Archivo de la etiqueta: Cuba

LOS EE.UU. DEBEN PONER FIN A LAS SANCIONES CONTRA IRÁN Y VENEZUELA. DANIEL KOVALIK Y OLIVER STONE

Acciones como la de Cuba con el crucero británico representan una muestra de humanidad y el tipo de solidaridad internacional que el mundo necesita en este momento
Two people tested for coronavirus in New York City following ...
Johannes Eisele/Getty Images

DANIEL KOVALIK Y OLIVER STONE

Con seguridad, algunos de ustedes pueden haber leído acerca de la conmovedora historia de Cuba al permitir que un crucero, rechazado por otros países, atracara en uno de sus puertos, aun cuando llevaba a bordo varios viajeros que habían dado positivo a la COVID-19. Este barco estaba lleno de ciudadanos, en su mayoría británicos, a los que se les permitió volar de vuelta a casa desde La Habana. Además, Cuba, junto con China, está enviando médicos y suministros a diversos países del mundo para ayudarles a combatir la pandemia.

Estas acciones representan una muestra de humanidad y el tipo de solidaridad internacional que el mundo necesita en este momento. Lamentablemente, el gobierno federal de Washington está demostrando lo contrario, al retirar a su personal de los Cuerpos de Paz de todo el mundo y, lo que es peor, al incrementar las sanciones contra países como Cuba, Irán, Venezuela y Nicaragua precisamente en el punto más álgido del brote de COVID-19. Entonces, es correcto decir que los EE.UU. están utilizando el virus contra estos países.

En cuanto a Irán, NPR (Radio Pública Nacional de Estados Unidos) informa que “el gran número de infecciones que atraviesa Irán preocupa a los expertos internacionales de la salud. Las sanciones de los Estados Unidos han estrangulado la economía del país y han dañado su sistema de atención médica”, y su capacidad para enfrentar la pandemia. El Ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Mohammad Javad Zarif, tweeteó que el país necesitaba urgentemente mascarillas, ventiladores y batas quirúrgicas y culpó a los Estados Unidos de lo que llamó “terrorismo económico”. Según se informa, debido a las sanciones, Irán es el único país del mundo que no puede comprar los medicamentos necesarios para luchar contra la pandemia.

Mientras tanto, Irán informa de que un iraní muere cada 10 minutos a causa de la COVID-19, y advierte de que “millones” de iraníes podrían morir como consecuencia del virus. ¡Millones! Si esto ocurriera, el gobierno de los Estados Unidos tendría una gran responsabilidad moral y legal, ya que estaría contribuyendo a la propagación de la pandemia en Irán.

En cuanto a Venezuela, las actuales sanciones contra ese país son un factor que lo priva de los medicamentos y suministros necesarios para combatir el virus. Y precisamente en medio de la pandemia, el Presidente Trump incrementa las sanciones contra ese país. Y lo hace con el pretexto de que el Presidente Nicolás Maduro está supuestamente traficando  drogas, aunque los propios datos del gobierno de EE.UU. desmientan esta afirmación. Pero el sufrimiento que causará el aumento de las sanciones de Trump será absolutamente real.

El último ejemplo, y bastante cruel, del aumento de la presión contra el país sudamericano, es la decisión del Fondo Monetario Internacional –plegándose a la coerción de EE.UU.–, de negarse a la solicitud de emergencia formulada por Venezuela de un préstamo –bastante modesto, por cierto– de apenas 5.000 millones de dólares para hacer frente a la pandemia del coronavirus.

Mientras sanciona a los países mencionados, Estados Unidos intenta con dificultad hacer frente a la pandemia en su propia casa. Sin embargo, encuentra los recursos y los medios necesarios para continuar sus guerras en Iraq y Afganistán y para apoyar la matanza saudí en Yemen que, entre muchas otras atrocidades, ha provocado el “mayor brote de cólera de la historia moderna, con más de un millón de casos”.

Como han advertido algunas personalidades religiosas, “las plagas exponen los cimientos de la injusticia” en nuestras sociedades. La pandemia actual está exponiendo no sólo las fallas totales de nuestro gobierno para proteger a sus ciudadanos, sino también su profunda falta de decencia en el trato con otras naciones. Es hora de una seria auto-reflexión moral sobre esta realidad tan triste, y de un cambio de rumbo inmediato antes de que se pierdan más vidas debido a la locura de nuestra nación.

Stone es un cineasta y autor premiado por la Academia. Kovalik enseña derechos humanos internacionales en la Facultad de Derecho de la Universidad de Pittsburgh y es autor de No más guerra: cómo Occidente viola el derecho internacional al utilizar la intervención “humanitaria” para promover sus intereses económicos estratégicos.

  Fuente: NY DAILY NEWS

Traducción: AJ

LA SALUD ES UN DERECHO HUMANO. ESO ES LO QUE ENTIENDE Y HACE CUBA

La campaña de descrédito del Gobierno de los Estados Unidos es inmoral en cualquier circunstancia. Es particularmente ofensiva para Cuba y el resto del mundo, en momentos  de una pandemia que nos amenaza a todos, y cuando todos deberíamos estar esforzándonos por promover la solidaridad y la ayuda a quienes la necesitan.

Desde las Naciones Unidas, y con una sola voz, la comunidad internacional,  reclama unidad y cooperación.  Reclama el fin de las guerras y conflictos. Reclama también el cese y la suspensión de los injustos bloqueos y las  medidas coercitivas unilaterales.  Apártense la mezquindad y la hostilidad.

La salud es un derecho humano. Eso es lo que entiende y hace Cuba.

Como dijera el Comandante en Jefe, Fidel Castro: “Cuba no realizaría nunca ataques preventivos o sorpresivos contra ningún oscuro rincón del mundo, en cambio nuestro país era capaz –y lo sigue siendo.- de enviar los médicos que se necesitan a los más oscuros rincones del mundo. Médicos y no bombas.”

(Información dada a conocer por Juan Antonio Fernández Palacios, subdirector de la Dirección General de Prensa, Comunicación e Imagen del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba.)

26 de marzo de 2020

Fuente: CUBAMINREX

EL INTERFERÓN CUBANO EN CHINA (II Y FINAL). ÁNGEL GUERRA CABRERA

INTERFERON ALFA 2B

ÁNGEL GUERRA CABRERA

GUERRITAEl interferón es una sustancia elaborada por células del sistema inmune de los animales vertebrados y puede ser producida en grandes cantidades en laboratorio. Refinado a partir de bacterias o levadura se le llama recombinante y contrarresta enfermedades virales mencionadas en la primera parte de este artículo. Es  útil también para coadyuvar a combatir ciertos tipos de cáncer y otras enfermedades virales como el covid 19.

Cuando China decidió emplear el interferón alfa 2B(IFRrec) en el combate al covid 19 no había suficientes cantidades  del fármaco en los almacenes de la empresa chino-cubana ChangHeber. Explica su directora ejecutiva Li Wenlan: “Al enterarse del grave brote del nuevo coronavirus en China y la urgente necesidad del interferón original para la producción de medicamentos antivirales, el lado cubano aplazó sus pedidos anteriores de importación a China. Además, designó un grupo de expertos cubanos para brindar ayuda a China”. Al diferir Cuba a favor de China la recepción de cantidades de IFRrec producidas por ChangHeber, fue posible acortar de unos 50 a 21 días el plazo para poner lotes del fármaco a disposición de los pacientes chinos.

La cooperación cubana fue mencionada en una conversación telefónica del presidente Xi Jinping con su homólogo cubano Miguel Díaz-Canel. Xi dijo que China aprecia mucho el entendimiento que la parte cubana y el propio presidente Díaz­-Canel han mostrado en los esfuerzos de China contra la epidemia. Es muy interesante que en esta plática, alrededor del 28 de febrero, ya el mandatario chino afirmaba que “la tendencia positiva” en la prevención y control del COVID 19 “estaba cobrando fuerza” y que su país tenía “plena confianza, capacidad y certeza” de que ganaría la batalla contra la epidemia. Los hechos han confirmado su afirmación, con el constante descenso del número de infectados en China y fallecidos, últimamente casi exclusivamente en Hubei, cuya capital Wuhan es el epicentro de la epidemia. El que se hayan cerrado ya los 16 hospitales provisionales habilitados en Hubei para el tratamiento del mal y que el lunes 5 solo se presentaron 19 casos en toda China, de ellos dos importados, demuestra la robustez, el humanismo y la capacidad de solucionar eficientemente muy complejos problemas que caracterizan al sistema socio político del gigante asiático, contrariamente a lo que afirman las calumnias y mentiras racistas, anticomunistas y antichinas de los medios hegemónicos occidentales.

En la plática telefónica, Xi añadió que China está dispuesta a continuar con la cooperación con Cuba en los campos de la medicina y el control de epidemias. China y Cuba “son buenos amigos, buenos camaradas y buenos hermanos que pueden depender el uno del otro en momentos difíciles y son tan cercanos como labios y dientes”. El líder chino recordó que este año se cumple el sexagésimo aniversario de las relaciones diplomáticas bilaterales y añadió que su país aprovechará la oportunidad para elevar a nuevos niveles los intercambios y la cooperación en distintos campos a partir de un nuevo punto de arranque histórico. No recuerdo haber leído palabras más cálidas del líder chino hacia otro país. Por su parte,  Díaz-Canel subrayó que esta experiencia ha demostrado plenamente la capacidad de movilización de China y las ventajas del sistema socialista. Añadió que la respuesta oportuna y efectiva de China hizo aportaciones sobresalientes al control de la propagación de la epidemia, lo cual ha sido muy apreciado por la comunidad internacional, incluyendo a la ONU y a la OMS. El interferón, ha dicho el doctor Luis Herrera fue la inspiración de la biotecnología cubana. El comandante Fidel, siempre visionario, tomó este producto como si fuera una palanca y alrededor del mismo desarrolló la producción natural y creó las bases para poder hacer un desarrollo intensivo de la ingeniería genética. La maduración de una industria biotecnológica en la isla se expresa con el surgimiento del potente Grupo Empresarial Biocubafarma que emplea más de 22 mil trabajadores, exporta a más de 50 países, posee 1800 patentes fuera de Cuba y sus ingresos anuales ascienden a alrededor de 2 mil millones de dólares, un rubro totalmente nuevo en las exportaciones cubanas, que, además, ha hecho una contribución sustantiva a la salud del pueblo.  Entre las instituciones adscritas al grupo están el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, el Centro de Producción de Animales de Laboratorio, el Centro Nacional de Biopreparados, el Centro de Inmunoensayo y el Centro de Inmunología Molecular.  Cuba ha creado medicamentos únicos muy prestigiosos:, entre otros, el Heberprot-P, para la cura del pie diabético;  la vacuna CIMAvax-EFG C ha abierto una esperanza para la supervivencia de las personas aquejadas de cáncer de pulmón; el PPG, se usa sobre todo para disminuir el colesterol, pero se ha demostrado que tiene efectos antiagregantes, antiisquémicos y antitrombóticos;  VA-MENGOC-BC es la única vacuna efectiva en el mundo que ataca los meningococos B y C.

