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MÁS DE 200 MANIFESTANTES EN CHILE HAN PERDIDO LOS OJOS. ELSON CONCEPCIÓN PÉREZ

En Chile, país «modelo» de neoliberalismo, más de 200 personas –jóvenes en su mayoría–, han perdido un ojo o ambos, a causa de las balas de goma con casquillos de metal, empleadas por los carabineros para reprimir las manifestaciones

chile ojos

ELSON CONCEPCIÓN PÉREZ 

Aunque ni la OEA ni la Comisión de Derechos Humanos de la ONU se pronuncien contra tan terribles hechos, el pueblo chileno sigue en las calles y plazas. Foto: El Tiempo

En Chile, país «modelo» de neoliberalismo, más de 200 personas –jóvenes en su mayoría–, han perdido un ojo o ambos, a causa de las balas de goma con casquillos de metal, empleadas por los carabineros para reprimir las manifestaciones.

Aunque ni la OEA ni la Comisión de Derechos Humanos de la ONU se pronuncien contra tan terribles hechos, el pueblo chileno sigue en las calles y plazas, y mientras, su presidente Sebastián Piñera trata de aplicar medidas cosméticas sin afectar las bases del modelo imperante.

En Ecuador, la nación del «centro del mundo», donde gracias a la solidaridad cubana fueron operados de los ojos 189 000 personas, a las que o se les devolvió la visión o se les mejoró, ahora miles de ciudadanos quedan desamparados al no poder recibir esos servicios médicos, pues su Gobierno ha apostado por el neoliberalismo ciego.

Los últimos 382 profesionales de la salud que trabajaban en 23 de las 24 provincias de Ecuador, ya regresaron a la Isla de la resistencia y la solidaridad.

Han sido 27 años de apoyo concretados en 6,8 millones de consultas realizadas por 3 565 profesionales de la salud cubanos, que han realizado 212 360 cirugías, 3 548 partos y han aplicado 100 084 dosis de vacunas.

Un hecho que evidenció cuán humana es la atención médica brindada por nuestro país fue la Misión Solidaria Manuela Espejo, que se encargó de realizar un estudio sicosocial, pedagógico y clínico-genético de personas con discapacidad en todo Ecuador, donde fueron atendidos 825 576 ecuatorianos. Se realizaron 35 257 pesquisas por especialistas en Neurofisiología y Otorrinolaringología, y a 21 062 pacientes se les realizaron estudios de genética clínica.

Son verdades que el neoliberalismo trata de ocultar, pero que los pueblos se encargarán de hacer visibles.

En el caso de Bolivia, los disparos contra la población por parte de la policía y los militares no han sido con perdigones, sino con balas de tiro real y una represión extrema similar a la chilena.

En esa tierra, luego de consumado el golpe de estado contra Evo Morales, se ha implantado un gobierno con autoridades salidas a la luz gracias al apoyo militar y el total respaldo de instituciones como la oea –partícipe activo del golpe– y el siempre presente Gobierno de Estados Unidos.

Contra nuestro personal médico que allí brindaba salud y amor se emprendieron actos de violencia, detenciones ilegales y una campaña de infamias para tratar de desacreditar tan noble misión.

Nuestros médicos, enfermeras y demás personal de salud obligados a abandonar Bolivia, alegres de estar en su Patria, se sienten a la vez tristes por los miles de bolivianos que quedaron esperando por su atención, en una consulta ya pactada, o para una operación planificada, quizá hasta para devolverle la vista a quienes el capitalismo y el neoliberalismo ciega.

Fuente: GRANMA

UNA MIRADA HACIA AMÉRICA LATINA. GRAZIELLA POGOLOTTI

AMÉRICA LATINA 3

GRAZIELLA 1Algo, quizá insuficiente, nos enseñaron los programas escolares acerca de América Latina. De manera superficial, supimos de la conquista y la colonización y de los héroes de la guerra de independencia. A pesar de la advertencia martiana no entendimos las razones esenciales de nuestra americanidad. Nos faltó comprender la sustancia concreta y las complejidades del tejido social de países construidos desde la violencia que castró el desarrollo orgánico de sus habitantes originarios y los convirtió en marginados. Proveer brazos para la extracción de materias primas introdujo la brutal esclavitud africana. En ese contexto, distintas culturas entrechocaban, se contaminaban en cierto grado, aunque sobre todo se ejerciera el dominio de unas por encima de las otras con el sustento, en el plano objetivo, de la opresión económica y, en el plano subjetivo, de un racismo que caló en la conciencia de muchos y subsistió en términos de mala memoria, lesivo a la unidad de nuestros pueblos. Sin embargo, los marginados y olvidados han demostrado una enorme capacidad de resistencia. Empiezan a emerger en situaciones muy adversas. Sus voces y sus valores comienzan a hacerse reconocibles. Contra sus proyectos de renovación, el neoliberalismo desata el poder económico y su instrumento de acción sobre las subjetividades, el monopolio de los medios de comunicación, incluido el trabajo personalizado a través del sofisticado empleo de las redes sociales.

Los acontecimientos ocurridos tras el triunfo de la Revolución nos entregaron un aprendizaje de las realidades profundas de América, ocultas tras las vitrinas esplendorosas de algunas de sus grandes ciudades. Después de la victoria de enero de 1959, muchos vinieron a compartir nuestro trabajo, a intercambiar ideas, a ofrecer conocimientos. Algunos permanecieron para siempre con nosotros. Otros encontraron aquí refugio en días aciagos de exilio. Descubrimos el cine y la música del Brasil. Nos tocó de cerca el drama de las dictaduras que cercenaron vidas y produjeron millares de desaparecidos. Nos familiarizamos con la imagen de las madres y abuelas de la Plaza de Mayo. Vivimos con intensidad la oleada transformadora que invadió el continente.

El vuelco progresista que se extendió desde Venezuela hasta el sur acrecentó nuestra proximidad. América Latina asumía un nuevo lenguaje, afirmaba simultáneamente sus valores identitarios y proponía, según las circunstancias de cada cual, modelos de desarrollo que mejoraban las condiciones de existencia de millones de ciudadanos en contraposición a las fórmulas establecidas por el neoliberalismo. Por primera vez, se escuchaba la voz de nuestros pueblos originarios.

Las derrotas electorales en algunos países nos desconcertaron y nos plantearon numerosas interrogantes. Para algunos, los recién salidos de la pobreza comienzan a pensar de otro modo. Hacen suyas las aspiraciones de la pequeña burguesía. Sin tener en cuenta lo ganado, olvidan que el regreso del neoliberalismo los privará de sus conquistas. El argumento no me resulta del todo satisfactorio. Los cambios en la conciencia no se producen con tanta rapidez, sobre todo cuando los beneficios materiales se suman a un trabajo sistemático de educación ciudadana. El asunto merece un estudio en profundidad, porque los fenómenos sociales responden a causas multifactoriales.

La vicepresidenta electa de la Argentina, Cristina Fernández, ha narrado la infame campaña difamatoria a que fue sometida por la gran prensa y por los canales privados de la televisión. Contraviniendo todo principio ético, la infamia transgredió los límites de su vida personal, llegando a poner en dudas su salud mental. Acusada sin pruebas de toda clase de delitos, sufrió el deterioro de su imagen pública y pagó un alto costo en el plano familiar con el quebranto del estado físico de su hija. El barraje propagandístico socavó lo esencial de un proyecto gubernamental de rescate de la nación, ampliación de oportunidades para los más desvalidos, impulso a la ciencia y amparo a la cultura.

El panorama actual evidencia una profunda perversión de las instituciones democráticas. Los golpes de Estado se llevan a cabo con el empleo de otros métodos. La transparencia informativa implica conocimiento y constituye una vía de ejercicio del poder mediante el acceso a la realidad en su complejidad y en las contradicciones propias de la dialéctica de todo devenir histórico. Los sucesos ocurridos en Brasil son reveladores al respecto. La feroz campaña mediática se complementó con el golpe de Estado parlamentario perpetrado contra la presidenta Dilma Rousseff, a pesar de no habérsele imputado delito alguno. Con la complicidad activa del Poder Judicial, en nombre de una causa justa, la lucha contra la corrupción, las condenas se concentran en los personeros del PT. Para conjurar su gran respaldo popular y marginarlo del proceso electoral, sin contar con pruebas y vulnerando principios constitucionales, Luis Inácio Lula da Silva es encarcelado y, por ende, privado de sus derechos políticos con el propósito de ceder el terreno a la extrema derecha.

Es lo que se denomina judicialización de la política. En verdad, la operación responde a las enormes reservas de petróleo existentes en los mares del Brasil y a las materias primas —agua incluida— conservadas en el inmenso territorio del país. Las fórmulas pueden ser aún más extremas. En el caso de Bolivia, se organizan grupos violentos con la intención de desestabilizar la nación en términos de guerra civil. En un trasfondo todavía más siniestro, en un territorio plurinacional, donde han sido reivindicadas las demandas históricas de los pueblos originarios, se recurre al racismo latente.

En todos los casos, el papel tradicional de los tres poderes ha sido anulado. En nombre de la libertad de prensa, se coartan las posibilidades de tomar medidas contra el uso sistemático de la calumnia y la difamación. Meticulosamente preparado, el golpe de Estado fascista se consumó, como trágico vuelco del desarrollo de un proyecto nacional, de rescate de la soberanía, de los riquísimos recursos mineros y de reivindicación de los plenos derechos de nuestros pueblos originarios.

Es una lección que tenemos que aprender. Nuestro conocimiento en profundidad de la América Latina sigue siendo una asignatura pendiente. De la mano del imperio, la derecha oligárquica actúa de manera cohesionada y articula el uso de la violencia con el sistemático empleo de los medios de comunicación y las redes sociales. Paliando diferencias de matices, la izquierda y los movimientos progresistas tienen que forjar, en la teoría y en la práctica, una plataforma común contra el capitalismo salvaje representado por el neoliberalismo. Lo que está en juego en este momento decisivo es mucho. Es nuestro derecho a la vida y el porvenir de nuestros hijos.

REDH: EL GOLPE DE ESTADO EN BOLIVIA ES UN GOLPE CONTRA LA REGIÓN

BOLIVIA REPRESIÓN

La Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad (REDH), reitera el más enfático rechazo al golpe de Estado contra el Presidente Evo Morales, su gobierno y la institucionalidad democrática del Estado Plurinacional de Bolivia, que ha sumergido al país en una escalada de violencia contra el pueblo, su proyecto histórico e incluso contra terceros países.

Denunciamos la persecución sistemática contra las organizaciones políticas, sociales, indígenas, campesinas y contra toda iniciativa o movilización reivindicatoria del retorno a la institucionalidad democrática.  Con operativos de represión masiva y con la identificación selectiva de objetivos a ultimar, la estrategia civil y militar del golpe ha dejado, en apenas cinco días, el saldo de 24 personas muertas, cientos de heridos y arrestos masivos sin respeto a ningún procedimiento o derecho.

El pueblo boliviano se ha volcado a las calles para defender un proceso de cambio que no sólo levantó los índices económicos del país hasta colocarlo como un ejemplo internacional, sino que, gracias a sus políticas públicas redistributivas, logró garantizar niveles de vida sin precedentes y derechos universales, tales como a la educación, la salud, la vivienda, y otros.  Más aún, Bolivia emprendió un acelerado proceso de concreción de la igualdad, contenida en su refundación plurinacional, que reconoce la existencia de los 36 pueblos originarios que comparten el proyecto constitucional del ‘Vivir Bien’.

Denunciamos al mundo el carácter racista y sexista del golpe que se impone en Bolivia, con expresas arremetidas violentas contra los pueblos originarios, ultrajes contra las mujeres “de pollera” –que por primera vez fueron reconocidas como sujeto político en el proceso de cambio– y contra mujeres políticas como la Presidenta del Senado, la Presidenta del Tribunal Electoral, la Ministra de Salud y otras.

El golpe de Estado, impulsado por las élites económicas, pretende volver a imponer el neoliberalismo y con éste la cesión de soberanía, en beneficio de codiciosos proyectos foráneos de saqueo de los abundantes minerales y otros recursos que posee el país. Igualmente, ambicionan beneficiarse de la privatización de importantes infraestructuras y otras condiciones favorables creadas en el proceso de cambio.

