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LA LIBERTAD, LAS REDES SOCIALES Y LA RESPONSABILIDAD ÉTICA. CARLOS RODRÍGUEZ ALMAGUER

El 27 de mayo, el fotógrafo Higinio Martínez tomó esta fotografía, que apareció en el bisemanario La Caricatura, el 9 de junio de 1895.

carlos_rodriguez_almaguer (1)Lamento compartir esta dolorosa imagen que despertó la atención en las redes sociales. La cuestión a debate fue si esta foto pertenece o no al cadáver de Martí. El propio Martí nos enseña a dudar de todo, pero siempre con una duda razonable, nunca con ligereza.

Igualmente nos enseña que los estudios hechos no nos provocan más que una profunda vergüenza, porque lo primero que nos enseñan es cuánto nos falta todavía por conocer. De manera que bajo esas premisas martianas estoy claro de que en mí hay más dudas que certezas, y en lugar de envanecerme por lo que los demás suponen que yo sé, lo que hago es aterrarme por lo que yo mismo estoy consciente de que desconozco.

Sobre la foto en cuestión: lo que la historiografía cubana ha afirmado, a partir de fuentes oficiales españolas y testimonios personales de algunos participantes directos, es que el cadáver de Martí fue enterrado en cinco ocasiones hasta llegar al Mausoleo que ocupa hoy en el Cementerio de Santa Ifigenia, en la infatigable Santiago de Cuba.

El primer entierro ocurrió el 20 de mayo de 1895, al día siguiente de su muerte en el combate de Dos Ríos. Una vez reconocido su cadáver por los documentos que llevaba encima, fue enterrado sin ataúd, junto a un sargento español, en una fosa común del pequeño cementerio de Remanganagua, lugar relativamente cercano al sitio del combate.

Al emitirse la importante noticia, desde un telégrafo ubicado en el cuartel de Remanganaguas, a Santiago de Cuba, La Habana y Madrid, en ese orden, el capitán general de Cuba, Arsenio Martínez Campos, previa consulta con el Ministro de Ultramar, ordenaron la inmediata exhumación del cadáver y su exhibición pública para conocimiento general, dada la importancia política del dirigente caído.

El comandante general de las tropas españolas acantonadas en Santiago de Cuba, general de división Juan Salcedo y Mantilla de los Ríos, cursó órdenes inmediatas al coronel Ximénez de Sandoval para que se dirigiera, con parte de sus hombres, hacia territorio santiaguero. De igual manera envió rumbo a Remanganaguas al doctor en Medicina y Cirugía Pablo Aureliano de Valencia y Forns, habanero radicado en Santiago que además se desempeñaba en esa ciudad como práctico forense.

El 23 de mayo, el doctor Pablo Valencia hizo la autopsia para comprobar la identidad y lo embalsamó. Luego exhibieron el ataúd con los restos para dar mayor veracidad a sus informes militares y noticias en la prensa. Después su cadáver fue llevado a Santiago de Cuba y exhibido brevemente a un par de amigos el 27 de mayo, momento en que el fotógrafo Higinio Martínez tomó esta fotografía, que apareció en el bisemanario La Caricatura, el 9 de junio de 1895. Seguir leyendo LA LIBERTAD, LAS REDES SOCIALES Y LA RESPONSABILIDAD ÉTICA. CARLOS RODRÍGUEZ ALMAGUER

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MARTÍ. NICOLÁS GUILLÉN

GUILLÉN 1

NICOLÁS GUILLÉN

¡Ah, no penséis que su voz
es un suspiro! Que tiene
manos de sombra, y que es
su mirada lenta gota
lunar temblando de frío
sobre una rosa.

Su voz
abre la piedra, y sus manos
parten el hierro. Sus ojos
llegan ardiendo a los bosques
nocturnos; los negros bosques.
Tocadle: Veréis que os quema.
Dadle la mano: Veréis
su mano abierta en que cabe
Cuba como un encendido
tomeguín de alas seguras
en la tormenta. Miradlo:
Veréis que su luz os ciega.
Pero seguidlo en la noche:
¡Oh, por qué claros caminos
su luz en la noche os lleva!

DE DÓNDE VENIMOS. GRAZIELLA POGOLOTTI

Dos acontecimientos concomitantes convergen en la necesidad de colocar en primer plano los temas que atañen al presente y al futuro de la nación. Conmemoramos los 150 años del inicio de nuestra primera Guerra de Independencia mientras se abre el debate público acerca del Proyecto de Constitución de la República.

En nuestro contexto, inseparable del complejísimo panorama mundial, el homenaje al Grito de Yara no puede reducirse a un acto conmemorativo. Implica recuento y rescate del hilo conductor que entrelaza la construcción de una nación soberana y la irrenunciable lucha por la emancipación humana. Una historia que se eslabona en cimarronajes, victorias y reveses. En Yara cristalizó el sueño independentista que se había ido forjando, bajo formas diversas, desde que los criollos tomaron conciencia de la expoliación de sus bienes por parte de una metrópoli voraz, los esclavos intentaron romper el yugo y el sector de negros y mestizos vio cercenados sus derechos sociales.

Algo aprendimos en los manuales escolares sobre la conspiración de Soles y Rayos de Bolívar. Mucho menos se ha indagado acerca de los alcances y el significado de la conspiración de Aponte y mucho falta por divulgar en torno a las medidas extremas que se tomaron en «el año del cuero» con la brutal represión de la llamada Conspiración de La Escalera. El poder colonial se había percatado de la complejidad creciente de la sociedad cubana, donde negros y mestizos conquistaban espacios mediante el desempeño de numerosos oficios, accedían a algunas profesiones y se manifestaban en el campo de las artes, sobre todo en la música. El efecto de las torturas silenció a algunos sobrevivientes y la inmolación de Plácido tuvo un valor simbólico.

Después de la derrota del Zanjón, Baraguá dejó abierta la posibilidad de una esperanza. La sociedad era otra. La nación había germinado. José Martí se dedicó a consolidar la unidad. Venció los recelos de los veteranos y, en primer lugar, forjó la unidad de los de abajo con su prédica y magisterio ante los emigrados humildes de Nueva York y los obreros de Tampa y Cayo Hueso.

La guerra del 95 tuvo una sólida base popular. La intervención norteamericana marginó a los cubanos del tratado de paz. El Ejército Libertador se desarmó. Se impuso la Enmienda Platt y los tratados de reciprocidad reafirmaron la dependencia económica. Hubo bandera en una república cercenada. La decepción y el desaliento se abatieron en un país empobrecido.

A poco de comenzar la tercera década del siglo, con una generación emergente se reagruparon las fuerzas en los sectores obreros, femeninos y estudiantiles. En torno al heterogéneo Grupo Minorista, los intelectuales fundieron en un mismo proyecto la renovación de los lenguajes artísticos y la participación en la vida pública.