Twitter:@aguerraguerra

Ver  EL INTERFERÓN CUBANO EN CHINA (I)

EL INTERFERÓN CUBANO EN CHINA (I). ÁNGEL GUERRA CABRERA

NTERFERÓN CORONAVIRUS

ÁNGEL GUERRA CABRERA

GUERRITALa selección por las autoridades sanitarias chinas del interferón cubano alfa 2B (IFRrec) entre otros 30 medicamentos para combatir el nuevo coronavirus COVID-19 no debiera extrañar.  De hecho, existe en el gigante asiático una empresa mixta sino-cubana en la provincia de Jilin  que, con tecnología cubana, produce el fármaco desde 2007, el que ha sido utilizado con buenos resultados por el sistema de salud chino para combatir enfermedades virales, sobre todo las hepatitis B y C. El producto puede ser empleado también para tratar las infecciones producidas por el VIH, la papilomatosis respiratoria causada por el papiloma humano y el condiloma acuminado. “Interferón alfa 2B tiene la ventaja de que ante situaciones como estas es un mecanismo para poder protegerse, su uso evita que los pacientes con posibilidades de agravarse y complicarse lleguen a ese estadio, y finalmente tengan como desenlace la muerte”, manifestó el doctor en ciencias  Luis Herrera Martínez, uno de los creadores del INF recombinante en Cuba y hoy asesor científico y comercial del grupo empresarial cubano BioCubaFarma, poseedor de la patente, fabricante y distribuidor de ese y otros productos de la biotecnología cubana.

Pero es natural que noticias como esta causen extrañeza o curiosidad en muchas personas, pues Cuba es un país pobre, subdesarrollado, sometido al bloqueo inmisericorde de Estados Unidos y ello puede inclinar a dudar que cuente con una industria biotecnológica de alcance internacional. Existe, además, la tremenda dificultad de que la mayor de las Antillas es uno de los países sobre los que más desinforma la maquinaria mediática dominante. Muchos mexicanos se lo pueden explicar mejor en estos tiempos, cuando comprueban cotidianamente la forma grotesca en que la mayoría de los medios nacionales e internacionales deforma la realidad sobre la gestión de gobierno del presidente Andrés Manuel Obrador. Son los mismos medios que también silencian los logros económicos, sociales, humanísticos y científicos que Cuba consigue en medio del redoblado acoso de Washington pues su interés editorial es descalificarla.

Por eso muchos no saben que ya en 1965 Fidel Castro inspiró el surgimiento del Centro Nacional de Investigaciones Científicas(CNIC), a dónde muchos jóvenes graduados de medicina acudieron voluntariamente a su llamado para formarse como investigadores. Paulatinamente fueron surgiendo nuevos centros de investigación a partir de la cosecha del CNIC.

Para entonces Fidel le había dado un enorme impulso al desarrollo de las ciencias médicas y de las investigaciones en este campo y buscaba nuevos hallazgos científicos y tecnologías para robustecer el sistema de salud público y universal creado por la Revolución Cubana. De modo que el 1981 indagó con el médico oncólogo estadounidense Randolph Lee Clark, de visita en La Habana,  qué novedades había en la cura del cáncer. Su interlocutor le habló de trabajos que se venían realizando con un nuevo medicamento llamado interferón en el Anderson Hospital and Tumoral Institute, de Texas, que él dirigía. El comandante se interesó en la posibilidad de enviar profesionales cubanos a familiarizarse con el novedoso producto, que solo existía en contados países del primer mundo y Clark accedió a recibir a dos investigadores, algo posible entonces porque no estaba Trump en la Casa Blanca. Los cubanos cumplieron la misión pero no pudieron traer INF de regreso a la isla porque todavía el centro hospitalario estadounidense lo recibía desde Finlandia, donde era producido bajo la dirección del profesor Kari Kantel, en Helsinky. Seguir leyendo EL INTERFERÓN CUBANO EN CHINA (I). ÁNGEL GUERRA CABRERA

CIVILIZACIÓN Y BARBARIE. GRAZIELLA POGOLOTTI

roberto-fernandez-retamar

GRAZIELLA POGOLOTTI

GRAZKIELLA 2El último número de la revista Casa de las Américas rinde homenaje a Roberto Fernández Retamar, quien fue su director durante muchos años. Contiene, entre otras cosas, una excelente selección de su poesía y de sus ensayos.

Volver a esas páginas, conocidas ayer, recién salidas del horno, me ha quemado los dedos y me ha sumergido en la tormenta de ideas que involucró a nuestra generación, a la vez que me confirmaba la vigencia de ese pensamiento en la hora actual.

Juntos recorrimos un largo camino, adquirimos conciencia generacional, compartimos peleas e instantes de angustia, perplejidad y regocijo, tanto como días de inmensa plenitud. Maestros ambos, pudimos observar el paso de las generaciones que sucedieron a la nuestra, sabedores de que ninguna es homogénea, que están definidas por el cabal entendimiento de los referentes de una época, que en cada una coexisten los indiferentes, los conformistas y los portadores de una fecunda inconformidad, volcada hacia el batallar por el mejoramiento humano.

Los jóvenes que van emergiendo son hijos de un espíritu epocal, pero también son nuestros hijos, comprometidos como estamos en contribuir a su formación y en abrir las puertas a su integración participativa en la sociedad y a la realización de sus proyectos de vida.

Estábamos a punto de licenciarnos en la Universidad cuando Fulgencio Batista perpetró el Golpe del 10 de marzo. En esa madrugada el mundo pareció derrumbarse. Por eso, en el amanecer de enero del 59, Roberto dio a conocer su poemario Vuelta de la antigua esperanza.

En las aulas, en el ámbito extracurricular de la Galería de los Mártires, en la entonces llamada Plaza Cadenas —ahora Agramonte— habíamos descubierto afinidades y diferencias, sentamos las bases de una concepción del mundo que nos situaba del lado de las ideas de izquierda, el lado del corazón. Seguir leyendo CIVILIZACIÓN Y BARBARIE. GRAZIELLA POGOLOTTI

CUBANIDADES. ATILIO A. BORÓN

tocororo 4
Tocororo, ave nacional de Cuba

ATILIO A. BORÓN

ATILIO 3¿Qué es Cuba? ¿Cuál es el misterio de la isla rebelde? Trataré de decirlo en pocas palabras, como lo hacía el gran Eduardo Galeano aunque no tengo sus dones.

Cuba es música y más música. Música por doquier: al comienzo de una ceremonia, cuando se termina, en el intervalo. Con músicos viejos o jóvenes, o inclusive niños. En un teatro, en la calle o puertas adentro en una casa o una institución. Música popular, música clásica, Mozart y Bethoven mezclados con Ernesto Lecuona y el Buena Vista Social Club. Es Chucho Valdés y Daniel Barenboim. Es Omara Portuondo, Polo Montañéz y Benny Moré junto a Pavarotti, Plácido Domingo o John Lennon y Los Beatles. Es Alicia Alonso bailando con Nureyev; es la “Colmenita” y los “Van Van”.  Cuba es son, es salsa, es Compay Segundo, la Nueva Trova; es Silvio, es reguetón, es cumbia, es jazz, es guaguancó, es rumba, es bolero. Todo, absolutamente todo, en Cuba se vuelve música, se hace con música, se celebra con música, se conmemora con música. Con pianos de cola, saxos, violines, guitarras, oboes y flautas traversas hasta el güiro, el chequeré, el bongó y las tumbadoras. Y a toda hora: a la mañana, a la tarde, a la noche. Cuba es música y es parejas bailando en la calle, en el malecón, en los jardines del excelso Hotel Nacional, en las casas, donde y a la hora que sea. Su gente lleva la música en la sangre y no se cansa de demostrarlo. Y la Revolución se encargó de potenciar como nadie ese gen magnífico de cubanas y cubanos multiplicando a lo largo de la isla infinidad de escuelas y conservatorios en donde, de forma gratuita, el pueblo aprende a tocar los más variados instrumentos y a cantar profesionalmente.

Pero  Cuba también es literatura, poesía, novelas, cuentos, historias, revistas, libros, tertulias, mesas redondas. Cuba es ciencia y conciencia, es humanismo y pensamiento crítico. Es Carpentier, Guillén, Lezama Lima, Vitier y también Cortázar, Walsh y el Gabo; y Retamar que hace poco nos abandonó para reunirse con ellos. Es sus dos excepcionales e imprescindibles contribuciones a la cultura y la identidad latinocaribeñas: Casa de las Américas y el ICAIC. También su  multitudinaria Feria del Libro, no por casualidad escenificada en el primer territorio libre de analfabetismo en las Américas. Y es La Habana,  uno de los principales centros culturales del mundo, y no sólo de Latinoamérica y el Caribe. Su oferta en materia de teatro y espectáculos de todo tipo es increíble, comparable a la de las más grandes ciudades del continente como Buenos Aires, México o San Pablo.

Cuba es resistencia heroica a un criminal bloqueo sin perder el finísimo y mordaz sentido del humor, la capacidad de reírse de sí mismos y de burlarse de la tosquedad de sus descerebrados verdugos. Y también solidaridad militante, práctica, concreta. El país más solidario del mundo, sin duda. Reparte lo que tiene y lo que no tiene también, sin esperar nada a cambio. Mientras el imperio y sus vasallos saquean al resto de los países y mandan al exterior tropas, espías, torturadores y sicarios Cuba envía médicos, alfabetizadores, profesores de música y danza y entrenadores deportivos. La diferencia moral es aplastante.

Cuba es Martí, Mella, Guiteras, el Che, Camilo, Vilma; es Frank País, Armando Hart,  Abel y Haydée Santamaría. Y por supuesto Fidel, que está en todas partes aunque no haya una sola plaza, calle, avenida, estadio, hospital, edificio público, puente, puerto o camino que lleve su nombre, cosa que el Comandante prohibió expresamente y se cumple a rajatabla. No hace falta nombrarlo porque su espíritu y su legado impregnan toda la isla. Murió y se convirtió en millones. Hoy todas y todos son Fidel.

Cuba es La Habana y Santiago; Guanabacoa y Trinidad; es Cienfuegos y Holguín; es Birán y Sancti Spiritus; es el Moncada y la Sierra Maestra; Girón y el Segundo Frente; es Santa Clara y el Granma. Es, por increíble que parezca, los siete fusiles con los que Fidel empuñándolos con firmeza le dijo a un atónito Raúl “ya ganamos la guerra”,  pocos días después del caótico desembarco del Granma y con la mayoría de los expedicionarios dispersos por el monte procurando no ser ametrallados desde el aire por la aviación de Batista. La voluntad revolucionaria en su máxima expresión se combinó, en Fidel, con un formidable realismo a la hora de realizar una correcta lectura de la coyuntura político-militar.

Cuba es una buena mesa con moros y cristianos, frijoles y tostones,  cerdo en lonjas, cordero asado, langostas y pescados rellenos de camarones. También tamales en cazuela y la yuca con mojo de ajo, chicharrón y limón. Además, sopas que te vuelven a la vida, helados riquísimos, postres a cual más dulce y un elixir llamado café. Cuba es mojitos, piñas coladas y para rematar el banquete y deleitarse hasta el infinito rones exquisitos y tabacos incomparables, únicos en el mundo.

Cuba es también sus innumerables cayos, sus cientos de kilómetros de playas de blancas arenas y aguas turquesas. Y el mar estrellándose contra ese extenso y magnífico malecón habanero, con sus olas elevándose a los cielos y dibujando por un instante figuras bellísimas y de un blanco inmaculado que hipnotizan al paseante.

Cuba es los hermosos edificios de la Habana Vieja, que un gobierno acosado y bloqueado por décadas se empeña en restaurar y devolverles su esplendor y belleza originales de la mano del historiador de la ciudad, un genial humanista del Renacimiento llamado Eusebio que los rezos de la santería cubana hicieron que renaciera en La Habana con la misión de reconstruirla. Y lo está haciendo. A pesar del bloqueo.

