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INFORME PRELIMINAR SOBRE VENEZUELA DE LA SEÑORA ALENA DOUHAN DE LA ONU, DOS CORRECCIONES DE FONDO. PASQUALINA CURCIO CURCIO

PASQUALINA CURCIO CURCIO

El informe presentado por la Sra. Alena Douhan, relatora especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), sobre el impacto negativo de las medidas coercitivas unilaterales contra los Derechos Humanos, ilustra de manera descarnada el impacto del bloqueo económico, no solo sobre la economía, sino principalmente sobre las condiciones de vida del pueblo venezolano ante la dificultad y, en ocasiones, la imposibilidad de importar alimentos, medicamentos, material médico quirúrgico, así como insumos y repuestos para la producción nacional de bienes esenciales.

Muestra, además, el carácter criminal de las sanciones al dar un golpe certero sobre Petróleos de Venezuela (Pdvsa), empresa que genera más del 90% de los ingresos en divisas a nuestro país. Bloquearla comercial y financieramente ha implicado la disminución de las exportaciones por el orden de 70% entre 2014, año en que iniciaron formalmente las agresiones por parte de los gobiernos de Estados Unidos, hasta el 2019.

Agradecemos la contundencia con la que la Sra. Douhan exigió el levantamiento de las “sanciones” contra los venezolanos. Sin embargo, hay dos aspectos que sugerimos sean revisados en el informe, especialmente de cara a la versión final que la Sra. Douhan debe presentar ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.

1) El ataque al bolívar

Se lee en el informe: “Cuatro años de hiperinflación han provocado la devaluación total de la moneda nacional”. Es el caso que la relación entre la hiperinflación y el valor de la moneda es inversa. Ha sido la depreciación sistemáticamente inducida del bolívar mediante la manipulación del tipo de cambio, en el marco de la guerra económica, lo que ha derivado en una hiperinflación y con esta todas las implicaciones en las condiciones de vida de los venezolanos.

El ataque al bolívar es un arma que ha sido empleada por los gobiernos de Estados Unidos, conjuntamente con las “sanciones” para desestabilizar políticamente nuestro país, responsabilizar al gobierno constitucional y derrocar la Revolución bolivariana. Es público y notorio que detrás de la depreciación del bolívar están las acciones de Estados Unidos, confesión hecha por el senador republicano Richard Black, quien dijo: “Hemos desmonetizado su moneda y, a través del sistema bancario internacional, hicimos que la moneda venezolana careciera de valor y luego vamos y decimos: ‘Miren lo malo que es este Gobierno, su moneda no vale nada’. Bueno, no fueron ellos, fuimos nosotros quienes hicimos inútil su moneda”.

Este aspecto no es solo un asunto de forma del informe, es central para comprender el daño criminal que los gobiernos de Estados Unidos han hecho a los venezolanos. Mientras el bloqueo afecta las relaciones comerciales y financieras con el exterior, el ataque al bolívar desencadena un conjunto de distorsiones a lo interno de la economía venezolana, no solo en cuanto a la hiperinflación, sino también en lo que respecta a la caída de la producción, el deterioro del poder adquisitivo de los venezolanos y la insuficiencia del presupuesto de gasto del Estado.

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VENEZUELA: ¿AGRESIÓN EN OCTUBRE? ÁNGEL GUERRA CABRERA

Miliicia bolivariana

ÁNGEL GUERRA CABRERA

Una agresión militar a Venezuela, patrocinada por Estados Unidos, podría llevarse a cabo antes de las elecciones del 3 de noviembre en ese país. El 22 de agosto el almirante Remigio Ceballos, jefe del comando estratégico operacional de la Fuerza Armada Nacional (FANB) Bolivariana, declaró que “Los órganos internacionales de inteligencia aliados a Venezuela nos informan que Colombia prepara una agresión, y la FANB responderá con fuerza y contundencia cualquier agresión contra la soberanía y la independencia de Venezuela, bajo el mando de nuestro Comandante en Jefe Nicolas Maduro Moros” .

 “Estamos en presencia del gobierno colombiano que más ha agredido a Venezuela en toda nuestra historia”, añadió. Ceballos también escribió en Twitter: Durante el año 2000 se instaló el Plan Colombia con 7 bases militares norteamericanas en ese país “para preparar su agresión a nuestra nación y a toda la región”. Días antes, Samuel Moncada, embajador de Venezuela ante la ONU denunciaba en un trino: Órganos de propaganda de Washington ya promueven la fuerza multinacional invasora de Venezuela… debe ser con ocupación militar pero sin la presencia visible de Estados Unidos en primera fila. Son los ejércitos de Colombia y Centroamérica los que harán el trabajo sucio. En otro mensaje, Moncada señaló que ya arranca la “fase superior” de agresión contra Venezuela, cuya campaña de máxima presión… pasa a la dimensión militar. ”Buscan la ‘sorpresa de octubre’. En Venezuela debemos prepararnos para la provocación en ciernes”. En otro tuit el representante venezolano en la ONU mostró un fragmento del artículo del portal conservador Washington Examiner, donde se aprecian las insinuaciones del jefe del Comando Sur de Estados Unidos, almirante Craig Faller y de Phil Gunson, de International Crisis Group, acerca de una eventual invasión a la nación suramericana. Según la publicación, en un seminario convocado por el tóxico Atlantic Council, Faller habría expresado: La clave está en cómo podemos compartir mejor inteligencia y como la comunidad internacional puede influir mejor para forzar y cambiar la conducta de Maduro y de los “actores estatales externos”, en obvia referencia a Cuba, Venezuela e Irán.

Coincidentemente con esto, se reunían en Bogotá con el subpresidente Iván Duque, el mencionado Faller junto a Robert O´Brien, asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, su adjunto para América Latina el cubanoestadunidense Mauricio Claver-Carone, archienemigo de Cuba y Venezuela y candidato de Trump a la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo y el embajador de la potencia del norte Phillip Goldberg. La presidencia de Colombia anunció que se revisarían “temas de seguridad, lucha contra el narcotráfico, ´la situación de Venezuela´ y la inmigración de ciudadanos de ese país a Colombia”.  El cinismo de Washington llega al extremo de acusar a Venezuela de tráfico de drogas mientras su principal aliado en la región, Colombia, produce el 90 por ciento de la coca que se comercializa en el mundo.

Por su parte, el portal mexicano La política online afirma que el senador cubanoestadunidense Marco Rubio agita a la campaña de Trump  para convencer al presidente de invadir Venezuela con el fin de conseguir los 29 votos electorales de Florida: Integrantes del war room republicano convocados para operar el voto latino comentan desde hace poco que, al menos en dos reuniones, Rubio se expresó en favor de una acción militar en Sudamérica para, de ese modo, asegurar los votos de Florida en el Colegio Electoral en noviembre. 

Antecedentes fundamentales refuerzan la posibilidad de una agresión a Venezuela. De entrada, la fijación del presidente Donald Trump con el país suramericano y sus espléndidos recursos naturales, que lo ha llevado a preguntar a jefes militares del Pentágono sobre la factibilidad de agredirlo directamente con fuerzas estadunidenses y la descomunal e incesante arremetida subversiva y guerra económica que mantiene contra él. Pero, además, está el hecho de su desfavorable situación actual en las encuestas, que de proseguir, o agravarse, podrían conducir a que el demócrata Joe Biden lo desaloje de la Casa Blanca. Presidentes estadunidenses que han querido relegirse han aumentado su simpatía entre los votantes al recurrir a la llamada “sorpresa de octubre”, una acción que presuntamente reúne al país en torno al comandante en jefe.

Durante la administración de Donald Trump no han cesado las acciones militares y paramilitares contra Caracas organizadas desde Colombia bajo la dirección de Washington. Entre ellas el fallido intento de asesinar al presidente Nicolas Maduro y al alto mando político-militar de la Revolución Bolivariana el 4 de agosto de 2018, el derrotado intento de golpe de Estado del 30 de abril de 2019 y la desarticulada invasión marítima, con participación de mercenarios estadunidenses de mayo de 2020, denominada Operación Gedeón. Esta fue planificada mediante un contrato firmado entre el autoproclamado Guaidó y el jefe mercenario y ex boina verde Jordan Goudreau.

Twitter: @aguerracabrera

Fuente: LA JORNADA

EL VERDADERO ENEMIGO. PASQUALINA CURCIO

PASQUALINA CURCIO

Comenzamos a ser amenaza inusual y extraordinaria para el imperialismo estadounidense en 1999. Desde ese momento se declaró nuestro enemigo en el marco de una guerra, no convencional, pero guerra al fin. En sus inicios cubrió su rostro con las máscaras de los meritócratas de Pdvsa, Fedecámaras, la CTV y los factores políticos de la oposición. Hoy, consecuencia del desespero, las caretas se han caído.

El origen de este conflicto fue nuestra decisión de ser libres e independientes y de avanzar hacia un modelo alternativo al capitalista: el Socialismo del siglo XXI. Es parte sobrentendida de esa decisión soberana, disponer nosotros, como pueblo, de todas las riquezas que anhela el imperialismo para recuperar el espacio que en la geopolítica mundial ha venido perdiendo desde hace décadas: el oro, el petróleo, minerales de todo tipo, además de nuestra ubicación geográfica estratégicamente envidiable.

Reconocer al verdadero enemigo en esta guerra no convencional y particularmente en vísperas de elecciones parlamentarias es estratégicamente necesario para garantizar la victoria y sobre todo la continuidad del proceso revolucionario en democracia y en paz.

Son los enemigos del pueblo venezolano aquellos quienes, en actitud apátrida y sin ningún pudor, recorren el mundo pidiendo más bloqueo económico para limitar la importación de alimentos, medicamentos, repuestos, maquinarias e insumos para la producción nacional.

Los que han promovido, con el financiamiento de Washington, acciones de violencia en las calles, han incentivado el odio entre venezolanos, al punto de quemar vivos a compatriotas por ser o parecer chavistas. Los que contrataron a mercenarios para asesinar a venezolanos, los de SilverCorp, los de Gedeón. Los de la supuesta ayuda humanitaria en enero de 2019 para justificar una invasión de nuestro sagrado territorio a través de la frontera con Colombia.

Son los monopolios que, siguiendo los manuales de las guerras económicas, escondieron y acapararon los alimentos y medicamentos, sometieron al pueblo a hacer largas colas, mientras los “dirigentes políticos” engañaban a sus seguidores en diciembre de 2015 prometiéndoles una “última cola”.

Los enemigos de la paz son los que manipulan calificando a la revolución bolivariana de dictadura, pero que, con una actitud antidemocrática, han llamado a la abstención. Los que sin pruebas han cantado fraude ante cualquier resultado electoral que no les favorezca de las 24 elecciones que en 22 años se han realizado. Los que exigieron cambios en el poder electoral y sin embargo acaban de manifestar su no participación en los próximos comicios del 6 de diciembre.

No quieren a su Patria y a su pueblo quienes un 11 de abril de 2002 en el marco de un golpe de Estado y secuestro del Presidente Constitucional Hugo Chávez, desconocieron a nuestro Libertador Simón Bolívar escondiendo su retrato en un acto vergonzoso en el Palacio de Miraflores. Los mismos que hoy irrespetan a nuestra gloriosa Fuerza Armada Nacional Bolivariana ofendiéndola e intentando chantajearla con supuestas promesas de amnistía para que legitimen una eventual ruptura del hilo constitucional.

Son los enemigos los que, desde 2013 han atacado nuestra moneda, el bolívar, manipulando en más de 300 mil millones por ciento su valor a través de portales web, llevándolo de 8,26 BsF/US$ a 300.000 millones de BsF/US$. Los mismos que con esa arma de guerra han inducido un aumento de todos los precios de la economía en 12.493.965.695% entre enero 2013 y mayo 2020 y una contracción de la producción nacional en más de 50%. Pero son también enemigos quienes, a estas alturas, no reconocen dicho ataque y pretenden explicar la hiperinflación con el velo teórico monetarista. Son los que además todos los días, a las 9:00 am y a la 1:00 pm, celebran un nuevo ataque a nuestra soberanía.