Alertamos sobre las extensiones regionales de la vulneración de la democracia, que se expresa en la embestida contra las instancias de integración soberana, como UNASUR y ALBA, que inhibe las capacidades de acción y de proyecto propio de Bolivia y del conjunto de países.   El golpe de Estado en el Estado Plurinacional de Bolivia es un golpe contra Latinoamérica y el Caribe, contra su proyecto de futuro como región.

Denunciamos que la difamación sistemática de los países con proyecto propio, especialmente Cuba y Venezuela, se enmarca en una estrategia deliberada para forzar el alineamiento de todos los países de la región al proyecto geoeconómico hemisférico estadounidense y a los intereses de sus corporaciones.

La persecución y criminalización de las acciones solidarias entre pueblos hermanos, como se expresa en la vulneración de los derechos y garantías de los médicos/as de Cuba, así como contra las representaciones diplomáticas de Venezuela y la propia Cuba, incurren en transgresiones de la legislación internacional  y los principios de convivencia pacífica entre los pueblos.

Llamamos a las y los defensores de los derechos humanos y de la igualdad en el mundo entero a levantar sus voces en defensa del pueblo boliviano, contra el etnocidio y genocidio encubierto que avanza impunemente en el Estado Plurinacional de Bolivia.

Apelamos a la solidaridad comunicacional del mundo a visibilizar por todos los medios la verdad sobre el golpe de Estado y a la denuncia de los atropellos al libre ejercicio de la comunicación y el periodismo que impone el gobierno de facto.

Instamos a las organizaciones internacionales, tales como la ONU, el Movimiento de Países No Alineados, otras agrupaciones de naciones y países, al Papa Francisco, a premios Nobel de la Paz y a otras personalidades y entidades de buena voluntad a respaldar la propuesta de dialogo impulsada por el Presidente Evo Morales, para que la paz retorne a Bolivia y el país vuelva a su curso democrático y soberano.

#NoAlGolpeDeEstadoEnBolivia

Red en Defensa de la Humanidad

Nuestra América, 16 de noviembre de 2019

AGONÍA Y MUERTE DEL NEOLIBERALISMO EN AMÉRICA LATINA. ATILIO A. BORÓN

ATILIO A. BORÓN

atilio-3-1-e1572400752337.jpgEn las últimas semanas el neoliberalismo sufrió una serie de derrotas que aceleraron su agonía y en medio de aparatosas y violentas convulsiones desencadenaron su deceso. Tras casi medio siglo de pillajes, tropelías y crímenes de todo tipo contra la sociedad y el medio ambiente, la fórmula de gobernanza tan entusiastamente promovida por los gobiernos de los países del capitalismo avanzado, las instituciones como el FMI y el BM y acariciada por los intelectuales bienpensantes y los políticos del establishment yace en ruinas. La nave insignia de esa flotilla de saqueadores seriales, el Chile de Sebastián Piñera, se hundió bajo el formidable empuje de una protesta popular sin precedentes, indignada y enfurecida por décadas de engaños, artimañas leguleyas y manipulaciones mediáticas. A las masas chilenas se les había prometido el paraíso del consumismo capitalista, y durante mucho tiempo creyeron en esos embustes.  Cuando despertaron de su sonambulismo político cayeron en la cuenta que la pandilla que las gobernó bajo un manto fingidamente democrático las había despojado de todo: les arrebataron la salud y la educación públicas, fueron estafadas inescrupulosamente por las administradoras de fondos de pensión, se encontraban endeudadas hasta la coronilla y sin poder pagar sus deudas mientras contemplaban estupefactas como el 1 por ciento más opulento del país se apropiaba del  26,5 por ciento del ingreso nacional y el 50 por ciento más pobre sólo capturaba el 2.1 por ciento. Todo este despojo se produjo en medio de un ensordecedor concierto mediático que embotaba las conciencias, alimentaba con créditos indiscriminados esta bonanza artificial y hacía creer a unas y otros que el capitalismo cumplía con sus promesas y que todas y todos podían hacer lo que querían con sus vidas, sin que se inmiscuyera el estado y aprovechando las inmensas oportunidades que ofrecía el libre comercio. Pero ninguna utopía, aún la del mercado total, está a salvo de la acción de sus villanos. Y éstos aparecieron de súbito personificados en las figuras de unos adolescentes de escuela secundaria que, con ejemplar audacia y filial solidaridad, se rebelaron contra el aumento en las tarifas del metro que perjudicaba no a ellos sino a sus padres. Su osadía hizo trizas el hechizo y quienes habían caído en la trampa de resignar su ciudadanía política a cambio del consumismo se dieron cuenta que habían sido burlados y estafados, y salieron a las calles para expresar su descontento y su furia. Se convirtieron, de la noche a la mañana, en “vándalos”, “terroristas” o en una revoltosa banda de  “alienígenas” –para usar la elocuente descripción de la mujer del presidente Piñera- que avizoraron los límites infranqueables del consumismo y del endeudamiento infinito y el carácter farsesco del minué democrático que ocultaba, bajo prolijos ropajes y vacías formalidades, la implacable tiranía del capital. Comprobaron en ese violento despertar que una de las sociedades antaño más igualitarias de Latinoamérica ahora compartía, según el Banco Mundial, el dudoso honor de ser junto a Rwanda uno de los ocho países más desiguales del planeta. Como un relámpago advirtieron que habían sido condenados a sobrevivir endeudados de por vida, víctimas de una plutocracia -insaciable, intolerante y violenta- y de la corrupta partidocracia que era cómplice de aquélla y gestora del saqueo contra su propio pueblo y los recursos naturales del país. Por eso tomaron las calles y salieron en imponentes manifestaciones a luchar contra sus opresores y explotadores, y lo hicieron –y aún hoy lo hacen- con una valentía y heroísmo pocas veces vistos. Ya son por lo menos veinte los muertos por la represión de las fuerzas de seguridad y los desaparecidos reportados suman más de cien, amén de los centenares de heridos y torturados y los miles de detenidos que  marcan, con lúgubres tonalidades, los estertores finales del tan admirado modelo.

Después de esta espontánea insurrección popular ya nada volverá a ser igual, nada revivirá al neoliberalismo, nadie lo señalará como la vía regia hacia la democracia, la libertad y la justicia social. Eso aunque Piñera continúe en La Moneda y prosiga su brutal represión. Pese a lo cual ni la OEA, ni los gobiernos “democráticos” del continente -presididos por turbios personajes de frondosos prontuarios- ni tampoco los hipócritas custodios de los valores republicanos tendrán un átomo de decencia para caracterizar a su gobierno como una dictadura, calificación que sólo merece Nicolás Maduro aunque jamás haya habido en su gobierno una represión tan bestial y sanguinaria como la que quedó documentada en infinidad de videítos grabados en  Chile y que se viralizaron por internet. Para Donald Trump Piñera es amigo, vasallo y sicario político de la Casa Blanca, imprescindible para atacar a la Venezuela Bolivariana y esas son razones más que suficientes para defenderlo y protegerlo a cualquier precio. Obedientes, las ONGs del imperio y sus sucursales en Europa y Latinoamérica -inverosímiles defensoras de los derechos humanos, la democracia, la sociedad civil y el medio ambiente- mantendrán un silencio cómplice ante los crímenes que cometa el ocupante de La Moneda. Algunas expresarán otras opiniones, más no aquellas que son los tentáculos ocultos del imperialismo. Impertérritos, los publicistas del sistema seguirán señalando a Nicolás Maduro como el arquetipo de la dictadura y al chileno como la personificación misma de la democracia. Pero todo será inútil, y lo que murió –la receta neoliberal- bien muerta está.

Claro que la historia no comienza ni termina en Chile. Poco antes del estallido social todavía en curso, el Ecuador del traidor y corrupto presidente Moreno había sido convulsionado por inmensas protestas populares. El detonante, la chispa que incendió la pradera fue la quita de los subsidios a los combustibles. Pero el factor determinante fue la implementación del “paquetazo” ordenado por el FMI al servil agente instalado en el Palacio de Carondelet. La reacción popular, iniciada primero entre los transportistas y sectores populares urbanos y luego potenciada por la multitudinaria irrupción de las poblaciones originarias en las principales ciudades del país se extendió poco más de una semana y obligó al cobarde presidente a trasladar la sede del Ejecutivo a Guayaquil. Poco después tuvo que suspender la cruel represión con que había respondido al desafío y abrir una fraudulenta negociación con los autoproclamados líderes de la revuelta indígena. Astuto, pactó una tregua con la desprestigiada y también ingenua dirigencia de la CONAIE y derogó el decreto relativo al subsidio a los combustibles, prometiendo revisar lo actuado. Nada de eso ha ocurrido, pero logró desarticular la protesta, por ahora. Como le cuadra a un traidor serial como Moreno el jefe de los negociadores indígenas, Jaime Vargas, está siendo judicialmente perseguido por el gobierno. El “paquetazo” será puesto en práctica porque el mandato del FMI es inapelable y Moreno es un peón más que obediente: es obsecuente.  Es sabido que estos programas del Fondo sólo son factibles si se los gestiona con una mezcla -variable según los casos- de engaños y represión. Pero ahora la pasividad ciudadana tiene mecha corta y en pocos meses más, en cuanto se dejen sentir los rigores del ajuste salvaje, no sería extraño que estalle una nueva rebelión plebeya que esperemos no caiga en las trampas de Moreno y sus compinches y culmine exitosamente con la destitución del presidente y la refundación de la democracia en el Ecuador. El presidente está entrampado: si aplica el programa del FMI la poblada popular probablemente acabe con su gobierno; si no lo hace, el imperio puede decidir que llegó la hora de prescindir de sus servicios por inútil. Y como la Casa Blanca “sabe demasiado” de las trapisondas y los negocios sucios de Moreno no tendrá más remedio que aceptar el úkase imperial y acogerse a un “desempleo involuntario”, como decía Keynes.  Pero, pese a su inutilidad y a los crímenes perpetrados durante la represión de las protestas populares Washington se encargará de esconderlo y protegerlo. Como lo hizo con otro asesino, Gonzalo Sánchez de Lozada y con tantos otros.  En poco tiempo sabremos cual será el desenlace. Seguir leyendo AGONÍA Y MUERTE DEL NEOLIBERALISMO EN AMÉRICA LATINA. ATILIO A. BORÓN

ANTE LA SITUACIÓN QUE SE VIVE EN CHILE

DECLARACIÓN POR LA SITUACIÓN QUE SE VIVE EN CHILE

La Red de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales en Defensa de la Humanidad manifiesta su solidaridad con el pueblo de Chile, con sus estudiantes secundarios, y los trabajadores y trabajadoras en el ejercicio de su legítimo derecho a la protesta social y la desobediencia civil frente a una democracia cada vez más deslegitimada y una sociedad extremadamente desigual.

Lo expresado durante los últimos días en la ciudad de Santiago, como consecuencia del alza del precio del transporte, se suma al rechazo de una serie de medidas que encarecen la vida del pueblo de Chile al tiempo que benefician en ganancia a las empresas privadas que controlan la provisión de los servicios básicos en ese país.

Denunciamos ante la comunidad internacional, los organismos de Derechos Humanos y los pueblos hermanos, la criminalización a la protesta social que ha emprendido el gobierno de Sebastián Piñera, especialmente contra los niños, niñas y adolescentes que han protagonizado las protestas de los últimos días y que por eso fueron catalogados como “violentistas”, “vándalos” y “delincuentes”, los cuales han sido perseguidos y reprimidos con brutalidad. Denunciamos que estos hechos constituyen graves violaciones a los derechos humanos.

De igual forma, condenamos enérgicamente las vergonzosas medidas tomadas por el gobierno, que incluyen haber decretado el estado de emergencia y la consecuente restricción del derecho de reunión y de libre locomoción, medidas propias de una dictadura, y que lejos de resolver la compleja situación, la acentúan.

Se constata una defensa férrea del modelo neoliberal a ultranza, en el marco de una estrategia que pretende imponer un modelo a nivel continental, que lleva a restringir los derechos del pueblo, y posteriormente se hace un llamado a un supuesto diálogo sin retroceder en las alzas.

Finalmente, hacemos un llamado a intelectuales, artistas y hombres y mujeres honestos del mundo a manifestarse y condenar la crisis en Chile, al tiempo que reiteramos nuestro respaldo a la protesta ciudadana y nuestra completa solidaridad con las luchas sociales por alcanzar un Chile más justo para todos y todas.

