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FIDEL ENTRE DOS INFANCIAS. SILVIO RODRÍGUEZ

SILVIO RODRÍGUEZ / SEGUNDA CITA

Escuché hablar de Fidel por primera vez en mi infancia, bastante antes del 1º de enero de 1959. Por entonces su nombre se decía en voz baja y a veces se percibía en los murmullos de los mayores. Una noche lo escuché mencionar en la radio, también a bajo volumen, en casa de unos parientes que tenían onda corta. Allí escuchábamos una emisora clandestina que trasmitía desde las montañas de la Sierra Maestra, donde aquel nombre prohibido y sus amigos se peleaban a tiros con el ejército.

Así que lo primero que aprendí de Fidel es que a veces había que ser discreto: no se podía decir su nombre, no se podía decir que escuchábamos aquella emisora, como tampoco se podía decir que en la panadería de enfrente se vendían bonos del 26 de julio. Por lo mismo también fue secreto que, de mis soldaditos de juguete, mis afines eran los rebeldes, y que sus enemigos eran los mismos enemigos de los rebeldes de la realidad.

Apenas dos años después del triunfo revolucionario, Fidel, para mi, fue aquel hombre joven, enérgico y barbudo que a unos metros por encima de mi cabeza, en la playa de Varadero, despedía a un ejército de la enseñanza que al amanecer partiría a los campos y montañas de Cuba, armados de faroles y cartillas de alfabetización.

Aquel fue el primer discurso en directo que le escuché, y se me quedó el gusto, porque desde entonces muchas veces volví a estar cerca de donde Fidel se paraba a hacer historia. Incluso cuando mi servicio militar, si alguno de mis escasos permisos coincidía con un acto público, ahí estaba yo, lo más cerca posible de la tribuna. Puedo contar que estuve en el estadio en que aquel joven colombiano, armado de su acordeón, nos dio a conocer “Cuba sí, yanquis no”. Y también aquella vez de la escalinata universitaria, cuando alguien omitió la palabra Dios de un escrito de José Antonio Echeverría, y Fidel se indignó e hizo el memorable discurso donde nombró a los estrechos de miras como “mancos mentales”.  Seguir leyendo FIDEL ENTRE DOS INFANCIAS. SILVIO RODRÍGUEZ

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AGRADECIMIENTO A LA UNIVERSIDAD DE LAS ARTES DE CUBA. SILVIO RODRÍGUEZ

Silvio_Rodriguez_1969

SILVIO RODRÍGUEZ / SEGUNDA CITA

En reconocimiento a su muy relevante carrera artística y a su legado para la cultura cubana, el trovador Silvio Rodríguez mereció este martes el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad de las Artes (ISA), en La Habana. La ceremonia estuvo encabezada por el ministro de Cultura de Cuba, Abel Prieto, y el rector del ISA, Alexis Seijo.
A continuación, las palabras de agradecimiento de Silvio.

La Habana, martes 13 de junio de 2017

Queridos amigos:

Como vengo de la calle, de la vida, a menudo de lo que tengo deseos de hablar es de lo difícil, de lo complejo, de todas las preguntas que necesariamente nos estamos haciendo los cubanos. En ese sentido no soy muy diferente del muchacho que hace tiempo escribió:

¿Qué silencio aprendido nos preserva la vida?
¿Qué silencio oportuno nos convierte en prudentes?
¿Qué silencio asesino nos llena la barriga?
¿Cuántas veces al día merecemos la muerte?

Pero la vida es rica, diversa, y en nuestro país especialmente generosa, y también invita a felicitar al sistema cubano de enseñanza artística –a los gigantes que lo soñaron y lo hicieron posible, a sus trabajadores y a sus educandos–, a esta Universidad de las Artes que no discrimina a nadie, a todo lo profundamente hermoso que en estos días cumple 55 años.

Yo estoy cumpliendo un poco menos: hace apenas 50 revoluciones de la Tierra alrededor del sol, un martes 13 como hoy, a esta misma hora estaba en el estudio 19 del Focsa, ensayando los temas que iba a doblar por la noche en el programa Música y Estrellas.

Guillermo Rosales, un excompañero del semanario Mella, me había llevado a casa de Mario Romeu, y a este músico extraordinario se le había ocurrido orquestarme dos temas y sentarme ante las cámaras de televisión.

Por increíble que parezca, el día anterior me habían dado la baja, luego de más de tres años de servicio militar. Recuerdo que los únicos zapatos que tenía eran mis botas rusas, que por supuesto también salieron al aire.

