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EUROPA: DESILUSIONES Y DESAFÍOS GEOPOLÍTICOS. LEYDE ERNESTO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ

EUROPA 1

Dr. LEYDE ERNESTO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ*

LEYDE 3En los últimos años he dedicado un espacio de mi actividad docente a la investigación sobre las problemáticas relacionadas con Europa y, especialmente, sobre los procesos y fenómenos que aturden a la Unión Europea.

Así surgieron algunas publicaciones sobre esos temas: “Unión Europea: múltiples crisis y estrategia global en el siglo XXI”; “El Brexit[1] en las relaciones Reino Unido-Unión Europea. Impactos geopolíticos”; “La Unión Europea: múltiples crisis, desafíos y oportunidades en el siglo XXI”; “La Unión Europea: Imperfecciones, desafíos y oportunidades”, entre otras, que se pueden encontrar en referencias académicas cubanas e internacionales con políticas de Acceso Abierto. [2]

Ahora pretendo, en plena pandemia del SARS-CoV-2 enfermedad COVID-19, comentar que las tesis expuestas en aquellos trabajos han mantenido vigencia y que la pandemia de Covid-19 no hizo más que evidenciarlas en toda su magnitud y crueldad, acelerando sus impactos en la geopolítica europea a escala regional  e internacional.

La pandemia de la Covid-19 demostró lo que algunos analistas políticos no deseaban reconocer: la fragilidad de Europa y de sus instituciones de integración en relación con las múltiples crisis que la aquejan desde el 2008.

Las causas de las vulnerabilidades y de la irrisoria efectividad frente al coronavirus, no se debieron al poderío destructivo del virus, sino a la incapacidad de acción colectiva de una Unión que venía paralizada en sus metas supremas de integración y obtención de mayores cuotas de poder e influencia estratégica global. Así los ciudadanos europeos pudieron constatar que el llamado “Estado de Bienestar General” ya no existía o era microscópico, equiparándose en ese sentido a la COVID-19, pues solo esos servicios continúan disponibles en beneficio de aquellos con posibilidades o recursos financieros para alcanzar sus bondades.

Y eso se debe a que Europa ha permanecido afectada por la crisis sistémica capitalista manifiesta en múltiples problemáticas de índole: económico, político, social, moral e institucional. De ahí el retroceso o pérdida de valor simbólico de la Unión Europea a nivel local, regional y global, a pesar de sus incuestionables avances históricos en el proceso de integración, que han servido de referencia para otras organizaciones regionales. La integración europea fue deteriorada por los líderes políticos que impulsaron la salvaje economía neoliberal en beneficio propio, de las transnacionales y de los sectores ricos, empobreciendo a las mayorías.

En el contexto del trágico azote de la COVID-19, la Unión Europea  mantuvo su tradicional conducta neoliberal. Bajo ese signo proliferaron acciones de salvamento de la economía mediante la inyección de dinero para amortiguar los daños de la crisis económica capitalista (2008-2020), agudizada con los nuevos impactos de las cuarentenas y las interrupciones en los procesos productivos. Esta particular gestión deshumanizada no es nueva, recordemos que durante la crisis iniciada en el 2008 las instituciones europeas decidieron salvar los bancos y no a las personas. Las entidades bancarias capitalistas son muy poderosas, pero millones de personas permanecen, al mismo tiempo,  vulnerables y desamparadas.

En el neoliberalismo identificamos la verdadera causa de las múltiples crisis, de los daños humanos y materiales provocados antes y durante el desarrollo de la pandemia. Y seguramente también después, si el rol del estado en la economía no se instaura con rapidez o en calidad de una lección aprendida.

Al priorizar -a toda costa-, la economía y subestimar el entramado social, los máximos representantes de la referida Unión no encontraron una respuesta estratégica al colapso de los sistemas sanitarios y fue imposible evitar la muerte diaria de cientos y miles de personas en toda Europa. En la observación de esas perdurables condiciones uno se pregunta: ¿Qué pasará con la integridad de la Unión Europea? ¿Qué ocurrirá si surgen nuevas pandemias o una catástrofe natural afecta el continente europeo? ¿Cuál será el lugar de la Unión Europea y de la propia Europa en el sistema internacional en transición hacia la multipolaridad en el siglo XXI?

Tendencias contradictorias y geopolítica global 

La llamada etapa pospandemia abre un escenario de tendencias contradictorias. En esa atmósfera de incertidumbre no pocas personas en el mundo aspiran a una auténtica normalidad de signo  posneoliberal y poscapitalista.

Otro mundo es posible, pero el peor de los mundos –capitalismo- sobrevive a una pandemia amparado por un “orden” de la arrogancia, el militarismo, las guerras, la pobreza, el hambre y las sanciones económicas unilaterales. Ese rumbo suicida significa inexorablemente la destrucción de la especie humana. O el mantenimiento de un modo de vida capitalista consumista, caracterizado por el lujo y la concentración de las riquezas en beneficio de unos pocos.

La pandemia de coronavirus rememoró otros momentos pocos estelares de la Unión Europea no muy lejanos en el tiempo: la crisis migratoria, del Euro y el Brexit. Prevaleció la invalidez de la Unión para conciliar y establecer acciones conjuntas favorables a la unidad en el enfrentamiento a la pandemia. Así se demostró que este espacio europeo es de hecho un mercado único económico y monetario, pero está muy lejos de ser un proyecto social común. Ha quedado evidenciado, una vez más,  el predominio de una Unión Europea al servicio de las elites e incapaz de coordinar y hacer funcionar los resortes de la diplomacia intraregional. Seguir leyendo EUROPA: DESILUSIONES Y DESAFÍOS GEOPOLÍTICOS. LEYDE ERNESTO RODRÍGUEZ HERNÁNDEZ

CONFLUENCIA DE VIRUS EN AMÉRICA LATINA. CLAUDIO KATZ

CLAUDIO KATZ

CLAUDIO KATZLa pandemia ya provocó en América Latina un drama mayúsculo en tres países (Brasil, Ecuador y Perú) y escenarios de gran peligro en otro grupo de naciones. El cuadro de situación cambia día a día y nadie sabe cuál será el impacto final de la infección. Hasta ahora el porcentual de fallecidos es inferior a Europa y Estados Unidos, pero la oleada de contagios no alcanzó su pico[i].

Como el coronavirus llegó más tarde, todos los gobiernos tuvieron cierto tiempo para implementar el distanciamiento social requerido para aplanar la curva de contagios. Esa medida fue rechazada o adoptada en forma tardía por los países que concentran el grueso de las víctimas[ii].

VARIANTES DEL NEGACIONISMO

Bolsonaro es el responsable de una tasa explosiva de infectados y un ritmo desgarrador de muertes. Los contendores sustituyen a las morgues, las fosas comunes reemplazan a los cementerios y los aviones transportan ataúdes. En algunos sanatorios rige un protocolo para definir quién será sacrificado en la asignación de los escasos respiradores.

Este dantesco escenario es un efecto directo de la ausencia de prevención. Las escasas medidas de protección sanitaria fueron instrumentadas en forma caótica por los gobernadores. Bolsonaro mantiene la política criminal que Trump y Johnson debieron abandonar. Prioriza los negocios a la vida humana y minimiza la “gripecita”, mientras propicia actividades masivas e incentiva el funcionamiento corriente de la economía. Actúa como un psicópata en la presidencia que sonríe durante los paseos acuáticos, en medio del luto nacional imperante por el récord de 10.000 muertos.

Ecuador ha sido testigo de una crueldad equivalente. Guayaquil concentra el mayor número de casos per cápita de la región, con fallecidos recogidos en sus domicilios sin ninguna atención hospitalaria. Muchos cadáveres permanecieron en las calles hasta que la alcaldía habilitó una fosa común. Ni siquiera funcionaron los crematorios que cobran altas sumas por la recepción de los cuerpos. Lenin Moreno oculta la magnitud de las víctimas fatales y compite con Bolsonaro en su indiferencia ante la muerte.

En Perú el torrente de fallecidos aumenta en forma vertiginosa, a pesar de los controles y la inversión en reactivos. La incapacidad para implementar el distanciamiento social ha confirmado el rol insuficiente de los testeos. Un sistema sanitario desmantelado por años de maltrato neoliberal ha quedado desbordado por la masa de los contagiados.

Otras variantes negacionistas han descollado en el plano retórico. El ministro de salud de Chile convocó a desconocer las cuarentenas y su par de Bolivia se opuso a las campañas de prevención. Los gobiernos derechistas -que finalmente implementaron en forma parcial el confinamiento bajo la presión de las provincias o los municipios- intentan relajar o anular esa restricción. Colombia es un ejemplo de esa aplicación a regañadientes y en cuentagotas de la cuarentena.

El alto número de testeos y la baja mortalidad inicial en Chile contrastan con la gran aceleración de los contagios y el potencial desborde del sistema hospitalario. Piñera no puede desentenderse como Bolsonaro de la pandemia. Bajo el impacto de una gran rebelión popular debe simular preocupación por el avance de la infección.

OTRAS RESPUESTAS

Varios gobiernos de la región adoptaron medidas de protección sanitaria. En Argentina se introdujo una cuarentena muy estricta y temprana para preparar los circuitos sanitarios, bajo un inédito comando de los epidemiólogos. Estas medidas han permitido controlar hasta ahora la tasa de contagios, el número de fallecidos y las camas disponibles. En estos tres indicadores se verifica una abismal distancia con las cifras de Brasil, Ecuador o Perú.

Pero el peligro persiste en las zonas más vulnerables de los suburbios, las cárceles y los geriátricos. Además, la proporción de personal de salud infectado se ubica en un tope internacional y el número de testeos es muy bajo.

Cuba ofrece otro modelo de protección, basado en un sólido sistema sanitario. La población está preparada para lidiar con catástrofes periódicas (como los huracanes) y afronta la pandemia con una cuarentena parcial y normas específicas de atención de la enorme población adulta.

El sistema de salud público e igualitario de la isla permite ajustar los dispositivos, en un escenario económico muy deteriorado por el desplome del turismo y la retracción de las divisas. Estos logros son silenciados por los grandes medios de comunicación, que siempre elogian algún caso significativo (ahora Costa Rica) para ignorar los méritos de Cuba.

También llama la atención la rápida reacción del gobierno venezolano frente a la pandemia, en un contexto económico-social durísimo. Se ha logrado mantener aplanada la curva de contagios, mediante un método de control domiciliario y telefónico. El gobierno utiliza la gran estructura de organismos populares (misiones, CLAPS) y el asesoramiento médico cubano. Ha conseguido un alivio, en el dramático escenario del bloqueo, la agresión externa, la dolarización informal de los altos ingresos y la asistencia social al grueso de la población. El país bombea un tercio del petróleo extraído en el pasado, en un marco de virulenta desvalorización de su principal producto de exportación.

En México la tasa de contagios y fallecidos se intensifica en un marco contradictorio. Las confusas declaraciones presidenciales al comienzo de la pandemia fueron seguidas por medidas de cuidado y vigilancia epidemiológica, pero sin cuarentena general. Se puso en práctica un sistema de testeo, alerta temprana y centralización del sistema sanitario. El gobierno explicita sus críticas a la destrucción neoliberal de la salud pública y a la mercantilización de un sistema que desatendió las enfermedades crónicas.

Existe además un foco de potencial contagio en las maquilas, que si no es contenido podría convertir a las ciudades fronterizas en la Lombardía de México. La decisión de proteger la vida de los operarios será puesta a prueba, frente a la presión estadounidense para forzar un retorno anticipado al trabajo en ese sector.

Nicaragua plantea un enigma. Allí no rige la cuarentena, ni los barbijos, ni los testeos. Tampoco se han aplicado políticas de distanciamiento social. El gobierno convoca a concentraciones masivas, propicia las actividades festivas y mantiene abiertas las fronteras. Además, un presidente ausente propone la lectura de la Biblia para lidiar con la pandemia, omitiendo todas las recomendaciones de los epidemiólogos. En ese escenario el número oficial de fallecidos es llamativamente bajo. Seguramente se podrá dilucidar en poco tiempo esa anomalía.

Muchos factores inciden en los distintos casos en la evolución general de la infección, pero las políticas de abandono o protección de la salud agravan o atenúan los contagios. La conducta de cada gobierno es determinante de esas consecuencias.

INDEFENSIÓN POR LA DEPENDENCIA

Como la demografía determina cursos muy variados hay que ser cuidadoso en las comparaciones con otras regiones. Al igual que en Medio Oriente o África, no se sabe aún si en América Latina la oleada más fuerte de coronavirus se ha demorado o pasará de largo.

La misma cautela se impone en los contrastes entre países. La desconexión con el exterior o las dificultades del transporte interno (resultantes del propio subdesarrollo) suelen actuar como barreras al movimiento de las personas infectadas. Algunos especialistas consideran, además, que la preexistencia de otras epidemias puede contrarrestar la expansión de las nuevas.

Lo único seguro es el atroz efecto de la pandemia, si alcanza en América Latina la magnitud observada en el hemisferio norte. La elevada urbanización de la región es sinónimo de pobreza, subalimentación y viviendas sin agua corriente. El hacinamiento y la dificultad para lavarse las manos impiden cumplir los requisitos básicos del distanciamiento social. En tres áreas críticas de la cuarentena -geriátricos, cárceles y femicidos- ya hay anticipos explosivos. La emergencia sanitaria empalma, además, con otras infecciones de gran impacto como el dengue.

El desamparo de América Latina salta a la vista en la magnitud de la brecha sanitaria. La inversión per cápita en salud no llega al 10% del gasto promedio en las economías avanzadas. Mientras que la OMS recomienda destinar el 6 % del PBI a la atención sanitaria, lamedia regional se ubica en 2,2 %. Las 8 camas de hospital por cada mil habitantes que propicia el organismo oscilan entre 0,3 y 2,2 en el país más poblado (Brasil)[iii].

Estas carencias de larga data fueron agravadas por el desmantelamiento neoliberal de la salud pública. El abandono del principio de universalidad ha derivado en estructuras privadas de calidad para una minoría, en medio del generalizado colapso del sector público.

El deterioro en ese ámbito es monumental. No sólo faltan camas y respiradores para la emergencia, sino que los propios testeos han sido muy reducidos. Todos los países afrontan dificultades para importar los buscados reactivos, que los estados solventan luego de un ensayo de comercialización privada a altísimos precios[iv].

La indefensión latinoamericana frente a la pandemia es un resultado de varias décadas de neoliberalismo, precedidas de una larga trayectoria de capitalismo dependiente. Esa condición impide erigir diques efectivos contra el contagio. La misma fragilidad se ha verificado frente a otras calamidades naturales. Cada terremoto, inundación o sequía provoca desastres humanitarios, en una región que ingresó al mercado mundial bajo la sombra de una infección mortal. La viruela introducida por los conquistadores europeos diezmó en muchas zonas al 70% de la población originaria.

El coronavirus ha puesto de relieve no sólo el inconmensurable desamparo que prevalece en comparación a las economías centrales. El contraste es también significativo con los países asiáticos. Se ha verificado una distancia sideral con Corea o Singapur en el manejo de reactivos, respiradores, hospitales o mecanismos informáticos de seguimiento de los contagiados. La pandemia ha retratado en forma dramática, el lugar que actualmente ocupa cada país en la división global del trabajo.