El predominio de las dictaduras y la penetración creciente del imperialismo norteamericano que, como resultado de la Primera Guerra Mundial, desplazaba al capital franco-británico en el subcontinente, la resonancia de la Revolución de Octubre y del estallido mexicano de 1910, favorecieron el desarrollo de una conciencia latinoamericanista orientada a la conquista de la segunda independencia con acento descolonizador, arraigado en el reclamo de una auténtica emancipación humana. Mariátegui y Mella propusieron una relectura del marxismo desde la valoración de los rasgos concretos específicos de nuestra América.  Seguir leyendo DE DÓNDE VENIMOS. GRAZIELLA POGOLOTTI

EL RESCATE DE JOSÉ MARTÍ. GRAZIELLA POGOLOTTI

En el año de su centenario, el Apóstol estaba muriendo. Los autores del golpe de Estado que fracturó la vida institucional del país conmemoraban, a bombo y platillo, la efeméride. Convertidos en mascarada, los actos oficiales violaban la esencia nutricia del proyecto martiano, lacerado, además, durante la República neocolonial por el empleo profuso de citas descontextualizadas en boca de demagogos corruptos.

A pesar de tanto desparpajo, la palabra del Maestro sobrevivía en la memoria popular y en un sector juvenil  decidido a encauzar esa llama viviente en un programa de acción.

Los asaltantes al cuartel Moncada amaban profundamente la vida. Disfrutaban la música, las fiestas, habían fundado familia o soñaban con hacerlo. Lazos  entrañables los unían al hogar, a los amigos con quienes podían compartir alguna vez una buena tortilla de papa, bien cocida, a la española. Disfrutaban del deporte.

Así me gusta evocarlos, animados por la  energía propia de la juventud, sonrientes, bromistas, portadores de futuro. Sin renunciar a la felicidad de cada amanecer, se sometieron a la rígida disciplina del clandestinaje. Cuando llegó el día señalado, marcharon hacia su destino, sabedores de que, quizá, la muerte los estaba aguardando.

Afrontaron torturas indescriptibles. Pocos cayeron en combate. La mayoría fue vilmente asesinada, porque la tiranía tenía que cobrar una cuota prefijada de sangre. A la hora del juicio, los sobrevivientes mantuvieron incólume su dignidad y su fidelidad a los principios. Autor intelectual del acontecimiento, Martí volvía a colocarse en el centro de la historia.

Me inclino —reverente— ante el pasado, pensando sobre todo en el presente y el porvenir. En el complejo panorama contemporáneo ha llegado la hora de emprender el rescate de José Martí, trascendiendo el ceremonial de las conmemoraciones y el reparto de migajas de corteza para llegar a lo más profundo de la esencia de un pensar que traspasó lo coyuntural y develó las amenazas latentes que pesaban sobre el porvenir de Nuestra América.

Martí detectó la naturaleza de las fuerzas que impelían al imperio en desarrollo a apoderarse de las tierras situadas al sur del Río Bravo. Como lo había intuido antes Simón Rodríguez, el maestro de Bolívar, comprendió la diferencia que separaba la noción abstracta e ilusoria de modernización del auténtico proyecto de modernidad, hecho a la medida de nuestra historia y de nuestras necesidades.

El aldeano vanidoso sucumbe ante las promesas tentadoras de un mercado desregulado. De producirse una situación crítica, se podría acudir a la ayuda del Fondo Monetario  Internacional, caer en la trampa de deudas impagables  e imponer y someterse a las arrasadoras políticas de ajuste. El poder hegemónico ha refinado al extremo un amplio abanico de recursos. El pensamiento neoliberal penetra todas las esferas y pervierte la aparente inocencia del lenguaje. Pone al servicio de la propaganda los recursos del marketing. Apela al golpe suave y no descarta, en caso necesario, las viejas fórmulas de intervención directa. Desacredita la política, convirtiéndola en espectáculo centrado en la realidad objetiva de la corrupción que socava el conjunto de las instituciones, incluidos los tres poderes —ejecutivo, legislativo y judicial— establecidos como rasgos definitorios de la democracia burguesa.

Ante una izquierda desconcertada, desgajada en fragmentos, vale la pena hacerse cargo de un nuevo rescate de José Martí, transfundirle aliento renovador mediante una relectura contemporánea integral. Decía en Nuestra América: «Al tigre no se le oye llegar,  porque viene con zarpas de terciopelo. Cuando la presa despierta, tiene el tigre encima». Esa definición irrumpe en un discurso que puntualiza lo que habremos de hacer como autodefensa y principio de todas las cosas: «Los pueblos que no se conocen han de darse prisa por conocerse, como quienes van a pelear juntos». Subraya a continuación que el camino del conocimiento pasa por el ejercicio sistemático de la crítica.

Martí revive en una hora decisiva para el porvenir de los pueblos de Nuestra América. En trinchera de ideas no se combate con piedras. Como planteara Fidel, para salvar la continuidad de la necesaria Revolución redentora, hay que hacer en cada etapa lo que corresponde a ese momento. Retomar las claves de la historia, apropiarse de los saberes que afianzan el poder hegemónico, escudriñar a fondo la compleja realidad de nuestros países en lo que tiene de duradero en su memoria cultural y de mutante en las demandas del devenir de los tiempos, constituyen tareas impostergables.

Contamos con enormes reservas minerales, hídricas, y con una naturaleza que contribuye a oxigenar el planeta. Disponemos de un potencial de recursos humanos de gran valía, apto para acceder al conocimiento requerido para definir nuestro proyecto de modernidad, devolver a la palabra su prístina transparencia y desterrar para siempre al aldeano vanidoso.

Nuestra América está ahí, palpitante. Espera por nosotros. Se manifiesta en las voces de quienes acompañaron la campaña de López Obrador, en ese México tan cercano, donde el Apóstol vivió, trabajó, profundizó su aprendizaje del continente y encontró el calor de la amistad fraterna de Manuel Mercado.

Fuente: Juventud Rebelde

 

LOS PRÓDIGOS SESENTA. GRAZIELLA POGOLOTTI


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Toda Revolución es fuente de derecho. Toda Revolución auténtica tiene raíces en el subsuelo de la historia. Asume en su radicalismo renovador y justiciero la voluntad de extirpar males acumulados a través del tiempo. Por eso al conmemorarse los cien años de La Demajagua, Fidel planteó la insoslayable continuidad de un batallar por la configuración de una nación soberana, clave de una unidad forjada desde abajo que juntaba voluntades, más allá de diferencias de origen y de discrepancias tácticas. Cuando así sucede, la Revolución se constituye en estremecimiento telúrico, capaz de potenciar al máximo el talento y la creatividad de todos y cada uno.

Muy pronto se inició el asedio contra la Revolución de los barbudos. La Constitución del 40 proscribía el latifundio. En la práctica, el texto resultó letra muerta. La promulgación de la primera Ley de Reforma Agraria en mayo de 1959 alentó la subversión. No se caracterizaba, sin embargo, por un radicalismo extremo, autorizaba la tenencia de 30 caballerías. Era mucho mayor en los casos de la ganadería, el cultivo de caña y arroz, cuando los rendimientos sobrepasaban la media nacional.