En este medio siglo, creo que más por terquedad que por maña,  he logrado aprender algo de mi oficio. También aprendí que los rechazos y las críticas que más duelen son las que vienen del seno familiar, de quienes queremos, del propio país. Igual que los abrazos que más emocionan.

La verdad es que pudiera decir muchas cosas, temo que demasiadas. Le he dado tantas vueltas que pude haber empezado con un verso apócrifo: “Cómo gasto papeles dando gracias”.

Por suerte mi querida esposa me dio un consejo: “Tú lo que haces son canciones, canta una”… Sin embargo, por la hora y por respeto a esta audiencia, omitiré la música y sólo voy a recitar las sencillas palabras de una tonada que compuse hace años:

LA ESCALERA

Iba silbando mi trino
por una calle cualquiera,
cuando a un lado del camino
me encontré con la escalera.

Era una escala sencilla,
de rústico enmaderado,
desde la calle amarilla
hasta el rojo de un tejado.

“¿Qué se verá desde el techo?”,
dijo la voz de lo extraño.
Y sin meditar el trecho
le puse afán al peldaño.

La brisa me acompañaba
en el ascenso y el alma,
y mi camisa volaba
junto al sinsonte y la palma.

Mientras más ganaba altura,
la calle me parecía
más pequeña, menos dura,
como de juguetería.

Y sucedió de repente
que, después de alimentarme
con la visión diferente,
sólo quedaba bajarme.

Dejé la altura en su calma,
dejé el cielo en su horizonte.
Siguió batiendo la palma,
siguió volando el sinsonte.

Me encontré con la escalera
cuando a un lado del camino,
por un calle cualquiera,
iba silbando mi trino.

Muchas gracias.

LA NUEVA TROVA ES UN MOVIMIENTO MUSICAL E IDEOLÓGICO. SILVIO RODRÍGUEZ

SILVIO 1.jpgEL PAÍS, 6 JUL 1978

«Yo soy un joven cubano como hay 100.000, que en el año 61 cambiamos la comodidad de nuestra casa por irnos al monte a alfabetizar campesinos, y que luego, como otros cien o 200.000 jóvenes más, viví los embates de la lucha de clases en la década de los sesenta. No soy todo lo revolucionario que podría ser y trato de acercarme a la imagen que querría de mí. Pero si se me pregunta si soy antes revolucionario o compositor, me inclinaría por lo primero, porque si no, no podría componer canciones revolucionarias», dijo el martes Silvio Rodríguez, miembro de la Nueva Trova Cubana, que ha venido a España para presentar su último disco. Silvio Rodríguez definió la Nueva Trova Cubana como un movimiento no sólo musical y artístico, sino también ideológico, que plantea una actitud concreta ante la vida, y dijo que antes de que surgiera el grupo sus componentes tenían ya unos criterios sobre el papel del arte en una revolución y sabían que «si no tienes una actitud revolucionaria ante la vida, es demagógico hacer canción revolucionaria».

La Nueva Trova Cubana surgió como un frente de jóvenes compositores de distintos puntos del país que pretendían luchar por unas mismas concepciones de la política y la estética, el arte y la vida. En 1972 la Unión de Jóvenes Comunistas propuso oficializar el movimiento, cosa que aceptaron sus componentes. No obstante, a juicio de Silvio Rodríguez, «nuestra institucionalización no supuso que nos convirtiéramos en asalariados del pensamiento oficial, como decía el Che».

« La labor de la Nueva Trova hacia el exterior -sigue el compositor cubano- contribuye a romper el bloqueo económico y cultural de nuestro país. En la medida en que colaboramos en divulgar los sentimientos de la revolución cubano colaboramos a extenderla. En cuanto a nuestra labor en el interior, somos trabajadores de la cultura que tenemos como trinchera la guitarra y nos sumamos a la construcción del socialismo.»  Seguir leyendo LA NUEVA TROVA ES UN MOVIMIENTO MUSICAL E IDEOLÓGICO. SILVIO RODRÍGUEZ

