEFICIADOS”

CASI LA MITAD DEL PETRÓLEO BRASILEÑO SE ENTREGARÁ A EMPRESAS EXTRANJERAS EN SUBASTA IDEADA POR BOLSONARO Y PAULO GUEDES

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La mega subasta que se realizará el 6 de noviembre subastará áreas de exploración pre-sal estimadas en aproximadamente 1.2 millones de barriles de petróleo por día, que es casi la mitad de lo que Brasil actualmente produce. Será una entrega profunda de recursos internos a empresas extranjeras, realizada por Bolsonaro y Paulo Guedes.

Desde el comienzo de su gobierno, Bolsonaro y su ministro ultraliberal Paulo Guedes dejaron en claro lo que pretendían hacer con los recursos nacionales: privatizar todo para entregarlo a las grandes empresas estadounidenses y europeas, comprometiendo un verdadero botín contra la clase trabajadora. entrega de recursos estatales y naturales al imperialismo.

Actualmente, la producción de petróleo de Brasil es de aproximadamente 2.6 millones de barriles de petróleo por día. De ser así, la subasta de noviembre venderá campos capaces de producir alrededor del 45% de la producción actual, sería un nivel sin precedentes de participación extranjera en la extracción de petróleo brasileña.

La subasta de noviembre es otro avance más en esta agenda privatista, que además de la indulgencia también trae fuertes ataques a los trabajadores, especialmente a aquellos que serán despedidos directamente en el proceso de entrega de instalaciones al sector privado.

Debemos enfrentar la rendición de los recursos naturales del país al imperialismo y los ataques contra los trabajadores. Los recursos del país no pueden servir para enriquecer a multimillonarios extranjeros y nacionales, sino para satisfacer las necesidades de las personas, como educación, salud y empleo. Con una Petrobras 100% estatal y controlada por los trabajadores, sería posible garantizar la seguridad y la racionalidad operativa para la producción, sería posible garantizar a toda la población que estos recursos se utilizarían en beneficio del pueblo brasileño y  no para la presa imperialista y la corrupción.

Fuenete: ESQUERDA DIARIO

LICENÇA PARA (DES)MATAR: OS DESCAMINHOS DA NECROPOLÍTICA DO DISCURSO PARANOICO NA ONU AO ASSASSINATO DE POBRES NO RIO. LISZT VIEIRA

 LISZT VIEIRA

No discurso de Bozonaro na ONU só faltou uma coisa: dizer que a Terra é plana
No discurso de Bozonaro na ONU só faltou uma coisa: dizer que a Terra é plana. Mas ele ainda vai chegar lá, seguindo seu Guru

LISZT VIEIRAEnquanto o mundo discute desenvolvimento sustentável com proteção ambiental e justiça social, o presidente do Brasil ataca seus fantasmas pessoais e as alucinações que lhe povoam a mente: Cuba, Venezuela, os índios, o socialismo etc.

O discurso de Bozonaro na ONU foi ideológico e dirigido a seu público interno. Confirma que ele continua na guerra fria, negando a realidade. O inimigo está em toda parte: na Universidade, nas escolas, na imprensa, nas ONGs, nos cientistas, todos eles a serviço do comunismo. Mas ele, Bozonaro, salvou o país do socialismo!

Trata-se de paranoia de um idiota arrogante, que enxerga perseguição em tudo e todos. O Brasil está ameaçado por um pequeno país como Cuba. E também pela França que quer invadir e roubar a Amazônia. Seu discurso patético não agradou os investidores e chega a colocar em risco o agronegócio, ameaçado de perder mercado consumidor na Europa. O embaixador aposentado Rubens Ricupero afirmou que esse discurso “desastroso” pode ter reflexos negativos em acordos comerciais e na relação com investidores estrangeiros (Estadão, 25/9/2019).