Los Estados Unidos ofrecían amparo a la subversión interna. La violación del espacio aéreo nacional y la consiguiente confrontación, causante de víctimas en la capital, dio la medida de la existencia de una amenaza real. La necesidad de convocar al pueblo a la defensa del país se volvió imperiosa. En octubre del 59 nacían las Milicias Nacionales Revolucionarias. Combatieron en Girón. Noche tras noche, los obreros se hacían cargo de la protección de sus centros de trabajo. A  los sabotajes se añadiría la organización de grupos de alzados en distintas regiones del país. La lucha más prolongada tuvo su centro en el Escambray. Implicó una enorme inversión de recursos humanos y materiales.

Simbólicamente, el año de Girón fue también el de la Alfabetización, aparejado al desarrollo de la educación de adultos, a la acelerada preparación de administradores, según orientación del Che. Simultáneamente, la Reforma Universitaria diseñaba un gigantesco salto hacia adelante en la formación de científicos, de hombres y mujeres de pensamiento consagrados a las distintas ramas del saber.

Cuba se convirtió en un hervidero de ideas. La Revolución se constituía en ejemplo en los años de despegue del movimiento descolonizador. Al hablar en las Naciones Unidas en septiembre de 1960, Fidel estremeció a la audiencia con su capacidad para develar, con lenguaje claro y directo, los peligros que podían cernirse  sobre los países recién liberados. Instalado en el Hotel Theresa, en pleno corazón de Harlem, recibió a destacados líderes del Tercer Mundo. Estaba comenzando a gestarse el Movimiento de Países No Alineados.

Mientras tanto, como peregrinos de la esperanza, acudían a La Habana personalidades connotadas del arte, la política y las ciencias sociales, procedentes de América Latina, Europa y Estados Unidos. Un espíritu de renovación reanimaba el pensamiento de izquierda. Para muchos, era el modo de curar antiguas lastimaduras. El proyecto socialista no podía desentenderse de su compromiso internacionalista con los pobres de la tierra. Cuando ha transcurrido medio siglo, los conceptos esbozados entonces tienen plena validez.  Seguir leyendo LOS PRÓDIGOS SESENTA. GRAZIELLA POGOLOTTI

UNA CULTURA DE LA RESISTENCIA. GRAZIELLA POGOLOTTI

GRAZIELLA

GRAZIELLA POGOLOTTI

Mucho falta por investigar acerca de la historia y la cultura durante medio siglo de República neocolonial. Sabido es que la expansión del latifundio azucarero a la región oriental del país profundizó la deformación estructural de la economía cubana.

En Problemas de la nueva Cuba, estudio elaborado por especialistas norteamericanos en 1934, después de las jornadas revolucionarias que siguieron el derrocamiento de Machado, se advertía el peligro potencial de estallidos sociales derivados de ese panorama. Un análisis realizado por encargo del presidente Carlos Prío Socarrás, casi en vísperas del golpe perpetrado por Fulgencio Batista, revelaba que la crisis latente se había agudizado.

El concepto de cultura incluye la creación artístico-literaria. Abarca, además, el extenso e impalpable territorio de la espiritualidad humana, con las tradiciones, costumbres, valores y una memoria transmitida por las vías formales implementadas por el sistema de educación y aquella otra que se construye a través de la comunicación oral y constituye nutriente esencial de los sueños y de las expectativas de vida.

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JOSÉ MARTÍ: EL MISTERIOSO CUERPO DE NUESTRA PATRIA O DE NUESTRA PROPIA ALMA. POR FINA GARCÍA MARRUZ

FINA

FINA GARCÍA MARRUZ

Martí es verdad irrevocable, pureza inmaculada, resonancia universal, poesía siempre. Una de sus más raigales estudiosas, nuestra Fina García Marruz, nos lo ha descrito con la exquisitez de su palabra en el ensayo que titulara, precisamente, José Martí. Sirvan estos fragmentos como homenaje al más grande de los cubanos, en el aniversario 123 de su caída en combate, el 19 de mayo de 1895


Desde niños nos envuelve, nos rodea, no en la tristeza del homenaje oficial, en la cita del político frío, o en el tributo inevitable del articulista de turno, sino en cada momento en que hemos podido entrever, en su oscura y fragmentaria ráfaga, el misterioso cuerpo de nuestra Patria o de nuestra propia alma. Él solo es nuestra entera sustancia nacional y universal. Y allí donde en la medida de nuestras fuerzas participemos de ella, tendremos que encontrarnos con aquel que la realizó plenamente, y que en la abundancia de su corazón y el sacrificio de su vida dio con la naturalidad virginal del hombre.

MARTI

Acaso por esto, siempre nos parece que los demás nos lo desconocen o fragmentan, porque cada cubano ve en él, un poco, su propio secreto. Y así lo vemos como el hermano mayor perdido, el que tenía más rasgos del padre, y al que todos quisiéramos parecernos porque contiene nuestra imagen intacta a la luz de una fe perdida. Pensamos que si estuviera entre nosotros todo sería distinto, lo cual es a la vez lo más sencillo y lo más misterioso que se pueda decir de alguien. Desconfiados por hábito o malicia, creemos en él a ciegas; enemigos de la rigidez de todo orden, aun del provechoso y útil, nos volvemos a este austero en quien la libertad no fue una cosa distinta del sacrificio; burlones y débiles, buscamos, como a invisible juez, la gravedad de este hombre, poderoso y delicado. Él es el conjurador popular de todos nuestros males, el último reducto de nuestra confianza, y olvidadizos por naturaleza, rendimos homenaje diario, profundo o mediocre, a aquel hombrecillo de cuerpo enjuto, de frente luminosa y ojos de una penetrante dulzura, que tiene esta irresistible fuerza: la de conmover.

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PENSAR DESDE EL SUR. GRAZIELLA POGOLOTTI

GRAZIELLA
Bajo el signo de la globalización neoliberal, nos ha tocado vivir una etapa de extrema complejidad. En el plano internacional y en el interior de las naciones se acentúa con rapidez la brecha que separa a los poderosos de los desposeídos. La acción de la política,  de manera abierta y desembozada, con empleo de una supuesta institucionalidad judicial o mediante la fuerza represiva, sofoca las plataformas de resistencia.

Los medios contribuyen a manipular conciencias. Así, en brevísimo lapso, se ha modificado el panorama de América Latina. El dominio de las finanzas se ejerce con el respaldo de una ideología que se manifiesta  en el modo de representar la realidad y construir paradigmas.

Conflictos bélicos en áreas localizadas amenazan con bordear conflagraciones de mayor dimensión. Sobre ese panorama, el pensamiento conservador cobra fuerza y construye el gran relato de la historia. Situado desde  la perspectiva de lo que ahora conocemos como Primer Mundo, se evoca la imagen de una  «bella época», ubicada en el tránsito entre los siglos XIX y XX,  previo al estallido de la Primera Guerra Mundial.

En el París de entonces, las damas paseaban por el Bosque de Bolonia. En Montmartre nacía el cabaret. Era, en el entorno  del Molino Rojo, la atmósfera de tantas películas disfrutables. Sin embargo, en aquellos mismos días, se estaba efectuando el reparto definitivo de África, la expansión colonial alcanzaba todos los continentes y en Cuba se libraba la guerra por la independencia. Es la otra cara de la luna, oculta por los grandes relatos, asumidos como verdades incontrovertibles que también colocan en segundo plano los gérmenes de rebeldía convertidos en larga marcha en favor de la liberación que ha trasformado, en menos de un siglo, la configuración de Asia.