Secretaría de la Red en Defensa de la Humanidad

19 de octubre de 2019

ECUADOR: ¿DE LA REVUELTA A LA INSURRECCIÓN? ATILIO A. BORÓN

ECUADOR -A ATILIO

ATILIO A. BORÓN

ATILIO 3Ya van diez días del levantamiento plebeyo en Ecuador y la situación lejos de revertirse cobra nuevos bríos. La toma de edificios públicos se generaliza: masas movilizadas de indígenas, campesinos, capas medias empobrecidas y pobladores urbanos rodean el Palacio de Carondelet, sede del gobierno ecuatoriano. y el edificio de la Asamblea Nacional. Días pasados se tomaron la sede de la misión del FMI en Quito, ámbito donde reside “gobierno real” que tiene como su marioneta privilegiada a Moreno. El “estado de excepción” decretado por su gobierno, luego de su cobarde huída hacia Guayaquil, no logró desbaratar la ofensiva popular a la que se sumaron, en las últimas horas, indígenas amazónicos que nunca antes se habían incorporado activamente a las protestas que conmovieran al Ecuador en 1997, 2000 y 2005 y que culminaran con los derrocamientos de Abdalá Bucaram, Jamil Mahuad y Lucio Gutiérrez. La única respuesta del régimen, de la dictadura de Moreno, ha sido declarar el “toque de queda” desde las 15 horas de este sábado.

La situación, al caer la tarde de hoy ha sido descrita de este modo por un testigo muy calificado instalado en el teatro mismo de los acontecimientos: “es una verdadera lucha de clases … Quito paralizada con “toque de queda”   desde las 15h, sin hora límite. Indígenas rodeados en las zonas de sede. Bombas y disparos. Ciudad militarizada. En otras ciudades del país empiezan movilizaciones. Violencia brutal contra los protestantes. Varios muertos, centenares de heridos, mil y más apresados. Cortaron señal de Telesur. Imposible información porque nadie puede circular. Algo se informa en redes y ahí circulan videos, fotos, documentos. Lenin Moreno dice estar abierto al diálogo. La posición indígena: no negociar sino públicamente, con presencia de la televisión, ONU, derechos humanos, iglesia. No es solo movilización indígena sino también estudiantes, trabajadores, pobladores. Los indígenas son el centro y la fuerza popular más grande. Llegaron a Quito desde distintas regiones del país. El pedido fundamental: dejar insubsistente decreto de liberación de precios de combustibles. Cuestión de fondo: reacción contra las medidas anunciadas y acordadas con el FMI. Situación incierta. Sin salida por el momento. Para nosotros, quiteños, un ambiente de guerra con focos de enfrentamientos. Situación terrible.”

En toda crisis, como en las guerras, el papel de la prensa al informar o desinformar es de enorme importancia. De hecho, el conflicto se presenta como si fuera una reacción de los indígenas ecuatorianos, segmentando y subestimando la confrontación. En realidad el rechazo al “paquetazo” de Moreno atraviesa –como lo dice más arriba nuestro informante- casi toda la estructura social: comenzó primero en las ciudades: los transportistas y, de inmediato, estudiantes, maestros, la militancia política opositora, ciudadanas y ciudadanos de Quito y (en menor medida al principio) de otras ciudades. Pero esta revuelta  experimentó un “salto cualitativo” con la arrolladora incorporación de las comunidades indígenas y campesinas. Fueron éstas las que le otorgaron ese tono amenazantemente plebeyo a la insurgencia que el presidente fugitivo y sus compinches caracterizaron como la “revolución de los zánganos”, reflejando nítidamente el talante racista del bloque dominante.  Antes, los paniaguados de Lucio Gutiérrez también habían denigrado a las masas que, en el 2005, acabarían con ese otro traidor y que fueran anatemizadas como una “revolución de forajidos”.

Hay cuatro rasgos que distinguen a la actual coyuntura pre-revolucionaria de las revueltas anteriores: esta es muchísimo más masiva y multitudinaria; tiene presencia en casi todo el país mientras que sus predecesoras tenían lugar casi exclusivamente en Quito; su duración es mucho más prolongada; y la brutalidad de la represión oficial es muchísimo mayor, incluyendo el “toque de queda”. Según cifras oficiales había cinco muertos a manos de las fuerzas de seguridad al anochecer del viernes. Pero las organizaciones sociales ya hablan de un número bastante mayor y hay centenares de heridos -varios de ellos en grave estado- y más de mil personas detenidas.  Esto, antes del “toque de queda”. Además buena parte de los medios de comunicación están bajo control oficial y Telesur ha sido sacada del aire, al igual que un puñado de radios anatemizadas por el gobierno ecuatoriano como “correístas”. Además, los internautas están también siendo acosados y los que emiten noticias contrarias a los informes oficiales por las redes sociales están siendo bloqueados. Líderes y dirigentes opositores están detenidos o amenazados (por ejemplo, sobre Paola Pabón, prefecto de Pichincha, pesa una orden de captura por instigación a la violencia, sabotaje y terrorismo). Otros tuvieron que asilarse. Gabriela Rivadeneira buscó refugio en la embajada de México y a Ricardo Patiño se encuentra exiliado en ese país. Correa sigue en Bélgica y la persecución sobre otros dirigentes del correísmo es implacable.  El presidente prófugo sólo produjo como gesto de pacificación un mensaje por cadena nacional de 44 segundos (¡Sic!) diciendo que está dispuesto a dialogar con los revoltosos. Seguir leyendo ECUADOR: ¿DE LA REVUELTA A LA INSURRECCIÓN? ATILIO A. BORÓN

LENÍN Y LA DICTADURA DEL CAPITAL EN ECUADOR. KATU ARKONADA

La policía reprimió ayer nuevamente a manifestantes en Quito al mantener los indígenas la presión en las calles y carreteras contra los ajustes económicos pactados por Moreno con el FMI. Foto Ap
La historia de Ecuador es una historia de rebelión. Entre 1997 y 2007 el país de Eloy Alfaro tuvo ocho presidentes, tres de ellos –Abdalá Bucaram, Jamil Mahuad y Lucio Gutiérrez– fueron derrocados por levantamientos populares. Sólo Rafael Correa logró la estabilidad suficiente, estando en el cargo durante 10 años, entre 2007 y 2017; fue sucedido por Lenín Moreno, quien había sido su primer vicepresidente.

En los tres casos de presidentes derrocados, el detonante fue la aplicación de medidas neoliberales contra el pueblo. Bucaram elevó 500 por ciento las tarifas de la luz y dejó de subsidiar las del gas, Mahuad dolarizó la economía y Gutiérrez –que había llegado con un programa de centroizquierda y el apoyo del movimiento indígena– traicionó su programa y apoyos para acercarse a Estados Unidos y Colombia, y fue desalojado del poder tras unas movilizaciones de la clase media urbana contra la corrupción y cooptamiento del poder judicial, en lo que fue conocida como Rebelión de los Forajidos.

Este es un esbozo de la memoria larga de las rebeliones en Ecuador, pero para entender lo que sucede hoy en el país andino también es importante una memoria corta que examine cómo nace la rebelión que vivimos actualmente, la rebelión de los zánganos, en palabras del presidente de apellido Moreno, cuyo nombre no me atrevo a teclear para no mancillar el recuerdo de un gran revolucionario.

Un presidente que llegó a ser candidato para suceder a Correa más por las encuestas (si llega a ser por capacidad o lealtad al proyecto, ahí estaban Ricardo Patiño o Gabriela Rivadeneira para sucederlo) que arrojaban que un señor bonachón en silla de ruedas, que venía de ser enviado especial del secretario general de la Naciones Unidas para la Discapacidad y Accesibilidad tras ser vicepresidente del primer gobierno de Rafael Correa, tenía más posibilidades de ganar al candidato de las élites económicas, el banquero Guillermo Lasso.

Y así fue, Moreno ganó en segunda vuelta con 51 por ciento de los votos, y en menos de dos años y medio de mandato metió en la cárcel a su vicepresidente Jorge Glas (también vicepresidente en el primer gobierno de la revolución ciudadana); aplicó el lawfare contra Rafael Correa; destruyó Alianza País a nivel nacional y la Unasur a nivel internacional; sacó a Ecuador del Alba y de la Opep; se incorporó al Grupo de Lima, y avanzó en su integración a la Alianza del Pacífico al mismo tiempo que retiraba el asilo a Julian Assange. El viraje de 180 grados a la derecha se consumaba.

Pero hacia la derecha siempre se puede girar aún más, y la nueva vuelta de tuerca llegaba el primero de octubre con el anuncio por parte de Moreno del Decreto 883, un paquetazo de medidas económicas como condición impuesta a los más de 4 mil millones de dólares prestados por el Fondo Monetario Internacional: eliminación del subsidio a las gasolinas (que suponía un incremento de 120 por ciento al diésel y 30 por ciento a la gasolina regular); 20 por ciento menos de remuneración para los contratos ocasionales; reducción de 30 a 15 días de vacaciones a los empleados públicos; la eliminación del impuesto de salida de divisas, y otra serie de medidas clásicas del shock neoliberal al estilo de las impuestas por el capital en la Argentina de Macri con el objetivo de la flexibilización laboral en primer lugar.

Las protestas de estos días, sin embargo, recuerdan más a la Guerra del Agua de Cochabamba en el año 2000, con trabajadores (los transportistas comenzaron las protestas), estudiantes, indígenas y clases medias en las calles, protestando contra un gobierno y un presidente que tuvo que huir de Quito a Guayaquil e imponer el estado de excepción, sacando a los militares a las calles a reprimir las protestas. Protestas con múltiples voces y sin un liderazgo claro, ni siquiera el de la Conaie, cuyos dirigentes han sido rebasados por sus propias bases.

El saldo preliminar de una semana de represión deja siete muertos y más de 600 heridos, además de 13 periodistas encarcelados y nueve medios de comunicación intervenidos. Ya se sabe que la primera víctima de cualquier guerra es la verdad. Y el gobierno no quiere que la comunidad internacional conozca la verdad sobre lo que sucede en Ecuador.

¿Es el fin del gobierno del señor de apellido Moreno? Aún es pronto para decirlo. No parece que las movilizaciones por sí solas vayan a provocar la renuncia del presidente, pero tampoco parece que Moreno, sin estructura partidaria ni gabinete propios (sus ministros son imposiciones de los diferentes grupos de poder) pueda llegar hasta la próxima elección presidencial de 2021 si las élites económicas, los medios de comunicación y la embajada de Estados Unidos dejan de sostenerlo una vez cumplida su misión, de manera similar a lo sucedido con Temer en Brasil.

La solución podría ser la muerte cruzada, una fórmula plasmada en la Constitución de 2008 que permite materializar el Que se vayan todos. El presidente tiene facultad para disolver la Asamblea Nacional, así como la Asamblea tiene la facultad de destituir al Presidente, pero en ambos casos se debería llamar a elecciones para sustituir a los integrantes de los dos poderes, Ejecutivo y Legislativo.

Mientras tanto, el estado de excepción y la violencia contra las mayorías sociales imponen en Ecuador la dictadura del capital.

Fuente: LA JORNADA

CASI LA MITAD DEL PETRÓLEO BRASILEÑO SE ENTREGARÁ A EMPRESAS EXTRANJERAS EN SUBASTA IDEADA POR BOLSONARO Y PAULO GUEDES

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La mega subasta que se realizará el 6 de noviembre subastará áreas de exploración pre-sal estimadas en aproximadamente 1.2 millones de barriles de petróleo por día, que es casi la mitad de lo que Brasil actualmente produce. Será una entrega profunda de recursos internos a empresas extranjeras, realizada por Bolsonaro y Paulo Guedes.

Desde el comienzo de su gobierno, Bolsonaro y su ministro ultraliberal Paulo Guedes dejaron en claro lo que pretendían hacer con los recursos nacionales: privatizar todo para entregarlo a las grandes empresas estadounidenses y europeas, comprometiendo un verdadero botín contra la clase trabajadora. entrega de recursos estatales y naturales al imperialismo.

Actualmente, la producción de petróleo de Brasil es de aproximadamente 2.6 millones de barriles de petróleo por día. De ser así, la subasta de noviembre venderá campos capaces de producir alrededor del 45% de la producción actual, sería un nivel sin precedentes de participación extranjera en la extracción de petróleo brasileña.

