Archivo de la etiqueta: NARRADORES CUBANOS

UN JUAN CANDELA LLAMADO ONELIO. MADELEINE SAUTIÉ

Onelio-Jorge-Cardoso
El escritor cubano Onelio Jorge Cardoso.

MADELEINE SAUTIÉ

madeleine 3«Una vez hubo un hombre por Mantua o por Sibanicú, que le nombraban Juan Candela y que era de pico fino para contar cosas». Y hay otro que no ha muerto, aunque el registro civil marque su deceso el 29 de mayo de 1986. Su nacimiento fue el 11 de mayo, pero hace 105 años y su nombre es Onelio Jorge Cardoso, mayúsculo cuentero, orgullo y magisterio de las letras cubanas.

El de «pico fino» tenía «la boca fácil y la cabeza llena de ríos, de montañas y de hombres» y contaba en las noches historias alumbradas por un farol, en el barracón donde sus compañeros, cansados de trabajar todo un día en los cañaverales cubanos –con «el cuerpo doblado» y «el sol a cuestas»– se disponían a escucharlas. El otro, el de Calabazar de Sagua, en la antigua provincia de Las Villas, tuvo que ganarse desde temprano el pan en diversos oficios, pero el talento literario halló el modo de abrirse paso y, habiendo tenido ya algunos resultados, ganó en 1945, en el célebre concurso Alfonso Hernández Catá el primer premio, con Los carboneros.

Otras labores, cuentos y estímulos vendrán a resaltar desde entonces el nombre de Onelio. Publicará su primer libro, Taita, diga usted cómo, y aparecerá su firma en otras publicaciones de carácter antológico. Será maestro rural, vendedor ambulante, redactor de noticieros, escritor de libretos de radio… merecerá otros lauros, como el Premio Nacional de la Paz, por su cuento Hierro viejo, verá publicado en 1958 su libro El cuentero.

El triunfo de la Revolución iluminó la vida espiritual de Onelio, amante de la cultura, los escritos, los libros. Además de dirigir varios frentes en el mundo de las instituciones, hizo periodismo. En este diario fue jefe de reportajes especiales y trabajó como jefe de redacción de Pueblo y Cultura y del semanario Pionero. Fue consejero cultural en Perú y Presidente de la Sección de Literatura de la Uneac, hasta el fin de sus días. El doctorado Honris Causa le fue conferido por la Universidad Simón Bolívar, de Bogotá, en 1983, y por la Universidad de La Habana, en 1984.

En una ocasión reveló haber heredado el estilo de sus cuentos del modo de hablar de su padre. «Iba al grano y tenía una gracia natural que se me fue pegando». Y es cierto: haberlo leído es ir al encuentro de un estilo donde no falta ni sobra una letra, para dar ambientes y situaciones de asombrosa plasticidad. Seguir leyendo UN JUAN CANDELA LLAMADO ONELIO. MADELEINE SAUTIÉ