Todos ellos no son sino voceros del verdadero enemigo que, no nos confundamos, no es Donald Trump, éste, al igual que Barack Obama, George Bush y Bill Clinton han sido voceros.

El verdadero enemigo es el imperialismo constituido por los grandes capitales corporativos, financieros y comunicacionales transnacionalizados; por los dueños de la Reserva Federal de EEUU; por los del Foro Económico Mundial de Davos. Son los capitales que se sienten amenazados ante la posibilidad de la consolidación de un modelo justo y de iguales, los que temen a la palabra socialismo. Los de la Doctrina de Contención y la Guerra Fría contra la esperanza socialista de la URSS, cuyo vocero en 1947 fue Harry Truman.

El verdadero enemigo son los artífices de la Revolución Conservadora con Ronald Reagan y Margaret Tachert de voceros y quienes a partir de los 80´ instauraron el neoliberalismo en Nuestra América plagando de pobreza, hambre y miseria a nuestros pueblos; los que desmontaron el Estado de Bienestar en Europa; los mismos que confesaron haber hecho hasta lo imposible por destruir la Revolución Bolchevique.

Son esos capitales los que, no por casualidad, estuvieron detrás del golpe de Estado contra Federico Chaves (Paraguay, 1954), Jacobo Árbenz (Guatemala, 1954), Juan Bosch (República Dominicana, 1963), João Goulart (Brasil, 1963), Salvador Allende (Chile, 1973), María Estela Martínez de Perón (Argentina, 1976), Juan José Torres (Bolivia, 1971), Manuel Zelaya (Honduras, 2009). Los mismos que invadieron panamá en 1989. Los del Plan Cóndor. Los de la Contra en Nicaragua (década de los 80´). Los que, en la Higuera, Bolivia, mandaron a asesinar al Ché Guevara en 1967. Los que desde hace 60 años bloquean criminalmente al pueblo cubano y desde hace 40 años a los hermanos iraníes.

No es cualquier enemigo al que el pueblo venezolano, inundado de envidiables riquezas, se enfrenta desde 1999 por el hecho de gritar al mundo nuestra decisión de ser soberanos y socialistas. En estos 22 años de revolución hemos visto de lo que son capaces, de los niveles de criminalidad con los que nos han atacado sin importarles el sufrimiento de mujeres, niños y ancianos.

La Unidad de las fuerzas revolucionarias es más que nunca imprescindible en estos momentos de arremetida y amenazas por parte del imperialismo estadounidense, así como la participación masiva del pueblo patriota en los comicios venideros.

No veamos fantasmas donde no los hay. No perdamos las perspectivas, no nos distraigamos. El verdadero enemigo es el imperialismo. Concentremos los esfuerzos en derrotarlo, en reconocer que el ataque al bolívar es la más poderosa y efectiva arma que, desde lo económico, han empleado contra los venezolanos. Esforcémonos en destruirla. Centrémonos en sortear el bloqueo comercial y financiero en lugar de usarlo como excusa. Los cubanos, los rusos e iraníes tienen mucho que enseñarnos.

La única manera de derrotar al verdadero enemigo es profundizando la revolución bolivariana y eso pasa por formularnos día a día, en cada uno de nuestros espacios, decisiones y accionar, la pregunta de rigor del Comandante Chávez: ¿Y allí, dónde está el socialismo? Qué sea esta la guía para derrotar al verdadero enemigo.

Fuente: ÚLTIMAS NOTICIAS

PARADOJALES RESULTADOS DE UNA “FAKE NEWS”. ATILIO A. BORÓN

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Los ojos con que Michelle Bachelet mira a Venezuela

 

ATILIO A. BORÓN

ATILIO 3Ayer por la tarde Clarín y La Nación titulaban su edición digital con grandes caracteres celebrando el pronunciamiento del gobierno argentino en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU reunida en Ginebra. Engullendo sin la menor perspicacia la noticia –incompleta y tendenciosa, y por lo tanto falsa– difundida por la “prensa independiente” la dirección del PRO no tardó en emitir una declaración en donde “felicitaba” al gobierno argentino por su “reconocimiento, tardío pero correcto, sobre la gravísima situación venezolana.” El comunicado titulado “Mejor tarde que nunca” fue firmado por Patricia Bullrich y Fulvio Pompeo (no confundir con Mike, el Secretario de Estado, aunque uno y otro piensen igual) culmina con una exhortación al gobierno para que sostenga esta actitud “en el tiempo, en los distintos ámbitos políticos y diplomáticos existentes, con el fin de apoyar un proceso que permita sin más demora la celebración de elecciones libres e independientes en Venezuela.” En este caso la verdad a medias que creó la “fake news” engañó y les hizo pasar un papelón a quienes son sus incansables promotores. En efecto, a poco andar se conoció la versión completa de la postura argentina en donde se ratificaba: a) el reconocimiento de Nicolás Maduro como el único presidente legítimo de Venezuela; b) la legalidad del llamado a elecciones parlamentarias convocadas por el gobierno bolivariano para diciembre de este año; c) se reafirmaba la condena al bloqueo y las sanciones económicas, que exacerbaban los sufrimientos de la población; d) y se hacía lo propio con el principio de no intervención tema sobre el cual, en el programa de Víctor Hugo Morales por la AM 750, el presidente reafirmó que nadie tenía derecho a decirle a los venezolanos como debían arreglar sus problemas. “Ni yo, ni Trump, ni nadie”, sentenció, para desconsuelo de una derecha colonizada que sí le asigna ese derecho al presidente de Estados Unidos. Además, en la entrevista Fernández recordó la frustrada intervención de José Luis Rodríguez Zapatero para normalizar el proceso electoral en Venezuela y que fue saboteada, a último momento y cuando estaba todo resuelto, por la actitud antidemocrática de la oposición.

El resultado: una fake news que le jugó una mala pasada a la derecha. Para colmo, con sus aclaraciones en el día de hoy, el presidente se alejó aún más del Grupo de Lima, al que juzgó como irrelevante e irrepresentativo; y descalificó explícitamente –y llamándolo por su nombre– los presuntos derechos que el ocupante de la Casa Blanca esgrime para inmiscuirse en los asuntos internos de Venezuela. Reafirmó también su rechazo al golpe y la dictadura en Bolivia y el compromiso de la Argentina con el ex presidente Evo Morales y cuantos bolivianos busquen asilo en este país.

Dos conclusiones surgen de este episodio: primera, que es imprescindible alinear a la Cancillería con las posturas de la Casa Rosada. No hay que ser un lince ni capaz de ver bajo el agua para percatarse que las melodías que resuenan en el Palacio San Martín no gozan del agrado del presidente. Y para jugar un papel positivo en el concierto regional o internacional este país tiene que tener una política exterior, no dos, y evitar que el presidente tenga que salir a aclarar ante los medios qué fue lo que hizo o dijo la Cancillería. Segunda conclusión: la Argentina podría haber ido un poco más lejos en su intervención en Ginebra. Por ejemplo, cuestionando la imperdonable –-y permanente– omisión que Michelle Bachelet hace del tema de las sanciones económicas y el bloqueo a Venezuela cada vez que examina la situación de los derechos humanos en ese país. Podría también haber manifestado su insatisfacción ante el hecho de que la funcionaria no hubiese utilizado la misma vara para juzgar el criminal accionar de las fuerzas policiales en Chile, con sus casi cuatrocientas personas que quedaron ciegas o perdieron un ojo, amén de las mujeres violadas y los miles de detenidos y la treintena de muertos durante la represión; o señalar la incongruencia de hablar de “tortura y malos tratos y la violencia de género” a manos de las fuerzas de seguridad en un continente en donde el maltrato (que no siempre es tortura) y la violencia de género son pan de cada día, incluyendo a la Argentina. Pese a ello, a esa señora sólo le preocupa lo que pueda ocurrir bajo el gobierno de Nicolás Maduro, al paso que ignora las masivas violaciones de los derechos humanos perpetradas en Chile por el régimen de Piñera o en la dictadura boliviana. Podría también el gobierno argentino haberle solicitado que tornase su inquisitiva mirada hacia la vecina Colombia en donde, según la agencia EFE, nada sospechosa de simpatías chavistas, el gobierno de Iván Duque fue responsable o cómplice del asesinato  de 100 activistas sociales y políticos entre el 1º de enero y el 15 de mayo de este año.* Pero Bogotá es un proxy del gobierno de Estados Unidos y Bachelet, en su papel de sumisa sirvienta de la Casa Blanca, ni se le pasa por la cabeza hacer tal cosa y prefiere lanzar sus dardos contra la República Bolivariana en lugar de hacerlo contra el narcogobierno colombiano. En fin, haciendo las sumas y las restas, gracias a la “fake news” de Clarín y La Nación la política del gobierno argentino hacia Venezuela quedó dibujada con perfiles más nítidos y esperanzadores. Y esto es una buena noticia.

*https://www.efe.com/efe/america/sociedad/sube-a-100-la-cifra-de-lideres-sociales-asesinados-en-colombia-2020-dice-ong/20000013-4248539

IMPACTO DE LA GUERRA ECONÓMICA EN VENEZUELA. PASQUALINA CURCIO

Abrebrecha

ilustración texto pasqualina

PASQUALINA CURCIO

PASqualina 4Cuantificar todas y cada una de las afectaciones de la guerra que el imperialismo ha declarado al pueblo venezolano es imposible. Las agresiones que desde 1999 hemos vivido los venezolanos no solo han sido económicas, han sido también psicológicas. No hay manera de medir las secuelas del odio que la oposición antidemocrática, con una propaganda anti socialista ha sembrado, al punto de quemar vivas a personas por parecer chavistas. La indignación que el pueblo venezolano siente ante quienes diciendo ser venezolanos han vendido la Patria, también es incuantificable.

Dicho lo anterior pero centrándonos en lo económico, hemos actualizado los cálculos que habíamos realizado en marzo de 2019. Para ese momento las pérdidas que esta guerra ha ocasionado ascendían a US$ 125 mil millones. Ahora hemos calculado las correspondientes al 2019, las cuales totalizan para ese año US$ 68 mil millones.

Por lo tanto, las pérdidas económicas totales entre 2016 y 2019 suman US$ 194 mil millones.

Para los venezolanos, US$ 194 mil millones equivalen a aproximadamente 16 meses de producción nacional. Con ese dinero hubiésemos podido pagar la deuda externa completa que según el BCV es de US$ 110 mil millones. O tendríamos suficientes recursos para importar alimentos y medicamentos durante 45 años.

Estas pérdidas están desagregadas de la siguiente manera: US$ 25 mil millones corresponden al dinero y activos que nos han sido saqueados, mientras que los otros US$ 169 mil millones representan lo que hemos dejado de producir desde el 2016 hasta el 2019 como consecuencia del ataque contra PDVSA (US$ 64 mil millones) y del ataque al bolívar (US$ 105 mil millones).

Bloqueo/saqueo/piratería.

John Bolton, confesó en enero de 2019: “Congelamos todos los bienes de la empresa estatal Pdvsa en territorio estadounidense [Citgo], bloqueamos US$ 7 mil millones en activos más US$ 11 mil millones en ingresos estimados por exportaciones durante el próximo año”.