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LA VENEZUALIZACIÓN DE LA ULTRADERECHA ESPAÑOLA. ARANTXA TIRADO Y WILLIAM SERAFINO

CRISIS DE GOLPISMO

Es inevitable pensar en los paralelismos existentes entre las formas de protesta de las élites españolas y las élites venezolanas, sus gritos de “¡libertad!” o sus denuncias de “¡dictadura!” resonando en las calles de Caracas o Madrid
ARANTXA SERAFINO
Marcha de protesta contra Maduro el 2 de Febrero del 2019 en Caracas. Foto: Alex Cabello Leyva (@ALEXCOCOPRO)

ARANTXA TIRADO y WILLIAM SERAFINO

Las manifestaciones de estos días contra la gestión del Gobierno de coalición español han tenido su “zona cero” en el barrio de Salamanca de Madrid. Una revuelta de ricos que se produce en el barrio al que han ido a parar buena parte de los autodenominados “exiliados políticos” venezolanos de mayor poder adquisitivo. Esta Little Venezuela que marca la agenda mediática y política sobre lo que se publica y opina en España en relación con su país de origen pero que empieza también a participar en la política española, cada vez con más peso. La cara más visible es la del padre de Leopoldo López ejerciendo como eurodiputado del Partido Popular (PP), pero los vínculos entre la derecha española y la derecha venezolana no empiezan ni acaban en López Gil o el PP. Hay toda una red de relaciones no tan públicas, todavía por investigar, que extiende sus tentáculos por las altas esferas del poder económico y el poder mediático. Aunque también se encuentra a otros niveles, propiciada por la presencia creciente de una comunidad venezolana, mayoritariamente opositora, en contacto con la población española, que está situando en el imaginario colectivo la idea de una “Venezuela apocalíptica sumida en el caos por culpa de un gobierno dictatorial”. Una exageración, a todas luces, pero que se asume acríticamente ante la falta de contraste con otra versión. Para quienes conocemos la realidad venezolana, se trata de una disociación entre la realidad y la lectura política que, por desgracia, estamos empezando también a vivir en el Estado español. España va camino de ser Venezuela, pero quizás son las élites las que nos van a llevar a un clima político como el venezolano.

La escalada de tensión en las calles va in crescendo pues en muchos barrios obreros del Estado, y también en barrios acomodados, se ha decidido salir a contrarrestar las manifestaciones de la derecha y la ultraderecha españolista con consignas antifascistas y de defensa de la sanidad pública. Aunque estemos lejos de las guarimbas venezolanas, una estrategia de protesta callejera basada en levantar trincheras urbanas, impedir el paso de vehículos o la salida de vecinos de sus casas, que dejó un saldo de muertos a su paso, llegando a la aberración de quemar vivas a personas por ser chavistas, los primeros conatos de violencia ya se están produciendo y pueden ir a más. La derecha española se ha propuesto incendiar las calles y tiene en sus padres venezolanos una escuela. Es inevitable pensar en los paralelismos existentes entre las formas de protesta de las élites españolas y las élites venezolanas, sus gritos de “¡libertad!” o sus denuncias de “¡dictadura!” resonando en las calles de Caracas o Madrid. Para mayor inri, buena parte de los manifestantes que están saliendo para protestar al grito de “¡Sánchez vete ya!” y consideran que el Gobierno del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y de Unidas Podemos (UP) es una suerte de reencarnación del bolivarianismo que pretende, como expresaba el testimonio de un manifestante recogido el otro día en el Financial Times: “Acabar con España para convertirla en Venezuela”.

Paradójicamente, quienes más temen que España se convierta en Venezuela son los que nos están haciendo sentir estos días en Venezuela

Pero, paradójicamente, quienes más temen que España se convierta en Venezuela son los que nos están haciendo sentir estos días en Venezuela, copiando el comportamiento antidemocrático de la oposición venezolana, trayendo a este país el clima de confrontación en forma de “acoso y derribo” al que las élites latinoamericanas nos han acostumbrado en estos últimos años de gobiernos de izquierda y golpes de Estado en la región latinoamericano-caribeña. Una actitud que, cabe recordar, tiene raíces propias en la derecha hispana actual, heredera política directa de quienes dieron un golpe de Estado en 1936 contra el Gobierno de la II República, instauraron una dictadura de 40 años y, no contentos con el cambio gatopardiano en forma de “Transición a la democracia” que lograron instalar, se permiten hacer pataletas en la calle y chantajes en los despachos ante cualquier leve atisbo de cambiar la correlación de fuerzas existente en este régimen del 78.

Como sabemos, Venezuela se ha convertido en el coco al que acude la derecha y la ultraderecha española para recordarnos, cada dos por tres, lo mal que le puede ir a un país cuando opta por “elegir mal” en las urnas. Nos presentan una Venezuela apocalíptica, en una grave crisis económica y con altos grados de confrontación política, pero nunca nos explican los porqués de la foto fija. Mucho menos se dedican a informar con objetividad o, cuando menos, con un mínimo de ecuanimidad en el enfoque. Por tanto, los propietarios de los medios pero también los periodistas a su servicio, a un lado y otro del Atlántico, son responsables de la imagen distorsionada que buena parte de la población española tiene sobre la realidad venezolana. Pero también son responsables de ocultarnos información fundamental para entender el golpismo permanente que acosa a la Revolución Bolivariana desde sus inicios y cuyo último episodio recibe el título de Operación Gedeón.

‘Operación Gedeón’ o cómo se silencia el golpismo de las élites mundiales contra Venezuela

El pasado 3 de mayo de 2020 en las costas venezolanas del centro del país se produjo un acontecimiento que no recibió la suficiente cobertura de nuestros medios, pese a la gravedad de los hechos. El gobierno de los Estados Unidos, a través de una operación encubierta, intentó derrocar a un gobierno suramericano mediante el uso de las armas. Siguiendo el patrón de las intervenciones militares por delegación aplicado en años recientes sobre Libia y Siria, Washington tercerizó la ejecución del golpe en una compañía de mercenarios estadounidenses denominada Silvercorp USA, cuyo dueño es el veterano ex boina verde Jordan Goudreau. La lógica neoliberal de la subcontratación, una de las características de la guerra híbrida, fue llevada a la práctica en esta ocasión.

Decenas de hombres armados realizarían un desembarco en las costas de Macuto con el propósito de raptar a Maduro e instalar a Guaidó como presidente

Bajo el nombre de ‘Operación Gedeón’ (que hace referencia a un guerrero elegido por Yavé para liderar una “guerra de liberación” de Israel en el Antiguo Testamento), decenas de hombres armados realizarían un desembarco en las costas de Macuto (estado La Guaira, a 30 minutos de la capital Caracas) con el propósito de raptar a Nicolás Maduro e instalar al diputado Juan Guaidó como presidente de facto. La tropa llevaba semanas entrenándose en la Alta Guajira colombiana y mezclaba tanto a desertores militares venezolanos como a mercenarios estadounidenses contratados por Silvercorp. Desde una finca propiedad del narcotraficante colombiano Elkin Javier López, apodado “Doble Rueda”, salieron dos lanchas rápidas hacia Venezuela. Aunque intentaron un desembarco sigiloso en horas de la madrugada del 3 de mayo por Macuto, los cuerpos de seguridad venezolanos desmantelaron la incursión tras un combate.

El intento encalló, trascendió a los medios nacionales e internacionales y, rápidamente, el diputado Juan Guaidó se desmarcó. Indicó a través de sus redes sociales que se trataba de un montaje de Nicolás Maduro. Sin embargo, la hipótesis del autogolpe, que ya se había utilizado cuando el atentado con drones contra el presidente venezolano en agosto de 2018, duraría pocas horas. El mismo día, el ex boina verde Jordan Goudreau filtró un contrato firmado por Juan Guaidó y sus asesores más cercanos con la empresa Silvercorp USA. Se establecía un pago de 212 millones 900 mil dólares por los servicios de una incursión armada que concluiría, según cita el contrato, con la “eliminación del régimen de Nicolás Maduro” y la instalación de Guaidó. Goudreau alegó que el pago no se había realizado, aunque sí hubo un anticipo de 1 millón 500 mil dólares, por lo que decidió emprender la operación de forma apresurada. Luego, en un giro de 180 grados, y otorgándole beligerancia, Guaidó emitió un comunicado exigiendo que se respetaran los derechos humanos de los involucrados en la Operación Gedeón. Hasta ese momento, el diputado, autoproclamado jefe del Estado venezolano, había negado su conocimiento del contrato y su rúbrica en él. Días después, se vino abajo este argumento, pues uno de sus asesores más cercanos, el colombiano Juan José Rendón, confirmó en una entrevista que Guaidó efectivamente sí había firmado el contrato, confirmando su vinculación directa con la intentona golpista. El contrato firmado por Guaidó (y filtrado por Goudreau) estipulaba en sus cláusulas la persecución policial de las personas identificadas con el chavismo independientemente de su estatus, incluso “autorizaba” detenciones masivas, requisas a viviendas e instituciones y ataques armados, de ser necesario, contra quienes ofrecieran resistencia al golpe de Estado. Además, los mercenarios detenidos afirmaron que el objetivo de la operación era asesinar al presidente Maduro y confirmaron los vínculos del narcotraficante colombiano “Doble Rueda” y la libertad con la que realizaban los entrenamientos y preparativos en territorio colombiano.

Los gobiernos de Colombia y de los EE.UU. se vieron obviamente salpicados por las confesiones e informaciones que iban desvelando minuto a minuto el plan. Cada uno por su lado se desmarcó negando todo vínculo o conocimiento de la incursión, pero ya era demasiado tarde. A finales de marzo, EE.UU. había ofrecido una recompensa de 15 millones de dólares a quien suministrara información relevante o capturara a Nicolás Maduro, tras una imputación por narcotráfico encabezada por el Departamento de Justicia contra altos funcionarios del Estado venezolano, en un esfuerzo por apuntalar el relato de que Venezuela es un “narcoestado”. En los últimos meses, los funcionarios estadounidenses encargados de la política exterior hacia Venezuela han escalado su retórica agresiva. El secretario de Estado Mike Pompeo, ha insistido en reiteradas ocasiones en que “Maduro debe irse”.  Por su parte, el afamado halcón Elliott Abrams, representante de EE.UU. para Venezuela, recalcó semanas antes del fallido golpe que si Maduro no aceptaba renunciar a su cargo, eso igual ocurriría pero de forma más “peligrosa” y “brusca”. Resulta difícil creer que el gobierno estadounidense no haya estado vinculado, dado que la incursión subcontratada a Silvercorp encaja a la perfección con los reclamos contantes de Washington sobre una salida abrupta de Maduro. Seguir leyendo LA VENEZUALIZACIÓN DE LA ULTRADERECHA ESPAÑOLA. ARANTXA TIRADO Y WILLIAM SERAFINO

TERRORISMO IMPERIAL SIGLO XXI. CUBA, MEDIO SIGLO DE TERROR (SEGUNDA PARTE). STELLA CALLONI

Terrorismo imperial S. XXI. Cuba, medio siglo de terror

 

STELLA CALLONI

STELLA 1El terrorismo de Estados Unidos contra Cuba, ya existía bajo el gobierno del dictador Fulgencio Batista, que sometió al pueblo cubano por el terror y era sostenido por Washington y sus mafias, lo que terminó con el triunfo de la Revolución Cubana a inicios de 1959  y la fuga de los cómplices o beneficiarios de esa dictadura a Miami, lo que facilitó a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) el reclutamiento de sectores de los emigrados para accionar en principio contra la figura del líder cubano Fidel Castro Ruz.

En su libro “la Guerra Secreta Operación ZR/Rifle” el general cubano Fabián Escalante Font (Editorial Ciencias Sociales, Cuba 2006), hace un seguimiento de todos las operaciones y proyectos criminales (643 admitidos luego por la CIA) de Estados Unidos para asesinar a Fidel Castro entre 1958 y el año 2000, en una investigación con profusa documentación que nos lleva a entrar a los laberintos de un mundo -jamás imaginado- hasta la matriz del terrorismo que azotó a Cuba y lo sigue haciendo hasta hoy.

En el informe de la Comisión Church, del senado estadounidense, creada bajo la presidencia del senador Frank Church, quien investigó en 1975 los intentos de asesinato de la CIA contra líderes políticos extranjeros, figura el comandante Fidel Castro como el blanco número uno de los planes terroristas desde los años 60.

Sólo mencionaremos algunos datos asombrosos que figuran en ese informe con testimonios además de algunos  terroristas cubano-americanos, integrados a los organismos de inteligencia estadounidenses, conformando una serie de  organizaciones que desde Miami asolaron a Cuba, América Latina y a diversos países del mundo.

También se menciona en el informe -entre tantos otros- el período de marzo a agosto de 1960: “Durante el último año de la administración (Dwight) Eisenhower, la CIA estudió planes con vistas a socavar la simpatía carismática de Castro, por medio del sabotaje contra sus discursos (…) Según informaciones del Inspector General de la CIA en 1967, un funcionario de la División Servicios Técnicos (TDS) recordó haber discutido un plan para rociar el estudio de televisión de Castro, con un agente químico que producía efectos similares al LSD”. Pero que se había rechazado por no ser un agente químico confiable …”

“Durante ese período el TDS impregnó una caja de tabacos (cigarros) que producía una desorientación temporal, con la esperanza de lograr que Castro se fumara uno de los tabacos antes de empezar su discurso…”

Más adelante refiere que “una anotación en los expedientes de la División de Operaciones de Servicios Médicos de la CIA indica que el 16 de agosto de 1960 se le entregó una caja con los tabacos favoritos de Castro y las instrucciones de darle tratamiento con un veneno letal. A los tabacos se les impregnó una toxina de botulina tan potente que una persona moriría con sólo ponérselo en la boca-. El oficial informó que  el 7 de octubre de 1960 los tabacos estaban listos…”

De la misma manera figura que “en agosto de 1960, la CIA dio pasos para enrolar a miembros del bajo mundo criminal con contactos con el Sindicato del juego organizado, para que ayudasen a asesinar a Castro, según el informe del Inspector General de la CIA”.

La sola lectura de estos planes nos lleva a entender el mundo creado entre la CIA y otros servicios de inteligencia con los terroristas cubano-americanos, además de conocidos integrantes de las mafias y asesinos seriales utilizados por éstas. Fueron y son verdaderos “batallones de la muerte”, de guerras sucias y encubiertas, y del terrorismo que desde entonces nunca detuvo su siniestra mano.

A lo largo de este informe de la Comisión Church figuran operaciones que ni siquiera la ficción pudo concebir, planes delirantes para usar los más impensables recursos con el objetivo de matar y destruir. Desde entonces hasta ahora pasó más de medio siglo de asedio a Cuba, violando  la legislación internacional y humanitaria con absoluta impunidad.

La tercerización de la guerra no es tal, ya que las empresas de mercenarios a los que eufemísticamente llaman ahora “contratistas” pertenecen en realidad a los servicios de inteligencia de Estados Unidos, Gran Bretaña, Israel y otros, y están bajo dirección de ex oficiales de  tropas “especiales” de estos países.