Es el país donde no ves niños de la calle, mendigando descalzos y en harapos, revolviendo en la basura para encontrar algo que comer. Sus niños todos, absolutamente todos, están en la escuela y bien vestidos y calzados. Un país donde no hay hombres y mujeres, o familias enteras, durmiendo en las calles como en tantas ciudades de Nuestra América e inclusive de Estados Unidos. Donde la alimentación está garantizada, como la salud pública para todas y todos. Cuba es educación universal, gratuita y de calidad desde el jardín de infantes hasta el posgrado. Cuba es la seguridad ciudadana, el transitar por sus ciudades sin los temores que atribulan a los citadinos de tantísimos países en todo el mundo. Seguir leyendo CUBANIDADES. ATILIO A. BORÓN

ESTADOS UNIDOS ATENTA CONTRA LA PAZ MUNDIAL. ATILIO A. BORÓN

ilustaración Atilio cuba-no-bloqueo

ATILIO A. BORÓN

ATILIO 3El peligroso proceso de descomposición del precario orden internacional sigue su curso. La presencia en la Casa Blanca de un personaje como Donald Trump le agrega notas extravagantes y macabras a lo que es una tendencia profunda del imperio dirigida a evitar lo inevitable: su irreversible declinación. Ningún estudioso serio, mismo en Estados Unidos, pone en duda este diagnóstico. Lo único que realmente está en discusión es la forma o el ritmo del declive, no su concreción histórica. No podrán evitarlo las clases dominantes de Estados Unidos, pero sin duda harán todo lo que sea necesario, aunque esto requiera atropellar cualquier principio moral o estatuto legal, para dilatar lo más posible el fatal desenlace. El asesinato de Kassen Suleimani en Irak es una prueba irrefutable de esto: celebrado con alborozo por Trump, quien se jactó de haber dado la orden de “eliminarlo”, y la deshonrosa complicidad del Secretario General de la ONU, el portugués Antonio Gutérrez, que no emitió opinión alguna sobre el crimen, son síntomas elocuentes de la putrefacción que corroe los fundamentos del orden mundial amenazado por una superpotencia canalla que no respeta legalidad alguna.

Objeto privilegiado de la estrategia defensiva de Washington es reforzar su control sobre lo que en la jerga del Pentágono se llama “la gran isla americana”, es decir, esa enorme extensión de tierra que va desde Alaska a Tierra del Fuego. Protegido por dos grandes mares en sus vertientes orientales y occidentales, el “Talón de Aquiles” del imperio lo ubican los estrategas norteamericanos en la “Tercera Frontera”: México y su extensión centroamericana y la cuenca del Gran Caribe. De momento el reforzamiento de la dependencia del país azteca en relación a Estados Unidos a partir de 1994 -cuando se firmara en nefasto Tratado de Libre Comercio de América del Norte, renovado recientemente con más ventajas para el país del Norte- torna innecesario establecer un bloqueo estadounidense en contra de México. Pero si el gobierno mexicano siguiera un curso de acción percibido como hostil por parte de la Casa Blanca no sería de extrañar que una enorme batería de sanciones comenzara a descargarse en su contra.

Esto es lo que ha ocurrido con Cuba desde hace sesenta años, prueba más que suficiente de que los márgenes de tolerancia del imperio en estas latitudes son muy estrechos. Laos y Nepal, por ejemplo, tienen dos gobiernos constituidos por variopintas alianzas hegemonizadas por maoítas probados y confesos sin que Washington haya desplegado una ofensiva siquiera remotamente parecida a la que viene aplicando con inusitado rigor en contra de Cuba y Venezuela. No se conocen sanciones económicas contra aquellos gobiernos asiáticos ni mucho menos las persistentes ofensivas diplomáticas o las sistemáticas campañas de difamación mediática que padecen los gobiernos de Cuba y Venezuela. Desde el 2019 hasta la actualidad Donald Trump ha impuesto 85 muevas edidas restrictivas en contra de Cuba que afectan vitalmente los ingresos de la isla rebelde, erigiendo toda suerte de obstáculos al comercio internacional, las inversiones, el turismo, la salud y el suministro de insumos esenciales como el petróleo, la gasolina (utilizada por camiones de carga y transporte público) y el gas licuado requerido por los hogares para la cocción de los alimentos. El siniestro plan del Nerón estadounidense es lograr, mediante la aplicación de criminales agresiones que se encuadran en la figura del genocidio, detonar un levantamiento popular en contra del gobierno de Miguel Díaz-Canel y así lograr el tan anhelado “cambio de régimen” que ponga fin a la Revolución Cubana. Es obvio que fracasarán en su intento, pero el daño y los sufrimientos que le están produciendo a la población cubana es gravÍsimo y algún día deberán pagar por ello. Seguir leyendo ESTADOS UNIDOS ATENTA CONTRA LA PAZ MUNDIAL. ATILIO A. BORÓN

MARTÍ Y FIDEL FRENTE A LOS ESTADOS UNIDOS. ELIER RAMÍREZ CAÑEDO

El 18 de mayo de 2019, como homenaje al aniversario 124 de la caída en combate de José Martí, el sitio Presidencia de Cuba publicó este artículo del Dr. Elier Ramírez Cañedo. En él se rinde honores también al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. Lo reproducimos hoy 28 de enero, cuando se cumplen 167 años del natalicio del Apóstol de la independencia de Cuba.

Martí y Fidel frente a los EEUU
Imagen: Presidencia Cuba

ELIER RAMÍREZ CAÑEDO

ELIER 3Sin duda, Fidel Castro ha sido el más aventajado discípulo de las ideas y la praxis revolucionaria de José Martí.

No fue pura coincidencia histórica, sino que el líder de la Revolución Cubana asumió el ideario martiano de manera consciente y entregada.

Así lo ratificó en 1985 en sus conversaciones con Frei Betto: “Yo, antes de ser comunista utópico o marxista, soy martiano; lo voy siendo desde el bachillerato: no debo olvidar la atracción enorme del pensamiento de Martí sobre todos nosotros, la admiración por Martí”.

En marzo de 1949, cuando marines yanquis profanaron la estatua del Héroe Nacional en el habanero Parque Central, Fidel fue uno de los que encabezó la airada protesta frente a la embajada de los Estados Unidos; en 1953, declararía a Martí como el autor intelectual de los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes; durante su alegato de autodefensa conocido como la Historia me absolverá denunció como le habían impedido consultar las obras de Martí, pero que no importaba, pues traía en “el corazón las doctrinas del maestro”, el primer frente en la Sierra Maestra, dirigido por Fidel, ostentaría el nombre de José Martí. Estas son apenas algunas pinceladas que ilustran la hondísima vocación martiana de Fidel, algo que parecía genético. Hoy el líder de la Revolución descansa para siempre junto al Apóstol en el Cementerio de Santa Ifigenia en Santiago de Cuba, en una piedra que alude a la conocida frase martiana que Fidel convirtió en una de las máximas fundamentales de su existencia: “toda la gloria del mundo cabe en un grano de maíz”.

Ambos fueron raigalmente humanistas, anticolonialistas y antiimperialistas, pero jamás antiestadounidenses, su política hacia la nación del Norte estuvo siempre basada en la fuerza de las ideas y los principios, no en odios y fanatismos.

Con “ojos judiciales” supieron distinguir las dos Norteamérica, la de Lincoln y la de Cutting. De la primera reconocieron sus virtudes y valores culturales, de la segunda -a la cual Martí llegó a nombrar como la Roma Americana o águila temible – no solo criticaron los aspectos políticos que más conocemos, sino también el modo de vida estadounidense que exalta la violencia, la irracionalidad y el culto desmedido hacia el dinero. Y es que una de las primeras similitudes que encontramos entre Martí y Fidel, es la ciclópea labor ideológica que desarrollaron para descolonizar el pensamiento que desde nuestra región exaltaba al Norte como el modelo a imitar.

Con apenas 18 años, Martí había hecho ya la siguiente observación:

“Los norteamericanos posponen a la utilidad el sentimiento, – Nosotros posponemos el sentimiento la utilidad// Y si hay diferencia de organización, de ser, si ellos vendían mientras nosotros llorábamos, si nosotros reemplazamos su cabeza fría y calculadora por nuestra cabeza imaginativa y su corazón de algodón y de buques por un corazón tan especial, tan sensible, tan nuevo que solo puede llamarse corazón cubano, ¿cómo queréis que nosotros nos legislemos por las leyes con que ellos  se legislan?// Imitemos. ¡No! –Es bueno, nos dicen. Es americano, decimos.- Creemos, porque tenemos necesidad de creer. Nuestra vida no se asemeja a la suya, ni debe en muchos puntos asemejarse. La sensibilidad entre nosotros es muy vehemente. La inteligencia es menos positiva, las costumbres son más puras ¿cómo con leyes iguales vamos a regir dos pueblos diferentes?// Las leyes americanas han dado al Norte alto grado de prosperidad, y lo han elevado también al más  alto grado de corrupción. Lo han metalificado para hacerlo próspero. ¡Maldita sea la prosperidad a tanta costa¡

Martí vivió en los Estados Unidos durante casi 15 años, y aunque Fidel no tuvo la misma experiencia, llegó a ver en sus entrañas de una manera tan aguda  como lo hizo el Apóstol. En esto influyeron sus estudios y lecturas –entre ellas las ideas de Martí sobre los Estados Unidos- y el contacto con la propia realidad, en especial la cubana, donde eran notorios los efectos más nocivos de la dominación imperialista del Norte.

Fidel llegó a convertirse en un verdadero experto en el conocimiento sobre los Estados Unidos, tanto de su dinámica interna como de su política exterior. Sobre esta cualidad de Fidel señaló Gabriel García Márquez: “El país del cual sabe más después de Cuba, es Estados Unidos. Conoce a fondo la índole de su gente, sus estructuras de poder, las segundas intenciones de sus gobiernos, y esto le ha ayudado a sortear la tormenta incesante del bloqueo”.

La estrategia revolucionaria de Fidel hacia los Estados Unidos, sintetiza en gran medida todo el pensamiento y la experiencia legada por José Martí, ajustada siempre, por supuesto, a las coordenadas de su tiempo histórico.

Y una vez en Cuba los Estados Unidos, ¿quién los saca de ella?

Uno de los grandes desvelos de Martí con relación al ya naciente imperialismo estadounidense fue la posibilidad de que este encontrara un pretexto, un recurso, para intervenir en la Isla, y de esa manera se frustrara la independencia cubana, garantía del equilibrio en las Américas y el mundo.

De ahí que se planteara la necesidad de una guerra “breve y directa como el rayo” que impidiera a tiempo que se extendieran por las Antillas los Estados Unidos. “Y una vez en Cuba los Estados Unidos, ¿quién los saca de ella?”, le había escrito Martí a Gonzalo de Quesada desde 1889.

Poco tiempo después le advertía: “Sobre nuestra tierra, Gonzalo hay otro plan más tenebroso que lo que hasta ahora conocemos, y es el inicuo de forzar a la Isla, de precipitarla, a la guerra, -para tener pretexto de intervenir en ella, y con el crédito de mediador y de garantizador, quedarse con ella. Cosa más soberbia no la hay en los anales de los pueblos libres: -ni maldad más fría”.

Esta fue también una de las grandes obsesiones de Fidel, evitar por todos los medios posibles un escenario que facilitara o estimulara una intervención de los Estados Unidos en Cuba, que escamoteara la victoria a los rebeldes frente a la tiranía batistiana.

En los meses finales de 1958, ese peligro se hizo mayor al producirse varios incidentes, evidentemente fabricados por el dictador Fulgencio Batista y el embajador yanqui, con la intención de generar una situación que provocara la intervención de los marines en Cuba.