De acuerdo con el Ministerio de Relaciones Exteriores, el gobierno de EEUU y sus aliados nos han saqueado US$ 25 mil millones. Ellos lo disfrazan como “sanciones”, otros, elegantemente las llaman medidas coercitivas unilaterales, pero no es otra cosa sino un descarado robo y un acto de piratería. Aproximadamente US$ 5.400 millones se encuentran retenidos en 50 bancos incluyendo las 31 toneladas de oro que nos tiene retenidas el Banco de Inglaterra. Están incluidos también los US$ 18 mil millones en activos y dividendos de la empresa Citgo.

No solo nos robaron sino que además, en enero de 2019 el Departamento de Estado estadounidense anunció que le dio a Guaidó el control de bienes, activos y propiedades del gobierno venezolano en cuentas bancarias en EEUU, o sea, Guaidó ha sido el responsable de la administración de esos recursos. Nos gustaría saber cuánto de esos dólares ha destinado proteger a la población venezolana en tiempos de cuarentena. Lo que sí tenemos claro es que US$ 200 millones los destinó para cerrar un contrato con SilverCorp cuyo objetivo era contratar mercenarios para asesinar a venezolanos.

En cuanto al oro retenido debemos decir que el Banco de Inglaterra está obligado a devolverlo a su dueño inmediatamente éste se lo solicite. Ahora resulta que, según los ingleses, el dueño del oro es Guaidó quien dicen es el “presidente interino” de Venezuela. Es tan burdo este robo que quién en su sano juicio cree semejante barbaridad. El mundo entero sabe que no es Guaidó quien se sienta en la Asamblea General, ni en el Consejo de DDHH, ni en el Consejo de Seguridad de la ONU, ni en las reuniones de la Opep. Obviamente tampoco se sienta en Miraflores y mucho menos da órdenes a la Fanb.

¿Acaso es Guaidó quien está haciendo frente al covid-19 en Venezuela y coordinando con la Organización Mundial de la Salud los protocolos y recepción de la ayuda sanitaria? Cosas veredes, amigo Sancho.

Ataque a Pdvsa

William Brownfield, ex embajador de EEUU en Venezuela confesó: “Si vamos a sancionar a Pdvsa, ello tendrá un impacto en el pueblo entero, en el ciudadano común y corriente. El contra argumento es que el pueblo sufre tanto por la falta de alimentación, seguridad, medicinas, salud pública, que en este momento quizás la mayor resolución sería acelerar el colapso aunque ello produzca un periodo de sufrimiento de meses o quizás años”.

No es casual el ataque a Pdvsa, por el contrario es una acción premeditada y certera. Cualquier afectación a la industria petrolera tiene repercusiones no solo en la propia empresa, sino principalmente en la economía nacional y con ella en el pueblo venezolano.

La industria petrolera genera el 95% de las divisas que ingresan a Venezuela por concepto de exportaciones. La disminución de dichas exportaciones, ya sea por la caída de los niveles de producción petrolera o por disminución del precio del hidrocarburo afecta el ingreso de divisas y con ello las importaciones de insumos, repuestos, maquinarias para la producción nacional. Pdvsa es el catalizador de la producción interna.

El precio del petróleo, por primera vez en la historia cayó durante 4 años consecutivos, la caída fue de 65%. Por otra parte, el bloqueo comercial y financiero contra Pdvsa, la dificultad e imposibilidad de traer repuestos e insumos y las trabas financieras, entre otras razones, han afectado la producción petrolera, la cual ha disminuido 64% pasando de 2,8 millones de barriles diarios en 2013 a 1 millón en 2019, lo que se ha traducido en una caída de 78% de las exportaciones petroleras (pasaron de US$ 85 mil millones anuales en 2013 a US$ 19 mil millones en 2019).

Entre el año 2016 y 2019 dejamos de producir US$ 64 mil millones a nivel nacional como consecuencia de la disminución de las exportaciones petroleras.

Ataque al bolívar

Richard Black, senador del partido republicano de EEUU confesó refiriéndose a Venezuela: “Hemos desmonetizado su moneda y, a través del sistema bancario internacional, hicimos que la moneda venezolana careciera de valor y luego vamos y decimos: ‘Miren lo malo que es este Gobierno, su moneda no vale nada’. Bueno, no fueron ellos, fuimos nosotros quienes hicimos inútil su moneda”. (Sputnik, 09-12-2019).

El ataque al bolívar, principal arma de la guerra económica, no solo induce la hiperinflación y con ella la pérdida del poder adquisitivo de la clase obrera, también contrae la producción nacional. En la medida en que la clase asalariada ve deteriorada su capacidad de compra consecuencia de la veloz y desproporcionada subida de los precios, ésta disminuye las cantidades demandadas de bienes y quien vende disminuye su producción.

Desde el 2013 el imperialismo ha inducido criminalmente la depreciación del bolívar en 241.657 millones por ciento, lo que ha derivado en un aumento de precios de 11.500 millones por ciento desde ese año y hasta la fecha.

Entre 2016 y 2019 dejamos de producir a nivel nacional US$ 105 mil millones como consecuencia del ataque al bolívar.

Que cada quien saque sus conclusiones de lo que estas pérdidas económicas por US$ 194 mil millones representan en angustia, indignación, calidad de vida y vidas de venezolanos. Que saque también las conclusiones del incalculable nivel de conciencia y por tanto de resistencia del pueblo venezolano que, siempre con la moral en alto, ha enfrentado a los enemigos de la Patria con la mejor de las estrategias: la unión cívico militar.

Fuente: ÚLTIMAS NOTICIAS

TRUMP ENSAYA LA INVASIÓN A VENEZUELA. ATILIO A. BORÓN

EL HIJO DE BADUEL. INTENTO DE INVASIÓN VENEZUELA
Numerosos mercenarios fueron abatidos o capturados apenas desembarcaron en las costas venezolanas

ATILIO A. BORÓN

 La frustrada incursión de un grupo de mercenarios pretendiendo desembarcar en las costas de Macuto, estado de La Guaira, es la enésima prueba de que Estados Unidos, es un “estado canalla”; es decir, un país que viola sistemáticamente la legalidad internacional y al hacerlo pone en peligro la paz mundial. La tentativa de la madrugada del pasado domingo confirma que la Casa Blanca persiste en su criminal actitud de mantener el bloqueo e intentar por cualquier medio derrocar a los gobiernos de Cuba, Venezuela y Nicaragua. E insiste en esta actitud en medio del desastre que la pandemia está produciendo en su país (69.000 muertos y más de 30 millones de desempleados). Imperturbable ante el caos, Trump tiene tiempo para ordenar que una banda de mercenarios ponga en marcha su criminal “licitación para una invasión tercerizada” tal como fuera formalmente anunciada por el bandolero neoyorquino.[1] El objetivo de este primer ataque fue testear la capacidad de respuesta de la FANB (Fuerza  Armada Nacional Bolivariana), su cohesión frente a los invasores y su eventual vulnerabilidad ante la tentación que despierta entre malhechores de todo tipo la millonaria recompensa ofrecida por Washington. A no confundirse: lo ocurrido en Macuto no es un incidente aislado sino un engranaje de un plan meticulosamente concebido y cuyo desenlace final, en la afiebrada alucinación de quienes lo pergeñaron, es el secuestro o el asesinato del presidente Nicolás Maduro y la concreción del tan ansiado como elusivo “cambio de régimen.” De hecho, al día siguiente del primer incidente en Macuto un nuevo colectivo mercenario fue interceptado y sometido por las milicias populares en Chuao, en la región costera del Estado Aragua.[2]

Es indudable que la escala de esta operación fue incomparablemente menor que la que lanzara un grupo de cubanos contrarrevolucionarios en el desembarco de Playa Girón, el 15 de abril de 1961. En aquella ocasión se movilizaron unos 1400 hombres, más de una docena de aviones de transporte y bombarderos, numerosos barcos, tanques y una impresionante armamento. La fulminante respuesta de las Fuerzas Armadas Revolucionarias cubanas impidió que los invasores lograran su primer objetivo estratégico, preámbulo de otros más ambiciosos: crear una “zona liberada” en donde se instalase un gobierno provisional que obtendría el inmediato reconocimiento de la Casa Blanca y de la OEA y que permitiría que los medios de comunicación y los políticos serviles y sirvientes del imperio presionar a otros gobiernos para que reconozcan el nuevo gobierno cubano y lanzar una campaña mundial para que la “comunidad internacional” avale esta maniobra.

Lo de Macuto tuvo otra dimensión, pero no se debería caer en el error de creer que ese era todo el plan. De hecho, la nueva incursión por Chuao prueba lo que venimos diciendo. Ambos operativos son  “globos de ensayo” para medir la rapidez y contundencia de la respuesta del chavismo y, también, operaciones de distracción para facilitar el eventual ingreso de contingentes de mercenarios –“contratistas militares privados”, según las leyes de Estados Unidos, como Academi (ex Blackwater) y Triple Canopy que cuentan con miles de efectivos- regularmente contratados por la CIA y el Departamento de Estado para realizar lo que eufemísticamente se llaman “operaciones especiales.” Por ejemplo, organizar micro-operaciones en el dilatado litoral atlántico-caribeño de Venezuela o por la extensa frontera colombo-venezolana (2.219 kilómetros) que ofrece muchas rutas alternativas de ingreso ilegal y de difícil detección. Por supuesto que el narcogobierno de Iván Duque en Colombia hará absolutamente cualquier cosa que le sea solicitada por Trump, pues es consciente que si desobedeciera la orden tanto él como su jefe político, Álvaro Uribe Vélez, podrían terminar sus días en una cárcel de máxima seguridad como el ex presidente panameño Manuel  Antonio Noriega. Por otra parte, no puede olvidarse el hecho de que la IVª Flota de Estados Unidos lleva semanas patrullando el Mar Caribe con el pretexto de desarticular las redes del narcotráfico cuando los informes de la DEA señalan que el 93 % de la cocaína que ingresa a ese país lo hace desde Colombia y vía el Océano Pacífico. Ese vasto despliegue naval fue diseñado para otorgar apoyo logístico, y eventualmente de tropas y equipos, a las operaciones desbaratadas en las últimas horas. La situación, por lo tanto, es de extrema gravedad y la subestimación de la prensa es la mejor prueba de que se quiere minimizar el peligro para que el gobierno bolivariano baje su guardia y piense que lo peor  ya pasó. Tal actitud subestima grandemente al liderazgo de Nicolás Maduro y el patriotismo de venezolanas y venezolanos que, de producirse el ataque, propinarán una tremenda derrota a los invasores. Sería bueno que alguien le cuente al ignorante de Trump qué fue lo que le ocurrió a Estados Unidos en Playa Girón y en Vietnam.

Los sicarios mediáticos del imperio dicen que las agresiones a Venezuela cuentan con el beneplácito, o al menos la aquiescencia,  de la “comunidad internacional”. Pero ocurre que esa tal comunidad no existe y es una engañosa entelequia. Así la describió un experto estadounidense, Samuel P. Huntington, conservador pero poco amigo de las “posverdades” y ardides propagandísticos de la derecha. Escribió que “los líderes estadounidenses constantemente dicen que hablan en nombre de ‘la comunidad internacional.’ ¿Pero a quiénes tienen en mente? A China, Rusia, India, Paquistán, Irán, el mundo árabe, América Latina, Francia? ¿Será que algunos de esos países o regiones perciben a Estados Unidos como el vocero de una comunidad de la cual son partes integrantes? La comunidad en cuyo nombre habla Estados Unidos incluye, como mucho, a sus primos anglo-sajones (Reino Unido, Canadá, Australia, Nueva Zelanda)… a Alemania y algunas pequeñas democracias europeas … a Israel en cuestiones relacionadas con Oriente Medio y a Japón. Son estados importantes, pero están muy lejos de ser la “comunidad internacional global”.[3]

Pese a ello Trump y sus secuaces de la Fundación Libertad siguen diciendo, por ejemplo, que a Juan Guaidó o el bloqueo a Cuba y Venezuela son apoyados por “la comunidad internacional”. O acusando de “populistas”, “autoritarios” o violatorios de la separación de poderes a los gobiernos latinoamericanos que priorizan la salud de sus poblaciones en lugar de garantizar el libérrimo funcionamiento de los mercados, algo que para Mario Vargas Llosa y su tropa de impresentables políticos comenzando por Álvaro Uribe Vélez, José María Aznar y Mauricio Macri refleja las aspiraciones de la “comunidad internacional.” Mienten a sabiendas y deberían recordar, antes de que tengan un abrupto despertar, la sabia sentencia de Abraham Lincoln cuando dijo que: “Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo.”