EL ÁNGEL HERIDO. SILVIO RODRÍGUEZ

Hasta ayer no conocía al pintor Hugo Simberg. Y de pronto tuve ante mis ojos “El ángel herido”, su obra más sugestiva, o una de las más. Representa a dos niños llevando en una parihuela a un ángel con la cabeza vendada y un ala rota. El primero de los niños, abriendo el paso, parece ensimismado en el camino; el segundo nos mira gravemente, acaso sin propósito, como si llevar un ángel herido no fuera tan extraño.
Cuál es la historia del momento que captura el cuadro, cómo el ángel se hirió o fue herido, son preguntas que asaltan. Acaso porque conozco un poco el tema no me ha sido difícil imaginar que pudiera tratarse de un ángel de la guarda accidentado mientras cumplía su deber. Viéndole, me pregunto si podría ser el que intentaba socorrer a Lorca o el que trataba de impedir que soltaran la bomba en Hiroshima. Quién sabe si incluso fuera el primero de los ángeles que se me ocurrió, y que no puse en la canción, el que intentó detener la hoja que bajaba hacia el cuello de María Antonieta.
Hugo Simberg nació en Viipuri y vivió entre 1873 y 1917. Viipuri es una ciudad portuaria que primero fue finlandesa, luego sueca, luego rusa, luego otra vez finlandesa y a partir de 1940 ha vuelvo a ser parte de Rusia y lleva por nombre Viborg.
Simberg pintó “El ángel herido en 1903 y en 2006 la obra de arte fue votada como “pintura nacional”.
Han sido tantas las preguntas que me he hecho, mirando este cuadro, que no tuve más remedio que reconocer que jamás llegaré a la verdadera historia de aquella herida, de aquel ángel con unas florecitas silvestres en la mano y de aquellos niños que lo llevaban, supongo que a curar. No dudo que esa fuera la intención de Hugo Simberg, cuando lo pintó.

SOY UN HOMBRE DEL CENTRO. SILVIO RODRÍGUEZ

silvio-1SILVIO RODRÍGUEZ / SEGUNDA CITA

Soy un hombre de centro. Empecé por nacer, sin darme cuenta, para verme en el centro de la vida. Todavía era un niño cuando me arranqué de mi familia para lanzarme al centro de la noche, con la yesca de una cartilla y un manual. No mucho después llegué al centro de mi mismo, con un arma en la mano, defendiendo un país que llegaba a su centro. Había llegado al centro de la conciencia colectiva y aún no conocía el centro de la existencia humana. Ese centro supremo me esperaba en las intimidades de una joven. Y fue el centro del mundo, del goce y el dolor, de la dicha y la muerte, relámpagos, diluvios. Del desierto anterior y esa humedad llegué al centro de mis palabras. Al centro de espasmos le di vida a inocentes. Al centro de la amistad hice un credo y desafié montañas. Al centro de la muerte he sobrevivido a mis propias miserias. Y si adelante hay algún centro allí estaré, en la neblina fantasmal de millones de nombres que continúan en el centro de todo, aprendiendo a nacer.

MARIO ROMEU. SILVIO RODRÍGUEZ

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Mario Romeu

SILVIO RODRÍGUEZ / SEGUNDA CITA

Para Belinda, Mayito y Rosalía.

Cuando transcurría mi último año de servicio militar, que fue en la revista Verde Olivo, se apareció en mi unidad Guillermo Rosales, un amigo escritor de mis tiempos en el semanario Mella, y me hizo pedir permiso para ausentarme del mando.  El me había prometido llevarme a casa de “una muchacha que hace canciones, como tú”.

No recuerdo si agarramos una guagua o fuimos a pie. El lugar de destino hacía esquina en 17 y D, en el arbóreo barrio de El Vedado. Había que subir desde la calle hasta un amplio portal para llegar a la puerta, que estaba abierta. Guillermo tocó por cortesía, pero entró con confianza porque su familia y la de esa casa eran viejas amigas. La amable señora que nos recibió se llamaba Rosalía. Nos invitó a sentarnos y nos dijo que enseguida llamaba a su hija.

La muchacha que apareció era una adolescente delgada, con el pelo partido en dos por una raya que parecía un camino perfecto en un trigal, y se sentó recatadamente en un sofá que había a la derecha de la puerta de entrada. No recuerdo las presentaciones. La mamá de la chica, la única persona mayor de la escena (y aclaro que en realidad no era tan mayor), nos dejó solos a los jóvenes. Belinda, que así se llamaba la muchacha, evidentemente era tan tímida o más que yo y, luego de frases retraídas de ambas partes, sacó una guitarra y me la puso en las manos y me pidió que cantara alguna de mis canciones. Seguir leyendo MARIO ROMEU. SILVIO RODRÍGUEZ