Descartados el mesianismo civilizatorio y la subestimación  de los valores forjados por otras culturas, sería improcedente renunciar al legado de un pensamiento que integró en el Mediterráneo saberes de diversa procedencia, construyó una historia de la Filosofía, inspiradora del análisis crítico de lo que somos, sobre todo cuando conmemoramos el segundo centenario del nacimiento de Carlos Marx. En ese ámbito, muchas veces a contrapelo de los dogmas dominantes, cristalizaron importantes contribuciones al desarrollo de las ciencias exactas, naturales y sociales, así como una  valiosísima  creación artístico-literaria.

Lejos de asumir un comportamiento mimético, nos corresponde apropiarnos de ese legado en beneficio propio. En carta a Armando Hart, el Che recomendaba la publicación en Cuba de algunos textos fundamentales tomados de la tradición histórica. Fidel, por su parte, se valió de la audaz iniciativa de las Ediciones Revolucionarias para garantizar la actualización respecto a las tendencias contemporáneas.

Sombras ominosas proyectan en América Latina el acelerado desmontaje de las conquistas logradas en años recientes. Atenidos a las realidades del mundo contemporáneo, se impone rearticular, con espíritu crítico, los fundamentos de un pensamiento de izquierda. No somos estatuas de sal, paralizadas con la mirada fija en el pasado. Pero no resulta ocioso  redescubrir  en nuestras propias fuentes  las fuerzas motrices de un pensamiento armado con las herramientas más eficaces de cada época y afincado en el análisis de nuestras realidades específicas.

Evocaba Casa de las Américas en fecha reciente el nonagésimo aniversario de la publicación de los Siete ensayos de José Carlos Mariátegui, texto fundador de un marxismo de inspiración latinoamericana que rompió fronteras y ejerció indiscutible influencia en el continente. Eran aquellos intensos 20 del pasado siglo, cuando una hornada intelectual se vinculaba a la vida política. Había ocurrido la Revolución de Octubre y poco antes, la Revolución Mexicana colocaba en primer plano las reivindicaciones agrarias, todavía  apremiantes en muchos países. Desde la lucidez de su juventud luminosa, Julio Antonio Mella  exploraba con pupila renovadora las ideas de Marx y de Martí.

Pensar desde el Sur demanda construir nuestro relato histórico remontando los orígenes y caracterizando la naturaleza de las contradicciones que sacuden nuestra contemporaneidad. Exige rescatar una tradición de pensamiento forjada en el proceso de lucha por la emancipación, entretejida a lo largo de un transcurrir secular, recordada a través de citas fragmentarias en acomodaticio olvido de la necesaria lectura en profundidad. Junto a Bolívar aparece el otro Simón, su maestro, quien bosquejó una temprana visión nuestramericanista.

 Por universal y enraizado en nuestro contexto,  José Martí escapa a todo intento de clasificación. En cada recodo del camino, son muchos los que han seguido uniendo acción y pensamiento, siempre informados acerca de las corrientes dominantes en el mundo para abordar con lucidez el desmontaje de las contradicciones latentes en cada momento, aunque su obra se diluya a veces en una desmemoria subdesarrollante. Por imperativos de la necesidad, aprendimos a pensar desde el Sur. Hacerlo ahora de manera consciente es exigencia impostergable.

EL COSTILLAR DE ROCINANTE. GRAZIELLA POGOLOTTI

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GRAZIELLA POGOLOTTI

No fue un hombre de éxito. Herido en Lepanto, conoció los padecimientos de los galeotes. De regreso a España, sufrió miseria y alguna incursión en la cárcel. No alcanzó el favor de los poderosos, que benefició a algunos de sus contemporáneos, también gigantes literarios en aquellos deslumbrantes siglos de oro de la creación peninsular, como sucedió con el pródigo Fénix de los ingenios, el dramaturgo Lope de Vega. Y, sin embargo, el idioma hablado en la actualidad por millones de habitantes del planeta recibe el apelativo de lengua de Cervantes, porque su criatura mayor, Don Quijote, echó a andar un día sobre el lomo de Rocinante junto a su fiel y rústico escudero Sancho Panza. A través del Atlántico llegó de contrabando a las recién conquistadas tierras de América.

Sorprende la extensa difusión de la obra desde fecha temprana, cuando las embarcaciones se movían impulsadas por velas, sujetas al capricho de los vientos. Cabalgando sobre Rocinante, Don Quijote ha cruzado el espacio y el tiempo. Novela de aventuras llena de peripecias, parodia de las historias de caballería, mantiene una singular modernidad. Las empresas nacidas de la aparente locura del protagonista inspiran la risa del lector, movido a la vez por una creciente simpatía. Muchos especialistas han observado la progresiva quijotización del escudero Sancho. En verdad, el rudo y realista aldeano no es contrapartida del hidalgo empobrecido. Uno y otro se complementan, como sueño y conocimiento de la realidad conviven en cada uno de nosotros.

Sobre el paisaje de una España empobrecida, aunque dueña de un extenso imperio donde no se ponía el sol, intolerante con los mozárabes crecidos en ella durante generaciones, sometida a la insolencia de los poderosos, se levanta el perfil justiciero del Quijote. A su lado, el rudo escudero se convierte en Sancho amigo, capaz de impartir justicia de raigambre humana y popular mientras permanece en la ficticia gobernación de la ínsula Barataria. A lo largo de la aventura, en diálogo permanente, se entrecruzan el idioma cultivado del hidalgo y el habla refranera de su acompañante. La lengua de Castilla despliega toda su riqueza expresiva.

Por tradición establecida, de año en año, entre el griterío de los niños, depositamos flores y pronunciamos algunas palabras ante la estatua que evoca la memoria de Miguel de Cervantes en el habanero parque de San Juan de Dios. Es el 23 de abril, Día del idioma, ese indispensable medio de comunicación y conocimiento. Horneado durante siglos, en prolongada cocción de historia y cultura integró fuentes de origen diverso. Sobre la espina dorsal procedente del latín, dejó su huella la presencia secular de los árabes en España. En el cruce del Atlántico hacia la conquista y colonización de América, se hicieron palpables cadencias andaluzas y canarias. Del lado de acá, el contacto con los pueblos originarios y los migrantes voluntarios o traídos por la fuerza siguió acrecentando el caudal.

Sin renunciar a las esencias del legado recibido, los escritores nacidos en esta parte del planeta pegaron el oído a la tierra. Escucharon voces y melodías. Fijaron en la letra formas renovadoras. Enriquecieron así el poderoso torrente común. A pesar de la pequeñez de la Isla y de su tardía llegada a la independencia, Cuba no estuvo al margen de ese proceso.