Ante esta ofensiva de Washington lo primero que se impone es la necesidad de cerrar filas en defensa del gobierno bolivariano. La injerencia de Estados Unidos y su peón colombiano los asuntos internos de Venezuela es absolutamente inadmisible y debe ser condenada de modo rotundo. Este es un imperativo categórico, de raíz kantiana, imprescindible para evitar que el sistema internacional desate una espiral incontenible de caos, violencia y muertes. Segundo, será también inaceptable cualquier actitud ecléctica o que pretenda apelar a una imaginaria neutralidad, y menos en tiempos de una pandemia universal. Y si algunos gobernantes extravían el rumbo sea porque ceden a la coerción de la Casa Blanca o debido a sus propias debilidades ideológicas deberán saber que la repulsa popular ante esa conducta más pronto que tarde podría causar el derrumbe de sus gobiernos. Tercero y último: potenciar los dispositivos de coordinación a través de la Internet que nos hemos visto forzados a utilizar debido a la cuarentena para formar un gran movimiento de opinión continental repudiando la ofensiva norteamericana en contra del gobierno bolivariano y, por supuesto, de Cuba, Nicaragua e Irán. Y, agregaríamos, en contra de las políticas de sanciones económicas a Rusia y China y la “extraterritorialidad” de las leyes de Estados Unidos que exacerban las ya de por sí peligrosas tensiones del sistema internacional. Hemos aprendido que aún cuando no podamos reunirnos físicamente podemos hacerlo virtualmente, e impulsar iniciativas de autodefensa que impidan que el capital utilice los estragos de la pandemia para reconstruir, en clave aún más autoritaria, su dominación sobre los pueblos. Este “asociativismo digital” puede y debe convertirse en un significativo aporte para facilitar la coordinación internacional de las luchas antiimperialistas e idóneo instrumento para combatir las mentiras y manipulaciones mediáticas con las que se nos quiere subyugar.

 NOTAS

[1] Cf. María Fernanda Barreto, en Correo del Alba, 26 de Marzo de 2020, accesible en:     https://correodelalba.org/2020/03/26/trump-abre-la-licitacion-para-la-invasion-militar-a-venezuela-en-medio-de-la-pandemia/   La cifra de 55 millones de dólares resulta de sumar los 15 millones ofrecidos por la captura (o el asesinato) de Nicolás Maduro a los que se agregan los 10 millones por Diosdado Cabello y Tareck El Aissami y, además, por los traidores Hugo Carvajal y Clíver Alcalá que seguramente querrán capturarlos vivos. Cf. los datos en el periódico colombiano El Tiempohttps://www.eltiempo.com/unidad-investigativa/quienes-estan-con-maduro-en-el-cartel-de-recompensas-de-ee-uu-477386

[2] https://twitter.com/oriolsabata/status/1257378597439967239

[3] Cf. “The lonely superpower”, en Foreign Affairs,  Marzo-Abril 1999, Vol. 78, Número 2

Fuente: BLOG DE ATILIO BORÓN

ATAQUE EXPONENCIALMENTE CRIMINAL. PASQUALINA CURCIO CURCIO

BOLIVARES 1

PASQUALINA CURCIO CURCIO

PASQUALINA 3Nuevamente el gobierno de EEUU ataca al pueblo venezolano. No es que lo hayan dejado de hacer en algún momento, realmente llevan 20 años en ese plan, sin embargo y a pesar de la pandemia que azota a la humanidad, uno esperaría por lo menos una tregua en esta guerra no convencional que el imperialismo declaró al pueblo venezolano por el solo hecho de que decidimos ser un pueblo libre y soberano. Pero no, por el contrario, arremeten y en escalada.

En plena pandemia intensificaron el bloqueo comercial y financiero, aterrorizan a quienes estén dispuestos a vendernos alimentos y medicamentos incluyendo a las navieras; nos tienen retenidos alrededor de 5 mil millones de dólares en sus bancos, los cuales, en esta emergencia sanitaria nos permitirían abastecer de alimentos a todo el pueblo venezolano durante un par de años. Por si fuera poco, embistieron con la denuncia infundada de que somos un narco Estado para justificar así la eventual invasión a territorio venezolano, lo que, entre paréntesis, resultó una gran torpeza, porque ni ellos mismos se lo creyeron, no obstante para completar el show enviaron buques al Mar Caribe a incautar la droga colombiana que nunca pasa por Venezuela sino que toma otra ruta para llegar a EEUU: la del Océano Pacífico.

Es el caso que, dada la crisis económica y humanitaria que en estos momentos atraviesa EEUU, estas amenazas de invasión no son más que fanfarronadas. EEUU no tiene en estos momentos ni la capacidad económica, ni logística para iniciar una invasión, a lo que debemos sumar que la humanidad entera que batalla contra el Covid-19 vería con muy malos ojos cualquier intento de agresión (aunque no es esto lo que más preocupa a la Casa Blanca).

Además de una deuda externa impagable de 24 billones de dólares, EEUU se enfrenta a una recesión económica consecuencia de la pandemia y a una crisis sanitaria con más de 700 mil personas contagiadas que han obligado a la Reserva Federal a imprimir 2.2 billones de dólares para salvar la Bolsa de Valores y otorgar bonos a la población estadounidense, que en un 40% se encuentra en situación de pobreza y sin acceso a los servicios de salud.

Es tal la crisis que atraviesa el país del norte que ha recurrido a la piratería y al pillaje para hacerse de mascarillas y respiradores. También nos acaba de robar nuestro dinero colocado en el City Bank girando la instrucción de que fuese transferido a la Reserva Federal y ni siquiera ha podido cumplir con sus compromisos de pago a la OMS.

Sumemos a esta crítica situación el miedo que invade a los marines estadounidenses de verse abandonados en altamar si estuviesen infectados por el covid-19.

En todo caso no hay que bajar la guardia ante tan impredecible enemigo, y en este sentido, nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana, incluyendo los 4.156.567 de milicianos, están conscientes de ello.

Ataque exponencial contra el bolívar

En este escenario de limitaciones económicas y logísticas, escalar el ataque al bolívar y manipular su precio para inducir la hiperinflación resulta una opción para EEUU que, sin mayor requerimiento económico, ni movilización de tropas, busca desestabilizar económica y políticamente a Venezuela desde dentro. Con solo apretar un botón, en menos de un mes atacaron y “depreciaron” 74% el bolívar: pasó de 75.000 BsS/US$ a 138.000 BSS/US$.

Atacar la moneda e inducir la hiperinflación son actos criminales, pero accionar esta arma en una situación de cuarentena colectiva es exponencialmente genocida. Como el resto de la humanidad, en Venezuela estamos combatiendo a ese minúsculo enemigo invisible, disciplinadamente nos hemos quedado en casa, lo que ha implicado que las industrias, los comercios, las escuelas, han cerrado sus puertas, han dejado de producir. En estas circunstancias los trabajadores del sector privado que dependen de su salario para vivir, y sobre todo los que forman parte del sector informal de la economía se encuentran en una situación de vulnerabilidad. Si a esta situación le sumamos el hecho de incrementos desproporcionados de los precios de los bienes esenciales inducidos por el ataque al bolívar, la capacidad de adquirirlos se reduce. Seguir leyendo ATAQUE EXPONENCIALMENTE CRIMINAL. PASQUALINA CURCIO CURCIO

SIETE AÑOS SIN CHÁVEZ. ATILIO A. BORÓN

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ATILIO A. BORÓN

ATILIO 3Se cumplen hoy siete años de la desaparición del Comandante Eterno, de una de las grandes figuras de la historia contemporánea de América Latina y el Caribe. Puesto a escribir unas líneas para una breve recordación de un personaje inolvidable caí en la cuenta que siete es un número muy especial. En todas las religiones se le asigna un valor singular: el catolicismo, el judaísmo, el hinduismo e inclusive en la Grecia clásica el siete tenía un significado especial. Para los primeros, porque  siete son los dones del espíritu santo, los pecados capitales, los sacramentos y los días que tardó Dios en crear el mundo. Para la Kabalah, la interpretación mística de la Torá de los judíos el candelabro sagrado debe tener siete brazos, tantas como columnas tenía el templo de Salomón. En el hinduismo siete  son los chakras del ser y las ciudades sagradas de la India. En la Grecia Clásica se hablaba de los 7 sabios, se deleitaban escuchando las siete notas musicales  o contemplando los siete colores del arco iris, mientras sus astrónomos observaban la evolución de las siete fases tiene la luna y tomaban nota de los siete días de la semana.

Esta breve digresión se originó en una lectura perdida en el tiempo de una frase que leí y que en su momento me impresionó vivamente: el siete representaba el puente entre la deidad y los mortales. Y se me ocurrió pensar que justamente el querido Hugo estaría, tal vez hoy, vaya una a saber dónde, cruzando ese puente que lo convirtió en una deidad. Esto es, en un recuerdo, una presencia sorprendentemente cercana, una vivencia, que tiene la capacidad de influir sobre las acciones de quienes aún hoy permanecemos en el mundo de los vivos. Dante Alighieri y Jorge L. Borges se refirieron a menudo a ese número como algo especialísimo. Y Chávez también lo era, de ahí esta curiosa asociación. Reunía aquella condición que, una vez ido de este mundo, lo convertiría en un “recuerdo que mueve a mujeres y hombres”, que los influye, los llama a actuar, a no resignarse ante los crueles desafíos del imperio. Por eso hoy,  a exactos siete años de su siembra, lo necesitamos más que nunca. Esta Latinoamérica lacerada y desgarrada por la agresión del dictador mundial que ocupa la Casa Blanca -erigido en policía, fiscal, juez, jurado y verdugo del resto del mundo-  necesita más que nunca de la entrañable presencia del Comandante, de su saludable influjo. De aquel que en Naciones Unidos dijo “aquí huele a azufre” luego que George W. Bush dejara el podio. Lo necesitamos para que nos guíe con su ejemplo y su inmenso legado, con esa antorcha de la libertad y de la autodeterminación nacional que empuñó tan alto y con tanto brío. Chávez fue, como lo dije tantas veces, el enorme mariscal de campo que Fidel, el genial estratega cubano, necesitaba para propinarle al imperio su derrota más resonante en los ya lejanos días del 2005 en Mar del Plata. Su siembra lejos de borrarlo de la escena política agigantó su presencia y su gravitación en las luchas de nuestros pueblos, comenzando por la heroica resistencia de la entrañable Venezuela ante la guerra que le hace Estados Unidos. Por uno de esos misterios que la historia universal reserva sólo para los grandes, su muerte lo convirtió en un personaje inmortal. Tenía razón Fidel cuando, al enterarse de su muerte dijo: “Ni siquiera él mismo sospechaba cuán grande era.”

ADIÓS DE LOS MARISCALES. EARLE HERRERA

A military member uses his phone near the Generalisimo Francisco de Miranda Airbase in Caracas

 

EARLE HERRERA

EARLE 2

Tres mariscales de campo (o de puente) regresaron sin gloria de Tienditas, frontera caliente de Venezuela y Colombia. Ese 23 de febrero sería la batalla final y, mediante la entrada -sí o sí- de la “ayuda humanitaria”, la liberación definitiva del país. Los presidentes de Paraguay, Chile y Colombia estuvieron allí, pero hubieron de regresar sin combatir, que es lo peor que le puede pasar a un mariscal de campo, trocha o rastrojos, que también los hay.