Dizer que protege a Amazônia não convenceu ninguém. Os fatos falam mais alto do que a retórica. Ele desmontou o Ministério do Meio Ambiente, esvaziou a política de proteção ambiental afastando funcionários, transferindo órgãos e liquidando a fiscalização ambiental. Incentivou o desmatamento e as queimadas que produziram os terríveis incêndios florestais na Amazônia.

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NO ES EL FUEGO, ES EL CAPITALISMO. KATU ARKONADA

ANACONDA

KATU ARKONADA

KATU 1El capitalismo ha entrado en una fase de descomposición que hace imposible, si quiere mantener la tasa de ganancia, garantizar la reproducción de la vida en condiciones dignas.

El modo de producción capitalista sólo puede mantenerse a costa de la explotación de las personas y de la naturaleza. La economía se financiariza y uberiza, explotando a un cada vez mayor porcentaje de la población mundial, al mismo tiempo que la minería y el agronegocio van destruyendo nuestras montañas, lagos y bosques, fundamentales para regular el clima y proveer alimentos y agua.

Al mismo tiempo, y como bien señalaba Gramsci, es en los momentos de crisis como este, donde lo viejo no termina de morir y lo nuevo no termina de nacer, cuando surgen los monstruos. La trumpización de la política es ya una realidad.

Es por todo lo anterior que en Brasil, y tras la aplicación de un golpe parlamentario contra Dilma y el lawfare contra Lula, ha surgido un monstruo como Bolsonaro, que avanza a paso firme en la destrucción social y ambiental del país más grande, geográfica y económicamente, de América Latina.

Los incendios que surcan la Amazonía, pulmón del planeta, son la cristalización del nuevo tiempo que nos toca vivir. Son más que un síntoma, son la metástasis de este mundo de monstruos regido por el modo de producción capitalista.

En primer lugar, no podemos obviar que Bolsonaro llegó al gobierno apoyado por la coalición BBB (Biblia, bala, buey), la unión de sectores evangélicos, milicias paramilitares y agronegocio. Y a ellos se debe y para ellos está modificando las leyes. En el caso del agronegocio, le recompensó entregándoles el control sobre agricultura, medio ambiente y pueblo indígenas.

El resultado: alrededor de 75 mil incendios en la Amazonia en los menos de 250 días que Bolsonaro lleva en el gobierno, la mayoría de ellos provocados con el objetivo de deforestar bosque y expandir el territorio del agronegocio, incendios que ya han afectado más de 3 mil kilómetros cuadrados de superficie.

El desastre ambiental es ya un hecho en un Amazonas que con su sola existencia impide la desertificación de toda su cuenca, conformada por 8 países: Brasil, Bolivia, Perú, Colombia, Ecuador, Venezuela y Surinam. Un Amazonas que produce 20 por ciento del oxígeno que respira el planeta, y captura asimismo otro 20 por ciento del CO₂, que es emitido a la atmósfera en la medida en que los árboles se van quemando, aumentando el calentamiento global.

Antes de la destrucción ambiental, y en menos de nueve meses de gobierno, Bolsonaro ya ha consumado una destrucción social en Brasil. La ofensiva contra los derechos sociales no tiene precedente. Desde la defensa de la dictadura militar o la tortura, a la legalización de facto de la posesión de armas, la flexibilización laboral, el recorte a las pensiones o la privatización de la educación universitaria.

En cualquier caso, que las ramas no nos impidan ver el bosque (si es que no se quema antes).

El debate en torno a la quema de la Amazonia está cargado de hipocresía. Desde quienes nunca denunciaron el encarcelamiento de Lula (germen de la tragedia social y ambiental que vive Brasil hoy), hasta veganos que critican a quienes consumen carne, pero no denuncian la explotación laboral de la clase trabajadora, especialmente quienes en el campo producen los vegetales que consumimos en las ciudades. Por no hablar, en un plano más estructural, de la hipocresía de los países del norte que quieren convertir a los países del sur en sus guardabosques. Un norte que pudo crecer y hacer sus revoluciones industriales y tecnológicas a costa de la explotación de los pueblos y recursos naturales del sur.