Heredia anunció el arribo del Romanticismo con tonalidades, que mucho difería del que habría de desarrollarse en España. Precursor reconocido por Rubén Darío, Martí se situaba en el instante inaugural del Modernismo. Con su jolongo cargaría el Apóstol a la hora de emprender viaje hacia Playita de Cajobabo y dejar en su diario, impronta del breve tránsito hasta Dos Ríos, uno de los textos más extraordinarios escritos en nuestra lengua. Fiesta innombrable y reconocimiento de lo que somos, la palabra ha seguido haciéndose cuerpo, fijando matices y modulaciones en la obra de nuestros escritores. Es un tesoro que hemos contribuido a amasar en los trabajos y en los días, en el batallar por la defensa de nuestra soberanía. No podemos permitir que se nos empobrezca en el abandono a la ley del menor esfuerzo, reductora del léxico y la sintaxis en un habla que diluye poco a poco la articulación de las consonantes. El Día del idioma, homenaje a Cervantes, no puede limitarse a la celebración consuetudinaria de un acto formal. Debe convocar a una reflexión imprescindible.

Demasiado acomodado y apacible para mi gusto, persiste en mi memoria la imagen sedente de Cervantes en el parque San Juan de Dios, sitio que daba nombre al barrio de mi infancia. Prefiero a su criatura, el andariego hidalgo sobre el costillar de Rocinante, tal y como la evocara el Che en su carta de despedida. Ahí está, en otro lugar de La Habana, el parque del Quijote, porque al hidalgo manchego, adarga en ristre, le queda camino por andar con muchos entuertos por desfacer.

Fuente: Diario Juventud Rebelde

MARTÍ, PROFETA Y FORJADOR. FIDEL CASTRO RUZ

Entre los cubanos de alma limpia hay un pacto simbólico: Martí es la idea del bien que nos une y nos alumbra. Fidel, discípulo preclaro del apostolado martiano, comprendió siempre el compromiso ético con el legado de El Maestro

FIDEL CASTRO RUZ

MARTÍ 1Obra Yugo y estrellas, de José Luis Fariñas.

FIDEL 1Martí, admirador de Bolívar, bolivariano hasta la médula, compartió con éste hasta la muerte su sueño de liberación y unión de los países de nuestra América: «…ya estoy todos los días en peligro de dar mi vida por mi país y por mi deber  –puesto que lo entiendo y tengo ánimos con que realizarlo– de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso», escribió horas antes de su muerte en combate. Para nosotros, José Martí fue como un Sucre: al servicio de la libertad alcanzó con su pensamiento lo que el gran mariscal de Ayacucho alcanzó con su gloriosa espada.

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Guía y apóstol de nuestra guerra de independencia contra España, nos enseñó ese espíritu internacionalista que Marx, Engels y Lenin confirmaron en la conciencia de nuestro pueblo. Martí pensaba que «patria es humanidad», y nos trazó la imagen de una América Latina unida frente a la otra América imperialista y soberbia, «revuelta y brutal» –como él decía–, que nos despreciaba.

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Nos enseñó su ardiente patriotismo, su amor apasionado a la libertad, la dignidad y el decoro del hombre, su repudio al despotismo y su fe ilimitada en el pueblo.  En su prédica revolucionaria estaba el fundamento moral y la legitimidad histórica de nuestra acción armada.  Por eso dijimos que él fue el autor intelectual del 26 de Julio.

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Amante fervoroso de la paz, la unión y armonía entre los hombres, no vaciló en organizar e iniciar la guerra justa y necesaria contra el coloniaje, la esclavitud y la injusticia. Su sangre fue la primera en derramarse y su vida la primera en ofrendarse como símbolo imborrable de altruismo y desprendimiento personal. Olvidado y aún desconocido durante muchos años por gran parte del pueblo por cuya independencia luchó, de sus ­cenizas, como Ave Fénix, emanaron sus inmortales ideas para que casi medio siglo después de su muerte un pueblo entero se enfrascara en colosal lucha, que significó el enfrentamiento al adversario más poderoso que un país grande o pequeño hubiese conocido jamás.

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Fue un hombre verdaderamente extraordinario y excepcional. Hijo de militar, nacido en un hogar de padre y madre españoles, deriva en profeta y forjador de la independencia de la tierra que lo vio nacer; intelectual y poeta, siendo un adolescente al iniciarse la primera gran contienda, fue capaz más tarde de conquistar el corazón, el respeto, la adhesión y el acatamiento de viejos y experimentados jefes militares que se llenaron de gloria en aquella guerra.

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¿Qué significa Martí para los cubanos?

En un documento denominado El Presidio Político en Cuba, Martí cuando apenas tenía 18 años, después de sufrir cruel prisión a los 16 con grilletes de hierro atados a sus pies, afirmó: «Dios existe, sin embargo, en la idea del bien, que vela el nacimiento de cada ser, y deja en el alma que se encarna en él una lágrima pura. El bien es Dios. La lágrima es la fuente de sentimiento eterno».

Para nosotros los cubanos, Martí es la idea del bien que él describió.

***
Más allá de Cuba, ¿qué recibió de él el mundo? Un ejemplo excepcional de creador y humanista digno de recordarse a lo largo de los siglos.  ¿Por quiénes y por qué? Por los mismos que hoy luchan y los que mañana lucharán por los mismos sueños y esperanzas de salvar al mundo, y porque quiso el azar que hoy la humanidad perciba sobre ella y tome conciencia de los riesgos que él previó y advirtió con su visión profunda y su genial talento.

(Fragmentos de discursos pronunciados por el Comandante en Jefe)

Fuente: Periódico Granma, 26 de marzo de 2018, La Habana, Cuba.

PARA QUE LA PATRIA SIGA SIENDO LIBRE. RAÚL CASTRO RUZ

Discurso pronunciado por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en la ceremonia de condecoración efectuada en el Capitolio, el 24 de febrero de 2018, “Año 60 de la Revolución”. (Versiones Taquigráficas - Consejo de Estado)

General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros
General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros. FotoEstudios Revolución.

Compañeras y compañeros:

Conmemoramos hoy, 24 de febrero, el  aniversario 123 del reinicio de la Guerra de Independencia convocada por José Martí.

El profundo significado de esta fecha marcó el punto de madurez y cristalización del proyecto elaborado por Martí, quien para conducirlo y hacerlo realidad fundó el Partido Revolucionario Cubano.

Cuando todo parecía perdido, su capacidad de hallar una alternativa y sobreponerse ante cualquier revés, lo llevó a convocar al pueblo a un esfuerzo definitivo: la guerra que creyó necesaria cuando la consideró inevitable.  En todo momento apeló a la unidad nacional, articulando las mejores tradiciones del pasado, sin omitir a ninguno de los que estuvieron dispuestos al sacrificio y a dar la vida por la causa superior.

Un mes después, el 25 de marzo de 1895, en Montecristi, República Dominicana, Martí suscribió con el Mayor General Máximo Gómez el Manifiesto que estableció el alcance y los propósitos de la lucha.  Juntos partieron hacia Cuba para sumarse al empeño libertador, desembarcando por Playitas de Cajobabo el 11 de abril.  Pocos días antes lo había hecho el Mayor General Antonio Maceo por Duaba.

Como señalara Fidel al conmemorarse un siglo de la Guerra de los Diez Años, “Martí recogió las banderas de Céspedes, de Agramonte y de los héroes que cayeron en aquella lucha y llevó las ideas revolucionarias de Cuba en aquel período a su más alta expresión”.

