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NUNCA PUDE REZAR Y OTROS POEMAS. EDWARD HIRSCH

EDWARD HIRSCH

NUNCA PUDE REZAR

Llévame hasta la costa
donde el faro fue abandonado
y la luna resuena en los techos.

Déjame escuchar el viento que hojea los árboles
y ver las estrellas que destellan, una por una,
como los rostros olvidados de los muertos.

Nunca pude rezar,
pero déjame inscribir mi nombre
en el libro de las olas

y luego contemplar el domo
del cielo interminable
y ver mi voz navegar hacia la noche.

§

I Was Never Able to Pray*

Wheel me down to the shore
where the lighthouse was abandoned
and the moon tolls in the rafters.

Let me hear the wind paging through the trees
and see the stars flaring out, one by one,
like the forgotten faces of the dead.

I was never able to pray,
but let me inscribe my name
in the book of waves

and then stare into the dome
of a sky that never ends
and see my voice sail into the night.

TEMPRANA MAÑANA DE DOMINGO

Solía burlarme de mi padre y sus amigos
por levantarse temprano las mañanas de domingo
para tomar café en un lugar del barrio,
pero ahora soy uno de esos amigos.

A nadie le importan mis viejas humillaciones,
pero siguen arrastrándose por mis sueños
como una tira de latas vacías que traquetean
detrás de un auto abandonado.

Así sucede: justo cuando piensas
que has olvidado a la chica de cabello rojo
que te dejó plantado en un estacionamiento
hace cuarenta años, te despiertas

bastante temprano para verla desaparecer
a la vuelta de la esquina de tu sueño,
viajando con un sujeto en una motocicleta
que ruge en la carretera al amanecer.

Y ahora estoy sentado en un café
a media luz lleno de madrugadores,
donde las ventanas están tiznadas
y el café es caliente y amargo.

§

Early Sunday Morning*

I used to mock my father and his chums
for getting up early on Sunday morning
and drinking coffee at a local spot
but now I’m one of those chumps.

No one cares about my old humiliations
but they go on dragging through my sleep
like a string of empty tin cans rattling
behind an abandoned car.

It’s like this: just when you think
you have forgotten that red-haired girl
who left you stranded in a parking lot
forty years ago, you wake up

early enough to see her disappearing
around the corner of your dream
on someone else’s motorcycle
roaring onto the highway at sunrise.

And so now I’m sitting in a dimly lit
café full of early morning risers
where the windows are covered with soot
and the coffee is warm and bitter.

DERRIBEN LA OSCURIDAD

Mi padre en la noche arrastra los pies de cuarto en cuarto
en una oscura misión a través del corredor.

Ayúdenme, espíritus, a penetrar su sueño
para aliviar su inquieto viaje.

Derriben la oscuridad para un vendedor
que podía cautivar todo salvo a las sombras,

un inmigrante que se para en el umbral
de una vasta noche

sin andadera ni bastón
e incapaz de recordar lo que quería decir,

aunque alce su brazo derecho a manera de profecía,
mientras el izquierdo tiembla inútilmente en señal de alarma.

Mi padre en la noche arrastra los pies de cuarto en cuarto
y ya no es un padre ni un esposo ni un hijo,

sino un niño parado al borde de un bosque
escuchando el distante aullido de los lobos,

los perros salvajes,
los primitivos aleteos que sacuden las copas de los árboles.

§

Lay Back The Darkness*

My father in the night shuffling from room to room
on an obscure mission through the hallway.

Help me, spirits, to penetrate his dream
and ease his restless passage.

Lay back the darkness for a salesman
who could charm everything but the shadows,

an immigrant who stands on the threshold
of a vast night

without his walker or his cane
and cannot remember what he meant to say,

though his right arm is raised, as if in prophecy,
while his left shakes uselessly in warning.

My father in the night shuffling from room to room
is no longer a father or a husband or a son,

but a boy standing on the edge of a forest
listening to the distant cry of wolves,

to wild dogs,
to primitive wingbeats shuddering in the treetops.


MÁS DE LA MITAD DEL CAMINO

He encendido todas las luces de la casa,
pero nada puede salvarme de esta oscuridad.

He salido al frente del porche para ver
las estrellas que perforan las negras nubes lácteas

y la luna que mira con frialdad entre los árboles,
salvo a este negativo que llevo dentro de mí.

¿Dónde está el niño que memorizaba constelaciones?
¿Cuál es el libro de texto que así lo consolaba?

Ahora llevo más de la mitad del camino rumbo a la tumba,
pero no soy la mitad del hombre que quise llegar a ser.

¿A qué deidad fracturada puedo rezar?
Estoy dispuesto a pagar a la noche con interés,

pero la noche no quiere a nadie más que a ella misma.
¿Qué quería decirle a la oscuridad?

La muerte es un cero extraído de mi pecho.
Dios es una ausencia que murmura en las hojas.

§

More Than Halfway*

I’ve turned on lights all over the house,
but nothing can save me from this darkness.

I’ve stepped onto the front porch to see
the stars perforating the milky black clouds

and the moon staring coldly through the trees,
but this negative I’m carrying inside me.

Where is the boy who memorized constellations?
What is the textbook that so consoled him?

I’m now more than halfway to the grave,
but I’m not half the man I meant to become.

To what fractured deity can I pray?
I’m willing to pay the night with interest,

though the night wants nothing but itself.
What did I mean to say to darkness?

Death is a zero hollowed out of my chest.
God is an absence whispering in the leaves.

Versiones de Alejandro Bajarlia

Fuente: LA PÁGINA IMPRESA