La subasta de noviembre es otro avance más en esta agenda privatista, que además de la indulgencia también trae fuertes ataques a los trabajadores, especialmente a aquellos que serán despedidos directamente en el proceso de entrega de instalaciones al sector privado.

Debemos enfrentar la rendición de los recursos naturales del país al imperialismo y los ataques contra los trabajadores. Los recursos del país no pueden servir para enriquecer a multimillonarios extranjeros y nacionales, sino para satisfacer las necesidades de las personas, como educación, salud y empleo. Con una Petrobras 100% estatal y controlada por los trabajadores, sería posible garantizar la seguridad y la racionalidad operativa para la producción, sería posible garantizar a toda la población que estos recursos se utilizarían en beneficio del pueblo brasileño y  no para la presa imperialista y la corrupción.

Fuenete: ESQUERDA DIARIO

LA IRREVERSIBLE (PERO LABORIOSA) CONSTRUCCIÓN DE UN ORDEN MULTIPOLAR. ATILIO A. BORÓN

La irreversible (pero laboriosa) construcción de un orden multipolar

ATILIO A. BORÓN

ATILIO 3Ismael Hossein-zadeh, economista kurdo nacido en Irán y profesor emérito de la Drake University (Iowa) se preguntó en un posteo reciente por qué China, India, Rusia y otros países no desafían la tiranía que EEUU ejerce sobre las instituciones que monitorean, regulan y controlan el funcionamiento del sistema económico y financiero internacional como el FMI, el BM, la OMC, el Banco de Pagos Internacionales (Basilea) y la Sociedad para la Telecomunicación Financiera Interbancaria Mundial (SWIFT, por su sigla en inglés).[i]

Lo que señala es una llamativa y a la vez preocupante paradoja: el unilateralismo infinito que entonaban los himnos del “nuevo siglo americano” ha llegado a su fin y es irreversible. En lo económico, en la política internacional e inclusive en el terreno militar aquellos sueños que, por su infantilismo, provocaban la sonrisa burlona de Zbigniew Brzezinski  se desvanecieron para siempre. China es hoy la locomotora económica del planeta, Rusia ha resurgido de las cenizas producidas por el derrumbe de la URSS y la India se ha convertido en una potencia tecnológica y económica de primer orden. Sin embargo Washington retiene el monopolio de las cruciales instituciones que fijan las reglas del juego y organizan el funcionamiento de la economía internacional. En un mundo cada vez más policéntrico Estados Unidos aún conserva, en ese plano institucional, el poder y las prerrogativas que adquiriera en la construcción del orden mundial posterior a la Segunda Guerra Mundial. Poder y prerrogativas que le permiten, por ejemplo, aplicar severas –en algunos casos criminales- sanciones económicas a países cuyas riquezas Washington desea apoderarse (Venezuela, Irán, Irak); a duros competidores globales como China o Rusia; o a países como Cuba, Siria, la República Popular Democrática de Corea  considerados pésimos ejemplos sea por su autodeterminación nacional, sus logros en materias sociales y culturales, o su importancia geopolítica.

La respuesta que ofrece Hossein-zadehse bifurca en dos argumentos. Uno: la coincidencia clasista entre los intereses de las nuevas oligarquías de los países que constituyen el núcleo fundamental del sistema policéntrico -los supuestos “challengers” del orden imperial-  con los de sus contrapartes estadounidenses, hermanados todos en el afán de no poner en peligro la navegación de la barca del capitalismo global porque su hundimiento acarrearía enormes complicaciones para todos.  Claro está que aquellas nuevas elites están enfrentadas, dentro de sus países, con fuerzas sociales y políticas de carácter nacionalista, anti-imperialistas e inclusive anticapitalistas cuyo activismo pueden absorber sólo en un contexto de crecimiento y estabilidad económica.  De  momento las correlaciones de fuerza han favorecido a las primeras pero los sectores radicalizados no han desaparecido de la escena y una crisis económica global podría  catapultarlos al poder. Esta comunidad de intereses entre el declinante hegemón mundial y sus retadores lleva a que en áreas como el comercio, la inversión y las finanzas Washington prosiga fijando arbitrariamente  la normativa global a la cual todos deben someterse, si bien a regañadientes. Más aún, logra que sus competidores en la arena de la geopolítica mundial tengan respuestas tibias, cuando no complacientes, en áreas tales como las a menudo letales sanciones económicas fijadas por la Casa Blanca o los proyectos imperialistas de ‘cambio de régimen’ dirigidos contra algunos países. La cautelosa reacción ante la “guerra económica” y los bloqueos en contra de Venezuela y Cuba, entre nosotros y antes en contra de Irak, que costó ochocientos mil muertos, es prueba fehaciente de lo que venimos diciendo.

Esta es una explicación. La segunda respuesta dice relación con la profunda, hasta ahora inexpugnable, hegemonía que detenta el neoliberalismo como filosofía económica y política en casi todos los gobiernos e instituciones educativas. Según nuestro autor aquélla logró ser promovida y diseminada a una escala sin precedentes por todo el mundo y sus premisas teóricas y sus paradigmas de gestión macroeconómica se consolidaron como un indisputado “sentido común”, aún entre economistas progresistas y de izquierda. Esto porque los libros de texto y los materiales de lectura de la mayoría de los departamentos de Economía, inclusive en países críticos del capitalismo, se inscriben claramente dentro de los marcos de la economía neoclásica y el neoliberalismo. De ahí que el economista iraní señale el nefasto papel que cumplen los “expertos” y los funcionarios del área económica en aquellos países, todos ellos, o en su gran mayoría, formados (o mejor, sus cabezas “formateadas”) en los dogmas de la economía neoclásica una de cuyas premisas cruciales es que no hay alternativas al capitalismo y que lo único razonable que puede hacer un país es acomodarse de la mejor manera a sus requerimientos y en especial a los del guardián planetario del sistema, Estados Unidos. Una experiencia latinoamericana corrobora convincentemente esta hipótesis: lo ocurrido con el Banco del Sur. Su creación se concretó el 9 de Diciembre del 2007 en Buenos Aires y pese a que su nacimiento contó con el entusiasta apoyo de los presidentes de Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador, Paraguay, Uruguay y Venezuela el Banco del Sur nunca llegó a ponerse plenamente en marcha. ¿La razón? El sabotaje que sufrió esta iniciativa a manos de las “segundas líneas” de sus respectivos gobiernos: los presidentes de los bancos centrales, ministros de economía, secretarios de hacienda u otros funcionarios del área económica, todos ellos formados en los manuales neoclásicos arriba referidos, que interpusieron toda suerte de obstáculos supuestamente técnicos o simplemente leguleyos para frustrar esa gran idea. Los presidentes tomaron una decisión; sus economistas, colonizados por el saber convencional de su profesión tomaron otra. Y se salieron con la suya.

Resumiendo: en el naciente sistema policéntrico se está librando una sorda puja geopolítica global en donde junto al enfrentamiento y el conflicto en torno a ciertos intereses coexiste la obediencia o la sumisión de las potencias emergentes al orden neoliberal impuesto y regido por Estados Unidos. Una situación constitutivamente inestable, surcada por crecientes contradicciones y cuyo desenlace es por lo menos incierto. Pero, mientras tanto, el periplo declinante de la dominación norteamericana aún dispone de fuerza como para preservar su dictadura en los organismos reguladores de la economía internacional. La definitiva construcción de un orden genuinamente multipolar deberá, más pronto que tarde, poner fin a ese coto cerrado desde el cual Estados Unidos brega por mantener un predominio condenado a desaparecer.

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LAS BATALLAS ELECTORALES EN LA ARGENTINA: 1983-2019. PAULA KLACHKO

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PAULA KLACHKO

paula 3Quedará en el baúl de los recuerdos del folklore político argentino el reto de patrón de estancias que nos propinó Macri a las y los argentinos al día siguiente de la paliza electoral que recibió en las PASO (elecciones primarias abiertas simultáneas y obligatorias) del domingo 11 de agosto. Luego de abandonar el dólar a su suerte pudiendo intervenir desde el banco central para regular su precio como lo dicta el acuerdo con sus jefes del FMI, volver a aumentar locamente las tasas de interés y generar la caída en la bolsa, nos echó la culpa de todo eso a las y los electores porque votamos mal, y al kirchnerismo por el gobierno que tuvo hace 4 años y el que tendrá a partir de diciembre. Pero de todas las barbaridades que dijo, hay una que resaltó mas porque constituye el anhelo político de la clase dominante para un país presidencialista con un importante grado de desarrollo capitalista, dependiente, claro, como la Argentina. A saber, que tenemos que ser como Chile donde, con un férreo control social, vigilancia y disciplinamiento, la sociedad vota entre dos opciones que se disputan la administración del mismo modelo neoliberal: el heredado de los Chicago boys de Pinochet.

Si analizamos las propuestas que se disputaron en cada batalla electoral presidencial desde el regreso de los procedimientos democráticos en 1983, tendremos herramientas para ver si, como dice el presidente caído en desgracia, estuvimos mejor cuando éstas consistían en elegir quienes iban a administrar el mismo modelo de concentración del capital y despojo del pueblo o cuando se pusieron en confrontación dos modelos diferentes de país. Hagamos historia.

1983: democracia o dictadura

A la salida de la dictadura cívico militar, en 1983, por supuesto que la contradicción “democracia o dictadura” teñía el clima político de la época. Y el pueblo elector tendió a apoyar a aquella opción que entendía podía fortalecer mas una nueva institucionalidad democrática y el respeto a los derechos humanos.

Después de la llamada “primavera democrática” con su auge en el juicio a las juntas militares, los tibios intentos reformistas del alfonsinismo espantaron al Dios de Macri: el mercado, que necesitaba culminar el plan económico que la dictadura había comenzado.

Así la llamada “patria contratista” (grandes grupos económicos enriquecidos con el terrorismo de estado entre la que tuvo un lugar predilecto la famiglia Macri) generó un proceso hiperinflacionario que precipitó la salida de Alfonsín y mediante el shock social creado por la virtual desaparición del dinero y del salario (principales mediaciones de las relaciones sociales en el capitalismo) posibilitaron el retorno del proyecto oligárquico en 1989, de la mano de un peronismo metamorfoseado por aquel. Como bien lo ha explicado la economista venezolana Pasqualina Curcio, la hiperinflación es un arma imperial.

1989: hiperinflación o estabilidad

El proyecto neoliberal que se asentó con la convertibilidad, la liberalización del comercio exterior y el proceso de privatizaciones a partir del 91, tal como el que tuvimos que soportar durante los últimos 4 años, consistió fundamentalmente en acelerar la concentración y centralización del capital, entregando los bienes sociales y naturales a los monopolios extranjeros y generando condiciones para maximizar la explotación del trabajo. Lo que multiplicó la “población sobrante” desde el punto de vista del capital.

De manera que en el 89, la batalla electoral se construyó desde las usinas del poder apelando a la vieja figura de “yo o el caos”, es decir: “hiperinflación o estabilidad”. Bajo esa trampa se disputaron las elecciones en toda la década del 90.

1995 y 1999: la administración del modelo neoliberal

Así el fantasma de la hiperinflación y el caos utilizado como arma de terrorismo económico para ocultar la fenomenal transferencia de ingresos hacia el capital mas concentrado, inclinó la balanza popular a favor de su verdugo en 1995, así como en las elecciones de medio término del 97, en las que irrumpió la Alianza entre el viejo radicalismo y el nuevo FREPASO que venía a reciclar al bipartidismo para disputarse durante 10 años con ese PJ prostituido quién administraría el mismo modelo neoliberal. 

Al igual que en las presidenciales de 1995, en las de 1999 se jugó la misma batalla y asumió un rápidamente desgastado Fernando de la Rúa, que nos recuerda a Macri por su desconexión con la realidad, por tener al FMI como única utopía y por el rápido descreimiento popular que se gana. Es importante mencionar que el repudio popular al modelo neoliberal y quienes lo administraban se expresaron en las urnas en las elecciones legislativas de 2001 con el boom del llamado voto bronca (en blanco o anulado). De la Rúa será recordado por haber huido en helicóptero, como otros presidentes latinoamericanos que hambrearon a los pueblos, en medio de una insurrección popular con la que escribimos historia y un profundo quiebre al interior de las clases dominantes.