Las “empresas” de mercenarios -algunas de la cuales figuran como Agencias de Seguridad Privadas– se crearon para utilizar menos tropas propias y tratando de difuminar la presencia de Estados Unidos y sus asociados en acciones terroristas.

Esto se vio y entres otros casos en Nicaragua, en la guerra encubierta contra los sandinistas en los años 80, en Libia (2011), Siria (2012), en Playa Girón, Cuba (1961) en la Guaira, Chuao y otros lugares de Venezuela (2020) con el intento de invasión o infiltración en el territorio del 3 de mayo pasado, donde fueron derrotados y detenidos por el gobierno, el pueblo y sus fuerzas armadas.

En cuanto al uso de mercenarios, como en el caso de Alazo Baró que llegó ante la embajada de Cuba portando un fusil AK-47, 32 casquillos de proyectiles que dejaron el mismo número de orificios de bala evidenciando que sabía perfectamente que había ido con la intención de agredir y de matar, tal como lo señaló el canciller cubano Bruno Rodríguez.

Sólo para no olvidar en esta larga historia de asedio Cuba, uno de los atentados más brutales contra ese país  sucedió el 6 de octubre de 1976, cuando hicieron explotar un avión de la compañía cubana de aviación en pleno vuelo, matando a 73 personas poco después de haber despegado del  Aeropuerto de Barbados y que fue  considerado el peor atentado del “hemisferio occidental”  en esos momentos. Seguir leyendo TERRORISMO IMPERIAL SIGLO XXI. CUBA, MEDIO SIGLO DE TERROR (SEGUNDA PARTE). STELLA CALLONI

TERRORISMO IMPERIAL SIGLO XXI. CUBA EN LA MIRA (PRIMERA PARTE). STELLA CALLONI

Alazo Baró embajada cuba

 

STELLA CALLONI

STELLA 1En la madrugada del pasado 30 de abril, los habitantes del barrio Adams Morgan donde radican las sedes diplomáticas de distintos países en Washington, despertó ante una andanada de disparos que impactaron en el edificio de la Embajada de Cuba ubicado en el 2630 de la calle 16th Northwest, en un atentado terrorista a pesar de la vigilancia que rodea el lugar.

El atentado coincidió con los homenajes al pueblo y gobierno revolucionario de Cuba, al recordar su heroísmo al resistir y derrotar el intento de Estados Unidos de invadir ese país utilizando mercenarios y que comenzó en la madrugada del 17 de abril de 1961 en Playa Girón, Bahía de Cochinos, donde los invasores sufrieron una aplastante e histórica derrota en dos días.

Es imposible no unir estos momentos de la historia, porque desde entonces hasta hoy los gobiernos de Estados Unidos continuaron intentando acabar con el ejemplo que significa la revolución cubana, instalada a sólo 90 millas de sus costas, como un símbolo de la posibilidad de liberación de los pueblos.

No ha existido un sólo período en la historia donde no se hayan producido intentos terroristas, de todo tipo de acciones, incluyendo el terrorismo económico y mediático, en una guerra contrainsurgente, unilateral y continua de EE.UU contra una isla de poco más de 11 millones de habitantes.

La persistencia de los gobiernos estadounidenses en su intento de acabar con una revolución surgida de las entrañas de un pueblo de raíces heroicas, desde la guerra popular anticolonial del siglo XIX, es uno de los hitos en la historia mundial.

Hacer un listado de todos los atentados terroristas de EE.UU. contra Cuba, que desde los intentos de invasión, los bombardeos sobre poblaciones, sólo para producir muerte y daños, la destrucción de sembradíos de caña de azúcar y otras producciones agrarias, o la guerra biológica “sembrando” la gripe porcina o el dengue hemorrágico (1981) que produjo una cantidad de víctimas, tratando de afectar los progresos en salud en la isla y mucho más que esto, llevaría página enteras.

Además, hay que añadir otra larga lista de atentados y sabotajes tanto al interior del país, como en el exterior contra personalidades y países que apoyaran a Cuba o funcionarios y sedes diplomáticas cubanas en diversos lugares del mundo, entre ellos, dos jóvenes diplomáticos cubanos desaparecidos durante la dictadura militar que asoló a Argentina entre 1976 y 1983.

Los servicios de Inteligencia de EE.UU. fueron responsables de la instalación de las dictaduras militares que respondían a la Doctrina de Seguridad Nacional en el esquema de la Guerra Fría que impusieron el terrorismo de Estado en nuestros países dejando miles de víctimas, además de la conformación de una coordinadora de los regímenes del Cono Sur en los años 70 – 80 bajo el nombre de Operación Cóndor, en la que actuaron las organizaciones terroristas cubano-americanas de Miami bajo órdenes de la CIA, como lo hicieron en  operaciones similares en Vietnam (Phoenix) y Gladio en Europa, en esos años del terror.

No es sorprendente que este último atentado contra la embajada de Cuba en Washington, quiera ser presentado como un episodio protagonizado por un individuo:  Alazo Baró, que había llegado de Cuba a Estados Unidos en el año 2010, y al que intentan mostrar como un hombre afectado por problemas  psicológicos, quien actuó por las suyas, como ya lo han hecho en otras situaciones similares.

Sin embargo, el canciller de Cuba Bruno Rodríguez, durante una conferencia de prensa el pasado 12 de mayo, desbarató estos intentos al informar detalladamente sobre los sucesos, determinando que Washington no podía ignorar las secuencias de este grave hecho.

“Puedo informar con toda responsabilidad que Alazo Baró durante su estancia en Miami se asoció a un centro religioso llamado Doral Jesus Worship Center, Centro de oración de Jesús, en Doral, en Miami Dade, al que se aproximan regularmente y en el que se reúnen personas con reconocida conducta a favor de la agresión, la hostilidad, la violencia y el extremismo contra Cuba”, dijo el Canciller después de enumerar antecedentes del responsable directo del atentado.

Demostró que en ese centro Baró se contactó con el pastor Frank López, al que seguía en forma permanente en Facebook, destacando que éste “mantiene estrechas relaciones con personas como el senador Marcos Rubio”. Se refiere al representante republicano por Florida, además asesor de Trump para nuestra región, que conforma el influyente lobby del terrorismo cubano americano de Miami.

También destacó la relación de Baró con el venezolano Carlos Vecchio (mostrando una foto del mismo) “y con otras figuras de conocido extremismo contra Cuba y promotores de la agresión a nuestro país, incluido el congresista (Mario) Díaz-Balart”.

Recordó asimismo que el Vicepresidente de Estados Unidos, (Mike Pence) “curiosamente” había visitado esa Iglesia hace poco tiempo y que había pronunciado un discurso hostil y duro contra Cuba el 1 de febrero de 2019 y también de evidente desprecio hacia América Latina, además de amenazas a la región.

De acuerdo al relato del Ministro, Baró conoció en esa Iglesia al ciudadano de origen cubano Leandro Pérez, “quien en su propio perfil de Facebook (lo mostró en  pantalla) se declara como amigo cercano del tirador, a quien dice conocer y apreciar”. Sobre Pérez sostuvo que era conocido “por sus incitaciones públicas en las redes sociales a favor de acciones de magnicidio en Cuba”, llamando a acciones violentas, precisamente contra el General de Ejército Raúl Castro Ruz y el Presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

“Basta con revisar en este momento sus cuentas en redes sociales para encontrar apelaciones como la que ven en pantalla, (que también mostró a los periodistas presentes) mediante la cual llama a atacar con drones lugares oficiales de la ciudad de La Habana”.

Más aún, detalló que el pasado 5 de febrero utilizó Facebook para  amenazar a Cuba con tener listos drones “que se utilizarían para agredirnos” y añadió que “ha usado también las redes y sus contactos para promover ayuda al terrorista Ramón Saúl Sánchez cuya violación sistemática de las propias leyes norteamericanas, provocó la orden de deportación que, sin embargo, no se ejecuta. Los vínculos de Saúl Sánchez con el terrorismo contra Cuba están ampliamente documentados”.

Dio detalles muy importantes sobre Alazo Baró, los cuales nadie podría creer que ignora la inteligencia de EE.UU, y menos sus continuos ataques e incitación a  la violencia contra Cuba. Seguir leyendo TERRORISMO IMPERIAL SIGLO XXI. CUBA EN LA MIRA (PRIMERA PARTE). STELLA CALLONI

RACISMO EN LA CULTURA ‘MAINSTREAM’. VALENTÍN KHAL

el mayordomo
Forest Whitaker en El Mayordomo (2013)

VALENTÍN KHAL

El racismo es un hecho cultural que se evidencia en grados diferentes en el cine o en las series que se emiten en diferentes plataformas de Internet. El cine y la televisión están dominados por hombres blancos, es el canon de lo correcto, de lo que se tiene que ser. Todo lo que salga de ahí, es una deformidad, una rareza. Así, la cultura mainstream1 ha reforzado un esquema de valores que se perpetúan en la sociedad, manteniendo, a través de su programación, prejuicios y privilegios que alimentan el racismo. La invisibilización de las personas no blancas y de las mujeres ha sido una constante en las series televisivas de mayor audiencia; en otras ocasiones, las personas no blancas han servido de aliciente para la broma fácil a través de estereotipos que se escudan en el humor.

Se podría afirmar que las cosas han cambiado, que el racismo en Hollywood o en el mundo del espectáculo ya no es como en años pretéritos, casi hay que agradecer que ya no se produzcan películas de añoranza de la esclavitud como Lo que el viento se llevó (1939), todo un largometraje que romantiza a los soldados confederados y presenta a unos personajes negros infantilizados, menores de edad, que tienen que ser tutelados por los blancos. Es cierto que han aparecido series tan interesantes como Master of None Dear White People, series que critican abiertamente los privilegios de los blancos. A ellas irán dedicadas unas palabras más adelante.

La intención de estas líneas es poner el foco de atención sobre aquellas producciones audiovisuales contemporáneas o recientes donde el racismo se expresa de diferentes modos, tanto en la gran pantalla como en series de televisión bien conocidas por todos. Se parte de la premisa de que el racismo no es, necesariamente, el agravio a una persona en razón de su etnia u origen, sino que también lo es su invisibilización, la no presencia de actores no blancos (negros, latinos, asiáticos, etc.) es también racismo.

No vamos a hablar de aquellas tan evidentes como El nacimiento de una nación (1915), Un día de furia (1992), Una tribu en la cancha (1994), El precio del poder (1983)2¿De qué color me quieres? (1986), El Planeta de los simios (1968) o Apocalipsis Now (1979), La lista, por cierto, es aún más larga, simplemente aquí se han expuesto algunas películas donde el racismo es evidente.

Veamos, pues, algunos ejemplos de películas en las que su racismo podría pasar desapercibido, puesto que este mantenimiento de los privilegios de los blancos tiene que seguir existiendo, pero de una manera más disimulada. Vamos a exponerlos según su fecha de estreno

  • La misión (1986): Este drama histórico dirigido por Roland Joffé nos cuenta la historia de unos jesuitas que quieren proteger a los indígenas de la caza furtiva de esclavos, para ello se enfrentan directamente a los intereses de las Coronas española y portuguesa. En ella vemos toda una justificación para la imposición cultural y la evangelización de los indígenas y, por otro lado, se disfraza la labor de los jesuitas, la presencia de los blancos como salvadores y civilizadores.
  • La guerra de las Galaxias Episodio I: La amenaza fantasma (1999): En la ya penúltima trilogía, George Lucas desarrolló una serie de personajes en los que se reflejaban estereotipos raciales como el jamaicano con rastas Jar Jar Binks, que si se ve la película en su versión original, podrá escucharse el acento que le adjudican. También tenemos al avaro mercader judío representado en Watto.
  • La milla verde (1999): El afable papel de Michael Clarke no es más que la representación del negro dócil, incapaz de hacer nada, excepto violar a blancos. Esta misma docilidad de los negros aparece en libros como La cabaña del Tío Tom, de la caucásica Harriet Beecher Stowe.
  • El último Samurai (2003): En esta película vemos una constante que aparece en otros largometrajes como Avatar (2009), Danza entre lobos (1990) o la reciente The Great Wall (2016) y que ya adelantamos en “La misión: El blanco como salvador”. Nathan Algren interpretado por Tom Cruise es un borracho soldado estadounidense que termina en Japón y, se desconoce cómo, decide que debe preservar el estilo de vida samurai. A esto lo llamamos apropiación cultural.
  • Apocalypto (2006): Si antisemita fue su Pasión de Cristo mucho mejor no lo pudo hacer con esta película. La intención de Mel Gibson era promover la cultura maya y aupar a los jóvenes a hablar en su lengua, de ahí que se filmara en maya yucateco. Sin embargo, Gibson se deja llevar por los estereotipos y muestra una cultura violenta, sangrienta, sedienta de sangre y sacrificios humanos, cuando no existe evidencia histórica que permita hacer tales afirmaciones sobre los mayas. Lo que pudo haber sido una bonita oportunidad para hablar sobre estos maravillosos pueblos precolombinos fue desaprovechada.
  • Transformers (2007): Esta superproducción contó con la subvención del Ejército de los Estados Unidos y con su ayuda para grabar en varias bases del propio ejército. El personaje de Jazz, uno de los Autobots, es un negro cuyas frases están llenas de estereotipos y palabras mal sonantes. Este personaje tiene muy pocas líneas en el guión, disminuyendo su visibilización y reduciéndolo a frases como What’s up, little bitches?, entre otras del mismo tipo.
  • El mayordomo (2013): Cecil Gaines (Forest Whitaker) es un afroamericano que comienza a servir como mayordomo en la Casa Blanca. En ella conoce a Eisenhower y a todos sus sucesores, al tiempo que se nos expone el crecimiento del descontento de los afroamericanos por la segregación racial existente. Aquí vemos dos líneas interesantes: por un lado a unos presidentes blancos preocupados por el racismo en su país, en una de las escenas aparece un John. F. Kennedy (James Marsden) realmente afligido por el ataque del Ku Klux Klan a un autobús lleno de afroamericanos, quien acaba promulgando la Ley de Derechos Civiles de 1964; de nuevo el blanco salvador. Por otro, uno de los hijos de Gaines comienza a militar en los Black Panther y a seguir a Malcolm X, a lo que su padre, el mayordomo, se opone. Así pues hay dos tendencias: la de los afroamericanos que buscan acabar con la segregación con la acción directa y los de quienes, a lo Martin Luther King, representan la docilidad y la obediencia al blanco.