NOTAS DE UN DÍA. SILVIO RODRÍGUEZ

SILVIO RODRÍGUEZ / SEGUNDA CITA

img_2556Hoy estuvimos en el ISRI, donde estudian los muchachos que serán diplomáticos. Me invitó Gerardo Hernández, que es vicerrector de ese centro de estudios. Tuve que ser un poco breve porque estamos en los preparativos del concierto de mañana en San Antonio. Pero fue muy gratificante una reunión con estudiantes universitarios que, por lo visto, son muy dinámicos y combativos. Este colectivo juvenil fue el primero en lanzarse a la calle el 25 de noviembre y avanzar hacia la Universidad de La Habana, diciendo una consigna que prendió inicialmente en la Universidad y después en toda Cuba: Yo soy Fidel. Seguir leyendo NOTAS DE UN DÍA. SILVIO RODRÍGUEZ

AMÉRICA. SILVIO RODRÍGUEZ

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SILVIO RODRÍGUEZ / SEGUNDA CITA

Sólo he sabido que le llaman América,
la de la alcoba deseada.
Y que a los pocos elegidos de América
se les distrae la mirada.

Mi calle ronda el picaporte de América,
untado en fiebres olorosas.
Adolescentes embrujados de América
sueñan sus dotes amorosas.

La luz me guarde de los cantos de América.
Atado al mástil la contemplo pasar.
Mi vela al viento son girones de América,
y soy un hombre de mar.

Las altas cumbres solicitan a América
para convites y festejos.
Los mercadantes se disputan a América,
la emperatriz de los espejos.

La luz me guarde del abrazo de América,
de su mirada, de su hechizo de amor.
De madrugada se oye el llanto de América,
y se parece al dolor.

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MAMBISES Y NIÑOS. SILVIO RODRÍGUEZ

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Texto y fotos: SILVIO RODRÍGUEZ / SEGUNDA CITA

Cuando yo era niño aún se veían viejos mambises por las calles, algunos con medallas en sus pechos. Eran combatientes del Ejército Libertador, ya muy mayores, que llevaban con dignidad el único premio a sus sacrificios; ancianos que la gente miraba con respeto. Se hablaba bajo en sus presencias venerables.

Hoy sábado, temprano, estuve en un sencillo acto en el parque del reparto Elena, en La Lisa, donde se entregaba la medalla 60 Aniversario de las Fuerzas Armadas Revolucionarias a combatientes veteranos. Así respondí a la invitación de uno de los premiados, el teniente coronel (r) Rafael González Cid, pariente mío. También encuentro a Oscar de los Reyes, viejo amigo de aquellos tiempos duros, madrugados en Coppelia. Había decenas de mujeres y hombres frente a una mesa llena de cajitas. Luego, certificación en mano, la tropa distinguida pasó en rápida fila ante los compañeros que entregaban el reconocimiento.   Seguir leyendo MAMBISES Y NIÑOS. SILVIO RODRÍGUEZ

Silvio Rodríguez, ” la revolución nunca ha dejado de estar en riesgo”

Por Arturo Cruz Bárcenas
Fuente: La Jornada
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–Señor Silvio Rodríguez, ¿ve usted riesgos para la revolución por el cambio en la relación Cuba-Estados Unidos?

–Prefiero los nuevos riesgos que la viciosa hostilidad de medio siglo. Por otra parte, la revolución nunca ha dejado de estar en riesgo. Siempre ha peleado por su derecho a existir, por la validez de su alternativa. Vivir es riesgoso en varias direcciones, aún más si partimos de que en este mundo debe haber justicia social, precepto inaugural de la revolución”, expresó en entrevista con La Jornada el autor de Playa Girón, quien publicó un nuevo disco, titulado Amoríos, distribuido desde principios de agosto en tiendas.En gira de conciertos, que ha tocado países como España, Silvio se dio tiempo para responder las siguientes preguntas:

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Felicidades, Fidel, amigo entrañable, hermano inolvidable

Silvio Rodríguez

fidel_castro_silvio_rodriguezPasé mi cumpleaños 50 en Cuba, no de muy buenas ganas. Estaba aquí porque tenía trabajo; pero sucedía que en 1996 Niurka estaba cursando su beca en el Conservatorio Superior de París y ese año tenía más deseos de estar en la rue Monge que en mi casa.