Desde entonces, Piñera (Chile) y Abdo (Paraguay) se hundieron  en el silencio de su vergonzoso fiasco, mientras a Duque (Colombia) se le desató una verborrea contra Venezuela para ocultar la epopeya de su ridículo bélico. El otro mariscal de campo, Macri (Argentina), se felicitó por no haber estado presente, pero por comprometer su honor en el  derrocamiento de Maduro, el fracaso le develó que el derrocado sin disparar un tiro sería él. La Casa Rosada lo desbordó.
Los ejércitos de estos mariscales estuvieron monitoreados por el halcón John Bolton, quien había informado a Trump que el autoproclamado le prometió la mitad de la FANB para el glorioso día del sí o sí. Todo terminó en nada nada. Bolton rodaría meses después por engañar a su comandante, pero antes respaldó el golpe definitivo del 30 de abril. Nunca se había visto a un veterano de guerra del US Army apoyando un golpe perpetrado desde un distribuidor, con guacales de plátanos verdes apostados estratégicamente, con un objetivo misterioso que todavía intriga a la Nasa y al Pentágono.
Los mariscales de los guacales, debelada la insurrección, huyeron hacia las embajadas más cercanas, en vehículos previamente ubicados por si acaso una vaina, como en efecto ocurrió. Yo aprendí a escribir crónicas de guerra leyendo a Ernest Hemingway, cuando  este genial novelista era corresponsal en la guerra civil española. El me enseñó que la bala más peligrosa es la que no se oye. Pero nunca me reveló la utilidad de los plátanos en algo tan serio como tumbar gobiernos constitucionales.
El humillado adiós de todos aquellos mariscales de puentes, trochas y rastrojos, me recordó la sentencia de mi abuelo: “El plátano alcanza su mayor dignidad en el pabellón con baranda”. De haber tenido ellos un antepasado tan sabio, nunca hubieran confundido la guerra con el fogón.
PLÁTANOS GUAIDÓ 3

EL VERDADERO ‘DESTINO MANIFIESTO’ DE EE.UU., HA SIDO LA DERROTA EN SUS AGRESIONES CONTRA LOS PUEBLOS DEL MUNDO

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La hermandad entre cubanos y venezolanos tiene fundamentos históricos: Martí reconoció en Bolívar magisterio y ejemplo, fue su hijo; Fidel dedicó a ambos reflexiones imperecederas y llegó a ser, en la práctica, su continuador más preclaro y leal en nuestras tierras de América, y tampoco vaciló en reconocer en ellos el origen de su conducta revolucionaria y la influencia determinante de sus legados; Chávez, en otra circunstancia histórica, renovó la dimensión bolivariana, martiana y fidelista de la Revolución latinoamericana y coronó con luz propia ese hilo histórico de fidelidad e interrumpida grandeza. Él, que es como la vida misma, simboliza la eternidad de nuestras ideas.

La solidaridad de los cubanos con Venezuela, su pueblo y su gobierno bolivariano encabezado por el presidente Maduro, es incondicional y será imperecedera.

La vocación de paz del pueblo de Venezuela, la cohesión de sus fuerzas revolucionarias y su firmeza inteligente ante el bloqueo y el acoso del gobierno de Estados Unidos, terminarán pulverizando las obcecadas posiciones que representan Donald Trump y su círculo de poder. Al hablar de ellos, hablamos del infierno.

El verdadero “destino manifiesto” de Estados Unidos ha sido la derrota en todas las agresiones que ha iniciado contra los pueblos del mundo. Lo prueba la Historia. Y ya lo dicen los venezolanos: “El que se meta con Venezuela, se seca”.

NO MÁS TRUMP, NO MÁS GENOCIDIOS DISFRAZADOS DE BLOQUEOS!

#PorLaPazNoMasTrump

Omar González

FIDEL Y CHÁVEZ 3

AYER Y HOY: RESISTENCIA Y LIBERTAD. EDMUNDO ARAY

edmundo 1

Hay seres —como Edmundo Aray (1936)– que la muerte no podrá arrebatarnos jamás de la memoria. Perviven en nosotros de la manera más sencilla, que suele ser la más honda e indeleble: como una sonrisa o una palabra que se eleva y, apasionada (siempre apasionada en su caso), silencia al más enardecido de los auditorios. Como si toda la razón y la bondad del mundo hablaran en su voz. Como si un duende paseara por la casa y cada una de sus ocurrencias comportara un desafío. Fiel como el más fiel, cercano siempre, tanto que ya Edmundito es cubano.
Así fue, así lo veo y es para mí este hermano escritor y cineasta venezolano, de quien me dijeron hace unos días, así de golpe, que ahora estaba muerto. Como si fuera posible matar lo que él hacía, la vida misma. 
Edmundo y yo solíamos intercambiar textos y mensajes sobre los más diversos temas, incluidos el cine, la poesía y, por supuesto, la salud y la muerte, a quien jamás llegamos a tomar en serio. Compartimos amigos, dolencias, congojas y un planeta de sueños que él insistía en llamar “Esta alegría”. 
En un signo de confianza y humildad, Edmundito tenía por costumbre pedir opiniones a algunos de sus amigos sobre los textos que llevaba en proceso de escritura. Fue así que a la altura de febrero y marzo de este año, intercambiamos pareceres acerca de su enjundioso ensayo “Ayer y hoy: resistencia y libertad”, el cual probablemente permanezca inédito, al menos en la versión que aquí se ofrece.  Y sobre el Llamamiento que le sirve de colofón, cuya fecha al pie el autor fijara en “febrero del 2021” para burlar el tiempo.
Pero aquel diálogo, como siempre sucede cuando la Muerte asecha y nos acecha, quedó pospuesto por razones mundanas y algún que otro agobio inevitable. Ambos lo vamos a lamentar todo el futuro, entre otros motivos porque estábamos hablando también de poesía. Y Edmundo era un torrente que pensaba en versos, o mejor: el verso torrencial con que pensaba el mundo.
A pesar de que todavía me debe la versión definitiva de su ensayo, aquí les va la que recibí de él la penúltima vez, porque la última, como ya dije, no me ha llegado aún. Quien sabe si –venezolano al fin–, toda esta angustia sea obra de la impuntualidad. También les dejo su mensaje de entonces.
A ver si vuelves, poeta; hoy hay reunión en la Fundación y en la Escuela la mesa está servida. No estaré yo pero estarán los otros.

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Querido Hermano:
Te imagino en plena defensa, claro, ante la arremetida del tunante de Washington y su pandilla. En la misma estamos nosotros, como has observado, con el alma en vilo.
Te anexo el texto que revisara en estos días, diagramado de otra manera para enfatizar aún más, y con algunos ajustes.
Un fuerte abrazo.
Edmundo.

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EDMUNDO ARAY

EDMUNDITO 1Vivimos tiempos nuevos, dijimos al despuntar el siglo XXI. (Siempre vivimos tiempos nuevos). Hay cambios en América Latina. Cambios serios, perturbadores del camino emprendido en busca de un futuro digno para nuestros pueblos. El ejercicio socialdemócrata progresista ha sido gravemente golpeado por los triunfos de la derecha reaccionaria en Paraguay, Ecuador, Argentina, Colombia, Brasil. Ni qué decir de las acciones de contenido fascista del grupo de Lima y de los gobernantes pantalleros de la Unión Europea sometidos a la orientación de Washington. La derecha reaccionaria no ceja en sus esfuerzos anti-nacionales por abortar, estimulada por el Imperio, el proceso democrático, ampliamente participativo de Venezuela y las notables y ejemplares conquistas de las clases populares a lo largo del proceso revolucionario iniciado por Hugo Chávez, así como a las contribuciones a la unidad latinoamericana a través del Alba, Celac,  Unasur, Caricom, Petrocaribe.

¿Y el cine? ¿Y los cineastas? ¿Mantenemos los cimientos hacedores de estos años? ¿Somos meros observadores de los acontecimientos? ¿Enajenamos el oficio creador por el oficio de vivir? ¿Somos ciudadanos al margen de las coyunturas de la sociedad? ¿El cine documental testimonia de manera consecuente cuanto acontece en nuestros días de asedio imperial y desafueros fascistas? ¿Acaso los cineastas latinoamericanos no han sido dentro del movimiento cultural del continente y del Caribe, abanderados del proyecto bolivariano-martiano: la Patria es América.

Son interrogantes que permanentemente nos formulamos en el seno de nuestras agrupaciones, en los más diversos encuentros, en la confrontación de las películas con el público, en las aulas de formación, incluyendo las debidas revisiones curriculares, en los foros organizativos, en los organismos de fomento cinematográfico erigidos por los propios cineastas.  Al día de ayer el balance es positivo, no solo por el desarrollo de la producción, sino también por la calidad, la cual se expresa en el abordaje de nuevos temas, en el fortalecimiento argumental y dramatúrgico y en las ambiciosas propuestas estéticas. También es cierto que el espectro pudiera oscurecerse si el fervor popular es avasallado por las ambiciones del capital transnacional, dígase el neo imperialismo rapaz.

Necesario es irrumpir de nuevo, invocar la unidad de acción de los cineastas, defender sus atributos y valores, mantener su inquebrantable fidelidad a la irrevocable aventura del espíritu. Cuando la imagen es combustión ilumina las esencias más profundas de la libertad creadora. Nunca pongamos a media asta la bandera de la imaginación.

Recordemos las exigencias de Glauber Rocha: Para el cineasta su estética es una ética, es una política. ¿Cómo puede –se preguntó– forjar una organización del caos en que vive el mundo capitalista, negando la dialéctica y sistematizando su proceso creador con los mismos elementos formativos de los lugares comunes y mentirosos y entorpecedores? “El cine es un cuerpo vivo, objeto y perspectiva. El cine no es un instrumento, el cine es una ontología”. 

Es de hervores la memoria. ¡Cuántas contiendas en el curso! Se nos fueron unos, nos llevaron a otros con saña mortal, y una y otra vez abrimos y nos cerraron puertas. Pero con enconado fervor se hicieron películas, se discutieron entre compañeros, nos las pusieron entre rejas, pero también florecieron en paredes y pantallas del continente hasta alzarse altivas en los grandes festivales del mundo.

Las relaciones de dependencia y el poder que las mantiene, si bien avasalla, domina y extiende su régimen de agravios, no sepulta los viejos antagonismos, por el contrario, los recrudece, al tiempo que origina nuevas contradicciones No escapa a la lucidez de los cineastas la observación certera de este estadio del desarrollo del capital. Ni tampoco que el neo imperialismo rapaz socave su propio “orden” alimentado por una voracidad que ha conducido a una nueva relación de dependencia: la dependencia financiera, fuente de una crisis sin salida, no sólo porque opone al capital internacional contra los pueblos nacionales, como fuerza opresora, anárquica, incontrolable, sino también porque transparenta sus turbulencias: crisis espiritual, política, ideológica y moral.

