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EL HOMBRE QUE EL VALOR LE TEMÍA. EMILIO L. HERRERA VILLA

“¿Le tendremos miedo al negro, al negro generoso, al hermano negro, que en los cubanos que murieron por él, ha perdonado para siempre a los cubanos que todavía lo maltratan? (…) yo sé que el negro ha erguido el cuerpo noble y está poniéndose de columna firme de las libertades patrias. Otros le teman: Yo, lo amo: a quien diga mal de él, me lo desconozca, le digo a boca llena: mienten.”

José Martí

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EMILIO L. HERRERA VILLA

emilio-herreraNumerosas balas llevaban su nombre, aunque poco le importaba. La gloria lo acariciaba con honorables medallas de plomo impactadas en su cuerpo, pequeños vestigios de una vida sacrificada. Nunca se escondió al futuro, lo enfrentaba cada día en la manigua. Muchos lo retaron, pero escasos vivieron para contarlo. Eran tiempos difíciles, donde la insolencia se pagaba al filo del machete.

En sus puños albergaba toda su fama de temerario, virtud que lo identificó como uno de los coroneles más bravos de la independencia. Las historias contadas sobre él no son mentiras, no exageran, no presumen. Policarpo Pineda Rustán era un valiente. De esos hombres que ejercía una atracción magnética sobre la tropa. Un halo de esbelta energía rodeaba su figura hasta el campo de batalla, y allí se hacia inexpugnable. Lo sabía el enemigo, también los insurrectos. Rustán personificaba al coraje, sin dudas el amo y señor de la osadía.

Policarpo Pineda
Policarpo Pineda

Amaba y ansiaba la libertad, como todo indio[1], sí, Policarpo Pineda era un taíno casi puro, un cacique vestido de mambí. De pelo crespo y rostro de cobre. Otro Caupolicán, de espalda ancha y cuerpo atlético. Un hombre muy fuerte de carácter y celoso de su dignidad.

Vivía en una época de sometimiento, de opresión racial, de castigos crueles para negros, mestizos e indios. Muchos hombres se odiaban debido al color de su piel. Las filas del Ejército Libertador no eran la excepción, había abundantes contradicciones. Existía un miedo general y una incomunicación alimentada por siglos de intolerancia, de esclavitud, de xenofobia y colonialismo español.

Rustán encabezaba la extrema vanguardia, realizando hazañas por los montes de Oriente. Sólo así podía lograr la admiración de sus compañeros. Nadie lo segrega, todos admiran al corajudo, el campo de batalla olvida las etnias y hermana con sangre al soldado blanco con el negro.

La futura República auguraba un sueño para muchas personas. Se luchaba y se moría por una Cuba libre de odios y prejuicios raciales. Una nación igualitaria sin ostracismos o cualquier otro tipo de marginación.

Esta idea embullaba a muchos combatientes, por eso Pineda estaba deseoso de conocer en persona al Presidente de la República de Cuba en Armas, Carlos Manuel de Céspedes. Admiraba profundamente al hombre que liberó a sus esclavos mientras proclamaba la soberanía de la Isla.Transcurrían los primeros días de junio de 1872 cuando el Padre de la Patria, acompañado de Máximo Gómez, visitaba el campamento del Indio Rustán. Esa tarde, aquel que burlaba constantemente a la muerte, formó a sus aguerridas fuerzas. Impecable resultó la ceremonia de recibimiento, donde Policarpo le presentó al Generalísimo al más bravo de sus oficiales:

“General, aquí le presento al Capitán más valiente de mi Regimiento, Guillermo Moncada, bueno entre los buenos”.

Posteriormente mostró una gran sonrisa a Céspedes. Ambos patriotas se estrecharon la mano. Poco importaba que el indomable Rustán estuviese toda la recepción sostenido por los brazos de sus ayudantes. Ni siquiera la invalidez podía cuestionar su grandeza. Las graves heridas de combate habían recaído sobre sus piernas, las cuales quedaron inutilizables. Ese era el precio a pagar por una vida arriesgada, mas no interesaba esta incapacidad porque nadie, absolutamente nadie, podía venir a darle lecciones de coraje… Seguir leyendo EL HOMBRE QUE EL VALOR LE TEMÍA. EMILIO L. HERRERA VILLA

DIOSVANY ACOSTA ABRAHANTE: “HAY QUE ESTAR DONDE ESTÁN LOS JÓVENES”

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Entrevista a Diosvany Acosta Abrahante, Primer Secretario de la Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba (UJC)

YUNIEL LABACENA ROMERO

yuniel-labacenaPreguntar por Diosvany Acosta Abrahante en Mal Tiempo es eso casi, aunque nos parezca una ironía con el nombre del lejano pueblecito enclavado en el municipio cienfueguero de Cruces. Muy distinto es entonces si indagas dónde vive o cómo era «el Niño», ese que comenzó en el mundo laboral cuando apenas había dejado atrás la adolescencia.

Por eso aquel apodo con que lo bautizó Damisley, su hermana jimagua, se afianzó cuando con 17 años se convirtió en un ser entrañable en el área de generación de vapor del ingenio del otrora batey azucarero, gracias a un primo «que me ayudó y enseñó todos los secretos que atesoraba.

«Mis abuelos, padres, tíos… casi toda mi familia pasó su vida trabajando por y para el central. Y yo seguí sus pasos, como hicieron otros jóvenes. El sector azucarero da mucho sentido de pertenencia», cuenta Diosvany, mientras recuerda aquel mágico lugar donde la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) lo conquistó para siempre.

«Los tiempos de zafra eran una gran fiesta. Cada inicio de temporada parecía un acto de magia cuando las máquinas arrancaban y todo echaba a andar. Eso enamora, y cuando ya tienes la edad de incorporarte a trabajar, es allí para donde va el que se queda en el asentamiento», dice el actual Primer Secretario del Comité Nacional de la UJC.

Resultó breve el tiempo que estuvo el Niño en el área de generación de vapor. Deseoso siempre de aprender, de superarse, no tardó en descubrir los cursos de Computación en los que matriculó con su hermana. «Había solamente dos computadoras ubicadas en la sala de análisis donde se controla el proceso agroindustrial y prácticamente nadie sabía andar en ellas. Así nos ganamos esos puestos que hacía rato estaban vacantes, mas no fue un proceso fácil, porque no se trataba solo de escribir números y ya, sino que había que dominar cómo funcionaban todos los sistemas».

Enredado en esas faenas ingresó a las filas de la UJC en un centro donde existía un movimiento juvenil fuerte. Pronto sería orientador político de su comité de base hasta que, como parte del proceso orgánico del 8vo. Congreso, sus compañeros lo eligieron secretario general del Comité UJC, y participó en la asamblea de balance del municipio, de la provincia y se sumó a los delegados a la cita nacional.

Donde se es más necesario

A más de 200 kilómetros de distancia del sitio que lo vio nacer en 1983, Diosvany accede a dialogar con Juventud Rebelde mientras revisa minuciosamente cada uno de los documentos del proceso de entrega, lo cual le permitirá asumir a plenitud sus nuevas responsabilidades al frente del Comité Nacional de la UJC, «una decisión que hubo que tomar diferente a como se tenía planificado por la situación que enfrentamos con la COVID-19, sin que por ello se perdiera el rigor», asegura.

Los teléfonos suenan insistentemente, pero el joven licenciado en Derecho, amante de la música y padre de dos pequeños (Mariange y Luis Ángel, de cinco y nueve años de edad, respectivamente), mantiene su ecuanimidad aunque sus ojos delatan su espíritu inquieto.

Quienes más lo conocen aseguran que es sumamente tímido, pero cuando se está a su lado es difícil creerlo. Según cuenta, ese fue uno de los grandes retos a los que tuvo que sobreponerse en el central, pero no había otra salida: «Mis compañeros contaban conmigo. Superé cada “miedo” con el trabajo diario, en las discusiones de nuestras inconformidades, en los intercambios llenos de camaradería y sinceridad, apoyándonos mutuamente, desarrollando más y más actividades que no solo estimulaban nuestra labor, sino que nos mantenían muy unidos.

«Desde entonces comprendí que lo fundamental cuando adquieres una responsabilidad tan grande, es no perder el vínculo cercano con quienes confiaron en ti, tratar de participar en sus espacios. Cierto que era un poco complejo, porque los jóvenes trabajaban por turnos y en áreas diferentes, pero no imposible, sobre todo porque no estaba solo, sino que contaba con la entrega absoluta del resto de los miembros del Comité y de los secretarios generales que estaban en la base. Éramos como un puño cerrado que se apoyaba, además, en un grupo de activistas que contribuían para que se cumplieran las tareas, las cuales formaban parte de la vida cotidiana de los jóvenes».

Y de pronto algo impensado lo sorprendió, poco después de regresar del 8vo. Congreso, el cónclave tras el cual quedó como miembro no profesional del Buró de Cruces, su municipio, con solo 21 años. «Me mandaron a buscar, así que agarré mi bicicleta y me dirigí al Comité Municipal de la UJC, donde me plantearon una nueva misión: dedicarme al trabajo profesional de la organización. Estaba tan sorprendido que ahora no recuerdo la expresión de mi rostro cuando me lo dijeron.

Como instructor en la zona de Potrerillo fue su debut en la nueva tarea, «muy diferente a lo que estaba acostumbrado. Me tocaba ahora ganarme el reconocimiento de jóvenes de distintas edades, oficios y profesiones, pues había un comité de base lo mismo en una cooperativa, que en el banco, en gastronomía, en la sala de videos, en las escuelas, la empresa eléctrica…

«Sin dudas, fue una etapa de aprendizaje constante, de tratar de implementar lo que había sistematizado en los cinco años en el central, de crear un equipo fuerte con todos los secretarios. Una etapa bonita, pero que duró poco».

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RAPERO ARGENTINO DANIEL DEVITA PIDE FIN DEL BLOQUEO

Con un video que demuestra la dura realidad de la región y resalta las constantes mentiras que se tejen contra Cuba y Venezuela, el rapero argentino Daniel Devita pide hoy el fin del bloqueo contra esas dos naciones.

Conocido como el Rapero del Pueblo, con su verbo filoso Devita señala esa supuesta libertad que pregonan ciertos sectores de los países capitalistas en un material en el que intercala con imágenes la cruda realidad de América Latina, con cientos de personas en las calles con hambre, productos de políticas en detrimento de los que menos tienen.

Con su mirada aguda, se adentra en la situación de los inmigrantes, de miles de niños sumergidos en la pobreza, entre tantos ejemplos. «Vean como Brasil se transforma en el orgullo del continente», ironiza en su pieza y agrega, «a tu vecino dile que vos también quieres tener la paz que tiene Chile».

«Muéstrale estas imágenes del paraíso donde el mercado con su manto nos bendijo… libres para sentir de manera sumisa, para entregar los recursos con una enorme sonrisa, para esconder el rabo ante los bravos por centavos, libres para ser esclavos», remarca en la canción.

La pieza, apunta el músico en entrevista con Prensa Latina, surgió de la enorme cantidad de mentiras que se vierten sobre Cuba y Venezuela, donde vemos orquestadamente cómo tirotean la embajada cubana en Washington y aparecen mercenarios intentando invadir y capturar al presidente de Venezuela.

Al mismo tiempo, añade, aparece una gran campaña con canciones, videos, blog y un montón de materiales digitales con propaganda anticubana proimperialista y prolibre, donde buscan generar una farsa, en la que se muestra un mundo feliz.

Devita destaca en su video cómo mientras se tejen falsas campañas contra Cuba y Venezuela, en Chile se asesina por manifestarse no solo por un cambio político, sino porque la gente en plena cuarentena está pasando hambre, o cómo en Bolivia se produjo un golpe de Estado por esos paladines de la libertad.