La estrategia martiana de tomar cuenta la correlación de fuerzas y las condiciones objetivas y subjetivas, antes de plantear abiertamente sus objetivos revolucionarios más radicales, también fue seguida por Fidel, para evitar la hostilidad prematura del gobierno de los Estados Unidos:

MARTÍ Y FIDEL 2“En silencio ha tenido que ser, y como indirectamente, porque hay cosas que para logradas han de andar ocultas, y de proclamarse en lo que son, levantarían dificultades demasiado recias para alcanzar sobre ellas el fin”, le escribía el Héroe Nacional a su amigo Manuel Mercado horas antes de caer en combate el 19 de mayo de 1895.

Después del triunfo revolucionario de 1959, se haría aun más notoria la maestría del líder de la Revolución Cubana, para evitar cualquier circunstancia que pudiera servir como excusa a los Estados Unidos para intervenir militarmente en la Isla.

Entrar en la lengua y hábitos del norte con mayor facilidad y rapidez que los del norte en las civilizaciones ajenas.

Dentro de la estrategia martiana de organización de la Revolución en Cuba y para la futura República, estuvo la de influir políticamente tanto en el pueblo de los Estados Unidos, como en los propios sectores de poder en ese país. Martí hablaba de la necesidad de entrar “en la lengua y hábitos del norte con mayor facilidad y rapidez que los del norte en las civilizaciones ajenas”.

En un extraordinario libro de Rolando González Patricio, que lleva por título La diplomacia del delegado, el autor sostiene que Martí se propuso ganar la simpatía estadounidense, “…sin la cual la independencia sería muy difícil de lograr y muy difícil de mantener”. Su estrategia estaba dirigida a ganar al menos el respeto del gobierno de los Estados Unidos a las aspiraciones cubanas y a movilizar el respaldo moral del pueblo de esa nación.

Como parte de ese esfuerzo, no debe dejar de mencionarse el ingreso del Apóstol  como socio del Club Crespúsculo de Nueva York, institución integrada por personalidades de gran  influencia en los más diversos ámbitos de la sociedad estadounidense, agrupadas en esa asociación no solo por amor a la naturaleza y a la justicia, sino para encontrar respuestas a la crisis moral, ética y política en que se encontraban los Estados Unidos.

No cabe duda, que Martí vio en este Club, una vía importante para llegar al pueblo estadounidense con la verdad de Cuba y buscar aliados potenciales a la causa independentista de la Isla. Y no estaba  equivocado, pues meses después de la muerte de Martí, en sesión regular del 9 de abril de 1896, el Club Crepúsculo aprobó una resolución favorable a los revolucionarios cubanos, donde pedía al presidente Cleveland que los reconociera como beligerantes.

Esta capacidad de influir en la sociedad estadounidense para mostrar la realidad sobre Cuba y los nobles propósitos de la Revolución, destruyendo todo tipo de estereotipos, así como falacias construidas y repetidas hasta el cansancio por los medios de comunicación hegemónicos, fue precisamente uno de los mayores éxitos de Fidel desde que se encontraba en las montañas de la  Sierra Maestra.

El líder cubano recibió numerosos periodistas estadounidenses en la Sierra, y a través de ellos, además de asestar fuertes golpes mediáticos a la dictadura, logró trasladar importantes mensajes hacia los Estados Unidos.

Al más conocido de todos, el periodista Herbert Matthews, del New York Times, le expresó Fidel el 17 de febrero de 1958: “Puedo asegurar que no tenemos animosidad contra los Estados Unidos y el pueblo norteamericano”. Mensajes similares trasladaría Fidel al resto de los periodistas que continuarían la senda abierta por Matthews.

Mensajes conciliadores hacia el pueblo y gobierno de los Estados Unidos trasladó Fidel cuando viajó a ese país en abril de 1959. Asimismo se encargó de desmentir todo tipo de calumnias que sobre la Revolución se venían reproduciendo en los medios de comunicación occidentales y en declaraciones de representantes de la administración Eisenhower.

Después de producirse la ruptura de las relaciones diplomáticas en enero de 1961 el líder de la Revolución no perdió oportunidad alguna en construir los puentes necesarios con la sociedad estadounidense y la clase política de ese país, que pudieran fomentar las tendencias favorables al cambio en la política de los Estados Unidos hacia Cuba y la normalización de las relaciones.

Durante años el Comandante en Jefe dedicó largas horas de su apretada agenda a recibir y atender personalidades de la política, los medios y la cultura de los Estados Unidos.

La gran mayoría de esos visitantes regresaban a su país con una visión distinta sobre Cuba y del propio líder de la Revolución, y en muchos casos se convertían en abanderados en la lucha contra el bloqueo y por la normalización de las relaciones entre ambas naciones. Seguir leyendo MARTÍ Y FIDEL FRENTE A LOS ESTADOS UNIDOS. ELIER RAMÍREZ CAÑEDO

CUBA RECHAZA PRETEXTOS DE AUTORIDADES GOLPISTAS DE BOLIVIA PARA SUSPENDER RELACIONES DIPLOMÁTICAS ENTRE AMBOS PAÍSES

declaraciones minrex

El Ministerio de Relaciones Exteriores del Estado Plurinacional de Bolivia hizo pública la decisión del Gobierno golpista de suspender las relaciones diplomáticas con la República de Cuba, alegando que el Gobierno cubano ha afectado de manera sistemática la relación bilateral y ha sido hostil hacia las autoridades bolivianas.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba rechaza categóricamente las infundadas acusaciones del gobierno de facto boliviano.

Desde su irrupción violenta en el poder, el 12 de noviembre del 2019, miembros del Gobierno de facto de ese país desarrollaron acciones sistemáticas para deteriorar y entorpecer las relaciones bilaterales con Cuba.

Las autoridades actuantes desplegaron una feroz campaña de mentiras y tergiversaciones contra Cuba, en particular contra la cooperación médica cubana, que incitó públicamente a la violencia contra nuestro personal de la salud e incluyó allanamientos y registros brutales, ilegales e injustificados, acusaciones falsas y detenciones de colaboradores cubanos.

Tan temprano como el 14 de noviembre de 2019, solicitaron a Cuba retirar a su Embajador, quien regresó definitiva y honrosamente a La Habana el 7 de diciembre, después de haber garantizado y ejecutado impecablemente el retorno seguro del último de estos, con riesgos significativos para el personal diplomático que organizó y acompañó los desplazamientos de los colaboradores por zonas de peligro. Entre el 15 y el 20 de noviembre, de forma unilateral, la Cancillería actuante retiró a todo el personal diplomático boliviano acreditado en Cuba.

El mismo día 14, la llamada Ministra de Comunicación emitió calumniosas declaraciones contra el personal diplomático cubano y sus familiares, que incluyeron ofensas al Embajador cubano y la peregrina acusación de que su esposa organizó manifestaciones y la resistencia al Golpe, cuando ésta nunca ha visitado ese país.

Como parte de esta campaña, el 15 de noviembre de 2019, la Clínica del Colaborador, propiedad de la República de Cuba en La Paz, fue allanada violentamente por las autoridades policiales, sin orden judicial. Como resultado, se sustrajeron equipos, materiales y otros bienes de esa instalación y hasta hoy se ha impedido al personal de la Embajada de Cuba el acceso a esta propiedad del Estado cubano.

En una ridícula denuncia, el 18 de noviembre, de un supuesto plan de atentado contra autoridades golpistas en Beni, se incluyó la participación de inexistentes  ciudadanos cubanos para alimentar la histeria.

El 8 de enero de 2020, el designado Ministro de Salud acusó a nuestros colaboradores de no ser profesionales de la salud y de desarrollar labores de adoctrinamiento. Estuvo acompañado en dicha conferencia por el Coronel de la Policía boliviana, Gonzalo Medinacelli, al servicio de la Embajada de los EE.UU. en La Paz y principal instigador y protagonista de los incidentes contra nuestros colaboradores.

El Mensaje Presidencial a la Nación del Estado Plurinacional de Bolivia, el pasado 22 de enero, se refirió ofensivamente a los  “falsos” médicos cubanos”, desconociendo la labor altruista y profesional de nuestro personal de salud. De manera calumniosa, en este mensaje se afirma que el 80 por ciento de los fondos de la Brigada Médica de Cuba en Bolivia se transferían a nuestro país “para financiar el castro-comunismo que tiene sometido y esclavizado a su pueblo”.

Como denunció oportunamente la declaración del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba del 5 de diciembre de 2019, el llamado Ministro de Salud “exagera descaradamente el monto de los estipendios de los especialistas médicos cubanos, en realidad inferior al de los médicos generales bolivianos; y oculta que Cuba no recibió un centavo de beneficio de esta cooperación.” El dinero devengado por la brigada médica cubana en Bolivia no se transfirió nunca a Cuba y se utilizaba para cubrir los gastos de los colaboradores en ese país. El presupuesto de la Brigada Médica Cubana era aprobado cumpliendo los procedimientos bolivianos para su asignación, incluidos los trámites parlamentarios correspondientes y era debidamente auditado por el Ministerio de Salud de Bolivia y otras autoridades.

No acostumbramos a divulgar lo que nos cuesta la cooperación médica con países porque nuestro pueblo, pese al bloqueo y las dificultades económicas,  lo asume con generosidad y altruismo como un deber que ha de cumplirse con modestia.

Pero las injurias proferidas nos obligan a revelar que la cooperación médica con Bolivia se inició en 1985 con la donación de tres salas de terapia intensiva para hospitales pediátricos. Desde el año 2006 hasta el año 2012, Cuba asumió todos los gastos de la cooperación con Bolivia por valor de más de doscientos millones de dólares anuales, lo que incluyó  equipamiento médico, medicamentos, insumos y material gastable, sostenibilidad de la brigada cubana, la transportación aérea de los colaboradores y los gastos en equipos médicos. Desde esa fecha, teniendo en cuenta la favorable situación de la economía boliviana, este país asumió los gastos de la prestación de los servicios médicos pero jamás transfirió un dólar a Cuba ni esta recibió ingreso alguno. Simultáneamente, se graduaron de medicina en nuestro territorio 5 184 jóvenes bolivianos, totalmente a expensas de la parte cubana.

Ninguna de las autoridades de facto ha reconocido que, como resultado de la consagración y la conducta profesional y estrictamente humanitaria del personal de salud cubano, cuyo 54% era femenino, se ofrecieron en ese hermano país 77 millones 330 mil 447 consultas, se realizaron 1 millón 529 mil 301 intervenciones quirúrgicas, se asistieron 60 mil 640 partos, se aplicaron 22 mil 221 vacunas y se hicieron 508 mil 403 cirugías oftalmológicas, servicios de los que ha sido desprovisto el pueblo boliviano desde la salida de nuestros colaboradores de la salud.

El propio 22 de enero, el también designado ministro de Hidrocarburos, declaró que Bolivia rompía un contrato comercial de venta de urea a una empresa cubana bajo el pretexto de que constituía un supuesto “regalo” a Cuba “porque tenía un precio demasiado barato para el mercado internacional”. Nuevamente los golpistas hacen uso de la mentira para justificar sus decisiones. El precio acordado con la empresa cubana estuvo en correspondencia con las referencias internacionales que, como práctica, son tomadas como base para la comercialización de este producto.

El Gobierno boliviano alude en el comunicado oficial a que el Gobierno cubano afecta la supuesta relación bilateral de respeto mutuo basada en principios de no injerencia en los asuntos internos. Sin embargo, el pasado 20 de enero, fue recibida en el Palacio Presidencial de Bolivia una ciudadana cubana de amplia y conocida actuación contra su país, al servicio y bajo el pago de potencias extranjeras, para conversar sobre “la situación del pueblo cubano”, lo que constituye un acto de injerencia en los asuntos internos de la República de Cuba y de complicidad con las campañas hostiles a ella.