El debate sobre el modelo de desarrollo es uno de los grandes pendientes que tenemos como humanidad. El equilibrio entre el derecho al desarrollo, a sacar a cientos de millones de personas de la pobreza, y los derechos de la Madre Tierra, es un debate todavía no resuelto.

Es un debate en el que las responsabilidades deben ser compartidas, pero diferenciadas entre norte y sur. El 10 por ciento más rico de la población genera 50 por ciento de las emisiones de CO₂, mientras que la mitad más pobre de la población mundial genera tan sólo 10 por ciento de las emisiones. Está claro quienes son los responsables del problema y quienes deben ser los primeros en buscar soluciones. Seguir leyendo NO ES EL FUEGO, ES EL CAPITALISMO. KATU ARKONADA

FIDEL Y EL INCENDIO EN LA AMAZONIA. ÁNGEL GUERRA CABRERA

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ÁNGEL GUERRA CABRERA

GUERRITAEl discurso de Fidel Castro en la Cumbre de la Tierra(Río de Janeiro, 1992) cuando enumeró las causas y vaticinó los desastres que produciría la grave alteración del clima, ha surcado los últimos días las redes digitales. Consternados ante la Amazonia pasto de las llamas, en grave riesgo de desaparecer, y del neofascista presidente Bolsonaro, negado a mover un dedo para contrarrestarlo, muchos en busca del origen de la catástrofe han descubierto ahora con asombro la certeza conque Fidel predijo el colapso climático y las acciones que debían emprenderse con el fin de evitarlo. Para miles el descubrimiento es doble pues no tienen idea del Fidel de vasta cultura, filósofo, líder y teórico de una de las más grandes revoluciones de la historia. Mientras, la imagen que han recibido del Fidel ser humano, es igual de perversa que la del líder revolucionario: injuriosa, mendaz y cargada de odio que, durante décadas, ha difundido y difunde con insistencia el aparato de guerra cultural de Estados Unidos. Se trata de una acción de todos los medios de comunicación hegemónicos del planeta, sistemas escolares, grandes editoriales, universidades y púlpitos espurios de “Occidente”, para arrebatar a los pueblos sus mejores y más nobles símbolos: grandes hombres y mujeres sensibles y solidarios con sus semejantes, entregados al estudio y búsqueda de soluciones a los más complejos problemas sociales, económicos y políticos y a liderar la lucha por la liberación del género humano.

Volviendo a los fuegos en la Amazonia brasileña, hay dos cuestiones evidentes. Primera, la deforestación y los incendios asociados forman parte de la extracción de recursos naturales y destrucción de la naturaleza típicos del capitalismo, incrementados en la actual etapa neoliberal de capitalismo por desposesión, muy extendidas y acentuadas en las áreas del mundo ricas en recursos naturales y hogar de pueblos originarios. Brasil, con más de 3 millones de kilómetros cuadrados de selva tropical, alberga 60 por ciento de la Amazonia, que se extiende a otros siete estados suramericanos y aporta 20 por ciento del oxígeno de la Tierra. La deforestación y los incendios disminuyeron considerablemente en los gobiernos de Lula y Dilma, cuando se reforzaron las políticas e instituciones científicas de prevención y conservación y las leyes y regulaciones sobre la selva, incluyendo un gran avance en la titulación de tierras al millón de personas pertenecientes a los innumerables pueblos originarios, campesinos y afrodescendientes que viven y hacen posible en gran medida, con sus prácticas ancestrales, la conservación de la selva.

