Archivo de la etiqueta: MISTERIO

PREFIERO SER MISTERIO

Creo recordar que fue Philip Roth quien dijo –más o menos, en Elegía–, que la vejez es una masacre cotidiana. Todo indica que le asiste razón: llega un momento en que pareciera que el cuerpo muere más de lo que cree vivir muriendo. En la medida en que nos adentramos en esa tierra ignota que es pasto de ficciones e incertidumbres, generalmente ingenuas, millones de células yacen en el camino sin posibilidad alguna de ser sustituidas por la regeneración programada, o azarosa, que también existe, independientemente de lo que digan los tratados de fisiología, los expertos y los premios Nobel, quienes tampoco son de mucho fiar. Tal debe ser el instante supremo en que la vejez se ha instalado para siempre en nosotros. No es menester cumplir sesenta y siete años, como me ocurre a mí hoy, para percatarse de ello. ¿Qué tal cuarenta y cinco, y ver cómo se modifican algunas funciones vitales, cómo olvidamos el nombre de una estrella, de una galaxia, de una novia que fue de juventud, o no escuchamos las revelaciones íntimas de una melodía que aún nos estremece? Hay, desde luego, circunstancias, hechos, personas extraordinarias que nos ayudan a vivir y por las que valdría la pena acercar la eternidad, y las hay, cómo no, demasiado miserables para llamarse humanas. Su diversión es la muerte del otro. (Y ahora me acuerdo de una de estas criaturas, de un pobre hombre que murió de odio, más sólo que la noche, mucho más que la luna, como canta Sabina). Es así como somos, dicen los que llevan los récords y catalogan sobre todo a los vivos. Suya es mi sombra, que no mi huerto ni tus besos. Prefiero ser misterio, seguir la vida aunque sepa que muero; rajar la piedra para que brote el agua; apagarme en las tardes porque, quiéranlo o no, he de nacer mañana. (OG)

Anuncios