Ninguna mejor ocasión que esta para otorgar el título honorífico de Héroe del Trabajo de la República de Cuba, como justo reconocimiento a la obra de una vida entera consagrada a la Revolución, a tres valiosos compañeros que ya atesoran la honrosa condición de Héroes de la República de Cuba. Me refiero a José Ramón Machado Ventura y a los comandantes de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez y Guillermo García Frías.

De Machado Ventura podría destacar que inició sus actividades contra la tiranía cuando estudiaba Medicina en la Universidad de La Habana. Hace 65 años participó en la primera Marcha de las Antorchas, en enero de 1953.

En 1957 se unió al Ejército Rebelde en la Sierra Maestra, participó en varios combates como médico y guerrillero. Fue fundador del II Frente; allí organizó y dirigió el Departamento de Sanidad Militar hasta el final de la lucha, donde fue herido en acciones combativas. Desarrolló una amplia red de hospitales y dispensarios de campaña que prestaron servicio no solo a los combatientes, sino también, y fundamentalmente, a la población de la zona, que en muchos lugares veían por primera vez un médico en persona.

Al triunfar la Revolución fue nombrado jefe de los Servicios Médicos de La Habana y de las FAR y luego Ministro de Salud Pública.

Es fundador del Partido Comunista de Cuba y en 1975 fue elegido miembro de su Buró Político. Fue Primer Secretario del Partido en varias provincias.

Desde el 2011 se desempeña como Segundo Secretario del Comité Central. Es Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros.  Seguir leyendo PARA QUE LA PATRIA SIGA SIENDO LIBRE. RAÚL CASTRO RUZ

CUBA DEFENDIDA. GRAZIELLA POGOLOTTI

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GRAZIELLA POGOLOTTI / JUVENTUD REBELDE

La historia transcurre a través de procesos de larga duración. Los conflictos que hoy desgarran al mundo amenazan la supervivencia del planeta, desencadenan migraciones indetenibles, incitan a la violencia y se expresan en un racismo prepotente. Tuvieron su origen en la colonización desatada hace algo más de cinco siglos promovida por la codicia de las materias primas. Comenzaba así, como lo advirtió Carlos Marx, la acumulación originaria del capital. El oro y la plata venían de una América recién conquistada, pasaba por España para llegar a las naciones que se estaban forjando en el norte de Europa. Vendría luego el enfrentamiento feroz por el dominio de los mercados con la consiguiente exaltación del espíritu competitivo. En apuntes juveniles, el propio Marx señalaba que para multiplicar las ganancias había que estimular la aparición de nuevas necesidades, en un camino de creciente enajenación humana. Sobre la sangre de los vencidos, sobre culturas truncas, los triunfadores enmascaraban el crimen tras la cobertura propagandística de una supuesta misión civilizatoria.

Sin embargo, del universo de los oprimidos fue surgiendo un pensamiento que dinamitaba las bases del gran relato instaurado por las narrativas oficiales. Se basaba en el reconocimiento de las realidades concretas que configuraban contextos específicos que apuntaban, además, a claves comunes, a pesar de las diferencias históricas y culturales. Conectaban a la América Latina con los extensos territorios de Asia y África, proveedores tradicionales de materias primas y de fuerza de trabajo a bajo costo. El estallido de una perspectiva renovadora a escala planetaria se produjo a mediados del siglo pasado, cuando los colonizados de ayer tomaron la palabra en los grandes foros internacionales, mientras se combatía en Vietnam, en Argelia, y triunfaba la Revolución Cubana.

Acabo de repasar Pensamiento anticolonial de Nuestra América, recopilación de ensayos de Roberto Fernández  Retamar auspiciada por Clacso y Casa de las Américas. Ha sido un regreso a textos leídos, uno a uno, cuando se dieron a conocer por primera vez, apenas salidos del horno, a la vuelta de los 60.  Seguir leyendo CUBA DEFENDIDA. GRAZIELLA POGOLOTTI

POESÍA DE AMOR. JOSÉ MARTÍ

marti-1POESÍA DE AMOR / JOSÉ MARTÍ

En el Sitio Web de la Editorial Electrónica Cubaliteraria, del Instituto Cubano del Libro, usted encontrará una compilación de la poesía amorosa de nuestro José Martí y un prolijo y enjundioso estudio introductorio del ensayista y poeta cubano Luis Toledo Sande, titulado “ES EL AMOR: ES EL VERSO”. Por su hondura y esplendor, le recomiendo la lectura de esta selección, que viera la luz en 1980 bajo el auspicio de la Editorial Letras Cubanas, la que ahora mismo festeja su primeros cincuenta años de existencia.

A guisa de ejemplo, reproduzco este poema que Martí incluyera en los Versos Sencillos, y que Pablo Milanés musicalizara primorosamente:

XVII

Es rubia: el cabello suelto
Da más luz al ojo moro:
Voy, desde entonces, envuelto
En un torbellino de oro.

La abeja estival que zumba
Más ágil por la flor nueva,
No dice, como antes, “tumba”:
“Eva” dice: todo es “Eva”.

Bajo, en lo oscuro, al temido
Raudal de la catarata:
!Y brilla el iris, tendido
Sobre las hojas de plata!

Miro, ceñudo, la agreste
Pompa del monte irritado:
!Y en el alma azul celeste
Brota un jacinto rosado!

Voy, por el bosque, a paseo
A la laguna vecina:
Y entre las ramas la veo,
Y por el agua camina.

La serpiente del jardín
Silba, escupe, y se resbala
Por su agujero: el clarín
Me tiende, trinando, el ala.

¡Arpa soy, salterio soy
Donde vibra el Universo:
Vengo del sol, y al sol voy:
Soy el amor: soy el verso!

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LA ROSA BLANCA Y EL ANILLO DE HIERRO. GRAZIELLA POGOLOTTI

GRAZIELLA POGOLOTTI / JUVENTUD REBELDE

retrato_marti01Estaba apenas saliendo de la infancia cuando bajó al círculo más profundo del infierno, atravesó las llamas y salió con el alma limpia y lúcida la conciencia acerca del destino que le aguardaba. En El presidio político en Cuba, José Martí dejó testimonio de tan dolorosa experiencia compartida con la inocencia lacerada. Hubiera podido naufragar en el odio y el resentimiento. Todo lo contario. Afinó la mirada y la sensibilidad para descubrir el poder convocante de la solidaridad y hacer de la lucha por la emancipación humana el modo más eficaz de conjurar las amenazas del infierno que puede corroer a la persona y a la sociedad. El grillete dejó marcas indelebles en su carne, y para mantener viva esa memoria, lo convirtió en materia prima de un anillo que nunca abandonó.

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CON JOSÉ MARTÍ CONTRA LA COLONIZACIÓN CULTURAL. LUIS TOLEDO SANDE

luis-toledo-sandeLUIS TOLEDO SANDE / LA PUPILA INSOMNE / CUBARTE

Próximo a cumplir dieciséis años, trazó José Martí en el periódico El Diablo Cojuelo la disyuntiva, “¡O Yara o Madrid!”, ante la cual había tomado resueltamente su opción, que se fortaleció y se enriqueció hasta su muerte en combate el 19 de mayo de 1895. Sin “eso que los franceses llamarían afrentosa hésitation” abrazó la lucha anticolonialista, representada en Yara. Su actitud la iluminaba desde temprano un creciente conocimiento del mundo. Lo muestra el texto con la referencia hecha a la lengua francesa y al título de la publicación, que, quizás tomado por él, reproduce el de la novela del español Luis Vélez de Guevara.