En los días cercanos a mi cumpleaños, para matar el tiempo que no veía pasar, hacía casi cualquier cosa que se me presentara. Por eso el 25 de noviembre salí a encontrarme con alguien. Estando en aquel sitio, al que iba por primera vez, sonó el teléfono y, para mi sorpresa, me lo pasaron diciéndome que preguntaban por mi. Era Felipe Pérez Roque, que me dijo que estaba con Fidel en la puerta de mi casa y que no me moviera de donde estaba, que el Comandante quería pasar a felicitarme por mi cumpleaños.

Fidel me llevaba un libro de fotografías que se había publicado por aquellos días. Su título es Cien Imágenes de la Revolución Cubana, y en una de ellas aparecíamos los dos, sentados en un sofá, con gestos parecidos. Por supuesto, me dedicó el libro. Cuando terminó de escribir observó sus palabras y me dijo que le hubiera gustado ponerme algo más poético. La dedicatoria decía: “Para Silvio, amigo entrañable, hermano inolvidable.”

Hablamos poco. Por entonces Fidel casi siempre tenía prisa. Recuerdo que me preguntó cómo me sentía y le contesté que un poco raro, que no acababa de acostumbrarme a la idea de los 50. Entonces me puso una mano en el hombro y me soltó: “Deja que cumplas 70 para que veas lo que es raro”. Y claro que todos nos echamos a reír.

Me hubiera gustado devolverle aquella visita a Fidel, ahora que va cumplir 90 y que yo, como me prometió, voy a saber bastante pronto lo que es raro. Si lo viera, seguro me diría que más adelante sabré lo que es rarísimo.

Felicidades, Fidel, amigo entrañable, hermano inolvidable.

12 de agosto de 2016, 7:19

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Todo el mundo tiene su Moncada

Menos mal que existen
los que no tienen nada que perder
ni siquiera la muerte.

Menos mal que existen
los que no miden qué palabra echar
ni siquiera la última.

Se arriman a la noche y al día
y sudan si hay calor
y si hay frío se mudan.
No esperan echar sombra o raíces
pues viven
disparando contra cicatrices.
Escuchan, se proyectan y lloran
debajo de sus huellas
con tanto trabajo.
Se mueren sin decir de qué muerte
sabiendo que en la gloria
también se está muerto.

Menos mal que existen
para hacernos.

Menos mal que existen
los que no tienen nada que perder
ni siquiera la historia.

Menos mal que existen
los que no dejan de buscarse a sí
ni siquiera en la muerte
de buscarse así.

(1968)

Fuente: Segunda Cita

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Silvio Rodríguez: “Que hayan visitas de famosos es una forma gentil de mostrar que Cuba no es tan rara”

Claudio Vergara
Fuente: La Tercera, Chile

El artista habla con La Tercera de los nuevos días que vive su país tras las visitas de Barack Obama y The Rolling Stones.

Silvio R.Ese 1967 del Sargent Pepper, el verano del amor, la muerte del “Che” y la escalada de la píldora anticonceptiva, despierta en Silvio Rodríguez (69) una nostalgia menos colectiva: “En 1967 terminé mi servicio militar. Después de tres años de encierro empecé a descubrir el mundo. Al día siguiente de desmovilizarme comencé a mostrar mis canciones en TV”.

En rigor, para el cubano esa temporada fue el inicio del resto de su vida: comenzó a cimentar su popularidad gracias a su primera vez en televisión y escribió “Qué distracción”, tema que casi cinco décadas después integra su más reciente álbum, Amoríos (2015), precisamente un trabajo que rescata antiguas piezas creadas entre ese año y 1980, y que nunca se incluyeron en sus discos. “Ese es el tema más antiguo de Amoríos, un bolero que le gustaba a Julio Cortázar y Félix Grande. Lo incluí pensando en ellos”, reafirma. Seguir leyendo Silvio Rodríguez: “Que hayan visitas de famosos es una forma gentil de mostrar que Cuba no es tan rara”

INTERCAMBIO DE MENSAJES ENTRE EL POETA WALDO LEYVA Y EL TROVADOR SILVIO RODRÍGUEZ

Fuente: Blog Segunda Cita

El 31 may 2016:

Waldo Leyva
Waldo Leyva

Poeta, ayer entré en F… y vi tu comentario sobre la amistad y seguí tus recomendaciones después de leerlo íntegramente no sé si lo hice como corresponde pero lo intenté. Creo que te comenté en ese momento que hace algún tiempo escribí varios poemas donde reflexionaba sobre ese asunto de la amistad y ciertos “amigos”. Fue un tema que siempre me preocupó. En uno de esos textos, breve por cierto,  decía:

Hoy me senté a la puerta de mi casa
A ver pasar la gente.
De cada tres, dos eran conocidos.
De cada dos me saludaba uno.