Segunda cuestión, Bolsonaro es el máximo responsable del incremento de los incendios. Ya desde su campaña electoral,  inició una campaña de descalificación de las instituciones, leyes, regulaciones y multas dedicadas a la protección de la selva amazónica. Llamaba, y lo ha seguido haciendo después de llegar a la presidencia a invadir y depredar las tierras que ocupan los mencionados pueblos, desforestándolas y quemándolas para extender la frontera agrícola, dedicada sobre todo a la ganadería. Otro de sus escándalos, nombró ministro de medioambiente a una persona ajena a la comunidad ecologista brasileña, el que ha secundado sus criminales llamados a dedicar la selva a los negocios. Disminuyó a la mitad los presupuestos para prevención y extinción de incendios, despidió al director del Instituto de Investigaciones Espaciales por realizar un informe que mostraba la rápida difusión de los incendios y cuando estos se hicieron inocultables culpó de ellos a las organizaciones ambientalistas, que en la mayoría de los casos realizan un encomiable esfuerzo para proteger la selva y los pueblos que en ella residen. Los incendios de esta temporada y desde que comenzó el año, superan ya los de todos los años desde que en 2013 comenzaron a llevarse registros y en 83 por ciento los de igual período del año pasado; 72 mil 800 focos de incendio de enero a la fecha. En julio de este año hubo un aumento de la deforestación de 278 por ciento comparado con el mismo mes del año anterior. Presionado por protestas populares en muchas ciudades de Brasil y de otros países, amenazado de que la Unión Europea suspendiera cautelarmente el tratado de libre comercio con el MERCOSUR y regañado en el G7, fue 21 días después de desatarse la crisis que el neofascista movilizó miles de soldados y a dos grandes aviones cisterna, que habían permanecido en tierra desde que se desataron los incendios.

En contraste, Evo Morales, ha respondido con efectividad y celeridad a los incendios en la Chiquitanía, el bosque seco mejor conservado de Suramérica, poniéndose al frente del combate y trabajando con sus propias manos junto a una brigada, que forma parte de los 4 mil voluntarios y más de 3 mil militares movilizados por el presidente. Los focos de incendio se han reducido de 11 mil 468 a mil 362 y continúan disminuyendo. El 7 por ciento del fuego se encuentra fuera de áreas protegidas y no existe amenaza contra ellas. Hay cinco aeronaves luchando contra las llamas, entre ellas el Supertanker contratado, que ha sido decisivo en las zonas más críticas.

En 1992 dijo Fidel: No más transferencias al Tercer Mundo de estilos de vida y hábitos de consumo que arruinan el medio ambiente. Utilícese toda la ciencia necesaria para un desarrollo sostenido sin contaminación. Desparezca el hambre y no el hombre.

LA POLÍTICA COMO ESPECTÁCULO. GRAZIELLA POGOLOTTI

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La negligencia política y social del gobierno de Jair Bolsonaro ante el incendio en la Amazonia, ha provocado incontables imágenes como esta y la destrucción de decenas de comunidades . Se trata de un crimen contra la Humanidad. Foto: Telesur

GRAZIELLA POGOLOTTI

GRAZKIELLA 2La globalización neoliberal tiene apellido. Se difunde a través de un cuerpo doctrinario elaborado íntegra y coherentemente por los tanques pensantes del capitalismo. Para sostener la preponderancia del mercado por encima de los principios reguladores del Estado, asocian a la modernidad un conjunto de concepciones que invaden todos los territorios de la sociedad. Incluyen las reformas educacionales, propagan verdades absolutas a través de la academia, anulan y fragmentan el conocimiento de la historia y socavan el papel de la política, conformado de modo parcial por el rápido tránsito de la democracia burguesa.

El dominio de los medios de comunicación, mediante la propagación de la mentira, sustituye el papel otrora desempeñado por los programas de los partidos políticos tradicionales. La conducta aparentemente excéntrica del Presidente de Estados Unidos responde a este modelo. En un tiroteo constante, se entretiene a la opinión pública con la multiplicación de focos de tensión y de áreas de conflicto que amenazan, como espada de Damocles, con una guerra inminente.