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¿VOLVER A LA NORMALIDAD? ATILIO A. BORÓN

TRUMP ALLENDE

ATILIO A. BORÓN

ATILIO 2La cruel pandemia que azota a la humanidad ha despertado reacciones de todo tipo. Unos pocos la ven como la cruel pero fecunda epifanía de un mundo mejor y más venturoso que brotará como remate inexorable de la generalizada destrucción desatada por el coronavirus. Si Edouard Bernstein creía que el solo despliegue de las contradicciones económicas ineluctablemente remataría en el capitalismo, sus actuales (e inconscientes) herederos apuestan a que el virus obrará el milagro de abolir el sistema social vigente y reemplazarlo por otro mejor El trasfondo religioso o mesiánico de esta creencia salta a la vista y nos exime de mayores análisis. Otros la perciben como una catástrofe que clausura un período histórico y coloca a la humanidad ante un inexorable dilema cuyo resultado es incierto. Quienes abrevan en este argumento están lejos de ser un conjunto homogéneo pues difieren en dos temas centrales: la causalidad, o la génesis de la pandemia, y el mundo que se perfila a su salida. En relación a lo primero hay quienes adjudican la responsabilidad de su aparición a una entelequia: “el hombre”, como los ecologistas ingenuos que dicen que aquél -entendido en un sentido genérico, como ser humano- es quien con su actividad destruye la naturaleza y entonces el Covid-19 habría también sido causado por “el hombre.” Pero la verdad es que no es éste sino un sistema, el capitalismo, quien destruye naturaleza y sociedades como lo demuestra el pensamiento marxista e, inclusive, aquellos que sin adherir a él son analistas rigurosos de la realidad, como Karl Polanyi. Sistema que con sus políticas privatizadoras y de “austeridad” (para los pobres, más no para los ricos) hizo posible la gran expansión de la pandemia.
Pruebas al canto: el Covid-19 desnudó la responsabilidad de las clases dominantes del capitalismo y sus gobiernos, comenzando por el de Estados Unidos y sus “vasallos” en el resto del mundo. Cuando se compara el número de muertes ocurridas en los países con gobiernos capitalistas con los que se registran en estados socialistas, como China, Vietnam, Cuba, Venezuela, los resultados son espeluznantes. En China los muertos por millón de habitantes son 3; en Vietnam hasta el 18 de mayo no había muerto nadie a causa del virus, y eso que tiene una población de 96 millones de personas; Cuba, con poco más de 11 millones tiene una tasa de muertos por millón igual a 7 y en la República Bolivariana de Venezuela esta ratio es de 0,4. En Argentina, con un gobierno acosado por el sicariato mediático y la gran burguesía el número es 9, pero se triplica cuando se observa al “oasis neoliberal” de Sebastián Piñera, con una ratio de 27 muertos por millón de habitantes. México, cuyo gobierno al principio cometió el error de subestimar al coronavirus está con 44 decesos por millón, por encima del promedio mundial que es 41,8. Pero luego viene el escándalo: Ecuador, donde manda el más rastrero lamebotas de Donald Trump, se lleva todas las fúnebres palmas de Nuestra América con 161 muertos por millón de habitantes, 54 veces más que China y 23 más que en Cuba. Suiza, la elegante guarida fiscal europea, registra una obscena ratio de 219 muertos por millón y Estados Unidos 283 por millón, o sea, 95 veces más que China y unas 40 veces mayor que la agredida y bloqueada Cuba. No les va mejor a la rica Bélgica, campeona mundial con un escandaloso récord de 790 muertos por millón de habitantes y a quienes le siguen en el podio: España con 594, Italia con 532 y el Reino Unido con 521.
Conclusión: los gobiernos que apostaron a la “magia de los mercados” para atender los problemas de salud de su población exhiben índices de mortalidad por millón de habitantes inmensamente superiores a los de los estados socialistas que conciben a la salud como un inalienable derecho humano. Esto se comprueba aún en países como Cuba y Venezuela pese a padecer múltiples sanciones económicas y los rigores del criminal bloqueo impuesto por Washington. En las antípodas se encuentra Brasil que con sus 18.130 muertos ocupa el sexto lugar en la luctuosa estadística de víctimas del coronavirus y con sus 85 muertos por millón de habitantes registra una incidencia 12 veces mayor que Cuba y 28 mayor que China. A su vez Chile, paradigma neoliberal por excelencia, tiene una tasa 9 veces mayor que la de China y casi cuatro veces superior a la de la acosada isla caribeña. Párrafo aparte merece el Uruguay, que gracias a los quince años de activismo estatal de los gobiernos frenteamplistas, en los cuales la inversión en salud pública fue prioritaria, registra una tasa de 6 muertos por millón de habitantes. Es de esperar que su actual presidente, Luis Lacalle Pou, confeso admirador de Jair Bolsonaro y Sebastián Piñera, tome nota de esta lección y se abstenga de aplicar sus letales fantasías neoliberales al sistema de salud público del Uruguay.
Esta disímil respuesta ofrecida por los estados capitalistas y socialistas (más allá de algunas necesarias precisiones sobre esta caracterización, que deberían ser objeto de otro trabajo) es suficiente para fundamentar la necesidad de que el nuevo mundo que se asomará una vez concluida la pesadilla del Covid-19 se caracterice por la presencia de rasgos definitivamente no-capitalistas. Es decir, un ordenamiento socioeconómico y político que revierta el desvarío dominante durante cuatro décadas cuando al impulso de la traicionera melodía neoliberal casi todos los gobiernos del mundo se apresuraron a seguir las directivas emanadas de la Casa Blanca y privatizar y mercantilizar todo lo que fuera privatizable o mercantilizable, aún a costa de violar derechos humanos, la dignidad de las personas y los derechos de la Madre Tierra. Un mundo que, siguiendo algunos razonamientos de Salvador Allende, podría ser caracterizado como “protosocialista”; es decir, como una imprescindible fase previa para viabilizar la transición hacia el socialismo. Este período es requerido para robustecer al estado democrático; introducir rígidas limitaciones al “killing instinct” de los mercados y su descontrolada actividad, especialmente de su fracción financiera; la nacionalización y/o estatización de las riquezas básicas de nuestros países; la estatización del comercio exterior y los servicios públicos; la desmercantilización de la salud y los medicamentos; y una agresiva política de redistribución de la riqueza que supone una profunda reforma tributaria y una muy activa política social de eliminación del flagelo de la pobreza. Habida cuenta del tendal de víctimas que ha dejado el Covid-19 (que está lejos de haber llegado a su pico) sería una monumental insensatez intentar “volver a la normalidad”. Sólo espíritus pervertidos por un insaciable afán de lucro pueden pretender reincidir en sus crímenes y volver a sacrificar a millones de personas y a la propia naturaleza en el altar de la ganancia, considerando a tales crímenes como una “normalidad” que no puede ni debe ser puesta en cuestión. ¿Cómo pensar que un holocausto social y ecológico como el que produjo el capitalismo, potenciado hiperbólicamente por la pandemia, pueda ahora ser concebido como algo “normal”, como una situación beneficiosa a la cual deberíamos retornar sin mayor demora? Una “normalidad” como esa debe ser definitivamente desterrada como opción civilizatoria. Solo podría ser impuesta por una recomposición neofascista del capitalismo, poco probable ante el desprestigio y la deslegitimación que éste ha sufrido en tiempos recientes y la acumulación de fuerzas sociales alineadas en contra de los verdugos del pasado. Claro que la historia no está cerrada pero estoy seguro, volviendo a las palabras de Salvador Allende, que luego de la pandemia “se abrirán las grandes alamedas para que pasen hombres y mujeres para construir una sociedad mejor.”

Y MI HONDA ES LA DE DAVID. JOSÉ MARTÍ

CARTA INCONCLUSA A MANUEL MERCADO

MARTÍ 1A 125 años de la caída en combate de José Martí, lo quiero imaginar mientras escribía estas cálidas palabras a su “hermano queridísimo”, Manuel Mercado, en la víspera de la que sería su prematura muerte en Dos Ríos, un día como hoy pero de 1895: “Ya puedo escribir: ya puedo decirle con qué ternura y agradecimiento y respeto lo quiero, y a esa casa que es mía, y mi orgullo y obligación; ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país, y por mi deber —puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo— de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América.”
Cuánta lealtad a un amigo, a su patria y a la gran nación americana; cuánta visión de futuro; cuánta humildad en un hombre que, en pleno fragor de la lucha, da de beber a la ternura y a la confesión más íntima cimentada en el sentido del deber.
Harían bien en callar para siempre los apóstatas, los que ultrajan su memoria y los que, sin dejar de mancillarla, trafican desde la connivencia.
Martí es la ética en grado sumo, nos explica el pasado y nos permite vislumbrar lo que estaría por venir. Y lo hace desde la más elevada honestidad. Parece lo que en realidad es: el Apóstol de la Independencia de Cuba.
Que nuestro recuerdo sea el de saberlo en combate, como lo viera Fidel en su alegato La historia me absolverá.:  “A los que me llaman por esto soñador, les digo como Martí: ‘El verdadero hombre no mira de qué lado se vive mejor, sino de qué lado está el deber; y ése es […] el único hombre práctico cuyo sueño de hoy será la ley de mañana, porque el que haya puesto los ojos en las entrañas universales y visto hervir los pueblos, llameantes y ensangrentados, en la artesa de los siglos, sabe que el porvenir, sin una sola excepción, está del lado del deber.'” 
Con Martí y para siempre con Cuba y con Fidel, este desacostumbrado 19 de mayo y la vida entera. 
#QuedateEnCasa

Campamento de Dos Ríos, 18 de mayo de 1895

Señor. Manuel Mercado.

Mi hermano queridísimo: Ya puedo escribir: ya puedo decirle con qué ternura y agradecimiento y respeto lo quiero, y a esa casa que es mía, y mi orgullo y obligación; ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país, y por mi deber —puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo— de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso. En silencio ha tenido que ser, y como indirectamente, porque hay cosas que para logradas han de andar ocultas, y de proclamarse en lo que son, levantarían dificultades demasiado recias pª alcanzar sobre ellas el fin.

Las mismas obligaciones menores y públicas de los pueblos, —como ese de Vd. , y mío,— más vitalmente interesados en impedir que en Cuba se abra, por la anexión de los imperialistas de allá y los españoles, el camino, que se ha de cegar, y con nuestra sangre estamos cegando, de la anexión de los pueblos de nuestra América al Norte revuelto y brutal q. los desprecia, —les habrían impedido la adhesión ostensible y ayuda patente a este sacrificio, que se hace en bien inmediato y de ellos. Viví en el monstruo, y le conozco las entrañas;— y mi honda es la de David.

Ahora mismo; pocos días hace, al pie de la victoria con que los cubanos saludaron nuestra salida libre de las sierras en que anduvimos los seis hombres de la expedición catorce días, el corresponsal del Herald, q. me sacó de la hamaca en mi rancho, me habla de la actividad anexionista, menos temible por la poca realidad de los aspirantes, de la especie curial, sin cintura ni creación, que por disfraz cómodo de su complacencia o sumisión a España, le pide sin fe la autonomía de Cuba, contenta sólo de que haya un amo, yankee o español, que les mantenga, o les cree, en premio de su oficio de celestinos, la posición de prohombres, desdeñosos de la masa pujante, —la masa mestiza, hábil y conmovedora, del país,— la masa inteligente y creadora de blancos y negros. Y de más me habla el corresponsal del Herald; Eugenio Bryson: —de un sindicato yankee,— que no será, —con garantía de las Aduanas, harto empeñadas con los rapaces bancos españoles pª q. quede asidero a los del Norte,— incapacitado afortunadamente, por su entrabada y compleja constitución política, para emprender o apoyar la idea como obra del gobierno. Y de más me habló Bryson, —aunque la certeza de la conversación que me refería, sólo la puede comprender quien conozca de cerca el brío con que hemos levantado la revolución,— el desorden, desgano y mala paga del ejército novicio español, —y la incapacidad de España pª allegar, en Cuba o afuera, los recursos contra la guerra q. en la vez anterior sólo sacó de Cuba:— Bryson me contó su conversación con Martínez Campos, al fin de la cual le dio a entender este q. sin duda, llegada la hora, España preferiría entenderse con los E. Unidos a rendir la Isla a los cubanos: —Y aún me habló Bryson más: de un conocido nuestro, y de lo q. en el Norte se le cuida, como candidato de los Estados Unidos, pª cdo. el actual presidente desaparezca, a la presidencia de México. Por acá, yo hago mi deber. La guerra de Cuba, realidad superior a los vagos y dispersos deseos de los cubanos y españoles anexionistas a que sólo daría relativo poder su alianza con el gobierno de España, ha venido a su hora en América, para evitar, aún contra el empleo franco de todas esas fuerzas, la anexión de Cuba a los Estados Unidos, que jamás la aceptarán de un país en guerra, ni pueden contraer, puesto que la guerra no aceptará la anexión, el compromiso odioso y absurdo de abatir por su cuenta y con sus armas una guerra de independencia americana. —Y México—¿no hallará modo sagaz, efectivo e inmediato, de auxiliar, a tiempo, a quien lo defiende? Sí lo hallará, —o yo se lo hallaré. Esto es muerte o vida, y no cabe errar.

El modo discreto es lo único que se ha de ver. Ya yo lo habría hallado y propuesto. Pero he de tener más autoridad en mí, o de saber quien la tiene, antes de obrar o aconsejar. Acabo de llegar. Puede aún tardar dos meses, si ha de ser real y estable, la constitución de nuestro gobierno, útil y sencillo. Nuestra alma es una, y la sé, y la voluntad del país; pº estas cosas son siempre obra de la relación, momento y acomodos. Con la representación que tengo, no quiero hacer nada que parezca extensión caprichosa de ella. Llegué, con el General Máximo Gómez y cuatro más, en un bote, en que llevé el remo de proa bajo el temporal, a una pedrera desconocida de nuestras playas; cargué, catorce días, a pie por espinas y alturas, mi morral y mi rifle, —alzamos gente a nuestro paso; siento en la benevolencia de las almas la raíz de este cariño mío a la pena del hombre y a la justicia de remediarla; los campos son nuestros sin disputa, a tal punto que en un mes sólo he podido oír un fuego; y a las puertas de las ciudades, o ganamos una victoria, o pasamos revista, ante entusiasmo parecido al fuego religioso, a tres mil armas; seguimos camino, al centro de la Isla, a deponer yo, ante la revolución que he hecho alzar, la autoridad que la emigración me dio, y se acató adentro, y debe renovar, conforme a su estado nuevo, una asamblea de delegados del pueblo cubano visible, de los revolucionarios en armas. La revolución desea plena libertad en el ejército, sin las trabas q. antes le opuso una Cámara sin sanción real, o la suspicacia de una juventud celosa de su republicanismo, o los celos, y temores de excesiva prominencia futura, de un caudillo puntilloso o previsor; pero quiere la revolución a la vez sucinta y respetable representación republicana, —la misma alma de humanidad y decoro, llena del anhelo de la dignidad individual, en la representación de la república, que la que empuja y mantiene en la guerra a los revolucionarios.