La voracidad del capital financiero conduce a una crisis estructural crónica, que afecta directamente a la humanidad toda. Las aberraciones del sector financiero se traducen en una estafa a escala planetaria. Desaparecieron los parámetros. La Casa Blanca es una oscura casa protectora y benefactora de capitalistas delincuentes, de banqueros forajidos. El sistema es un gigantesco basurero. Seguir leyendo AYER Y HOY: RESISTENCIA Y LIBERTAD. EDMUNDO ARAY

¿ES CREÍBLE EL INFORME BACHELET SOBRE VENEZUELA? MARCOS ROITMAN ROSENMANN

BACHELET 4

MARCOS ROITMAN ROSENMANN

MARCOS ROITMAN 4Pensar que la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, Michelle Bachelet, presentaría un informe sobre Venezuela positivo hacia el gobierno constitucional del presidente Nicolás Maduro sería ingenuo. Creer que su elaboración estaría exenta de prejuicios, temerario. La manipulación, entraba en los cálculos. Así, tenemos un resultado a medida. Para la Alta Comisionada los hechos constatan la violación de los derechos humanos. Hay escasez de productos básicos, un aumento de la violencia, detenciones de políticos de oposición, y un sin fin de problemas que afectan la convivencia de los venezolanos. Faltan medicinas, los alimentos escasean y la corrupción está a la orden del día. Proliferan las manifestaciones, los cortes de luz, las huelgas. Resultado: crisis humanitaria. Culpable del deterioro de los derechos humanos: el gobierno.

Max Weber, sociólogo nada proclive a tendencias izquierdistas, socialistas o marxistas, cuando se encontraba con afirmaciones tan rotundas, dudaba. A tanta contundencia respondía: si bien todo hecho es una realidad particularmente evidente, no toda realidad particularmente evidente es explicación causal de los hechos. Si una persona tiene cáncer, el cáncer no explica cuáles han sido las causas de su emergencia. Si obviamos sus orígenes no adelantamos nada.

Todos los hechos sociales tienen una direccionalidad y apuntan una matriz institucional. Es decir, responden a una construcción política, son expresión de un campo de fuerza, sujetos y voluntades, relaciones sociales, nuevamente Weber, de lucha de clases e intereses antagónicos. Hablar de los derechos humanos al margen de lo político, es un sin sentido. Es tanto como afirmar que saber leer y escribir son hechos naturales y respirar una conquista social. Sin embargo, eso parece estar en la base del argumentario de la alta Comisionada cuando medita sobre el espíritu de su informe: Un sacerdote católico me dijo en Caracas: no se trata de política, sino del sufrimiento de la gente. Este informe tampoco trata de política, geopolítica, relaciones internacionales o cualquier otra cosa que no sea los derechos humanos a los que todo venezolano tiene derecho. (sic) Su papel de árbitro se difumina. Al decir de Simmel, el mediador, si este fuese el caso, debe articular propuestas, abrir espacios políticos, apoyar soluciones negociadas y facilitar consensos. No puede favorecer a una de las partes. Si lo hace, rompe su papel mediador y actúa con intenciones mezquinas y perversas.

Veamos un ejemplo. El informe señala la realización de 558 entrevistas. Debemos presuponer que Bachelet pudo reunirse sin ningún tipo de cortapisa con todas las organizaciones de la sociedad civil y sus representantes políticos en su visita al país. De hecho se fotografió con el autoproclamado presidente Juan Guaidó y también con el presidente constitucional y legítimo Nicolás Maduro. Pero vaya fiasco. De las 558 entrevistas a las que alude el informe, 460 se realizaron en el exterior. Los países elegidos: España, Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Brasil, México y Perú. Es decir, 82 por ciento de los encuestados no vivía en territorio venezolano. Dato que fue ocultado en el informe. Igualmente se menciona la terrible persecución ideológica y la censura a los medios de comunicación opositores, el cierre de periódicos, radios, medios de comunicación. Ni una palabra de las 32 nuevas licencias de radio a emisoras privadas. Tampoco se menciona que la televisión por cable, opción mayoritaria entre los venezolanos, está en manos de la empresa privada. Se oculta que la prensa escrita privada, ronda 75 por ciento y que las radios públicas no superan 30 por ciento del conjunto nacional. Por otro lado, la Alta Comisionada desestimó las informaciones obtenida a petición propia sobre la situación de los derechos humanos a ministerios, organismos oficiales e instituciones públicas. Mintió al señalar que sólo existe un centro penitenciario de mujeres, cuando en realidad están funcionando 17 en todo el país. Resulta inexplicable que la Alta Comisionada redactase un cuestionario ad hoc para las autoridades venezolanas recabando datos de las denuncias por violación de los derechos humanos realizadas por los partidos de oposición y las desestimase como información para elaborar su informe. En él no se mencionan las guarimbas, pero si la violencia de las fuerzas de seguridad del Estado. ¡Cómo olvidar que se trata de un informe apolítico, neutral y equilibrado! Y lo más grave: manipula y distorsiona los hechos al no explicar sus causas. Nada del sabotaje, las sanciones, el bloqueo económico y los llamados a las fuerzas armadas a romper el orden constitucional. Esos datos no aplican a la violación de los derechos humanos. Poco creíble un informe donde desaparecen los motivos y no se investigan las causas de la crisis. No se trata de negar los hechos, sino de explicarlos y buscar salidas. Lamentablemente, el informe tiene un objetivo, ser un arma en manos de la oposición y sus aliados internacionales para seguir violando los derechos humanos eso sí, con el aval de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU.

Fuente: LA JORNADA

CONSIGNE LAS PRUEBAS, SEÑORA BACHELET. PASQUALINA CURCIO

PASQUALINA CURCIO

pasqualina-1Se ha convertido en práctica habitual la politización e instrumentalización de los derechos humanos como excusa, por parte de EEUU, para invadir territorios y violentar soberanías. Mientras tanto, el Sistema de Naciones Unidas, con discursos ambiguos, sin fijar posición y exigir el respeto de la norma internacional ha sido complaciente al poderío imperial y a los intereses de los grandes capitales. Se ha prestado a la política de la guerra. De manera vergonzosa e ignominiosa se ha sumado a la mentira y a la manipulación. Ha sido cómplice.

La humanidad sigue esperando las pruebas de las armas de destrucción masiva en Irak, mentira que sirvió para justificar la invasión a ese país por parte de EEUU en 2003 ocasionando la muerte de más de un millón de personas.

Como humanidad también seguimos esperando las pruebas de las afirmaciones realizadas por la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Navy Pally, quien el 25 de febrero de 2011 presentó un informe que abrió las puertas para la invasión militar en Libia con la excusa de una intervención humanitaria.

De manera irresponsable la Alta Comisionada Pally dijo: “Aunque los informes aún son irregulares y difíciles de verificar, una cosa es dolorosamente clara: en el descaro y la continua violación del derecho internacional, la represión en Libia de las manifestaciones pacíficas se está intensificando alarmantemente con los asesinatos masivos, los arrestos arbitrarios, la detención y la tortura de los manifestantes. Según algunas fuentes, miles pueden [sic] haber sido asesinados o heridos (…) Según varios informes, los combatientes extranjeros también cometieron asesinatos que, según informes, continúan siendo llevados al país y equipados con armas pequeñas y ligeras por parte del gobierno para reprimir las protestas.”[1]

Sin pruebas en mano, por el contrario consciente de la no verificación e irregularidad de la información, las palabras de Navy Pally dieron pie a la Resolución A/HRC/RES/S-15/1 de fecha 03 de marzo de 2011, en la que se establece: “El Consejo de Derechos Humanos expresa profunda preocupación por la situación en la Jamahiriya Árabe Libia, y condena enérgicamente las recientes violaciones graves y sistemáticas de los derechos humanos cometidas en ese país, incluidos los ataques armados indiscriminados contra civiles, las ejecuciones extrajudiciales, las detenciones arbitrarias y la detención y tortura de manifestantes pacíficos, que en algunos casos pueden constituir también crímenes de lesa humanidad”[2]

Nos preguntamos: ¿en qué momento verificaron los informes? ¿Efectivamente fueron miles los asesinados y heridos? ¿Cuántos exactamente? ¿Verificaron las ejecuciones extrajudiciales, las detenciones arbitrarias y los casos de torturas? ¿Dónde están las pruebas de tan grave acusación que derivó en una guerra que aún persiste y que tiene hecha pedazos a Libia?

Resolvieron además en el Consejo de Derechos Humanos, violentando la soberanía de Libia: “Enviar, con urgencia, una comisión de investigación internacional independiente, que será nombrada por el Presidente del Consejo, encargado de investigar todas las presuntas violaciones de las normas internacionales de derechos humanos en la Jamahiriya Árabe Libia.”[3]

Las palabras de Pally y la Resolución A/HRC/RES/S-15/1 del Consejo de Derechos Humanos de la ONU dieron paso a la Resolución 1973 del Consejo de Seguridad de la ONU de marzo de 2011 mediante la cual declararon una zona  de exclusión aérea en Libia y con ella la invasión militar por parte de la OTAN. Mientras tanto, a lo interno del país africano, un gobierno paralelo, denominado Consejo Nacional de Transición fue instaurado por parte de los factores políticos opositores al entonces presidente Gadafi.

La Alta Comisionada Michelle Bachelet, al mismo estilo que su antecesora Navy Pally, acaba de presentar el informe sobre la situación de los derechos humanos en Venezuela. Repleto de imprecisiones, de información no verificada, ni verificable, de errores, omisiones y falsedades, el informe en cuestión adolece de la rigurosidad y la seriedad que exige la presentación de este tipo de documentos cuyas implicaciones coloca en riesgo la paz, no solo de Venezuela, sino de la América entera. Seguir leyendo CONSIGNE LAS PRUEBAS, SEÑORA BACHELET. PASQUALINA CURCIO

EL MISIL DE CRISTINA. ÁNGEL GUERRA CABRERA

CRISTINA Y ALBERTO 2

ÁNGEL GUERRA CABRERA

GUERRITAEl sorpresivo anuncio por la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner de su fórmula para las elecciones de octubre irrumpió como un misil en la tranquilidad del sábado bonaerense, hizo cimbrar el espectro noticioso local e irrumpió en el internacional.  No solo despejó la interrogante sobre su candidatura, en parte una obviedad desde el telúrico lanzamiento de su libro Sinceramente nueve días antes, por su magnitud de ventas y onda política expansiva, hecho inédito en la historia editorial argentina. También sorprendió a propios y extraños no solo el colocar a la cabeza del dúo electoral a otra persona y ella de segunda. Sino que haya sido Alberto Fernández. Aunque jefe de gabinete de la presidencia con Néstor Kirchner y luego con Cristina, Fernández abandonó el gobierno de la mandataria en 2008 y posteriormente pasaron diez años sin hablarse, durante los cuales fue muy crítico con la gestión de su antigua jefa.

El anuncio de Cristina, la única gran líder popular de su país,  en un vibrante video que hace historia por varias razones, replanteó todo el tablero a las fuerzas políticas con vista a los comicios de octubre, dejó descolocado al presidente Macri, el más perjudicado por la medida, y puso la iniciativa política en manos de la expresidenta a pesar del teatro judicial montado contra ella por el gobierno y el tóxico monopolio de medios Clarín, aliados a un grupo de jueces conservadores y venales. Uno de los problemas para Macri, para su alquimista electoral Durán Barba y demás asesores es cómo sostener una campaña concebida para polarizar intensamente con Cristina, contra un personaje como Alberto Fernández, que no participó en muchos de los actos del gobierno K más detestados por la derecha y que se caracteriza por su estilo no confrontacional y dialogante. Cómo evitar que sus propios partidarios y, en espacial, sus aliados radicales presionen ahora al jefe del ejecutivo a ceder su candidatura presidencial, que no levanta, a probablemente su íntima, socia y mejor posicionada en las encuestas María Eugenia Vidal.

Toca al nuevo candidato a presidente forjar la alianza con el kirchnerismo del máximo posible de fuerzas peronistas no kirchneristas, labor que él y Cristina venían realizando desde que se reencontraron pero para la que él está mejor preparado. De hecho, no hizo más que conocerse la noticia y varios gobernadores del justicialismo endosaron la fórmula, mientras figuras importantes de la fuerza deponían sus aspiraciones presidenciales y era evidente el acercamiento del aspirante presidencial Sergio Massa, el más descafeinado peronista pero políticamente importante, no solo en una alianza electoral sino en el gobierno, donde al parecer lo quieren Cristina y Alberto .