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Más de una vez enfiló Martí contra el pensamiento colonizado fuentes en que bebían quienes se supeditaban al colonialismo, lo ensalzaban o medraban con él. A inicios de 1891, en “Nuestra América”, sostuvo que no eran tiempos “para acostarse con el pañuelo a la cabeza, sino con las armas de almohada, como los varones de Juan de Castellanos”. Aludía con ello a la Elegía de varones ilustres de Indias, que ese autor español escribió en honor de los conquistadores, lo que el revolucionario cubano subvirtió al citarla para animar con ella el espíritu de lucha necesario contra la herencia de la conquista.

Sin aislarse del mundo —como el “aldeano vanidoso”, quien “cree que el mundo entero es su aldea”, y con tal de que a él lo beneficie “ya da por bueno el orden universal”— sabía necesario partir de un profundo conocimiento de la realidad propia: “Resolver el problema después de conocer sus elementos, es más fácil que resolver el problema sin conocerlos […] Conocer es resolver”. Y el conocimiento debía servir a la práctica: “Conocer el país, y gobernarlo conforme al conocimiento, es el único modo de librarlo de tiranías. La universidad europea ha de ceder a la universidad americana. La historia de América, de los incas a acá, ha de enseñarse al dedillo, aunque no se enseñe la de los arcontes de Grecia”. La conjunción aunque indica prioridad, no resignada promoción de la ignorancia.  Seguir leyendo CON JOSÉ MARTÍ CONTRA LA COLONIZACIÓN CULTURAL. LUIS TOLEDO SANDE

LA VERDAD SOBRE LOS ESTADOS UNIDOS. JOSÉ MARTÍ

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 JOSÉ MARTÍ

Es preciso que se sepa en nuestra América la verdad de los Estados Unidos. Ni se debe exagerar sus faltas de propósito, por el prurito de negarles toda virtud, ni se ha de esconder sus faltas, o pregonarlas como virtudes. No hay razas: no hay más que modificaciones diversas del hombre, en los detalles de hábito y forma que no les cambian lo idéntico y esencial, según las condiciones de clima e historia en que viva. Es de hombres de prólogo y superficie–que no hayan hundido los brazos en las entrañas humanas, que no vean desde la altura imparcial hervir en igual horno las naciones, que en el huevo y tejido de todas ellas no hallen el mismo permanente duelo del desinterés constructor y el odio inicuo, –el entretenimiento de hallar variedad sustancial entre el egoísta sajón y el egoísta latino, el sajón generoso o el latino generoso, el latino burómano o el burómano sajón: de virtudes y defectos son capaces por igual latinos y sajones. Lo que varía es la consecuencia peculiar de la distinta agrupación histórica: en un pueblo de ingleses y holandeses y alemanes afines, cualesquiera que sean los disturbios, mortales tal vez, que le acarree el divorcio original del señorío, y la llaneza que a un tiempo lo fundaron, y la hostilidad inevitable, y en la especie humana indígena, de la codicia y vanidad que crean las aristocracias contra el derecho y la abnegación que se les revelan, no puede producirse la confusión de hábitos políticos, y la revuelta hornalla, de los pueblos en que la necesidad del conquistador dejó viva la población natural, espantada y diversa, a quien aún cierra el paso con parricida ceguedad la casta privilegiada que engendró en ella el europeo. Una nación de mocetones del Norte, hechos de siglos atrás al mar y a la nieve, y a la hombría favorecida por la perenne defensa de las libertades locales, no puede ser como una isla del trópico, fácil y sonriente, donde trabajan por su ajuste, bajo un gobierno que es como piratería política, la excrecencia famélica de un pueblo europeo, soldadesco y retrasado, los descendientes de esta tribu áspera e inculta, divididos por el odio de la docilidad acomodaticia a la virtud rebelde, y los africanos pujantes y sencillos, o envilecidos y rencorosos, que de una espantable esclavitud y una sublime guerra han entrado a la conciudadanía con los que los compraron y los vendieron, y, gracias a los muertos de la guerra sublime, saludan hoy como a igual al que hacían ayer bailar a latigazos. En lo que se ha de ver si sajones y latinos son distintos, y en lo que únicamente se les puede comparar, es en aquello en que se les hayan rodeado condiciones comunes: y es un hecho que en los Estados del Sur de la Unión Americana, donde hubo esclavos negros, el carácter dominante es tan soberbio, tan perezoso, tan inclemente, tan desvalido, como pudiera ser, en consecuencia de la esclavitud, el de los hijos de Cuba. Es de supina ignorancia, y de ligereza infantil y punible, hablar de los Estados Unidos, y de las conquistas reales o aparentes de una comarca suya o grupo de ellas, como de una nación total e igual, de libertad unánime y de conquistas definitivas: semejantes Estados Unidos son una ilusión, o una superchería. De las covachas de Dakota, y la nación que por allá va alzándose, bárbara y viril, hay todo un mundo a las ciudades del Este, arrellanadas, privilegiadas, encastadas, sensuales, injustas. Hay un mundo, con sus casas de cantería y libertad señorial, del Norte de Schenectady a la estación zancuda y lúgubre del Sur de Petersburg, del pueblo limpio e interesado del Norte, a la tienda de holgazanes, sentados en el coro de barriles, de los pueblos coléricos, paupérrimos, descascarados, agrios, grises, del Sur. Lo que ha de observar el hombre honrado es precisamente que no sólo no han podido fundirse, en tres siglos de vida común, o uno de ocupación política, los elementos de origen y tendencia diversos con que se crearon los Estados Unidos, sino que la comunidad forzosa exacerba y acentúa sus diferencias primarias, y convierte la federación innatural en un estado, áspero, de violenta conquista. Es de gente menor, y de la envidia incapaz y roedora, el picar puntos a la grandeza patente, y negarla en redondo, por uno u otro lunar, o empinársele de agorero, como quien quita una mota al sol. Pero no augura, sino certifica, el que observa cómo en los Estados Unidos, en vez de apretarse las causas de unión, se aflojan; en vez de resolverse los problemas de la humanidad, se reproducen; en vez de amalgamarse en la política nacional las localidades, la dividen y la enconan; en vez de robustecerse la democracia, y salvarse del odio y miseria de las monarquías, se corrompe y aminora la democracia, y renacen, amenazantes, el odio y la miseria. Y no cumple con su deber quien lo calla, sino quien lo dice. Ni con el deber de hombre cumple, de conocer la verdad y esparcirla; ni con el deber de buen americano, que sólo ve seguras la gloria y la paz del continente en el desarrollo franco y libre de sus distintas entidades naturales; ni con su deber de hijo de nuestra América, para que por ignorancia, o deslumbramiento, o impaciencia, no caigan los pueblos de casta española, al consejo de la toga remilgada y el interés asustadizo, en la servidumbre inmoral y enervante de una civilización dañada y ajena. Es preciso que se sepa en nuestra América la verdad de los Estados Unidos.  Seguir leyendo LA VERDAD SOBRE LOS ESTADOS UNIDOS. JOSÉ MARTÍ

VINDICACIÓN DE CUBA. JOSÉ MARTÍ

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Sr. Director de The Evening Post

Señor:

Ruego a usted que me permita referirme en sus columnas a la ofensiva critica de los cubanos publicada en The Manufacturer de Filadelfia, y reproducida con aprobación en su número de ayer.