Por mí, entiendo que no se puede guiar a un pueblo contra el alma que lo mueve, o sin ella, y sé cómo se encienden los corazones, y cómo se aprovecha para el revuelo incesante y la acometida el estado fogoso y satisfecho de los corazones. Pero en cuanto a formas, caben muchas ideas: y las cosas de hombres, hombres son quienes las hacen. Me conoce. En mí, sólo defenderé lo que tenga yo por garantía o servicio de la revolución. Sé desaparecer. Pero no desaparecería mi pensamiento, ni me agriaría mi oscuridad. —Y en cuanto tengamos forma, obraremos, cúmplame esto a mí, o a otros.

Y ahora, puesto delante lo de interés público, le hablaré de mí, ya que sólo la emoción de este deber pudo alzar de la muerte apetecida al hombre que, ahora que Nájera no vive donde se le vea, mejor lo conoce, y acaricia como un tesoro en su corazón la amistad con que Vd. lo enorgullece. Ya sé sus regaños, callados, después de mi viaje. ¡Y tanto q. le dimos, de toda nuestra alma, y callado él! ¡Qué engaño es este y qué alma tan encallecida la suya, que el tributo y la honra de nuestro afecto no ha podido hacerle escribir una carta más sobre el papel de carta y de periódico que llena al día¡[…]

Hay afectos de tan delicada honestidad…

“SOMOS TODOS”. SÁNDOR GONZÁLEZ VILAR

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SÁNDOR GONZÁLEZ VILAR

Sándor con nasobucoHermanas y hermanos, aunque parezca que sí, la COVID-19 no ha cedido en el mundo. Las estadísticas hablan por sí solas. Pero el nasobuco y otras medidas de protección pudieran estar pasando a mejor vida. Algunas teorías de incierta eficacia, como la de la inevitabilidad y conveniencia del contagio general para alcanzar la inmunidad colectiva, han empezado a imponerse por determinados gobiernos en algunos países. Gobiernos que olvidan el costo en vidas humanas de esa conducta en su propio pueblo. La gente pierde o no tiene conciencia de la persistencia ni de la gravedad del problema.

¿Te molestaría hacer un vídeo con el nasobuco puesto en el que digas a cámara: “Quédate en casa. Cuídate y cuida a los demás”.

Estoy lanzando una campaña con ese mensaje por las redes sociales desde hace más de un mes. Nosotros, los artistas, escritores, intelectuales, promotores culturales, podemos contribuir a crear mayor conciencia en nuestros semejantes.

Estoy pidiéndoles esa pequeña contribución a todos los que conozco: músicos, actores, poetas, pintores, escultores; en fin, a todos, incluso a muchos que no conozco, para que se haga viral. Llevamos publicados más de 50 videos en mis cuentas de Facebook e Instagram.

Sólo tienes que decir eso que te pido, pero con un nasobuco puesto…

¿Cuento contigo? Si así fuera, puedes enviarme el video a mi WhatsApp y también ayudarme a sumar a las amigas y amigos que consideres.

Un abrazo fuerte y gracias!

Sándor González Vilar
Cubano. Artista plástico y realizador de audiovisuales

WhatsApp: +53 5 2647378.
Instagram: @sandorgonzalezvilar
Facebook: Sándor González Vilar y Sándor GV

DELIRIOS TRUMPISTAS ANTICUBANOS. ÁNGEL GUERRA CABRERA

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ÁNGEL GUERRA CABRERA

GUERRITACon inaudito cinismo el gobierno de Trump ha regresado a Cuba a su lista de países que “no colaboran” en la lucha contra el terrorismo. Incluida injustamente durante 33 años en la nómina, la isla fue retirada de ella en 2015 por el presidente Obama como parte de las disposiciones que tomó para iniciar la normalización de relaciones con la isla.  El autor de la lista es nada menos que el gobierno practicante del terrorismo de Estado sistemático en el mundo,  que arrojó las bombas en Hiroshima y Nagasaky, arrasó con Vietnam, Corea, Afganistán, Irak y Siria y comete delito de genocidio con sus unilaterales bloqueos – mantenidos intactos o recrudecidos durante la pandemia- contra Cuba, Venezuela, Irán, Palestina, Corea del Norte y Siria. No es casual que sean casi los mismos los países bloqueados y los incluidos en esa lista. Es el gobierno que con sus incursiones terroristas arrebató la vida a   3 mil 478 personas, dejó 2 mil 99 incapacitados y ocasionó cuantiosos daños económicos en Cuba.

Los argumentos para reinsertar a la isla en la lista no son seroos y muestran el absoluto desprecio de Washington por el derecho internacional. La estancia en Cuba y seguridad personal de miembros del ELN participantes en el proceso de paz son responsabilidades del gobierno cubano como garante de las negociaciones, precisamente  a solicitud de Bogotá. Otra cosa es que Trump le haya ordenado al subpresidente Duque dinamitar la paz y solicitar a La Habana, la extradición de esas personas, un acto ilegal.

El regreso a la lista es parte de la desaforada campaña de odio, agresión y linchamiento mediático contra Cuba iniciada poco después del arribo de Trump a la presidencia, cuando el control de la política hacia la isla ha sido tomado por la extrema derecha de origen cubano. Muy especialmente, el senador Marco Rubio. En esa campaña toman parte activa el secretario de Estado Mike Pompeo, el subsecretario de esa dependencia Michael Kozak y la propia embajada de Estados Unidos en La Habana.

Solo en el curso de 2019 fueron adoptadas más de 80 medidas contra Cuba; entre ellas, la activación total de la extraterritorial Ley Helms-Burton y las acciones punitivas contra las empresas que intervienen en la transportación de vital combustible a Cuba. El propósito es el de siempre: hacer que el pueblo, asfixiado por las carencias, se alce contra el gobierno. Recientemente el jefe del Comando Sur acusó a Cuba de participar con Venezuela en el narcotráfico, contrario a lo que dicen los propios informes de la DEA.

En este clima de odio exacerbado, no debe extrañar el ataque a la embajada de Cuba en Washington con 32 disparos de fusil AK 47. Un emigrado cubano, Alexander Alazo,  estacionó su camioneta  en la calle 16 Northwest, cerca de la Casa Blanca,  bajó de ella con una bandera cubana a la que intentó prender fuego y luego vació el cargador del arma contra la fachada de la sede diplomática.  Después se envolvió en una bandera de Estados Unidos y se entregó pacíficamente a  la policía. Curiosamente, todavía ninguna instancia del gobierno estadounidense ha hecho siquiera mención al atentado. Tómese en cuenta que en el momento del ataque había diez funcionarios cubanos en el edificio.  Mucho menos se ha publicado por Washington una expresión oficial de pesar ante una agresión tan grave, calificada de inmediato y con razón como un acto terrorista por el canciller de Cuba Bruno Rodríguez Parrilla. Tal declaración era un paso obligado del país anfitrión luego del atentado. Así se desprende de la práctica de la más elemental decencia y cortesía, pero, sobre todo, de la obligación del Estado anfitrión de garantizar la seguridad de las sedes diplomáticas enclavadas en su territorio, según lo establece la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas(1964). Pero la decencia y la cortesía no forman parte del corrupto repertorio político del trumpismo.

Nuevos elementos de juicio sobre los antecedentes y ambiente socio-político del tirador Alazo, aportados el martes 12 por el canciller Rodríguez Parilla(http://www.cubadebate.cu/especiales/2020/05/13/bruno-rodriguez-este-ataque-contra-la-embajada-de-cuba-de-naturaleza-terrorista) resultan muy sospechosos. Alazo, tratado como un caso siquiátrico a partir de su declaración después del atentado ante las autoridades estadounidenses, nunca manifestó ese trastorno durante su servicio militar ni en su actividad pastoral en la isla, ni una vez emigrado en su trato con funcionarios consulares. Más sospechosa aún es su inserción en una iglesia protestante de Miami, cuyo pastor, Frank López, es íntimo amigo de Marco Rubio y de Carlos Vecchio, “embajador” de Guaidó. Un miembro de la congregación, Leandro Pérez, que después del atentado afirmó ser su “amigo cercano”, ha llamado al asesinato de Raúl Castro y del presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel. Algo está muy podrido en este caso y el gobierno de Trump debe explicaciones, no sólo a Cuba, sino a la comunidad diplomática en Washington y, claro, al pueblo estadounidense.

Twitter:@aguerraguerra

NO SE NACE LENINISTA. ROQUE DALTON

Ahorita, como quien dice, el excepcional poeta y luchador revolucionario salvadoreño Roque Dalton estaría celebrando 85 años de haber nacido. Con seguridad, no será tan bien recordado en el mundo como merece, a pesar de que lo suyo no era precisamente sentirse a gusto con las formalidades. Fue un ser tan inconforme con lo mal hecho que su sinceridad resultaba inocultable y desafiante para los hipócritas y demagogos. Alguien que lo conoció bien, como el escritor cubano Luis Rogelio (Wichy) Nogueras, me dijo una tarde en la antigua redacción de El Caimán Barbudo que Roque estaba vivo y que no tenía sentido que los jóvenes de entonces, nos empeñáramos demasiado en recordarlo muerto. “Me parece haberlo visto discutiendo esta mañana”, agregó con fina ironía. Así que imagino a ambos mirándome con sorna desde la eternidad, donde, no obstante merecerla, seguramente se sentirán incómodos.
Hace apenas cuatro días que se cumplieron 45 años del asesinato de  Rogue Antonio Dalton García por sus propios compañeros de lucha en Quezaltepeque, El Salvador. Un crimen abominable que ha perseguido y perseguirá hasta en las sombras a sus asesinos y cómplices a pesar de la impunidad. Hacemos bien en no olvidar el hecho ni sus irreparables consecuencias, pero al poeta que fue Roque siempre habrá que recordarlo en vida, como nos pedía Wichy. Eso sí, habrá que recordarlo siempre.
En este blog han sido publicados varios textos de Roque o a propósito de su obra. Algunos, como su poema “Desnuda”, figuran entre los tres más visitados de todos los tiempos. Hoy reproduzco dos fragmentos de su innovador y celebrado Un libro rojo para Lenin, escrito en Cuba entre 1970 y 1973.
En “No se nace leninista”, el intelectual salvadoreño rinde homenaje, por supuesto, al legado de Lenin, a la Revolución cubana y hace un guiño a su amigo y vecino, nuestro entrañable Fernando Martínez Heredia, su “profesor” de Filosofía. En “Contra quién es este libro”, partiendo del propio Lenin, la emprende contra los oportunistas y el oportunismo, un mal de siglos dentro de las izquierdas y la naturaleza humana. De ahí su permanente actualidad.
Quede Roque en nosotros y nosotros con él. (OG)

roque dalton 3

 ROQUE DALTON

Sábado en La Habana
hace un calor anticipado y hay quien dice que por eso
este año habrá más calor y hay quien dice que precisamente por eso
este año habrá menos calor
se rompió otra vez el motor del agua
y Aída no se siente bien
y los niños mayores llegan hasta el mediodía de sus becas pero
para almorzar y no para cargar cubos de agua
y el chiquito llegó ayer por la noche
pero no le vamos a fastidiar su fin de semana
su despertar después de las nueve de la mañana
resultado que he subido y bajado más de treinta veces
tres pisos con dos cubos de agua
y me duelen todos los huesos
menos mal que en el taller dijeron que será cosa de sólo dos semanas
para colmo hoy dieron carne
y pecamos a la francesa con bistecs a lo pobre
es decir
que necesitaría una leve siesta pero
claro que no lo he dicho antes
lo voy a decir ahora
si no
no habría drama y este poema no tendría razón de ser
dentro de quince minutos comienza nuestro círculo de estudio
hoy le abriremos la puerta a Lenin
después de haber planeado sobre (del verbo planear, que se sustantiviza
en un planeador) o sea sobrevolado
a Marx.

Imposible excusas con el transporte o la lluvia
el profesor vive allí enfrente en los bajos
incluso por eso fue posible nuestro acuerdo
yo le guardo la carne en nuestro refrigerador y le fabrico hielo porque él
no tiene temporalmente refrigerador
y él me da un curso sistematizante
de marxismo-leninismo
cuando le queda tiempo
así es la vida
entre personas cojonudas como se dice en el Vedado
él es mejor que yo porque cumple el pacto como
un profesor de piano salvadoreño
amenazado por el fantasma finimensual del hambre
y a mí en ocasiones se me olvida
meter las cajuelas de agua al congelador y una vez le robé un bistec
nunca lo sabrá.