A lo arriba comentado, hemos de sumar la práctica del whitewashing que sigue siendo muy habitual en el cine contemporáneo. Consiste en actores blancos que hacen de personas que no son blancas; el caso más famoso es el de Mickey Rooney en Desayuno con diamantes (1961), donde su papel es un japonés. Sin embargo, en la última década son muchas las películas que han usado el whitewashing, impidiendo así la aparición en la gran pantalla de actores y actrices no blancos. Entre los más recientes tenemos títulos como Dragonball Evolution (2009) donde Justin Chatwin interpreta a Goku. A esta podemos sumar otros,  como Prince of Persia: las arenas del tiempo (2010), Jake Gyllenhaal interpreta a un príncipe persa; The social Network (2010) en la que Max Minghella tiene el papel de Divya Narendra, confundador de ConnectU, quien es de origen indio; en Argo (2012), Ben Affleck interpreta al jefe de operaciones de la CIA, Tony Mendez; y más recientemente Ghost in the Shell (2017), donde Scarlett Johansson o Michael Pitt interpretan papeles que en los personajes animados son japoneses, por no hablar de toda la filosofía oriental que ha sido ignorada en el film. Seguir leyendo RACISMO EN LA CULTURA ‘MAINSTREAM’. VALENTÍN KHAL

LA PANDEMIA ES LA DESIGUALDAD. PASQUALINA CURCIO CURCIO

PROLETARIOS DEL MUNDO, LA PANDEMIA ES LA DESIGUALDAD
Hay que cambiar el mundo de base, erradicar el origen de la desigualdad y revisar el sistema de producción y distribución basado en la propiedad desigual de los medios de producción. El mundo post pandemia debería avanzar hacia un sistema justo e igualitario. Es necesario contener al capitalismo y detener la propagación de la desigualdad y la pobreza que exponencialmente este sistema genera.

 

NASOBUCO DÓLAR

PASQUALINA CURCIO CURCIO

PASQUALINA 3No es del todo cierto que el Covid-19 no distingue al momento de atacar y sobre todo de provocar muertes. Es posible que biológicamente no haya diferencias en cuanto a color de piel, edad, o sexo, en todo caso son estudios que habrá que realizar con detenimiento una vez que se tenga el detalle de los casos de contagiados y fallecidos, pero, diferencias y desigualdades para combatir la pandemia y no morir en el intento, de hecho, las hay.

No es igual el riesgo a contagiarse que asume el repartidor de la empresa Amazon, quien debe salir a trabajar diariamente porque de lo contrario sus hijos irán a la cama sin comer, al riesgo que corre el dueño de la misma empresa, quien estando socialmente muy bien distanciado en su mansión figura de primero en la lista Forbes con un patrimonio de 138 mil millones de dólares.

No es igual sobrellevar la cuarentena siendo cajera de Walmart, con todo el riesgo a contagiarse que ello implica y teniendo un salario que no debe ser suficiente para pagar la prueba de despistaje del covid-19, que sobrellevar el distanciamiento social siendo uno de los accionistas de la empresa: el número 13 de la lista Forbes 2020 con 54 mil millones de dólares de patrimonio.

No es igual combatir el coronavirus sin un trozo de pan que comer porque, siendo asalariado y sin capacidad de ahorro, has sido despedido debido a que la empresa transnacional donde trabajas debió cerrar por la cuarentena, a ser el burgués dueño de la filial.

No es igual sobrellevar la pandemia viviendo en las calles, sin refugio permanente, sin tener que comer, sin trabajo ni salario, que perteneciendo al 1% de la población mundial que se apropia del 82% de la riqueza (Oxfam, 2019).

El verdadero mal que hoy se extiende por todo el mundo y que ataca a la humanidad es la desigualdad, a su vez consecuencia de un sistema de producción y distribución depredador a través del cual la burguesía, dueña del capital, con la complicidad de Estados que mínimamente participan en las economías y “los dejan hacer”, se ha ido apropiando cada vez más del esfuerzo del trabajador asalariado. Un sistema que, por lo tanto, genera cada vez más pobreza y que hoy, en tiempos de coronavirus, se hace más evidente.

Sobrellevar los embates de la pandemia por coronavirus en condiciones de pobreza obviamente resulta más difícil. Hoy, 3.700 millones de personas en el mundo son pobres, o sea, la mitad de la población.

¿Nos hemos preguntado por qué hay tantos pobres en el mundo? ¿O es que vamos a creer el discurso hegemónico defensor del capitalismo que cuenta que los pobres son pobres porque no trabajan lo suficiente, no se esfuerzan, no son productivos, despilfarran su salario, y por lo tanto, ellos mismos son los responsables de su condición de pobreza?

Veamos algunas cifras y desmontemos la mentira

La producción mundial asciende a 85.9  billones de dólares (es la suma del producto interno bruto de todos los países durante el 2018, según datos del Banco Mundial). ¿Quién se supone que produjo esa billonada? ¿Los ricos? ¿Los dueños del capital? ¿La burguesía?

Somos 7.594.270.356 de personas en el mundo, de las cuales, según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), 3.428.400.000, es decir, el 45% de la población total, pertenecemos a la fuerza de trabajo (estamos en edad productiva y en condiciones de trabajar). De estas 3.400 millones de personas que formamos parte de la fuerza de trabajo, estamos ocupados 3.294 millones. Según la OIT, solo 83 millones son empleadores, o sea, solo el 2,68% son dueños del negocio, propietarios del capital, llámense burgueses.

Eso significa que los 85,9 billones de dólares que se produjeron en el mundo en 2018 son resultado del esfuerzo de 3.208 millones de proletarios y 83 millones de burgueses.

Sin embargo, y siguiendo con las cuentas, según Oxfam, el 82% de los 85,9 billones de dólares que se produjeron fueron a parar a manos del 1 % de la población mundial (o sea, 70,4 billones de dólares fueron apropiados por tan solo 75 millones de personas). Cada uno de los de este grupito, que no son precisamente de la clase obrera, obtuvo en promedio 927.630 dólares en 2018, claro que unos más que otros.

El otro 18% de lo que se produjo en el mundo (15,4 billones de dólares) se distribuyó entre el 99% de la población mundial restante (entre 7 mil quinientos millones de personas) tocándole en promedio a cada uno 2 mil dólares al año, a unos más y a otros menos, a otros nada. Nos referimos a los que viven al día, a los que si no salen a trabajar no comen a pesar de que son los que producen los 85 billones. Léase los proletarios.

¿De verdad los pobres son pobres porque no trabajan? ¿Es en serio?

¿No será que el sistema capitalista explotador en un mundo globalizado y repleto de monopolios transnacionalizados, otorga el poder omnipotente al dueño del capital para fijar, no solo los precios sino también los salarios y por defecto la ganancia, subsumiendo cada vez más en la pobreza a los asalariados? ¿No será que el producto del trabajo de miles de millones de proletarios del mundo está cada vez más desigualmente distribuido? Seguir leyendo LA PANDEMIA ES LA DESIGUALDAD. PASQUALINA CURCIO CURCIO

ATAQUE EXPONENCIALMENTE CRIMINAL. PASQUALINA CURCIO CURCIO

BOLIVARES 1

PASQUALINA CURCIO CURCIO

PASQUALINA 3Nuevamente el gobierno de EEUU ataca al pueblo venezolano. No es que lo hayan dejado de hacer en algún momento, realmente llevan 20 años en ese plan, sin embargo y a pesar de la pandemia que azota a la humanidad, uno esperaría por lo menos una tregua en esta guerra no convencional que el imperialismo declaró al pueblo venezolano por el solo hecho de que decidimos ser un pueblo libre y soberano. Pero no, por el contrario, arremeten y en escalada.

En plena pandemia intensificaron el bloqueo comercial y financiero, aterrorizan a quienes estén dispuestos a vendernos alimentos y medicamentos incluyendo a las navieras; nos tienen retenidos alrededor de 5 mil millones de dólares en sus bancos, los cuales, en esta emergencia sanitaria nos permitirían abastecer de alimentos a todo el pueblo venezolano durante un par de años. Por si fuera poco, embistieron con la denuncia infundada de que somos un narco Estado para justificar así la eventual invasión a territorio venezolano, lo que, entre paréntesis, resultó una gran torpeza, porque ni ellos mismos se lo creyeron, no obstante para completar el show enviaron buques al Mar Caribe a incautar la droga colombiana que nunca pasa por Venezuela sino que toma otra ruta para llegar a EEUU: la del Océano Pacífico.

Es el caso que, dada la crisis económica y humanitaria que en estos momentos atraviesa EEUU, estas amenazas de invasión no son más que fanfarronadas. EEUU no tiene en estos momentos ni la capacidad económica, ni logística para iniciar una invasión, a lo que debemos sumar que la humanidad entera que batalla contra el Covid-19 vería con muy malos ojos cualquier intento de agresión (aunque no es esto lo que más preocupa a la Casa Blanca).

Además de una deuda externa impagable de 24 billones de dólares, EEUU se enfrenta a una recesión económica consecuencia de la pandemia y a una crisis sanitaria con más de 700 mil personas contagiadas que han obligado a la Reserva Federal a imprimir 2.2 billones de dólares para salvar la Bolsa de Valores y otorgar bonos a la población estadounidense, que en un 40% se encuentra en situación de pobreza y sin acceso a los servicios de salud.

Es tal la crisis que atraviesa el país del norte que ha recurrido a la piratería y al pillaje para hacerse de mascarillas y respiradores. También nos acaba de robar nuestro dinero colocado en el City Bank girando la instrucción de que fuese transferido a la Reserva Federal y ni siquiera ha podido cumplir con sus compromisos de pago a la OMS.

Sumemos a esta crítica situación el miedo que invade a los marines estadounidenses de verse abandonados en altamar si estuviesen infectados por el covid-19.

En todo caso no hay que bajar la guardia ante tan impredecible enemigo, y en este sentido, nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana, incluyendo los 4.156.567 de milicianos, están conscientes de ello.

Ataque exponencial contra el bolívar

En este escenario de limitaciones económicas y logísticas, escalar el ataque al bolívar y manipular su precio para inducir la hiperinflación resulta una opción para EEUU que, sin mayor requerimiento económico, ni movilización de tropas, busca desestabilizar económica y políticamente a Venezuela desde dentro. Con solo apretar un botón, en menos de un mes atacaron y “depreciaron” 74% el bolívar: pasó de 75.000 BsS/US$ a 138.000 BSS/US$.

Atacar la moneda e inducir la hiperinflación son actos criminales, pero accionar esta arma en una situación de cuarentena colectiva es exponencialmente genocida. Como el resto de la humanidad, en Venezuela estamos combatiendo a ese minúsculo enemigo invisible, disciplinadamente nos hemos quedado en casa, lo que ha implicado que las industrias, los comercios, las escuelas, han cerrado sus puertas, han dejado de producir. En estas circunstancias los trabajadores del sector privado que dependen de su salario para vivir, y sobre todo los que forman parte del sector informal de la economía se encuentran en una situación de vulnerabilidad. Si a esta situación le sumamos el hecho de incrementos desproporcionados de los precios de los bienes esenciales inducidos por el ataque al bolívar, la capacidad de adquirirlos se reduce. Seguir leyendo ATAQUE EXPONENCIALMENTE CRIMINAL. PASQUALINA CURCIO CURCIO

EL AÑO DE LA PESTE. MIKE DAVIS

MIKE DAVIS*
Michael Ryan DavisCoronavirus es la vieja película que hemos estado viendo una y otra vez desde que en 1995 el libro The Hot Zone, de Richard Preston, nos presentó al demonio exterminador conocido como ébola, nacido en una misteriosa cueva de murciélagos en África central. Fue solo la primera de una sucesión de nuevas enfermedades que surgían en el “campo virgen” (es el término adecuado) de los inexpertos sistemas inmunes de la humanidad. El ébola fue seguido pronto por la influenza aviar, que brincó a los humanos en 1997, y por el SARS, que surgió a finales de 2002: en ambos casos apareció primero en Guangdong, el centro manufacturero del mundo.

Por supuesto, Hollywood acogió con codicia estos brotes y produjo una serie de películas para emocionarnos y aterrorizarnos. (Contagio, de Steven Soderbergh, estrenada en 2011, resalta por su precisión científica y su escalofriante anticipación del caos actual).

Además de los filmes y de incontables novelas estridentes, cientos de libros serios y miles de artículos científicos han respondido a cada brote, muchos de los cuales enfatizan el lastimero estado de la preparación global para detectar y responder a esas nuevas enfermedades.

I.

Así pues, el coronavirus entra por la puerta principal como un monstruo familiar. Secuenciar su genoma (muy similar a su muy estudiado hermano, el SARS) fue pan comido, y sin embargo faltan los segmentos más vitales de información. Los científicos que trabajan día y noche para caracterizar el brote se enfrentan a tres retos colosales.

Primero, la constante escasez de equipos de prueba, en especial en Estados Unidos y África, ha impedido realizar estimaciones precisas de parámetros claves, como tasa de reproducción, tamaño de la población infectada y número de infecciones benignas. El resultado ha sido un caos de cifras.

Segundo, al igual que las influenzas anuales, este virus muta al circular entre poblaciones de diferentes composiciones de edad y estado de salud. La variedad que los estadunidenses tienen más probabilidades de contraer ya es levemente distinta del brote original en Wuhan. Las próximas mutaciones podrían ser benignas o alterar la actual distribución de la virulencia, que aumenta notablemente después de los 50 años de edad. El “catarro corona” de Trump es cuando menos un peligro mortal para la cuarta parte de los estadunidenses, que son de la tercera edad, tienen sistemas inmunes débiles o problemas respiratorios crónicos.

Tercero, aun si el virus se mantiene estable y muta poco, su impacto en los sectores de menor edad podría diferir radicalmente en los países pobres y entre los grupos de alta pobreza. Considérese la experiencia global de la influenza española de 1918-19, la cual se estima que causó la muerte a entre 1 y 2 por ciento de la humanidad. En Estados Unidos y Europa occidental, la cepa original H1N1 fue más letal en adultos jóvenes, lo cual se ha explicado comúnmente como resultado de sus sistemas inmunes, relativamente fuertes, que reaccionaron de más a la infección atacando las células pulmonares, lo cual condujo a neumonía y choque séptico.

Sin embargo, en fechas más recientes algunos epidemiólogos han teorizado que tal vez los adultos mayores tenían “memoria inmune” de un brote anterior de la década de 1890 que les dio protección.

En cualquier caso, la influenza encontró un nicho favorable en campamentos militares y trincheras del campo de batalla, donde segó las vidas de decenas de miles de soldados jóvenes. Este se volvió un factor principal en la batalla de los imperios. El colapso de la gran ofensiva alemana de la primavera de 1918, y por tanto el desenlace de la guerra, se ha atribuido a que los aliados, en contraste con su enemigo, pudieron remplazar sus ejércitos enfermos con combatientes estadunidenses recién llegados.

En cambio, la influenza española tuvo un perfil diferente en países más pobres. Rara vez se aprecia que casi 60 por ciento de la mortalidad global (por lo menos 20 millones de decesos) ocurrió en el Punjab, Bombay y otras partes del oriente de India, donde las exportaciones de granos a Gran Bretaña y las brutales prácticas confiscatorias coincidieron con una importante sequía.

La escasez resultante de alimentos empujó a millones de personas pobres al borde de la hambruna. Se volvieron víctimas de una sinergia siniestra con la desnutrición, que suprimió su respuesta inmune a la infección y produjo rampantes pulmonías tanto bacterianas como virales. En un caso similar, en Irán, entonces ocupado por los británicos, varios años de sequía, cólera y escasez de alimentos, seguidos por un extenso brote de malaria, fueron la precondición de la muerte de aproximadamente la quinta parte de la población.