La aguda crisis económica y de representación política (crisis hegemónica) y los reclamos populares que emergieron de ese proceso de lucha modificaron los escenarios electorales. Seguir leyendo LAS BATALLAS ELECTORALES EN LA ARGENTINA: 1983-2019. PAULA KLACHKO

LAS DOS CARAS DE LA MONEDA. GRAZIELLA POGOLOTTI

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Mimetismo

GRAZIELLA POGOLOTTI

GRAZKIELLA 2El incendio de la Amazonia y el inicio de la desaparición de los glaciares debían constituir señales de alerta que estremecieran al mundo. El planeta en que vivimos, en el que habrán de crecer nuestros hijos y nuestros nietos, está amenazado de muerte. Sin embargo, la tónica dominante de la información noticiosa acentúa las contradicciones entre los presidentes de Brasil y de Francia y distrae, con su bombardeo anecdótico, de un análisis profundo de las realidades del planeta, de la posibilidad de concertar una movilización popular contra los rejuegos engañosos de la política.

Todo empezó con la primera Revolución Industrial. La máquina de vapor multiplicó la producción de bienes, impulsada por una filosofía optimista que centraba la fe en las ventajas materiales derivadas del progreso de la técnica. Las ciudades atrajeron a millares de campesinos que sobrevivían en la miseria. El polvo de carbón, fuente principal de energía, fue ennegreciendo el panorama. Los nuevos emigrantes, faltos de vivienda, se mantenían hacinados, carentes de protección ante las amenazas del despido y sometidos a extenuantes horarios de trabajo.

La literatura fue revelando ese otro rostro de la realidad. Charles Dickens, un novelista que nutrió nuestra infancia y primera juventud, bastante olvidado hoy, conmovió a millones de lectores con la visión de la niñez desvalida y de la prisión por deudas que llevaba a la cárcel a familias enteras. La extracción del carbón abría túneles cada vez más profundos, donde la atmósfera irrespirable y la contaminación del polvo acortaban la vida de los trabajadores.

El novelista Honorato de Balzac nunca supo de la existencia de Carlos Marx. En cambio, este último, conocedor profundo de la literatura, descubrió en el narrador francés ángulos de la realidad social que escapaban a la apreciación de los economistas. Por vía del arte, se reseñaban factores latentes en la subjetividad humana que contribuían a configurar lo subyacente en una época de brutal emergencia del capitalismo. En el complejo entramado de personajes, se manifestaba el poder creciente de las finanzas, la desaparición del pequeño comerciante bajo el embate de las empresas de mayor envergadura. Había, sobre todo, un radical cambio en la escala de valores. El mundo se dividía entre triunfadores y vencidos. La filosofía del éxito se imponía sobre los más elementales principios éticos. Era el germen de un modo de pensar que constituye un componente esencial de la ideología neoliberal contemporánea.

Marx pasó años de miseria extrema inmerso en archivos. Sabía que las claves del sistema podían descubrirse mediante el entendimiento del proceso histórico en que se asentaron sus bases. Para el análisis económico, escogió como campo de estudio a la Gran Bretaña, punto de partida de la Revolución Industrial. Para el examen del acontecer político, se detuvo en el caso francés, cuna de la Revolución, donde intentos sucesivos de rebelión se habían producido a lo largo del siglo XIX, en el año 30, en el 48 y finalmente en la Comuna de París, primer intento de tomar el cielo por asalto. El enfoque crítico de cada uno de esos fenómenos se convirtió en herramienta teórica para el análisis de la realidad. Comprendió que las crisis de superproducción que sacudían regularmente la estabilidad del capitalismo no destruirían por sí solas el sistema. La batalla se libraba ante todo en el terreno de las ideas, a través de la sistemática concientización de las masas. La divulgación simplista de su tiempo condujo a una lectura mecanicista, fuente de muchos errores. Seguir leyendo LAS DOS CARAS DE LA MONEDA. GRAZIELLA POGOLOTTI

ARGENTINA, TERREMOTO CONTINENTAL. ÁNGEL GUERRA CABRERA

ALBERTO Y CRISTINA FERNÁNDEZ

ÁNGEL GUERRA CABRERA

GUERRITA.jpgLa aplastante victoria de Alberto Fernández, candidato a la presidencia por el Frente de Todos(FT), en las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias de Argentina(PASO) es un hecho no solo de gran trascendencia política nacional, sino regional y mundial. Debe subrayarse la presencia, como su compañera de fórmula, de Cristina Fernández de Kirchner, uno de los actores y actoras principales de la gran corriente política latinocaribeña de fines del siglo XX y principios del XXI contra el neoliberalismo, por la independencia, la justicia social y la unidad e integración de nuestra América. Cristina en su momento dio un paso al costado y propuso a su correligionario para encabezar el dúo por considerar que era lo más conveniente a los intereses populares.

 La victoria obtenida demuestra la maestría estratégica de la ex presidenta -y, claro, su altura de miras- pues la asunción por Alberto de la candidatura presidencial, junto a su experimentado oficio político y don de gentes arrojó magníficos frutos en lo que hace al aglutinamiento de gran parte del peronismo en torno a la fórmula Fernández-Fernández (FF) y la atracción por esta de más sectores de  clase media. Ninguna encuestadora fue capaz de acercarse siquiera a los resultados obtenidos por FF, pues aunque coincidían en pronosticar su victoria, le asignaban 5 o menos puntos de ventaja. Pero tardó en exceso en conocerse el cómputo oficial, no obstante que un alicaído y desajustado Macri salió temprano a reconocer su derrota. De muy mala gana y, en el colmo del narcisismo, el nacido en cuna de oro culpó de ella a los electores y mandó a los argentinos a dormir, orden incumplida por los seguidores de FF. Estos esperaron pacientemente a que el gobierno anunciara sus datos horas después en un intento por mejorarlos mediante la manipulación digital, impedido por la justicia electoral. No obstante que los sondeos a boca de urna lo habían adelantado, fue entonces que se supo a ciencia cierta que la fórmula FF lograba más de 11 millones y medio de votos y unos 15 puntos de ventaja, celebrados hasta avanzadas horas por los frentistas. Datos más finos de hoy arrojan 49.2 por ciento de la votación para el peronismo-kirchnerismo frente a 33.1 de Macri, una tremenda ventaja de 16 puntos.

Este resultado dejó claro el contundente rechazo de dos tercios del electorado a las asfixiantes políticas neoliberales aplicadas en los últimos tres años y medio: recortes masivos de empleos, inflación galopante, caída de salarios, devaluación del peso, tarifazos de más de 1000 por ciento, desindustrialización, quiebra de miles de pymes, reducción sustancial de la inversión pública y aumento importante de la pobreza y la desigualdad social.

Ello, no obstante que el ultraneoliberal gobierno de Mauricio Macri, recibió el año pasado un préstamo, o “rescate”, del Fondo Monetario Internacional(FMI) por 57,100 millones de dólares, el mayor concedido por la institución de crédito en toda su historia. Este supuestamente protegería a los más vulnerables de los efectos del draconiano plan de ajuste acordado con el FMI para “sanear” la economía rioplatense, pero en realidad quienes se beneficiaron de él fueron principalmente los especuladores financieros, incluidos el presidente argentino y varios de sus ministros de gabinete. Obviamente, el desembolso de un monto tan elevado por el FMI solo podía obedecer a una decisión de Donald Trump en favor de su amigo Macri y del sostenimiento de uno de los gobiernos más serviles al imperialismo yanqui en América Latina y el Caribe, al extremo que despertó celos y censuras de algunos de los socios europeos de Washington.

La ventaja lograda por Alberto Fernández ha sido de tal contundencia, que todos los analistas coinciden en que es simplemente irremontable.  De modo que es razonable esperar que refrende y hasta supere este desempeño en la elección del 28 de octubre sin necesidad de someterse a la segunda vuelta, una gran noticia para nuestra América, para las elecciones que esperan a la izquierda en Bolivia y Uruguay y también para el México lopezobradorista. Macri, luego de haber aumentado artificialmente el viernes el precio de los valores argentinos en Wall Street para dar una imagen de favorito de los círculos financieros, ha mantenido después del batacazo una conducta errática e irresponsable, que tiró al piso los indicadores bursátiles y el peso. Al fin, el miércoles en la mañana, 3 días después de su derrota, en una tácita admisión de que se inicia la transición,  llamó a Alberto Fernández, quien había mostrado disposición al diálogo, aunque aclaró que quien gobierna hasta el 10 de diciembre es Macri.  Fernández criticó el ya cuestionado paquete de medidas económicas y sociales recién anunciadas por el presidente y dio a entender que eran electoreras. Precisamente dijo haberle sugerido que sea más presidente que candidato para evitarle mayores sufrimientos al pueblo argentino.

Twitter:@aguerraguerra

DE HEGEMONÍA Y EMPRENDEDORES: LA IDEOLOGÍA DE SILICON VALLEY. ALAN GRABINSKY

 

ALAN GRABINSKY / CULTURA Y RESISTENCIA

Alan GrabinskyEn un mundo marcado por la desigualdad, la idea de que todos podemos ser emprendedores es absolutamente incorrecta

Existen maneras sutiles, casi imperceptibles, de tener influencia. Lo que el filósofo político Joseph Nye denominó como “poder suave” –la capacidad de incidir en acciones de manera simbólica, sin utilizar la fuerza– es en verdad una reinterpretación de lo que Gramsci llamaba “hegemonía”: una forma de pensar en común que parece haber estado siempre presente pero que, en realidad, ha sido creada bajo condiciones históricas muy específicas y propagada por medio de instituciones como las que la escuela de Frankfurt llamaba las industrias culturales.

Este tipo de recursos es utilizado en tiempos de grandes cambios tecnológicos para propagar ciertas ideas. Libros, periódicos, canales de televisión y eventos especializados funcionan para posicionar a las nuevas fuerzas económicas y convertir sus narrativas en una especie de segunda naturaleza y, de esta manera, abrir nuevos espacios para la inversión de capital.

Una manera de localizar procesos hegemónicos es por medio del lenguaje, como cuando ciertas palabras empiezan a repetirse en contextos diferentes y, sobre todo, a emparentarse con la inversión y expansión de capital. Cualquier juego de lenguaje es excluyente por naturaleza, sin embargo, existen algunos contextos lingüísticos con mayor influencia que otros, como aquellos que se practican en las oficinas y que muchas veces le son inaccesibles a la población en general. Por eso, para poder delimitar las implicaciones de ciertos lenguajes, hay que analizar detenidamente la visión del mundo que estas palabras expresan y así ver los límites de su aplicación.

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CHOMSKY: “EL RESULTADO NATURAL (DE LOS PROGRAMAS NEOLIBERALES) ES LA IRA, EL RESENTIMIENTO Y LA FRUSTRACIÓN”. JAVIER TORRES

Entrevista a uno de los pensadores más influyentes del siglo XX y lo que llevamos de XXI

 

chomsky 2018

JAVIER TORRES

javier torres cadena serEl ruido arruina la conversación directa con Noam Chomsky (90 años). Las preguntas no llegan con claridad a través de internet y las respuestas no se pueden escuchar por el teléfono fijo. La solución para evitar una paradójica incomunicación con el pensador que más ha influido en los estudios sobre el lenguaje es enviar por mail un cuestionario que es devuelto con largas respuestas pormenorizadas días después.

El lingüista, pensador y activista vive en Arizona donde confiesa que ha llegado a “apreciar su estilo de vida y el medioambiente natural y cultural” que le ha acabado por convencer de que es el sitio para vivir en “este momento de nuestras vidas”. Con el plural se refiere a su esposa que, también lingüista, y ha servido de intermediaria para la entrevista.

Chomsky ha logrado el premio Fronteras del conocimiento que otorga la Fundación BBVA en su apartado de Ciencias Sociales y Humanidades. Y ello podría parecer una contradicción ideológica y por ende personal, sabida es su posición sobre los mercados financieros.

El premio le ha sido concedido por un banco. ¿Supone esto una paradoja personal?

No más que visitar el museo Getty o la colección Frick o asistir a un concierto en el Carnegie Hall. O incluso ofrecer una conferencia en la sala de una universidad cuyo nombre es el de un gran donante. Hay al fondo cuestiones fundamentales acerca de la distribución de la riqueza y el poder, pero esa es una discusión diferente y muy importante.

Sus estudios sobre el lenguaje cambiaron la ciencia lingüística. Para aquellos que no saben nada de esa ciencia, ¿cómo les explicaría que el lenguaje es un sistema mental específico?