A las tres y cuatro minutos llega
le ofrezco ron o café
el acepta el café
yo beberé un poco de ron
luego lo piensa mejor y se toma mi ron
y yo tomo el café y otro ron
y hablamos un poco de El Salvador y de Chile
y de un abominable homenaje al Che hecho o más bien dicho cometido
anoche por los músicos y compañía
y de un espectáculo que deberíamos escribir
y de una vecina que no viene al caso
pero que sirve para poner las cosas en su lugar
y él comienza a aclarar su voz tosiendo de una manera rarísima
operación que repetirá cada cinco minutos
hasta poner nerviosos a quienes lo oigan por casualidad
o sea sin seguir lo que dice
y como agotamos el prólogo y ninguno de los dos fuma
entra en materia:

No vale la pena en el siglo XX estudiar el marxismo si no se estudia en relación con la revolución, mejor sí con una revolución que estamos haciendo. Los “marxismos” de nuestro siglo deben estudiarse en el seno de la realidad concreta en que se produjeron. En el caso de Lenin, no debemos estudiarlo fuera del contexto de las revoluciones rusas.

El caso de Rusia, para la vieja tradición marxista del siglo XIX, era como es hoy el caso de América Latina para cierta ortodoxia, digamos, europeizante. Europa era, para aquella tradición, el lugar de la revolución. Rusia era un lugar “atrasado”, no cumplía los requisitos que el marxismo parecía exigir para el desarrollo de un proceso revolucionario en el sentido comúnmente admitido entonces.

La explotación nacional de los gran-rusos no era ejercida como la de los ingleses, los franceses.

Y en la economía rusa, había capitales extranjeros en actividad.

Todo un nudo de explotación, de explotaciones entrecruzadas, tendería a extraviar la dirección principal de la toma de conciencia y de la acción inmediata de los explotados:

– La explotación de los pueblos del imperio por la clase dominante rusa.

– La explotación social del pueblo ruso por la monarquía, los nobles y los terratenientes.

– La explotación de los capitales extranjeros.

– La explotación nacional por medio del impuesto.

El imperio inglés, por el contrario, no admitía en su seno capitales extranjeros; proponía el comercio abierto y propugnaba los impuestos.

Mientras el Estado ruso aspiraba a la unidad nacional “desde arriba” (el zar como elemento unificador de la gran nación encabezada por los eslavos), los colonialistas ingleses no aspiraban a que sus explotados se volvieran ingleses.

Además, si el Estado nacional ruso se formó sólidamente en base al absolutismo, los nuevos estados europeos habían surgido de la revolución democrático-burguesa.

En Rusia, el carácter sagrado del zar era la explicación del Estado. Eso quiere decir, para lo que nos interesa que además de la debilidad y complejidad económico-social, había la debilidad y complejidad ideológico-política. La dominación en Rusia no tenía los recursos democrático-burgueses.

Pero, y esta es una diferencia importante con respecto a América Latina, Rusia era un solo Estado unificado, con recursos centralizados.

Llaman a la puerta
es Manolito el hijo de la encargada del edificio
un niño con un potencial energético
como para iluminar Tokio por diez años
trae una circular del Comité de Defensa
advirtiendo que la próxima semana vendrán a medirnos
en la segunda fase de estudio sobre el crecimiento de la población
cubana
le digo a Manolito que nosotros no somos cubanos
y no entramos en el estudio
y que además no nos hicieron la primera medición
de manera que nadie podrá saber si hemos crecido
pero como el niño se niega a creer que no seamos cubanos
tomo la circular y vuelvo a Lenin.

En coalición con los sectores más reaccionarios de diversas zonas de Europa, Rusia se había convertido en el gendarme del continente: gendarme ora antinapoleónico, ora antialemán, ora antiinglés, de acuerdo al interés contratado.

Por cumplir esa función, Rusia tuvo ferrocarriles construidos con capital francés. Y grandes fábricas contradictorias, como la Putílov, que era la más grande del mundo y sin embargo sólo disponía del dos por ciento de la población obrera rusa.

Me llaman de la Central Telefónica
hay definitivas dificultades para llamar a Jill a Nueva York
la comunicación se restablecerá recién mañana por la tarde paciencia
repito todos los números en dos idiomas
pero él ha continuado hablando en todo momento.

A pesar de todo, la ideología demoburguesa tuvo su entrada con el “progreso”. La fractura entre el absolutismo y los intelectuales no llegó a la revolución.

Evidentemente algo me he perdido.

“La explotación que no admite la democratización impide que quienes comen de las sobras de la mesa opulenta puedan hacer su revolución. Los intelectuales rusos tuvieron entonces que “ir al pueblo”.

La población los acepta como santos modernos que predicaban la emancipación por medio de ideas confusas: la eslavofilia, inclusive. Que creían que la gran familia eslava sin señores, la eslavofilia populista, era la gran solución, sin necesidad de la revolución democrático- burguesa a la europea. Propugnaban entonces la vuelta a la comunidad rural y decían que en Rusia el capitalismo “no era necesario”.

En un marco nacional de tradiciones comunitarias fuertes (otchina, mir), se produjo en 1861la liberación de los siervos de la gleba.

En la práctica, frente a los golpes de la realidad, la solución populista se fue clarificando. Se comprendió que no bastaba con “ir al pueblo”. Y apareció entonces el siguiente planteamiento: “Hay que matar a los señores”. Y nació el terrorismo populista.

Pero cuando se ejecutó a Alejandro II subió al trono otro Alejandro igual o peor, Alejandro III, y el pueblo ruso no se alzó en armas, como se esperaba.

Se dice que Lenin manifestó frente al cadáver de su hermano: “Ese no será nuestro camino”.

Pero no debemos olvidar que el hermano de Lenin, ahorcado por terrorista y por negarse a pedir clemencia, había leído El Capital. Su discurso, en ocasión de ser condenado por el tribunal que lo juzgó, recoge ejemplarmente los puntos de vista avanzados de aquella época.

Los terroristas que configuran un momento importantísimo de la tradición revolucionaria rusa. Hay que leer a Lenin: “a qué herencia renunciamos”.

El marxismo surge en su primera etapa en Rusia entre los no terroristas (Plejánov, por ejemplo), pero no porque fueran no terroristas, sino por su posición frente al problema del capitalismo, frente al problema de si en Rusia iba a haber o no desarrollo capitalista. Y el mismo Plejánov, llamado el padre del marxismo ruso, apoyó en su propaganda a los terroristas. Fue el problema del capitalismo en Rusia el que definió a los verdaderos marxistas, no el hecho de que fueran o no terroristas. ¿Para llegar al socialismo en Rusia había que pasar por el capitalismo? ¿Se podría ir al socialismo por la evolución de las comunas campesinas rusas? ¿Qué sector social dirigiría uno u otro proceso?

Vera Zasúlich y Plejánov comenzaron a predicar a Marx: surgieron las Uniones de Estímulo al Proletariado.

Fueron los marxistas rusos quienes dijeron que la revolución no estaba a la vuelta de la esquina, que había que desarrollar el capitalismo para desarrollar al proletariado, su sepulturero. En la medida en que se absolutizó esta concepción, apareció el marxismo “legal”.

El marxismo ruso estaba aún confuso en lo de ser proletario o burgués y nadaba en el economicismo.

En esas condiciones, la discusión tuvo diversos efectos en cada sector social: “sindicalismo sin política en el movimiento obrero, teoricismo abstracto entre los intelectuales” La evolución de la línea del “socialismo como antieslavofilia” produjo muchos intelectuales traidores. La premisa corruptora y acomodadora era lo suficientemente general: mientras no haya clase obrera desarrollada, lo más que podemos hacer es propaganda. Struve llegaría a ser agente de Stolypin.

Pero entonces llegó el comandante y mandó a parar. Lenin planteó: ¿A qué nivel deberá llegar el desarrollo del capitalismo en Rusia para hacer una revolución anticapitalista? En El desarrollo del capitalismo en Rusia , Lenin dice no (para fines revolucionarios, para ir al socialismo) a la comunidad rusa y demuestra que el desarrollo capitalista en su inmenso país es ya para entonces un hecho indiscutible, una realidad. El problema verdadero era: “cómo y cuándo montarse en ese desarrollo capitalista, para negarlo”.

En este nudo problemático estaban ubicados dos problemas básicos: el de la clase social dirigente y el de la organización revolucionaria dirigente. Si la formación social rusa era de dominante capitalista esa clase social tenía que ser el proletariado y esa organización el partido marxista del proletariado.

Lenin distingue el sujeto teórico-histórico de la revolución (el proletariado como clase, que deriva del modo de producción) y su sujeto político-práctico (la vanguardia, que deriva de la formación social), que representa no ya al proletariado en sí, dominado económica, política e ideológicamente, sino el proletariado para sí, consciente del lugar que ocupa en el proceso de producción y de sus propios intereses de clase.

Hace su primer alto recapitulador en la exposición
y según el método acordado
volvemos al punto de partida para discutir los conceptos
anotados en mi libreta
los niños del vecindario cantan en la calle de mala manera
juegan a imitar al héroe lánguido
de la película “La vida sigue igual”
lo cual es por lo menos incongruente con todo.

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CONTRA QUIÉN ES ESTE LIBRO

Contra los especialistas en podrir situaciones revolucionarias
y echarlas al cesto de las manzanas para tratar de podrir a las demás
contra los que incluso cuando han abordado de lleno la cuestión
se han esforzado por eludirla
contra los full-backs de la burguesía
contra los filisteos los semifilisteos y los polifilisteos
contra los célebres a lo Eróstrato
que nacieron para acusar de blanquista a la naturaleza y a la historia
contra los que gustan tanto de las citas y las sentencias
que terminan por defenderlas de la revolución
contra quienes piensan que la gran obra de Marx
fue prevenir a la clase obrera contra el revolucionarismo excesivo
y le dan un contenido deportivo a su frase
“hacer saltar toda la maquinaria del Estado”
contra los acólitos de la bernsteiniada de toda época de fuego
contra los radicales pasivos
y los portaestandartes de la espera
contra los que se pasan con armas y bagajes al oportunismo
contra los que van a buscar sus armas y bagajes en el oportunismo
contra quienes no usan sus armas y bagajes contra el oportunismo

Fuente UN LIBRO ROJO PARA LENIN. Poema-collage (La Habana 1970-1973)

DIARIO DE CAMPAÑA DE CABO HAITIANO A DOS RÍOS. JOSÉ MARTÍ

A 125 años de que José Martí, Apóstol de la Independencia de Cuba, cayera en combate, publicamos nuevamente su diario de campaña. Queremos recordarlo vivo, cabalgando hacia la inmortalidad. Desde hoy, 4 de mayo, hasta el próximo día 19, revisitaremos diariamente sus últimos pasajes vitales y lo acompañaremos en su mirada amorosa a la tierra que lo vio nacer. Hoy Martí es gloria y aliento de todas las cubanas y cubanos dignos. Vive en su pueblo y en la Humanidad. Va en nosotros y jamás permitiremos que conozca la muerte. (OG)

Dia 4 de mayo de 1895

José MartíMARTÍ 1Se va Bryson. Poco después, el consejo de guerra de Masabó. Violo y robó. Rafael preside, y Mariano acusa. Masabó sombrío, niega: rostro brutal. Su defensor invoca nuestra llegada, y pide merced. A muerte. Cuando leían la sentencia, al fondo del gentío un hombre pela una caña. Gómez arenga.  “Este hombre no es nuestro compañero: es un vil gusano.”

Masabó, que no se ha sentado, alza con odio los ojos hacia él. Las fuerzas, en gran silencio, oyen y aplauden: “¡Que viva!” Y mientras ordenan la marcha, en pie queda Masabó, sin que se le caigan los ojos, ni en la caja del cuerpo se vea miedo: los pantalones, anchos y ligeros, le vuelan sin cesar, como a un viento rápido. Al fin van, la caballería, el reo, la fuerza entera, a un bajo cercano; al sol.Grave momento, el de la fuerza callada, apiñada. Suenan los tiros, y otro más,y otro de remate. Masabó ha muerto valiente. “Cómo me pongo, Coronel? ¿De frente o de espalda?” “De frente.” En la pelea era bravo.

DE CABO HAITIANO A DOS RÍOS

ALTO A LA AGRESIÓN CONTRA CUBA. TODA NUESTRA SOLIDARIDAD

Declaración del Comité Internacional Paz, Justicia y Dignidad a los Pueblos.

mail

A la larga lista de atentados terroristas contra Cuba y sus representaciones diplomáticas en el exterior organizados y financiados desde EE.UU, se sumó hoy jueves 30 de abril, el ataque armado a la sede de la Embajada de Cuba en Washington.

Desde el Comité Internacional Paz, Justicia y Dignidad a los Pueblos, repudiamos con todas nuestras fuerzas esta nueva agresión, que lejos de parecer un hecho aislado está estrechamente vinculado a la política de odio y agresividad extrema del gobierno de Donald Tump.