Esta historia –en especial las consecuencias desconocidas de las interacciones con la desnutrición y con infecciones existentes– debe precavernos respecto de que el Covid-19 podría seguir una ruta diferente y más letal en los sobrepoblados y enfermizos barrios bajos de África y el sur de Asia. Algunos han afirmado que, como la población urbana de África subsahariana es la más joven del planeta, en la que los mayores de 65 años comprenden solo 3 por ciento de la población (contra 23 por ciento en Italia), el coronavirus solo tendrá un efecto leve.

A la luz de la experiencia de 1918, esta es una extrapolación absurda, al igual que el supuesto de que la pandemia, como la influenza estacional, retrocederá al elevarse la temperatura. (La segunda y más letal oleada de la influenza española llegó a mediados del verano.)

Es más probable, como advirtió Science el 15 de marzo, que África sea una “bomba de tiempo en marcha”. Además de la desnutrición, el combustible de tal explosión viral es el enorme número de personas con sistemas inmunes dañados. El VIH/sida ha matado a 36 millones de africanos de la generación pasada, y los investigadores estiman que existen unos 24 millones de casos actuales, junto con 3 millones o más con la “peste blanca”, la tuberculosis.

En África, 350 millones padecen desnutrición crónica y el número de niños pequeños cuyo crecimiento ha sido coartado por el hambre se ha incrementado por millones desde 2000. El distanciamiento social en vastas ciudades perdidas como Kibera, en Kenia, o Khayelitsha, en Sudáfrica, es una imposibilidad obvia, y más de la mitad de los africanos carecen de acceso a agua limpia y saneamiento básico. Además, cinco de las seis naciones con los peores sistemas de salud del mundo están en África, entre ellos el más populoso, Nigeria. Kenia, país conocido por exportar médicos y enfermeras, tiene exactamente 130 camas de terapia intensiva y 200 enfermeros certificados de cuidados intensivos para recibir la llegada del Covid-19.

II.

Dentro de un año, tal vez estemos mirando con admiración el éxito de China en contener la pandemia, y con horror el fracaso de Estados Unidos, (hago la heroica presunción de que la declaración de China de que la transmisión declina con rapidez es más o menos precisa).

La incapacidad de nuestras instituciones de mantener cerrada la caja de Pandora apenas si causa sorpresa: desde 2000 hemos visto repetidas fallas en la atención a la salud en la línea frontal.

Por ejemplo, las temporadas de influenza de 2009 y 2018 colmaron hospitales en todo Estados Unidos, exponiendo la pasmosa escasez de camas de hospital después de años de recortes en la capacidad de internamiento de pacientes, con tal de elevar las utilidades económicas.

La crisis se remonta a la ofensiva de las corporaciones que llevó a Ronald Reagan al poder y convirtió a destacados miembros del Partido Demócrata en sus cajas de resonancia neoliberales. De acuerdo con la Asociación Estadunidense de Hospitales, el número de camas disminuyó en un extraordinari0 39 por ciento entre 1981 y 1999. El propósito fue elevar las ganancias al incrementar el “censo” (el número de camas ocupadas). Sin embargo, el objetivo gerencial de 80 por ciento de ocupación significó que los hospitales ya no tenían capacidad de absorber el ingreso de pacientes durante las epidemias y las emergencias médicas. Seguir leyendo EL AÑO DE LA PESTE. MIKE DAVIS

LAWFARE Y GUERRA ASIMÉTRICA VS. VENEZUELA. CARLOS FAZIO

ELLIOT ABRAMS
Elliot Abrams, representante especial para temas relacionados con Venezuela, del Departamento de Estado de Estados Unidos. Foto Afp

CARLOS FAZIO

FAZIO 1En la coyuntura de la llamada “epidemia del siglo”, la diplomacia de guerra de Estados Unidos ha decidido profundizar su guerra no convencional, asimétrica, contra Venezuela. Con una serie de acciones sucesivas que pretenden generar miedo y pavor (shock and awe) en filas “enemigas”, la administración Trump activó el 26 de marzo pasado el miserable plan diseñado por el secretario de Estado, Mike Pompeo, y el representante especial para Venezuela, Elliott Abrams, cuyo objetivo final es intentar producir un “cambio de régimen” en el país que tienen la reservas probadas de hidrocarburos más grandes del mundo.

Ese día, en lo que parece marcar un nuevo punto de no retorno ahora bajo la pantalla judicial del golpismo (Lawfare), el fiscal general de EEUU, William Barr, anunció cargos criminales por narcoterrorismo, tráfico de cocaína, lavado de dinero y corrupción contra el presidente constitucional y legítimo de Venezuela, Nicolás Maduro; una docena de altos funcionarios civiles y militares así como dirigentes del proceso bolivariano –e, incluso, un par de generales prófugos de la justicia venezolana–, bajo la grotesca argumentación de “haber participado en una asociación delictiva” que involucraría a una “organización terrorista extremadamente violenta” –las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC–, así como de “conspirar” para utilizar la venta de drogas como un “arma” contra Estados Unidos.

El 31 de marzo, en otra inadmisible intromisión –que viola  el Derecho internacional y los principios de la Organización de las Naciones Unidas, entre ellos, el de no intervención, la libre determinación de los pueblos y la proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales−, Pompeo y Abrams hicieron público su “plan” denominado eufemísticamente “Marco para la transición democrática en Venezuela” (cuyo único fin es el derrocamiento de Maduro), lo que fue seguido, el 1 de abril, por el anuncio de Donald Trump del lanzamiento de un nuevo operativo militar naval antidrogas en aguas del Caribe y el Pacífico.

Trump, quien apareció flanqueado en la Oficina Oval por el secretario de Defensa, Mike Esper, y el jefe del estado mayor, general Mark Milley, dijo que las operaciones marítimas antinarcóticos estarán dirigidas contra lo que, afirmó, es una “creciente amenaza” de “narcotraficantes y terroristas” que buscarán “aprovecharse” de la crisis provocada por la pandemia del coronavirus para introducir drogas en EEUU y afectar a la ciudadanía.

A su vez, el secretario Esper identificó a Venezuela como una amenaza en particular, al acusar al “régimen ilegítimo de Maduro” de depender de las ganancias del narcotráfico para mantenerse en el poder. Con lo cual, se cumplirían los propósitos encubiertos denunciados a mediados de marzo por el canciller venezolano, Jorge Arreaza, de que en el marco de una nueva fase de agresiones unilaterales estadounidenses contra su país, el Pentágono y el jefe del Comando Sur, Craig Faller, estaban contemplando un “bloqueo naval” a Venezuela, acción reconocida por la ONU como “uso de la fuerza”; medida que podría ser reforzada en la coyuntura con acciones coercitivas bajo el paraguas de la Organización de Estados Americanos (OEA), vía el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), ambos, viejos instrumentos de la guerra fría al servicio de Washington.

Pino Arlacchi y los bulos de la CIA y el Pentágono

En el marco de la nueva fase de guerra híbrida de EU contra el proceso bolivariano de Venezuela, cabe recordar que el 15 de abril de 2019, durante una sesión de preguntas y respuestas en la Universidad de Texas, el secretario de Estado, Mike Pompeo, afirmó entre risas y aplausos: “Yo era director de la CIA (Agencia Central de Inteligencia). Mentimos, engañamos y robamos. Teníamos hasta cursos de entrenamiento”. (Aunque la transcripción oficial del Departamento de Estado no incluyó esas aseveraciones, sí quedaron registradas en video).

La confesión de Pompeo vino a confirmar lo que es público y notorio y está registrado en cientos de documentos oficiales y literatura sobre la CIA de los últimos 60 años. Pero no deja de ser grave que el jefe de la diplomacia estadounidense se refiera a sí mismo como mentiroso y ladrón. Máxime, en la actual coyuntura, cuando expertos comunicacionales del Pentágono y la CIA han echado a andar una nueva etapa de la guerra no convencional contra Venezuela, diseñada en base a operaciones de guerra psicológica, propaganda encubierta y mensajes indirectos a través de los medios de difusión masiva (radio, televisión, prensa escrita, Internet), direccionadas a conseguir el control y la manipulación de la llamada opinión pública mediante distorsiones informativas (noticias intoxicadas). Seguir leyendo LAWFARE Y GUERRA ASIMÉTRICA VS. VENEZUELA. CARLOS FAZIO

CORONAVIRUS: CRISIS SISTÉMICA ESTADOUNIDENSE. PASQUALINA CURCIO CURCIO

PASQUALINA CURCIO CURCIO

PASQUALINA 2“El Sistema fracasó”, estas fueron las palabras que pronunció el 12 de marzo de este año Anthony Fauci, jefe del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de EE.UU, máxima autoridad en enfermedades infecciosas de ese país. La afirmación la realizó en una audiencia a la que fue llamado por el Congreso a propósito de la pandemia del CORONAVIRUS. Se refería al sistema de salud estadounidense. Entre las causas resaltó el problema con el acceso a las pruebas de despistaje del COVID-19.

El sistema de salud de EEUU es privado tanto en su prestación como en su financiamiento, quien no tenga un seguro médico no tiene acceso a los servicios de salud. Allí, la salud no es un derecho humano, es una mercancía que se compra y se vende en los mercados aseguradores, concepción absolutamente coherente y enmarcada en el sistema capitalista, neoliberal y salvaje que rige en esa “potencia mundial”.

Dijo Fauci a los Congresistas: “La idea de que alguien pueda hacerse fácilmente las pruebas como lo hacen las personas en otros países… no estamos preparados para eso. ¿Que si creo que deberíamos estarlo? Sí. Pero no lo estamos”.

De los 327 millones de estadounidenses, 27, 5 millones no cuentan con seguro médico y otros 44 millones tienen seguro pero insuficiente, es decir, que no cubre los costos de atención; a lo que debemos sumar otras 10 millones de personas indocumentadas que tampoco pueden acceder al sistema. Por lo menos el 40% de la población está excluida del sistema de salud.

La garantía de la contención de la propagación de la pandemia, además del comprobado aislamiento social, es la posibilidad de diagnosticar oportunamente los casos de CORONAVIRUS para de manera inmediata aislarlos y tratarlos.

Otro riesgo que para la humanidad implica el sistema estadounidense es la posibilidad de aislamiento. La cuarta parte de los trabajadores no tiene acceso a días remunerados por razones de enfermedad. Por lo tanto, la probabilidad de que se queden en casa ante llamados de aislamiento social, es baja.

El 11 de marzo de 2020 se habían reportado 696 casos de CORONAVIRUS y 25 muertes en EEUU. Hoy, 23 de marzo de 2020, el número de casos, según la Organización Panamericana de la Salud (OPS) es 33.337 y 415 fallecidos, registrando un incremento de 133.248% casos diagnosticados. A la fecha, y según reportes del mismo organismo, EEUU registra el 82% de los casos en la región y el 84% de los fallecidos. El virus está presente en los 50 estados del país.

Fracaso sistémico que no solo pone en riesgo al pueblo estadounidense, sino a la Región y al Mundo entero.

Escepticismo sospechoso

Las declaraciones de Donald Trump mediante las cuales busca minimizar el avance y el efecto de la pandemia, además de ser irresponsables ante los propios estadounidenses y ante la humanidad toda, deben resultarnos sospechosas. Calificarlas de “apresuradas” y desestimarlas por cuanto provienen de la “personalidad explosiva” de Trump, podría resultar ingenuo sabiendo que históricamente las acciones de todos los presidentes de turno de EEUU han seguido el libreto escrito por los grandes capitales.

La tranquilidad con la que el inquilino de la Casa Blanca, el 12 de febrero contradijo al mismísimo director del CDC y afirmó: “Llegado abril, en teoría, cuando el clima sea un poco más caliente, se irá [el CORONAVIRUS] de forma milagrosa”, genera sospechas ante la posibilidad de que disponga de la vacuna contra el virus, cobrando fuerza la tesis del CORONAVIRUS, planteada por Noam Chomsky, como un arma biológica creada en laboratorios estadounidenses. Seguir leyendo CORONAVIRUS: CRISIS SISTÉMICA ESTADOUNIDENSE. PASQUALINA CURCIO CURCIO

QUÉ SABEMOS HASTA AHORA DEL CORONAVIRUS. UNA MIRADA CIENTÍFICA DESDE ARGENTINA

BARUJ, J. CABRERA, L. DA ROLD, C. RATTO, D. ZACHARIAS ZANOTTI

Un grupo de Científicxs y Universitarixs Autoconvocadxs de Bariloche analiza los diferentes casos mundiales y regionales para aportar alternativas de acción desde el país.

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Lo que nos deja el coronavirus

Desde el 17 de noviembre, fecha estimada en la cual el paciente cero se contagió el virus, la pandemia del Coronavirus COVID-19 ha dejado al día de hoy 266.115 casos confirmados y 11.153 muertes. En apenas cuatro meses ha hecho estragos. Además del número de muertes, ha dejado a gran parte del globo en cuarentena, con sistemas sanitarios colapsados, y con Estados sin saber bien cómo contener o mitigar la crisis. Pero si miramos un poco más allá, hay varias reflexiones que podrían ser útiles para pensar los diferentes tipos de respuestas estatales, las políticas públicas adoptadas y los modelos de seguridad social bajo los cuales operan los distintos Estados. Principalmente, esta experiencia nos permite reflexionar sobre el rol de lo público. Para ello nos propusimos elaborar alguna medida que nos permita comparar la evolución de la pandemia por país, a partir del incremento del número de casos. Hemos analizado las curvas de nuevos casos diarios de coronavirus en varios países, que reflejan distintos tipos de respuestas y políticas ante la situación de crisis. Para hacerlo, tratamos de cuantificar esa respuesta[1] .

El avance de la enfermedad en cada sociedad sigue un patrón específico. Sin entrar en detalles matemáticos, buscamos cuántos días transcurren, en promedio, para que el número total de casos se multiplique por 10 en cada país. Ese factor determina la tasa con la que se propaga la enfermedad. Cuanto mayor sea el factor, más días pasan hasta que los casos se multiplican por diez. Podríamos decir que el contagio de casos va más lento y eso da posibilidades a los sistemas de salud para actuar de manera efectiva. Esto es lo que en otras notas se describió como “achatar la curva de la epidemia”. Una pequeña diferencia en ese factor se traduce en una diferencia enorme en el número de casos a diagnosticar y atender. Por ejemplo, si ese número es 15, el día 1 tendremos un caso, el día 15 tendremos 10 casos acumulados, el día 30 tendremos 100 y el día 45 se habrán acumulado 1.000 casos. Ahora, si el factor fuese 10 en lugar de 5 (solo 5 de diferencia), tendremos 10 casos el día 10, 100 el día 20, 1.000 el día 30 y 10.000 el día 40. La diferencia entre una y otra situación es la que puede hacer que el sistema de salud colapse.

Buscamos ese factor para varios países y nos preguntamos si era posible encontrar correlaciones entre ese número y las políticas de respuesta a la pandemia aplicadas en cada país.