La “empresa generativa”, como ha acabado llamándose, buscaba proveer los mecanismos para capturar las propiedades básicas del lenguaje: cada lenguaje consiste en una colección de expresiones estructuradas de manera jerárquica que son interpretadas como manifestaciones del pensamiento y expresadas habitualmente (aunque no de manera necesaria) mediante el sonido. Tan pronto como las lenguas empezaron a ser estudiadas, comenzaron a descubrirse elementos extraños que antes habían pasado desapercibidos.

Las preguntas que ahora se hacen los investigadores ni siquiera se hubieran podido imaginar hace tan sólo pocos años.

 La iniciativa ha ayudado a revitalizar áreas relacionadas de las ciencias del conocimiento y el cerebro y se beneficia ahora de una fructífera relación entre ellas. Los resultados obtenidos ofrecen confirmación sustancial, de una manera más rica y desarrollada, para las intuiciones tradicionales acerca de la profunda uniformidad de la facultad del lenguaje, esta propiedad única de los humanos así como de su papel central en la creatividad y en los éxitos humanos, mientras revela las muchas y variadas formas que puede asumir las capacidades básicas.

Europa se enfrenta a un nuevo resurgimiento de partidos políticos de extrema derecha, populismo y nacionalismo (incluido el Brexit). ¿Cuáles cree que son sus razones?

Lo mismo sucede en Estados Unidos. Las razones no son oscuras. Los programas neoliberales de austeridad de generaciones anteriores han concentrado de manera radical la riqueza y al tiempo, han paralizado a la mayoría de la población, recortado beneficios y empleo estable, en procesos que han supuesto límites a la democracia.

Estas tendencias han sido amplificadas en Europa por una transferencia de las decisiones más importantes a la Troika que nunca ha sido elegida y compuesta por la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo.

El resultado natural es la ira, el resentimiento, la frustración e incluso, algo peor.

En los Estados Unidos, la mortalidad se está incrementando entre blancos de clase trabajadora, un fenómeno sin precedentes atribuido a las “muertes de la desesperación” por los economistas Anne Case y Angus Deaton que han puesto en evidencia los hechos. Las víctimas de estas políticas son un rebaño fácil para demagogos y sus efectos son, con frecuencia, inquietantes. Seguir leyendo CHOMSKY: “EL RESULTADO NATURAL (DE LOS PROGRAMAS NEOLIBERALES) ES LA IRA, EL RESENTIMIENTO Y LA FRUSTRACIÓN”. JAVIER TORRES

EL MISIL DE CRISTINA. ÁNGEL GUERRA CABRERA

CRISTINA Y ALBERTO 2

ÁNGEL GUERRA CABRERA

GUERRITAEl sorpresivo anuncio por la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner de su fórmula para las elecciones de octubre irrumpió como un misil en la tranquilidad del sábado bonaerense, hizo cimbrar el espectro noticioso local e irrumpió en el internacional.  No solo despejó la interrogante sobre su candidatura, en parte una obviedad desde el telúrico lanzamiento de su libro Sinceramente nueve días antes, por su magnitud de ventas y onda política expansiva, hecho inédito en la historia editorial argentina. También sorprendió a propios y extraños no solo el colocar a la cabeza del dúo electoral a otra persona y ella de segunda. Sino que haya sido Alberto Fernández. Aunque jefe de gabinete de la presidencia con Néstor Kirchner y luego con Cristina, Fernández abandonó el gobierno de la mandataria en 2008 y posteriormente pasaron diez años sin hablarse, durante los cuales fue muy crítico con la gestión de su antigua jefa.

El anuncio de Cristina, la única gran líder popular de su país,  en un vibrante video que hace historia por varias razones, replanteó todo el tablero a las fuerzas políticas con vista a los comicios de octubre, dejó descolocado al presidente Macri, el más perjudicado por la medida, y puso la iniciativa política en manos de la expresidenta a pesar del teatro judicial montado contra ella por el gobierno y el tóxico monopolio de medios Clarín, aliados a un grupo de jueces conservadores y venales. Uno de los problemas para Macri, para su alquimista electoral Durán Barba y demás asesores es cómo sostener una campaña concebida para polarizar intensamente con Cristina, contra un personaje como Alberto Fernández, que no participó en muchos de los actos del gobierno K más detestados por la derecha y que se caracteriza por su estilo no confrontacional y dialogante. Cómo evitar que sus propios partidarios y, en espacial, sus aliados radicales presionen ahora al jefe del ejecutivo a ceder su candidatura presidencial, que no levanta, a probablemente su íntima, socia y mejor posicionada en las encuestas María Eugenia Vidal.

Toca al nuevo candidato a presidente forjar la alianza con el kirchnerismo del máximo posible de fuerzas peronistas no kirchneristas, labor que él y Cristina venían realizando desde que se reencontraron pero para la que él está mejor preparado. De hecho, no hizo más que conocerse la noticia y varios gobernadores del justicialismo endosaron la fórmula, mientras figuras importantes de la fuerza deponían sus aspiraciones presidenciales y era evidente el acercamiento del aspirante presidencial Sergio Massa, el más descafeinado peronista pero políticamente importante, no solo en una alianza electoral sino en el gobierno, donde al parecer lo quieren Cristina y Alberto .

El mensaje de Cristina es poderoso. Antes que yo, la causa -el pueblo, la patria- la combinación y la estrategia que más favorezcan a los intereses populares. En tiempos nuevos, hacer volar el pensamiento y romper esquemas. Ella ha venido elaborando con sus allegados un diagnóstico de la trágica situación económica, política, social, cultural y moral de la nación, que Macri dejará hecha trizas.  El agujero financiero con el que lidiaría el dúo Fernández es de una entidad mucho más grave que cuando ella y Néstor llegaron a reconstruir y poner en pie las cadenas productivas y la economía destrozadas por dos décadas de neoliberalismo y la crisis de 2001. Por eso Cristina subraya en su mensaje que no se trata solo de ganar elecciones sino de crear una agrupación de fuerzas populares y aliadas tan potente que sea capaz de gobernar en ese cuadro. Mediante un nuevo contrato social de los argentinos, propone su libro, sentar las bases que permitan pagar la gigantesca deuda contraída por Macri con el Fondo Monetario Internacional y, a la vez, reindustrializar, crear puestos de trabajo, elevar los salarios, hacer justicia social universal y fortalecer la soberanía, sello de los tres gobiernos kirchneristas.  Es evidente que los empresarios son imprescindibles en esa perspectiva, sobre todo los pequeños y medianos, pero también todos cuantos estén dispuestos a participar. Se trata de una coalición de salvación nacional, en la que se abrirán todas las puertas posibles y hasta las imposibles, desprendo del mensaje de Cristina y los primeros pronunciamientos de Alberto.

En el kirhnerismo hay  compañeros preocupados por la fuerza que la derecha pueda ganar en una alianza tan amplia. Es comprensible, pero solucionar los graves problemas de este mundo exige alianzas muy heterodoxas y riesgosas. Se habla de crisis humanitaria en Venezuela, bajo cruel guerra económica, y resulta que todos nuestros países gobernados por el neoliberalismo están en escandalosa emergencia humanitaria. Solo que no hay campañas mediáticas para denunciarlo sino para meter la basura bajo la alfombra. No hay más que mirar cómo le dejaron México a AMLO. Día muy prometedor para nuestra América si venciera en Argentina la fórmula Fernández-Fernández.

Twitter; @aguerraguerra

 

LA IMPORTANCIA DE LEGISLAR SOBRE LOS MEDIOS: CONSECUENCIAS DE UNA COMUNICACIÓN MASIVA QUE PROVIENE DE LA OLIGARQUÍA. BLANCA MONTOYA

blanca montoya

BLANCA MONTOYA*

(Transcripción)

Buenas tardes a todas y a todos. Continuaré diciendo “a todas y a todos” aunque la Real Academia de la Lengua se oponga, argumentando que “es artificioso e innecesario desde el punto de vista lingüístico” y que está “en contra del principio de economía del lenguaje” porque “complican la redacción y la lectura de los textos”. No voy a plantear un debate sobre la lingüística porque no es el tema que vengo a tratar, aunque algo tiene que ver porque la democratización de la comunicación implica no excluir al género femenino, nada menos que la mitad de la población mundial, por normas de una institución de un anacrónico régimen monárquico. No extraña que la “Real” Academia, sea incapaz de asumir que en las democracias la lingüística evoluciona al ritmo de las sociedades y que es más importante resolver la complicación psicológica que representa la exclusión de la mitad de la humanidad que la de la redacción y la lectura de textos, que por cierto si se sabe leer y escribir no es tanta.

Pero bueno, yo vengo a hablar de que no hay Independencia sin comunicación democrática. Abordaré, entonces, dos temas principalmente:

  • la importancia de legislar respecto a los medios, y
  • las consecuencias de una comunicación masiva que proviene de la oligarquía, basada en una premisa psicológica que aún estoy elaborando pero que puedo darles al menos los principios en que me baso para desarrollar dicho trabajo.

Sabemos que los consorcios monopólicos de la comunicación pervierten y envenenan la mente de la gente mediante diversas técnicas, para que ésta piense y actúe en beneficio de sus intereses capitalistas e imperialistas. Atentar contra la salud mental de la gente, asesinar su capacidad de pensar en relación con sus deseos y su realidad es un delito tan grave como mutilar su cuerpo físico. Envenenar el cuerpo de alguien está prohibido, sin embargo envenenar la mente es algo que impunemente hacen los medios de comunicación masiva todos los días. Los medios de comunicación, en una sociedad que aspira a la democracia plena, tendrían que estar al servicio de todos los sectores de la sociedad. Si existe la ley de libertad de expresión, entonces también tendría que existir el derecho a medios a través de los cuales ejercerla de manera democrática y equitativa. Reitero, los medios de comunicación tendrían que distribuirse de manera justa entre todos los sectores de la sociedad, los campesinos, los profesionistas, los académicos, los artistas, los empresarios, los obreros, los soldados, etc. Sólo así tendríamos la posibilidad de tener una información más auténtica. En el capitalismo y el neoliberalismo sólo los empresarios y las transnacionales se expresan, con el agravante de que ni siquiera develan su verdad, presentan un mundo artificioso y sin valores para inducir a la gente a pensar y a actuar según lo que les conviene.

En Argentina se aprobó una Ley de Medios durante el kirchnerismo con mucho trabajo político de por medio, sin embargo, llegó un presidente neoliberal y la derogó de un plumazo. Aunque hubo manifestaciones en contra de la medida, apenas si el resto del mundo se enteró de ello, es decir, no fueron suficientemente grandes y contundentes. Significa que las mayorías aún no están suficientemente conscientes de la enorme importancia que tiene el hecho de que los medios de comunicación estén en manos de unos cuantos porque ello es una de las razones por las que también la riqueza de nuestro mundo está en manos de unos cuantos y que tampoco hay conciencia del gran daño que estos medios están haciendo en la vida de las mayorías. Entonces, la tarea de los movimientos sociales es seguir insistiendo en la importancia de que los medios de comunicación sean utilizados por todos los sectores de la sociedad y de un mayor trabajo ideológico. La derecha, con el monopolio de la comunicación, ideologiza constante y masivamente. Se necesita lograr que millones salgan a la calle permanentemente a exigir leyes que democraticen la comunicación en toda América Latina, en vez de que sean treinta, cuarenta o, incluso, cien mil personas.

También se necesitan leyes que penalicen la falsedad de la información. Libertad de expresión no significa que la gente pueda inventar, mentir y difamar atentando contra la vida, la tranquilidad y la moral de los demás. Eso no es libertad de expresión eso es permitir la destrucción los demás. Las noticias deben estar documentadas por una investigación o por una fuente que se haga responsable de lo que transmitió porque el daño que se hace con la mentira no puede ser impune, es un delito. Y no basta el derecho a réplica, porque no tiene el poder del primer impacto en la mente de las personas. El derecho a réplica debe servir de elemento de juicio que demuestre la falsedad de lo que se dijo y se proceda a la investigación. Cómo es posible que, por ejemplo, se haya transmitido un supuesto ataque de Gadafi a la Plaza Verde, que se haya verificado, gracias a Telesur, que era un montaje cinematográfico y que cuando se confronta con Sarkozy, éste responda que es una estrategia. Cómo puede la comunidad internacional permitir que se engañe al mundo entero y ello sea considerado como una estrategia de comunicación. Y como éste, cientos de ejemplos que han causado millones de muertos y la destrucción de pueblos enteros, díganme ustedes lo de las armas de destrucción masiva que ocasionó más de un millón de muertos y la destrucción de Irak, un genocidio que ha quedado impune.