Nada de lo anterior es ajeno a la presión del gobierno de los Estados Unidos para imponer la Doctrina Monroe en Nuestra América ni al recrudecimiento del bloqueo y la hostilidad contra Cuba. Son conocidas las presiones que el gobierno del presidente Donald Trump ejerce sobre otros países para forzarlos a sumarse a sus políticas neoliberales, unilateralistas, coercitivas y violatorias del Derecho Internacional.

Desde el mismo inicio del golpe, funcionarios del gobierno norteamericano aplicaron presiones en Bolivia para imponer el deterioro de las relaciones con Cuba, perseguir a los médicos cubanos, acosar a los diplomáticos y abortar la cooperación médica en beneficio del pueblo boliviano. Como se denunció oportunamente, en algunos de estos operativos represivos y violentos contra el personal de salud participaron directamente funcionarios “diplomáticos” de los Estados Unidos.

No es nada casual que los hechos aquí tratados coincidan con una brutal campaña norteamericana, políticamente motivada, contra la cooperación médica internacional que Cuba brinda en decenas de países y es símbolo mundial de solidaridad.

Cuando las autoridades golpistas, pasados los primeros días, hicieron declaraciones de reconocimiento a los cooperantes cubanos y llamaron a detener las acciones contra estos, funcionarios estadounidenses intensificaron sus presiones. Luego, el Secretario de Estado Michael Pompeo declaró el 19 de noviembre que “la expulsión de cientos de funcionarios cubanos fue la decisión correcta ¡Bravo Bolivia!”.

El 15 de enero, las autoridades golpistas de La Paz recibieron con bombo y platillos a Mauricio Claver-Carone, asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, quien funciona como capataz en la agresión y el bloqueo contra Cuba, causa a la que se ha dedicado desde muy joven.

El 21 de enero, recibieron en igual tono al subsecretario de Estado David Hale, coincidiendo con la desfachatada gira de Pompeo por nuestra región. El día del anuncio que complace a Washington, la Canciller actuante se encontraba precisamente en las oficinas del Departamento de Estado.

Las autoridades golpistas bolivianas no deberían hacer recaer sobre Cuba la responsabilidad por su decisión de suspender las relaciones diplomáticas entre ambos países. La hostilidad y las ofensas no han emanado de nuestro Gobierno ni de nuestro pueblo. Cuba ha actuado con paciencia y prudencia, en defensa y protección de sus nacionales y ha evitado la confrontación a pesar de la actuación reprochable de los golpistas.

El Ministerio de Relaciones Exteriores reitera su respeto a los principios y normas del Derecho Internacional que rigen las relaciones entre los Estados y el estricto cumplimiento de su obligación de no intervenir, directa o indirectamente, en los asuntos internos de otros Estados.

La Habana, 25 de enero de 2020

Fuente: MINREX

EL PLAN DE WASHINGTON YA FRACASÓ. JORGE WEJEBE

El 3 de enero de 1961 fue una jornada muy tensa para los diplomáticos estadounidenses en La Habana, quienes ejecutaron la evacuación de la embajada tras el anuncio de Estados Unidos del rompimiento de relaciones con Cuba.

Muchos de ellos pensaron que en poco tiempo estarían de regreso, cuando su país acabara con Fidel y el Gobierno revolucionario, como siempre sucedía con los adversarios de la Casa Blanca en la región.

En los alrededores de la sede, en el Malecón habanero, se aglutinó un público diverso. Una buena parte intentaba infructuosamente solicitar visas, pero la mayoría eran curiosos que venían a presenciar la histórica partida.

Como nota interesante vale citar la presencia de un joven vendedor de periódicos, quien mostró la edición del diario Revolución con un titular que, con grandes letras, reproducía: Viva Cuba Libre e informaba el hecho, imagen que pasaría a la historia mediante el lente del fotorreportero Roberto Salas.

Y realmente aquellos titulares reflejaban exactamente el verdadero sentido de los acontecimientos de ese día, con el que culminaba una sórdida etapa de actividades de la embajada de EE.UU. durante los dos primeros años luego del triunfo de la Revolución del Primero de Enero de 1959.

Desde los primeros meses de 1959, la Casa Blanca inició una política agresiva contra el nuevo poder que había acabado con el Gobierno dictatorial de Fulgencio Batista, aliado incondicional de Washington, siempre dispuesto a seguir los «consejos» del embajador estadounidense de turno.

De inmediato la sede estadounidense se convirtió en el centro de espionaje de la cia y de dirección y apoyo a las acciones terroristas y subversivas de la contrarrevolución en el país.

Mientras, otros supuestos diplomáticos fueron sorprendidos en reuniones con organizaciones contrarrevolucionarias y agentes individuales, a los que instruían en métodos conspirativos y en el uso de armas y explosivos. Encuentros que llegaron a organizar hasta en habitaciones del propio Hotel Nacional.

De igual forma, la Estación CIA en esa sede atendía muy activamente una extensa red de espionaje establecida entre antiguos servidores de la dictadura, representantes de las clases privilegiadas y funcionarios estadounidenses y nacionales de compañías estadounidenses que desde el inicio priorizaron los planes de atentados contra los principales líderes de la Revolución, en especial el Comandante en Jefe Fidel Castro.

Los servicios consulares de la sede estaban dirigidos principalmente a apoyar estas acciones y a las campañas mediáticas contra la Revolución como la del inicio de la salida del país, vía aérea de miles de niños sin acompañantes hacia EE.UU., enviados por sus padres, quienes fueron engañados por la operación de la CIA y el clero reaccionario de Miami, llamada «Peter Pan», que divulgó la mentira de que se derogaría la patria potestad sobre los menores.

Para finales de 1960, la administración estadounidense del presidente Dwight David Eisenhower y el entonces director de la CIA, Allen Dulles, consideró que la derrota de la Revolución sería un hecho en pocos meses con la realización de la invasión de mercenarios por Playa Girón en abril de 1961, que resultó la primera derrota militar y política del imperio en América Latina. Seguir leyendo EL PLAN DE WASHINGTON YA FRACASÓ. JORGE WEJEBE

TORRES-CUEVAS: JOSÉ MARTÍ, NUESTRA IDEA DEL BIEN. MADELEINE SAUTIÉ

«No se ha atacado un busto, se ha atacado una imagen, se ha atacado el alma de Cuba, que es lo que es Martí», refiere, y explica que no por azar Fidel Castro lo nombró en 1953 autor intelectual del Moncada.

Las palabras hilvanan razones esenciales. Durante 60 años –explica–, Martí ha estado «viviendo» cotidianamente con nuestros niños, con nuestros jóvenes, con nuestros investigadores, con nuestros trabajadores. ¿Qué dirían los norteamericanos si les atacan a Washington? ¿Qué dirían los mexicanos si les atacan a Juárez?, pregunta, para ejemplificar cuánto puede doler a otros similar ultraje.

Cuando actos de este tipo suceden no es a una Revolución a la que se agrede, sino «a un pueblo. Están atacando las esencias mismas que le dan a ese pueblo su naturaleza y su grandeza. Precisamente aquello que lo representa en lo más puro de los ideales con los que se forja una nación», asegura, y su discurso sigue marcando la talla de la infamia.

TORRES CUEVAS 3
Eduardo Torres-Cuevas. Foto: Bohemia, Aagencia Cbuana de Noticias

Todos los cubanos, desde que nacemos, tenemos la imagen de Martí, la cual vamos asumiendo como un padre espiritual, como un padre moral, comenta, y certifica que no hubo que convocar a nadie para que la indignación fuese interna, que se percibe y va por dentro de todo el que se sienta un cubano, porque se ha ofendido «a la razón misma de un pueblo».

DEL ERROR DI EL ANTRO, DI LAS VEREDAS OSCURAS

En opinión del notable intelectual, los enemigos de Cuba que incentivan estos hechos han cometido un grandísimo error. «Es que nos han ayudado a tomar más conciencia de qué es lo que nos une, de qué es lo que somos, de cuáles son los valores que tenemos como pueblo, los que nos identifican».

Incluso para aquellos que no lo tenían tan claro –insiste–, en estos momentos se han dado cuenta de qué es Cuba y de cuántas cosas pueden suceder cuando no se ama y cuando se quiere destruir, y de lo que nos puede pasar si no somos capaces de defender lo que nos une.

Torres-Cuevas repara en lo tan importante que es ser cubano, «es la conciencia y la voluntad de serlo. Y la conciencia de serlo es saber por qué nos distinguimos», incluyendo virtudes y defectos, combatiendo estos y cultivando aquellas. Y es en su opinión ese el secreto de la respuesta popular, es decir, «una mayor identificación con lo que se es y, sobre todo, la voluntad de defender lo que somos».

En un aparte recordó una vieja discusión entre revolucionarios y contrarrevolucionarios, la de a quién «pertenecía» Martí. Hasta a los contrarrevolucionarios de hoy estos hechos los dañan, pues «les quitan la cubanidad que ellos quieren exhibir».

«No puede haber ninguno que piense, no en la Cuba nuestra, sino en la Cuba que quieran construir –o destruir– si no es a partir de un lenguaje cubano», dice, y cuando se atacan símbolos de este tipo se está destruyendo no solo el sentimiento revolucionario, sino también el sentimiento patriótico.  Y tiene una agravante: si esta es la expresión de lo que nos espera según sus deseos, entonces realmente es la destrucción de todo lo que se construyó desde el siglo xviii hasta nuestros días. Y cita a Varela, José de la Luz, Mendive…

«Para nosotros la Revolución Cubana es la culminación de ese proceso y Martí es el lenguaje que da base a esa culminación. Y eso es lo que hemos defendido. Pero esto es una negación de todo, del espíritu y de la cultura», declara el Historiador, y asevera que esos actos vandálicos nos exigen el carácter decente de lo que estamos construyendo.

  MARTÍ ES EL AMOR, ES EL VERSO

De lo que debe hacerse por el Apóstol habla el Director de la Oficina del Programa Martiano y refiere trabajar en el día a día. Solicita emplear para referirnos a él un lenguaje que llegue a todos, incluso a los menos ilustrados, algunos de los cuales han olvidado la Historia. Para ello deben trabajar intensamente los clubes martianos, las escuelas, y hacerlo creativamente, además propone una campaña nacional para embellecer cada busto martiano. «La cultura tiene mil formas de expresarse», y hay que trabajar el sentimiento. Porque los niños empiezan por lo que emocionalmente les llega».

En otro intervalo, asegura que es en la escuela primaria, con los propios versos suyos, que todos empezamos a amar a Martí. «Y empezamos a sentir ese amor y a hacerlo racional. Ese sentir y pensar a Martí nace en la primaria como sentimiento y se expresa en la madurez como pensamiento. Y eso es lo que, creo, nos da mayor fuerza como nación».

Hay que estudiarlo, pero de manera inteligente. Vamos a buscar las obras suyas en función de aquellas cosas que nos fortalecen. ¿Qué es para Martí nuestra América, qué es Patria, qué es Humanidad, independencia? Si trabajamos en esas direcciones, estamos sembrando y fortaleciendo el pensamiento de la nación cubana.

Esa analogía entre Martí y el bien, defendida por el pueblo cubano, considera, es la que forja algo que nos hace mucha falta en esta época: la ética, la decencia, el modo de comportarnos. Y Martí es fundamental para inculcar estas ideas.