Junto al recrudecimiento brutal del bloqueo, que impide a Cuba adquirir equipos e insumos para enfrentar la pandemia, alimentos y combustible, con apenas 24 horas de diferencia el arrogante secretario de Estado Mike Pompeo fue portavoz de una campaña infame, basada en la calumnia y la mentira contra la cooperación médica internacional cubana que enfrenta la Covid-19 en el mundo.

Sin el menor pudor Pompeo, que ha reconocido que la CIA le enseñó a mentir, robar y engañar, criticó a Sudáfrica y Qatar por solicitar la cooperación de la Brigada Médica Cubana Henry Reeve especializada en Situaciones de Desastres y Graves Epidemias para enfrentar la Covid-19.

En este clima de extrema hostilidad de EE.UU, que llega a límites inhumanos en medio de una pandemia, se ejecutó el atentado contra la Embajada.

Desde todo el mundo se expresa la condena a un acto cobarde y criminal que entre los daños materiales, hizo blanco en la escultura que preside la entrada de la Embajada, como agravio a todo el pueblo cubano, la sagrada escultura de José Martí, poniendo en serio peligro la integridad física de los funcionarios y diplomáticos cubanos que se encontraban allí y los vecinos estadounidenses que se horrorizaron ante la secuela de tiros que los despertaron en la madrugada.

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UN IMPERIO EN DECADENCIA. TERRORISMO RESIDUAL Y FUNDAMENTALISMO BÁRBARO. STELLA CALLONI

embajada en washington

STELLA CALLONI

El atentado contra la sede de la embajada de Cuba en la madrugada de este jueves 30 de abril en Washington nunca podría haberse concretado sin complicidad del poder, ya que se trata una zona en el barrio de las sedes diplomáticas  especialmente custodiadas, lo que nos recuerda, que sin la complicidad de los servicios de inteligencia.  no se hubiera  podido producir en septiembre de 1976 el asesinato del ex canciller chileno Orlando Letellier, refugiado de la dictadura de Augusto Pinochet en Estados  Unidos,  quien  murió en el acto junto a sus secretaria  Ronny Mofit , resultando herido el esposo de esta Michael Mofit, cuando el automóvil en que viajaban explotó por una bomba a control remoto colocada por terroristas cubano- americanos, a instancias del  dictador y con conocimiento del entonces jefe de la CIA George Bush(padre).

El mundo debe reaccionar rápidamente ante este ataque, que además es un mensaje terrorista para sus asociados, como sucedió en el caso de la embajada de Venezuela  atacada y ocupada en medio de la guerra contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro en Washington, lo  que desató una serie de ataques contra sedes diplomáticas de ese país en distintos lugares.

embajada washington

Los disparos contra la embajada de Cuba, se producen en el marco de una guerra unilateral declarada por el gobierno  del presidente Donald Trump y sus asesores, que expresan un fundamentalismo bárbaro en este siglo XXI  contra Cuba, Venezuela y Nicaragua, China, Siria, Irán y otros tratando de encubrir en estos momentos la crisis económica  que está asolando  al capitalismo salvaje en su hora cero.

También se produjo en medio del desastre humanitario provocado por la pandemia del coronavirus,  ignorada por la  soberbia y el desprecio de Trump   por el pueblo estadounidense  y  los pueblos del mundo ante la “peste”  que cayó como un huracán en un país sin defensas sociales ni morales, y con infraestructuras básicas  totalmente insuficientes, acabando con el “sueño americano” para ellos y para todos.

Creyendo que aún se puede salir  huyendo hacia adelante, se han convertido en los creadores sistemáticos de contradicciones como nunca antes y en la desesperación recurren a mentiras tan burdas  como ineficaces, que sólo funcionan por la enorme concentración  de los medios de comunicación masiva que operan bajo las órdenes del Pentágono, actuando como agentes  mercenarios de la guerra mediática, psicológica, sin lo cual los planes guerreristas  no podrían prosperar, como hemos visto en estos años.

En medio de la pandemia, tratando de encubrir la realidad de la decadencia y brutalidad que precede al final del  imperio,  el gobierno de Trump no sólo envió la flota  al Pacífico Sur y al Caribe amenazando con invadir a Venezuela y posiblemente lo intentaran contra Cuba, sino que también desplegó una campaña desesperada y brutal contra esos países, mientras que Isarel bombardeaba Siria que también  enfrenta la pandemia tratando de reconstruirse entre las ruinas que dejan los invasores y el pueblo palestino es también víctima cotidiana de la política de exterminio del ejército israelí.

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BUEN ABAD: “ESTAMOS TAN INFECTADOS DE OPORTUNISMO COMO DE CORONAVIRUS”. ENTREVISTA DE LEO VÁZQUEZ

El filósofo y periodista mexicano Fernando Buen Abad señala que la pandemia ha profundizado los males del sistema dominante, pero advierte que también podría convertirse en una oportunidad para encauzar las luchas de la clase trabajadora, al tiempo que resalta el valor de las estrategias regionales y el rol de los medios.

buen abad entrevista canal abierto

LEO VÁZQUEZ

Redacción Canal Abierto | Fernando Buen Abad Domínguez es especialista en filosofía de la comunicación y política, periodista y director de cine entre otras muchas cosas. Integra el Consejo Consultivo de Telesur y dirige, en Argentina, donde vive hace varios años, el Centro Universitario para la Comunicación Sean MacBride de la Universidad Nacional de Lanús.

Su mirada sobre la importancia de la nueva relación Buenos Aires-DF que inauguraron Alberto Fernández y Andrés Manuel López Obrador antes del recambio presidencial en nuestro país, resulta un valioso disparador para intentar observar cuales son las posibilidades de salir de la crisis que generó la pandemia, mirando hacia adelante.

“No recuerdo cosa más hipócrita que ver a tipos como Macri o Donald Trump abogar por la asistencia médica a los pueblos. En esa emboscada ideológica hay un trabajo que se debe hacer”, anota.

Con el foco puesto en las maniobras ventajeras de los poderes dominantes, en las alternativas que plantea la compleja situación para las clases obreras y sociales postergadas, en la capacidad que tienen las empresas de medios para borrar las virtudes de la democracia y en la necesidad impostergable de generar un cambio revolucionario en las políticas comunicacionales a nivel regional, transcurre esta conversación con Canal Abierto.

¿Es necesario, o posible, pensar en la posibilidad de un nuevo orden global post coronavirus?

– La propia aparición de esta pandemia ocurre en el contexto del desarrollo mismo del capitalismo, no es un problema ajeno a la crisis general del capitalismo, y lo que ha hecho es agudizar contradicciones internas del sistema que hoy se muestran con toda su desnudez.

Un modelo que no ha invertido jamás lo necesario, por ejemplo en salud pública, que se ha desentendido casi totalmente del cuidado de la salud de los pueblos, obviamente tenía que reventar ante un caso como este. Si esto va a modificar el futuro de la humanidad, si está cambiando las vidas, yo anhelo que sí, porque lo peor que nos puede pasar es tener desnudo al sistema y que ni siquiera nos percatáramos. Por lo demás, las transformaciones no dependen del sistema que produjo esto, y esa es otra de las disquisiciones que hay que plantear, con qué modelos alternativos, con qué salidas organizadas se puede superar esta situación.

¿Cree que la situación puede representar un impulso para las luchas de las clases trabajadoras y los sectores postergados?

– Estoy convencido que sí. La clase trabajadora tiene un instinto que le permite identificar su papel en las distintas circunstancias. Pero tampoco es tan simple ni mecanicista el problema, porque por otro lado también el establishment se las ingenia para generar sus propios sistemas de defensa. Entonces también se pone en evidencia algo que ha venido siendo nuestra debilidad histórica, en las fuerzas de izquierda y demás, que es la crisis de dirección revolucionaria. Sin orientación y organización, esta gran fuerza que se multiplica en el mundo entero, se puede diluir.

¿Qué sensaciones le genera ver a los representantes y defensores del libre mercado ponderando el rol del Estado?

– A mí me produce mucho rechazo el oportunismo. Estamos tan infectados de oportunismo como de coronavirus. Donde uno corre una cortina hay cuarenta tipos esperando para treparse al tren de la situación. Es verdad que hoy estamos llenos de gurúes, de conferencistas y peroratas que pretenden ofrecer cada cual caminos, salidas y respuestas a cosas que en general ignoran. Pero esto es parte de la dinámica de la hipocresía del capitalismo. No recuerdo cosa más hipócrita que ver a tipos como Macri o Donald Trump abogar por la asistencia médica a los pueblos. No nos olvidemos que los grandes poderes concentrados son los que les escriben el guion, y hoy por hoy es imperativo de ese establishment anestesiar a las masas. Ese es el oficio del reformismo, de los sectores de la vida política que viven para frenar los procesos transformadores. Además ahora mismo también tienen una gran crisis de discurso, porque no saben que inventar para justificar que el Estado tiene que intervenir. En esa emboscada ideológica hay un trabajo que se debe hacer y no se está haciendo.

Y esa trampa discursiva posibilita la llegada al gobierno de personajes como Bolsonaro, Trump o el propio Mauricio Macri…

– Trabajadores comunes, de a pie, como la clase trabajadora norteamericana o brasileña, de pronto ven a alguien que pega un grito y quiere poner orden en una situación caótica, y escuchan eso, porque la verdad es que hay un apetito enorme de frenar esta pachanga obscena que es el capitalismo. Pero el problema es que aparecen estos que son globos de ensayo para producir emboscadas como la que está padeciendo Brasil, Estados Unidos y todos los pueblos de Europa con la dictadura financiera.

¿De qué manera está analizando el nuevo mapa político en su país?  

– La conducta que se ha seguido respecto al manejo financiero de la crisis es un aspecto crucial, porque hay un sector de la oligarquía, de la burguesía mexicana, que está acostumbrado históricamente a manejar a su antojo todos los fondos del Estado. Resulta que ahora se encontró con un presidente que está luchando contra la corrupción declaradamente, y que les ha cerrado la llave a todos. Ahí hay una desesperación grande de estos sectores, porque siempre aprovecharon las crisis para hacer negocios. Entre otras muchas cosas, lo que está pasando con la pandemia es que hay un sector que se está enriqueciendo como nunca. Y esos sectores hoy, cuando se encuentran con líderes como López Obrador, que ha tenida una dirección económica distinta, les duele muchísimo. Por otro lado hay un pueblo que esta movilizado, disputando en muchos frentes ese campo de sentido.

¿Le parece que el vínculo México-Argentina puede ser el que promueva un nuevo rumbo para el continente a la salida de la pandemia?

– Yo creo que mucho antes. Se van a empezar a abrir en las siguientes etapas del desarrollo de la pandemia necesidades regionales concretas, porque, por ejemplo, ayer Naciones Unidas advirtió sobre un problema de crisis alimentaria a nivel global. Qué mejor que tener un acuerdo regional que pudiera, entre dos potencias como México y Argentina, desarrollar un convenio para intercambiar productos, desarrollar un eje energético, hay una agenda muy rica que en términos de la situación actual podría abrir cauces muy interesantes. Esto metería al congelador de la historia al Grupo de Lima, que quedaría incapacitado para prevalecer por su propia razón de ser pero además por sus crisis internas. Es un momento particularmente interesante para profundizar la opción que se abrió con el encuentro Fernández-López Obrador y la propia dinámica de la crisis nos va a llevar a acelerar intercambios, yo soy de los más optimistas en eso, porque veo la posibilidad de sumar a esto a Cuba, a Venezuela, a las voluntades que alcancen a  vislumbrar una alianza de cara a cómo se va a salir de la pandemia. México está proponiendo que tiene que ser con la creación de empleos, poniendo recursos en los bolsillos de los trabajadores, para que eso reactive la tarea productiva. Seguir leyendo BUEN ABAD: “ESTAMOS TAN INFECTADOS DE OPORTUNISMO COMO DE CORONAVIRUS”. ENTREVISTA DE LEO VÁZQUEZ

RECUERDOS DE PERIODISTA. GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

GABO, MASETTI Y WALSH EN CUBA

Si bien coincidimos en que respetar fechas para publicar notas puede ser un fetiche, también encontramos cierto regocijo en hacerlo. En la misma semana de aniversario de la partida física de Gabriel García Márquez y de la Epopeya de Playa Girón en Cuba, la reflexión del escritor en torno al periodismo de Walsh y Masetti en Cuba.
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Gabo

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ*

Uno de mis mejores recuerdos de periodista es la forma en que el Gobierno revolucionario de Cuba se enteró, con varios meses de anticipación, de cómo y dónde se estaban adiestrando las tropas que habían de desembarcar en la bahía de Cochinos. La primera noticia se conoció en la oficina central de Prensa Latina, en La Habana, donde yo trabajaba en diciembre de 1960, y se debió a una casualidad casi inverosímil. Jorge Ricardo Masetti, el director general, cuya obsesión dominante era hacer de Prensa Latina una agencia mejor que todas las demás, tanto capitalistas como comunistas, había instalado una sala especial de teletipos sólo para captar y luego analizar en junta de redacción el material diario de los servicios de Prensa del mundo entero. Dedicaba muchas horas a escudriñar los larguísimos rollos de noticias que se acumulaban sin cesar en su mesa de trabajo, evaluaba el torrente de información tantas veces repetido por tantos criterios e intereses contrapuestos en los despachos de las distintas agencias y, por último, los comparaba con nuestros propios servicios. Una noche, nunca se supo cómo, se encontró con un rollo que no era de noticias sino del tráfico comercial de la Tropical Cable, filial de la All American Cable en Guatemala. En medio de los mensajes personales había uno muy largo y denso, y escrito en una clave intrincada. Rodolfo Walsh, quien además de ser muy buen periodista había publicado varios libros de cuentos policiacos excelentes, se empeñó en descifrar aquel cable con la ayuda de unos manuales de criptografía que compró en alguna librería de viejo de La Habana. Lo consiguió al cabo de muchas noches insomnes, y lo que encontró dentro no sólo fue emocionante como noticia, sino un informe providencial para el Gobierno revolucionario. El cable estaba dirigido a Washington por un funcionario de la CIA adscrito al personal de la Embajada de Estados Unidos en Guatemala, y era un informe minucioso de los preparativos de un desembarco armado en Cuba por cuenta del Gobierno norteamericano. Se revelaba, inclusive, el lugar donde iban a prepararse los reclutas: la hacienda de Retalhuleu, un antiguo cafetal en el norte de Guatemala. Idea magistral.