La inversión de la derecha y las transnacionales en los medios de comunicación es enorme, de tal forma, la tecnología que se emplea en ello no sólo formalmente sino en contenidos les permite crear un mundo paralelo que no existe pero que es percibido por la mayoría como real. La izquierda, como siempre, nunca cuenta con ese capital, ni con ese espacio para hacerlo. Y cuando llega al poder, invierte en programas sociales que van directamente a beneficiar a la gente, lo cual sin duda es lo primero, pero paralelamente esos programas sociales tienen que estarse propagando y apelando a los principios bajo los cuales se llevan a cabo. La izquierda, a veces, no se da cuenta de que mientras se están llevando a cabo esos beneficios, en educación, en salud, en vivienda, por el otro lado, la derecha está desarrollando su agenda mediante la cual ataca todo lo que hace la izquierda, internándose en la mente de las personas para que no se den cuenta, para que se desvirtúen las acciones que benefician su vida y para convertirlas en lo contrario, es decir, en algo criticable o hasta perjudicial. Tomando algunas cosas reales y muchas falsas crean un mundo dentro de la mente de las personas para que rechacen aquello que les beneficia. Y así, nos preguntamos ¿dónde estaban los treinta millones que Lula sacó de la pobreza? ¿Por qué sólo salieron a protestar por miles y no por millones? Pues por los medios de comunicación y por la falta de trabajo ideológico.

No basta con denunciar lo que hace la derecha y su perversión, también hace falta expresar lo que sí hace la izquierda, hace falta propaganda. Creo que por lo general estamos a la defensiva y siguiendo la agenda que nos marca la derecha. Los medios ponen el tema. Otra cosa muy importante, hace falta articulación e integración, no podemos ganar esta batalla cada quien por su lado. La división de la izquierda ha llevado al fracaso históricamente. Cuando atacan a un líder progresista, no podemos voltear para otro lado, tenemos que salir al paso a defenderlo, aunque sus procesos de cambio sean distintos e incluso no los compartamos, son los nuestros porque se basan en nuestros principios y tenemos que respetar las distintas formas e idiosincrasias. Si obedecemos el principio de la no intervención aún en gobiernos de derecha no veo porqué no nos exigimos lo mismo para los de izquierda. Nos ponemos a criticar, es decir, nos sumamos a la derecha. Ysi tumban a uno, más temprano que tarde vienen por nosotros.

     Por tanto, la lucha más fuerte que tiene que darse está en que las poblaciones tengan el derecho de expresarse y de obtener información de todos los sectores de la sociedad para que el mundo que perciban sea más real y no ése que muestran los medios de comunicación. Es necesarísimo que luchemos todos por la revolución de las conciencias, por exigir leyes que regulen las concesiones del espacio radioeléctrico de tal forma que todos tengamos acceso a ello y que se penalice la mentira. Deben ser millones los que exijan.

     La cuestión de las redes es el aspecto de la comunicación más importante actualmente, requiere de nuestro trabajo y creatividad. Aunque es un hecho que quienes queremos un mundo mejor tenemos una vía de acceso a través de las redes, ésta es menor porque el control de las plataformas está en manos de la derecha, las transnacionales, etc., y, como dije antes, la inversión, la organización y el acceso a las bases de datos de la población orquestan estrategias que producen lo que ha ocurrido en las elecciones, millones de ciudadanos votan por aquello que los conduce a la muerte. Necesitamos crear nuestras propias plataformas, de hecho, existen plataformas alternativas para salirnos del control del Gran Hermano. Se necesitan talleres que eduquen a la gente en el manejo de las redes y de esas plataformas alternativas. Se necesita difundirlas y promover la creación de nuevas. Entonces, y para cerrar este segmento, una lucha muy fuerte tiene que darse en función de:

  • organizar movimientos en todos los países para exigir permanentemente leyes que permitan la comunicación y la libre expresión a todos los sectores de la sociedad,
  • denunciar la manipulación de la información de la derecha y difundir los avances de los beneficios de la izquierda,
  • mostrar nuestra capacidad autocrítica cuando las cosas no nos salen bien, anunciando cómo lo vamos a corregir; no le dejemos la crítica a la derecha, hagámosla desde la izquierda,
  • crear plataformas de redes comunicacionales en las cuales entren contenidos de todo tipo que anulen las mentiras y los anti valores que penetran la mente de las poblaciones.

Paso al segundo tema, que es el de los contenidos en forma y fondo. Creo que la descripción, la forma, en que los medios masivos manipulan psicológicamente a la humanidad ha sido abordada y, por supuesto, tendrá que seguir abordándose para que el común se entere de lo que le están haciendo. En el libro “Dominio Mediático” que publiqué en el 2010, están, entre otras cosas las técnicas que no son otras que las que utilizó Goebbels para que el pueblo alemán se destruyera a sí mismo. Lo encuentran en Internet. Seguir leyendo LA IMPORTANCIA DE LEGISLAR SOBRE LOS MEDIOS: CONSECUENCIAS DE UNA COMUNICACIÓN MASIVA QUE PROVIENE DE LA OLIGARQUÍA. BLANCA MONTOYA

ENRIQUE KRAUZE Y LA RECONQUISTA ESPAÑOLA. LUIS HERNÁNDEZ NAVARRO

Este artículo de Luis Hernández Navarro, publicado el 22 de noviembre de 2011 en el diario mexicano La Jornada, se deja leer como de ahora. Aquí se los ofrezco. 

KRAUZE AZNAR PREMIO
José´María Aznar entrega a Enrique Krauze el V Premio FAES de la Libertad. Foto: FAES

 LUIS HERNÁNDEZ NAVARRO 

luis hernández navarro 3Como parte de un proyecto de expansión imperial que hoy se encuentra en crisis, la inversión española se expandió enormemente en América Latina a fines del siglo pasado y comienzos de éste. En pocos años, compañías peninsulares del sector financiero, energía y comunicaciones, se transformaron, gracias a la venta de garaje de las empresas estatales instrumentadas por los gobiernos neoliberales de la región, en consorcios trasnacionales. Las empresas ibéricas se ubicaron en posiciones de liderazgo.

Trinidad Jiménez, secretaria de Estado para América Latina del reino español, lo reconoció en 2007. “El futuro de España como país –dijo al periódico El País– está en América Latina.” Y agregó: En general, las empresas españolas están muy bien en América Latina. A todas les va bastante bien, todas ellas tienen interés en seguir invirtiendo.

La nueva reconquista española caminó de la mano de una poderosa ofensiva ideológica. Importantes intelectuales hispanoamericanos fueron reclutados a la causa. Enrique Krauze fue uno de ellos. El director de Letras Libres se convirtió en un propagandista de lujo de la nueva cruzada peninsular, por la que abogó en multitud de escritos y conferencias.

Si Iberoamérica es para la nueva-vieja derecha española Nuestra América, es decir, la de sus grandes trasnacionales, para Krauze la región no tiene más futuro que alinearse con el otro lado del Atlántico. América Latina –escribió en 2003– es un polo excéntrico de Occidente, pero es Occidente. Para seguir siéndolo necesita mirar hacia la España moderna, no hacia el pasado indígena o virreinal. Y necesita mandar al basurero de la historia los cuatro paradigmas de su retraso ancestral.

La clase política y la nomenclatura cultural ibérica reconocieron el compromiso del escritor con sus propósitos y lo honraron con premios, halagos y la distribución de su revista en aquellas tierras.

Letras Libres recibe una subvención pública anual del Ministerio de Cultura español desde el año 2002, a pesar de que tiene apenas 300 suscripciones y de que distribuye en kioscos de prensa solamente entre 200 y 400 ejemplares más.

En la presentación a una entrevista que le hizo en 2003, el periodista español Hermann Tertsh puso sobre la mesa las cartas del juego peninsular. “Cuando por estos lares aparecen intelectuales o políticos forjados en el odio de clases, etnias o naciones –escribió–, algunos parecen olvidar que existen hombres que, como Enrique Krauze, hoy probablemente uno de los más relevantes en Iberoamérica –término que prefiere el galardonado–, defienden en aquel mundo hispanohablante una vida, unos modos y una sociedad liberal como la que se ha impuesto en la vieja Europa y ante todo en España, para él siempre referencia”.

El escritor correspondió defendiendo los intereses de Madrid. Según él, los cuatro jinetes del Apocalipsis iberoamericano que lastran su entrada a la modernidad por la puerta de los Pirineos son el militarismo, el caudillismo populista, el marxismo revolucionario y la economía estatalizada y cerrada. En otros escritos añade a ellos el fantasma del indigenismo radical. Excepto el jinete del militarismo, todos los otros demonios son los que animan la resistencia continental contra el neoliberalismo y frenan las presiones de las compañías españolas por expandir sus inversiones y apropiarse del sector público latinoamericano.

De la mano de sus patrocinadores españoles, Enrique Krauze ha hecho de la difusión del evangelio neoliberal y la crítica de los gobiernos progresistas y los movimientos populares de la región una de sus principales misiones intelectuales. Los nuevos aires que soplan en el continente le resultan intolerables. El socialismo cubano, el mandatario venezolano Hugo Chávez, el líder indígena boliviano Evo Morales y el mexicano Andrés Manuel López Obrador (al que llamó el mesías tropical) son parte del repertorio de sus villanos favoritos. Seguir leyendo ENRIQUE KRAUZE Y LA RECONQUISTA ESPAÑOLA. LUIS HERNÁNDEZ NAVARRO

AMAURI CHAMORRO: RELATOS DESDE LA IZQUIERDA. MARYLÍN LUIS GRILLO

Entre law fare, fake news y otras tantas agresiones en América Latina, el comunicador ecuatoriano Amauri Chamorro nos habla de nuevos códigos y de una juventud comprometida con causas justas a la que hay que emocionar.
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Amauri Chamorro. Foto: Roberto Suárez

MARYLÍN LUIS GRILLO

MARILYN JRUn día antes había inundado el aula del Instituto Internacional de Periodismo José Martí con lecciones sobre América Latina.

Habló del progresismo y de las revoluciones. Dijo también que las izquierdas de la región habían creado una burguesía y destacó el error comunicacional en los reveses de las campañas políticas, pero —afirmó— no fue el único.

Amauri Chamorro se define a sí mismo en Twitter, donde tiene casi 15 000 seguidores, como un «soldado de la segunda independencia de América Latina. Ms. en Comunicación política, estratega, consultor, analista, escribo en “portuñol”».

Lo último se entiende por los tantos años que ha vivido en Brasil (allí incluso se formó profesionalmente y trabaja ahora) y por su origen ecuatoriano. Fue, durante muchos años, parte del equipo de trabajo del expresidente Rafael Correa.

Cuando lo entrevisto en La Habana viste informal, escribe en su laptop mientras toma café y fuma un tabaco, recibe numerosas llamadas y usa un pulóver de «Zapata vive».

—¿Cómo se entiende que la izquierda latinoamericana haya reafirmado el capitalismo?

—Económicamente lo que hizo el progresismo latinoamericano a través de la llegada de estos presidentes fue insertar a la gente a la sociedad de consumo. El primer paso fue entregarle a la ciudadanía más capacidad de endeudarse: tuvieron más acceso a los bancos, a comprar a crédito su casa, aumentaron su sueldo, comenzaron a tener más trabajo, mejores condiciones laborales. También llegaron, obviamente, los procesos de justicia social, los derechos al acceso a más educación, salud, a la vivienda… Pero el gran avance fue material.

«Eso permitió que a lo largo de diez años, cuando surge una nueva generación que no pudo ser acompañada con una transformación cultural de la percepción de su sujeto histórico sobre los factores que posibilitaron que tuviera una mejor calidad de vida, no le permitieron entender que había mucho que avanzar y que su avance material era apenas uno de los pasos a lograr.

«Si vemos eso desde un punto de vista sociológico, filosófico, económico, lo que hicimos fue reafirmar el capitalismo. Si las personas no tuvieron una condición de percibir que el progresismo les había dado muchas más cosas que apenas una mayor capacidad de consumo, entonces reafirmamos ese capitalismo, esos valores capitalistas en el que yo construyo la percepción de lo que soy, de mi entorno y de mi familia a partir de la capacidad que tengo de comprar cosas».