A veces no resulta fácil saber cuándo estás en presencia de alguien que es, por encima de cualquier circunstancia, un amigo, ese que no aplaude tus errores y te critica si lo considera necesario, pero que tú sabes que será capaz de morir contigo. En la nota de ayer hice referencia a un soneto que quise montar en F.. pero creo que lo hice pésimo. Al final de esta nota te lo dejo. Antes quería comentarte que durante los días 8 , 9  y 10 de Junio juntaré en la Casa del Alba cuatro poetas mexicanos, entre los que estará Eduardo Langagne. El motivo es propiciar una jornada poética Cuba-México. Tenemos pendiente tu lectura de poesía en La Casa del Alba. ¿Te gustaría compartirla con Eduardo y yo los acompañaría solo para facilitarles la palabra?  Si no te parece bien seguimos con la idea de, cuando te parezca oportuno, hacer tu recital de poesía.

Y ahora sí el soneto prometido:

NADIE PUEDE SABERLO

Es difícil saber qué es un amigo
descubrir en sus ojos la lealtad,
saber cuándo te ofrece su amistad
sin otra condición que estar contigo.

Nadie puede saberlo, eso lo digo
con el pecho partido a la mitad;
estoy pagando aún la ingenuidad
de confundir abrazo con amigo.

Yo nací para dar sin condiciones,
y me duele saber que nada es cierto
que si te busca alguien, sus razones
sólo conducen a su propio puerto.

Me cansé de bregar con falsos dones
para cierta “amistad” estoy ya muerto.

Otro abrazo, poeta, y disculpa lo extenso del mensaje.

Waldo Leyva

———————

Silvio Rodríguez
Silvio Rodríguez

Waldo, el poema, el soneto tuyo me ha removido por su desnudez. Algo se me atragantó, leyéndolo. Si tú me lo permites voy a publicarlo en Facebook a tu nombre, pero también me gustaría que sirviera como entrada a mi blog. Incluso con este intercambio nuestro sobre la amistad. Pero esperaré a que me autorices.

Te anticipo que para mi será un honor compartir esa tarde a la que me invitas con Eduardo y contigo en la Casa del Alba.

Lo que publiqué en Face fue siguiendo instrucciones de una vieja amiga que vive en Orlando, llamada Dania, a la que quiero mucho, a ella y a su marido Pancho. Para tratar de evitar que se pensara que el escrito era mío, al final puse unas palabritas que al parecer no dieron resultado.

Yo le he cantado a la amistad. Recuerdo la canción Amigo mayor, compuesta al servicio del engranaje rítmico del grupo Afrocuba. Pero unos años antes había hecho otra sobre el mismo tema que siempre me gustó más y que después dediqué a mi amigo puertorriqueño Roy Brown:

Si tengo un hermano

Si tengo un hermano
hermano de suerte
hermano de vida
de historia y de muerte
no mido sus años
su poca fortuna
no mido su facha
ni mido su altura
si tengo un hermano

Si tengo un hermano
hermano que arde
hermano mestizo
hermano de hambre
empapo mis himnos
con luz de su aire
tiño mi bandera
también de su sangre
si tengo un hermano

Si tengo un hermano
hermano de sueños
hermano de bala
hermano de empeños
le entrego mis libros
le entrego mis manos
sin un humillante
recibo de pagos
si tengo un hermano

————————

Silvio, puedes hacer lo que consideres más apropiado con el poema.  Yo también cuando lo escribí algo se me había atravesado en el pecho y no me quedó otra que sacármelo. Se escribió en una época en que cada palabra dolía, como ahora, aunque ahora duele de otra manera, más hondo o se le siente más hondo. Recuerdo que un día, de esos en que no parecía que hubiera salida ni respuesta que calmara ciertas angustias escribí:

No sé si un tigre loco
O un escorpión cercado por el fuego
Es lo que llevo hoy dentro del pecho.
A dónde ir, contra que muro romper mi sangre.
Me mata ese aguijón encarcelado
Ese rugido que no logro sacarme por la boca.

Ahora, tal vez sea por la edad, o por lo ya vivido intensamente, me mueve más la reflexión.

Pasando al tema de la lectura con Eduardo Langagne. Te cuento sobre la jornada en general y en particular sobre tu lectura: Será un encuentro Cuba-México de poesía. Sesionará en la Casa del Alba los días 8,9 y 10 de junio.