EN CONTEXTO

Los autores de la profanación de algunos bustos del Apóstol José Martí, el 1ro. de enero en La Habana, fueron detenidos en esta capital por las autoridades cubanas.

El denigrante hecho consistió en cubrir los bustos del Héroe Nacional con sangre de cerdo.

Reconocidos seguidores de la derecha de Miami aprobaron estos actos, mientras una gran ola de repulsa a estos hechos se generó en las redes sociales.

El pueblo cubano realiza actos de desagravio al Apóstol.

 

Fuente: GRANMA

IZQUIERDA LATINOCARIBEÑA EN 2019*. ÁNGEL GUERRA CABRERA

GUERRITA

ÁNGEL GUERRA CABRERA

1

En 2019, se demostró la falacia que auguraba el fin del “ciclo” progresista en América Latina y el Caribe. Bastaría con citar las rotundas victorias electorales de Andrés Manuel López Obrador en México y Alberto Fernández en Argentina para refutarla. No obstante, la aseveración sobre el fin del ciclo se basaba en hechos reales y muy lamentables, pero a la vez aleccionadores para las fuerzas populares, progresistas y revolucionarias. Después de todo, la irrupción de gobiernos populares iniciada posteriormente al arribo a la presidencia de Venezuela por Hugo Chávez en 1999 parecía no solo estar en retroceso sino haberse detenido en 2016 tras dos derrotas muy graves para el movimiento popular en Nuestra América: el desplazamiento de la Casa Rosada en diciembre de 2015  del Frente para la Victoria, gracias al triunfo electoral de una coalición neoliberal  y proimperialista encabezada por Mauricio Macri; y el golpe de Estado mediático-judicial-parlamentario contra la presidenta de Brasil Dilma Rousseff en agosto del año siguiente. El golpe llevó una pandilla de bandidos al Planalto que, como ya había hecho el macrismo en el país rioplatense, inició de inmediato un gobierno para el 1 por ciento: desmantelamiento del andamiaje de defensa de la soberanía nacional y protección social instaurado por los gobiernos del PT, especulación financiera desenfrenada y venta a las transnacionales de los recursos naturales y bienes públicos. Aunque estas fueron las más costosas derrotas para la izquierda en el período analizado, no fueron las únicas. En 2009, un golpe de Estado militar evidentemente orquestado por Estados Unidos derrocó al gobierno del presidente Manuel Zelaya, quien había ingresado a Petrocaribe, a la Alba y promovido una política exterior digna y soberana. Cuatro años después era derribado por un golpe parlamentario-mediático el presidente de Paraguay, Fernando Lugo, notable adherente del progresismo. A esto debe añadirse la artera traición de Lenín Moreno a sus compañeras y compañeros de la Revolución Ciudadana, al pueblo de Ecuador y a su propio discurso desde que se integró al primer gobierno del presidente Rafael Correa hasta que resultó electo a la primera magistratura del país, que impulsó un retroceso al vapor al neoliberalismo y un entreguismo sin precedente a Washington. De la misma manera, la injusta y perversa condena de cárcel al expresidente brasileño Lula da Silva en abril de 2019, maniobra evidente del imperialismo yanqui y la oligarquía local para impedir su segura victoria en la elección presidencial de octubre de ese año.  Como resultado, la elección de Jair Bolsonaro constituyó un refuerzo a las posturas ultraderechistas no solo en la región sino en el mundo; y a la profundización de las políticas neoliberales y las actitudes aun más obsecuentes hacia el imperialismo, también traídas a sus países por los nefastos presidentes Sebastián Piñera e Iván Duque.

A consecuencia de este devenir, sufrieron también rudos golpes organismos como Unasur -hoy deshecho- y la Celac -en estado de parálisis- que, nacidos después de 2004, habían logrado dar importantes pasos hacia la unidad, integración y concertación política soberanas de América Latina y el Caribe. A su vez, Petrocaribe y la Alba fueron impactados por las consecuencias de la caída en los precios del petróleo y, sobre todo, del recrudecimiento cada vez mayor de la guerra económica estadounidense contra Venezuela y Cuba.

Pero lo más sobresaliente de este año han sido tres factores de enorme trascendencia y ambos constituyen victorias indiscutibles para las fuerzas revolucionarias y progresistas, además de los ya citados triunfos electorales en México y Argentina. El primero son las grandes protestas populares que recorren el continente desde el primer trimestre del año, que han puesto contra las cuerdas a los gobiernos de varios países de la región, muy especialmente al de Piñera en Chile y al de Uribe-Duque en Colombia. Contrasta la estabilidad y el orden existente en Cuba, Venezuela, Nicaragua y México con la situación de impopularidad de los gobiernos de derecha, prendidos con alfileres y sostenidos fundamentalmente por el apoyo de Estados Unidos. Es un hecho que el neoliberalismo no puede gobernar más al sur del río Bravo sin infringir brutalmente las reglas de la democracia liberal. El segundo factor es la denodada resistencia y batalla por su desarrollo de Cuba y Venezuela, cada una en su circunstancia, contra la implacable y creciente guerra económica de Washington, signada en el caso venezolano por el golpe permanente y por graves hechos de violencia contrarrevolucionaria. El tercero es el relevante papel de los países miembros del Caricom en la defensa de los principios del derecho internacional, como se vio el 19 de diciembre con la paliza a Estados Unidos y a Almagro en la OEA y en otros hechos de este año. El golpe de Estado en Bolivia, la derrota electoral del Frente Amplio de Uruguay y un par de asuntos más quedan para la siguiente entrega. Seguir leyendo IZQUIERDA LATINOCARIBEÑA EN 2019*. ÁNGEL GUERRA CABRERA

IZQUIERDA LATINOCARIBEÑA EN 2019 (I). ÁNGEL GUERRA CABRERA

CHILE, PROTESTAS

ÁNGEL GUERRA CABRERA

GUERRITAEn 2019, se demostró la falacia que auguraba el fin del “ciclo” progresista en América Latina y el Caribe. Bastaría con citar las rotundas victorias electorales de Andrés Manuel López Obrador en México y Alberto Fernández en Argentina para refutarla. No obstante, la aseveración sobre el fin del ciclo se basaba en hechos reales y muy lamentables, pero a la vez aleccionadores para las fuerzas populares, progresistas y revolucionarias. Después de todo, la irrupción de gobiernos populares iniciada posteriormente al arribo a la presidencia de Venezuela por Hugo Chávez en 1999 parecía no solo estar en retroceso sino haberse detenido en 2016 tras dos derrotas muy graves para el movimiento popular en Nuestra América: el desplazamiento de la Casa Rosada en diciembre de 2015  del Frente para la Victoria, gracias al triunfo electoral de una coalición neoliberal  y proimperialista encabezada por Mauricio Macri; y el golpe de Estado mediático-judicial-parlamentario contra la presidenta de Brasil Dilma Rousseff en agosto del año siguiente. El golpe llevó una pandilla de bandidos al Planalto que, como ya había hecho el macrismo en el país rioplatense, inició de inmediato un gobierno para el 1 por ciento: desmantelamiento del andamiaje de defensa de la soberanía nacional y protección social instaurado por los gobiernos del PT, especulación financiera desenfrenada y venta a las transnacionales de los recursos naturales y bienes públicos. Aunque estas fueron las más costosas derrotas para la izquierda en el período analizado, no fueron las únicas. En 2009, un golpe de Estado militar evidentemente orquestado por Estados Unidos derrocó al gobierno del presidente Manuel Zelaya, quien había ingresado a Petrocaribe, a la Alba y promovido una política exterior digna y soberana. Cuatro años después era derribado por un golpe parlamentario-mediático el presidente de Paraguay, Fernando Lugo, notable adherente del progresismo. A esto debe añadirse la artera traición de Lenín Moreno a sus compañeras y compañeros de la Revolución Ciudadana, al pueblo de Ecuador y a su propio discurso desde que se integró al primer gobierno del presidente Rafael Correa hasta que resultó electo a la primera magistratura del país, que impulsó un retroceso al vapor al neoliberalismo y un entreguismo sin precedente a Washington. De la misma manera, la injusta y perversa condena de cárcel al expresidente brasileño Lula da Silva en abril de 2019, maniobra evidente del imperialismo yanqui y la oligarquía local para impedir su segura victoria en la elección presidencial de octubre de ese año.  Como resultado, la elección de Jair Bolsonaro constituyó un refuerzo a las posturas ultraderechistas no solo en la región sino en el mundo; y a la profundización de las políticas neoliberales y las actitudes aun más obsecuentes hacia el imperialismo, también traídas a sus países por los nefastos presidentes Sebastián Piñera e Iván Duque.

A consecuencia de este devenir, sufrieron también rudos golpes organismos como Unasur -hoy deshecho- y la Celac -en estado de parálisis- que, nacidos después de 2004, habían logrado dar importantes pasos hacia la unidad, integración y concertación política soberanas de América Latina y el Caribe. A su vez, Petrocaribe y la Alba fueron impactados por las consecuencias de la caída en los precios del petróleo y, sobre todo, del recrudecimiento cada vez mayor de la guerra económica estadounidense contra Venezuela y Cuba.

Pero lo más sobresaliente de este año han sido tres factores de enorme trascendencia y ambos constituyen victorias indiscutibles para las fuerzas revolucionarias y progresistas, además de los ya citados triunfos electorales en México y Argentina. El primero son las grandes protestas populares que recorren el continente desde el primer trimestre del año, que han puesto contra las cuerdas a los gobiernos de varios países de la región, muy especialmente al de Piñera en Chile y al de Uribe-Duque en Ecuador. Contrasta la estabilidad y el orden existente en Cuba, Venezuela, Nicaragua y México con la situación de impopularidad de los gobiernos de derecha, prendidos con alfileres y sostenidos fundamentalmente por el apoyo de Estados Unidos. Es un hecho que el neoliberalismo no puede gobernar más al sur del río Bravo sin infringir brutalmente las reglas de la democracia liberal. El segundo factor es la denodada resistencia y batalla por su desarrollo de Cuba y Venezuela, cada una en su circunstancia, contra la implacable y creciente guerra económica de Washington, signada en el caso venezolano por el golpe permanente y por graves hechos de violencia contrarrevolucionaria. El tercero es el relevante papel de los países miembros del Caricom en la defensa de los principios del derecho internacional, como se vio el 19 de diciembre con la paliza a Estados Unidos y a Almagro en la OEA y en otros hechos de este año. El golpe de Estado en Bolivia, la derrota electoral del Frente Amplio de Uruguay y un par de asuntos más quedan para la siguiente entrega.

Twitter:@aguerraguerra

AMLO: MENSAJE DESDE LA HABANA. ÁNGEL GUERRA CABRERA

ÁNGEL GUERRA CABRERA

GUERRITADonald Trump proclama en un trino su apoyo a Jeanine Áñez, augusta sirvienta del imperialismo en Bolivia. La hasta hace poco desconocida senadora, hoy se sienta en el vetusto Palacio Quemado gracias a un golpe de Estado digitado desde Washington con el apoyo del jefe del ejército boliviano. Según Trump, la autoproclamada trabaja para asegurar una transición democrática y pacífica a través de elecciones libres. Y cierra su mensaje con la olímpica afirmación: ¡Estados Unidos está con los pueblos de la región por la paz y la democracia!

Sus palabras llevan el sello de Mauricio Claver-Carone, su asesor para América Latina en el Consejo de Seguridad Nacional, el mismo imperial y prepotente sujeto que se retiró enfurecido de Argentina cuando tomó conciencia que a unos metros de él, ¡horror!, se encontraban Jorge Rodríguez, ministro de información de la chavista Venezuela y el ex presidente de Ecuador Rafael Correa, quienes también asistían a la toma de posesión del presidente Alberto Fernández.