Un hombre con el temperamento de Masetti no podía dormir tranquilo si no iba más allá de aquel descubrimiento accidental. Como revolucionario y como periodista congénito se empeñó en infiltrar un enviado especial en la hacienda de Retalhuleu. Durante muchas noches en claro, mientras estábamos reunidos en su oficina, tuve la impresión de que no pensaba en otra cosa. Por fin, y tal vez cuando menos lo pensaba, concibió la idea magistral. La concibió de pronto, viendo a Rodolfo Walsh que se acercaba por el estrecho vestíbulo de las oficinas con su andadura un poco rígida y sus pasos cortos y rápidos. Tenía los ojos claros y risueños detrás de los cristales de miope con monturas gruesas de carey, tenía una calvicie incipiente con mechones flotantes y pálidos y su piel era dura y con viejas grietas solares, como la piel de un cazador en reposo. Aquella noche, como casi siempre en La Habana, llevaba un pantalón de paño muy oscuro y una camisa blanca, sin corbata, con las mangas enrolladas hasta los codos. Masetti me preguntó: “¿De qué tiene cara Rodolfo?”. No tuve que pensar la respuesta porque era demasiado evidente. “De pastor protestante”, contesté. Masetti replicó radiante: “Exacto, pero de pastor protestante que vende biblias en Guatemala”. Había llegado, por fin, al final de sus intensas elucubraciones de los últimos días.

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Masetti

Como descendiente directo de irlandeses, Rodolfo Walsh era además un bilingüe perfecto. De modo que el plan de Masetti tenía muy pocas posibilidades de fracasar. Se trataba de que Rodolfo Walsh viajara al día siguiente a Panamá, y desde allí pasara a Nicaragua y Guatemala con un vestido negro y un cuello blanco volteado, predicando los desastres del apocalipsis que conocía de memoria y vendiendo biblias de puerta en puerta, hasta encontrar el lugar exacto del campo de instrucción. Si lograba hacerse a la confianza de un recluta habría podido escribir un reportaje excepcional. Todo el plan fracasó porque Rodolfo Walsh fue detenido en Panamá por un error de información del Gobierno panameño. Su identidad quedó entonces tan bien establecida que no se atrevió a insistir en su farsa de vendedor de biblias.

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Walsh

Masetti no se resignó nunca a la idea de que las agencias yanquis tuvieran corresponsales propios en Retalhuleu mientras que Prensa Latina debía conformarse con seguir descifrando los cables secretos. Poco antes del desembarco, él y yo viajábamos a Lima desde México y tuvimos que hacer una escala imprevista para cambiar de avión en Guatemala. En el sofocante y sucio aeropuerto de la Aurora, tomando cerveza helada bajo los oxidados ventiladores de aspas de aquellos tiempos, atormentado por el zumbido de las moscas y los efluvios de frituras rancias de la cocina, Masetti no tuvo un instante de sosiego. Estaba empeñado en que alquiláramos un coche, nos escapáramos del aeropuerto y nos fuéramos sin más vueltas a escribir el reportaje grande de Retalhuleu. Ya entonces le conocía bastante para saber que era un hombre de inspiraciones brillantes e impulsos audaces, pero que, al mismo tiempo, era muy sensible a la crítica razonable. Aquella vez, como en algunas otras, logré disuadirle. “Está bien, che”, me dijo, convencido a la fuerza. “Ya me volviste a joder con tu sentido común”. Y luego, respirando por la herida, me dijo por milésima vez:

-Eres un liberalito tranquilo.

En todo caso, como el avión demoraba, le propuse una aventura de consolación que él aceptó encantado. Escribimos a cuatro manos un relato pormenorizado con base en las tantas verdades que conocíamos por los mensajes cifrados, pero haciendo creer que era una información obtenida por nosotros sobre el terreno al cabo de un viaje clandestino por el país. Masetti escribía muerto de risa, enriqueciendo la realidad con detalles fantásticos que iba inventando al calor de la escritura. Un soldado indio, descalzo y escuálido, pero con un casco alemán y un fusil de la guerra mundial, cabeceaba junto al buzón de correos, sin apartar de nosotros su mirada abismal. Más allá, en un parquecito de palmeras tristes, había un fotógrafo de cámara de cajón y manga negra, de aquellos que sacaban retratos instantáneos con un paisaje idílico de lagos y cisnes en el telón de fondo. Cuando terminamos de escribir el relato agregamos unas cuantas diatribas personales que nos salieron del alma, firmamos con nuestros nombres reales y nuestros títulos de Prensa, y luego nos hicimos tomar unas fotos testimoniales, pero no con el fondo de cisnes, sino frente al volcán acezante e inconfundible que dominaba el horizonte al atardecer. Una copia de esa foto existe: la tiene la viuda de Masetti en La Habana. Al final metimos los papeles y la foto en un sobre dirigido al señor general Miguel Ydígoras Fuentes, presidente de la República de Guatemala, y en una fracción de segundo en que el soldado de guardia se dejó vencer por la modorra de la siesta echamos la carta al buzón. Alguien había dicho en público por esos días que el general Ydígoras Fuentes era un anciano inservible, y él había aparecido en la televisión vestido de atleta a los 69 años, y había hecho maromas en la barra y levantado pesas, y hasta revelado algunas hazañas íntimas de su virilidad para demostrarles a sus televidentes que todavía era un militar entero. En nuestra carta, por supuesto, no faltó una felicitación especial por su ridiculez exquisita. Seguir leyendo RECUERDOS DE PERIODISTA. GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

LA PANDEMIA Y LA BATALLA VENIDERA. ÁNGEL GUERRA CABRERA

Por más que Trump haya supeditado criminalmente la gestión de la crisis al éxito empresarial, a sus payasadas y a su afán reeleccionista, un sistema basado en el lucro y atravesado por una profunda crisis multidimensional, no podía conseguir mucho más.

ESCORPIONES SUCIDÁNDOSE

ÁNGEL GUERRA CABRERA

GUERRITAUna formidable industria médica como la estadounidense,  dominada al extremo por la ganancia capitalista, se ha mostrado incapaz de enfrentar al coronavirus. Por más que Trump haya supeditado criminalmente la gestión de la crisis al éxito empresarial, a sus payasadas y a su afán reeleccionista, un sistema basado en el lucro y atravesado por una profunda crisis multidimensional, no podía conseguir mucho más.

El hecho es que Estados Unidos se ha visto superado en su desempeño frente al ataque del patógeno por el de países pobres y subdesarrollados como Argentina, Venezuela y México. No se diga Cuba, cuyo complejo científico y biomédico, con el apoyo de Raúl y Díaz-Canel, está consiguiendo valiosos hallazgos terapéuticos en el combate a la COVID-19, y, al final de la jornada, quedarán seguramente confirmados por sus positivos resultados. El férreo bloqueo de Estados Unidos no se lo ha podido impedir, como tampoco el rápido despliegue de 20 brigadas médicas para batir al virus desde el Caribe, pasando por África, hasta el mismo corazón de Europa occidental.

A diferencia de sus homólogos neoliberales, los presidentes Alberto Fernández y López Obrador han puesto en primer lugar el respeto a sus comunidades científicas y a la vida en la estrategia ante la enfermedad e impreso un sello social a la protección de los más necesitados. De la misma manera, Venezuela, donde el más despiadado cerco económico, la amenaza de acciones militares yanquis y los bajos precios del petróleo no han conseguido doblar al gobierno del presidente Maduro, que adoptó temprano una estrategia integral para proteger del patógeno a la población. La pandemia, magna tragedia planetaria, ha tenido en cambio la virtud de mostrar al total desnudo la incompatibilidad del neoliberalismo con la preservación de la vida y el carácter intrínsecamente genocida de este modelo.

Cuando Estados Unidos, no obstante su colosal avance científico y en medicina, encabeza tanto el conteo mundial de contagiados con casi 900 000 como el de fallecidos, con 45 150, queda claro que la ciencia, lejos de favorecer al ser humano, puede llegar a convertirse en su enemigo si no va acompañada del alto sentido humanista que le ha de ser intrínseco y no pasa de ser un instrumento al servicio exclusivo de las elites explotadoras del trabajo y depredadoras de la naturaleza. ¿Cómo es posible que médicos y enfermeros no hayan dispuesto ni siquiera de los equipos de protección personal indispensables para preservar su vida y la de los pacientes en la potencia del norte, que gasta anualmente 618 mil setecientos millones de dólares en publicidad y 8 mil billones de dólares en armamentos y guerras? ¿Que esos equipos hayan conformado, estimulado por una Casa Blanca de mercaderes, un lucrativo mercado negro especulativo, lejos del alcance de las instituciones de salud? He leído el conmovedor relato del  director de un hospital que para disponer de estos materiales tuvo que viajar lejos por ellos, haciendo pasar los camiones por trasportadores de alimentos para poder escapar al hostigamiento de las agencias federales. (www.commondreams./2020/04/20/ a snapshot for a system in breakdown )

De no haber sido por cuantiosos suministros chinos, México, Venezuela, Argentina  y Cuba no habrían dispuesto a tiempo de estos útiles indispensables para salvar la vida de médicos y pacientes. La Habana, por cierto, perdió un alijo de ventiladores debido a la compra de dos entidades proveedoras por una empresa estadounidense, que invocó el bloqueo para no entregarle el contrato pactado.

Ante el avance del virus, China y Rusia han mantenido un saludable espíritu de cooperación internacional en el marco de los principios de la ONU y de la Organización Mundial de la Salud, muy distante de las actitudes egoístas de Estados Unidos con respecto al mundo y de Alemania y Holanda con relación a los miembros mediterráneos de la Unión Europea (UE). Sería un milagro que la UE sobreviviera al doble embate de la pandemia y la magna depresión económica que se avecina con decenas de millones de desempleados. De la misma manera que asombra el liderazgo internacional que ha perdido Washington, una tendencia observada desde principios de siglo, pero extraordinariamente acelerada por Trump y su pandilla de blancos multimillonarios, sionistas tipo Jared Kushner y cristianos sionistas del talante del secretario de Estado Pompeo.

Ninguna epidemia es motor de cambio social, aunque dada la enorme magnitud de esta y la gigantesca crisis económica que la acompaña, sí puede servir de oportunidad para que las fuerzas populares y progresistas consigan avanzar resueltamente lo que no habían imaginado ni en sus sueños más optimistas. Pero en Washington es la ultraderecha trumpista la que hace aprobar ya en las cámaras planes que si acaso entregan migajas a los más necesitados y le sirven con cuchara gorda a los adinerados amiguetes. Ya Trump ha dicho que salvará a la maligna industria del petróleo de esquisto.

Twitter: @aguerraguerra

LA EXPANSIÓN VIRAL SE DETENDRÁ SI ACTUAMOS DE CONJUNTO  

Estados Unidos comete un crimen y lo saben sus funcionarios cuando, al atacar en medio de una pandemia la cooperación internacional que brinda Cuba, se propone privar a millones de personas del derecho humano universal a los servicios de salud. 

El impacto de la COVID19 puede medirse ya y podrá evaluarse en el futuro por la impresionante cantidad de personas infectadas, por las cifras inaceptables de muertes, por el daño indiscutible a la economía mundial, a la producción, el comercio, el empleo y los ingresos personales de millones de personas.  Es una crisis que rebasa con creces el ámbito sanitario.

La pandemia llega y se propaga en un escenario previamente caracterizado por la abrumadora desigualdad económica y social entre y dentro de las naciones, con flujos migratorios y de refugiados sin precedentes; en el que la xenofobia y la discriminación racial vuelven a aflorar; y en el que los impresionantes avances de la ciencia y la tecnología, particularmente en materia de salud, se concentran cada vez más en el negocio farmacéutico y la comercialización de la medicina, en vez de dirigirse a asegurar el bienestar y la vida saludable de las mayorías.