El caso de China

China fue el primer país donde se detectó la epidemia. La respuesta inicial del gobierno central y los gobiernos provinciales fue laxa. Para cuando fue declarada la emergencia, las personas enfermas llevaban un tiempo largo moviéndose sin restricciones. Durante ese período, los nuevos casos se multiplicaron por 10 cada 6,5 días. Hacia fines de enero, los contagios pasaron de cerca de 400 a 6.000 en una semana. Luego de ese período se observa una disminución marcada en la velocidad de contagios, con un tiempo de multiplicación por 10 del número de casos de 13 días durante los días siguientes y, finalmente, una caída abrupta de la velocidad de contagios (saliendo del régimen exponencial). Este comportamiento puede correlacionarse con la respuesta estatal, que se hizo efectiva entre el 30 de enero y el 2 de febrero: cierre de zonas y ciudades, declaración de aislamiento obligatorio, suspensión de las clases presenciales y refuerzo del sistema sanitario local a un ritmo extraordinario. Dos semanas después de la intervención estatal, la cantidad de casos nuevos cayó día a día hasta que ayer, 19 de marzo, la cantidad de nuevos casos en Wuhan fue nula, por primera vez desde el inicio de la crisis.

Por ser el primer país afectado, la situación particular de China nos da una imagen de lo que sucede cuando no se toman políticas activas en contra de la propagación del virus, y luego, de lo que ocurre con una fuerte y efectiva intervención estatal.

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EL PLAN DE WASHINGTON YA FRACASÓ. JORGE WEJEBE

El 3 de enero de 1961 fue una jornada muy tensa para los diplomáticos estadounidenses en La Habana, quienes ejecutaron la evacuación de la embajada tras el anuncio de Estados Unidos del rompimiento de relaciones con Cuba.

Muchos de ellos pensaron que en poco tiempo estarían de regreso, cuando su país acabara con Fidel y el Gobierno revolucionario, como siempre sucedía con los adversarios de la Casa Blanca en la región.

En los alrededores de la sede, en el Malecón habanero, se aglutinó un público diverso. Una buena parte intentaba infructuosamente solicitar visas, pero la mayoría eran curiosos que venían a presenciar la histórica partida.

Como nota interesante vale citar la presencia de un joven vendedor de periódicos, quien mostró la edición del diario Revolución con un titular que, con grandes letras, reproducía: Viva Cuba Libre e informaba el hecho, imagen que pasaría a la historia mediante el lente del fotorreportero Roberto Salas.

Y realmente aquellos titulares reflejaban exactamente el verdadero sentido de los acontecimientos de ese día, con el que culminaba una sórdida etapa de actividades de la embajada de EE.UU. durante los dos primeros años luego del triunfo de la Revolución del Primero de Enero de 1959.

Desde los primeros meses de 1959, la Casa Blanca inició una política agresiva contra el nuevo poder que había acabado con el Gobierno dictatorial de Fulgencio Batista, aliado incondicional de Washington, siempre dispuesto a seguir los «consejos» del embajador estadounidense de turno.

De inmediato la sede estadounidense se convirtió en el centro de espionaje de la cia y de dirección y apoyo a las acciones terroristas y subversivas de la contrarrevolución en el país.

Mientras, otros supuestos diplomáticos fueron sorprendidos en reuniones con organizaciones contrarrevolucionarias y agentes individuales, a los que instruían en métodos conspirativos y en el uso de armas y explosivos. Encuentros que llegaron a organizar hasta en habitaciones del propio Hotel Nacional.

De igual forma, la Estación CIA en esa sede atendía muy activamente una extensa red de espionaje establecida entre antiguos servidores de la dictadura, representantes de las clases privilegiadas y funcionarios estadounidenses y nacionales de compañías estadounidenses que desde el inicio priorizaron los planes de atentados contra los principales líderes de la Revolución, en especial el Comandante en Jefe Fidel Castro.

Los servicios consulares de la sede estaban dirigidos principalmente a apoyar estas acciones y a las campañas mediáticas contra la Revolución como la del inicio de la salida del país, vía aérea de miles de niños sin acompañantes hacia EE.UU., enviados por sus padres, quienes fueron engañados por la operación de la CIA y el clero reaccionario de Miami, llamada «Peter Pan», que divulgó la mentira de que se derogaría la patria potestad sobre los menores.

Para finales de 1960, la administración estadounidense del presidente Dwight David Eisenhower y el entonces director de la CIA, Allen Dulles, consideró que la derrota de la Revolución sería un hecho en pocos meses con la realización de la invasión de mercenarios por Playa Girón en abril de 1961, que resultó la primera derrota militar y política del imperio en América Latina. Seguir leyendo EL PLAN DE WASHINGTON YA FRACASÓ. JORGE WEJEBE

CINCO PREGUNTAS SOBRE LA OPERACIÓN DEL GOLPISMO BOLIVIANO EN TWITTER. R. M. ELIZALDE Y P. SANTANDER

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Ilustración: Kalia Venereo/ Dominio Cuba

Informe realizado por Rosa Miriam Elizalde y Pedro Santander Molina para Mueve América Latina. Elaborado el 5 de enero de 2020.

Dos meses después del golpe de Estado en Bolivia, resulta evidente que éste fue minuciosamente planificado y que reúne todas las características de la guerra irregular o híbrida de diseño estadounidense.

Se trata de un golpe que combina modalidades conocidas (pronunciamientos militares y represión) con otras nuevas, especialmente en la dimensión tecnológica-comunicacional. En esa línea vemos que el golpismo ha entrelazado procedimientos materiales y virtuales, desde Operaciones Sicológicas (PSYOPS) y otras técnicas de desestabilización social hasta actividades paramilitares de calle y la acción inédita de cibertropas en las plataformas digitales, con el fin de generar un supuesto consenso contra el gobierno de Evo Morales, alineado con la retórica de Washington y los intereses de la derecha en la región.

Las revelaciones sobre la ciberoperaciones en redes son apabullantes. Varios investigadores han documentado la creación en muy poco tiempo de decenas de miles de cuentas falsas en Twitter que apoyaban la campaña pro-golpista en las redes. Dos resúmenes de estos hallazgos resultan particularmente exhaustivos y dan una idea de la oscura utilización de las plataformas sociales como armas de manipulación política: La resistencia boliviana no será transmitida, de un equipo de expertos del Movimiento Mueve América Latina, y Operaciones de Información en Bolivia, de la investigadora estadounidense Erin Gallagher.

Sin embargo, todavía hay muchas preguntas en torno a cómo se diseñó este tipo de operaciones en Twitter y quiénes son los responsables. Intentamos aquí responder algunas de ellas.

Preguntas

1- ¿Se pueden crear miles de cuentas falsas con una narrativa común de apoyo al Golpe de Estado en Bolivia, sin que Twitter lo perciba inmediatamente? La respuesta es sí. 

A la fecha diversos estudios han logrado documentar la creación de miles de cuenta falsas en los días del golpe en Bolivia. El método utilizado para contaminar la información fue híbrido. Combinó la acción digital de:

a) cuentas reales de referentes políticos del golpismo;
b) troles (cibertropas con cuentas auténticas destinadas a polarizar la conversación);
c) bots (cuentas parcial o totalmente automatizadas en sus interacciones);
d) seguidores regulares.

A partir de la segunda semana de noviembre, cuando el golpe ya estaba en marcha, una red de voceros formales e informales, difundieron y reprodujeron de modo sistemático en las redes sociales información falsa (fake news) y consignas (hashtag), para generar la percepción de un abrumador apoyo interno al gobierno de facto de Jeanine Áñez, y al líder de la extrema derecha, Luis Fernando Camacho. En la mayoría de los casos se trata de bots, es decir, cuentas en Twitter no auténticas, con un funcionamiento automatizado, utilizadas para fortalecer la propaganda golpista online y las campañas de odio contra Evo Morales.

Lo que en esos días vimos fue una operación comunicacional de doble tenaza: por un lado, la derecha produjo un apagón informativo mediante la clausura de los medios estatales y comunitarios afines al Gobierno (televisión, radio y prensa escrita), así como la persecución de periodistas contrarios al golpe, y, por otro lado, mediante inteligencia computacional se activó en las redes sociales una ruidosa cámara de eco en apoyo al golpe que generó en pocos días más de 1 millón de tuits. De este modo, mientras se silenciaba en el plano analógico al MAS, dejando a los/las partidarias del gobierno sin medios de información y silenciados comunicacionalmente, se creaba en el plano digital una bulliciosa campaña golpista.

No hay dudas de que un grupo de personas o incluso un Estado está detrás de ello y que se utilizó un ejército de robots políticos en Twitter para dar la ilusión de ese consenso a gran escala. Por ejemplo, en la investigación citada de Erin Gallagher, la investigadora especializada en el estudio de la desinformación en Twitter y la visualización de datos, reconoce que probablemente haya personas reales que crearon nuevas cuentas en ese conjunto de datos, en los días previos y durante el golpe de Estado:

“Los eventos de interés periodístico impulsan a personas reales a crear nuevas cuentas en plataformas de redes sociales y participar en debates públicos. Sin embargo, me parece muy poco probable que todas las cuentas nuevas fueran humanos reales”.

De hecho, la cuenta de Luis Fernando Camacho, @LuisFerCamachoV, pasó en tan solo unos días (a partir del 3 de noviembre) de 3 mil seguidores a casi 135 mil; y de éstos, 15 mil se crearon en un solo día. El caso de la autoproclamada Áñez, @JeanineAnez, es similar: ella pasa en pocos días de 9 mil seguidores a 150 mil. Casi el 100% de esas miles de cuentas nuevas son seguidas, también casi en un 100%, por otras cuentas recién creadas.

Lo que vemos en Bolivia no es algo completamente nuevo. Hay numerosas investigaciones que han documentado operaciones de propaganda en redes mediante el uso de cuentas no auténticas y bots (software que imita el comportamiento humano), particularmente en Twitter.

Una de las más recientes la hizo el Centro de Excelencia de Comunicaciones Estratégicas de la OTAN (StratCom, por sus siglas en inglés), que realizó un experimento de manipulación a partir de la compra de perfiles falsos en varias plataformas de redes sociales (Facebook, YouTube, Instagram y Twitter). En el informe que divulgó en diciembre de 2019, la OTAN describe lo fácil que resultan las operaciones de propaganda. Asegura que entre un 20% y un 30% del tráfico de Internet es puro ruido generado por bots, que deliberadamente intentan confundir a estas empresas de telecomunicaciones y a los usuarios. Una de las conclusiones del informe de la OTAN es que de todas las redes sociales, Twitter habría implementado las mejores medidas para evitar la creación de cuentas falsas. Si eso es cierto, esta red social se olvidó de ello para el caso de Bolivia.

Las operaciones de fuerza bruta en redes han ido escalando en la última década en una suerte de carrera armamentista digital con productos que permiten manipular el entorno informativo. Jugaron un papel importante en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos de 2016; en el Reino Unido, durante el referéndum por el Brexit; en Francia, durante la elección de Emmanuel Macron; en España, con el referéndum sobre la independencia de Cataluña; en la Argentina de Mauricio Macri, en Venezuela durante las “Guarimbas” del 2014 y 2017; en las elecciones mexicanas de 2018 y, más recientemente, en las acciones para derrocar al gobierno del Presidente Nicolás Maduro, en 2019, por citar algunas.

El antecedente más notable de estas estrategias en Twitter, se remonta a junio de 2009, durante la llamada Revolución Verde Iraní que movilizó a cientos de miles de tuiteros contra el gobierno de Mahmud Ahmadineyad. De las casi 100 000 usuarios que se activaron entonces, solo 60 cuentas tuiteaban desde Teherán en los días de la revuelta, de acuerdo con Evgueni Morozov, quien cita al respecto un estudio de Al Jazeera en su libro El desengaño de Internet: los mitos de la libertad en la red.

Las relaciones entre la plataforma y el Departamento de Estado ya eran tan cercanas en 2009, que bastó un correo electrónico de Jared Cohen, un funcionario subordinado a la Secretaria Hillary Clinton, para que la compañía cambiara la fecha planificada para un parón por mantenimiento del sitio, con tal de no alterar las “protestas” iraníes.

En el caso iraní, las cuentas no auténticas y los bots se alinearon con los intereses de Washington y recibieron su bendición política, aseguró The New York Times. Philip J. Crowley, subsecretario de Estado para asuntos públicos, divulgó el comunicado de Cohen a Twitter y celebró la obediencia de la plataforma, con las siguientes palabras: “Esto fue solo un llamado para decir: parece que Twitter está jugando un papel importante en un momento crucial en Irán. ¿Podría seguir así?” Mark Pfeifle, ex asesor de Seguridad Nacional en la administración de George W. Bush, lanzó una campaña pública para nominar a Twitter para el premio Nobel de la Paz, con el argumento de que, “sin Twitter, el pueblo de Irán no se habría sentido dotado de poder y confianza para luchar por la libertad y la democracia”. Seguir leyendo CINCO PREGUNTAS SOBRE LA OPERACIÓN DEL GOLPISMO BOLIVIANO EN TWITTER. R. M. ELIZALDE Y P. SANTANDER

REDES DE ONG: EL BRAZO “CIVIL” DEL IMPERIO ESTADOUNIDENSE QUE DEFINIÓ EL GOLPE EN BOLIVIA

Mediante campañas en los medios y manifestaciones masivas contra la “corrupción”, por los “derechos humanos”, la “democracia”, la “libertad”, dirigidos al gobierno objetivo, Estados Unidos hace un uso hábil de las ONG para llevar a cabo sus planes, que a menudo apelan a los valores y sentimientos apreciados de la izquierda liberal y el centro-convergente.

Estados Unidos busca derrocar a los presidentes elegidos democráticamente a través de campañas mediáticas de mentiras y medias verdades, incitando el descontento social, deslegitimando al gobierno, provocando violencia en las calles, trastornos económicos y huelgas.

El formato estándar implica el papel de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés), el Fondo Nacional para la Democracia (NED, por sus siglas en inglés), el Instituto Republicano Internacional (IRI), el Instituto Nacional Demócrata (NDI, por sus siglas en inglés) para ayudar a financiar a las ONG para que hagan el trabajo sucio. Éstas se han convertido en la cara “humanitaria” de la intervención imperialista.

Detrás de la retórica de la “promoción de la democracia”, Washington aspira a imponer regímenes neoliberales que abran sus mercados a los Estados Unidos sin condiciones y se alineen con su política exterior.

En el caso del reciente golpe de Estado en Bolivia, el trabajo de las ONG es una demostración de cómo se aceleran los procesos de desconfiguración del tejido social mediante el financiamiento continuo y el trabajo sistemático de la diplomacia estadounidense en cooperación con actores locales.

ENTRE LO INDÍGENA Y LO AMBIENTAL: CAPÍTULO TIPNIS

El Centro para la Democracia, Avaaz y Amazon Watch, tres ONG financiadas en gran medida por los factores gobernantes de los Estados Unidos (Fundación Rockefeller, Fundación David y Lucile Packard, Fundación Ford y Soros, por nombrar algunas), lideraron en 2011 una campaña internacional contra el líder indígena-sindical Evo Morales y su gobierno. Aquello se centró en las protestas contra la controvertida propuesta del gobierno boliviano de construir una carretera a través del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro-Secure (TIPNIS).

El referido territorio, que cubre más de 1 millón de hectáreas de bosque, recibió el estatus de territorio indígena por parte del gobierno de Morales en 2009, alrededor de 12 mil personas de tres grupos indígenas diferentes viven en 64 comunidades.