Salido de las cloacas de la contrarrevolución de Miami, es seguro que a Claver-Carone le molestara aún más la presencia de Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba. Sólo que como comenta un compatriota y colega, haberse quejado de eso habría sido demasiado humillante para el enviado de Trump.

Me decía hace unos días un querido amigo, con muchos años de vida en Washington, que para él no es nada nuevo que el ocupante de la Casa Blanca y los funcionarios de la administración en turno digan mentiras. Pero añadía: nunca en mi larga estancia en esa ciudad escuché mentir tanto y tan seguido como desde que Trump llegó a la presidencia.

De qué democracia, qué paz y qué transición democrática en Bolivia habla Trump cuando reviven la Doctrina Monroe, el macartismo y los golpes de Estado. Con el de Evo Morales suman tres los gobiernos depuestos por golpes gestados o bendecidos por Washington en nuestra región en los últimos nueve años. Pero hay que añadir el intento de golpe permanente y enfurecida guerra económica contra el presidente Maduro desde el primer día de su mandato y el derrotado por Hugo Chávez y la unión cívico-militar en 2002, acciones imperialistas absolutamente violatorios del derecho internacional. Por no mencionar la injusta cárcel contra Lula da Silva sólo para impedir que ganara la elección presidencial pasada en Brasil, además de la guerra jurídica contra Cristina Fernández de Kirchner para tratar de frenar la espléndida victoria electoral que acaba de lograr en Argentina el Frente de Todos. Y qué decir del bloqueo económico, comercial y financiero más largo y despiadado de la historia contra Cuba, pese al reiterado voto en contra de la aplastante mayoría de los estados miembros de la Organización de Naciones Unidas. Un bloqueo por ser independiente, digna, soberana, por no haber podido derrotarla ni con ese recurso, que es un crimen de lesa humanidad, ni con invasiones, décadas de terrorismo y comprobadas acciones de guerra biológica contra su población. Esa es la democracia, la paz y la transición democrática de la que habla Trump.

Seguir leyendo AMLO: MENSAJE DESDE LA HABANA. ÁNGEL GUERRA CABRERA

NUESTRA AMÉRICA ANTE LA ARREMETIDA DEL IMPERIALISMO Y DE LAS OLIGARQUÍAS

DECLARACIÓN DEL MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES DE CUBA

cuba-minrex

Los más recientes acontecimientos en la región confirman al gobierno de Estados Unidos y a las oligarquías reaccionarias como los principales responsables de la peligrosa convulsión e inestabilidad política y social de América Latina y el Caribe.

Como anticipara el 1ro de enero de 2019, el Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba, General de Ejército Raúl Castro Ruz: “Quienes se ilusionan con la restauración del dominio imperialista en nuestra región deberían comprender que América Latina y el Caribe han cambiado y el mundo también (…) La región se asemeja a una pradera en tiempos de sequía. Una chispa pudiera generar un incontrolable incendio que dañaría los intereses nacionales de todos”.

El presidente Donald Trump proclama la vigencia de la Doctrina Monroe y apela al Macartismo para preservar la dominación imperialista sobre los recursos naturales de la región, impedir el ejercicio de la soberanía nacional y las aspiraciones de integración y cooperación regional; tratar de restablecer su hegemonía  unipolar a escala mundial y hemisférica; eliminar los modelos progresistas, revolucionarios y alternativos al capitalismo salvaje; revertir las conquistas políticas y sociales e imponer modelos neoliberales, sin importarle el Derecho Internacional, las reglas de juego de la democracia representativa, el medio ambiente ni el bienestar de los pueblos.

El secretario de Estado Mike Pompeo acusó amenazadoramente, este lunes 2 de diciembre, a Cuba y Venezuela de sacar provecho y ayudar a elevar la agitación en los países de la región. Tergiversa y manipula la realidad y oculta, como elemento central de la inestabilidad regional, la permanente intervención de los Estados Unidos en América Latina y el Caribe.

Las legítimas protestas y las masivas movilizaciones populares que se registran en el continente, en particular en el Estado Plurinacional de Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Brasil, son causadas por la pobreza y la creciente desigualdad en la distribución de la riqueza; la certeza de que las fórmulas neoliberales agravan la excluyente e insostenible situación de vulnerabilidad social; la ausencia o precariedad de los servicios de salud, educación y seguridad social; los abusos contra la dignidad humana; el desempleo y la restricción a los derechos laborales; la privatización, encarecimiento y cancelación de servicios públicos y el incremento de la inseguridad ciudadana.

Ellas revelan la crisis de los sistemas políticos, la falta de democracia verdadera, el descrédito de los partidos conservadores tradicionales, la protesta contra la corrupción histórica típica de las dictaduras militares y los gobiernos de derecha, el escaso apoyo popular a las autoridades oficiales, la desconfianza en las instituciones y en el sistema de justicia.

Protestan igualmente contra la represión policial brutal, la militarización de esta con el pretexto de proteger infraestructuras críticas, la exención de responsabilidad penal a los represores; el empleo de armas de guerra y antimotines que provocan muertes, lesiones graves, incluidos cientos de jóvenes con irreversibles lesiones oculares por el uso de balines; la criminalización de las manifestaciones; las violaciones, golpizas y violencia contra los detenidos, entre ellos menores; e incluso, el asesinato de líderes sociales, guerrilleros desmovilizados y periodistas.

Estados Unidos defiende y apoya la represión contra manifestantes con el pretexto de salvaguardar el supuesto “orden democrático”. El silencio encubridor de varios gobiernos, instituciones y personalidades muy activos y críticos contra la izquierda, es una vergüenza. La complicidad de los grandes medios corporativos de información es vergonzosa.

Los pueblos se preguntan con razón ¿dónde está la democracia y el Estado de derecho; qué hacen las instituciones supuestamente dedicadas a la protección de los derechos humanos; dónde está el sistema de justicia cuya independencia se pregona?

Seguir leyendo NUESTRA AMÉRICA ANTE LA ARREMETIDA DEL IMPERIALISMO Y DE LAS OLIGARQUÍAS

CLAVES DE CONTINUIDAD. GRAZIELLA POGOLOTTI

sándor, bandera, expo Mi Habana
Imagen: obra de Sándor González Vilar

GRAZIELLA POGOLOTTI

GRAZIELLA 1En el criollo surgió la conciencia de la cubanía cuando inició los primeros sueños de hacer un país. Los aires de la independencia se manifestaron en América Latina y el influjo del Iluminismo había llegado a nuestras costas. El dominio de la metrópoli española extraía los bienes de la Isla. A diferencia de sus mayores, el criollo se abrió a los más anchos horizontes del mundo. Había accedido a la información y a la cultura. Se sentía dotado de la capacidad para dirigir nuestros destinos. Fracasados los esfuerzos por obtener ventajas a través de los «lobbies» que operaban en la corte, para traducir los sueños en realidades concretas resultaba indispensable formular una plataforma de ideas.

El primer paso reclamaba el socavamiento de las ataduras del dogmatismo, el tránsito se produjo con los empeños del padre José Agustín Caballero y, sobre todo, con la visión precursora de Félix Varela, desde su acción en la cátedra, sus planteamientos radicales como representante de la colonia en el breve período constitucional en la península y se mantuvo en tanto prédica ininterrumpida hasta su muerte en el exilio. Al mismo tiempo, las voces de los escritores y la obra de los artistas iban forjando las imágenes de nuestra identidad y de nuestro universo simbólico. Agotados los empeños reformistas, se impuso la necesidad de la insurgencia. La Guerra de los Diez Años dio continuidad a la lucha por la independencia política y económica. Dotó a la noción de soberanía de nuevos contenidos. Para configurar el perfil de la nación había que proceder a liquidar la infame institución de la esclavitud. La verdadera liberación nacional incluía la justicia social. Libertos y antiguos esclavos se incorporaron al combate y alcanzaron altos grados en el Ejército Libertador.

Privilegio singular, con visión de futuro, el organizador de la Guerra Necesaria fue un poeta. Los sueños de José Martí surgieron en las aulas de su maestro Mendive, quien tuvo la perspicacia de advertir las cualidades excepcionales de su discípulo. La atroz experiencia del presidio político llevó al adolescente a descubrir en carne propia los «horrores del mundo moral» del coloniaje, según el decir de otro poeta, José María Heredia, y a conocer de cerca lo más soterrado de la sociedad de la época. El exilio fue un largo proceso de aprendizaje. Supo de la España profunda y de las artimañas de la política en la península. Su trabajo cotidiano en varios países de América Latina lo condujo a detectar los males que pesaban sobre las nuevas repúblicas, pendientes todavía de una segunda y definitiva independencia, aherrojadas por tanto a un destino común. Radicado en Estados Unidos, se despojó de la mirada ingenua que dominaba entonces el pensamiento político. Detectó con perspectiva precursora los peligros que anidaban en el imperialismo naciente. Con esa experiencia acumulada, pensó en el diseño de la Cuba futura mientras batallaba por hacerla. Analizó las causas de la derrota de la Guerra de los Diez Años. Se entregó a la tarea de consolidar la unidad con paciencia infinita, apeló a los combatientes de ayer. Venció reservas y resquemores. Comprendió que había que trabajar también con los de abajo, con la base popular, que habría de ser el más sólido sostén de la nación. Mediante la prédica y la acción personal directa, se    vinculó a los obreros de Tampa y Cayo Hueso que le ofrecieron hospedaje y apoyo solidario en las horas difíciles. Para soslayar tentaciones de caudillismo, fundó el Partido Revolucionario Cubano. El concepto de soberanía había adquirido mayor dimensión y densidad. Había que conquistar la independencia política y económica en un empeño justiciero por la plena emancipación humana. Para garantizar el sostén de una república independiente en lo político y en lo económico, había que conjurar las amenazas del imperio naciente y asumir el ligamen con el destino de Nuestra América. Por eso, José Martí incluyó, en un mismo proyecto, la independencia de Cuba y Puerto Rico.

Convertida en el primer laboratorio de un experimento neocolonial a partir de la intervención norteamericana en la guerra, marginada de las negociaciones para el tratado de paz entre el vecino del norte y el Gobierno de España, Cuba preservó el sueño de conquistar plena soberanía. Lo reivindicó por distintos medios, en lucha frontal contra las dictaduras de Machado y Batista, en el rescate de una memoria histórica, en la investigación de los valores de una cultura nacional integradora de sus distintas fuentes, incluida la afrocubana, en el repensar la nación y en el significativo aporte de la creación artístico-literaria en diálogo fecundo entre lo culto y lo popular, todo ello atenido a los contextos de la contemporaneidad. Era la argamasa sobre la cual, de manera orgánica, habría de construirse el radical proceso transformador de la Revolución. Bajo la conducción de Fidel, una vez más, el concepto de soberanía gana en profundidad. Del antinjerencismo, se pasaba al antimperialismo. El vínculo con el destino de Nuestra América se extendía a un Tercer Mundo lastrado por el coloniaje y el subdesarrollo. De modo consecuente, la noción abstracta de solidaridad internacional se traducía en acciones concretas. El concepto de soberanía se expandió al reconocimiento del imperativo de analizar con cabeza propia nuestra realidad y la del mundo que nos rodea, de impulsar un desarrollo científico en beneficio del crecimiento económico. Cuando todavía se combatía el analfabetismo se renovaba la enseñanza universitaria y se fundaban los primeros centros de investigación. En medio de la precariedad del período especial, se impulsó el trabajo en el campo de la biotecnología. No podíamos renunciar a apoderarnos del saber más avanzado.