No es éste el momento de discutir el asunto de la anexión de Cuba. Es probable que ningún cubano que tenga en algo su decoro desee ver su país unido a otro donde los que guían la opinión comparten respecto a él las preocupaciones sólo excusables a la política fanfarrona o la desordenada ignorancia. Ningún cubano honrado se humillará hasta verse recibido como un apestado moral, por el mero valor de su tierra, en un pueblo que niega su capacidad, insulta su virtud y desprecia su carácter. Hay cubanos que por móviles respetables, por una admiración ardiente al progreso y la libertad, por el presentimiento de sus propias fuerzas en mejores condiciones políticas, por el desdichado desconocimiento de la historia y tendencias de la anexión, desearían ver la Isla ligada a los Estados Unidos. Pero los que han peleado en la guerra, y han aprendido en los destierros; los que han levantado, con el trabajo de las manos y la mente, un hogar virtuoso en el corazón de un pueblo hostil; los que por su mérito reconocido como científicos y comerciantes, como empresarios e ingenieros, como maestros, abogados, artistas, periodistas, oradores y poetas, como hombres de inteligencia viva y actividad poco común, se ven honrados dondequiera que ha habido ocasión para desplegar sus cualidades, y justicia para entenderlos; los que, con sus elementos menos preparados fundaron una ciudad de trabajadores donde los Estados Unidos no tenían antes más que unas cuantas casuchas en un islote desierto; ésos, más numerosos que los otros, no desean la anexión de Cuba a los Estados Unidos. No la necesitan. Admiran esta nación, la más grande de cuantas erigió jamás la libertad; pero desconfían de los elementos-funestos que, como gusanos en la sangre, han comenzado en esta República portentosa su obra de destrucción. Han hecho de los héroes de este país sus propios héroes, y anhelan el éxito definitivo de la Unión Norte-Americana, como la gloria mayor de la humanidad; pero no pueden creer honradamente que el individualismo excesivo, la adoración de la riqueza, y el júbilo prolongado de una victoria terrible, estén preparando a los Estados Unidos para ser la nación típica de la libertad, donde no ha de haber opinión basada en el apetito inmoderado de poder, ni adquisición o triunfos contrarios a la bondad y a la justicia. Amamos a la patria de Lincoln, tanto como tememos a la patria de Cutting.  Seguir leyendo VINDICACIÓN DE CUBA. JOSÉ MARTÍ

MARTÍ Y LA CAMPAÑA MEDIÁTICA ESTADOUNIDENSE: VINDICACIÓN DE CUBA

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Dra. C. MARLENE VÁZQUEZ PÉREZ / GRANMA

Pensar en las actuales distorsiones de nuestra realidad, formuladas desde los centros de poder, lleva a indagar en los antecedentes de este hecho, siempre ligado a la preparación de la opi­nión pública internacional para algún tipo de agresión, ya sea militar, económica o política, contra la que Martí llamó Nuestra América.

Un ejemplo de gran actualidad en los tiempos que corren tuvo lugar el 25 de marzo de 1889, cuando el cubano José Martí, radicado entonces en Nueva York, respondió virilmente y con argumentos rotundos a una campaña difamatoria contra Cuba iniciada días antes en The Manufacturer, de Filadelfia, y de la que se hizo eco el rotativo neoyorquino The Evening Post. La carta al director de este diario ha pasado a la historia como Vin­dicación de Cuba, pues en ella se pone de manifiesto la valía de los cubanos, tildados de inútiles, afeminados, perezosos, cobardes, por la prensa norteamericana, como parte de una campaña de descrédito dirigida a delinear una imagen de “pueblo inferior”, incapaz de autogobernarse, con lo cual se intentaba justificar, a mediano plazo, la posibilidad de la anexión de la Isla, largamente apetecida por el gobierno norteño y precedida por varios intentos fallidos de comprarla a España.  Seguir leyendo MARTÍ Y LA CAMPAÑA MEDIÁTICA ESTADOUNIDENSE: VINDICACIÓN DE CUBA

Fidel, bolivariano y martiano

Ángel Guerra Cabrera
Fuente: La Jornada

Comandante Fidel Castro RuzDentro de un mes y días Fidel Alejandro Castro Ruz (Birán, Holguín, Cuba, 13/8/ 1926) cumplirá 90 años. Imposible en este espacio ni siquiera enumerar la diversidad de disciplinas e importantes epopeyas revolucionarias en que ha descollado. Por eso, aunque lejos de agotar el tema, me centraré en su pensamiento latinoamericanista, su irreductible solidaridad con la liberación de América Latina y el Caribe y con el logro de su unidad e integración.

A los 21 años, Fidel, miembro del Comité Universitario pro Liberación de Santo Domingo, tomó parte en la frustrada expedición antitrujillista de Cayo Confites (1947). Un año después, en el bogotazo, se puso, arma en mano, al lado de los seguidores de Jorge Eliécer Gaitán. Estaba a la sazón en la capital colombiana entregado a la organización de un congreso estudiantil continental, que se pronunciaría por la independencia de Puerto Rico, la devolución a Panamá por Estados Unidos de la zona del canal, la reintegración de Las Malvinas a Argentina y contra las dictaduras militares al sur del río Bravo, especialmente contra la de Trujillo en República Dominicana. El joven cubano había ganado el liderazgo del comité organizador de la reunión estudiantil, contrapuesta a la IX Conferencia Panamericana, que crearía la nefasta OEA y adoptaría instrumentos de subordinación al vecino del norte para lo que contaría, entre otras, con la complicidad incondicional de los representantes de los gobiernos dictatoriales que había impuesto en la región. Seguir leyendo Fidel, bolivariano y martiano

MARTÍ Y WALT WHITMAN

Alejo Carpentier
Fuente: La Jiribilla

José MartíEntre las páginas más hermosas de José Martí se cuentan las que consagró a Walt Whitman, el poeta de esas prodigiosas Briznas de yerba, cuyo primer tomo vio la luz hace un siglo. Cinco años antes de la muerte del gran anciano, en una crónica-ensayo publicada en La Nación de Buenos Aires, decía Martí:

En su casita de madera, que casi está al borde de la miseria, luce en una ventana orlado de luto, el retrato de Victor Hugo; Emerson, cuya lectura purifica y exalta, le echaba el brazo por el hombro y lo llamó su amigo; Tensión, que es de los que ven las raíces de las cosas, envía desde su silla de roble de Inglaterra ternísimos mensajes al “gran viejo”; Robert Buchanan, el inglés de palabra briosa, ” ¿qué habéis de saber de letras -grita a los norteamericanos- si estáis dejando correr, sin los honores eminentes que le corresponden, la vejez de vuestro colosal Walt Whitman?”… Seguir leyendo MARTÍ Y WALT WHITMAN