En agosto de ese año, representantes de organizaciones que unen a las comunidades, así como a otros grupos indígenas, comenzaron una marcha a la ciudad capital, La Paz, para protestar contra el plan de la carretera. La gente de TIPNIS tenía preocupaciones legítimas sobre el impacto de la carretera y hubo errores en el manejo del problema por parte del gobierno.

Se iniciaron peticiones internacionales declarando apoyo para esta marcha y condenando al gobierno de Morales por supuestamente socavar los derechos indígenas, entre ellas la del grupo de cabildeo internacional Avaaz y una carta a Morales firmada por más de 60 grupos ambientalistas, en su mayoría fuera de Bolivia, que tergiversaban los hechos y obviaban los repetidos intentos del gobierno de abrir discusiones con los manifestantes.

Ninguna de las peticiones mencionaba el apoyo de los manifestantes al programa de Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de los Bosques (REDD) de las Naciones Unidas, que busca privatizar los bosques convirtiéndolos en “compensaciones de carbono” que permiten que los países ricos y desarrollados continúen contaminando.

Además hubo una confrontación violenta entre los manifestantes del TIPNIS y la policía, fue la oportunidad vital necesaria para intensificar la campaña. Coordinadamente esta campaña se desarrolló en varios centros de medios alternativos como UpsideDownWorld, NACLA, In These Times, ROAR, CommonDreams, Jacobin, WagingNonViolence, Alternet, MintPressNews, incluso Naomi Klein y Real News Network.

Sin embargo, el investigador Federico Fuentes develó el financiamiento de USAID a las protestas de TIPNIS, indicando que “la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano (CIDOB), la principal organización detrás de la marcha, no tiene tales reparos [sobre su conexión con Estados Unidos]. En su sitio web se jactaba de haber recibido programas de capacitación de la agencia de ayuda del gobierno de los Estados Unidos, USAID”.

En el sitio, el presidente de CIDOB, Adolfo Chávez, agradece la “información y formación adquirida a través de diferentes programas financiados por colaboradores externos, en este caso USAID”.

También el investigador y analista Nil Nikandrov afirmó:

“Según la periodista y escritora Eva Golinger, USAID invirtió al menos 85 millones de dólares para desestabilizar el régimen del país. Inicialmente, los Estados Unidos esperaban lograr el resultado deseado arrastrando a los separatistas del distrito de Santa Cruz, predominantemente blanco. Cuando el plan colapsó, USAID pasó a cortejar a las comunidades indias con las que las ONG orientadas a la ecología comenzaron a ponerse en contacto unos años antes. Se informó a los indígenas que la construcción de una autopista a través de su región dejaría a las comunidades sin tierra, y que las marchas de protesta de los indígenas hacia la capital que siguió se comieron la imagen pública de Morales. Pronto se supo que muchas de las marchas, incluidas las organizadas por el grupo TIPNIS, habían sido coordinadas por la embajada de los Estados Unidos. El trabajo fue realizado por el funcionario de la embajada Eliseo Abelo, curador de USAID para la población indígena boliviana. Sus conversaciones telefónicas con los líderes de la marcha fueron interceptadas por la agencia de contraespionaje boliviana y se hicieron públicas, de modo que tuvo que escapar del país mientras el enviado diplomático de Estados Unidos a Bolivia se quejaba de las escuchas telefónicas”.

También la Liga para la Defensa del Medio Ambiente (LIDEMA) se creó con fondos del gobierno de los Estados Unidos. Tanto los cables diplomáticos secretos publicados por WikiLeaks como los archivos desclasificados de Washington han demostrado que USAID apuntó directamente a las comunidades indígenas en un intento por alejarlas del apoyo a Morales y acercarlas a los intereses del Estado profundo estadounidense.

La ONG Amazon Watch se sumó a la campaña de propaganda sin mencionar el papel de Estados Unidos en las protestas, ni que el gobierno de Morales había despedido a varios policías responsables de la violencia no autorizada contra los manifestantes, ni que estuvo de acuerdo con las demandas de los manifestantes.

  • Los financistas de Amazon Watch y Rainforest Action Network (RAN) incluyen a Charles Stewart Mott Foundation (que trabaja con la NED), Richard and Rhoda Goldman Fund, The Overbrook Foundation, Moriah Fund (directores relacionados con USAID y la administración de Bill Clinton), Rockefeller Brothers Fund, la Fundación David y Lucile Packard, entre otros.

En 2013, Pedro Nuni, uno de los indígenas líderes centrales de estas protestas del TIPNIS, defendido por muchos medios alternativos occidentales, anunció que se uniría al partido de derecha Movimiento Demócrata Social (MDS) opositor a Morales, que promovió al gobernador de Santa Cruz, Rubén Costas. Este junto al fugitivo Branko Marinkovic calcularon mal su nivel de apoyo cuando avanzaron hacia una rebelión violenta contra el gobierno de Morales luego de que no fuera reconocida su iniciativa de estatuto departamental redactada a puerta cerrada.

En el intento de infiltrarse en las comunidades indígenas, la USAID buscó nuevos actores para promover la agenda de Washington con una imagen más representativa de la mayoría indígena boliviana. Un documento desclasificado que divulgó la periodista Eva Golinger esboza claramente la necesidad de dar “más apoyo a los pasantes indígenas de la USAID y la embajada para construir y consolidar una red de graduados que aboguen por el gobierno de los Estados Unidos en áreas clave”.

El documento analiza además la necesidad de “fortalecer la ciudadanía democrática y el desarrollo económico local para los grupos indígenas más vulnerables de Bolivia”. Para USAID, “este programa muestra que ningún país ni gobierno tiene el monopolio de ayudar a los indígenas. El programa muestra que los Estados Unidos es un amigo de Bolivia y de los indígenas…”. Seguir leyendo REDES DE ONG: EL BRAZO “CIVIL” DEL IMPERIO ESTADOUNIDENSE QUE DEFINIÓ EL GOLPE EN BOLIVIA

SIMULACROS, SUPLANTACIONES Y LUCHAS POR EL CONOCIMIENTO LIBRE EN EL CAPITALISMO DIGITAL. IRENE LEÓN

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La criptomoneda de Facebook. Imagen: RT

IRENE LEÓN

IRENE LEÓNCuando Facebook anunció su irrupción en el mundo de la moneda digital con el lanzamiento de su criptomoneda llamada ‘libra’, lo hizo en el dominio .org un espacio virtual vinculado a los entornos sin fines de lucro y a las organizaciones. Lo hizo también con el planteo de ‘promover una comunidad de código abierto’, que es un modelo de inspiración colaborativa.  Más aún, en su plataforma libra.org lanzó una declaración crítica al modelo financiero vigente, a su poca adaptación a la globalidad, e hizo un llamado a ‘transformar la economía global’.

Pero, ¿será que la mega corporación de Mark Zuckerberg en asociación con otras veintisiete transnacionales, tales como Master Card, Paypal, Visa, Uber y otras, han decidido cambiar de casaca y revolucionar el mundo?

¿O será más bien que, a través de una de las mayores suplantaciones que se hayan visto, las corporaciones transnacionales, reivindicándose como parte del mundo asociativo, están moviendo sus fichas para no dejar ningún flanco descubierto en su afán de controlar el mundo, sin tener que preocuparse de políticas nacionales, gentes, fronteras o instancias de control?

A todas luces se trata de una movida de ese poder fáctico decidiendo por y para sí mismo, por fuera de cualquier consideración democrática, instancia o país; buscando réditos para la reconfiguración financiera mundial, retando a la banca y hasta poniéndole una fecha de vencimiento, pero estimulando a la vez a los bancos centrales a ofrecerle un respaldo de liquidez, especialmente en caso de una eventual corrida global[1].

Este caso, que contiene elementos para vastas reflexiones económicas, es un gran ejemplo para visualizar la magnitud de la batalla política, económica y geopolítica presente en este contexto de transición hacia un nuevo modelo de acumulación capitalista, marcado por el reordenamiento geoeconómico que resulta del influjo de la inteligencia artificial[2] y de la instauración, justamente, de un nuevo patrón financiero, materializado por el dinero virtual.

Desde una mirada sociopolítica, este ejemplo también pone en evidencia varios aspectos sobre las relaciones de poder en la globalidad, donde transnacionales como Facebook y sus veintisiete corporaciones amigas, quieren colocarse como frente con capacidad de victoria en el contexto de una “guerra fría tecnológica”, considerada como decisiva para el control del mencionado nuevo modelo de acumulación. Así, a sabiendas de la relevancia que tiene la ‘big data’ para la concreción de este nuevo modelo, es evidente que a más de la especulación y mercantilización de los datos, se busca utilizar la influencia de poseer información y contactos para colocarse en la cúspide del poder.

Tanto la inteligencia artificial como el nuevo modelo financiero dependen de los datos y para legitimar la apropiación de ellos el consorcio asociativo Libra habla de un “nosotros”, de un proyecto común con sus entornos “para empoderar a miles de millones de personas”, a través de la reinvención del dinero, sustentando que por esa vía se podrá reducir la pobreza, crear empleos, y otros.

En otras palabras, mientras la cancha de la inteligencia artificial e incluso de la industria 4.0 parecen beneficiar a China, acá se nota una apuesta por el otro pilar del nuevo modelo de acumulación: las finanzas globales digitales, que se posibilitan con la utilización de los datos de los seres humanos, cuya anuencia es cortejada con intensidad.

Derechos, conocimiento libre y disputas de poder

Ahora que se ha evidenciado que la transición hacia un nuevo momento del capitalismo global está inextricablemente vinculado a este modelo tecnológico, arrecia la disputa por el dominio del modo de producción relacionado y por la propiedad del espacio satelital, los minerales y otros bienes, como también por la hegemonía en la producción de conocimientos.

Asimismo, ahora que ya es inocultable que la lógica de expansión digital es coincidente con el afianzamiento del nuevo modelo de acumulación y que los datos tienen un carácter estratégico, luego de haberlo soslayado por años, está abierta la puja por el control y el precio de los datos: “…los datos de los usuarios son mercaderías que tienen un precio”[3], ha llegado ha sugerir el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, a la vez que comienzan a hacerse públicas aplicaciones para que los usuarios de Facebook puedan vender o mercantilizar datos[4].

En ese escenario, se vuelve prácticamente inobjetable la aseveración de Julian Assange de que en esas dinámicas de captación y mercantilización de los datos y bajo ese modo de manejo tecnológico en el mercado, “las gentes que usan Google son ellas mismas el producto[5].

De modo que, para seguir siendo humanos y no producto, se levantan voces en defensa de la privacidad de los datos, se evidencian presiones para que se adopten políticas para su protección y, en un contexto altamente dependiente de la expansión digital, hay también quienes procuran desarrollar modelos tecnológicos confiables, en función de la humanidad y las personas, no contra ellas. Seguir leyendo SIMULACROS, SUPLANTACIONES Y LUCHAS POR EL CONOCIMIENTO LIBRE EN EL CAPITALISMO DIGITAL. IRENE LEÓN

LA RESISTENCIA BOLIVIANA NO SERÁ TRANSMITIDA

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Informe realizado para Mueve América Latina. Elaborado el 20 de Noviembre de 2019. Para descargarlo en PDF, haga clic aquí

  1. Presentación

El presente informe propone poner en evidencia un conjunto de acciones que vistas de manera conexa permiten inferir un accionar coordinado tendiente a vulnerar el derecho a la información tanto de la comunidad boliviana como de la comunidad internacional en relación al Golpe de Estado en Bolivia; la “invisibilización inducida” de los sucesos que configuró un verdadero “apagón” sobre los sucesos reales en Bolivia, mientras se montaba una “escena de legitimación” del golpe, es una piedra fundamental para poder facilitar el accionar de la represión.

Según nuestro análisis esta estrategia se montó en dos planos complementarios entre sí. Por un lado, uno infraestructural “on the ground” atacando a periodistas y las capacidades comunicativas de los defensores de la democracia (canales comunitarios, radios etc) y de Evo Morales; y, por otro lado, una estrategia propagadora de fake news vía cuentas falsas de que sirvió para saturar las redes, poniendo ruido y erosionando cualquier acción de denuncia ante un golpe que hasta el momento tiene 29 muertos y 715 heridos.

  1. Metodología

El informe se sustenta sobre el desarrollo de un monitoreo de la situación de los medios de comunicación en Bolivia, recopilando información acerca de ataques a radios, periodistas, etc. Esta información se triangula con otros informes y documentos producidos al respecto. Para el análisis de redes se trabajó con un documento aportado por Julián Macias Tovar, que utiliza una serie de herramientas entre las cuales se destaca Trendsmap.

Otras herramientas utilizadas fueron: T-Hoarder, para analizar redes; AudienseTwitonomy, para analizar cuentas específicas; BuzzSumo, para revisar lo viral en redes; entre otras.

  1. Momento Infraestructural, apagón mediático

Grupos civiles coordinados atacaron estructuras de comunicación como radios, canales y periodistas afines al Gobierno de Evo Morales con el objetivo no sólo de desinformar sino para debilitar la capacidad de coordinación de las comunidades y su respuesta al golpe. Como bien afirma el “Informe preliminar sobre la situación de los derechos humanos en Bolivia”, Bolivia se encuentra frente a una situación de blindaje mediático total. Se quemaron las antenas de los canales oficiales, ataron y torturaron a cientos de periodistas y comunicadores que aún continúan siendo perseguidos por comunicar los acontecimientos.

Según este informe, los principales acontecimientos desatados en Bolivia van desde el asedio de las instalaciones de la televisora estatal Bolivia TV y la agresión de sus trabajadoras y trabajadores por parte de grupos de extrema derecha, obligándolos a suspender sus servicios informativos, amenazándolos de muerte; la ocupación de los medios de comunicación, silenciándolos y emitiendo su llamado al golpe de estado fascista, de persecución racial, creando propaganda retórica contra la democracia y falsificación de la historia; la acusación a la prensa nacional de Bolivia e internacional de “desinformar”, por parte de la ministra de Comunicación Boliviana, Roxana Lizarraga; hasta la expulsión de periodistas de Argentina de TN, Crónica, América y Telefé, quienes tuvieron que ser evacuados de manera inmediata frente a las repetidas amenazas.

Esto ha llamado la atención de la Asociación Internacional de Radiodifusión (AIR) que emitió un comunicado en que advirtió que “observa con grave preocupación los distintos actos de violencia contra periodistas y medios de comunicación” acontecidos durante estos últimos días en Bolivia.

La AIR reclamó a las autoridades interinas y a las fuerzas de seguridad que “garanticen el libre ejercicio de la actividad periodística y el derecho a la información por parte del pueblo boliviano”.

Por otro lado, la organización Reporteros sin Fronteras (RSF) denunció esta semana que, desde el fin de la campaña electoral y la renuncia de Evo Morales a la Presidencia, la prensa boliviana sufrió diversos ataques y agresiones, lo que obligó a la interrupción de sus labores para garantizar la seguridad de sus periodistas.

RSF señaló que desde la elección del 20 de octubre se registraron cerca de 30 actos contra la prensa de Bolivia que van desde intimidación, acoso en línea, amenazas, agresiones físicas, robo de equipo a periodistas, así como incendios en diversas estaciones de radio y televisión.