El 8 a las seis de la tarde se inaugurará una exposición de fotografía de un poeta, ensayista y Diplomático Mexicano, Andrés Ordoñez. A las 6:30 se hará un recital de apertura con poetas cubanos y Mexicanos.

El día 9 a las diez de la mañana comenzará una mesa de reflexión sobre la poesía con ponentes de los dos países. Eso durará hasta las doce del día.

A las cinco de la tarde de ese día 9 podríamos hacer la lectura tuya con Eduardo Langagne. Dispondríamos de una hora para esa lectura y yo los acompañaría.

A las 6:30  haríamos otra mesa de lectura con otros poetas de ambos países.

El día 10, a las seis de la tarde un encuentro de trovadores y poetas, cerraría el evento. En ese programa Augusto Blanca, con Pepe Ordás , Rochy y Corina Mestre harían un pequeño recital con canciones compuesta por Augusto sobre Carlos Pellicer, Poeta Mexicano y Nicolás Guillén. Participarían otros trovadores y varios poetas.

Te doy toda la información para que sepas pero solo tendrías que llegar el nueve.

Otro abrazo

Waldo

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Unicornio en plaza de toros

Silvio Rodríguez
Fuente: Blog Segunda Cita

Los camerinos que nos tocaron ayer, en la plaza de toros de Córdoba, fueron los que usan los toreros. Aunque personalmente no sea un amante de la lidia, impresiona conocer los rincones de donde algunos grandes artistas de la tauromaquia salieron a forjar sus leyendas. Acaso un soplo de ese espíritu de gloria nos acompañaba cuando marchábamos a nuestra faena musical, porque sin dudas  fue un concierto inolvidable, marcado por la generosidad de un público amoroso, como el que nos suele acompañar en este periplo por las Españas.

Tarde en la noche, cuando ya nos retirábamos a descansar, escuchamos detrás de un muro los gritos de “Silvio, asómate que hemos encontrao tu unicojnio”… Acudimos prestos a la llamada anunciadora y encontramos todavía más amor en esta tierra de califas.

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George Martin

Silvio Rodríguez
Fuente: Segunda Cita

Sir George Martin y familia;
Amigos presentes de la Gran Bretaña;
hermanos, compañeros, colegas,
seres que nos escuchan:

George Martin
George Martin

Lo primero que me nace decir es la razón que tenemos cuando sentimos gratitud por los que hacen la música. Todavía más por los que logran hacer un aporte a lo que se pudiera llamar la Gran Música, aquella no sólo capaz de hacernos silbar sino que logra convertirse en arquetipo, en el sonido que caracteriza a una época. Por esa razón nos hemos reunido aquí a dar gracias a un hombre que durante casi toda su vida ha estado respondiendo ―de distintas formas y en disímiles circunstancias―, al llamado del arte y de la música; un hombre que un buen día tuvo no sólo el privilegio sino además la valentía de formar parte de una vanguardia musical que después ganó el reconocimiento no sólo de la historia de un país, sino de esa gran Historia que compromete al mundo entero. Mencioné la palabra valentía porque hay que reconocer que George Martin entró en nuestra Historia en el instante en que creyó en cuatro jovencitos que entonces no significaban nada de lo que hoy significan; cuando aquellos muchachos sólo eran sueños por realizar y ansiedad porque alguien les diera la oportunidad de demostrar lo que valían.

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“No hay patria en que pueda tener el hombre más orgullo que en nuestras dolorosas repúblicas americanas”*

Por GUILLE VILAR

Fuente: CUBARTE

Ilustración: Portada del disco Amoríos. Dibujo de José Luis Fariñas

Disco Amoríos (Ojalá Producciones, 2015)
Disco Amoríos (Ojalá Producciones, 2015)