ASIMETRÍAS Y NUEVAS GUERRAS

El 6 de diciembre de 1998, Hugo Rafael Chávez Frías gana las elecciones presidenciales de Venezuela con el 56,2 por ciento de los votos. Ese fue un punto neurálgico en el cambio que Latinoamérica viviría en los 2000.

Luego llegaría Lula en BrasilNéstor y Cristina Kirchner en ArgentinaEvo Morales en BoliviaRafael Correa en EcuadorDaniel Ortega vuelve en Nicaragua y Pepe Mujica en Uruguay.

«Cuando el progresismo llegó a las presidencias, cuando se convirtió en una opción política real de sustituir por vías democráticas el neoliberalismo que se instauró en América Latina durante los años 90 del pasado siglo, en aquel entonces dialogaba con un gran grupo de electores pero que en su mayoría eran pobres, eran los que no tenían acceso a ese consumo, no tenían acceso a los hospitales, a la educación», prosigue Chamorro.

«Al llegar el progresismo hablaba de la conquista de esos derechos, sobre un mundo mejor, sobre una mejor vida, sobre superar esa pobreza; solo que cuando eso cambia la gente ya no está preocupada por si iba a tener trabajo o no.

El progresismo continuó hablando a esas mismas personas como les hablaba anteriormente; no renovó sus códigos, no habló más sobre el futuro, hablaba sobre el pasado: “Mira lo que yo he logrado, mira los hospitales, mira lo que yo he hecho”, y en un país que tiene una sociedad capitalista, como la nuestra, tienes que, continuamente estarles hablando sobre el futuro, sobre las nuevas conquistas. Seguir leyendo AMAURI CHAMORRO: RELATOS DESDE LA IZQUIERDA. MARYLÍN LUIS GRILLO

EXPANSIÓN DE EE.UU. EN AMÉRICA LATINA: PROTECCIONISMO A LA TRUMP

EXPANSIÓN 1

PABLO WAHREN, SILVINA M. ROMANO, ANIBAL GARCÍA Y ARANTXA TIRADO 

Desde las promesas de campaña y a partir de la (inesperada) asunción al Gobierno de Donald Trump suenan las alarmas sobre un “retorno al proteccionismo” en Estados Unidos (EE. UU.) como amenaza al orden global neoliberal. Se ha renovado la discusión liberalismo-proteccionismo desde una postura hegemónica que plantea ambas alternativas como contradictorias y en la que el proteccionismo sería un lastre del “populismo de derecha” de Trump que atenta contra los logros del neoliberalismo a nivel internacional. Así, desde la prensa hegemónica -que se hace eco de las voces expertas más calificadas- se viene advirtiendo sobre los perjuicios de los lineamientos proteccionistas impulsados por el Gobierno, en particular, los efectos en la economía y geopolítica internacional y, también, para América Latina y el Caribe (ALC).

Sin embargo, hay poca información concreta sobre cuál es el impacto en inversiones y relaciones comerciales con la región, donde las políticas de Trump, paradójicamente, parecen haber profundizado el neoliberalismo por la vía de la expansión de las transnacionales estadounidenses. Además, más allá de si el proteccionismo es “bueno o malo”, los resultados de los lineamientos implementados parecen haber abierto un nuevo ciclo de crisis en la economía de EE. UU.,[1] a la vez que están causando un impacto significativo en la geopolítica internacional. Lo que no está tan claro es que se trate de medidas que amenacen la supervivencia del neoliberalismo.

A continuación, expondremos qué es el “proteccionismo à la Trump” (una cosa es lo que se dice, otra es lo que se decide y otra diferente, lo que se logra), dimensionando, en primer lugar, sus efectos en EE. UU. para, en un segundo momento, abordar su impacto en las relaciones con ALC.

Proteccionismo à la Trump en EE. UU.

La llegada de Trump a la presidencia de EE. UU. auguraba, para la mayoría de analistas, un menor ritmo de comercio y de inversiones con la región. En efecto, varios factores parecían conjugarse en este sentido: la suspensión de acuerdos, como el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP), que contemplaban la reducción de barreras no arancelarias, la armonización regulatoria y la creación de nuevos estándares para regular el comercio digital; la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN); la idea de renegociar, también, acuerdos bilaterales con otros países como Chile, Colombia, Panamá y Perú, entre otros; las críticas a la OMC por favorecer el libre comercio; y la apuesta por la relocalización de la producción de las empresas estadounidenses hacia EE. UU. Sin embargo, hasta el momento, no se ha verificado esta tendencia.

El “America First”, que prometía generar empleo e impulsar la industria nacional, volver al “made in America” vs. el “made in China”, ha mostrado escasos resultados. No parece haberse conseguido un aumento en la competitividad de las industrias locales, pues la mayoría está atada a una cadena de producción invariablemente internacional.[2] A esto se suma la disminución de las ganancias en las industrias manufactureras de EE. UU., como la de producción de alimentos, bebidas y tabaco, las productoras de petróleo, carbón, químicos y otros productos durables que se fabrican en territorio estadounidense. En un análisis reciente se menciona que esa caída de las ganancias podría explicar la política proteccionista al interior y la política de libre mercado al exterior.[3]

Sin embargo, esta merma no se observa en todos los sectores. El complejo industrial-militar (una de las principales fuentes de empleo en EE. UU.) sigue gozando de buena salud: la venta de armas de EE. UU. al mundo se incrementó en 2017 (en continuidad con la tendencia con los gobiernos de Obama y de acuerdo a lo prometido por Trump). El último ejercicio fiscal (octubre 2016-septiembre 2017) cerró con la venta de poco más de 41.930 millones de dólares, un incremento del 24% con respecto al mismo periodo anterior. Los departamentos de Defensa, Estado y Comercio plantean diferentes propuestas para mejorar y acelerar el proceso de ventas a otras naciones y, también, estimular el incremento de empleos en el sector. Según datos recientes, EE. UU. realiza el 57.9% de las transacciones mundiales de armamentos,[4] y con América Latina las ventas rebasaron los 343 millones de dólares en 2016, destacando las compras de México (100.899 millones), Colombia (75.990 millones), Brasil (59.310 millones) y Chile (48.798).[5]

También parece haber un repunte en las repatriaciones de dividendos de las empresas estadounidenses tras medidas como el “taxcut”. Anteriormente, las empresas sólo pagaban impuestos sobre sus ganancias cuando lo ingresaban al país; a partir de ahora ya no estarán gravadas. En el primer trimestre de 2018 ingresaron a EE. UU. 300.000 millones de dólares por esta partida, cuando el promedio trimestral de los últimos años oscilaba en torno a los 50.000.[6] Por primera vez desde 2005 las empresas estadounidenses registraron un flujo neto de capitales positivo hacia su país entre inversión extranjera directa y remisión de utilidades.[7] El dato es que las repatriaciones, hasta el momento, no se han transformado en nuevas inversiones, sino que se han destinado mayoritariamente al mercado financiero, en particular, para la re-compra de acciones de las propias empresas[8].

A su vez, las políticas proteccionistas están generando una mayor expansión de las empresas EE. UU. al exterior,[9] expansión que, tal como vienen operando desde hace décadas -si bien por un lado implica aumento de inversiones y puestos de trabajo- también es portadora de una serie de “condicionamientos” a las economías (sobre todo las periféricas), asociados a exenciones impositivas, fuerza de trabajo barata y condiciones laborales “flexibles”, etc. -cabe recordar que en esta tónica van las reformas laborales y previsionales de los gobiernos de derecha en Argentina y Brasil, por ejemplo-. Seguir leyendo EXPANSIÓN DE EE.UU. EN AMÉRICA LATINA: PROTECCIONISMO A LA TRUMP

NOAM CHOMSKY: LA GENTE YA NO CREE EN LOS HECHOS. JAN MARTÍNEZ AHRENS

A punto de cumplir 90 años, acaba de abandonar el MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts). Allí revolucionó la lingüística moderna y se convirtió en la conciencia crítica de Estados Unidos. 'Babelia' visita al gran intelectual en su nuevo destino, Arizona.
chomsky, arizona
Noam Chomsky, en su despacho de la Universidad de Arizona en Tucson. APU GOMES

JAN MARTÍNEZ AHRENS

Noam Chomsky (Filadelfia, 1928) hace tiempo que superó las barreras de la vanidad. No habla de su vida privada, no usa móvil y en un tiempo donde abunda lo líquido y hasta lo gaseoso, él representa lo sólido. Fue detenido por oponerse a la guerra de Vietnam, figuró en la lista negra de Richard Nixon, apoyó la publicación de los papeles del Pentágono y denunció la guerra sucia de Ronald Reagan. A lo largo de 60 años no hay lucha que se le haya escapado. Igual defiende la causa kurda que el combate contra el cambio climático. Tan pronto aparece en una manifestación de Occupy Movement como respalda a los inmigrantes sin papeles. Inmerso en la agitación permanente, el joven que en los años cincuenta deslumbró al mundo con la gramática generativa y sus universales, lejos de dormirse en las glorias del filósofo, optó por el movimiento continuo. No importó que le acusasen de antiamericano o extremista. Él siempre ha seguido adelante, con las botas puestas, enfrentándose a los demonios del capitalismo. Ya sean los grandes bancos, los conglomerados militares o Donald Trump. Incombustible, su última obra lo vuelve a confirmar. En Réquiem por el sueño americano (editorial Sexto Piso) vuelca a la letra impresa las tesis expuestas en el documental del mismo título y denuncia la obscena concentración de riqueza y poder que exhiben las democracias occidentales. El resultado son 168 páginas de Chomsky en estado puro. Vibrante y claro. Listo para el ataque.

El pensador que no duerme

—¿Se considera un radical?

—Todos nos consideramos a nosotros mismos moderados y razonables.

—Pues defínase ideológicamente.

—Creo que toda autoridad tiene que justificarse. Que toda jerarquía es ilegítima hasta que no demuestre lo contrario. A veces, puede justificarse, pero la mayoría de las veces no. Y eso…, eso es anarquismo.

Una luz seca envuelve a Chomsky. Después de 60 años dando lecciones en el Massachusetts Institute of Tech­nology (MIT), el profesor se ha venido a vivir a los confines del desierto de Sonora. En Tucson, a más de 4.200 kilómetros de Boston, ha abierto casa y estrenado despacho en el Departamento de Lingüística de la Universidad de Arizona. El centro es uno de los pocos puntos verdes de la abrasada ciudad. Fresnos, sauces, palmeras y nogales crecen en torno a un edificio de ladrillo rojo de 1904 donde todo queda pequeño, pero todo resulta acogedor. Por las paredes hay fotos de alumnos sonrientes, mapas de las poblaciones indígenas, estudios de fonética, carteles de actos culturales y, al fondo del pasillo, a mano derecha, el despacho del mayor lingüista vivo.

“La gente se percibe menos representada y lleva una vida precaria. El resultado es una mezcla de enfado y miedo”

El lugar nada tiene que ver con el rompedor espacio de Frank Gehry que le daba cobijo en Boston. Aquí, apenas cabe una mesa de trabajo y otra para sentarse con dos o tres alumnos. Recién estrenada, la oficina de uno de los académicos más citados del siglo XX aún no tiene libros propios, y su principal punto de atención recae en dos ventanas que inundan de ámbar la estancia. A Chomsky, pantalones vaqueros, pelo largo y blanco, le gusta esa atmósfera cálida. La luz del desierto fue uno de los motivos que le hizo mudarse a Tucson. “Es seca y clara”, comenta. Su voz es grave y él deja que se pierda en los meandros de cada respuesta. Le gusta hablar con largueza. La prisa no va con él.

PREGUNTA. ¿Vivimos una época de desencanto?

RESPUESTA. Hace ya 40 años que el neoliberalismo, de la mano de Ronald Reagan y Margaret Thatcher, asaltó el mundo. Y eso ha tenido un efecto. La concentración aguda de riqueza en manos privadas ha venido acompañada de una pérdida del poder de la población general. La gente se percibe menos representada y lleva una vida precaria con trabajos cada vez peores. El resultado es una mezcla de enfado, miedo y escapismo. Ya no se confía ni en los mismos hechos. Hay quien le llama populismo, pero en realidad es descrédito de las instituciones.  Seguir leyendo NOAM CHOMSKY: LA GENTE YA NO CREE EN LOS HECHOS. JAN MARTÍNEZ AHRENS

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