Llega a un mundo lastrado por patrones de producción y consumo que se sabe son insostenibles e incompatibles con la condición agotable de los recursos naturales de los que depende la vida en el planeta, particularmente en los países más industrializados y entre las élites de los países en desarrollo.

Antes de que se identificara al primer enfermo, había 820 millones de personas hambrientas en el mundo, 2 mil 200 millones sin servicios de agua potable, 4 mil 200 millones sin servicios de saneamiento gestionados de forma segura y 3 mil millones sin instalaciones básicas para el lavado de las manos.

Ese escenario resulta más inadmisible cuando se conoce que a nivel global se emplean al año unos 618 mil 700 millones de dólares estadounidenses solo en publicidad, junto a un billón 8 mil millones de dólares estadounidenses en gasto militar y de armamentos, que resultan totalmente inútiles para combatir la amenaza de la COVID19, con sus decenas de miles de muertes.

El virus no discrimina entre unos y otros. No lo hace entre ricos y pobres, pero sus efectos devastadores se multiplican allí donde están los más vulnerables, los de menos ingresos, en el mundo pobre y subdesarrollado, en los bolsones de pobreza de las grandes urbes industrializadas. Se siente con especial impacto ahí donde las políticas neoliberales y de reducción de los gastos sociales han limitado la capacidad del Estado en la gestión pública.

Cobra mayores víctimas donde se han recortado los presupuestos gubernamentales dedicados a la salud pública.  Provoca mayor daño económico donde el Estado tiene pocas posibilidades o carece de opciones para salir al rescate de quienes pierden el empleo, cierran sus negocios y sufren la reducción dramática o el fin de sus fuentes de ingresos personales y familiares. En los países más desarrollados, produce más muertes entre los pobres, los inmigrantes y, específicamente en Estados Unidos, entre los afroamericanos y los latinos.

Como agravante, la comunidad internacional afronta esta amenaza global en momentos en que la mayor potencia militar, económica, tecnológica y comunicacional del planeta despliega una política exterior dirigida a atizar y promover los conflictos, las divisiones, el chauvinismo y posiciones supremacistas y racistas.

En instantes en que enfrentar globalmente la pandemia requiere impulsar la cooperación y estimular el importante papel de las organizaciones internacionales, particularmente la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), el actual gobierno de los Estados Unidos ataca al multilateralismo y busca descalificar el reconocido liderazgo de la OMS. Continúa, además, en su mezquina intención de aprovechar el momento para imponer su dominación y agredir a países con cuyos gobiernos tiene discrepancias.

Son ejemplos ilustrativos las recientes y graves amenazas militares contra la República Bolivariana de Venezuela y la proclamación anteayer, por parte del presidente de los Estados Unidos, del Día y la Semana Panamericanos del 14 al 18 de abril, acompañada de declaraciones neocoloniales e inspiradas en la Doctrina Monroe contra Venezuela, Nicaragua y Cuba, en recordación de la Conferencia Panamericana, condenada hace 130 años por José Martí. Por esos mismos días, se produjeron, en 1961, los combates de Playa Girón.

Otro ejemplo es el ataque inmoral y persistente contra el esfuerzo cubano de brindar solidaridad a aquellos países que han solicitado cooperación para enfrentar la COVID19. En vez de dedicarse a promover la cooperación y estimular una respuesta conjunta, altos funcionarios del Departamento de Estado de ese país dedican su tiempo a emitir declaraciones de amenaza contra aquellos gobiernos que, ante el drama de la pandemia, optan soberanamente por solicitar ayuda a Cuba.

Estados Unidos comete un crimen y lo saben sus funcionarios cuando, al atacar en medio de una pandemia la cooperación internacional que brinda Cuba, se propone privar a millones de personas del derecho humano universal a los servicios de salud. Seguir leyendo LA EXPANSIÓN VIRAL SE DETENDRÁ SI ACTUAMOS DE CONJUNTO  

CUBA MERECE QUE LEVANTEN LAS SANCIONES. PETER KORNBLUH

Personas caminan en calles de la Vieja Habana usando cubrebocas, como medida sanitaria ante el Covid-19. Foto: AP.

PETER KORNBLUH

PETER KORNBLUH 2El 25 de marzo, mientras un equipo de médicos y técnicos de salud cubanos instalaban hospitales de campo en la región de Lombardía, en el norte de Italia, para atender a miles de italianos infectados con el Covid-19, el Departamento de Estado emitió una alerta absurda, vía Twitter, contra aceptar la ayuda humanitaria cubana.

Los países que busquen la ayuda de Cuba para el Covid-19 deben someter los acuerdos a escrutinio y poner fin a los abusos laborales, declaraba el mensaje, y aseguraba que las misiones médicas internacionales cubanas llevan la única intención de compensar el dinero perdido el año pasado, cuando países como Brasil y Bolivia expulsaron a miles de médicos cubanos… decisión que ha venido a costarles caro ahora que el coronavirus se expande.

No importa que los miembros del equipo médico cubano en Italia estén arriesgando sus propias vidas para salvar las de los ciudadanos de una nación europea importante. O que Cuba, con un historial altamente exitoso de brindar apoyo de rápida respuesta a las víctimas de epidemias y desastres naturales, sea una aliada muy necesaria en la lucha internacional contra la peor amenaza que el mundo haya confrontado desde la Segunda Guerra Mundial. Para el gobierno de Donald Trump, lograr puntos políticos con burdos e injustificados ataques contra el compromiso humanitario de Cuba sigue siendo una alta prioridad.

Sin embargo, en este momento funesto, los esfuerzos punitivos de Washington por descarrilar la revolución cubana jamás han parecido más ruines y contraproducentes para los verdaderos intereses de seguridad nacional estadunidenses que ahora. Más que condenar los esfuerzos humanitarios de Cuba, Washington debería apoyarlos activamente. La forma más inmediata de hacerlo es suspender las sanciones estadunidenses, que ponen en serias dificultades los esfuerzos cubanos por salvaguardar a sus propios ciudadanos y llevar servicios médicos a muchos otros en el extranjero.

Como todas las naciones del planeta, Cuba lucha por contener la expansión del virus. El número de casos confirmados ha crecido de un puñado el 11 de marzo pasado –todos llevados a la isla por turistas extranjeros– a 186 al 31 de ese mes. Se ha internado a más de mil 500 personas que han presentado síntomas. El gobierno ha cerrado escuelas y hoteles, así como las fronteras del país.

Pero, a diferencia de la mayoría de las naciones, la capacidad de Cuba de enfrentar la pandemia es coartada por las severas sanciones estadunidenses. El embargo comercial de casi seis décadas continúa obstruyendo su capacidad de exportar e importar materiales necesarios de países como México.

Entre otras medidas punitivas, el gobierno de Trump ha penalizado a las compañías transportistas extranjeras que llevan carga de otros países a Cuba, lo que impide el flujo de comercio esencial para las necesidades cotidianas de los cubanos. De hecho, un embarque reciente de suministros médicos procedente de China fue puesto en riesgo cuando la compañía transportista estadunidense, citando las restricciones por el embargo, se negó a entregar los materiales a Cuba.

Dada la amenaza globalizada que enfrentamos, la seguridad del mundo depende de la contención humanitaria internacional. Una política exterior estadunidense de base humanitaria es el único enfoque que permitirá ganar la guerra contra este enemigo existencial.

Por estas razones, ahora está en marcha un movimiento para liberar a Cuba de las sanciones. El secretario general de la ONU, António Guterres, ha llamado a levantar sanciones contra países como Cuba, Irán y Venezuela para asegurar que puedan obtener provisiones esenciales. En este momento crucial, advirtió la alta comisionada para Derechos Humanos, Michelle Bachelet, tanto por razones de salud pública global como para apoyar los derechos y las vidas de millones de personas en esos países, las sanciones sectoriales deben ser aligeradas o suspendidas.

Temerosos de que las sanciones estadunidenses podrían costar la vida a sus familiares en la isla, cubano-estadunidenses están instando al gobierno de Trump a levantar las restricciones comerciales y económicas impuestas a Cuba por Estados Unidos. Una petición en español, publicada en Change.org, implora al presidente Trump que deje de obstruir la capacidad cubana de obtener alimentos, medicinas y equipo médico y, en cambio, extender la mano de la amistad y la solidaridad al pueblo cubano. Al primero de abril, más de 10 mil personas habían firmado la petición.

Y en Washington, una coalición de promotores de políticas, asociaciones y de derechos humanos ha llamado a suspender todas las restricciones y requerimientos de licencia que limitan las remesas, obstruyen la capacidad cubana de importar bienes comerciales y bloquean los donativos de suministros médicos como ventiladores, equipos de prueba, máscaras y guantes, necesarios para mitigar los efectos de la pandemia.

Estos tiempos sin precedente nos obligan a reconocer nuestra humanidad común y adoptar acciones inmediatas para limitar el sufrimiento humano, señala la declaración elaborada por el Centro para la Democracia en las Américas. Hacerlo demostrará la compasión estadunidense por el pueblo cubano.

Además, el levantamiento de sanciones demostrará también el reconocimiento de Cuba como un aliado invaluable en una lucha mundial que está redefiniendo el significado tradicional de la seguridad nacional e internacional. Más allá de Italia, Cuba tiene un papel vital en la batalla global por la supervivencia. A diferencia de Estados Unidos, en la confrontación con el coronavirus Cuba presta atención al llamado del secretario general de la ONU: Es la hora de la solidaridad, no de la exclusión.

*Coautor de Diplomacia encubierta con Cuba, publicado por el Fondo de Cultura Económica, y analista sobre Cuba en el Archivo de Seguridad Nacional, en Washington. Una versión de este artículo apareció en la revista The Nation.

Fuente: CUBADEBATE LA JORNADA

COVID-19 Y LA DIPLOMACIA DE LAS CAÑONERAS. JOHN SAXE-FERNÁNDEZ

SOLDADOS YANQUIS EN EUROPA
SAXECon la gunboat diplomacy (diplomacia de cañoneras) a mano, Trump intenta neutralizar la eficaz y bienvenida proyección médica de la Revolución cubana contra la pandemia del Covid-19, sin dejar la brutal ofensiva económica y paramilitar contra Venezuela. Para hacer el anuncio, Trump suspendió una conferencia de prensa en la Casa Blanca sobre la epidemia en Estados Unidos (EU) y se hizo acompañar de Mark Esper, secretario de Defensa de Estados Unidos. Hizo a un lado a médicos y especialistas en epidemiología para anunciar que estaba lanzando una operación mejorada contra el narcotráfico en el hemisferio occidental y proteger a su población del azote mortal de los narcóticosilegales.
MÉDICOSM CUBANOS LLEGANDO A ITALIA

El anuncio se hizo luego que el Departamento de Justicia, de manera unilateral y haciendo gala de una extraterritorialidad hemisférica mejorada, al incluir ahora al Covid-19 al lado de un despliegue naval en aguas cercanas a Venezuela, una intimidación propia de la diplomacia de las cañoneras, fuera de la institucionalidad y legalidad internacional instauradas desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. La justicia de EU acusó al presidente Maduro y otros altos cargos de su gobierno de tráfico de drogas y otros delitos. Así lo informó la BBC (bbc.com) en su edición del 2 de abril.

Desde el arribo de Trump a la Casa Blanca, en 2017, el pueblo bolivariano de Venezuela ha sido sometido, por la vía de letales e ilegales sanciones económicas, a un castigo colectivo que hasta 2018 llevaba unas 40 mil bajas civiles, mujeres, niños y hombres inermes. Todo un castigo que hasta nuestros días se estima en 100 mil almas junto a millones expulsados por los brutales efectos de las sanciones, presentados al público de CNN como fallas de Maduro,siguiendo el guion de atribuir todo, incluido el sabotaje al sistema eléctrico o hidráulico, al presidente.

Si el Covid-19 enseña algo es la debacle moral del horror infligido a la población por una diplomacia de cañoneras enfilada a contener la proyección hacia América Latina, el Caribe y, en verdad, al mundo de los amplios cuadros de médicos y científicos educados por la Revolución cubana, que siempre veló por la educación y la salud –toda una gesta bajo un implacable bloqueo de EU–, que permite enfrentar la explosión del Covid-19 dentro y más allá de la isla.

A los crímenes de lesa humanidad y de guerra, impunes hasta ahora, EU agrega medidas deleznables, por ejemplo, entorpecer el apoyo cubano a países latinoamericanos en su combate al Covid-19. Es todo un compendio de bajezas y criminalidad de Estado lanzados al rostro de las Naciones Unidas, de la Corte Penal Internacional, de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos localizada, of all places, en Washington sin ratificación.

Con el Covid-19 amenazante en el mundo, en medio de sanciones e intimidaciones, una pandemia que arrecia, cuyos costos humanos abarrotan morgues de hospitales y los cementerios repletos, es así como el coronavirus visibiliza lo que es la diplomacia de cañoneras al lado de la mortandad.