Como testimonio reciente podemos destacar el del periodista argentino Fernando Ortega Zabala (@F_ortegazabala // Fernando Oz) que estaba realizando una cobertura en Senkata que denunció que tuvo que esconderse en casa de vecinos porque los estaba persiguiendo un “comando de civil”.

Este accionar tiene un solo y claro objetivo, dificultar la coordinación e información de los bolivianos que resisten con el objetivo de desmoralizarlos, por un lado, invisibilizar lo más posible lo que está sucediendo de cara a la comunidad internacional, por otro. Abonando a la creación de un escenario de absoluta confusión donde el discurso de orden represivo impere.  Seguir leyendo LA RESISTENCIA BOLIVIANA NO SERÁ TRANSMITIDA

POR FAVOR, APAGUE LA TELEVISIÓN. Y QUIERO EXPLICARLE POR QUÉ. PAOLA DRAGNIC

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PAOLA 3Particularmente hoy, Santiago amaneció con un no sé qué de normalidad, repentino y mágico. ¿Lo ha sentido?

Es concertado, planificado y coordinado. Pero no es real. Han convertido la indignación peligrosa, descabezada y manifiesta de miles de chilenos, en un producto de marketing que debe capitalizarse como salida a lo que puede ser un caos total, una desobediencia civil desbordada que podría no culminar hasta la renuncia del Presidente.

Se trata de generar una «sensación país» de que ese despertar ha sido escuchado y que por tanto, ahora puede estar normal. Pero esa sensación, es sólo eso. Una estrategia de control social, que se articuló como salida positiva a una crisis profunda en curso, y que está tratándose con herramientas de comunicación estratégica.

Esa sensación, sólo existirá en su mente, si Usted es envuelto por este gas disuasivo de los medios de comunicación, y se hará real en el país, cuando exista en muchas mentes. Para esto, deben lograr instalar esa matriz de opinión a través de elementos discursivos y de marketing que lo saturen.

Se busca reemplazar la idea de que «Chile despertó y por eso está indignado», por la idea de que hoy todo está tranquilo, porque ese despertar ha sido escuchado.

Esta idea se instala en el llamado «top of mind awareness» (algo así como lo primero en lo que piensa su mente para entonces razonar y decidir qué pensar) reemplazando la indignación del despertar, por la satisfacción del que es escuchado. ¿Se podrá sustituir en el «top of mind» la idea de «Chile Despertó» hoy tan presente en todas las clases sociales, por el de «Chile ha sido Escuchado»? Si. Se puede. Y se sabe cómo hacerlo.

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La reunión del Gobierno con los medios de comunicación, no fue para dar órdenes, ni para decir qué cubrir abiertamente. Sino probablemente, para comprender que todos deben unirse, en esta cruzada por normalizar el país.

Fíjese, de pronto, los periodistas descubrieron que las ferias hoy si están funcionando con normalidad. (Toda la semana han funcionado con normalidad) De pronto los periodistas descubrieron que los negocios de barrio, están abastecidos y que la gente compra ahí. (Toda la semana ha sido así)

Yo misma, compré en Ñuñoa cables, pilas y un trípode para ir a reportar a las marchas, y en los días más álgidos de la protesta.

Comí en restaurantes, del barrio Italia y Seminario mientras la gente iba a las protestas, y también, en picás de Avenida Matta, minutos antes de que comenzara el toque de queda, cerca de la Comisaría Chiloé después de sacar mi salvo conducto.

Encontré cigarros en una botillería de la población Lo Hermida, en pleno toque de queda, mientras los vecinos disfrutaban de la música en vivo de un grupo.

Compré en la panadería pan, huevos y arroz. En la Feria me abastecí de frutas. Y en los carros de Irarrázabal, busqué un difraz de zorro para Simón, en medio de las protestas. Pero recién hoy, los periodistas recorren la ciudad como si fuera el día después de año nuevo. Mientras la colega del 13, Aranza, intenta que los feriantes en Avenida Matta le cuenten que hoy si están felices, en realidad sus tres entrevistados le comentaron que nunca tuvieron mayores problemas ni dejaron de funcionar.

El otro colega desde las cocineras de La Vega y que comparte pantalla con la joven reportera que pasa por alto la denuncia del monopolio agrícola, intenta entrevistar comensales para mostrar el día festivo y relajado, como si fuera un primero de enero. Pero desde las mesas le rechazan la entrevista, le dicen: vaya a reportar los temas de verdad.

Ninguno tiene logo, ni se presenta. ¿No tenemos derecho los chilenos a saber quién hablará de nosotros? Si le exigimos a Carabineros identificarse, la prensa chilena tiene la obligación de llevar al menos la identificación de su medio, para que la población sepa a quién tiene al frente, y en dónde saldrán sus declaraciones, para entonces elegir si quiere o no, ser entrevistado.

Pocos le hablaron hoy a los colegas de Canal 13. Incluso en la Feria de Matta, una mujer que no quiso ser mostrada en cámara, habló mientras enfocaban las verduras, y metió el gol diciendo: «seguiremos protestando».

El despertar de la gente ha sido profundo, pero puede ser coptado. Y usted debe entender que entre el viernes 25 de octubre y el sábado 26 de octubre, en realidad nada ha cambiado.

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¿Qué pasó entonces para que hoy amanezcamos rodeados de periodistas mostrando una reactivación social y económica tan festiva?

La macha por No + AFP tuvo 2 millones de personas. La protesta del miércoles pasado casi llegó al millón.

La decisión del Gobierno, una vez más, es menospreciar la inteligencia de los chilenos, y se enfoca en manejar comunicacionalmente el descontento. Lo hace con más premura, a pesar de que el Ministro Mañalich sea honesto y confiese en el Congreso que por un par de marchas, no hay que cambiar el sistema. Seguir leyendo POR FAVOR, APAGUE LA TELEVISIÓN. Y QUIERO EXPLICARLE POR QUÉ. PAOLA DRAGNIC

EL ASESOR POLACO. JORGE WEJEBE

La historia de la política exterior estadounidense en el siglo XX está ligada a Zbigniew Brzezinski, quien dirigió la Trilateral Commission del banquero Rockefeller y asesoró a los presidentes Kennedy y Johnson
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JORGE WEJEBE«¡Yo creé el terrorismo yihadista y no me arrepiento!» (…) ¿Qué es lo más importante para la historia del mundo? ¿El Talibán o el colapso del imperio soviético?».

Esos fueron cintillos de la prensa internacional sobre declaraciones realizadas en enero de 1998 por Zbigniew Brzezinski, exconsejero de Seguridad Nacional del presidente Jimmy Carter, en entrevista al semanario francés Le Nouvel Observateur.

La inspiración antisoviética con que Brzezinski hizo su trabajo parece tener origen en su formación profundamente antisoviética, impregnada por el padre, quien representó a su país, Polonia, en Alemania y la urss durante los convulsos años 30 del siglo xx.

La historia de política exterior estadounidense en el siglo XX está ligada a Zbigniew Brzezinski. Profesor de la Universidad Johns Hop­kins antes en Harvard y en Columbia, había dirigido la Trilateral Commission del banquero Rockefeller y había asesorado a los presidentes Kennedy y Johnson.

El polaco fue un gran defensor de la Guerra de Vietnam y en 1966 entró a formar parte del Consejo de Planificación Política del Departamento de Estado. Fue uno de los redactores del discurso «Construcción de puentes», pronunciado por el presidente Lyndon Johnson el 7 de octubre de 1966.

A los 49 años, Brzezinski se convirtió en un influyente asesor de Seguridad Nacional  del  presidente Jimmy Carter  y en un decisivo instigador de la Operación Ciclón, basada en la alianza de la cia  con los extremistas  musulmanes afganos, antes y durante la intervención soviética en Afganistán  en  la década de 1980.

Esa operación, costeada por más de diez años con alrededor de 40 000 millones de dólares en ayuda militar y logística de todo tipo por EE. UU., según cálculos de diversas fuentes públicas en la red, además de contribuir a la

retirada del Ejército Rojo y la propia desaparición de la urss, desencadenó  un funesto legado de miles de muertos en toda la región y la destrucción de países enteros, en una trama que parece  no tener fin.

LA TRAMPA

Para los años finales de la década de 1970, en Afganistán se instauró un régimen favorable a cambios socialistas, apoyado por la URSS, pero las autoridades afganas, al intentar infructuosamente quebrar siglos de costumbres medievales,  solo lograron concitar una fuerte oposición armada del fundamentalismo religioso que Brzezinski consideró importante sustentar militar y económicamente en julio de 1979, con la puesta en marcha de la Operación Ciclón, aprobada por el presidente Carter  antes de la intervención soviética en Afganistán en diciembre de 1979.

Desde entonces, una fuerte campaña mediática presentó la oposición armada del movimiento islamista con el apoyo estadounidense como reacción posterior a la invasión soviética, sin embargo, en 1998, Brzezinski, en la mencionada  entrevista, aportó luz sobre el siniestro entramado  de la Operación Ciclón.

«No presionamos a los rusos a intervenir, pero incrementamos a propósito la probabilidad de que lo hicieran… Esa operación secreta (Ciclón) fue una idea excelente. Tuvo el efecto de atraer a los soviéticos hacia la trampa afgana… El día en que los soviéticos cruzaron oficialmente la frontera, escribí al presidente Carter: “Ahora tenemos la oportunidad de darle a la Unión Soviética su Guerra de Vietnam”».

La estrategia de enfrentar a la urss en Afganistán tuvo éxito, pero de los vestigios de esa victoria quedaron en Afganistán las bases de miles de combatientes fundamentalistas de donde emergió  Al Qaeda, concebido por un espigado joven millonario saudí, llamado Bin Laden, quien en su época resultó uno de los  nombrados combatientes por la libertad  contra los «infieles soviéticos» que tanto prohijó  Brzezinski.

El asesor de origen polaco murió en 2017 a los 89 años y no se arrepintió de las consecuencias de la trágica coalición con los extremistas islámicos, que promovió creyendo que así contribuía a los intereses de su patria adoptiva, a costa de la vida de miles de habitantes inocentes de todo el mundo. Seguir leyendo EL ASESOR POLACO. JORGE WEJEBE

CUBA EN DATOS: LO QUE EL BLOQUEO NO PUEDE OCULTAR

OSCAR FIGUEREDO REINALDO, LISSETT IZQUIERDO FERRER, EDILBERTO CARMONA TAMAYO

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El único medicamento eficaz en el mundo para el tratamiento del cáncer renal avanzado o con metástasis lo produce una empresa estadounidense. A las oficinas de Farmacéutica Pfizer Inc llegó la solicitud de Cuba para la compra del Sunitinib. Pero, hasta el momento, no hay respuesta. Otro pedido “engavetado” que no admite un después. Otra vez, ilusiones rotas.

En el Hospital “Hermanos Ameijeiras” se diagnostican todos los años, como promedio, 20 pacientes con cáncer renal avanzado. La opción terapéutica más efectiva permanece “bloqueada”, mientras en las salas de la institución médica habanera cada minuto cuenta. 

“Transformar el costo del bloqueo de Estados Unidos en capacidad de pago del país, permitiría disponer de una fuente de financiamiento adicional, sustantiva y sostenida”, resume el informe que Cuba presentará el próximo mes de noviembre ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. Sin embargo, más allá de las cifras, ¿cómo cuantificar el valor de la vida?

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Durante el último año, las relaciones entre Cuba y los EE.UU. han estado marcadas por la política hostil promovida desde Washington contra La Habana. Muchísimos son los perjuicios, indescifrables las pérdidas.

Un bloqueo de casi 60 años agrava los acercamientos entre dos países cercanos y aleja recursos e inversores, incrementa precios, prohíbe negocios, cancela viajes, rompe esperanzas. Cubadebate comparte una muestra de las “ataduras” recientes.

  • Se mantuvo la reducción impuesta por los EE.UU. al personal en ambas Embajadas y se procedió al cierre de la Oficina Local de los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de los EE.UU. en Cuba, transfiriendo una parte de sus servicios a México.
  • La Oficina de Control de Activos Cubanos y otras agencias de los EE.UU. impusieron multas a varias compañías de terceros países por violar diferentes programas de sanciones.
  • Entre junio de 2018 y abril de 2019, el gobierno estadounidense impuso nueve sanciones a compañías o bancos de terceros países, incluyendo de los propios EE.UU. El monto total de estas penalidades ascendió a 3 751 millones 449 mil 017 dólares.

El 15 de agosto de 2018, se conoció que el banco alemán Commerzbank y la sucursal de UniCredit SpA en Italia, bloquearon un envío de 7 mil 500 euros a Argentina, realizado por la Asociación de Amistad Euskadi-Cuba, para apoyar un proyecto cubano de salud visual en ese país.

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El bloqueo entorpece la adquisición de tecnologías, materias primas, reactivos, medios de diagnóstico, equipos y piezas de repuesto, así como medicamentos para el tratamiento de enfermedades graves, como el cáncer. Estos insumos deben obtenerse en mercados lejanos, en muchas ocasiones, mediante intermediarios.

Los familiares del paciente JCHC, con número de historia clínica 68100309926 del Hospital Clínico Quirúrgico “Hermanos Ameijeiras”, fallecido el 15 de junio de 2018 a causa de una miocardiopatía espongiforme con insuficiencia cardiaca terminal, no podrán perdonar jamás que, de haber contado con el apoyo circulatorio del dispositivo Impella producido por la compañía estadounidense Abiomed, JCHC podría haber conservado su vida.

¿Cuánto cuesta el bloqueo?

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Las empresas encargadas de la elaboración de los productos alimenticios en el país importan aproximadamente el 70% de sus materias primas desde diferentes mercados. Hasta la fecha, el bloqueo ha imposibilitado realizar las compras en el mercado estadounidense, el cual resulta muy atractivo por sus precios y cercanía.

Educación

La Universidad de Sancti Spíritus no pudo adquirir 20 máquinas de escribir SMART Braille y los aditamentos auditivos de la compañía Perkins, los cuales resultan necesarios para la formación de los estudiantes de la carrera de Educación Especial en pregrado y posgrado. Ambas tecnologías son de fabricación estadounidense. A pesar de que el tratamiento de personas con necesidades especiales constituye una prioridad para el Gobierno cubano, como resultado de las restricciones impuestas por el bloqueo las personas con discapacidad ven limitado su acceso a muchos equipos que mejorarían su calidad de vida y potenciarían su inclusión y participación social.

Deporte

La Confederación de Béisbol del Caribe no ha logrado establecer un acuerdo con el gobierno de los EE.UU. para crear una vía legal que le permita abonar los premios a nuestro país. El equipo de Cuba, ganador del segundo lugar en la Serie del Caribe de Béisbol, celebrada en Panamá del 4 al 10 de febrero del 2019, no pudo cobrar su premio en metálico de 72 mil dólares. Lo mismo ocurrió con varios atletas cubanos que no pudieron recibir su premio de 5 mil dólares por jugador.

Cultura

Se impidió la celebración del Tercer Encuentro de editores, distribuidores y agentes literarios de Cuba y los EE.UU., previsto a realizarse en La Habana durante la Feria Internacional del Libro 2019. También se imposibilitó la participación de cubanos en exposiciones, eventos editoriales y literarios, así como en ferias del Libro de los EE.UU.

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