La realidad de los intereses del gran capital transnacionalizado se enmascara tras un espectáculo en el que el suceso de hoy borra el acontecimiento de ayer. La manipulación de la opinión pública se dirige al descrédito de la política en una circunstancia en que el drama de «los condenados de la Tierra» se multiplica y el neocolonialismo adopta nuevas fórmulas. Para consumo de los países que cargan con la herencia del subdesarrollo, se establece la idea de que la globalización nos hace ciudadanos de un mundo donde la reivindicación de la identidad no ha lugar.

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Mientras tanto, la consigna de America first convoca a los sectores más retrasados de la sociedad norteamericana, con fuerte componente xenófobo, racista, misógino y homófobo. En el trasfondo de ese pensamiento hay un renacer acelerado de un fascismo que creíamos liquidado con el fin de la Segunda Guerra Mundial.

Lamentablemente, Europa, que padeció en carne propia los horrores de aquel conflicto, que vivió holocaustos de diversa naturaleza y conoció cámaras de gas en los campos de concentración, atraviesa similar crisis de las ideologías. En ambos lados del Atlántico se levantan muros contra la emigración. El Mediterráneo se ha convertido en un cementerio marino. Por otra parte, se quebrantan los lazos que hubieran podido reafirmar a la Unión Europea como voz alternativa en un diálogo multilateral.

El eco caricaturesco de esta doctrina se produce en Brasil, donde el Presidente reivindica la dictadura militar, donde se predica el ejemplo de Pinochet, todo ello absolutamente innombrable hace pocos años. El antecedente inmediato es un golpe de Estado parlamentario y la politización de la justicia, así como el empleo de fundamentalismos religiosos en la manipulación primaria de las conciencias.

Las declaraciones públicas y las acciones inmediatas se vuelven contra la educación y la cultura, a la vez que entregan los recursos nacionales al mejor postor y autorizan la expansión del agronegocio en la Amazonía. Los peligros que se ciernen con esta ofensiva incluyen la instauración y naturalización de ideas fascistas, la supresión de conquistas populares resultantes de años de batallar y la amenaza a la supervivencia de la especie en el planeta con la aceleración del cambio climático, a partir de la ruptura de los compromisos reguladores de la contaminación, internacionalmente aceptados.

Para contrarrestar esta ofensiva se impone una rearticulación del pensamiento de izquierda con la relectura de sus fuentes primigenias, el análisis crítico de las experiencias socialistas y reformistas y el rescate de una tradición latinoamericana del pensar.

«El respeto al derecho ajeno es la paz», había dicho el Benemérito de las Américas, Benito Juárez, aquel indio de Oaxaca que aprendió el español por esfuerzo propio, creció en un hacer y un saber en un país que había sufrido la extirpación de gran parte de su territorio por el imperio en expansión y la imposición del emperador Maximiliano de Austria.

México está atrapado entre el chantaje arancelario que amenaza sus exportaciones y el compromiso de afrontar, por ambas fronteras, la del norte y la del sur, la invasión incontenible de los emigrantes. La solución planteada por el presidente López Obrador, dirigida a paliar la presión migratoria mediante políticas de estímulo al desarrollo, ha caído en el vacío. Son problemas de fondo que amenazan el destino de todos, enmascarados por la política convertida en espectáculo, con su consecuente descrédito. Bajo la influencia de esos vaivenes, los pueblos votan contra sus intereses esenciales, aunque tardíamente tomen conciencia del error cometido.

Nuestra América es portadora de un pensamiento emancipador, arraigado en el conocimiento de los males de la Tierra y en la valoración del dramático legado colonial. Las ideas que animaron la Revolución Cubana se inscriben, a la luz de la contemporaneidad, en esa tradición, con su centro de gravitación en la búsqueda de la plenitud humana. Insisto en que la relectura productiva de ese saber acumulado debe traducirse en la rearticulación coherente de una plataforma de izquierda.