El mensaje de Cristina es poderoso. Antes que yo, la causa -el pueblo, la patria- la combinación y la estrategia que más favorezcan a los intereses populares. En tiempos nuevos, hacer volar el pensamiento y romper esquemas. Ella ha venido elaborando con sus allegados un diagnóstico de la trágica situación económica, política, social, cultural y moral de la nación, que Macri dejará hecha trizas.  El agujero financiero con el que lidiaría el dúo Fernández es de una entidad mucho más grave que cuando ella y Néstor llegaron a reconstruir y poner en pie las cadenas productivas y la economía destrozadas por dos décadas de neoliberalismo y la crisis de 2001. Por eso Cristina subraya en su mensaje que no se trata solo de ganar elecciones sino de crear una agrupación de fuerzas populares y aliadas tan potente que sea capaz de gobernar en ese cuadro. Mediante un nuevo contrato social de los argentinos, propone su libro, sentar las bases que permitan pagar la gigantesca deuda contraída por Macri con el Fondo Monetario Internacional y, a la vez, reindustrializar, crear puestos de trabajo, elevar los salarios, hacer justicia social universal y fortalecer la soberanía, sello de los tres gobiernos kirchneristas.  Es evidente que los empresarios son imprescindibles en esa perspectiva, sobre todo los pequeños y medianos, pero también todos cuantos estén dispuestos a participar. Se trata de una coalición de salvación nacional, en la que se abrirán todas las puertas posibles y hasta las imposibles, desprendo del mensaje de Cristina y los primeros pronunciamientos de Alberto.

En el kirhnerismo hay  compañeros preocupados por la fuerza que la derecha pueda ganar en una alianza tan amplia. Es comprensible, pero solucionar los graves problemas de este mundo exige alianzas muy heterodoxas y riesgosas. Se habla de crisis humanitaria en Venezuela, bajo cruel guerra económica, y resulta que todos nuestros países gobernados por el neoliberalismo están en escandalosa emergencia humanitaria. Solo que no hay campañas mediáticas para denunciarlo sino para meter la basura bajo la alfombra. No hay más que mirar cómo le dejaron México a AMLO. Día muy prometedor para nuestra América si venciera en Argentina la fórmula Fernández-Fernández.

Twitter; @aguerraguerra

 

«CAPITÁN AMÉRICA, MI FUTURO DEPENDE DE TI» Por ABEL PRIETO

capitán américa

ABEL PRIETO

ABEL 2El ministro de Cultura venezolano, Ernesto Villegas, ha estado llamando la atención sobre el empleo por la oposición antichavista de símbolos yanquis en marchas y manifestaciones. La bandera de EE. UU., efigies del Tío Sam, réplicas de la Estatua de la Libertad y hasta personajes de la industria del entretenimiento han desfilado para protestar contra el gobierno legítimo del Presidente Maduro, apoyar a Guaidó y hacerles el juego a los yanquis.

El propio Bolton comparó cínicamente la operación contra Venezuela con el estrangulamiento letal que practica el personaje de La guerra de las galaxias Darth Vader, para liquidar a sus adversarios.

Villegas circuló una foto muy impactante: un opositor de apariencia humilde marcha con su hijo sobre los hombros. El niño, de unos 6 o 7 años, va disfrazado de «Capitán América», un superhéroe yanqui muy popular. El manifestante lleva además un cartel rústico que reza: «Capitán América, mi futuro depende de ti.»

El personaje del Capitán América nació en un antiguo cómic de la época de la II Guerra Mundial y se enfrentaba por entonces a malvados del Eje Roma-Berlín-Tokio. Representaba obviamente a los EE. UU. y llevaba los colores de la bandera en el traje y el escudo.  Renació luego en series y películas y tuvo otros enemigos, aunque sin perder la apariencia patriotera de su indumentaria.

El patético llamado del manifestante antichavista puede brotar de la ingenuidad, de la frecuente confusión entre realidad y ficción que se da en consumidores hipnotizados de subproductos hollywoodenses o del impulso terrible de reclamar metafóricamente la intervención militar de EE. UU. en su país. ¿Quién sabe?

¿Actuó este manifestante tan fascinado por el Capitán América por su propia voluntad? ¿O tuvo algún patrocinador? ¿Alguien que pagó el disfraz del niño y los contrató (al padre y al niño) para participar en la marcha?

De todos modos, el mensaje del cartel «Capitán América, mi futuro depende de ti» nos produce inquietud, zozobra, lástima, repugnancia. Y es que revela el efecto tan hondo y devastador de la maquinaria de dominación cultural sobre la subjetividad de la gente. Si ese hombre de pueblo (digamos que es eso: un hombre de pueblo) decidió hacer un doble llamado al Capitán América, por vía del disfraz de su hijo y del cartel, es un ejemplo digno de estudio.

Se ha dicho que uno de los triunfos más notables de la manipulación reaccionaria a través de los medios tradicionales y los más novedosos es precisamente la gestación del «pobre de derecha».

Una exótica criatura que vota contra sí misma, contra su familia, contra su clase, contra sus propios intereses. A la hora de definirse políticamente, lo hace por sus opresores, por aquellos que la explotan y desprecian, por los que han explotado y despreciado a sus antecesores generación tras generación.

No se trata lamentablemente de una criatura tan rara y exótica. Ha habido triunfos electorales de la ultraderecha en nuestra región gracias al voto de sectores populares. Se ha traicionado la llamada «democracia», es cierto, y ha habido fraudes, trucos, «falsas noticias», difamación reiterada de otros candidatos, todo tipo de trampas. Pero, aunque nos duela, hay que reconocer que el mensaje engañoso de la ultraderecha ha sido escuchado entre las víctimas más sufridas del sistema.  Seguir leyendo «CAPITÁN AMÉRICA, MI FUTURO DEPENDE DE TI» Por ABEL PRIETO

EL INFORME QUE NO LEYÓ MICHELLE BACHELET. PASQUALINA CURCIO

BACHELETE 1

PASQUALINA CURCIO

PASQUALINAEn un Mundo sin dobleces, sin la supremacía estadounidense y sus presiones por creerse dueños del Planeta, este sería el informe que hubiésemos escuchado de la Alta Comisionada en la 40ª Sesión del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas el 13 de marzo de 2019[1].

Señor presidente, Miembros del Consejo de Derechos Humanos, Excelencias,

 La resolución 39/1 solicitó una actualización oral sobre la situación en la República Bolivariana de Venezuela. Estoy profundamente preocupada por lo que en ese país ocurre y el impacto que pudiese tener sobre los derechos humanos.

Un equipo técnico de mi oficina se encuentra actualmente en el país. El Presidente legítimo y democráticamente electo con el 67% de los votos, Nicolás Maduro, en su condición de Jefe de Estado, me extendió una invitación a visitar Venezuela. Veo esto como un primer paso positivo, que confío conducirá a un acceso continuo para la Oficina en el futuro. Estoy segura que mi equipo recibirá todas las atenciones e información que nos permita tener una visión objetiva y precisa de la realidad venezolana.

El disfrute de los derechos económicos y sociales sigue estando amenazado desde junio de 2018, momento en que esta Oficina presentó el último informe.  En tal sentido, manifestamos nuestra preocupación y rechazamos contundentemente la intensificación de las medidas coercitivas unilaterales impuestas por el gobierno de EEUU, las cuales iniciaron en 2015 con el Decreto de Barack Obama mediante el cual se establece que Venezuela es una amenaza inusual y extraordinaria. Dichas sanciones continuaron y se incrementaron con el gobierno de Donald Trump.

Esta Oficina exhorta a los miembros de este Consejo a exigir el cese inmediato de las sanciones contra el pueblo venezolano que afectan de manera sistemática a toda la población civil y atenta contra sus derechos humanos. Las poblaciones vulnerables, como los niños, las mujeres embarazadas, los ancianos y los pueblos indígenas han sido particularmente afectadas.

A la fecha, estas medidas han ocasionado al pueblo venezolano pérdidas por más de 20 mil millones de dólares, equivalentes a 5 años de abastecimiento de medicinas y alimentos para toda la población. Incluyen estas medidas la apropiación de 7 mil millones de dólares en activos de la empresa de propiedad venezolana CITGO, sí como las pérdidas relacionadas con sus transacciones por 11 mil millones de dólares. Se suman los 1200 millones de dólares retenidos en oro en el Banco de Inglaterra y los 1600 millones de dólares bloqueados en EUROCLEAR, entre otros.[2]

Es necesario que este Consejo se pronuncie en contra de las medidas coercitivas unilaterales impuestas por EEUU al pueblo de Venezuela por cuanto violan el principio relacionado con el deber de no intervenir en asuntos dentro de la jurisdicción interna de cualquier Estado, establecido en la “Declaración sobre los principios de derecho internacional relativos a las relaciones amistosas y la cooperación entre los Estados de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas”.[3]

De acuerdo con esta Declaración “Ningún Estado puede usar o alentar el uso de medidas económicas o de cualquier otro tipo para coaccionar a otro Estado a fin de obtener de él la subordinación del ejercicio de sus derechos soberanos y para obtener ventajas de cualquier tipo.”[4]

El desabastecimiento de algunos alimentos y medicamentos, así como la hiperinflación sigue afectando al pueblo venezolano. Hemos tomado nota del informe presentado por el relator independiente Alfred de Zayas[5], quien por invitación del presidente de la República Bolivariana de Venezuela y autorizado por esta Oficina, visitó el país a finales de 2017 e identificó, luego de reunirse con todos los sectores de la sociedad civil, las causas de la situación que atraviesan los venezolanos.

Se trata de una guerra económica, caracterizada por medidas coercitivas unilaterales,  sanciones, bloqueos financieros y ataques a la moneda nocional. Nos preocupan estas acciones que atentan contra los derechos humanos, la paz y la estabilidad. Además de los más de 20 mil millones de dólares en pérdidas ocasionados por las medidas coercitivas unilaterales se contabilizan alrededor de 90 mil millones de dólares ocasionados por el ataque a la moneda nacional que ha derivado en una contracción de los niveles de producción nacional[6].

Estos más de 110 mil millones de dólares en pérdidas económicas equivalen a la producción de todo un año, también corresponden a la importación de alimentos y medicamentos para abastecer durante 26 años a toda la población venezolana[7].

Señores miembros de este Consejo, en esta Oficina nos hacemos eco de las declaraciones ofrecidas en agosto de 2017 por nuestro relator especial sobre repercusiones negativas de las medidas coercitivas unilaterales en el disfrute de los derechos humanos, Idriss Jazary, quien manifestó que “las sanciones contra Venezuela agravarían el sufrimiento de su pueblo y los esfuerzos orientados a dañar la economía sólo generarían violaciones de los derechos de los ciudadanos corrientes. Las sanciones causan trastornos a cualquier Estado y cuando perjudican a la economía pueden tener una repercusión devastadora sobre los ciudadanos de los países en desarrollo”[8].