Siempre hemos articulado el mirar hacia fuera con el mirar hacia dentro. En un planeta cada vez más interdependiente, las prácticas de dominación apelan a un variado espectro de recursos. No descartan el empleo de las armas. Organizan la subversión mediante el uso de distintas formas de golpes de Estado, por la vía tradicional de ejércitos entrenados a su servicio, por la vía de parlamentos doblegados a sus intereses, por el control de los medios de información a escala universal, por la utilización de fundamentalismos religiosos, por la demonización de las corrientes progresistas y mediante la inoculación sutil de falsas expectativas de vida. Construyen ilusorias aspiraciones de futuro que inducen a los incautos a votar contra sus intereses más legítimos. En el mirar hacia dentro, hay que hurgar en lo profundo de una sociedad compleja que ha mostrado, sin embargo, una admirable capacidad de resistencia en medio de las dificultades del vivir cotidiano. Se impone eliminar el lastre de la mentalidad burocrática, enfermedad que se reproduce a pesar de los reiterados esfuerzos por desterrarla desde la década del sesenta. En ello se refugia el apego a la rutina, el ocultamiento de la verdad en informes complacientes y triunfalistas, el cumplimiento formal de las tareas. Es inminente priorizar la sistemática capacitación y superación de los recursos humanos existentes. Pensar y hacer un país seguirá siendo tarea de todos mientras exista el imperialismo con su implacable voluntad de revancha.

Fuente: JUVENTUD REBELDE

FIDEL SEGÚN LOCKWOOD

Imágenes del líder, el ser humano, que el fotorreportero estadounidense Lee Lockwood logró retratar y que nos regresan vivo, tremendo, vibrante, al Fidel de todos y todas
fidel_santa-clara_1959_l-768x461
Fidel le habla al pueblo de Santa Clara el 6 de enero de 1959. Foto: Lee Lockwood

Entre 1959 y 1969, el fotorreportero estadounidense Lee Lockwood retrató Cuba y al victorioso líder revolucionario Fidel Castro con una libertad sin precedentes. Aquel trabajo incluye una maratoniana entrevista con el propio líder cubano que se extendió durante siete días.

El periodista estadounidense mantuvo su extensa conversación con Fidel en Isla de Pinos en 1965 y ahí retrató al líder revolucionario hablando ante una multitud, sumergido hasta el cuello tras haber buceado, haciendo ejercicio, jugando con su perro Guardián o descansando sobre una hamaca.

“Cada día, durante varias horas, nos sentábamos Fidel, Vallejo (el comandante René Vallejo, que actuó como traductor) y yo alrededor de la mesita del porche a la entrada de la habitación de Castro (en una casa de campo de una sola planta, de madera), con el micrófono en medio de los tres, y hablábamos en voz baja, como en una sesión de espiritismo”, explica Lockwood en el prólogo del libro. “Una conversación con Castro es una experiencia extraordinaria y, hasta que te acostumbras, de lo más desconcertante (…) es uno de los conversadores más entusiastas de todos los tiempos”, asegura el autor.

La editorial Taschen publicó por primera vez en español en mayo de 2016 el libro del fotorreportero Lee Lockwood La Cuba de Fidel. Se trata de un libro de fotos de la primera década de la Revolución Cubana y la larga entrevista, de siete días, que Fidel Castro le concedió al periodista norteamericano.

Cubadebate recoge hoy algunas de esas imágenes del líder, el ser humano, que Lockwood logró retratar y nos regresan vivo, tremendo, vibrante al Fidel de todos.

Fidel-1959
Fidel en 1959. Foto: Lee Lockwood
Fidel-sonriente-junto-a-Almeida-y-el-dr.-René-Vallejo-768x512
Fidel sonriente, junto a Almeida y el Dr. Vallejos, en Manzanillo. Foto: Lee Lockwood
En-un-terreno-de-béisbol-junto-al-fotógrafo-Lee-Lockwood-1964-768x589
Fidel se prueba un guante en un terreno de béisbol. A su lado el fotógrafo estadounidense Lee Lockwood
Fidel-jugando-beisbol-1964-768x779
Fidel jugando béisbol.1964. Foto: Lee Lockwood
Hablando-con-los-trabajadores-de-una-fábrica-de-cemento-768x512
Con los trabajadores de una fábrica de cemento, 1964. Foto: Lee Lockwood

Seguir leyendo FIDEL SEGÚN LOCKWOOD

EN EL CORAZÓN DE LA UNIDAD LATINOAMERICANA. ENRIQUE UBIETA GÓMEZ

ENRIQUE UBIETA GÓMEZ

UBIETA 4.jpgNuestra América vive días intensos. No hay motivo, ni tiempo, para el de­saliento. Los pueblos del continente han abierto las grandes alamedas de su emancipación, y el imperialismo no puede cerrarlas. Bolívar, Martí, Sandino, señalaron el camino de la unidad. «¿Hasta cuándo vamos a permanecer en el letargo? –preguntaba Fidel en 1959, durante su visita a Caracas– ¿Hasta cuándo vamos a ser piezas indefensas de un continente a quien su libertador lo concibió como algo más digno, más grande? ¿Hasta cuándo los latinoamericanos vamos a estar viviendo en esta atmósfera mezquina y ridícula? ¿Hasta cuándo vamos a permanecer divididos?».

Desde su etapa de formación, en los años 40, Fidel se había involucrado en los reclamos de justicia más ­apremiantes de la región: la independencia de Puerto Rico y el derrocamiento del dictador Trujillo en República Dominicana, entre otros, y viviría junto al pueblo colombiano los sucesos que hoy la historia recoge como el Bo­gotazo.

Su visita a Venezuela, apenas unos meses después del triunfo revolucionario, resultaría premonitoria. Allí diría, a propósito de la necesaria unidad de nuestros pueblos: «¿Y quiénes deben ser los propugnadores de esa idea? Los venezolanos, porque los venezolanos la lanzaron al continente americano, porque Bolívar es hijo de Venezuela y Bolívar es el padre de la idea de la unión de los pueblos de América».

Pero no se refería Fidel solo a la unidad interna de los pueblos, ­indispensable para el triunfo de la justicia, sino a la unidad entre naciones del continente, aunque sabía que habría gobiernos «sietemesinos» sin fe en su tierra, dispuestos a entregar las riquezas colectivas y los anhelos populares en espera de indignas recompensas personales. Por eso en muchas ocasiones trató de mostrar las ventajas de la unión, desde el respeto a la diversidad de modelos socio-económicos, y de identidades. «¿Cuál es el destino, además, de los países balcanizados de nuestra América? ¿Qué lugar van a ocupar en el siglo xxi? ¿Qué lugar les van a dejar, cuál va a ser su papel si no se unen, si no se integran?», insistía en 1990.

Los médicos cubanos brindan salud, bienestar y esperanza en las regiones más humildes y olvidadas de América Latina y el Caribe. Foto: Araquém Alcántara

En los años finales de esa década de renuncias y desesperanzas, Fidel relanzaría el internacionalismo médico cubano (que había nacido en Argelia, en 1963), para los pueblos de Centroamérica y Haití –donde no existían Gobiernos ideológicamente afines–, a raíz del paso de dos huracanes devastadores: centenares de trabajadores de la Salud acudieron a los rincones más apartados y atendieron desde entonces a las poblaciones más desamparadas. El ­pueblo cubano se encontraba cara a cara, sin intermediarios, con sus hermanos del continente.

Fidel se reunía siempre con cada brigada antes de su partida, conversaba con sus integrantes como un padre. El 25 de noviembre de 1998 diría: «Quiero desde ya recalcar bien esto: nuestros médicos no se mezclarán en lo más mínimo en asuntos de política interna. Serán absolutamente respetuosos de las leyes, tradiciones y costumbres de los países donde laboren. No tienen por misión propagar ideologías. (…) Van a Centroamérica como médicos, como abnegados portadores de salud humana, a trabajar en los lugares y en las condiciones más difíciles, para salvar vidas, preservar o devolver el bienestar de la salud, y enaltecer y prestigiar la noble profesión del médico; nada más».

Chávez y Fidel aunaron voluntades y empeño para que cientos de miles de latinoamericanos tuvieran salud, educación y recuperaran la dignidad. Foto: Jorge Luis González

Ese año, un discípulo de Bolívar llegaría a la presidencia de Venezuela. Dos soñadores, dos locos cuerdos, Fidel y Chávez, se encontrarían, en el empeño de contribuir a la unidad necesaria. Y nació el alba, el proyecto de unidad más avanzado que ha existido en nuestro continente, un acuerdo cuya base radicaba en el pueblo, en su infinita capacidad solidaria. Cientos de miles de latinoamericanos tuvieron salud, educación, recuperaron la vista, la dignidad. Nuestra América, concepto martiano que también incluye a las islas del Caribe, fue entonces más grande, porque supo mirarse por dentro y unirse, complementarse, en proyectos comunes. El imperialismo trata hoy de desarticular esas conquistas, a las que tanto teme. Es bueno recordarlo, en vísperas del tercer aniversario de la partida física del Comandante en Jefe Fidel Castro, el hombre que dedicó su vida a la defensa de la unidad de los pueblos y las naciones de América Latina.

Fuente: GRANMA

ALPIDIO ALONSO, MINISTRO DE CULTURA DE CUBA: “NECESITAMOS PROMOVER UNA CULTURA DEL HUMANISMO DE LA SOLIDARIDAD”

Intervención del Ministro de Cultura de Cuba, Alpidio Alonso Grau, en el panel LA CULTURA EN EL ESPACIO PÚBLICO, UN MOTOR PARA LA TRANSFORMACIÓN SOCIAL Y URBANA, desarrollado en el Foro de Ministros de Cultura que sesiona en la 40 Conferencia General de la UNESCO.

POR ALICIA

OMAR GONZÁLEZ

Nadie como ella hizo del gesto y el vuelo la insuperable parábola de la belleza; nadie puso tan alto el intenso drama de Giselle. Alicia en este y otros mundos para siempre. La celebro en el recuerdo, la vivo y lloro en este instante. Hay un abismo en la danza. Cuba contigo.

No por sabido deja de ser muy justo recordar que Alicia Alonso figura entre quienes fundaron la Red en Defensa de la Humanidad en 2003 y que su firma y su colaboración no faltaron nunca en los documentos más importantes emitidos por este movimiento en su historia.

La recordamos no sólo adhiriéndose a las convocatorias y denuncias ante cualquier injusticia, sino aportando ideas y exigiendo que no faltara nunca su firma en los pronunciamientos que se emitían. Pedro Simón, su compañero de muchos años, puede dar fe de ello. Alicia fue una de las artistas cubanas más genuinamente leales a la Patria y a la Revolución que he conocido. Bailó para los campesinos,  obreros, soldados, niños y niñas y no vaciló en vestirse de miliciana cuando las circunstancias lo exigieron.

Fidel la admiraba muchísimo (esto era recíproco) y no ocultaba en nada su respeto por ella ni su preocupación porque sus criterios fueran escuchados y atendidos en el Ministerio de Cultura, donde el compañero Matías Maragoto actuaba como enlace permanente con ella, y en otras dependencias del Gobierno y del Estado. Raúl, Almeida, Diaz-Canel y otros compañeros la arropaban con especial sensibilidad y afecto. Era venerada porque lo merecía, no porque lo procuraba.

Fue una criatura divina, excepcional, irrepetible, adorada por su pueblo y el mundo en la dimensión humana de los dioses. Será eterna y será para siempre nuestra.

 

A %d blogueros les gusta esto: