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SI HUBIÉRAMOS GLOBALIZADO LA SOLIDARIDAD COMO SE GLOBALIZÓ EL MERCADO, LA HISTORIA SERÍA OTRA. MIGUEL DÍAZ-CANEL BERMÚDEZ

Palabras del Presidente de la República de Cuba durante la Cumbre virtual “Unidos contra la COVID-19”, convocada por Azerbaiyán en su condición de presidente pro tempore del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL)
Cuando se repasan los hechos que han puesto en vilo a la humanidad en los últimos cuatro meses, es indispensable mencionar los costosos errores de las políticas neoliberales, que llevaron a la reducción de la gestión y las capacidades de los Estados, a excesivas privatizaciones y al olvido de las mayorías. Esta pandemia ha demostrado la fragilidad de un mundo fracturado y excluyente.  Ni los más afortunados y poderosos podrían sobrevivir en ausencia de quienes con su trabajo crean y sostienen las riquezas. Las múltiples crisis que está generando avizoran demoledores y perdurables efectos para la economía y todas las esferas de la sociedad.
MDC NO ALINEADOS
Foto: Estudios Revolución

MIGUEL DÍAZ-CANEL BERMÚDEZ

Excelencias:

Estimado Presidente Ilham Aliyev;

Distinguidos Jefes de Estado y de Gobierno;

Agradezco a Azerbaiyán, Presidente del Movimiento de Países No Alineados, por convocar esta reunión para intercambiar sobre los esfuerzos urgentes y necesarios que nos permitan enfrentar la COVID-19.

Aprovecho la ocasión para felicitar a Uganda, que asumirá la Presidencia del Movimiento a partir del año 2022.  Al asegurarle todo el apoyo de Cuba, le deseamos éxitos en su gestión.

Debo denunciar, por su gravedad, el ataque terrorista con fusil de asalto y más de 30 impactos de bala sufrido por nuestra Embajada en Washington el pasado 30 de abril y reclamar al Gobierno de Estados Unidos una investigación exhaustiva y rápida, sanciones severas y las medidas y garantías de seguridad de nuestras misiones diplomáticas en su territorio, tal como está obligado por la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas de 1961.

Excelencias:

El Movimiento de Países No Alineados ha demostrado su pertinencia en la actual situación.  Así lo corroboran los comunicados adoptados en apoyo a la Organización Mundial de la Salud y sobre la COVID-19, en los que se promueven la unidad global, la solidaridad y la cooperación internacional; llaman a apartar las diferencias políticas y a eliminar las medidas coercitivas unilaterales que violan el Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas y limitan la capacidad de los Estados para enfrentar eficazmente la pandemia.

Reconocemos el papel de la Presidencia azerí del Movimiento de Países No Alineados en la materialización de estas iniciativas.

La COVID-19 ha demostrado ser un reto global.  No distingue fronteras, ideologías o niveles de desarrollo.  De ahí que la respuesta también debe ser global y mancomunada, superando las diferencias políticas.

No es posible predecir con exactitud la dimensión de sus consecuencias.  La alta cifra de infectados y las cuantiosas pérdidas humanas muestran su devastador impacto en un mundo cada vez más interconectado que, sin embargo, no ha sido capaz de enaltecer esta interconexión de manera solidaria y hoy paga el precio de su incapacidad para corregir los graves desequilibrios sociales. Digámoslo con honestidad: si hubiéramos globalizado la solidaridad como se globalizó el mercado, la historia sería otra.

Falta solidaridad y cooperación.  Esos son valores que no pueden ser sustituidos por la búsqueda de las ganancias, motivación exclusiva de quienes, rindiendo culto al mercado, se olvidan del valor de la vida humana.

Cuando se repasan los hechos que han puesto en vilo a la humanidad en los últimos cuatro meses, es indispensable mencionar los costosos errores de las políticas neoliberales, que llevaron a la reducción de la gestión y las capacidades de los Estados, a excesivas privatizaciones y al olvido de las mayorías.

Esta pandemia ha demostrado la fragilidad de un mundo fracturado y excluyente.  Ni los más afortunados y poderosos podrían sobrevivir en ausencia de quienes con su trabajo crean y sostienen las riquezas.

Las múltiples crisis que está generando avizoran demoledores y perdurables efectos para la economía y todas las esferas de la sociedad.

La pandemia agudiza los acuciantes problemas de un planeta plagado de profundas desigualdades, en el que 600 millones de personas viven en extrema pobreza y donde casi la mitad de la población no tiene acceso a servicios básicos de salud, en cuya gestión se impone el mercado por encima del noble propósito de salvar vidas.

Mientras, el gasto militar global supera los 1,9 millones de millones de dólares, de los cuales más del 38 %, 732 000 millones, corresponden en el año 2020 a los Estados Unidos de Norteamérica.

Comparto el siguiente pensamiento del Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz: “…en vez de invertir tanto en el desarrollo de armas cada vez más sofisticadas, los que tienen los recursos para ello debieran promover las investigaciones médicas y poner al servicio de la humanidad los frutos de la ciencia, creando instrumentos de salud y de vida y no de muerte”.

Aboguemos, junto al Secretario General de las Naciones Unidas, por el fin de las guerras, incluidas las no convencionales, para salvaguardar el derecho a la paz.

Rechazamos las recientes y graves amenazas militares del Gobierno de Estados Unidos contra la hermana República Bolivariana de Venezuela.

Reafirmamos nuestra solidaridad con el pueblo y el Gobierno de Nicaragua, y rechazamos las medidas que atentan contra su derecho al bienestar, la seguridad y la paz.

Los intentos de reimponer el pasado neocolonial a Nuestra América, declarando públicamente la vigencia de la Doctrina Monroe, contravienen la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.

En este complejo escenario, Estados Unidos ataca el multilateralismo y descalifica injustamente el papel de las organizaciones internacionales, en particular a la Organización Mundial de la Salud. Seguir leyendo SI HUBIÉRAMOS GLOBALIZADO LA SOLIDARIDAD COMO SE GLOBALIZÓ EL MERCADO, LA HISTORIA SERÍA OTRA. MIGUEL DÍAZ-CANEL BERMÚDEZ