Desde esa perspectiva, es indispensable refundar un pensamiento pedagógico con el propósito de entrenar a las generaciones que están naciendo para que descifren la realidad que los rodea y descubran la verdad tras los fuegos artificiales de lo ilusorio. Abandonar los caminos trillados y las fórmulas probadas por la rutina constituye un desafío gigantesco. Pero los grandes desafíos han condicionado el crecimiento de la especie y, en el plano individual, han cargado de sentido el vivir cotidiano.

Fuente: JUVENTUD REBELDE

BOLSONARO, EL ‘SALVADOR’. MARINA MENÉNDEZ QUINTERO

Nuevas arbitrariedades harán más azarosa la vida de las mayorías en Brasil, en tanto se levantan tapias para que la izquierda no vuelva al poder

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Bolsonaro sin piedad con los brasileños y con la Amazonía. Foto: Reuters 

MARINA MENÉNDEZ QUINTERO

Jair Bolsonaro se ha autodenominado el Mesías y en verdad, se siente tal. Por tanto, la población brasileña tendría que bregar para conseguir que descienda del altar en que ella misma lo colocó cuando le dio los más altos porcentajes de votos, o esperar los próximos comicios.

En siete meses, el Presidente se las ha amañado para seguir manipulando la justicia, y dominar la mayor parte del Congreso y buena parte de una institucionalidad que desbarata a su antojo, como si en vez de un país —y uso la imagen de una colega brasileña— manejara un clan donde sus parientes y amigos son quienes van a los principales puestos, no importa que sobre ellos pesen cargos de desempeño corrupto. Así el mandatario apalea la democracia.

Las protestas vistas esta semana contra la reforma previsional constituyen apenas una chispa del incendio social que podría esperarse de sus medidas; pero todavía no hay evidencias de que las llamas del descontento crezcan y avancen tanto. Haría falta un gran esfuerzo unitario y movilizador porque, precisamente, su régimen busca descabezar a la izquierda política, matar sus paradigmas, y aniquilar a los movimientos sociales.

Los recortes al sistema de pensiones muestran ese quehacer desconocedor del sentir popular y fueron aprobados en la Cámara baja del Congreso luego de varias enmiendas, con el respaldo de la bancada del Partido Social Liberal de Bolsonaro, legisladores de derecha y del llamado lobby del agronegocio, que tantos favores debe al mandatario.

Se trata de diputados que pertenecen al llamado Frente Parlamentario Agropecuario, quienes ayudaron a catapultarlo a la presidencia y a los que Bolsonaro ha retribuido «el gesto» autorizando la entrada al país de más de 239 nuevos productos defoliantes, y dando concesiones a negocios que han depredado, solo durante este semestre, 3 000 kilómetros cuadrados de la Amazonía brasileña.

The New York Times ha calificado lo que ocurre en esta parte del pulmón verde latinoamericano como una «tragedia ambiental».

Pero al actual ejecutivo de Brasil le importa un bledo la naturaleza, como le interesa nada la gente. Lo que vale es el mercado.

Se sabe que con la reforma a las pensiones, que ahora debe debatirse en el Senado, Jair Bolsonaro espera paliar la incómoda posición de una economía en aprietos, que parece ser el punto focal de su desempeño en este momento.

Según los expertos, el crecimiento de Brasil no rebasó el 1,1 por ciento en 2017 y 2018, y las proyecciones para este año son del 0,81 por ciento.

La reiteración de números en rojo durante lo que va de 2019 ha ocasionado que la Comisión Económica para América Latina y el Caribe redujera la expectativa de crecimiento del PIB de este año para la región. Se estimó primero que  sería de 1,3 por ciento, pero hace tres días Alicia Bárcena, la secretaria ejecutiva de esa instancia de la ONU, disminuyó el índice esperado a 0,7, y dijo que la rebaja iba a cuenta de las economías de Brasil y de México.