La operación en pos del petróleo venezolano incluye despliegues para-militares en territorios cercanos a Venezuela concertados por el Comando Sur con Bolsonaro y fuerzas y grupos del narcotráfico de Colombia, el mayor exportador de cocaína a Estados Unidos. La mejorada estrategia se refiere a adicionar despliegues navales a las (esas sí) ilegales y letales sanciones económicas, realizadas bajo la noción neonazi del castigo colectivo en momentos en que desde Cuba se envían brigadas médicas al mundo. Son brigadas sanitarias en 59 naciones, 37 de ellas con presencia de la pandemia ( La Jornada, 27/3/2020, p 31).

Cuba denunció a EU por “entorpecer la ayuda médica, y con otros países, China, Rusia, Irán y Venezuela… aboga en la ONU contra la politización de la pandemia. El canciller Bruno Rodríguez Padilla hizo la denuncia, ya que la isla apoya a decenas de naciones contra el Covid-19. Para Rodríguez, es Lamentable que mientras el Covid-19 amenaza a la humanidad, el gobierno de EU, en vez de poner fin al sistema ilegal de aplicar medidas coercitivas unilaterales, como el bloqueo a Cuba, dificulte el combate de la epidemia atacando a países que practican la solidaridad y cooperación internacional. ( Ibid)

Es precisamente esa solidaridad y cooperación contra el Covid-19 lo que Trump trata de neutralizar. Tal parece que usa el Covid-19 como arma de guerra y la fortaleza médica de Cuba le estorba en el dominio de territorios y recursos. La isla denunció en la ONU las presiones de EU para poner fin a las misiones médicas cubanas en Bolivia, Brasil y Ecuador.

EU amenazó a las naciones receptoras de la ayuda médica cubana. A la diplomacia médica de La Habana, Trump responde con buques, destructores, barcos de combate, aviones y helicópteros armados.

www.jsaxef.blogspot.com

Facebook: JohnSaxeF

Fuente: LA JORNADA

LOS EE.UU. DEBEN PONER FIN A LAS SANCIONES CONTRA IRÁN Y VENEZUELA. DANIEL KOVALIK Y OLIVER STONE

Acciones como la de Cuba con el crucero británico representan una muestra de humanidad y el tipo de solidaridad internacional que el mundo necesita en este momento
Two people tested for coronavirus in New York City following ...
Johannes Eisele/Getty Images

DANIEL KOVALIK Y OLIVER STONE

Con seguridad, algunos de ustedes pueden haber leído acerca de la conmovedora historia de Cuba al permitir que un crucero, rechazado por otros países, atracara en uno de sus puertos, aun cuando llevaba a bordo varios viajeros que habían dado positivo a la COVID-19. Este barco estaba lleno de ciudadanos, en su mayoría británicos, a los que se les permitió volar de vuelta a casa desde La Habana. Además, Cuba, junto con China, está enviando médicos y suministros a diversos países del mundo para ayudarles a combatir la pandemia.

Estas acciones representan una muestra de humanidad y el tipo de solidaridad internacional que el mundo necesita en este momento. Lamentablemente, el gobierno federal de Washington está demostrando lo contrario, al retirar a su personal de los Cuerpos de Paz de todo el mundo y, lo que es peor, al incrementar las sanciones contra países como Cuba, Irán, Venezuela y Nicaragua precisamente en el punto más álgido del brote de COVID-19. Entonces, es correcto decir que los EE.UU. están utilizando el virus contra estos países.

En cuanto a Irán, NPR (Radio Pública Nacional de Estados Unidos) informa que “el gran número de infecciones que atraviesa Irán preocupa a los expertos internacionales de la salud. Las sanciones de los Estados Unidos han estrangulado la economía del país y han dañado su sistema de atención médica”, y su capacidad para enfrentar la pandemia. El Ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Mohammad Javad Zarif, tweeteó que el país necesitaba urgentemente mascarillas, ventiladores y batas quirúrgicas y culpó a los Estados Unidos de lo que llamó “terrorismo económico”. Según se informa, debido a las sanciones, Irán es el único país del mundo que no puede comprar los medicamentos necesarios para luchar contra la pandemia.

Mientras tanto, Irán informa de que un iraní muere cada 10 minutos a causa de la COVID-19, y advierte de que “millones” de iraníes podrían morir como consecuencia del virus. ¡Millones! Si esto ocurriera, el gobierno de los Estados Unidos tendría una gran responsabilidad moral y legal, ya que estaría contribuyendo a la propagación de la pandemia en Irán.

En cuanto a Venezuela, las actuales sanciones contra ese país son un factor que lo priva de los medicamentos y suministros necesarios para combatir el virus. Y precisamente en medio de la pandemia, el Presidente Trump incrementa las sanciones contra ese país. Y lo hace con el pretexto de que el Presidente Nicolás Maduro está supuestamente traficando  drogas, aunque los propios datos del gobierno de EE.UU. desmientan esta afirmación. Pero el sufrimiento que causará el aumento de las sanciones de Trump será absolutamente real.

El último ejemplo, y bastante cruel, del aumento de la presión contra el país sudamericano, es la decisión del Fondo Monetario Internacional –plegándose a la coerción de EE.UU.–, de negarse a la solicitud de emergencia formulada por Venezuela de un préstamo –bastante modesto, por cierto– de apenas 5.000 millones de dólares para hacer frente a la pandemia del coronavirus.

Mientras sanciona a los países mencionados, Estados Unidos intenta con dificultad hacer frente a la pandemia en su propia casa. Sin embargo, encuentra los recursos y los medios necesarios para continuar sus guerras en Iraq y Afganistán y para apoyar la matanza saudí en Yemen que, entre muchas otras atrocidades, ha provocado el “mayor brote de cólera de la historia moderna, con más de un millón de casos”.

Como han advertido algunas personalidades religiosas, “las plagas exponen los cimientos de la injusticia” en nuestras sociedades. La pandemia actual está exponiendo no sólo las fallas totales de nuestro gobierno para proteger a sus ciudadanos, sino también su profunda falta de decencia en el trato con otras naciones. Es hora de una seria auto-reflexión moral sobre esta realidad tan triste, y de un cambio de rumbo inmediato antes de que se pierdan más vidas debido a la locura de nuestra nación.

Stone es un cineasta y autor premiado por la Academia. Kovalik enseña derechos humanos internacionales en la Facultad de Derecho de la Universidad de Pittsburgh y es autor de No más guerra: cómo Occidente viola el derecho internacional al utilizar la intervención “humanitaria” para promover sus intereses económicos estratégicos.

  Fuente: NY DAILY NEWS

Traducción: AJ

LA SALUD ES UN DERECHO HUMANO. ESO ES LO QUE ENTIENDE Y HACE CUBA

La campaña de descrédito del Gobierno de los Estados Unidos es inmoral en cualquier circunstancia. Es particularmente ofensiva para Cuba y el resto del mundo, en momentos  de una pandemia que nos amenaza a todos, y cuando todos deberíamos estar esforzándonos por promover la solidaridad y la ayuda a quienes la necesitan.

Desde las Naciones Unidas, y con una sola voz, la comunidad internacional,  reclama unidad y cooperación.  Reclama el fin de las guerras y conflictos. Reclama también el cese y la suspensión de los injustos bloqueos y las  medidas coercitivas unilaterales.  Apártense la mezquindad y la hostilidad.

La salud es un derecho humano. Eso es lo que entiende y hace Cuba.

Como dijera el Comandante en Jefe, Fidel Castro: “Cuba no realizaría nunca ataques preventivos o sorpresivos contra ningún oscuro rincón del mundo, en cambio nuestro país era capaz –y lo sigue siendo.- de enviar los médicos que se necesitan a los más oscuros rincones del mundo. Médicos y no bombas.”

(Información dada a conocer por Juan Antonio Fernández Palacios, subdirector de la Dirección General de Prensa, Comunicación e Imagen del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba.)

26 de marzo de 2020

Fuente: CUBAMINREX

EL INTERFERÓN CUBANO EN CHINA (II Y FINAL). ÁNGEL GUERRA CABRERA

INTERFERON ALFA 2B

ÁNGEL GUERRA CABRERA

GUERRITAEl interferón es una sustancia elaborada por células del sistema inmune de los animales vertebrados y puede ser producida en grandes cantidades en laboratorio. Refinado a partir de bacterias o levadura se le llama recombinante y contrarresta enfermedades virales mencionadas en la primera parte de este artículo. Es  útil también para coadyuvar a combatir ciertos tipos de cáncer y otras enfermedades virales como el covid 19.

Cuando China decidió emplear el interferón alfa 2B(IFRrec) en el combate al covid 19 no había suficientes cantidades  del fármaco en los almacenes de la empresa chino-cubana ChangHeber. Explica su directora ejecutiva Li Wenlan: “Al enterarse del grave brote del nuevo coronavirus en China y la urgente necesidad del interferón original para la producción de medicamentos antivirales, el lado cubano aplazó sus pedidos anteriores de importación a China. Además, designó un grupo de expertos cubanos para brindar ayuda a China”. Al diferir Cuba a favor de China la recepción de cantidades de IFRrec producidas por ChangHeber, fue posible acortar de unos 50 a 21 días el plazo para poner lotes del fármaco a disposición de los pacientes chinos.

La cooperación cubana fue mencionada en una conversación telefónica del presidente Xi Jinping con su homólogo cubano Miguel Díaz-Canel. Xi dijo que China aprecia mucho el entendimiento que la parte cubana y el propio presidente Díaz­-Canel han mostrado en los esfuerzos de China contra la epidemia. Es muy interesante que en esta plática, alrededor del 28 de febrero, ya el mandatario chino afirmaba que “la tendencia positiva” en la prevención y control del COVID 19 “estaba cobrando fuerza” y que su país tenía “plena confianza, capacidad y certeza” de que ganaría la batalla contra la epidemia. Los hechos han confirmado su afirmación, con el constante descenso del número de infectados en China y fallecidos, últimamente casi exclusivamente en Hubei, cuya capital Wuhan es el epicentro de la epidemia. El que se hayan cerrado ya los 16 hospitales provisionales habilitados en Hubei para el tratamiento del mal y que el lunes 5 solo se presentaron 19 casos en toda China, de ellos dos importados, demuestra la robustez, el humanismo y la capacidad de solucionar eficientemente muy complejos problemas que caracterizan al sistema socio político del gigante asiático, contrariamente a lo que afirman las calumnias y mentiras racistas, anticomunistas y antichinas de los medios hegemónicos occidentales.

En la plática telefónica, Xi añadió que China está dispuesta a continuar con la cooperación con Cuba en los campos de la medicina y el control de epidemias. China y Cuba “son buenos amigos, buenos camaradas y buenos hermanos que pueden depender el uno del otro en momentos difíciles y son tan cercanos como labios y dientes”. El líder chino recordó que este año se cumple el sexagésimo aniversario de las relaciones diplomáticas bilaterales y añadió que su país aprovechará la oportunidad para elevar a nuevos niveles los intercambios y la cooperación en distintos campos a partir de un nuevo punto de arranque histórico. No recuerdo haber leído palabras más cálidas del líder chino hacia otro país. Por su parte,  Díaz-Canel subrayó que esta experiencia ha demostrado plenamente la capacidad de movilización de China y las ventajas del sistema socialista. Añadió que la respuesta oportuna y efectiva de China hizo aportaciones sobresalientes al control de la propagación de la epidemia, lo cual ha sido muy apreciado por la comunidad internacional, incluyendo a la ONU y a la OMS. El interferón, ha dicho el doctor Luis Herrera fue la inspiración de la biotecnología cubana. El comandante Fidel, siempre visionario, tomó este producto como si fuera una palanca y alrededor del mismo desarrolló la producción natural y creó las bases para poder hacer un desarrollo intensivo de la ingeniería genética. La maduración de una industria biotecnológica en la isla se expresa con el surgimiento del potente Grupo Empresarial Biocubafarma que emplea más de 22 mil trabajadores, exporta a más de 50 países, posee 1800 patentes fuera de Cuba y sus ingresos anuales ascienden a alrededor de 2 mil millones de dólares, un rubro totalmente nuevo en las exportaciones cubanas, que, además, ha hecho una contribución sustantiva a la salud del pueblo.  Entre las instituciones adscritas al grupo están el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, el Centro de Producción de Animales de Laboratorio, el Centro Nacional de Biopreparados, el Centro de Inmunoensayo y el Centro de Inmunología Molecular.  Cuba ha creado medicamentos únicos muy prestigiosos:, entre otros, el Heberprot-P, para la cura del pie diabético;  la vacuna CIMAvax-EFG C ha abierto una esperanza para la supervivencia de las personas aquejadas de cáncer de pulmón; el PPG, se usa sobre todo para disminuir el colesterol, pero se ha demostrado que tiene efectos antiagregantes, antiisquémicos y antitrombóticos;  VA-MENGOC-BC es la única vacuna efectiva en el mundo que ataca los meningococos B y C.

Twitter:@aguerraguerra

Ver  EL INTERFERÓN CUBANO EN CHINA (I)

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