Quizás entre los pensamientos más conocidos del Apóstol José Martí por el pueblo cubano, esté aquel expresado en su ensayo Nuestra América donde hace alusión al significado trascendental de jerarquizar el aprendizaje de lo nuestro por encima del re-conocimiento de pasajes de otras culturas. Y en tal sentido, la noche del pasado 21 de diciembre, la Sala Teatro del Museo Nacional de Bellas Artes fue el centro de un memorable acontecimiento cultural por la diversidad de aristas a tener en cuenta y en especial por una oportuna reflexión a partir de la prédica martiana. Cuando Silvio Rodríguez escoge este escenario para la presentación de su nuevo disco Amoríos (Ojalá Producciones, 2015), nos entrega un concepto creativo de singular relevancia que al acompañarlo de una actuación en vivo, con instrumentos acústicos para reproducir las canciones tal y como aparecen en el fonograma, convoca, en un concierto, a la inusual reunión de numerosas personalidades  relacionadas con su vida y obra a lo largo de los años. De entre el público que llenaba esta pequeña sala, decenas de amigos suyos se hicieron presentes, como es el caso de Vicente Feliú, cómplice de la lejana época de su origen trovadoresco, mientras que Leo Brouwer y Frank Fernández han desempeñado el gesto del magisterio ante semejante Aprendiz, del mismo modo que Amaury Pérez, José María Vitier, Ernán López Nussa, Eduardo Ramos y Augusto Enríquez  despliegan un acogedor espacio de emotividad para que otros colegas, también imprescindibles, como Lázaro García, Augusto Blanca, Carlos Varela, Polito Ibáñez y Kelvis Ochoa, puedan relajar  tensiones ante tanta satisfacción compartida de esa noche, en especial con la presencia de Tony, Ramón, Fernando y René, nombres de figuras paradigmáticas de la Cuba de hoy en día. (1)

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Silvio Rodríguez: “Habrá otra revolución en el futuro, pero mientras llega, lo que nos toca es evolucionar”

El cantautor cubano, que celebra el quinto aniversario de la gira de conciertos gratuitos por los barrios más humildes de Cuba, repasa la situación de su país y el proceso de acercamiento a Estados Unidos.

Por Fernando Ravsberg
Fuente El público

Silvio Rodríguez durante uno de sus conciertos en Cuba.
Silvio Rodríguez durante uno de sus conciertos en Cuba.

LA HABANA.— El cantautor cubano Silvio Rodríguez concede una entrevista a Público en la misma semana que celebra el quinto aniversario de la gira de conciertos gratuitos por los barrios más humildes de Cuba. Silvio hace un repaso de los retos que enfrenta Cuba en su acercamiento a Estados Unidos; analiza los desafíos de la cultura cubana ante las reformas económicas que se desarrollan en el país; hace una apasionada defensa de la poesía y expresa sus deseos de hacer una gira en España tras nueve años de ausencia de los escenarios españoles.

El acercamiento de Cuba y Estados Unidos abre muchas posibilidades pero también representa desafíos para la cultura cubana.

A nivel cultural siempre ha habido intercambio con Estados Unidos. Que haya condiciones para que se incremente ese intercambio, será como levantar barreras para que todo fluya con más naturalidad. Si hay algo frustrante no es porque sea negativo el contacto, sino porque pudiera aumentar la distorsión de los proclives a deslumbrarse acríticamente. Digamos que el mimetismo puede volverse aún más pedestre, si tal cosa fuera posible.

Cuba es también una potencia cultural pero sin el poder económico de la cultura estadounidense. ¿No teme que la cultura cubana se vea obligada a “pasar por el aro” para acceder al mercado de Estados Unidos?

Siempre ha habido artistas que piensan en mercados y en conveniencias, y artistas que anteponen el arte a todo lo demás. Nunca olvido aquello martiano de que nuestras ramas pueden ser del mundo, pero que el tronco se mantenga nuestro. Satyajit Ray empezó su célebre trilogía de Apú con un pensamiento muy lúcido: “Cuenta tu aldea y contarás el mundo”. Sólo la banalidad es capaz de maquillarse de “mundo” y dar la espalda a lo propio, pensando en el éxito fácil. Seguir leyendo Silvio Rodríguez: “Habrá otra revolución en el futuro, pero mientras llega, lo que nos toca es evolucionar”

DE CAÍDAS Y GLORIAS. OMAR GONZÁLEZ

                                     para Silvio Rodríguez

Llamaron a formar y algunos se asustaron,

Pusieron por delante sus mil remordimientos.

Dijeron que eran buenos y que no los buscaron

A pesar de su estrella y de sus juramentos.

Nos pidieron ayuda, silencio, compasión,

Más respeto a sus muertos y ser indiferentes.

Algunos, ya sin labios, se partieron los dientes.

¿Quiénes son los culpables, quién mató su ilusión?

Los malditos, los otros, los que ahora te llaman

A burlar los edictos y a morir sin razón,

Quieren romper el cerco para decir que ganan.

Yo asisto, yo resisto, los conozco, se inflaman

Uno a uno o en pandilla, como la tentación

De matar los recuerdos mientras los dioses callan.