A pesar de que todos los males del país son achacados por la derecha a los gobiernos del Partido de los Trabajadores, la caída económica empezó precisamente con la democión de Dilma Rousseff mediante su manipulado impeachment, en 2016. Desde entonces Brasil ha vivido una reducción del PIB de siete puntos porcentuales, de la mano del repudiado derechista Michel Temer. Uno de los saldos ha sido la irrupción de 13 millones de desempleados.

Ahora, los recortes en las jubilaciones se instauran en el malentendido de que facilitarán menos gastos al Estado y le posibilitarán crecer; mas lo único seguro es que harán más menesterosa la vida de los pensionados y más difícil a los trabajadores alcanzar la jubilación.

No constituyen la única agresión contra la ciudadanía a cambio —como ha ocurrido con otros regímenes de este corte— de la esperanza de enderezar la macroeconomía.

Uno de los primeros golpes lo sufrieron las universidades, con un recorte de más de 82 millones de dólares de su presupuesto, instaurado mediante retenciones por decreto, que constituye la mayor reducción presupuestaria de los últimos años y se extiende a programas de asistencia social sobrevivientes de la era Lula-Dilma.

Bolsonaro quiere, además, acabar con el Ministerio del Trabajo y, especialmente, anular la justicia laboral, porque entiende que le otorga a los empleados demasiados derechos.

Los tres pilares

Tal desempeño teniendo como timonel al ultraneoliberal Pablo Guedes desde el Ministerio de Economía, resulta consecuente con el retrato que ha hecho el politólogo brasileño Emir Sader acerca del mandato de Jair Bolsonaro. Seguir leyendo BOLSONARO, EL ‘SALVADOR’. MARINA MENÉNDEZ QUINTERO

GLENN GREENWALD, “LA ARROGANCIA DE SERGIO MORO CAUSÓ SU COMPORTAMIENTO ANTIÉTICO”

THIAGO DOMENICI

Thiago DomeniciEn una entrevista de Pública, el periodista y coautor de reportajes en The Intercep Brasil  dice que los grandes medios no estuvieron informando sobre el Lava Jato sino trabajando para el Lava Jato” y que “la arrogancia de Sergio Moro fue la que produjo su antiético comportamiento”

Glenn Greenwald“Si usted no quiere correr esos riesgos, no debe hacer periodismo”. Afirma Glenn Greenwald acerca de la serie del The Intercept Brasil que reveló el domingo último intercambios de mensajes nada republicanos entre el juez federal Aldo Moro y la fuerza de tareas del Lava Jato.

Las revelaciones fruto de documentos enviados por una fuente anónima, habrían podido influir en el curso de las últimas elecciones del país y su contenido dinamitó una serie de reacciones en todas las esferas del poder y de la opinión pública.

En la entrevista a Pública, Greenwald habla de la reacción de los involucrados y de la cobertura de la prensa sobre el Lava Jato, antes y después de los reportajes de The Intercept Brasil “Cuando los grandes medios transformaron a Moro y a la Fuerza de Tareas en dioses o en superhéroes, sucedió lo inevitable. Los periodistas dejaron de investigar y de cuestionar el Lava Jato y se dedicaron a aplaudir, a apoyar y a ayudar” concluye.

Según él, hay excepciones como el Folha de S. Paulo y algunos periodistas independientes. Y valora “es necesario decir también que después de publicar lo que publicamos, que con la excepción de Globo, los grandes medios están informando de manera más o menos justa y otorgándole la gravedad que merece”.

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PASARELAS. ABEL PRIETO

 En el Brasil de Bolsonaro ya puedes ir a un centro comercial y comprar zapatos, bolsos y niños. Foto: Orden de Abogados de Brasil
En el Brasil de Bolsonaro ya puedes ir a un centro comercial y comprar zapatos, bolsos y niños. Foto: Orden de Abogados de Brasil

ABEL 2En el ámbito de la moda, las llamadas «pasarelas» son puestas en escena deslumbrantes, con muchas luces y lentejuelas, atravesadas por pasillos altos, muy llamativos, a través de los cuales desfilan modelos de ambos sexos vistiendo ropa exclusiva de diseñadores y marcas. El público, selecto, conocedor, sigue con la mirada el paso impetuoso o lánguido de las/los jóvenes y examina con atención el vestuario que se impondrá en la próxima temporada.

Hace pocos días, en un centro comercial de Cuiabá, la capital del Estado de Mato Grosso, en Brasil, se organizó una pasarela diferente. No desfilaron modelos; sino «niños sin hogar» que se exhibían para ser escogidos y adoptados. Los organizadores de «Adopción en Pasarela» fueron, según la agencia AFP, la Comisión de Infancia y Juventud del Colegio de Abogados de Brasil y la Asociación de Investigación y Apoyo a la Adopción. Uno de los impulsores del proyecto dijo que había sido «una noche para que potenciales padres adoptivos conozcan a estos menores». Además, añadió, «los niños y adolescentes pasaron un día especial encima de la pasarela».

¿Será cierto que estos «niños sin hogar» disfrutaron exhibiéndose así? ¿Tenían los organizadores buenas intenciones? ¿Quién sabe? El hecho es que en torno a esta pasarela se generó una apasionada polémica en las redes sociales. Algunos la compararon con la exhibición de ejemplares en venta en los mercados de animales y de esclavos. Otro dijo en Twitter: «En el Brasil de Bolsonaro ya puedes ir a un centro comercial y comprar zapatos, bolsos y niños».

Más allá de la repulsión que pueda provocar una idea semejante, «Adopción en pasarela» responde a la lógica del espectáculo, del show, que lo ha contaminado todo en el mundo contemporáneo.

La propia política, en el juego «democrático» que se quiere imponer como modelo universal, es la mayoría de las veces un show más. No hay apenas diferencias entre los programas de los candidatos que desfilan por la pasarela. Lo que importa es «la imagen» del candidato, que se vea «enérgico», «resuelto», que sonría y transmita confianza, que ofrezca mensajes simples, cómodamente descifrables. En un show donde no se debaten ideas, sino frases hechas, consignas y estereotipos, la manipulación de los votantes a través de los medios y las redes sociales se hace más fácil.

La propia guerra se empezó a ofrecer como un show de televisión a partir del ataque a Irak en enero de 1991. La operación se llamó «Tormenta del Desierto», que pudiera haber sido el título de alguna película taquillera.

Muchos analistas lo consideraron el primer conflicto armado televisado «como espectáculo, con narrativa propia de serie de televisión». El objetivo principal, por supuesto, no era entretener. Buscaban sobre todo ocultar el horror de los reiterados y atroces «daños colaterales» y divulgar la imagen de «una guerra tecnológica, limpia y exitosa, eficiente y humana, dirigida solo a objetivos militares», según Douglas Kellner, autor del libro La guerra televisiva del Golfo Pérsico.

Que la gente vea las guerras imperiales de conquista como entretenidos videojuegos, como shows o pasarelas, significa una gran ventaja para el neofascismo.

Un coronel retirado del ejército de EE. UU., entrevistado a menudo en Miami con respecto a la situación de Venezuela, tradujo perversa y cínicamente una agresión militar yanqui a los términos del espectáculo. Propuso «iluminar la noche de Caracas» con «un boleo (bombardeo) lindísimo que da para buenas fotos en tu celular».

El propio concierto «Venezuela Aid Live», articulado con la entrada forzosa de «ayuda humanitaria», fue también el intento de cubrir con un show de «famosos» muy mediáticos el bárbaro injerencismo en la patria de Bolívar, de Chávez, de Maduro, de un pueblo dispuesto a defender su soberanía y su Revolución.

Esta es otra de las herramientas más extendidas de la guerra cultural: inculcarnos la percepción divertida y amoral de la realidad como show, como algo que no hay que tomarse demasiado en serio, como frívolo desfile de hechos y personajes a través de una pasarela infinita.

Fuente: GRANMA

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