Desde este espacio, en el que tenemos como mandato contribuir a la garantía de los derechos humanos no podemos dejar de denunciar este tipo de acciones unilaterales violatorias de la Carta de Naciones Unidas y de la Declaración sobre los principios de derecho internacional relativos a las relaciones amistosas y la cooperación entre los Estados de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas. Otra actitud nos haría cómplices. Seguir leyendo EL INFORME QUE NO LEYÓ MICHELLE BACHELET. PASQUALINA CURCIO

RECONSTRUYENDO LA HISTORIA DEL SABOTAJE ELÉCTRICO EN VENEZUELA (INFORME ESPECIAL). MISIÓN VERDAD

Nota de la redacción de Misión Verdad: Entre el 7 y 10 de marzo de 2019, Venezuela, producto de un sabotaje focalizado en el cerebro informático de la principal central hidroeléctrica (El Guri, estado Bolívar), vivió la interrupción del servicio eléctrico más prolongada y extendida de su historia reciente. La brutalidad del ataque y sus impactos en la vida social del país, fue directamente proporcional a las agresiones que en la esfera económica, financiera y diplomática, atestigua el país de la mano de Estados Unidos y sus aliados desde hace varios años. Desde el inicio de un nuevo intento de cambio de régimen con la autoproclamación de Juan Guaidó el 23 de enero de este año, podría decirse que el sabotaje eléctrico representó la maniobra de fuerza más violenta y agresiva, pues alteró sensiblemente el funcionamiento normal de la sociedad venezolana en su conjunto y puso en evidencia que la guerra contra el país no discrimina entre afiliaciones ideológicas. Siendo así, el equipo editorial de Misión Verdad presenta una reconstrucción de esos momentos de oscuridad, en que la contingencia del país, las noticias falsas y la propaganda humanitaria, la interrupción y recuperación del servicio, los llamados a la violencia y la organización del pueblo y las familias, hicieron de cada hora en medio del apagón, una nueva batalla por la Paz y la convivencia, donde nuevamente ganó el chavismo contra las pretensiones de una guerra civil desde Washington.

apagón Caracas

EL PREÁMBULO: AMENAZAS DE INTERVENCIÓN Y EL FRACASO DEL “PLAN GUAIDÓ”

La escalada de desestabilización contra Venezuela emprendida en esta nueva fase desde enero de este año, ha buscado empujar al país nuevamente a la guerra.

En medio de amenazas de intervención militar, el 23 de enero de este año, Estados Unidos y sus aliados reconocieron a Juan Guaidó como “presidente de la República”, pasando por encima de la Constitución venezolana y de los más de 6 millones de venezolanos que en las elecciones del 20 de mayo de 2018, le dieron la victoria a Nicolás Maduro.

En estos últimos dos meses se han profundizado todos los mecanismos de asfixia contra el país. Desde cuentas bancarias hasta activos de la República han sido congelados por parte del gobierno estadounidense. Sobresale entre estos casos, el bloqueo de 1.200 millones de dólares en oro propiedad de Venezuela en el Banco de Inglaterra y la confiscación de CITGO, filial de PDVSA en suelo estadounidense.

Se calcula en 30 mil millones de dólares el dinero venezolano que ha secuestrado Estados Unidos, que utiliza como excusa la “protección” de esos recursos para entregárselo al “gobierno” artificial de Juan Guaidó.

También se han acelerado los mecanismos de cerco diplomático y comunicacional, con el objetivo de aislar al país en espacios internacionales. Como en los trágicos casos de Libia y Siria, ambos países intervenidos por Estados Unidos, el uso de la diplomacia y la propaganda como armas de guerra, implican una mezcla explosiva y peligrosa.

Pero el plan ha sufrido varios fracasos. Uno de ellos tuvo lugar el 23 de febrero, día en que utilizando la farsa de la “ayuda humanitaria” intentaron generar un quiebre en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y así derrocar a Nicolás Maduro.

La parafernalia “humanitaria” con el concierto Aid Venezuela en Cúcuta y el supuesto carácter pacífico de la “bien intencionada ayuda”, quedaron agotados a pocas horas con la violencia en los puentes internacionales y el intento de ingreso de grupos violentos, que pretendían emboscar al país por su frontera con Colombia.

La guerra irregular, mercenaria, adquirió así un matiz visible, innegable. No obstante, el país preservó la calma y la institucionalidad militar se mantuvo cohesionada e imperturbable, desgastando y derrotando la hoja de ruta de la desestabilización, la promoción del caos y la propagación de un conflicto interno.

Desde este punto, comenzó a ser mucho más notable el agotamiento que ha estado sufriendo la agenda de golpe de Estado contra Venezuela. El medio financiero estadounidense Bloomberg ha indicado que estando en Colombia, Juan Guaidó tenía previsto hacer una gira por capitales europeas pero funcionarios estadounidenses le ordenaron regresar a Venezuela “para aprovechar el impulso que aún le quedaba” y, de esa manera, “procurar su encarcelamiento” para que así detonaran nuevas reacciones de fuerza por parte de Estados Unidos. Sabían que jugaban una carrera contra el tiempo y necesitaban estimular la intervención militar.

Al mismo tiempo, señalaba el medio estadounidense, era visible el agotamiento del golpe. La presencia de Guaidó era cada vez más reducida en el ámbito interno de Venezuela y en el extranjero. El país no sucumbía en la violencia. Mientras que la integridad política de la institucionalidad venezolana se mantenía alineada al Presidente Maduro y la posibilidad del llamado “cese de la usurpación” se ha visto cada vez más lejana.

Entretanto en el Consejo de Seguridad de la ONU, Venezuela propinó serias derrotas a la agenda estadounidense mediante el doble veto ruso y chino contra un proyecto de resolución que pretendía profundizar la injerencia en el país.

El doble veto de Rusia y China evitó que se aprobara la resolución presentada por Elliott Abrams en el Consejo de Seguridad (Foto: Lucas Jackson / Reuters)

Estos elementos describen una carrera contra el tiempo en la que Estados Unidos ve con cada día que pasa la incapacidad de llevar a cabo del golpe de Estado instantáneo por presión y desestabilización. Con acciones de guerra que intentan producir no sólo el derrocamiento de Maduro, también promueven la fractura de la sociedad venezolana para abrirle paso a la intervención.

Es por ello que en Venezuela, cada vez más están adquiriendo forma los elementos precisos de una guerra irregular en desarrollo y que intenta escalar a la fase bélica abierta.

En este contexto ha tenido el reciente ataque al sistema eléctrico nacional el 7 de marzo.

La agudización de la guerra contra Venezuela tendría consigo la variable del sabotaje a gran escala para producir un desgaste superior en los componentes de seguridad del país, que sería extensivo a la población mediante la degradación de sus condiciones de vida. Estos son elementos esenciales para continuar construyendo el expediente de la “crisis humanitaria” que posibilite la intervención militar.

En efecto, a una semana del ataque eléctrico, el Secretario de Estado, Mike Pompeo, aseveró que el gobierno de su país insistirá en el ingreso de “ayuda humanitaria”, ahora incorporando el elemento del caos. Luego, con el sabotaje eléctrico, sabríamos a qué se refería Mike Pompeo.

ATAQUE AL SISTEMA ELÉCTRICO NACIONAL: DATOS CONCRETOS

Cerca de las 5 de la tarde del jueves 7 de marzo, se produjo una caída de los sistemas esenciales de suministro eléctrico en más de un 80% del territorio nacional. El apagón fue súbito y general.

El ministro de Energía Eléctrica, Luis Motta Domínguez, informó a la brevedad del evento que se trataba de un acto de sabotaje a la principal central hidroeléctrica venezolana en la Represa Guri, estado Bolívar. El presidente Maduro en su primera aparición ante el país informó que el ataque al sistema eléctrico nacional se produjo mediante tres modalidades.

La primera de ellas, mediante el hackeo del cerebro informático y los sistemas de control. Estos sistemas habrían sido invadidos por vía electrónica “dejando las pantallas de los computadores en negro”, indicó el Presidente. Para el día lunes 11, también indicó que los ataques se realizaron desde las ciudades estadounidenses de Houston y Chicago, sosteniendo que el propio gobierno estadounidense era responsable del ciberataque.

La segunda modalidad de ataque fue mediante el uso de aparatos de pulso electromagnético. Dispositivos altamente sofisticados de guerra electrónica, que apuntaron a los sistemas de transmisión y la plataforma de controles para inhabilitarlos, cuestión que generaría una sobrecarga del sistema y su caída.

La tercera modalidad de ataque sería de tipo física y en directo a las plataformas intermedias de distribución eléctrica. Hubo cinco ataques a cuatro subestaciones, con poco tiempo de separación entre cada uno de estos eventos, justamente los días en que se intentaba levantar y estabilizar el suministro eléctrico.

En medio del ataque, la revista estadounidense Forbes publicó una nota de Kalev Leetaru, donde afirmó que era “muy realista” la afirmación de que el gobierno estadounidense efectivamente lanzó un ataque cibernético contra el sistema eléctrico venezolano.

Este columnista, especialista en temas de inteligencia artificial y Big Data, dijo textualmente que “La idea de que un Estado extranjero manipule la red eléctrica para forzar a un gobierno de transición es muy real”. Agregó que estas modalidades de ataque “son cada vez más discutidas en las comunidades de seguridad nacional (estadounidenses) como tácticas legítimas y legales para socavar a un Estado foráneo”.

Leetaru agregó que “dada la preocupación del gobierno de Estados Unidos con el gobierno de Venezuela, es probable que Washington ya tenga una presencia profunda dentro de la red nacional de infraestructura del país, lo que hace relativamente sencillo interferir en sus operaciones”.

La posición de este autor de Forbes es coherente con lo que ocurrió en el país. El sabotaje a gran escala viene a ser entonces un componente esencial de desgaste de las autoridades venezolanas y de la población en general.

Otra confirmación de que lo sucedido a principios de marzo no se trató simplemente de un apagón provocado por la falta de mantenimiento del sistema eléctrico y que, efectivamente detrás de la caída de todos los servicios de energía estaba un ataque a gran escala, llegó en voz de la portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, María Zajárova, quien afirmó que el apagón fue organizado desde el extranjero por personas con conocimiento del sistema eléctrico nacional.

Portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de la Federación Rusa, María Zajárova (Foto: Archivo)

Citó fuentes con conocimiento de los sistemas técnicos, diciendo que la operación blackout fue realizada en una “acción compleja a distancia” contra el sistema de control de las principales centrales eléctricas, que cuentan con equipos fabricados en Canadá: “Todos los algoritmos de operación y puntos vulnerables de los equipos de esos sistemas fueron bien conocidos por el organizador directo de la agresión”.

Zajárova dijo también que la responsabilidad por las consecuencias del apagón, incluyendo la muerte de personas a causa de la falta de electricidad en los hospitales, recae sobre quienes ordenaron el ataque. Seguir leyendo RECONSTRUYENDO LA HISTORIA DEL SABOTAJE ELÉCTRICO EN VENEZUELA (INFORME ESPECIAL). MISIÓN VERDAD

EN ‘SNOWDEN’ (OLIVER STONE, 2016) YA SE HABLABA DEL SABOTAJE ELÉCTRICO A VENEZUELA

DESCLASIFICADO: LAS HUELLAS DE LA CIA EN EL APAGÓN NACIONAL DE VENEZUELA

Un memorándum de septiembre de 2010, desclasificado y publicado por WikiLeaks, hecho por una organización financiada por Estados Unidos, identifica el potencial colapso del sector eléctrico venezolano como “un punto de inflexión” que “probablemente tendría el impacto de galvanizar una agitación pública de forma que ningún grupo opositor esperaría generar”.

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Al contrario de lo que pretendió EEUU, la mayoritaria población venezolana se mantuvo en calma tras apagón (Foto: Infobae)

La relevancia del memo en el contexto actual se da por el hecho de que la organización que entrenó a Juan Guaidó fue la misma que firmó dicha nota, como muestra el periodista estadounidense Max Blumenthal.

Quien escribió el memo fue Srdja Popovic, miembro del Center for Applied Non-Violent Action and Strategies (CANVAS), una organización con base en Belgrado (Serbia) de “promoción de la democracia”, y que entrena a activistas y políticos bajo las direcciones de la lucha “no violenta” en la búsqueda de “cambios de régimen”.

CANVAS ha sido financiada a través de la National Endowment for Democracy (NED), que según a correos desclasificados de Stratfor, una agencia privada muy vinculada a la comunidad de inteligencia estadounidense, también recibe dinero y entrenamiento de la CIA.

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